Osa Yeku
Osa Oyeku
«Si no sacrifica, la muerte está segura».
Rezo de Osa Yeku
OSA YEKU LEREKUN LEREKUN KAFEREFUN ORISHAOKO YEREKU KUYEREKU KAFEREFUN EFUN.
Súyere de Osa Yeku
«OSA YEKU BAIYOKA BIYOKA IKU LONA».
En este odu nace
- Nació: Darle de comer a OSANYIN gallo grifo.
- Que OLORDUMARE repartiera su reino a los Santos.
- El poder de ESHU sobre la Tierra.
- Aquí: Hay que recibir a ORISHAOKO.
- Habla de un EGUN en la casa que forma revolución.
- OSANYIN buscaba el poder que le faltaba.
- A la persona le están esperando para darle el dominio o mando de una tierra.
- Hay que recibir a AZOJUANO y cuidarse de prenda de brujo.
- Hay que pagarle tributos a la Tierra.
- Al Ebó no le puede faltar un pedazo de marfil.
- Hay que vestirse de blanco.
- Habla del sacrificio para asegurar la longevidad.
- La persona es testaruda, incrédula, engreída y falsa.
- Se lleva comida a un EGUN a la Loma.
- Habla de revolución por amores.
- Aquí: Se padece de las piernas por un EGUN y del cerebro por problemas sanguíneos.
- No se cruzan ríos.
Aquí habla
Hablan los siguientes Oshas:
- ORISHAOKO
- LOS IBEJIS
- SHANGO
- OBATALA
- AZOJUANO
- OSHUN
- ORUNMILA
- OSANYIN
- EGUN
- YEMAYA
- ESHU
Hierbas del odu
- Albahaca morada.
- Vinagrillo.
Descripción del odu Osa Yeku
Este es el Odu número 153 del orden Señorial de Ifá. Su mensaje central es el sacrificio: se sacrifica para asegurar la longevidad y para evitar las turbulencias que vienen en camino. La inseguridad en el trabajo y las demandas legales cargan a la persona de tensión emocional, y esa tensión termina desordenando por completo su vida.
Cuando el signo viene en Osobo, la persona tiene que alimentarse bien, tomar vitaminas y hasta llegar a inyectarse, porque está muy débil de la sangre y del cerebro y puede llegar a perder la razón o a padecer lepra. Debe evitar dormirse acabada de comer y evitar también incomodarse con el estómago lleno, porque en este odu se padece de derrame cerebral.
Maferefun, es decir, hay que dar gracias, a los Ibeyis, a Shangó y a Orishaoko. Hay que pagarle tributo a la Tierra, que es Orishaoko, para alargar la vida y poder disfrutar de un poco de salud. Por este signo no se atienden bien los Santos.
Se padece de las piernas por falta de circulación sanguínea. También se padece de insomnio, de debilidad en la sangre, es decir anemia, y de dolores en la cintura. Para aliviar todo esto se les pone como adimú a los Ibeyis, a Shangó y a Orishaoko frutas de matas que no sean rastreras ni enredaderas, como los melones, las uvas, los frutos del cundeamor y otras semejantes.
Este odu habla de un Egun que está dentro de la casa, y esa es la razón de tanta guerra en ella. Hay que averiguar de quién se trata y hacerle paraldo a la casa.
Por este Ifá a la persona la están esperando para entregarle el dominio o el mando de una Tierra. Por eso el signo predice que deberá vivir en el campo o fuera de la ciudad.
Aquí habla Maferefun Ada Shurpe, que es el Obá de las aguas. Maferefun Olokun, Yemayá y Oshun.
Se deberá recibir a Azojuano, San Lázaro, y cuidarse de las prendas de brujos, es decir de paleros, pues se le puede presentar una gran guerra que llegue a causarle pérdidas.
Por este odu no se usan cosas rajadas dentro de la casa. Marca deudas con los Ibejis y con Shangó. Aquí los enemigos conviven con la persona. Habla de alguien que tiene los pies llagados: esa persona lo ha ayudado mucho a usted y nunca debe abandonarla. La persona ve a sus enemigos en sueños y tiene que cuidarse de tragedias.
