Osa Eure
Osa Otura · Osa Laye
«Cuando decimos la verdad, Dios nos favorece».
Rezo de Osa Eure
OSA KURE KUYE JURE ADIFAFUN ELEGBARA AFETIFE OBEAYAWO OBINI PELURE OKAN KOMI SHESI EBO OPON ARO OKELAKUEN KAFEREFUN ORUNMILA KAFEREFUN OBATALA ODE OGUN ORUNMILA YALORDE ATI SHANGO.
Súyere de Osa Eure
«OSANA OSA NANA OMOLUPAO, EWE NI LERI KE TUTU, EWE ASANA OMOLUPAO, EWE ASANA OSA KANA OMOLUPAO, EWE ASANA OMOLUPAO».
En este odu nace
- Que se pase el ashé por la cabeza.
- La Blenorragia.
- La turquesa. (piedra preciosa).
- El sacrificio de la madre por los hijos.
- Que la muerte comiera carne humana.
- Aquí ESHU (Elegba) era indecente, pues enseñaba sus partes.
- El padrino no le hace Ebó al ahijado porque se atrasa.
- El esclavo murió siendo libre.
- No se come plátano, ni carne.
- Habla la Salvia.
- Habla YEMAYA MAYELEWO, AYALUA y OGEDE.
- Habla la termita y el comején.
- Aquí habla del descenso a la Tierra de OSHANLA.
- OYA es la que mata.
- OBATALA cambió el Oro por la Plata.
- Las hierbas son: coralillo, salvia, croto, curujey, jagua, hierba alaba.
- Las enfermedades son afecciones en los huesos, cardiopatía, contagio de enfermedades venéreas, sistema respiratorio, impotencia, inflamación de los órganos genitales.
- Se ve matar a una persona de una puñalada.
- No se puede tener pájaros enjaulados.
Descripción del odu Osa Eure
Osa Eure ocupa el lugar número 163 dentro del Orden Señorial de Ifá. Su enseñanza central es que Dios favorece a quien habla con la verdad, y advierte que la persona tendrá que enfrentar de una vez aquel problema que viene evitando. Dos dichos lo resumen: «Tanto tienes, tanto vales» y «El que da lo que tiene a pedir se queda».
En este signo Obatalá cambió el Oro por la Plata, y por eso quien se ve en él puede sufrir cambios desfavorables en su vida.
Aquí Eshu es indecente (afotifo): mostraba su miembro porque, a causa de una desobediencia con Ifá, se le inflamó y ya no podía guardarlo por lo mucho que le molestaba. De ahí que la persona tenga problemas con el miembro, con inflamaciones y enfermedades venéreas, y deba cuidarse en sus relaciones sexuales.
En este odu nació la Blenorragia, que es un flujo mucoso, una inflamación catarral contagiosa de la mucosa genital, propagada principalmente por el coito y debida a un microorganismo específico, el Gonococo de Neisser. La enfermedad se distingue por dolor, ardor y derrame mucopurulento. Con el tratamiento debido puede curarse por completo, o bien hacerse crónica, afectar el tejido submucoso y producir estrechez uretral, o dejar un flujo crónico llamado Gota Militar. Con frecuencia se asocia a complicaciones como prostatitis, epididimitis, orquitis, cistitis y salpingitis, y puede llegar a producir artritis y endocarditis.
Aquí hablan la termita y el comején, y por eso la persona presentará problemas en los huesos y también situaciones cardiovasculares de importancia. Se aconseja realizar la obra para la situación del corazón, que igualmente se hace en el odu Ogbe Tuanilara y que lleva un corazón de res, pelusas de Ikinis, hojas de cuaba blanca y palo cuaba blanca en polvo.
En este signo se hacen polvo los pezones de la ubre de una chiva dada a Obatalá, para untárselo en la boca y en la frente.
A Shangó se le dan 2 gallos blancos junto con Egun, y también se le ponen seis plátanos de viandas verdes. A Ogún se le da un chivo mamón detrás de la puerta para que aleje a la muerte (Ikú). Por este odu hay que darle una chiva a Oyá para salvar la vida de la persona, y hay que cuidarse de desbaratar casas ajenas, porque por eso lo pueden matar.
