Osa Kuleya
Osa Ogunda
«Amarre el barco, para que no se le vaya a pique».
Rezo de Osa Kuleya
OSA KULEYA WARA WARA AYE WARA WARA ORUN ADIFAFUN OSHUMARE AKUKO LEBO, AHUN AJAPA TIROKO AFETU AFOLOPO ADIFAFUN UMBO OUN BATINLO LOKO ODE GBOGBO TENUYEN LEBO BOBAYO OLUWO LAKI OYUBONA LABERE ADIFAFUN ARETIN SHOMO BANI ORUNMILA OMA KURE LEBO OLEBO AKARAN NIRU ESHU EJE EKURE ONI SHANGO OLE NINSHAWO ARA AWO ERIN ARABAYE ISHU AKARA ADIE LEBO AKUKO EYELE LEBO.
Súyere de Osa Kuleya
«OLOMIDE TIRE EGUADO LERI AYAPA OSA KULEYA».
En este odu nace
- Nació: El sobre nombre de OYA de IYANZA o YANZAN.
- Nació: Que para comenzar cualquier ceremonia o trabajo de Ifá se tenga que «MO-YUBAR».
- Nació: La ceremonia de ir a sacar a OGUN del monte cuando se le va a coronar a OGUN a algunos de sus hijos.
- Nació: La virtud de OYA, pero perdió la fuerza.
- Nació: El secreto de las hierbas para lavar a OGUN.
- Nació: AGBON, IMO y OYE, que después se convirtieron en HOO-RO (ORO), y en la tierra es ELA.
- Nació: El Trono de Ifá, que es la silla de la sabiduría.
- Nacieron: Las bibliotecas de Ifá.
- Nacieron: Los secretos de la jicotea y el pescado.
- Aquí: Fue donde OYA para salvar a sus hijos dejó de comer carnero y se lo entregó a SHANGO.
- Aquí: Es donde los Awoses almacenan papeles de secretos y no lo estudian.
- Aquí: Fue donde OLOFIN maldijo todas las religiones.
- Aquí: Se cerraron las puertas de Ife.
- Aquí: El Babalawo no anda solo.
- Aquí: La persona tiene trascendencia de prendas de antepasados y de herencias de prendas o Orishas.
- Aquí: Hay un Egun que destruirá a toda la familia.
- Aquí: Un espíritu médico habla con la persona.
- Aquí: La mujer hace trabajo para tumbar al marido.
- Aquí: Es un Ifá de esclavitud.
- Aquí: Señala perdida de la voz.
- Aquí: No se ruega la cabeza con pescado que tenga la lengua chiquita.
- Aquí: La persona puede ser amarrada. También es alocada.
- Aquí: Pusieron a OGUN a sostener el Mundo.
- Aquí: Se dió a conocer el secreto del Cao.
- Aquí: Se le dió a Otupon-ogbe el secreto para que terminara de fabricar el Ilú-Baata.
- Aquí: Se padece de vértigo, no puede subir altura y se muere solo en la mesa.
- Aquí: SHANGO descubrió la sensación en el clítoris a OYA y ésta se volvió loca, cuando SHANGO se fue.
Descripción del odu Osa Kuleya
Este es el Odu número 160 del Orden Señorial de Ifá. Anuncia buena fortuna para quien sepa cuidarse a sí mismo y cumpla con los sacrificios que se le marcan. Al mismo tiempo advierte que en el entorno de la persona hay alguien en quien no debe confiar.
Aquí fue donde OYA, para salvar a sus hijos, renunció a comer carnero y se lo entregó a SHANGO: el sacrificio de una madre.
Nació el sobrenombre de OYA como IYANZA o YANZA. Nacieron las bibliotecas. Y aquí es donde los Awó almacenan papeles de secretos que después no estudian.
Aquí OLOFIN maldijo a todas las religiones que no fueran Ifá; por ese motivo, todos los que practican alguna de esas religiones un día tienen que ir ante Ifá.
Por este Odu el Awó no anda solo, porque lo quieren robar. Aquí, para vencer a los enemigos, se echa fango de tierra movediza o de pantano en el Ebó.
Por este Odu hay un espíritu que fue médico y habla con la persona. Aquí la persona tiene trascendencia de prendas de antepasados y de herencias de prendas o de Orishas. También hay un Egun que destruirá a toda la familia si no se le atiende debidamente.
Aquí están las dos jicoteas en el estanque: el macho enamoraba a la hembra y, cuando se le subió encima, ella se sacudió y lo tumbó boca arriba. La mujer hace trabajos para tumbar al marido. También la jicotea embrujó a la hija menor de una mujer, a quien ésta había mandado al río en busca de agua.
Aquí pusieron a OGUN a sostener el mundo. Es un Ifá de esclavitud: la persona está esclava de su cónyuge, o de su trabajo, o de su familia, o de los enemigos, o de un vicio. OGUN siempre debe tener delante una jícara de agua fresca.
Aquí nació que, para realizar cualquier ceremonia o trabajo en Ifá o en Osha, se comience Moyubando. Primero se le presenta a OLOFIN la jícara de agua fresca y después se continúa como es sabido.
Aquí nació la ceremonia de ir a sacar a OGUN del monte cuando se le va a coronar OGUN a alguno de sus hijos, ceremonia que sólo dirigen los Babalawos en el monte.
Aquí nacieron los secretos de la jicotea y el pescado.
Este Odu señala la pérdida de la voz, que puede ser temporal por haber sufrido una impresión fuerte (susto) o por frialdad en los bronquios, y que puede ser irreversible por causa de enfermedad maligna.
Señala que las personas que creen que todo lo saben en la vida y no desean reconocer los méritos de los demás, llegan a un momento en que viven humillados.
Aquí habla YEMAYA ASHABA. Vive en Ánfora y dentro lleva 21 eslabones de cadena y un ancla. Por fuera y de base se le pone un pedazo de soga gruesa con la que se haya amarrado una embarcación, enredada en forma de espiral.
Cuando este Odu le sale a una mujer, tiene que tener cuidado con que un hijo de SHANGO no la engañe y después no le cumpla. Si está embarazada, que haga Ebó para que no vaya a perder la criatura. Tiene que cuidar con quién sale, porque la pueden dejar inconsciente, abusar de ella y dejarla embarazada. También está llorando por un marido.
Si tiene hijo menor, cuidado no se le enferme: dele una Awafakan, pues sólo ORUNMILA se lo puede salvar. Viene a mirarse por asunto de un hijo o de justicia.
Para el Awó: por este Odu no se le ruega a nadie la cabeza con pescado cuando éste tenga la lengua chica. Tiene que ser con un pescado que tenga la lengua grande.
Por este Odu hay que darle jicotea a la puerta de la casa.
