Okana Yeku
Okana Oyeku
«El sacrificio trae riqueza, el rehusarlo trae destrucción».
Rezo de Okana Yeku
IFA ARUFIN ARUDA AKITIN BOMBO WALASHE ASHETO AKITIN BOMBO ORUNMILA ÑALE BABASHE ORUN ARUFIN ARUDA OKANA YEKU OBERELE INAYERO ASHE GBOGBO ORUMALE YIKOTUN GBOGBO ORUMALE YIKOSI TO IBAN ESHU ORUN ORUNLOFUN AYE OKANA YEKU BARA BANIREGUN ARUFIN ARUDA.
Cuando el Awó no se acuerda del Odu del registro al momento de hacer el Ebó, reza este Okana Yeku:
«ODUN ELEDUN OLOKUN ELEDUN ASHO RISA OSODE ORUNMILA ODU TOYALE LOKUERI IFA MOKUN».
Súyere de Okana Yeku
«ARUFIN ARUDA ONISHEBO ADA, ARUFIN ARUDA ONISHEBO ADA AWO»
En este odu nace
- La guerra del tablero cuadrado con el redondo.
- Rezar este Odu cuando se pierde u olvida.
- Que Orúnmila y Shangó eran paleros.
- El Awan de Olokun.
- Que el Awó no puede dormir mujeres el jueves.
- No encender pedazos de velas.
- Dar pájaro a Osanyin.
- El cambio de cabeza.
- No hacer Ebó del Odu a un Awó mayor.
- Que Orúnmila autoriza revelar su Odu de Ifá.
- No hacerle Ebó a aleyo con Osobo Ikú.
- No comer quimbombó seco, ni con cabeza.
- La deformación del vientre.
- La locura, por querer conocer todo Ifá.
- Que Okana Yeku es el secretario de Orúnmila.
- Eshu Obayila.
- La memoria de la naturaleza representado por Okana-Yeku.
- La acción del espíritu delante del tribunal o fiscal del Cielo.
- La cólera de los Santos: Osha Babinú.
- No poner Santo en la cabeza, con este Odu.
- No poner Santo en la cabeza, si en lavatorio cae todo los dilogunes boca abajo.
- La ceremonia de consagración en Osha.
- Los tres primeros Oloshas: Akodá, Ashedá y Obaralokue.
- Que Okana Yeku baila la pelota sagrada (Atemoleta).
- Aquí: La persona disfruta correr riesgos o caminar sobre el filo de una navaja.
- Aquí: El rey mandó a sus soldados a tirar y no lo hicieron.
- Aquí: Se da guinea a los pies.
- Aquí: Okana Yeku lleva un ókpele especial.
- Aquí: Orúnmila visita a los presos para hacerle Ifá.
- Aquí: Orúnmila fue diplomático con los homosexuales.
- Aquí: Obatalá tenía muchos enemigos.
- Aquí: Solo se adoraba a Egun y Olokun.
- Aquí: Okana Yeku es el Odu enemigo de Brujos.
- Aquí: Orúnmila partió para el Cielo, para no regresar más.
- Aquí: Habla de la mujer infértil.
- Aquí: Las enfermedades son: Cardio-esclerosis, cólera, dolor estomacal crónico por brujería, úlceras.
- Aquí: Habla de rayamiento y la prenda.
- Aquí: Se vomitan cosas raras.
- Aquí: Las hierbas son: Ají guaguao, güira, framboyán, roble y caimán.
Descripción del odu Okana Yeku
Okana Yeku ocupa el número 123 dentro del orden señorial de Ifá. Su enseñanza central es sencilla y dura a la vez: el sacrificio provoca riquezas y rehusar el sacrificio trae la destrucción.
Quien viene con este signo disfruta corriendo riesgos, como quien camina sobre el filo de una navaja, y necesita trabajar con sus ancestros para no caer en una trampa. Para hacer Ebó de este Odu se requiere tener Kakuanardo, Oduduwa y más de diez años de consagrado.
Se hace rogación de cabeza, Ko-Bori, colocando a Shangó detrás. No se pueden prender mochos de velas y, una vez encendidas, no se pueden apagar juntas. Se da una guinea a los pies. Existe además un rezo propio que se emplea cuando el Awó no recuerda el Odu del registro al momento de hacer el Ebó, y que aparece recogido en la sección de rezos de esta página.
En este signo nació el Awán de Olokun. El Awó no puede dormir con mujeres los jueves. A Osanyin se le da pájaro. A Shangó se le dan dos codornices, junto con Ogún. Se usan tres pedazos de güiro cimarrón.
Este Odu tiene un ókpele especial, que se lava con Omiero de hierbas de este Ifá. La pata derecha, que es la que habla, come guineo con Shangó, y después el cuerpo del guineo se entierra. La pata izquierda come gallo y paloma, y ambos van al pie de una mata de yagruma.
El Awó no debe hacerle Ebó de este Ifá a un Awó mayor que él, porque cambia cabeza, y si viene osobo, menos aún. Si esta letra le marca Ikú a un aleyo, tampoco se le hace Ebó a esa persona sin antes preguntárselo a Orúnmila. Por este Odu es imprescindible hacer Ebó con una gallina jabada, que no se sacrifica: se deja viva en casa del enfermo.