Aquí todo lo que la persona emprende le sale mal, porque no lo consulta antes con los Santos, y por eso vive atrasada.
Se prohíbe cruzar el río, para que no se pierdan tres suertes. Este odu marca disgusto entre los cónyuges, con amenazas de ambas partes, y uno de los dos está huyéndole al otro. La persona tuvo collares y los botó, y por eso ahora está mal de salud y mal de situación económica.
En este odu Osanyin andaba buscando el poder que le faltaba, y Orunmila le indicó que tenía que comer una cosa que nunca había comido, que era gallo grifo. A Osanyin eso le daba miedo, y Orunmila le dijo que le sacara el ojo izquierdo y lo matara en el suelo por la boca. Así Osanyin comió gallo grifo, akukó shashará, y alcanzó el poder que deseaba.
Aquí fue donde Olofin repartió todo lo suyo, entregándole sus virtudes a cada Osha y a cada Orisha. Eshu se le presentó el penúltimo día y le pidió tener el dominio de la Tierra, y Olofin se lo concedió.
El secreto de este Ifá está en hacer Ebó con lo que Ifá indique más un pedazo de marfil, que nunca puede faltar en los Ebó de este odu, para poder recuperar la suerte perdida.
Por este signo la persona puede ser hija de Orishaoko. Al determinar el Ángel de la guarda debe preguntarse primero por este Orisha.
Aquí se debe una promesa hecha por un hijo que nunca se ha cumplido, posiblemente a Azojuano, San Lázaro. Hay que pagarla para evitar problemas.
Para un hombre: no se ha ocupado de los hijos de la mejor forma, y cuando ellos crezcan le echarán en cara ese abandono.
Este odu habla de una persona a la que se le han muerto todos los hermanos y también los padres. Para que no muera ella misma tiene que hacer Santo, Yoko Osha, posiblemente Orishaoko.
En la puerta de la casa se hace una raya de cascarilla. Se lleva comida a la Loma.
Aquí se habla de tres caras sobre la mesa: revolución de amores, revolución con el cónyuge o con un allegado.
Para una mujer: debe cuidar mucho a su marido, pues lo puede perder porque anda con otras mujeres. Que haga Ebó para no perderlo. Si el marido se va de su lado, cuando ella desee refrescar la casa, sus padres o el dueño de la casa, si es que vive agregada, se van a negar a que él vuelva a entrar. Su marido tiene una amante y no se ocupa de ella ni de los hijos de la mejor forma. Aquí, para poder vivir, se necesita el concurso y la ayuda de otras personas.
Por este odu hay que lubricar los intestinos, para evitar la sequedad en ellos y la obstrucción intestinal. Para el estómago se tomará cundeamor y hay que bañarse con hierbas de Azojuano, San Lázaro.
En la familia hay personas jimaguas.
Dice Ifá en el odu Osa Yeku
- Que Ud. trata de curar a otra persona y que no duerme bien de noche y se siente dolores en la cintura.
- Ud. le debe a las ánimas; cumpla con SHANGO y con los IBEYIS.
- Ud. tiene muchos enemigos.
- Allá donde Ud. vive hay una persona que tiene llagas en los pies; esta persona es quien lo ha salvado a Ud.
- Ud. ve sus enemigos en sueños.
- Tenga cuidado con una tragedia.
- Todo lo que Ud. emprende le sale mal.
- Ud. está muy atrasado, por donde vive hay una zanja o hueco que Ud. cruza por allí, Ud. ha perdido tres suertes, pero por el camino le viene una grande.
- Ud. está peleando con su marido, y él quiere darle con un hierro, Ud. le está huyendo.
- Ud. ha botado unos collares.
- Ud. tiene tres hijos y un pariente que es jimagua.
- Hace tiempo que sus negocios andan mal, todo lo que usted emprende lo pierde.
- Ud. es hijo de ORISHAOKO, y Ud. no hace lo que tiene que hacer, por eso está pobre y atrasado.
- Ud. tiene un pedazo de marfil, y si no lo tiene tendrá que buscarlo para que haga Ebó con él, para que pueda subir y pueda estar como estaba antes.
- Ud. piensa mucho, no se aflija, que volverá a ser el de antes y estar bien.