Por este Odu no se puede ser desobediente, para que no se vea en un gran peligro y por salvarse se convierta en esclavo de un avaricioso. Tenga cuidado con una persona que parece boba y le haga pasar un gran susto.
Por este Odu hay que mudarse de casa. Prohíbe ir al campo y no internarse mucho en el monte, ni dejar que le caiga ningún fuerte aguacero, no sea que regrese enfermo. Hay que tener cuidado en la defensa de una persona, que lo hará quedar mal.
Aquí no se puede despreciar al que vaya a su casa, como tampoco se puede ser fiador de nadie. Y hay que tener cuidado con los hijos menores, no se los violen.
Este Odu habla de que la persona va a ascender en la vida. Aquí el enemigo es gordo y no puede verlo ni en pintura: desea destruirlo.
En este Odu la persona tiene la cabeza caliente. Deberá recibir Ifá. Aquí hay una mujer llorando por un hombre. Aquí se tiene mal genio. No puede visitar presos por estos días. A la persona le gustan los pájaros; si la convidan a ir a cazar o a pescar, que no vaya, porque puede sucederle una cosa mala.
Aquí la persona quiere ser guapo. Hay que mudarse de donde vive.
Dice Ifá en Osa Kuleya
- Que usted debe evitar toda clase de cuestiones, y si va al campo, no se debe de internar mucho en el monte.
- Ud. no debe dejar que le caiga ningún aguacero encima.
- Ud. tiene que recibir a ORUNMILA.
- Ud. tiene la cabeza caliente.
- Ud. va a conseguir lo que usted quiere; en estos días le va a llegar una persona a su casa que nunca ha ido allá; es la justicia.
- OGUN le está pidiendo una cosa.
- Dele gracias al Aleyo y a SHANGO y a OBATALA.
- Dígale a su hermano que si quiere salir bien de sus asuntos, que debe hacer Ebó y que lo respete.
- Ud. quiere ser guapo.
- Tenga cuidado con un robo.
- Hay una mujer que está llorando por un hombre.
- Ud. tiene muy mal genio.
- Tenga cuidado con una pérdida, puede ser de salud, de algún empleo o algún negocio.
- Ud. tiene un apuro muy grande, su enemigo es un gordito que no lo puede ver ni en pintura; él quiere hacerle daño y usted no tiene con que defenderse.
- Si es Mujer: está embarazada y puede malograr la criatura, debe hacer Ebó con: gallinas, pluma de loro, flecha, una onda, una trampa y un tambor.
- Ud. no puede ir a visitar a ningún preso en estos días.
- A Ud. le gustan los pájaros; si lo convidan a pescar o a cazar, no vaya porque le puede pasar una tragedia.
- Hay una persona que dice que usted es un pesado, por algo que usted hizo.
- Ud. tiene que mudarse de donde vive.
- Ud. quiere ir al campo, y cuando vaya ha de regresar enfermo.
- A Ud. lo están defendiendo de un asunto, de otra persona, lo han de hacer quedar mal.
- Tenga cuidado con una hincada en estos días.
- Dele gracias a ORUNMILA y no desprecie al que vaya a su casa.
- A Ud. le va a venir mucho trabajo.
- Tenga cuidado con un documento que usted va a firmar; porque hay trampa.
- Allá en su casa hay alguien que lo vigila para cuando usted salga para robarle.
- No salga de fiador de nadie; porque ahí le viene un problema.
- A Ud. le viene un dinero; no fíe.
- Ud. tiene un hijo que se le va a perder o lo van a prender.
- A Ud. y su familia lo habían dado por perdido.
- Ud. está llamado a asentar Santo.
- Ud. es algo cobarde.
- Ud. soñó con OGUN y SHANGO, ellos quieren algo.
- No se desespere por nada y dele gracias a tres mujeres que hablan de usted.
Refranes de Osa Kuleya
- La guerra con vivos es malo, con muertos es peor.
- Si tiene un gran pescado, debes darle de comer al arroyo.
- Amarre el barco, para que no se le vaya a pique.
- Cuando realizo sacrificio, tengo buena fortuna.
- Si no organizo mi vida, seré como el Cao.
- La sabiduría, inteligencia y comprensión, representa a Ela.
- Los grandes sacrificios, lo hacen las madres por los hijos.
Eshu-Elegba del odu Osa Kuleya
ESHU BANKAO. Este Eshu vive al pie de una mata de Atorí (mar-pacífico) y es un bastón hecho de la raíz de esa mata. Vive detrás de la puerta de la casa.
Patakíes del odu Osa Kuleya
1.El sapo y el majá
El sapo llegó ante ORUNMILA para contarle que el majá andaba diciendo que, dondequiera que lo encontrara, se lo iba a tragar. ORUNMILA le respondió que hiciera Ebó para que la muerte, Ikú, no lo cogiera, y que además se hiciera el humilde, porque sólo así podría vencer.
El sapo se encontró de nuevo con el majá y, como ya tenía el Ebó hecho, aunque el majá se lo tragó, dentro de la barriga fue haciéndole tanto daño que el majá tuvo que vomitarlo, y después murió.
2.El hijo del rey que no oyó los consejos de Orunmila
ORUNMILA le advirtió al Rey que tenía un hijo al que no debía dejar cazar. El Rey le puso criados al muchacho para que lo vigilaran siempre, porque al joven le apasionaba la caza. Un día, a espaldas de sus guardianes, el muchacho fabricó una onda y, aprovechando que ellos conversaban distraídos, vio cruzar una paloma, tomó una piedra, la colocó en la onda y tiró con tan buena puntería que le dio muerte.
La paloma vino dando vueltas por el espacio y cayó dentro de un río que había muy cerca. Al ver que la corriente se llevaba su presa, el muchacho trató de alcanzarla, resbaló y cayó también al agua. Ya desesperado, se le apareció una jicotea que le ofreció salvarlo a cambio de que fuera su esclavo, y el muchacho aceptó. La jicotea lo salvó y lo metió dentro de un tambor que ella tenía. De vez en cuando el muchacho cantaba sus cantos, y la jicotea iba anunciando que poseía un tambor que tocaba solo.
Desesperado el Rey por la suerte de su hijo querido, mandó a buscar a ORUNMILA. Éste lo miró y le dijo que si quería que su hijo apareciera, tenía que dar una gran fiesta y convidar a todos los músicos de la ciudad, porque allí se le iba a aparecer. El Rey así lo hizo. Citó a todos los músicos, que fueron llegando uno por uno y tocando sus instrumentos delante del Rey y de ORUNMILA. Cuando le tocó el turno a la jicotea, ésta se presentó con un tambor, y en ese momento el muchacho que estaba dentro se puso a cantar y todos lo oyeron.