Por este Ifá se hacen dos Paraldo. Aquí nació la cólera de los Santos, Osha Babinú. Para evitarla se emplean una gallina grifa, ají guaguao, ñame de plátano indio y un güiro, y se hace Ebó. El güiro se parte en dos pedazos para aguantar el ñame de plátano indio. La gallina grifa se sacrifica a todos los Oshas y se hace Ebó. La persona va vestida con ropas viejas y, después del Ebó, se baña con Omiero de hierbas de Ifá, se viste con otras ropas y se le cubre la cabeza con una tela blanca.
Por este Odu hay grandes problemas matrimoniales y la persona tiende a vivir sola. Debe prepararse para el final de su vida. Todo esto lo produce el carácter. Cuando hay guerra encima, se le debe dar de comer a Eshu y ponerle ñame. No se le debe negar la comida ni las ofrendas al que llegue a su casa.
Orúnmila declara en este Odu que la vida de Ifá es muy dura, de dedicación y estudio, una disciplina fuerte que los afeminados no pueden llevar. Este Odu es el plasma del pensamiento de Egun.
Aquí habla el camino del rayamiento y la prenda, donde existen celos entre Osanyin y la Prenda, que representa al Diablo, y primero se le da pájaro a la Prenda antes que a Osanyin. Aquí los güiros se transformaron en hombres por virtud de Osanyin, pero el Diablo los venció por no quedar bien con él, pues faltaron a su promesa.
Cuando este Odu viene Osobo, la comida a Egun es de mayor cuantía. Aquí hay que recibir a Olokun, Oduduwa, Osanyin e Ifá.
Este Ifá predice que el Awó está en desacuerdo con el sistema que se aplica en su rama y abandona el lugar. Hay enemigos peligrosos que hay que tratar con cautela y astucia: son de carácter fuerte, muy agresivos y ambiciosos.
Aquí el Awó recoge la sombra mala de los Eboses, Paraldos y demás cosas que hace, porque nunca se mira ni realiza obras que contrarresten el efecto; y mientras los demás viven bien, el único enfermo e intranquilo es él. Debe rogarse la cabeza con palomas y demás ingredientes, taparla con tela blanca y darle dos gallinas a Orúnmila.
Se le da chivo a Eshu y ñame asado para vencer a los enemigos, y así se disfruta de la fortuna. Okana-Yeku no es brujo, pero está capacitado para ello. También este Odu salva a un hermano. Aquí la mujer presenta problemas para tener hijo o parir, y debe ofrendar siete ñame y una chiva madre a Olugbodo. El sacrificio trae riqueza; el rehusarlo trae destrucción.
Cuando este Odu aparece en un registro ordinario, se le dice a la persona que debe buscar un sacerdote de Ifá para que le lave la cabeza en un altar de Eshu con la sangre de chivo, y así minimizar sus problemas de brujería. Probablemente tiene un problema estomacal causado por las Brujas. El sacerdote de Ifá debe servirle a la Noche por él.
Cuando aparece en Igbodu, se le advierte a la persona que debe servir a Ifá muy bien, ya que nunca tendrá necesidades a través de su vida. En un registro ordinario, la persona debe tener su propio Ifá para que disfrute de una vida próspera.
Cuando aparece en Igbodu, también se le dice a la persona que en su familia hay una mujer infértil y que hay una divinidad en su familia de la cual él debe ser el sacerdote; no debe rehusar servir como sacerdote a esa divinidad. Debe servir a Ogún tres veces antes de completar las ceremonias de Ifá y debe dar un segundo chivo a Eshu. En un registro ordinario, la persona debe servir a Eshu con un chivo y a Ogún con un gallo, para evitar un problema con una relación.
Cuando aparece en un registro ordinario, se le dice a la persona que recientemente ha realizado un sacrificio que ha sido aceptado por los altos poderes. Si aparece en Igbodu, se le dice que no tiene que apurarse en realizar el sacrificio que se le marcó hace poco en un registro ordinario.
Cuando todos los materiales señalados son usados en un sacrificio especial, la persona obtiene alivio inmediato de todas las dificultades que previamente la acosaban, y después de todo disfruta una vida libre de problemas. Y cuando este Odu aparece en un registro ordinario, se le dirá a la persona que debe hacer sacrificio para desenmascarar al enemigo que está planeando su muerte.
Dice Ifá
- Que usted tiene muchos enemigos y que son muchos los que están en guerra con usted, que haga Ebó para que Eshu lo acompañe y gane la guerra.
- Que se quite las deudas de su cuello.
- A usted le tienen mucha envidia por lo que tiene y por lo que Dios le otorgó.
- Usted tiene o va a tener un cónyuge que todo se lo va a envidiar.
- Tendrá un hijo varón al que tendrá que hacerle Ifá.
- Usted tiene que hacer Ebó para que las cosas le salgan bien, porque hasta ahora nada de lo que ha hecho le ha salido bien.
- Que hoy estará pobre y no tiene dinero, pero mañana o pasado lo tendrá si hace Ebó, para que venga la suerte y esté bien.
- Ninguno de sus ruegos ha llegado al Cielo, y llegarán cuando sacrifique.
- Tenga cuidado, no se muera antes de tiempo.
- No averigüe chismes ni maldiga, porque Olofin castiga eso.
- Cuidado con sus enemigos.
- Confórmese con lo que Dios le ha dado, que hay muchos que están peor que usted, y luche por vivir.
- No le niegue la comida a nadie que llegue a su casa.