Para mujer: hay familiares que no están de acuerdo con la vida de excesos que lleva, pues le han aconsejado mucho sobre esa situación y ella no oye consejos, de modo que la familia le vira la espalda y hasta desea que se muera para quitarse de encima un bochorno. Es una persona medio alocada y desenfrenada en lo sexual.
Este odu habla de tres caminos: el de la enfermedad, el de la intranquilidad y el de la felicidad. Si la persona es obediente vivirá el camino de la felicidad; si es desobediente, vivirá los otros dos, la intranquilidad y la enfermedad.
Por este Ifá hay que tener cuidado con armas blancas o de fuego y con levantamiento de manos.
En este signo la bendición la tiene la madre, porque ella siempre hará lo posible por darle al hijo lo mejor y hasta se sacrifica cuando el hijo tiene problemas. Hay que procurar no darle dolores de cabeza y tenerla como una Santa.
Para mujer: tiene un marido viejo y es por capricho.
Este odu habla de impotencia, y para ello se prepara una tizana con las siguientes hierbas para tomar: frailecillo, Iyefá del Odu rezado, vino seco, nitroazul, un ala seco de una chiva dada a Obatalá.
Aquí el padrino no deberá hacerle Ebó al ahijado con este odu, porque pierde la suerte. Tiene que hacérselo otro Awó.
Coralillo, salvia, croto, curujey, jagua, hierba alaba.
Aquí nació la Turquesa (piedra preciosa). Este odu tiene mucha relación con el odu Ogbe Tuanilara, pues Osa Eure le dio la virtud de la magia de las piedras preciosas. Por eso quien tenga este odu deberá usar su collar de Orunmila con una piedra azul y una sortija con piedra azul, para que siempre la luz de la verdad brille en él y en su tierra.
Aquí Obatalá traficaba con manteca, y con ella les daba la comida a sus hijos, que prosperaban a pesar de que Obatalá se manchaba de grasa. A Obatalá se le ponen 16 mechas de manteca encendidas cuatro días y un Adimú, para que la persona progrese.
En este Ifá, en la tierra Agután Dishe, Obatalá le pidió comida al muerto y hubo que darle una carnera a Orun colgada por las patas.
En este odu habla la salvia. Aunque ese nombre corresponde solamente a las plantas del género salvia, de la familia de las Labiadas, en Cuba se aplica casi exclusivamente a las especies del género Pluchea, de la familia de las compuestas, plantas aromáticas y medicinales en su mayoría. Cuando se dice salvia a secas se entiende que se trata de la salvia común o de playa, Pluchea Odorata, común en las costas y cerca del mar, en terrenos arenosos y calcáreos; también le dicen salvia del país. Es un arbusto de ramas tomentosas y hojas oblongas o elíptico-oblongas, puntiagudas, enteras y denticuladas; sus flores van en cabezuelas purpurescentes, corimbosas, pediceladas, hemisféricas, con escamas involucrales ovales u óvalo-oblongas. Esta planta es corroborante y dinamófora, y se ha usado contra la cólera morbo y otras afecciones con predominio de diarreas; antiguamente se le consideraba alexífera, es decir, contra venenos. Comúnmente se usan sus hojas aromáticas contra los dolores de cabeza, aplicándolas a las sienes por medio de un pañuelo, y también para el reumatismo y el aire. En nuestra religión se emplea para refrescar la cabeza, así como para rogaciones.
En este odu, para mejorar la suerte, se le ponen a Eshu plumas de loro.
Aquí hablan Yemayá Mayelewo, Ayalúa y Ogede.
Aquí la persona ha de coger un dinero. También tiene un hijo que no conoce. Póngale un racimo de plátano a Shangó.
Este odu dice que para no fracasar no se le puede fiar a nadie. La persona es un poco despilfarradora y deberá cuidar más sus asuntos, que no están muy seguros aunque en el presente sean muy fructíferos.
Aquí la persona tiene que hacer Santo. La suerte le viene por una hija o hijo de Oshún; cuídela o cuídelo bien y procure que haga Santo.