ORUNMILA le dijo al Rey que mandara a retirar a los músicos, pero que dejaran allí sus instrumentos, para que al día siguiente vinieran a recoger los premios. Cuando todos se marcharon, sacaron al muchacho de adentro del tambor y pusieron un cao.
3.El poder de Oya, Shango y la carnera
En este camino OYA se llamaba AGUADAI IYA, y OLOFIN le había entregado un gran secreto para que todo el mundo la respetara y viviera bien en su tierra, que se llamaba IWADE INLE. OBATALA siempre iba a darle consejos y un día le llevó un collar pintado de rojo y blanco, diciéndole que con ese collar, con dos tarros y con una piedra tendría una gran defensa y todos la respetarían. OYA se puso muy contenta, le dio Mo-Foribale a OBATALA y se puso a cantar:
OBATALA le echó la bendición y le advirtió que respetara bien ese secreto y que, cuando viera a alguien haciendo alguna ceremonia con carnero, no se acercara por allí. OYA presumía de sabia, y en la tierra IWADE INLE todos vivían bajo su terror.
Un día ORUNMILA llegó a la tierra de IWADE INLE y notó que OYA lo despreciaba, por lo que se marchó de allí preocupado por la actitud de ella. En el camino, entrando en la tierra de OBA ISHE, se encontró con SHANGO, que le dio Mo-Foribale y le preguntó qué le pasaba; ORUNMILA le relató lo sucedido con OYA. SHANGO llevaba en una mano una cadena y en la otra un coco pintado de blanco con el Odu de OSA-KULEYA marcado con osun, y le dijo a ORUNMILA que ese problema con OYA lo resolvía él ahora mismo. Subió entonces a ILE-OKE para hablar con OLOFIN, cantando:
OLOFIN, que oyó el canto, salió y le preguntó qué quería. SHANGO le contó todo lo que OYA le había hecho a ORUNMILA y agregó que se iba a vengar. OLOFIN le replicó: tú nunca me has dicho una mentira, pero yo no creo eso de OYA. Molesto, SHANGO le contestó que se lo iba a probar.
SHANGO fue a donde estaba ORUNMILA y le pidió que le hiciera Ebó con las cosas que le traía, para que viera lo que iba a suceder. OBATALA estaba en casa de ORUNMILA mientras hacían el Ebó y le dijo a SHANGO: quiero que sepas que OYA es mi hija, es señorita, y que la respetes. SHANGO no contestó nada, salió caminando y entró en la tierra de IWADE INLE; en medio del monte abrió un hueco, echó dentro el Ebó, cogió un coco en la mano, le pasó la mano a la carnera y cantó:
OYA, que escuchó algo tan bonito, se preguntó quién la estaría llamando y salió al monte a averiguarlo. Vio a SHANGO, que soltó la carnera; OYA la agarró, le pasó la mano y se la llevó a SHANGO. Éste puso el coco en el hueco y le dijo a OYA que se limpiara bien la cabeza con la carnera. Así lo hizo ella, y después le dio la carnera a la tierra echándola también en el hueco, quedando OYA privada. Ese momento lo aprovechó SHANGO para ofikale trupon, quedando ella en estado. Le quitó los dos OGUE y los guardó junto con el collar rojo y blanco; después limpió a OYA con las dos gallinas del Ebó y se las dio a la tierra, y OYA volvió en sí. OYA se fue sin darse cuenta de nada.
A los tres meses se sintió mal y fue a donde estaba OBATALA, a quien le contó lo que le había pasado. Éste le dijo: me faltaste el respeto, y ahora, hasta que tú des a luz y ese hijo cumpla 7 años, lo llevarás al pie de ORUNMILA para que le hagas Ifá, porque si no, no recuperarás la suerte.
OYA salió por todas partes preguntando por SHANGO y nadie le daba razón de él. Dio a luz y a los 7 años llevó al hijo al pie de ORUNMILA, y éste le vio este Ifá, OSA KULEYA. ORUNMILA le dijo: para que usted recupere todas las fuerzas y la suerte, tiene que hacerle Ifá a su hijo. A los siete días se apareció SHANGO, porque ORUNMILA lo había mandado a buscar; SHANGO no quería ir, pero OLOFIN le dijo que fuera. SHANGO llegó al pie de Igbodun y ORUNMILA le entregó una jicotea macho (ayapa tiroko); SHANGO se la comió y le dijo a OYA: ya estás perdonada de la falta que cometiste con ORUNMILA, y aquí tienes el secreto y tu defensa.
4.Amarra el barco para que no se vaya a la deriva
Cuenta la historia que cierta vez un barco se encontraba a la deriva, siendo su capitán ASHABA, cuando lo azotó una tempestad. El capitán, al verse a merced de los elementos, les rogó que le mandaran algo con que detener el barco. Recibió una cadena, pero no fue suficiente, por lo que rogó nuevamente y recibió un ancla. El ancla unida a la cadena logró que la embarcación se detuviera, y así ASHABA salvó la embarcación y su vida.
5.Donde Oya dejó de comer carnero
OYA era dueña del mercado y vivía enamorada de SHANGO sin lograr sus favores. Un día, estando en la selva, pues ella cazaba, vio llegar al medio del bosque un hermoso búfalo negro. Ya iba a tirarle una flecha cuando comprobó con sorpresa que el búfalo se quitaba la piel: era SHANGO. Ella vio dónde escondió la piel y, cuando él se fue, se la robó y se la llevó al mercado.
Al otro día SHANGO fue a buscar la piel y no la encontró; desesperado, siguiendo el rastro llegó al mercado y allí encaró a OYA, que le dijo que la tenía guardada. Él se la pidió, pero ella le puso por condición obtener antes sus favores y que viviera con ella. Él aceptó, con la condición de que no revelara sus secretos; ella dijo que sí, y con ese acuerdo comenzaron a vivir y vinieron los Ibeyis.
OGUN, que era enemigo de SHANGO, obtuvo el secreto por medio de YEMAYA, que era hermana de OYA, y comenzó a regarlo a los cuatro vientos: dijo que SHANGO era OGODO MAKULENKUE, el Búfalo joven. SHANGO, al ver su secreto en público, cogió su disfraz, se lo puso y salió para el bosque en busca de OYA. Ella había ido a casa de ORUNMILA, quien en el registro le sacó OSA KULEYA y le marcó Ebó.
Ella se hizo el Ebó y fue a pastorear el gran rebaño de carneros que tenía para comer. Mientras tanto SHANGO, buscando a OYA por el monte, se encontró con OGUN y combatieron; OGUN le tumbó un tarro que guardó como trofeo, y por eso el ogue de OGUN es de un solo tarro. Pero como la magia del disfraz hacía crecer los tarros, enseguida tuvo los dos de nuevo; SHANGO dejó a OGUN y siguió buscando a OYA.