- Usted tiene un gran disgusto con su cónyuge, o viceversa.
- Usted es un hombre de camino y cuando está varios días dentro de su casa se siente preso y enfermo.
- Siempre tiene que estar en actividad.
- Su mujer está atrasada; sea más amable con ella y con las personas que trata, para que pronto le venga la suerte.
- Usted no está conforme con la línea que se lleva en su casa religiosa y quiere irse para otro lado.
- Todos los Santos están bravos con usted.
- Atienda a Shangó y póngale un racimo de plátano.
- Dele un carnero a Shangó para prosperar.
- Si no hace Ebó va a ir preso.
- Que la persona tiene pólvora encima.
- Un dinero prestado le traerá tragedia.
- No incumpla su palabra, que cae en deudas irreparables.
Refranes de Okana Yeku
- Si el aceite puro pone sus ojos en el fuego, se derrite.
- La babosa nunca sufre una vida caliente.
- El tablero cuadrado quiere ser más que el redondo.
- Confórmese con lo que tiene.
- La tragedia vieja vuelve a salir.
- Cuando hay mucha candela, Yemajá la apaga con agua.
Eshu-Elegba del odu Okana Yeku
Eshu Obayila. Es un Eshu de masa. En este Odu nace Eshu Obayila, y es Eshu quien acompaña a la persona en la guerra y quien puede quitarle de la cabeza la marca puesta por los Ancianos de la Noche.
Hierbas del odu
- Ají guaguao
- Güira
- Framboyán
- Roble
- Caimán
Es el Capsicum frutescens L. (Capsicum baccatum, Lin.), solanácea indígena. Crece silvestre en todas las regiones montañosas de la isla y es frecuente en los terrenos desmontados. Es una planta pequeña, de hojas pequeñas, y su fruto tiene el tamaño de una pimienta, rojo o amarillo cuando madura, muy picante.
Partes empleadas: los frutos.
Se usa como condimento, en curtidos, en ensaladas y para la cura de hemorroides. El principio activo del fruto es la capdicina, que es excitante y rubefaciente, es decir, que pone la piel roja. Se usa en enfermedades de la garganta con gargarismos. El vinagre es el antídoto para la picazón que esta genera. Produce quemazón en los labios, en la boca y en las partes sensibles de la piel.
La cardiosclerosis en Okana Yeku
Las enfermedades que señala este Odu son la cardio-esclerosis, la cólera, el dolor estomacal crónico por brujería y las úlceras. El tratado se detiene de manera particular en la primera de ellas.
La cardiosclerosis es una induración fibrosa del corazón, es decir, una miocarditis fibrosa. Puede ser secundaria a la miocarditis, pero mucho más a menudo sigue a la esclerosis coronaria, la cual, por la isquemia crónica que provoca en el miocardio (cardiopatía coronaria isquémica), estimula la proliferación conjuntiva esclerosa del tejido que se halla entre las fibras miocárdicas, lo que se conoce como miocardiofibrosis. Anatómicamente existen abundantes zonas con esclerosis en forma de numerosas callosidades miocárdicas.
El envejecimiento fisiológico y, desde luego, la senescencia precoz del corazón conducen asimismo a la cardiosclerosis. Normalmente, a los treinta y cinco años el corazón ya empieza a deformarse: las aurículas se ensanchan, los ventrículos se acortan, el infundíbulo de los grandes vasos se prolonga y la punta del corazón se acorta junto con la distancia entre los músculos papilares. El peso del corazón disminuye a partir de los sesenta años, lo que se llama atrofia involutiva senil, y las miofibrillas adelgazan. La miocardiosclerosis senil procede casi siempre de la insuficiencia de irrigación miocárdica por arteriosclerosis de la coronaria, en especial de sus ramas más finas.
Las múltiples zonas isquemiadas se convierten en pequeñas cicatrices fibrosas que, después de los ochenta años, se encuentran en más del cincuenta por ciento de los humanos fallecidos por cualquier causa. El aumento de las dimensiones del corazón generalmente es resultado de procesos patológicos específicos tales como la hipertensión, un defecto valvular o la arteriosclerosis.
La miocardiosclerosis motiva muy a menudo trastornos del ritmo: fibrilaciones, taquicardias auriculares y bloqueos. El soplo es frecuente en la cardio-esclerosis senil, junto con palpitaciones, disnea y vértigo. El cuadro clínico de la insuficiencia cardíaca de los viejos puede ser idéntico al de los jóvenes; lo más frecuente es que coexistan síntomas de insuficiencia del corazón derecho.
Patakíes del odu Okana Yeku
1.La adivinación antes de abandonar el Cielo
Estos fueron los dos Awoses que hicieron adivinación para este Odu antes de que abandonara el Cielo. Se le advirtió que hiciera sacrificio, porque iba a tener muchos enemigos en la Tierra, y se le dijo que sirviera a Eshu con un chivo y ñame asado. Él hizo el sacrificio.
Tan pronto llegó a la Tierra, el Culto de la Brujería le puso una marca en la frente para que las brujas pudieran identificarlo dondequiera que fuese, como una víctima señalada para la destrucción.