La persona deberá rogarse la cabeza cada cierto tiempo. Hay personas que luchan por desbaratarle la casa; por eso debe atender a Orunmila y a los Oshas.
Este odu habla de desobediencia con el Santo. Hay que tener cuidado, no sea cosa que cuando se arreglen todas sus cosas la persona se muera. No puede descuidarse.
Por este odu hay que recibir a Osun de extensión y recibir a Ifá.
Dice Ifá en Osa Eure
- Que por donde usted camina le han echado brujerías, tenga cuidado no vaya a perder su empleo.
- Ud. tiene que recibir a OSUN.
- A usted le van a poner una cosa mala en su trabajo.
- Hay una mujer que lo quiere mucho, y ella quiere saber lo que usted se siente para ayudarlo.
- A usted le han echado un daño para que no pueda dormir con ninguna mujer, tiene sus órganos genitales hinchados (hidrocele o enfermedad venérea).
- Ud. desea mudarse de donde vive, cree que desde que se mudó para esa casa sus cosas andan mal; lo que sucede es que usted varía mucho su pensamiento y no oye consejos.
- Ud. ha de coger un dinero.
- Ud. le está haciendo daño a una persona.
- Ud. tiene un hijo que no lo conoce.
- Póngale un racimo de plátano a SHANGO; para que no fracase y no confíe en nadie.
- Ud. tiene que hacer Santo.
- Mientras más usted mira menos ve.
- Hay alguien que lucha por vencerlo y desbaratarle la casa.
- Este Ifá marca desobediencia al Santo.
- Cuidado no se le arreglen todas sus cosas y después se muera.
- Ud. tiene que darle un chivo a OGUN detrás de la puerta de la calle, para espantar la muerte.
- Aquí dice el dicho: «Que tanto tiene tanto vale. Y el que da lo que tiene a pedir se queda».
- Ud. es muy botarate; tiene sus negocios que no nada suyo, seguro.
- No coma ni beba en ninguna parte, porque lo van a matar.
- Ud. no puede tomar ni comer en recipientes rajados.
- Por el camino le viene una suerte.
- OBATALA lo prende y por eso usted tiene que lavar Santo.
- Ud. tiene que rogarse su cabeza.
- Si se saca la lotería o le viene algún dinero haga Ebó antes de gastarlo todo.
- Tenga cuidado con armas blancas o de fuego y con levantamiento de manos.
- Ud. tiene un marido viejo y es por capricho.
- Vístase de blanco.
- Cuidado con vivir con mujeres ajenas.
- Hay que cuidarse del desenfreno sexual.
Refranes de Osa Eure
- El que da lo que tiene, a pedir se queda.
- Tanto tienes tanto vales, nada tienes nada vales.
- Mientras más miras menos ves.
- Nosotros conocemos las cosas de nuestro destino, pero cuando arribamos a la Tierra nos mostramos impacientes.
- Cuando decimos la verdad, Dios nos favorece.
- Con evitar los problemas que confrontamos, no se resolverán.
- La sinceridad en el hombre, lo hace grande.
Eshu-Elegba del odu Osa Eure
ESHU KOIMA.
Yemayá Mayelewo
Esta Yemayá es la hija predilecta de Broumu. Vive en el medio del mar, en las siete corrientes marinas, mira de medio lado y es comerciante. Es la que diferencia a cada Santo con la pintura que mandó Olofin. Nace en Ogbe Tuanilara y habla fuerte en Osa Eure.
Su nombre significa: «La que se interesa por el dinero y el comercio». Vive en la entrada de la bahía y fue la que pintó el agua de azul, con la ayuda de Yemayá Asesu. Esta Yemayá usa careta y lleva un Osun chiquito; además se le pone un Inshé-Osanyin en un güiro.
1 soplete, 1 remolino, 1 serpiente, 1 pedazo de arrecife. Vive en una tinaja que se pone en una canasta llena de platos (deben ser 21 platos), lleva encima un collar de pañuelos de distintos colores y frente a ella se pone una canasta más chica con una pesa y mercancía. Dentro de la tinaja también se pone una cadena con 7 anzuelos, por el tratado de los 3 pescadores que tiraban su pita y dos de ellos no pescaban y uno solo siempre pescaba; por eso también lleva soga.