Después de buscarla sin descanso, al fin la encontró con los carneros y los IBEYIS, y se lanzó a embestirla. OYA, al ver a OGODO MAKULENKUE, comprendió todo y, viéndose perdida, cogió a los IBEYIS y le lanzó el carnero a SHANGO; éste, enfurecido, se lo comió, y al probarlo le gustó y se quedó con todos los carneros de OYA para siempre.
Ella renunciaba a esa comida para siempre, para salvarse ella y a su vez a sus hijos; se volvió IYANZAN (el remolino), cogió a los IBEYIS y, sacándolos de allí, se los entregó a YEMAYA.
6.El muchacho y el tambor
Había una vez un muchacho que, por no llevarse bien con sus padres, pues era muy desobediente, decidió irse de su casa a correr fortuna por otras tierras. Antes de marcharse fue a ver a ORUNMILA para saber si le iban a ir bien las cosas donde iba. ORUNMILA le hizo Osode y le salió este Odu, y le dijo que en el lugar al que iba lo iban a prender y que podía perder la vida; que hiciera Ebó con tambor y que después llevara ese tambor dondequiera que fuera, para que en caso de verse en algún peligro lo tocara y así pudiera salvarse; y que antes de irse de la casa le pidiera la bendición a su madre.
Partió el muchacho y, después de andar por tierras desconocidas, llegó a un pueblo donde a todos los forasteros que llegaban los hacían prisioneros para después matarlos o sacrificarlos.
La hija del Rey de aquella tierra estaba enferma y ninguno de los curanderos de la comarca había dado con su enfermedad; por eso todos en el pueblo no hacían más que hablar del mal de la muchacha, porque veían al Rey muy afligido. La noticia llegó a oídos del prisionero, que al enterarse llamó a uno de los guardias y le dijo que él se comprometía a curar a la hija del Rey.
Al saberlo, el Rey lo hizo llevar a su presencia y le preguntó si era cierto lo que le habían dicho. El muchacho contestó que sí, que se comprometía a curar a su hija a cambio de su libertad, y el Rey aceptó.
El muchacho, acordándose de lo que le había dicho ORUNMILA, cogió el tambor y se fue al aposento de la muchacha, donde se puso a tocarlo tal como se lo había indicado ORUNMILA para los casos de apuro. Vio entonces que a la muchacha le entraban unos movimientos por todo el cuerpo, hasta bajarle el Ángel de su Guarda: era que su Ángel de la Guarda quería bajar con música.
Y así fue como se curó la hija del Rey, quien le dio al muchacho la libertad prometida por haber salvado a su hija. Ella después se enamoró del muchacho y más tarde se casaron; y al morir el Rey, él fue nombrado Rey Soberano de aquel pueblo, que gobernó con facilidad gracias a ORUNMILA.
7.Cuando se fue la suerte
Una vez había una mujer que era muy mal llevada con todos y que no tenía fijeza ni en su cabeza ni en sus presentimientos. Un día la suerte se le presentó y le preguntó qué era lo que ella quería. Tantas cosas pensó y dejó de pensar, que la suerte se cansó de esperar a que se decidiera; viendo que en esa lucha llevaba ya un gran tiempo y no sabía fijar su pensamiento, se marchó y no le dejó nada.
8.El tambor
Antiguamente, para el tambor se utilizó desde el cuero humano hasta el cuero de carnero. El tambor fue un instrumento que sirvió para enviar mensajes de una tribu a otra, para amenizar fiestas, mortuorios y ceremonias religiosas; pero los antiguos no estaban satisfechos con su sonido, pues los cueros que le ponían, por mucho que los estiraran, siempre quedaban flojos y el sonido resultaba demasiado débil.
Los distintos jefes de tribus vivían preocupados por aquel instrumento que les servía de tantas formas. Un jefe de tribu, en particular, solía acariciar en sus ratos de ocio un tambor que guardaba celosamente por ser el centro de su reinado; pero cada vez que quería tocarlo, por mucho que lo estiraba, al ir a sonarlo se aflojaba. Con ese tambor lo mismo celebraba una fiesta que un mortuorio, o daba una orden a su pueblo.
Los súbditos de aquel Rey le temían tanto a él como a su tambor, pues cuando el Rey lo tocaba para impartir alguna orden, el que no la cumplía era mandado a matar de inmediato; igual pena de muerte tenía el que se atreviera a querer ver dicho tambor. Por ese motivo el Rey lo guardaba en un cuarto vigilado celosamente por una pareja de guardias armados, con la orden de matar a quien intentara verlo.
Un día, descontento con el sonido de su tambor, el Rey llamó a su presencia al Brujo de la tribu y lo consultó al respecto. El Brujo le dijo:
Se lo dijo porque él sabía de qué estaba forrado el tambor: era cuero de carnero. Entonces el Rey le contestó que por eso mismo quería que le diera la solución a su problema. El Brujo le respondió que convocara al pueblo a una reunión y le dijera que iba a recompensar a quien le trajera una piel que le sirviera, para evitar una epidemia que se avecinaba y que podría destruir a la mayor parte del pueblo. De esa forma el Rey engañaba al pueblo para que no se supiera la verdad y ocultaba el secreto del tambor, pues el pueblo ignoraba lo que existía en aquel cuarto vigilado, donde no podía entrar todo el mundo y sólo unos cuantos tenían el privilegio de hacerlo.
El pueblo, al oír las palabras de su Rey, se dio a la tarea de buscar dicha piel para evitar aquella enfermedad. Al poco tiempo, el Rey junto con el Brujo de la tribu había probado muchas pieles, pero ninguna satisfacía su deseo.
En aquel pueblo vivía un hombre al que los demás habitantes, e incluso el propio Rey, llamaban sabio. Enterado de la petición del Rey, se consultó con su Dios, y éste le dijo la verdad en cuanto a lo que el Rey pedía, marcándole que hiciera Ebó y que después de hecho le diera el chivo a ESHU y se presentara ante el Rey llevándole el cuero y la caña de castilla. Así lo hizo aquel hombre. Cuando se presentó delante del Rey le dijo: «Mire, aquí tiene usted la piel de chivo que le hace falta para forrar su instrumento y esta caña para que lo haga sonar».
El Rey se quedó una vez más asombrado con aquel hombre, que le estaba diciendo la verdad sin haber entrado nunca a aquel cuarto. Probó y forró su tambor con aquella piel y lo hizo sonar con la caña, quedando maravillado con aquel sonido, tan distinto al que tenía antes.
Entonces el Rey le dijo que desde aquel momento tenía el privilegio de entrar en el cuarto y de participar en los días de ceremonias. Pero aquel hombre, que resultó ser ORUNMILA, le contestó: me basta con ser lo que soy. Ante aquellas palabras el Rey le dijo: entonces desde hoy serás mi consejero. Y ORUNMILA dijo: «TO IBAN ESHU, IBORU, IBOYE, IBOSHISHE».