Una noche, mientras dormía, tuvo un sueño en el que su Ángel de la Guarda le dijo que se lavara la cabeza en el altar de Eshu con la sangre de un chivo. Cuando se levantó se hizo adivinación, y allí Ifá le dijo que ese sacrificio habilitaría a Eshu para quitarle la marca que le habían puesto en la cabeza los Ancianos de la Noche, Awon Iyami Osoronga. Hasta entonces había experimentado todo tipo de dificultades y todo lo que hacía le salía mal. Hizo el sacrificio y, después de eso, las brujas comenzaron a confesar lo que habían estado haciendo en su contra.
Antes de esto había comenzado a padecer un dolor estomacal crónico que no se aliviaba con ningún tratamiento. Una mañana, una mujer que tenía un solo ojo llegó hasta él y le dio unas hojas y otros materiales para que los cocinara y los tomara, y así curara su problema estomacal. Después de ingerir la preparación, vomitó un alacrán, y con ello terminó su padecimiento.
Cuando este Odu aparece en un registro ordinario, se le dice a la persona que debe buscar un sacerdote de Ifá para que le lave la cabeza en un altar de Eshu con la sangre de chivo, para minimizar sus problemas de brujería. Probablemente tiene un problema estomacal causado por las Brujas. El sacerdote de Ifá debe servirle a las Brujas por él.
2.La adivinación para Odogbonikere
El árbol del coco mantenía sus frutos a una altura que las manos no podían alcanzar sin alguna ayuda, y la palma tiene las piernas largas y el cuello largo. Esos eran los beneficios que Ifá le dio a lo largo de su vida: podía comprar ratas, pescados, chivos y una esposa en el mercado sin tener que pagar nada por ellos, pues Odogbonikere vino al mundo para disfrutar las fortunas y la providencia de Orúnmila.
Él hizo sacrificio con un chivo y disfrutó de una gran prosperidad en la vida. Cuando este Odu aparece en Igbodu, se le advierte a la persona que debe servir a Ifá muy bien, ya que nunca tendrá necesidades a través de su vida. En un registro ordinario, la persona debe tener su propio Ifá para que disfrute de una vida próspera.
3.El hermano Osogeregere y la cesta de agua
Aunque Okonron-Oyeku no era brujo, estaba sin embargo capacitado para atender las reuniones del club de la Brujería y era capaz de saber cómo las Brujas mandaban sus mensajes. Tenía un hermano llamado Osogeregere, que era un granuja. Una noche, el tema de su hermano fue llevado a un encuentro de Brujas, donde decidieron que se le daría a Osogeregere una cesta para que trajera agua del río, y que no podría regresar hasta que no lo lograra.
Después de escuchar la tarea imposible que la Noche le había marcado a su hermano, no le dio directamente la información. En cambio, lo llamó y le pidió que fuera por adivinación. Osogeregere rehusó, alegando que no tenía problemas en su vida, pero al fin fue persuadido de ir y de servir a una divinidad secundaria llamada Olugbodo, Akobie en Benin, con siete ñames. Se le dijo que, mientras estuviera haciendo el sacrificio a Olugbodo, se le acercaría al altar una mujer estéril, y que él debía advertirle que comprara una chiva madre para servir a Olugbodo y así poder tener un hijo.
Él realizó los sacrificios. Mientras los hacía se le acercó una mujer y él le advirtió que debía servir a Olugbodo con una chiva para poder concebir. Aquella mujer era una Bruja designada por la Noche para cumplir la sentencia dictada contra Osogeregere. Sin embargo, la mujer sirvió a Olugbodo, quedó embarazada y posteriormente dio a luz un niño. Habiendo determinado ella misma su destino en el mundo de las Brujas, se negó a entregarle el cesto para que trajera agua del río.
Cuando este Odu aparece en Igbodu, se le dice a la persona que en su familia hay una mujer infértil, y que hay una divinidad en su familia de la cual él debe ser el sacerdote. No debe rehusar servir como sacerdote a esa divinidad. Debe servir a Ogún tres veces antes de completar las ceremonias de Ifá y debe dar un segundo chivo a Eshu. En un registro ordinario, la persona debe servir a Eshu con un chivo y a Ogún con un gallo, para evitar un problema con una relación.
4.El funcionario que recibió el peso de la autoridad
Estos eran los tres Awoses que hicieron adivinación para el anciano funcionario, quien aceptó el buen aviso de hacer sacrificio. Después de hacerlo, su voz comenzó a tener el peso de la autoridad, y el sacrificio que había hecho el día anterior ya se había manifestado.
Cuando este Odu aparece en un registro ordinario, se le dice a la persona que recientemente ha realizado un sacrificio que ha sido aceptado por los altos poderes. Si aparece en Igbodu, se le dice que no tiene que apurarse en realizar el sacrificio que se le marcó hace poco en un registro ordinario.
5.Cómo Orúnmila abandonó el Mundo para ir al Cielo
Los mismos Awoses de la historia anterior revelaron cómo Orúnmila abandonó el mundo para unirse a las divinidades que lo acompañaron en el Cielo. Cuando iba a marcharse, Orúnmila les dijo a sus hijos y a sus seguidores que se iría a un hogar más allá del mar para su bienestar y que nunca regresaría: habían llegado a través del mar y a través del mar regresarían.
Sus hijos y seguidores le preguntaron a quién iban a dirigirse desde ese momento como su padre. Él les dijo que a cualquiera que vieran como a su padre, porque él estaba listo para partir hacia el Cielo y no retornaría nunca más.