7 azules claritas, 7 rayaditas de rojo y blanco, 7 rosadas y siete aguas.
Se remata por una bandera y le cuelgan 7 platos intercalados, 2 adanes largo, 1 serpiente, 1 canastica, 1 espada, 1 remolino, 1 tinaja, 1 espejo, 1 timón, 1 machete, 1 pincel, 1 anzuelo.
Esta Yemayá es la que por medio del comercio despertó las relaciones entre los hombres.
Patakíes del odu Osa Eure
1.Donde los pájaros gobernaban una vez al año
Existía un pueblo gobernado por los pájaros, pero todos morían dentro del año de su mandato. Llegó por fin el turno de Osa Eure, y antes de tomar el gobierno decidió ir a casa de Orunmila para que le hiciera un registro. Le salió su mismo odu, e Ifá le indicó que tenía que hacer Ebó.
Él buscó todo y se hizo el Ebó. Cuando Orunmila terminó, le entregó el palo untado con manteca de corojo y le dijo que lo enterrara, que pusiera encima la cabeza del chivo y debajo el paño rojo.
Esa noche Osa Eure se posó en lo alto del palo, y cuando vinieron las hormigas para atacarlo dormido, como habían hecho con todos los demás pájaros, quedaron pegadas en la manteca de corojo y murieron. Fue así como Osa Eure pudo gobernar por más de un año.
Nota: Los pájaros sólo gobernaban un año, pues dormían en lo alto de un palo y las hormigas subían, los picaban y los mataban. Esta historia también se expresa en forma de un rey hijo de Shangó.
2.Nació la blenorragia
Elegba quería casarse y fue a ver a Orunmila para que le dijera qué debía hacer, pues amaba mucho a una mujer. Orunmila le hizo Osode, le vio este odu y le mandó a hacer Ebó.
Elegba se marchó y nunca regresó a hacerse el Ebó. Días después se acostó con aquella joven y se contagió de blenorragia; el pene se le inflamó tanto que no le cabía en los pantalones, y tenía que andar por todos lados con el pene afuera diciendo: «Por no obedecer a Orunmila, tengo el pene afuera». Es por eso que Elegba muestra sus partes cuando baja a la cabeza de uno de sus hijos. Aquí nació la blenorragia.
3.La piedra azul
OTITO AYE OTITO UMBO TANTO OLORUN IFA NI OSA LAYE OTURA OBATALA IWO ORUNSILE OTITO IPIN LESHE OBA OLORUN OMA OLORDUMARE OTA ARO ILEKE SEGUI KAFEREFUN OLOFIN.
Nota: Aquí nació la turquesa. Este odu tiene mucha relación con el odu Ogbe Tua, pues Osa Eure le dio la virtud de la magia de las piedras preciosas. Este odu dice que los hijos de Orishanla y los grandes Babalawos de Ifá usaban un collar de piedras azules (okuta seguí), que eran las piedras azules que los muertos antiguos dejaron en Ife cuando éste se perdió y que simbolizaban la sabiduría perdida. Este odu usa un collar largo de canutillo azul claro, que era como piedra seguí.
Orishanla había dejado la tierra de Ifé y era quien guiaba a sus habitantes, pues ellos querían conocer la verdad del misterio que rodeaba a Ife. Le preguntaban a Orishanla cuál era la verdad de Ife, y Orishanla les respondía que esa verdad la tenía Awó Osa Laye Otura, el hombre que llevaba el collar de las piedras seguí y la sortija de la piedra azul, que eran las insignias de los muertos antiguos de Ife.