- No use objetos rajados en la casa.
- Ud., para que no se muera como sus familiares, tiene que hacer Santo.
- Ud. no puede ser caprichosa ni engreída.
- Para una mujer: Que cuide mucho a su marido, pues lo puede perder, porque anda con otra mujer, deberá hacer Ebó para que no lo pierda.
- Ud. debe una promesa por un hijo que no la ha cumplido, posiblemente a Azojuano (San Lázaro), páguela para que evite problema.
- Para un hombre: No se ocupa de los hijos en la mejor forma y cuando ellos crezcan le van a echar en cara su abandono hacia ellos.
- Ud. tiene que darle de comer a la tierra.
- Ud. está débil de la sangre y del cerebro, deberá alimentarse e inyectarse, pues si no puede volverse loco o leproso.
- En su casa hay un muerto que está dando problemas, atienda eso para que se acabe la guerra.
Refranes de Osa Yeku
- Tres cartas sobre la mesa.
- Si no sacrifica, la muerte está segura.
- Mi petición fue aceptada.
- La gran riqueza de la tierra, me espera.
Eshu-Elegba del odu Osa Yeku
No está especificado.
Patakíes del odu Osa Yeku
1.El poder que le faltaba a Osanyin
Osanyin recorría el mundo entero buscando el poder que todavía no tenía. Ya cansado de tanto buscar, decidió ir a ver a su gran amigo Orunmila, quien le hizo Osode y le vio este odu.
Orunmila le dijo que, para alcanzar el poder que andaba buscando, tenía que comer una cosa que nunca antes había comido: gallo grifo. Osanyin le respondió que eso le daba miedo. Entonces Orunmila le indicó: sácale el ojo izquierdo y mátalo en el suelo por la boca.
Así Osanyin comió gallo grifo, akukó shashara, y alcanzó el poder deseado.
2.Donde Olofin repartió todo lo suyo
Cuando Olofin terminó la creación de la Tierra, decidió repartir todo lo que le pertenecía. Eshu se le presentó el penúltimo día y le pidió tener el dominio de la Tierra, y Olofin se lo concedió.
3.Cuando Olokun y Yemayá salvaron a los hombres. El castigo del espíritu de las aguas, Ada Shurpe
Había una Tierra donde hacía muchísimo tiempo que no llovía. Los ríos, las lagunas y los pozos comenzaron a secarse, y en aquel país ya casi no se conocía la lluvia. Entonces el Jefe de la Tribu dijo a los suyos que fueran a casa de Orunmila.
Orunmila les hizo Osode y les vio este mismo odu. En una versión les dijo que, para salir de aquel desastre, tenían que hacerle sacrificio a Olokun y a Yemayá. En la otra versión les explicó que estaban siendo castigados por Ada Shurpe, el espíritu de las aguas, porque ninguno de ellos le ofrendaba, y porque ninguno de sus padres había seguido la costumbre ancestral de aquella Tierra de hacerles ofrendas a Olokun, a Yemayá y a Oshun.
Orunmila les marcó Ebó y ellos obedecieron.
Le dieron el gallo y los pollones a Olokun; 2 gallinas y 2 palomas a Yemayá; y 2 gallinas y 2 palomas a Oshun. Poco después comenzó a llover sobre aquella Tierra: la vegetación revivió, los animales y las gentes engordaron, y así volvieron la tranquilidad y la felicidad a aquel lugar.
4.El caprichoso, engreído y porfiado
Había un hombre que no cumplía ni obedecía a Obatalá ni a Oshun, después de todo lo mucho que ellos habían hecho por él.
Pasado un tiempo, aquel hombre empezó a padecer una enfermedad que lo dejó en muy mal estado de salud. Al verse en esa situación de cuidado, decidió ir a casa de Orunmila, quien le hizo Osode y le vio este odu Osa Yeku. Le recomendó hacer Ebó y pagar las deudas contraídas con Obatalá y con Oshun, para obtener el perdón de esos Santos y poder salir adelante.
NOTA: Las gallinas para OSHUN y el Ebó para el río. Lo demás se pregunta.
Como era una persona caprichosa y engreída, dijo: cuando me ponga bien, lo haré todo. Entró en porfía con lo que Orunmila le había dicho y a los pocos días se murió.