Así fue como Orúnmila autorizó a sus seguidores a revelar el nombre de su Ifá a otros sacerdotes. Si usted se encuentra con un sacerdote de Ifá, dígale su nombre de Ifá, porque él podría ser capaz de decirle algo que nadie le haya dicho previamente. No es posible que una sola persona conozca todo lo que hay de Orúnmila: esa persona enloquecería. Y si alguien le advierte que no revele el nombre de su Ifá a otro Babalawo, esa es una señal de que quien le advierte es una persona mentirosa. Evítelo.
6.Ono-Ifá para una vida pacífica y próspera
Orúnmila declaró que los materiales necesarios para el sacrificio eran: aceite vegetal (Ori-oyo), aceite de palma (Adin en Yoruba y Uden en Benin), dieciséis babosas y hojas de Ifá (Ewe Orowo). Remarcó además que el vendedor de aceite de palma abraza su vajilla, y que tan pronto como el aceite puro pone sus ojos en el fuego, se debe derretir. La babosa, en cambio, nunca sufre una vida caliente: su vida es fresca y pacífica.
Cuando todos los materiales señalados son usados en un sacrificio especial, la persona obtendrá alivio inmediato de todas las dificultades que previamente la acosaban, y después de todo disfrutará una vida libre de problemas.
7.Los pueblos de Igbehin e Itori
Estos eran los Awoses que hicieron adivinación para los pueblos de Igbehin e Itori. Se les dijo que tenían que hacer sacrificio para abatir la amenaza de la muerte: debían hacerlo con un chivo para Eshu y un carnero padre para Ifá. Los del pueblo de Igbehin hicieron el sacrificio, pero los de Itori rehusaron hacerlo.
Después de que Ighoroko dijo que el pueblo de Itori rehusaba hacer el sacrificio, Eshu se elevó en pocas horas en una noche y bailó desde Igbehin hasta Itori con un tambor en la mano, acompañándose de la siguiente canción de encantamiento.
Al día siguiente hubo una epidemia de cólera en Itori, que mató a cuarenta personas de un solo golpe. Aquellos que habían oído la canción de Eshu en la noche corrieron a ver al Oloja de Itori para contarle lo sucedido. Inmediatamente, la gente de Itori hizo el sacrificio y no hubo más muertes.
Otra versión de este mismo camino lo cuenta con los adivinos Tekutu, el adivinador de los niños, y Tekata, el adivinador de los adultos, junto con Oku ika kan kio do Eji-Oye, que adivinaron en Ifá para el pueblo de Igbeyin-Odo y también en la casa de Itori. En esa versión se les dijo que ofrecieran como sacrificio diez gallos y veinte mil cauris. El pueblo de Ode Itori no hizo el sacrificio, y la guerra que debía matar al pueblo de Igbeyin-Odo fue a dar a la casa de Itori.
Cuando este Odu aparece en un registro ordinario, se le dirá a la persona que debe hacer sacrificio para desenmascarar al enemigo que está planeando su muerte.
8.Cuando se adivinó para el bienestar
Si el cliente realiza el sacrificio, dice Ifá que todo será bueno para él.
9.Orúnmila y Shangó eran paleros
Hubo un tiempo en que el tablero cuadrado, característico de Osanyin, quería ser más que el redondo o circular, característica de Orúnmila y Oduduwa. Entonces Arufin, el original Shangó, y Aruda, cuando Orúnmila era asesino, le pidieron perdón a Olofin y le prometieron no hacer más fechorías, pues eran paleros y sus trabajos se hacían con pólvora, fundamentándolo todo en obras de prendas. Se reivindicaron arrodillándose ante Olofin, y él los perdonó.
10.La deformación del vientre
Oshún, después de haber parido muchos hijos, se dio cuenta de que se le deformaba el vientre. Se ponía delgada y lloraba. Un día salió por el campo para hacer rogación con distintas cosas. La primera rogación la hizo con güira, la cual se secó, y cuando se movía sonaba como una maraca y el ruido la perturbaba. Entonces buscó una calabaza en un llano y enseguida se rogó el vientre; al pasar los días su vientre empezó a coger forma, hasta que se sintió bien.
11.Orúnmila visita a los presos para hacerles Ifá
Hubo una época en que nadie deseaba ser esclavo de Ifá, y Orúnmila habló con el rey de aquella tierra para que le entregara a los presos que quisieran hacerse Awoses, de modo que, después de consagrarlos, Ifá los redimiera. El rey se lo concedió.
Cuando Orúnmila llegó a la cárcel y dio a conocer el motivo de su visita, salieron corriendo a su encuentro los afeminados, y él, al verlos, les dijo: «hijos míos, no los discrimino a ustedes, pero Ifá es una disciplina muy dura de llevar de por vida y ustedes no están capacitados para sobrellevar esa dura vida, de dedicación y estudio, para el bien de la humanidad».
Entonces Orúnmila seleccionó a un grupo de reclusos condenados por asesinatos y robos, a los que consagró en Ifá, y así los rescató para que fueran útiles a la sociedad. Ellos llegaron a ser hombres honestos, ciudadanos virtuosos y grandes Awoses.
12.Okana-Yeku, secretario de Orúnmila
Obatalá Oloyú Okuní tenía muchos enemigos y por eso vivía encerrado en un palacio. Un día fue a mirarse con Orúnmila, donde le salió este Odu, y le marcaron Ebó para vencer a los enemigos. Oloyú Okuní se preparó para que Orúnmila le hiciera el Ebó y, cuando lo tenía todo, resultó que se le había olvidado el Odu que le había salido, pues se le había perdido el papel.