Entonces fueron a casa del Awó y le hicieron la misma pregunta. Él les hizo Osode, les vio Osa Eure y les dijo: la verdad de Ife es Olorun, el dueño del Cielo que guía a la Tierra; la verdad de Ife es aquel que no puede ser visto y sin embargo lo guía todo; la verdad es el carácter de Olordumare; la verdad es la palabra que no puede ser rechazada ni negada y que siempre se cumple; la verdad de Orunmila, el dueño de la palabra de Ifá, que es la antigua sabiduría de Olordumare que lo sobrepasa todo. Orunmila fue quien vio este odu a la tierra de Ife, cuando quiso saber la verdad y los Eguns entonces no lo eran, y le cantó:
La tierra parió a Okuta Seguí, y con ellas se hicieron las insignias del poder de la verdad; por medio de ellas los Eguns siguieron gobernando en el reino de los vivos. Y Awó Osa Laye Otura les dijo: a todos aquellos que hablan y viven en la verdad, los Oshas los ayudarán y nunca la luz de las piedras azules les faltará. Les dijo también que tenían que darle 2 palomas blancas a Orishanla y un gallo a Olorun, y marcó Osa Eure en el atepón; les pasó el ashé por las cabezas y les dijo: «Idabo Ifá Omariashé». Lo que quedó lo echó en el Sara-ekó y se lo dio a tomar a todo el mundo. Después echó la manteca de corojo y el Iyefá en sus manos y le rogó a Olorun, con su Ifá en las manos; luego se comió la manteca de corojo que quedaba en sus manos, y así siempre la verdad estuvo con él y llegó a todos los hijos de Orishanla.
Desde entonces, en la tierra de Osa Laye Otura se empezó a usar el collar (ileké) de la piedra seguí y la sortija de la piedra azul, para que siempre la luz de la verdad brillara en aquella tierra.
Nota: Cuando se ve este odu se le da rápido un gallo a Olorun. Aquí nació el que se pase la tela por la cabeza; esto se hace cada vez que este odu salga en Atepón, cuando se termina el Itá. Cuando es en Atefá no se pasa la arena por la cabeza, pero cuando se termina el Ebó, antes de cerrarlo, se saca el Ebó para el patio y con un gallo se toca la cabeza de todos los Awó presentes y se le da el gallo a Olorun y al Ebó; la cabeza del gallo va para el Ebó, y después se vuelve a meter el Ebó al Igbodun y se hace Odi-Fumbo.
4.La chiva de Obatalá
Obatalá tenía una chiva a la que quería mucho porque era buena y obediente. Pero al cabo de un tiempo ella se unió a otros animales y se echó a perder de tal forma que Obatalá ya no podía soportarla, pues no hacía caso y se iba para la calle cada vez que quería.
Un día Obatalá mandó a buscar a Ogún y le dijo que se preparara para matar a la chiva cuando se lo ordenara. Ogún se compadeció de ella, la fue a buscar, le contó lo que sucedía y le recomendó que fuera a registrarse con Orunmila para salvar su vida.
La chiva así lo hizo, y cuando Orunmila le realizó el Osode le vio este odu Osa Eure y le dijo que tenía que rogarse la cabeza y hacer Ebó para que no fuera a morirse. La chiva se rogó la cabeza, pero se descuidó en hacer el Ebó y al poco tiempo siguió igual o peor que antes.
Obatalá, ya cansado de ver y oír lo que la chiva hacía, llamó a Ogún y le mandó a buscarla con el pretexto de que iba a dar una fiesta. Así lo hizo Ogún y se la llevó. Cuando la chiva llegó, le preguntó a Obatalá qué iba a dar de comida en la fiesta, y él le contestó: «Lo que voy a dar es chiva». Y a Ogún no le quedó más remedio que matarla.
5.La suerte compartida
Iyalona era una viuda con varios hijos que vivían sufriendo porque eran muy pobres. Ella deseaba verlos vivir bien y para lograrlo se pasaba la vida rogándoles a los muertos (Eguns) y a los Santos.
Un día el espíritu de su esposo le dijo: «Yo te voy a ayudar a que logres tus deseos; protegeré a uno de mis hijos y le daré suerte, pero esa suerte él tiene que compartirla con sus hermanos, pues de lo contrario se la quitaré de nuevo. Para empezar a ayudarte me tienes que dar dos gallos blancos, junto con Shangó».
Iyalona se asustó, pero ante el deseo tan grande que tenía de ver a sus hijos vivir bien salió a camino y comenzó a visitarlos para que la ayudaran a conseguir las cosas con que darle de comer al Egun de su esposo. Ellos le iban contestando: «Mamá, ¿usted cree que el espíritu de nuestro padre va a poder ayudarnos?». Sólo uno le respondió: «Madre, dígame lo que usted necesita, que la veo muy preocupada». Ella le dijo: «Hijo mío, necesito dos gallos blancos para dárselos al espíritu de tu padre». Y el hijo contestó: «Espéreme aquí, que voy a buscarlos».