5.La ayuda
Ashekuelu, que era amigo inseparable de Orishaoko, tenía un hijo llamado Tobías. Ashekuelu habló con Eshu en favor de su hijo, para que lo dejara sembrar.
Tobías, después de trabajar la tierra, ayudaba a Inle a pescar, y le cambiaba a Orishaoko pescado por vianda. Y así quedó establecido que para vivir se necesita el concurso y la ayuda de otras personas.
6.El sueño del labrador
Había un labrador que un día, cansado de trabajar, se acostó agotado y tuvo un sueño que al despertar consideró malo: en el sueño se veía desenterrando muertos que tenían prendas, y por esa causa la justicia lo prendía junto a los demás. Cuando despertó, muy asombrado, se lo contó a su mujer, y ella le aconsejó que fuera a mirarse con Orunmila.
El labrador aceptó la recomendación y fue a casa de Orunmila. En el registro le salió este Ifá de odu Toyale, y Orunmila lo mandó a hacer Ebó.
Al poco tiempo de haber hecho el Ebó, el labrador se encontró en el bosque un difunto que llevaba una faja llena de joyas. Cuando las estaba recogiendo, dos policías le quitaron aquel botín a cambio de no llevarlo preso.
El labrador entonces le hizo un ofrecimiento a Azojuano, San Lázaro, y lo cumplió. Poco tiempo después botaron a aquellos policías de sus funciones, y como el labrador ya era rico, porque con sus negocios había multiplicado su fortuna, los expolicías poco a poco le fueron vendiendo muy baratas las joyas que le habían quitado, pues no podían vendérselas a nadie más sin justificar su procedencia. Al final le vendieron hasta sus tierras.
7.La tierra de la enfermedad
Distribución: El pollo jabado con sus ingredientes para AZOJUANO, que se envía a la manigua pelado y embarrado en manteca de corojo y envuelto en tela. Un pollón con sus ingredientes para ESHU, donde se hace Paraldo y se envía para donde él indique.
NOTA: Por este Odu hay que lubricar los intestinos, para evitar sequedad en ellos y la Obstrucción Intestinal, se padece de estreñimiento. Para el estómago tomará cundeamor y bañarse con hierbas de AZOJUANO.
Había una vez un pueblo donde todo estaba desorganizado, y Olofin mandó a Orunmila para que se hiciera cargo de aquel lugar.
Al cabo del tiempo, y después de mucho luchar, lo único que Orunmila pudo lograr fue arreglar el pueblo a medias. Entonces se miró y le salió este odu, donde se le dijo que tenía la necesidad de marcharse de allí hacia otro pueblo donde lo necesitaban más. Orunmila avisó a los moradores que se iba, pero que les enviaría un hombre para que continuara lo que él había empezado.
Un día llegó al pueblo un hombre de apariencia enfermiza y con algunos granos por todo el cuerpo, pidiendo hospitalidad. Los habitantes lo botaron, creyendo que iba a contagiarlos de la enfermedad que suponían que tenía. A partir de aquel momento casi todos los habitantes empezaron a enfermarse de los intestinos, de reuma intestinal. Entonces acordaron ir a buscar a Orunmila.
Al regresar, Orunmila preguntó si allí no había entrado un emisario mandado por él, y le respondieron que no; que solo había entrado uno de aspecto muy pobre y enfermo, y que lo habían botado por creer que estaba enfermo y que traería allí la enfermedad.
Orunmila les dijo que aquel hombre que habían botado era Azojuano, San Lázaro, el hombre que él había mandado para arreglar la situación y la enfermedad, y que por tanto tenían que hacer Ebó con muchas miniestras y con todo lo que se come, y dar una fiesta en su nombre para que volviera, por ser el único que podía curarlos de lo que padecían. Y así fue como, al regreso de Azojuano, los enfermos de aquel pueblo pudieron curarse y salvarse.
8.El camino de la tinaja
Cierta vez había un individuo que vivía tropezando y en muy mala situación, y decidió salir de su pueblo hacia otro en busca de mejor suerte y fortuna.