Entonces tuvieron que ir a buscar a Okana-Yeku, que era el secretario de Orúnmila y el encargado de archivar todos sus papeles. Okana-Yeku resolvió la situación con su memoria prodigiosa y pudo hacerse el Ebó. Oloyú Okuní resolvió su problema y venció a sus enemigos.
Okana-Yeku representa la memoria de la naturaleza, es el plasma del pensamiento en Egun. Es la acción del espíritu delante del tribunal, o sea, el fiscal del Cielo.
13.La mata de güira
De la semilla de la güira nació un árbol. Este dio un fruto redondo en una rama, la cual crecía y crecía. La mujer vio la rama que crecía y le decía: «Si sigues creciendo así, cogerás todo el Cielo y la Tierra». Y cortó la rama y el güiro. El güiro lo partió en tres pedazos y le dijo a un pedazo: «Este me servirá de plato». «Yo no soy plato», le contestó el pedazo de güiro, y allí se transformó en un hombre que tenía un hacha en la mano. «Yo soy castrador de abejas». «Allí hay un panal», dijo la mujer, «túmbalo y comeremos miel». El hombre fue derecho, pero la colmena estaba muy alta; el hombre le canta y la colmena le cae encima, con lo que el hombre corre y desaparece. La mujer grita: «Ni eres castrador de colmena, ni eres nada».
La mujer coge otro pedazo de güira y dice: «Con este haré una espumadera». Contesta el pedazo: «¿Yo, espumadera? Soy pescador». «Pues vamos al mar», contestó la mujer. Ese otro pedazo de güira se convirtió en un pescador con su trasmaya y canta en la orilla del mar; sale del mar un pescado grande y le pega con su cola. El hombre se asustó, echó a correr y desapareció.
Entonces la mujer recogió el tercer pedazo de güira y le dijo: «Contigo haré una cuchara». Dice el pedazo de güira: «No, señora, yo no soy cuchara, yo soy Koko el cazador».
El cazador fue poniendo trampas hasta llegar a la tierra del Diablo, y cuando llegó a su casa, el guardiero del Diablo, que lo ve armado con sus trampas, lo lleva preso y se lo entrega al Diablo, contándole todo lo que había visto. El Diablo le dice: «¿Quién te dio permiso para cazar en mi territorio?». «Nadie», contestó el cazador, «sin querer entré en tus tierras». «Deja puestas tus trampas, pero el primer pájaro que caiga es para mí». Entonces Koko fue a buscar a la mujer y le dijo: «Cuando yo te llame habrán pájaros, ven, habrán en todas las trampas que he puesto».
La mujer reunió a mucha gente suya para ir a recogerlos. Cuando Koko le avisó, recogieron todos los pájaros, pero no le dio el primer pájaro al Diablo. El Diablo le recordó la deuda, y Koko le dijo: «Esta vez te daré el pájaro». Entonces el Diablo creó los bichos malos y los colocó en las trampas.
Cuando la mujer y la gente fueron a recoger los pájaros, ya que Koko les había avisado, huyeron al ver los bichos que allí había, porque les corrieron detrás, y gritaban sin saber dónde meterse. Koko desapareció en el árbol de güira.
14.La tierra grande y la tierra chica
Había dos tierras, una chica y otra grande. Al Rey de la tierra grande le molestaba que en la tierra chica hubiera un Rey. Resultaba que allí el Rey era muy divertido y todos los meses daba a su pueblo muchas fiestas y muchas comidas, y así ese pueblo se mantenía contento y quería mucho a su Rey. En la tierra grande sucedía todo lo contrario: allí siempre se pensaba en la guerra y en la conquista por medio de la fuerza y las batallas.
Un día alistaron un ejército y se dispusieron a invadir la tierra chica. Pero cuando llegaron era precisamente el día en que el Rey daba tres fiestas, y lo que había era mucha comida y bebida. Ese pueblo, en vez de recibir a sus invasores con cañonazos y fusiles, los recibió con agasajos y les rindió el mejor servicio.
Los oficiales y soldados, al ver aquello, les preguntaron a los de la tierra chica si así era como se vivía allí. Ellos les contestaron que sí, que tenían un Rey que era muy bueno con todo el pueblo y que siempre les hacía beneficios a sus soldados.
Los oficiales de los atacantes, que eran responsables ante el jefe superior, querían obligar a los soldados a atacar el pueblo, pero los soldados les dijeron que la actitud que ellos tomaban era acorde al recibimiento que les habían hecho, un recibimiento acompañado además de toda cortesía. No solo se negaban a atacarlo, sino que estaban de acuerdo en atacar la tierra grande y derrotar a su Rey, para que así el Rey de la tierra chica gobernara los dos pueblos.
Así lo hicieron: invadieron la tierra grande y el Rey de la tierra chica, después de haber destronado al otro Rey perverso, gobernó ambas tierras.
15.Cómo se unió el Odu Okana-Yeku
En este camino, en la tierra de Okana-Yeku, vivía un Awó llamado Awó Waorun, que se pasaba la vida nada más haciendo Ebó y Paraldo, pero nunca se miraba, siempre se sentía mal de salud y tenía muchos problemas para vivir su vida.