Al poco rato el hijo le entregó los dos gallos blancos. La madre y aquel hijo, que se llamaba Omomole y era el mayor, salieron a camino en busca de Shangó. Pronto se lo encontraron y le contaron lo que el Egun le había dicho a Iyalona. Shangó les dijo: «Vamos a llamar a ese Egun para que le dé a Omomole la suerte que le ofreció».
Shangó hizo una cruz en el suelo y entre él y el Egun se comieron los dos gallos blancos. Después le dieron la suerte a Omomole y le advirtieron: «Siempre tendrás que ayudar a tus hermanos, jamás los abandones a ellos ni a tu madre Iyalona, pues el día que no cumplas este pacto te quitaremos la gracia que te hemos concedido».
Este camino habla de una suerte compartida: quien la recibe tiene que ayudar y jamás abandonar a sus hermanos para no perderla, y siempre tendrá que ayudar también a la madre. Aquí se le dan dos gallos blancos al Egun del padre junto con Shangó, para recibir la suerte de esas entidades.
6.El sacrificio de la madre por su hijo
Había una madre que, pidiendo limosna y trabajando duramente, reunió el dinero para comprar la libertad de su hijo. Cuando fue a hablar con el amo, éste no lo aceptaba; ella insistió en varias ocasiones hasta que logró que se lo vendiera, pero el amo le dijo: «Pero no le daré la libertad hasta que no termine de recoger la cosecha, pues él es uno de los más fuertes y jóvenes de mi dotación».
En ese intervalo de tiempo el esclavo se enfermó de gravedad y murió, sin poder disfrutar de la libertad tan ansiada.
Aquí habla el sacrificio de la madre por el hijo. Tenga cuidado, no sea que cuando usted crea que sus problemas se resuelven ya sea tarde para usted y se muera.
7.La pluma de loro
Aconteció una vez que había un mago que lograba todo lo que deseaba por medio de un muerto que tenía, pero era a su vez un poco despreocupado para sus cosas.
Un día se acostó y vino el espíritu de aquel muerto y le dijo que fuera a casa del Awó que vivía distante de allí, para que le dijera las tres cosas con las que alcanzaría su felicidad.
El mago así lo hizo, y cuando llegó, el Awó le hizo Osode y le vio este odu Osa Eure, que era el mismo odu del Awó, y le dio una onza de oro. El Awó tenía además, frente a su consulta, un pájaro muy vistoso; miró al mago y le dijo que él encontraría su felicidad. Entonces le regaló cuatro plumas de aquel pájaro, que era un loro, y le habló de las tres suertes.
El mago se marchó y al poco rato de estar caminando tropezó con un cofre que tenía muchas joyas; las cogió y siguió andando. Más adelante tropezó con una bola de color ámbar, que también recogió, y continuó su camino. Al llegar al río se sentó en la orilla y desde allí vio a una doncella muy bonita, de la cual se enamoró; ella lo aceptó, se casaron y tuvieron dos hijos.
Pasado un tiempo, la mujer tuvo que hacer Santo por salud, y él dejó de ser mago para convertirse en adivino de Ifá.
8.Tanto tienes, tanto vales
Olofin tenía a Ogún como hombre de su confianza, pero por las travesuras que hacía le llegaban constantemente las quejas de lo que hacía y de lo que dejaba de hacer.
Un día Olofin, cansado de tantas quejas, mandó a buscar a Orunmila para que se llevara a Ogún y lo matara en su casa. Orunmila se lo llevó y, al llegar, lo registró; le salió este odu y pensó: «Este hombre es demasiado importante para que muera». Determinó dejarlo vivo, y para que Olofin no lo supiera cogió un chivo, cascarilla, manteca de cacao y guirnalda, cerró la puerta y mató al chivo. Estando en eso llegó Olofin, y como la puerta estaba cerrada y la sangre del chivo corría por debajo de ella, Olofin, que no gustaba de la sangre, se fue pensando que Orunmila había matado a Ogún como le había ordenado.