9.La jicotea grande
En AGUADO NILE vivía un pobre pescador llamado AKEME, que tenía fama como arponero y tirador de red. Cierto día, caminando por la orilla del mar, vio a un niño que maltrataba una jicotea chiquita que se había encontrado. AKEME tomó la jicotea y la liberó echándola al mar. Varios días después se hallaba pescando cuando oyó una voz que lo llamaba por su nombre desde el mar; asustado, buscó alrededor del bote y vio que era la jicotea que él había salvado.
En otra ocasión se repitió el hecho, pero esta vez ella le dio las gracias por el acto bondadoso de haberla liberado, y además le ofreció enseñarle su profesión y llevarlo a su reino marino, lleno de maravillas. AKEME le preguntó quién era, y le contestó que era OSA KULEYA, el adivino de OLOKUN, el monstruo de los mares.
AKEME bajó a conocer aquellas tierras y allí se enamoró de la hija del Obá, llamada ASESU, y con ella vivió una vida dichosa, plácida y cómoda. Allí pasó 300 años, pero en realidad la vida del mar era más lenta que la de la tierra, y en ésta habían transcurrido 3,300 años.
Un día pidió volver a la tierra para ver a su familia, y al fin accedieron. Entonces OSA KULEYA se preparó para devolverlo a la tierra: le hicieron Ebó con EJA-ORUN (guabina) para que tuviera la virtud de unificarse con todos los Reinos de la Naturaleza, y le prepararon un bello güiro que llamaron el «GÜIRO DE LA GRAN YOYA», el que le aconsejaron que no abriera bajo ninguna circunstancia.
AKEME partió hacia el lugar que había sido su pueblo, y donde había estado su casa sólo quedaban cimientos cubiertos de arañas y alacranes; no había calles ni señales de vida, al parecer desde hacía muchos años. Se encaminó a algunas casas vecinas y preguntó por sus padres, pero ni el más viejo le pudo dar noticias. Entonces les enseñó un pedazo de tela de res que guardaba, y el viejo le dijo que hacía unos 3,300 años que no se usaba.
Horrorizado al ver lo sucedido, AKEME se fue a la orilla del mar y comenzó a llamar a OLOKUN y a ASESU. Al no tener respuesta, supo que ya no era de un mundo ni del otro y, horrorizado, abrió el güiro pensando hallar dentro un poder que lo compensara; pero sólo salió un humo blanco y una vocecita que rezaba y cantaba:
Inmediatamente su pelo se volvió blanco, se le alargó la quijada, se le encorvó la espalda y se volvió un viejo con sus 300 años, hasta que llegó a ser lo que hoy en día es una Jicotea Grande (Ayapa Tiroko), que aún sigue llevando consigo todos los secretos de los dos Mundos y de muchos Siglos.
10.Shango y el carnero
SHANGO es un Santo siempre de mucha osadía y valor, y un día se puso a retar al carnero. El carnero sabía que él no tenía armas con que vencerlo, y se pusieron a pelear: el carnero le daba cada embestida que lo dejaba turulato. Pero OGUN, que pasaba por aquellos lugares, se puso a observar la osadía y el valor de SHANGO y, viendo que estaba perdiendo, por admiración a su valentía le tiró el machete, que SHANGO recogió, y así pudo vencer al carnero. El carnero era muy amigo de OYA, pues aquí OYA criaba los rebaños de carnero para OLOFIN.
11.Cuando Ogun sostenía el mundo
OGUN vivía pegado a la candela por la fuerza que tenía, pero su vida era sofocada y nunca tenía tranquilidad; siempre estaba de mal humor y el fuego casi siempre lo estaba quemando. Por eso OGUN OKUA alimentaba a todo el mundo de la sangre, pero eso no le quitaba el calor ni la sed, manteniéndose intranquilo y sin poder dormir. Como ya casi le era imposible mantener esa situación, un día por la noche se puso a cantar en la oscuridad:
SHANGO, que oyó esto, dijo: caramba, este no es el que dice llamarse Rey de la fuerza y quiere quitarme mi reinado y mi poder; pues lo voy a convertir en esclavo mío. SHANGO salió a caminar y cantaba:
Al terminar de cantar vio que OYA se asomaba, pero no quería acercarse y le huía; esto disgustó a SHANGO, que se encomendó a OLOFIN. Llamó al viento, y la candela, animada por esa agresión, avanzó hasta envolver a OYA, lo que aprovechó SHANGO para atraparla. Le explicó lo que quería con respecto a OGUN y, una vez informada, salieron ambos para la casa de OLOFIN.
Al llegar le contaron a OLOFIN lo que ocurría con OGUN, y OLOFIN les dijo: a OGUN lo tengo yo así por su carácter y su fuerza; él nunca ha venido aquí y lo único que ha tomado en su vida es sangre. Dirigiéndose a OYA le dijo: te voy a entregar esta Piedra para OGUN, para que él siempre tenga asiento y para que con ella sostenga la tierra. Y a SHANGO le dijo: tú busca a YEMAYA para que ella sea quien le dé el agua a OGUN. SHANGO le respondió: padre mío, OGUN tendrá siempre que respetarme, y al sostener la tierra lo hará bajo mi dominio. OLOFIN replicó: TO IBAN ESHU.
SHANGO y OYA se fueron y se encontraron con YEMAYA, a quien le contaron lo dicho por OLOFIN. Empezó a llover, y YEMAYA, con una tina que llevaba, cogió agua de lluvia y la llevó para la casa de OGUN. Cuando llegaron, él estaba muy sofocado y agitado por causa de la candela; YEMAYA le dio a tomar el agua que llevaba, OYA lo sentó en la piedra y enseguida OGUN se quedó profundamente dormido.
Cuando despertó, todavía la piedra se seguía enterrando en la tierra. SHANGO le preguntó cómo se sentía y él respondió: completamente distinto. SHANGO, que tenía 7 palomas y un guineo, se los dio a comer y le dijo: mientras el mundo sea mundo, si quieres sentirte bien, tienes que jurarme que tú serás quien sustente al mundo con esta Piedra. OGUN, en presencia de OYA y de YEMAYA, juró cumplir solamente los deseos de SHANGO.
Después OGUN cogió con la mano derecha la jícara en que le dieron agua y dijo: OTUNNI OBA; echó agua con la mano izquierda y dijo: OSI LAWO ASHE EWE LE KERE IKU OMAYA, y se echó agua en la cabeza. SHANGO dijo entonces que para saludar a todos los ORISHAS, a EGUN y a INLE, lo primero que hay que hacer es esto que ha hecho OGUN, o sea, echar agua en la tierra, que es la primera que hay que saludar siempre. Enseguida se fue desapareciendo el calor que siempre tenía OGUN encima. SHANGO puso la jícara en el centro de todos, en la tierra, y empezó a cantar:
Y todos los Santos se reunieron y vinieron a tomar agua en la jícara.