Un día salió al patio de la casa a pedirle a todos los Santos. Allí les imploró, diciendo que no sabía qué iba a hacer con su vida, y se puso a rezarle a Olorun, y en el rezo decía:
En esos momentos le cayó en la cabeza una paloma y lo embarró de sangre. Él se asustó, salió corriendo, se puso manteca de cacao y cascarilla en la cabeza y se dijo: «mañana me voy para la tierra de Awó Beberefun».
Cuando Awó Beberefun lo vio llegar, cogió una guinea, lo paró en la puerta de la casa y le dijo: «ya Olorun me había dicho que tú venías y lo que tenía que hacerte». Le hizo Paraldo en la puerta con la guinea y le dijo: «mira para la tierra, porque tú no sabes lo que estás haciendo. Lo que te pasa es que la sombra mala de todo el mundo tú la recoges. Ahora, antes de llegar a tu tierra, entierra esto y viras para atrás. Toda tu gente vive bien y el único que vive intranquilo eres tú».
Awó Waorun hizo todo lo que le indicaron, viró para atrás después de haber enterrado lo indicado, y cuando llegó adonde estaba Awó Beberefun, este le dijo: «tienes que quedarte aquí, preparando un omiero con prodigiosa, llantén, botón de oro, algodón, corazón de paloma y yagruma». Lo bañó, y según lo bañaba rezaba:
Entonces le hizo Ebó, le hizo otro Paraldo y lo mandó a que lo llevara al pie de una mata de yagruma, y le dijo que volviera. Le hizo Ko-Bori con palomas, le puso cascarilla y manteca de cacao parado, lo tapó con tela blanca y lo mandó a dormir delante de Ifá. Lo tuvo unos días, le regaló dos gallinas negras para que se las diera a Orúnmila y le entregó una campana para que la tocara por el camino y llamara a Orúnmila y a todos los Santos.
Así lo hizo Awó Waorun, y cuando llegó a su tierra tenía todo cambiado: llegó su sombra buena y vino su prosperidad. En agradecimiento, mandó a buscar a su hermano para que se uniera. De esta forma se conoce cómo se unió el Odu Okana Ni Yeku.
16.La riqueza que le dio Oshún a Awó Moyedi
En la tierra Oninire había un Awó llamado Okana-Yeku, que utilizaba para sus trabajos una prenda consistente en un Awé. Este Awó era invitado por muchos aleyos, a los cuales hacía ver que todo lo que él decía y hacía era lo único que podía resolver el problema de sus clientes.
Los aleyos, agradecidos y sugestionados, le ofrecían gallos a su Awé, pero no le cortaban la cabeza por mandato de Okana-Yeku, sino que él les orientaba que colgaran el gallo vivo junto con el Awé, y después hacían sus peticiones.
Okana-Yeku tenía un día señalado para que sus aleyos vinieran; les hacía sus cosas y después iban a comer, adivinándoles mientras tanto. La Apetebí de Okana-Yeku era la única que hacía la comida, por instrucciones de él. Mientras tanto, él le ofrecía un gallo a Ogún, cuya sangre recogía en una jícara, le echaba ashé del Ebó y esto lo echaba en la comida que cocinaba la Apetebí, que se comían los aleyos. El gallo lo dejaba colgado encima de Ogún. Cuando los aleyos se comían la comida, todos se quedaban dormidos, oportunidad que aprovechaba Okana-Yeku para atrapar el rastro y volver a hacer Ebó, para lo cual raspaba a Ogún.
En otra tierra muy distante había un Awó llamado Odi Moyedí que, a pesar de hacer bien sus trabajos, nunca contaba con aleyos suficientes que le permitieran vivir mejor, pues estos, una vez que se miraban con él, no volvían más a su casa. En vista de esto, Odi Moyedí decidió mirarse él mismo con Ifá, y le salió este Odu Okana Di, donde tuvo que hacer Ebó y botarlo en la tierra Oninire, donde vivía su abure Okana-Yeku.
Al visitar a Okana-Yeku, Odi Moyedí se quedó maravillado al encontrar la casa llena de aleyos. Okana-Yeku, después de saludarlo, lo mandó a saludar a su Awé. Odi Moyedí aprovechó la oportunidad para vaciarle un poco de su ashé, que llevaba en una jícara, cuando iba a saludar a Ogún.
Terminó de saludar a todos los Santos y fue invitado por Okana-Yeku para que lo ayudara a consultar, presentándole a sus aleyos. Awó Odi Moyedí hablaba con sus mejores palabras y los aleyos se quedaron maravillados por su capacidad, su sabiduría y su acierto. Cuando hubo terminado, Awó Odi Moyedí decidió marcharse. Okana-Yeku le fue a pagar por su ayuda, y este le contestó que no necesitaba dinero, que lo que le hacía falta eran cinco gallinas. Okana-Yeku se negó en primera intención a dárselas, pues era lo único que tenía, pero al fin se las dio. Odi Moyedí se fue contento y cantando.
Fue a su tierra y, cuando llegó, fue adonde estaba la Oshún de su Apetebí y le dio las cinco gallinas; y a los tres días, en Itá, Oshún le dijo lo que tenía que hacer. Cuando fue a botar el Ebó, se encontró con una muchedumbre de aleyos que venían para su casa. Odi Moyedí corrió ante Oshún lleno de alegría, le dio Mo-Foribale y le dio las gracias.