Al llegar a la otra Tierra le pidió albergue a un hombre que era hacendado, muy rico, dueño de una gran hacienda en la que había una porción de terreno sin atender. El hacendado le dio el albergue que pedía con la condición de que le atendiera aquella tierra que estaba sin sembrar.
Así el individuo comenzó a trabajar, y grande fue su sorpresa cuando, labrando la tierra, se encontró una tinaja junto a una mata de güira: había caído un rayo sobre la mata, abriéndole una brecha en el tronco, y aquella tinaja había quedado al descubierto. La tinaja estaba llena de dinero y en el fondo tenía una piedra de rayo, Odo Ara.
El hombre, como loco de alegría por semejante hallazgo, salió gritando y dando brincos. Al enterarse, el hacendado se llenó de ira y de envidia por no haber sido él quien encontrara aquello, y acusó al individuo de haberle robado sus tierras y sus tesoros. Por ese motivo el individuo fue a la cárcel.
Cuando se reunió el Tribunal, se comprobó que era cierto lo que el individuo había declarado, y se le dio la oportunidad de querellarse contra el hacendado. Al llegar la querella, el hacendado no supo decir ni cuándo, ni cómo, ni qué contenía aquella tinaja. El individuo resultó absuelto y le entregaron la tinaja junto con las propiedades de la tierra, quedando dueño de todo, mientras el hacendado perdió las tierras y tuvo que pagarle indemnización.
9.Cuando Obatalá estaba enfermo
Shangó y Azojuano fueron a casa de Obatalá para verlo, pero él estaba enfermo y no lograba mejorar, porque le hacía falta ekó y no lo encontraba.
Entonces Shangó y Azojuano le dijeron: Babá, nosotros le encontraremos ekó. Salieron juntos a buscarlo y hallaron el maíz sin hojas. Shangó se puso a envolverlo y Azojuano terminó de prepararlo; Shangó había encontrado las hojas de plátano y Azojuano envolvió el ekó. Lo cocinaron y se lo llevaron a Babá, y Obatalá se salvó. Entonces, en vista de que Shangó y Azojuano lo habían ayudado, Babá les dio ashé y virtud.
10.El hijo jimagua de Azojuano
En un pueblo vivía un matrimonio que tenía tres hijos varones y dos hijas. El más pequeño era jimagua y su hermano había muerto al nacer; aquel niño había nacido casi ciego. Su abuela realizó una promesa en el lugar donde había aparecido un Ikin, al pie de un árbol seco y hueco, y aquel Ikin era el espíritu de un gran Obá. La madre presentó al niño al pie de Sarabanda, que tenía un tío suyo, y a partir de ese momento el niño comenzó a recuperar la vista.
El padre estaba agobiado por la miseria, pues tenía además otros hijos con otra mujer. Una mañana el buen hombre murió, dejándole a su mujer y a sus hijos una pequeña suma de dinero que apenas alcanzaba para el sustento. Por esa situación la madre comenzó a trabajar para poder mantener a los niños, mientras la abuela ya estaba muy viejita.
Un día el hijo mayor, que tenía unos catorce años, se marchó de la casa. La madre sufrió mucho aquella partida y agotó todos los recursos para encontrarlo. Le dijeron que lo habían visto en un pueblo distante, y ella dejó a sus otros hijos al cuidado de la abuela y se encaminó hacia allá, pero todo fue en vano y no pudo encontrarlo.
Aquella mujer regresó desolada y continuó trabajando. Era hija de Yemayá, y a ella le rogaba diariamente para que su hijo volviera, pues quería tenerlos a todos reunidos. Yemayá le concedió parte de su deseo: una hermana suya, que también tenía varios hijos, vino a vivir a su pueblo, compraron una casa muy grande y allí se pusieron todos a vivir unidos. Aun así, aquella mujer nunca perdió el desasosiego por su hijo mayor.
En una de las ocasiones en que salió a indagar sobre su hijo se encontró con un hombre que se enamoró de ella, pues era una mujer muy hermosa y vistosa. Hablando con él le contó toda su odisea, y el hombre le dijo que lo que importaba era seguir criando a sus otros hijos, que él estaba dispuesto a ayudarla. Se pusieron a vivir juntos y aquel hombre, aunque le gustaba tomar, cumplió fielmente su palabra y la ayudó en el cuidado y la manutención de los muchachos.