12.Donde quisieron matar a Orunmila
ORUNMILA tenía muchos enemigos y un día salió, y uno de ellos comenzó a perseguirlo con la idea de matarlo. Pero ORUNMILA lo descubrió y se le quedó parado, porque así se lo había indicado el Ángel de su Guarda y porque no conocía el camino que iba pisando. Al ver a ORUNMILA detenido, el enemigo le partió para arriba con un cuchillo en la mano, pero al aproximarse cayó dentro de una furnia de tierra movediza que allí había, porque en esos lugares todo estaba lleno de caos; por ese motivo el enemigo no pudo llevar a cabo sus propósitos homicidas.
13.El trono de Ifá
Cuando amainaron los torrenciales aguaceros del diluvio, OSHUMARE fue a mirarse con WARA WARA ORUN AWO para saber cómo sería el final de todo aquello; el Awó le vio este Ifá y enseguida le marcó el primer Ebó.
Él deseaba bajar a la tierra, pero resultaba que la jicotea también lo deseaba, aunque ella había perdido el poder de hablar con los humanos y sólo le podía hablar a OSANYIN y a EGUN. Ella también decidió verse con el Awó, y éste le vio este Ifá y le dijo: tienes que hacerte Ifá. En esa consagración OSHUMARE fue la OYUGBONA y quien la acompañó a la tierra.
Cuando bajaron, llegaron a la tierra de IMOLE OWA NILE, que era la tierra de la sabiduría de Ifá, donde tuvieron que hacerse el segundo Ebó; aquella era la tierra de Benin y allí existía una guerra por la silla o el trono tradicional de la sabiduría suprema, que les pertenecía a los hijos de ORUNMILA, pero había unos usurpadores que querían hacerse de ese trono. Los habitantes de Benin decidieron ver a OSHUMARE y a la jicotea para que los aconsejaran antes de que aquéllos llegaran.
SHANGO había ido a visitarlos y era quien mantenía el derecho a la corona de Benin para los hijos de ORUNMILA; ellos le vieron este Ifá y le marcaron el tercer Ebó para que él pudiera conservar la corona del trono. Fue ahí donde a SHANGO le dieron el nombre de OSA KULEYA OMARE YEBO (Osa Kuleya hijo que escapó sano y salvo). Y cuando los del pueblo de Benin fueron a ver a OSHUMARE y a la jicotea, allí les dijeron que fueran a ver a un Awó llamado OSA KULEYE OMARE YEBO AWO, que él era quien les solucionaría sus dificultades y sus problemas.
Cuando llegaron a casa del Awó y vieron a SHANGO se sorprendieron, pero éste les realizó el Osode y les vio este Ifá, y allí todos se tiraron al piso. SHANGO les dijo que aquella guerra que sostenían no era sólo por el trono y la corona, sino también por un EGUN que gobernó esas tierras y que la tradición conservaba: era el que guiaba a OLOFIN cuando venía de Ifé para Benin en medio del Diluvio. Ese EGUN se llamaba AYO ANKAN y en vida fue un enano que fue Babalawo, y su espíritu se encaramó encima de la jicotea macho (AYAKUA TIROKO); ellos habían abandonado su culto y, debido a eso, eran todas las calamidades que azotaban a la tierra.
Entonces decidieron atenderlo y coronaron a OSA KULEYA OBA DE BENIN, donde SHANGO conservó el trono y la corona para los hijos de Ifá en la tierra. Entonces SHANGO les marcó el cuarto Ebó para la adoración de AYO ANKAN, el cual era hijo de OYA, y es por eso que en OSA KULEYA se adoran las plazas y los mercados; desde entonces reinó la tranquilidad y el progreso en la tierra de Benin. Aquí nace el trono de Ifá, que es la silla de la sabiduría.
14.Eja y Aun
EJA y AUN eran Babalawos; ambos nacieron en el mismo lugar y vivían juntos, y se entendían por su conversación sagrada. Pero EJA presumía de sabio e inteligente, porque su conversación era un gran ronquido y se entendía con OLOFIN y con EGUN; cuando le hablaba a EGUN lo hacía con este canto:
AUN, por su parte, después de la oración pasaba horas chiflando, y con eso llamaba a todos los ORISHAS, principalmente a ORUN, a SHANGO y a OSANYIN; éste era su Súyere:
SHANGO, al oír este canto, siempre decía: cómo sabe Awó AUN y cómo tiene secretos; y añadió: algún día le voy a dar mis fuerzas para que con ellas el agua en que vive sea tan grande como la tierra y el mar, y todos lo respeten.
Awó EJA, cada vez que oía a Awó AUN en sus cantos chiflados, se molestaba. Un día se pusieron a conversar y EJA le decía a AUN: yo comprendo que tú tienes más secretos que yo, pero yo tengo más conocimientos que tú, pues soy más inteligente. AUN no le contestó nada.
Un día EJA se puso a pensar que no podía seguir junto a AUN, pues él no podía progresar mientras que AUN sí; y cada vez que SHANGO mandaba un trueno, la mujer de AUN daba a luz. AUN, viendo a EJA triste, lo llamó y le dijo: vamos a ponernos de acuerdo los dos y cantemos a OLODUMARE, a SHANGO, a OSANYIN y a EGUN, quizás éste sea el bien de los dos; aunque es probable que más nunca podamos cantar, porque perderemos la voz. Y cantaron:
El mensaje fue recibido inmediatamente por SHANGO, OLODUMARE, OSANYIN y EGUN, que oyeron el canto de EJA y AUN con sus peticiones. OLODUMARE mandó el agua enseguida para el río; OSANYIN y EGUN mandaron el viento y la tempestad; SHANGO mandó el relámpago, el trueno y las centellas.
El río se revolvió y fue creciendo, los peces salieron para el mar, las jicoteas salieron para afuera, se revolcaron los palos y las hierbas que la tormenta movía, pero no regresaron al río. Cuando todo se apaciguó, apareció SHANGO y, parándose entre el río y el mar, le dijo a EJA: abre la boca; y le quitó la voz: tú sólo roncarás y nosotros te atenderemos. Se viró para el río junto con OSANYIN y le dijo a AUN: tú sólo servirás para todos los secretos del mundo, y tu voz sólo la tendrá OSANYIN; le quitó la voz y la metió en un güiro de OSANYIN. Y le dijo a EJA: tú tendrás un gran secreto con todos los ORISHAS y con todos los EGUN; por tu saber vivirás aquí, que es más grande que donde vive AUN, pero AUN será quien te aliente y te alimente, pues él tiene todos los secretos.