Acto seguido Orunmila limpió su casa con cascarilla, manteca de cacao y la guirnalda, metió a Ogún en el sótano que había en su casa y le explicó la situación en que él quedaba respecto a Olofin.
Al cabo de poco tiempo, Olofin fue a casa de Orunmila y le dijo que tenía una situación muy difícil y que le hacía falta el hombre que le había entregado, porque era el único que se la podía resolver. Orunmila no le contestó nada y Olofin se marchó. Pasados unos días volvió con otro problema parecido, diciendo que Ogún era el único que podía resolverlo. Orunmila tampoco le contestó. Ya por tercera vez Olofin vino diciendo lo mismo y agregando que Ogún era el hombre que sabía todos los secretos; entonces Orunmila le respondió que podía buscarle uno que fuera como él.
Orunmila, que estaba en combinación con Ogún, dio tres golpes en el piso, y Ogún salió de su escondite mientras Olofin hablaba con él. Olofin, al verlo salir, se sorprendió, le dio un fuerte abrazo y le preguntó a Orunmila cómo era posible que hubiera resucitado a un muerto.
Este secreto quedó entre Ogún y Orunmila, y después de eso Olofin hizo rey a Orunmila.
9.El hombre desobediente y caprichoso
OSA EURELE FIFISIAYO ARA UNLO NI GBOGBO ARAYE SALUGA KORO KOBOMIRE ADIFAFUN OBATALA, SHANGO, BABALUAYE TORI ADESEBI.
En la tierra Iranye, que lindaba con un pueblo de Arará Sabaluno llamado Adesebi (nombre que quiere decir Bis-Rey de ese lugar, pero honorario, otorgado a quien hiciera alguna obra buena y grande), vivía un hombre con su mujer y 2 hijos. Se dedicaba al comercio de cosas diferentes, pero era desobediente y caprichoso y le gustaba salirse con la suya.
La mujer de aquel hombre se enfermó de gravedad y tuvo un sueño en el que le decían que se mirara para no perderse. En un momento de mejoría le pidió al marido que la fuera a mirar con el Awó del pueblo, pero como él era despreocupado y algunas veces bebía, se tardó en hacer el Ebó que el Awó le había mandado. También se enfermó una hija, y como no podía atender bien sus negocios, éstos fueron para atrás, hasta que el hombre se atrasó tanto que casi quedó en la ruina. Entonces volvió a casa del Awó para otro registro, y al verle de nuevo este odu Osa Eure le dijo que ahora tenía que hacer Ebó.
El hombre lo buscó todo como pudo y logró hacer el Ebó, que hacía falta para todos. La chiva la llevó para su casa como le mandó Orunmila, para tenerla y cuidarla bien hasta que se le avisara, pero como era tan descuidado no se ocupó de ella.
Después de salir de su apuro, un día pasó por la puerta de su casa un hombre con una carga de maloja al hombro; la chiva lo vio y salió corriendo detrás de aquel hombre, que era Ogún. Éste se la llevó a Obatalá y allá la mató. Entonces volvieron el atraso y la enfermedad sobre aquel hombre, que se enfermó del vientre, la sangre y el cerebro, y su mujer de los ovarios. Por esto el hombre tuvo que empeñarse otra vez y, aburrido y desesperado por tanta lucha, se fue dejando a la familia. Al poco tiempo la mujer murió, y él, aunque se puso mejor, siguió padeciendo de impotencia.
10.Cuando Obatalá cambió el oro por la plata
Obatalá vivía en su palacio de oro, pero allí no reinaba la paz porque todo era intriga y falsedad. Cansado de esa vida salió a camino y encontró un palacio de plata, y se lo cambió al dueño por el palacio de oro. Lo hizo porque cuando tocó a aquella puerta le dieron albergue y se maravilló de la tranquilidad que allí reinaba, y se quedó viviendo allí con Oshún, que era la dueña.