Pero como la felicidad no es completa y la envidia es lo peor que puede caer sobre una persona, aquel matrimonio feliz comenzó a tener problemas: murieron parte de los muchachos y murió también la madre de ella, y la tristeza llegó a aquel hogar. Un día la mujer fue a mirarse con Orunmila, quien le realizó Osode y le vio este Ifá, diciéndole que tenía que pagarle una promesa a Azojuano, promesa que ella había hecho en favor de su hijo mayor y que nunca se había cumplido.
La mujer salió de casa de Orunmila y se olvidó de todo lo que él le había dicho y también de Azojuano. Un buen día murieron los hijos que le quedaban y solo quedó el jimagua. Un día este salió con una vasija de aceite y la depositó al pie de aquel árbol hueco, el lugar donde años atrás había aparecido el Ikin.
El Ikin se apegó al muchacho, que empezó a pasar trabajos, hasta que un día cayó preso, acusado de algo que nunca había hecho, y aun así la justicia lo condenó. Estando preso, el joven soñaba con su madre, que le decía que si quería salvarse asentara a Shangó, para que no pasara más trabajos y para que no le ocurriera lo mismo que a ella.
Cuando el joven salió de la prisión, enseguida asentó Shangó y llegó a ser el Awó de aquel pueblo, teniendo felicidad y tranquilidad.
11.Oshun le marca Ebó a Osa Yeku
Había un Awó que todos los días, para ir a su trabajo, tenía que cruzar el río dos veces, a la ida y al regreso. Un día, mientras cruzaba, se le apareció Oshun y le dijo que tenía que pasarle como tributo dos gallinas amarillas directas al río, para evitar desgracia, y que ella siempre lo seguiría ayudando.
Al oír aquella petición, el Awó le respondió que hacía mucho tiempo que acostumbraba a ir al río de un lado a otro, que nunca había escuchado semejante petición, que él era Awó y que no le daría nada a Oshun. Ante esa respuesta, Oshun le dio la espalda y se retiró.
A los pocos días, una mañana en que el Awó estaba cruzando el río, se formó una fuerte tempestad y llovió tanto que el río creció y la embarcación en la que venía desapareció en lo más profundo. El Awó luchaba desesperadamente por salvarse, pero no pudo hacer nada ante la furia de los elementos, que estuvieron en su contra hasta que el agua lo arrastró hacia un remolino y allí se lo tragó. Su cadáver nunca salió a flote.
12.Se adivinó Ifá para Onatooro y Onagbooro
Onatooro y Onagbooro fueron a casa del Awó Osá Yeku para que les hiciera adivinación. Este les hizo Osode y salió su mismo odu, Osá Yeku. Les predijo que los días del camino de la vida se les prolongarían, siempre que sacrificaran una paloma, un carnero y cuarenta y dos mil cauries.
Ellos oyeron e hicieron el sacrificio. Después de aquel sacrificio, Onatooro y Onagbooro dejaron de padecer y su vida fue más placentera, asegurando así la longevidad.
13.Se adivinó Ifá para la sucursal de un árbol
Un Babalawo llamado Isakusa Iyakuya Niimuniiye Kun adivinó Ifá para una sucursal de un árbol. Le dijo que, para estar seguro el día de un tornado, tenía que sacrificar una tortuga, una paloma y dos mil cauries.
La rama rehusó hacer el sacrificio. Desde entonces los tornados atacan los árboles.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
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Los 16 odù de la familia de Osa
Osa Bara (Osa Obara) · Osa Di (Osa Odi) · Osa Eure (Osa Otura) · Osa Fun (Osa Ofun) · Osa Ka (Osa Ika) · Osa Kana (Osa Okana) · Osa Kuleya (Osa Ogunda) · Osa Loni (Osa Ojuani) · Osa Meji (Babá Osa Meji) · Osa Rete (Osa Irete) · Osa Roso (Osa Iroso) · Osa She (Osa Oshe) · Osa Trupon (Osa Otrupon) · Osa Woriwo (Osa Iwori) · Osalo Fobeyo (Osa Ogbe)