SHANGO y OSANYIN le dijeron a AWO EJA: todavía te faltan cosas que saber para poder vivir; vamos a ver a AWO AUN para que te dé ese secreto, porque si no la sal te matará. Salieron los tres para la casa de AWO AUN, pero AWO EJA iba muy triste porque él había creído que tenía más poder que nadie. Cuando llegaron al río donde vivía AWO AUN, le dijeron que tenía que darle distintos secretos a AWO EJA para que pudiera vivir en Ilé OLOKUN, donde la sal lo podía matar, y AWO AUN obedeció inmediatamente a OSANYIN y a SHANGO. Sacando distintas piedras, se las mostraba diciéndoles: con esto evitaremos que AWO EJA muera, porque las piedras mantendrán las condiciones que necesita AWO EJA para vivir.
Dicho esto, empezaron a formarse remolinos y tormentas en el río, con lo que las piedras fueron a parar al mar. AWO AUN le dijo a SHANGO y a OSANYIN: ya están complacidos, pero en lo adelante éste se llamará AWO EJA ORUN, porque lleva mi maldición.
15.La prendición del Alawo para hacer Ifá
Era un hombre de alta sociedad que se tuvo que ir para el monte como un cimarrón, porque ya estaba robando mucho, hasta a sus familiares, que eran ricos. Sus padres, queriendo salvarlo de la justicia, del bochorno y de la muerte, le daban consejos, pero él no oía nada de lo que le decían.
Como último recurso, sus padres fueron a mirarse con el Awó del pueblo y en el registro salió este Odu, marcándole Ebó con tela blanca, gallos, palomas, soga, pimienta de guinea, demás objetos y una canasta, que era la canasta que usa el Alawo a la entrada del Igbodun.
Los padres le dijeron al Awó dónde se encontraba, y el Awó lo fue a buscar al monte. Al encontrarlo rezó:
Y enseguida le tiró en la cabeza la tela blanca del Ebó y le tapó los ojos con la misma tela, para que no viera a nadie a la salida del monte ni lo conocieran a él en todo el trayecto. Como el Awó lo encontró sentado al pie de una mata de uva caleta, le fue por la espalda y lo sorprendió, y entonces le dijo estas palabras tres veces:
Y lo llevaron para la casa, donde estaba todo preparado; el Awó tocó la puerta, le abrieron y metieron al hombre en el cuarto para hacerle Ifá.
16.Cuando Osa Ogunda describe de forma gráfica el estado de suspenso que acompañó el descenso de «Hoo» en el momento de la creación
OLORDUMARE se sentó y pensó cómo crear más cosas en su Universo. Comprendió que necesitaba una fuerza intermedia, ya que él estaba demasiado cargado de energía para ponerse en contacto directo con cualquier cosa y que ésta sobreviviera. Por lo tanto creó a OGBON (sabiduría), lo sostuvo en la palma de la mano y pensó dónde podría vivir. Pasado un tiempo, OLORDUMARE liberó a OGBON para que volara y buscara un lugar adecuado donde morar.
Cuando OGBON no pudo hallar una morada adecuada, voló de regreso zumbando como una abeja hasta donde se encontraba OLORDUMARE, quien lo tomó y se lo tragó. Igualmente IMO y OYE, que también fueron creados, regresaron por falta de moradas adecuadas y fueron tragados por la misma razón.
OLORDUMARE entonces «durmió», pero no en el sentido humano de la palabra: pareciendo dormido pero despierto, pareciendo durmiente pero vivo. Eleye (las brujas) pasaron sus alas contra mi rostro; yo pregunté cuál era mi falta, OLORDUMARE nunca dormita.
Después de varios «miles» de años durante los cuales OLORDUMARE estuvo perturbado por el incesante zumbido de OGBON, IMO y OYE, decidió liberarse de ellos con el fin de alcanzar un poco de paz. Entonces les ordenó que descendieran haciendo el sonido de «Hoo». Así los tres cuerpos celestiales actualmente conocidos como «HOO-RO» y «ORO» fueron evacuados y preparados para su descenso a la Tierra. Como eran fuerzas de vida celestiales altamente cargadas, su descenso se vio acompañado de relámpagos y truenos. Toda la materia sólida se derritió y se convirtió como una gelatina. Durante un tiempo, «ORO» permaneció suspendido en el aire como un huevo y no se derritió, pero entonces cayó a la tierra y se rompió.
En su nuevo estado, «ORO» se identifica con ELA, la deidad que funciona en el complejo de adivinación de Ifá y que está considerada como la encarnación de la sabiduría, el conocimiento y la comprensión en todas las formas verbales y visuales.
17.Lo que se va vuelve
En este camino, los IBEYIS ORUN ABIKU, que eran hijos de OYA, al nacer, uno se muere con su madre en el parto y se va para el Cielo con ella, y el otro niño se queda en la tierra. OYA, al pasar un tiempo y ver a su hijo viviendo en la tierra, lo reclama y se lo lleva con ella para el Cielo.
18.Ogun y la guerra
OGUN venía de la guerra y, de tanta gente que mató, sólo conocía la sangre, y era lo único que tomaba; producto de eso su boca estaba siempre embarrada de sangre. YEMAYA, cuando lo ve en esas condiciones, le da una jícara con agua de lluvia, pidiéndole entonces a OLOFIN que mandara la lluvia. OLOFIN, al oír las súplicas de YEMAYA, mandó un gran aguacero, y éste refrescó el cuerpo de OGUN.
19.Si mala es la guerra con los vivos, peor es con los muertos
En este camino existía una gran lucha entre los territorios de OYA, que eran atacados por los guerreros de SHANGO, el cual iba al frente. Después de una intensa lucha, SHANGO derrotó a los hombres de OYA. Viéndose perdida, OYA levantó los muertos de la tierra y, haciendo un contraataque, logró vencerlo y cogió preso a SHANGO. Éste venía altanero y con la cabeza erguida; OYA, al ver la postura de SHANGO, decidió soltarlo.
20.La fiesta de los pájaros
En este camino se iba a celebrar una fiesta de los pájaros en el Cielo, y la Tiñosa se arregló para asistir. Antes de partir fue a tomar agua al estanque, y en ese momento se encontraba allí la jicotea, que al verla tan arreglada le preguntó: ¿dónde vas tan bonita? La Tiñosa le explicó lo de la fiesta en el Cielo y la jicotea le pidió que la llevara.
La Tiñosa empezó a poner peros, pero tanta fue la insistencia de la jicotea que accedió. Cuando llegaron a la fiesta, la jicotea se sentó al lado de la Tiñosa en la mesa donde había un gran banquete. Mientras comían, la Tiñosa se vomitó al lado de la jicotea y ésta le renegó; la Tiñosa no le dijo nada. Cuando venían de regreso hacia la tierra, la Tiñosa dejó caer a la jicotea.