11.Orunmila y la muerte
Aconteció una vez que los enemigos de Orunmila le declararon la guerra y le mandaron a la muerte para que fuera a buscarlo. Él se percató de la situación y se hizo Osode, viéndose este odu, e Ifá le marcó Ebó. Puso en lo alto de la puerta de su casa una cruz de majagua y embarró la puerta con 9 quimbombó, de manera que cuando la muerte fue a buscarlo se resbaló y cayó al suelo. Ese fue el momento que Orunmila aprovechó para agarrarla y echarla en un barril, que luego tiró al mar, y las aguas alejaron de allí a la muerte.
12.Cuando Ikú (la muerte) comió carne humana
Cuando Ikú comió carne humana por primera vez, como estaba embarrada de sangre se cubrió con flores para que no la vieran. Después de comerse al primer cristiano llevó al Egun para Ewi Okan, y cuando venía de regreso vio que venía Oshalufón y se escondió. Allí se encontró un pedazo de tela blanca que a Oshalufón se le había caído, se cubrió con ella todo el cuerpo y dijo: «Ahora voy para otra tierra y me comeré a todos los hombres».
Por el camino se encontró con Elegba, que le gritó: «¡Ikú!». Ella lo oyó y empezó a cantar; Elegba cogió miedo y salió corriendo para la tierra de Oshalufón, e Ikú lo persiguió. Elegba llegó a la casa de Oshalufón y le contó lo que le pasaba con Ikú. Al oír esto el hijo de Oshalufón, que estaba comiendo en la mesa con el Awó Mesán, se había marchado.
Entonces Oshalufón le preguntó a Elegba por su hijo, y éste le dijo que había salido. Salieron en su busca y vieron cómo Ikú lo había agarrado y le sacaba los ojos, mientras Omolawo gritaba «jekua, jekua», e Ikú se lo llevaba para Ewi Okan.
Oshalufón iba con Awó Mesán y con Elegba hasta donde se comía a su hijo. Cuando Ikú llegó a Ewi Okan cubrió al muchacho con la tela blanca y se paró a su lado, y cuando llegaron Oshalufón y Elegba empezó su rezo. Obatalá, el Awó Mesán y Elegba comieron coco, y Oshalufón dijo: «Mientras el mundo sea mundo, los muertos serán cubiertos con sábanas blancas».
13.Cada uno debe tener lo que le pertenece
Existía un pueblo donde todos sus habitantes envidiaban al rey que lo gobernaba. Cuando el rey salía a pescar y pasaba por delante de ellos, todos los súbditos ocupados en los distintos trabajos y menesteres que son necesarios para el buen funcionamiento de un reino, lo mismo el zapatero que el pintor, el tendero o el albañil, decían: «Mira cómo el rey disfruta, qué bien vive el rey, quisiera vivir como él».
No conformes con lo que les pertenecía en la vida, se reunieron un día y fueron a donde estaba el rey. Éste era Awó y, por lo tanto, un hombre inteligente; después de oír las quejas de sus súbditos les dijo: «Vamos a donde está Olofin». Al llegar a la casa de Olofin, éste preguntó qué querían, y los súbditos le contestaron: «Nosotros queremos vivir como él, que vive como un rey». Entonces Olofin dijo: «TO IBAN ESHU».
Cuando amaneció, cada uno de los súbditos tenía un palacio; y al ser reyes todos los del pueblo, no había quien limpiara el palacio, ni quien hiciera zapatos, ni quien pusiera un ladrillo, ni quien hiciera la comida. Rápidamente llegó la inconformidad, pues no tenían a nadie que les hiciera las cosas. Se volvieron a reunir y decidieron ir a ver a Olofin otra vez.
Cuando llegaron, Olofin preguntó de nuevo qué querían. Ellos dijeron que no podían vivir sin comer, sin que la casa se limpiara, sin que las cosas se hicieran; en fin, que la vida tuviera su curso normal, y que por lo tanto querían volver a vivir como estaban antes, pues habían parado sus actividades para ir a quejarse contra el rey. Entonces Olofin dijo: «TO IBAN ESHU», y las cosas volvieron a la normalidad. Pero dictó esta sentencia: «Mientras que el Mundo sea Mundo, cada uno ha de tener lo que le pertenece».
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
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Los 16 odù de la familia de Osa
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