21.Osa Kuleya descubrió el engaño
En este camino, la jicotea embrujó a la hija más chiquita de una mujer. Ésta mandó a la niña al río en busca de agua y, cuando llegó allí, la jicotea la metió en un tambor. La jicotea cogió el tambor con la niña dentro y se la llevó, mientras la niña le decía que la estaba matando de hambre, que nada más le daba frijoles y maíz. Al llegar al pueblo, la jicotea le decía a la gente que aquel tambor hablaba y le cobraba un derecho por oírlo hablar. En eso llegó Osá Kuleya y descubrió el engaño de la jicotea.
22.La mujer hace trabajo al hombre
Había dos jicoteas en un estanque; el macho se le subió arriba a la hembra y ella se sacudió y lo tumbó boca arriba.
23.Osa Ogunda puede pelear
Oidere es el Awó de Igbado, Aluko es el Awó de Igbado y Aijagogorogo es Awó de Olibara; todos adivinaron para la casa de Olibara.
Oidere, el Awó de Igbado, dijo haber descubierto una buena fortuna para Olibara, pero tenía que sacrificar: 1 paloma, 1 carnera y 44,000 cauries. Él sacrificó.
Aluko, el Awó de Igbado, dijo haber descubierto una fortuna en el nacimiento de un niño, por lo que Olibara debería sacrificar: 1 gallina, 1 carnero padre, 32,000 cauries. Oidere y Aluko eran Awó extranjeros.
Aijagogorogo, el Awó de la casa de Olibara, dijo que él veía una guerra y le planteó a Olibara que ofreciera en sacrificio una mandarría y 66,000 cauries; y además dijo que si no hacía el sacrificio, la guerra vendría en 11 días.
Olibara no sacrificó. En el obsceno día la guerra vino. Olibara huyó del pueblo.
24.Se adivinó para Aikujegunre (tipo de hierba)
Sun-mis ebe, Sun-mis aporo (movimiento de las pilas y los surcos) adivinaron para Aikujegunre y Oloko (el granjero).
A Aikujegunre se le dijo que debía sacrificar: 1 babosa, 1 gallina, 1 carnero padre; le dijeron que no moriría, pero que debía levantarse y plantarse en un lugar bien alto de la tierra. Aikujegunre oyó y sacrificó.
El granjero fue advertido de ofrecer sacrificio de un carnero padre, machete y 66,000 cauries para que no muriera. Él oyó y sacrificó.
Cuando el granjero estaba guataqueando, reunió a Aikujegunre en un lugar, y ésta dijo: «Yo me he hecho notable y me has reunido aquí, ayúdame a hablar con mi padre en el Cielo». Cuando el granjero terminó de guataquear y reunió las hierbas, llamó a Aikujegunre con su machete y la ubicó sobre el tronco de un árbol cortado, y la hierba dijo: «Di a mi padre en el Cielo que me he hecho notable».
Por lo tanto, las últimas palabras dichas por la hierba son: «El granjero no podrá morir y yo tampoco moriré, para que ambos permanezcamos para siempre».
25.Se adivinó para el cazador
Luchar perdiendo el polvo del Búfalo, quien le tira uno que será cazador: ellos fueron los que le adivinaron al cazador. Le dijeron que debía ofrecer sacrificio porque encontraría en ese año la esposa que amaría. Aquel que será el cazador ofrece en sacrificio: 2 gallos, 2 pollonas, shekete y 4,000 cauries.
Ifá dice que será rico al final de su vida. Esta es la solución del problema: la predicción es que el cliente tendrá dinero, una mujer, un hijo, una casa nueva o un título, en dependencia de lo que requiera, si hace el sacrificio específico.
26.Se hizo adivinación para Olota Odo
La Babosa tiene una saliva resbaladiza Opantimanre el sacerdote de la profundidad del agua del río Una palabra pesada hace uno ser confundido Hicieron adivinación para Olota Odo El pobre que viste bien antes de entrar al agua El frente de olota esta lleno de buenas cosas El atrás de olota esta lleno de buenas cosas Vine con una cabeza afortunada desde el cielo Yo soy pacífico y tomo agua con calma Hicieron adivinación para olugbon Olugbon vivía una vida dura como las nueces Hicieron adivinación para aresa Aresa vivía una vida dura como las nueces Les dijeron que hicieran sacrificio Orúnmila fue el único que lo hizo Oba Alase había hecho sacrificio con puerco Comodidad mi vida será cómoda comodidad Sacrificio: dos puercos
Dice Ifá que hay tres personas y dos no van a hacer sacrificio; los tres deben hacerlo. Usted ha estado viviendo una vida dura, debe darle de comer a Orúnmila, para que su vida sea cómoda. Usted encontrará la comodidad y será grande.
27.Hicieron adivinación para Osoniyirun Omode Orowa
Ikan (comején) come el árbol desde un lugar suave Ogongo come el árbol desde un lugar suave Hicieron adivinación para Osoniyirun Omode Orowa El que iba a tener la pelea de los mayores Le dijeron que hiciera sacrificio, oyó y lo hizo tan pronto No ha sido largo, vengan a vernos con la Victoria. Sacrificio: gallo y jutía
Dice Ifá que debe darle de comer a los mayores unas ofrendas; los mayores están peleando con usted, haga sacrificio, Ifá le salvará de las manos de ellas. Debe estar cambiando de ropa todos los días, usted será muy rico.
28.Hicieron adivinación para Mansaku, el pobre de Alasira
Osagunda Origunda Otinu ogungun ogun jade La cabeza que será coronada saldrá del colador del bronce El fondo que pondrá ropas valiosas y usará las cosas valiosas, saldrá del colador del bronce Hicieron adivinación para Mansaku el pobre de Alasira Cuando venía al mundo de inmortalidad La muerte, no te decimos que no los mate, pero vete para otro lugar Todos los espíritus no les decimos que no nos hagan daño, pero váyanse para otro lugar Sacrificio: chivo
Dice Ifá que él le hará tener honor, le salvará de las manos de los espíritus malévolos y pondrá la marca protectora en usted.
29.Se hizo adivinación para el sacerdote de Orishas
Kokoro jegi Gabón nanmunanmu doke Hizo adivinación para el sacerdote de Orishas El día que iba a cortar el árbol de la fortuna en el templo El primer corte que trataba Orisha le dio mucha riqueza Le dio muchas cuentas, collares El segundo corte que trataba Le dio muchas ropas y cosas valiosas El tercer corte que trataba Orisha le castigó y le golpeó El sacerdote de Orisha perdiste todo Lo que tenías por tu voracidad Sacrificio: paloma, gallo, gallina de guinea y babosa.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
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