17.La consagración de Osha de Ashedá, Akodá y Shangó
En la tierra Osha-kuaribo Adele Aye-ofo vivía Obaralokue. Era una tierra donde solo se adoraba a Egun y a Olokun, que eran los que dirigían allí a la gente, y solo se leía el culo del caracol.
Obatalá estaba muy triste porque veía que los secretos de Osha se iban perdiendo y él no quería que eso pasara. Todos los días iba a casa de Olokun tocando un agogo, es decir, una campana, y cantando:
Cuando llegaba a casa de Olokun se ponía a recoger piedras de todos los Santos y se las entregaba a Obaralokue, que era hijo de Shangó, pues este sí creía en Osha, pero le faltaban las consagraciones.
Un día Obatalá se puso en camino a la tierra Oshabioye, donde vivía Awó Oshawo, que era su hijo. Lo registró y le vio este Odu Okana-Yeku, y le dijo: «vete de nuevo para la tierra de Osha-kuaribo Adele Aye-ofo, y allí le pones tu collar a Obaralokue y me lo traes para registrarlo y ver cómo logramos salvar esa tierra». Obatalá fue y le echó su collar por encima a Obaralokue, que estaba sentado en su casa, y le cantó:
Entonces lo llevó delante de su secreto y le dio Obi Omi Tutu, y se puso en camino con él a la tierra Oshabioye, a casa de Awó Oshawo. Cuando llegaron, estaban allí Ashedá y Akodá, que eran hijos de Olofin, a quienes este había mandado a la casa de Oshawo para ayudar a Obatalá.
Registraron a Obaralokue y le salió Okana-Yeku, y le dijeron a Obatalá: vamos a consagrar a Obaralokue, que es hijo de Shangó, en todos los grandes secretos de Osha, para que se salve esa tierra. Pero como Obaralokue lleva tanto tiempo viviendo en la tierra Osha-kuaribo Adele Aye-ofo, tiene la sombra de Egun encima y hay que separársela para que no estorbe en la consagración.
Lo vistieron de mariwó, cogieron peregún y le dijeron a Obatalá: pon ahí las piedras de todos los Oshas y encima ponle el peregún. Akodá le dio Osun de Moruro. Entonces cogieron dos palomas blancas y se las dieron al cuerpo y a la cabeza de Obaralokue, de modo que cayeran sobre las piedras de todos los Oshas y el peregún junto con el osun, y le cantaban:
Le quitaron el mariwó, envolvieron las palomas y le cantaban:
Y todo lo llevaron al pie de una ceiba, Aragba, a enterrarlo, y le rezaron:
Después le dijeron a Obatalá: coge las piedras de todos los Oshas y el peregún y llévalo para la tierra Osha-Kuaribo, para consagrarlo, pero antes vamos a hacerle Ebó para que entre limpio. Cogieron Odu-Ará, gallo, tierra de cuatro esquinas, osun naború, ropa sudada, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, aguardiente, miel, coco, vela, muchas miniestras, manteca de corojo y cacao, cascarilla y telas de colores rituales, y pusieron la Odu-Ará sobre el tablero de Ifá y le cantaron:
Después iban rompiendo los Odu. Entonces le dieron a Obatalá oshinshin, jutía y pescado ahumado y cuatro pedazos de coco, para que llevaran el Ebó al río a darle cuenta a Oshún de la consagración que le iban a hacer, y le dejaran las telas y le dieran Ebó-misi en el río, entregándole el oshinshin después de darle Obi Omi Tutu a Oshún. Ellos se pusieron en camino del río y cantaron:
Cuando llegaron al río rezaron:
Entonces le dieron Obi Omi Tutu a Oshún, le pusieron el oshinshin y lo metieron en el río, mientras en el Ebó-misi se cantaba:
Y la sombra de Osha cubrió a Obaralokue, y entonces recogió el secreto en el fondo del río. A ese secreto le dieron una guinea. Después Obatalá lo sacó del río y le cantaba:
Ya terminado, se pusieron en camino a la tierra de Osha-Kuaribo Adele Aye-ofo. Iban tocando una campana y Obaralokue llevaba una tinaja en la cabeza con el agua del río, los dilogunes de todos los Oshas y un pollito, e iban cantando:
Cuando llegaron le quitaron la tinaja y lo llevaron a consagrar. En aquella tierra estaba esperando Laboni. Lo taparon con una tela blanca y tocó la puerta del secreto de Osha. Entró, y Ashedá le dio una paloma a los pies y cantaba:
Entonces lo metieron dentro del Igbodu de Osha y lo llevaron al Atebó, donde lo esperaba Osanyin, y le lavaron la cabeza mientras le cantaban:
Acto seguido lo metieron dentro del Atebó y le dijeron que entrara con el pie izquierdo, donde le tocaron la rodilla y dijeron: «ATEBO ILAWA OSHA». Después con el pie derecho, y dijeron: «ATEBO ORI NI OSHA». Cuando estuvo dentro dijeron: «ARA NI LAWO». Lo bañaron y lo consagraron en el gran secreto de Osha. Así la tierra de Osha-Kuaribo se salvó y volvió a tener el secreto de Osha, y todos los de aquella tierra quisieron tener ese gran secreto.
Entonces Ashedá y Akodá le dijeron a Obatalá y a Obaralokue que, como aquella tierra tenía influencias de Egun, a todos los que se consagraran en Osha, cuando se les fueran a asentar los Santos en su cabeza, no se les pusieran en la cabeza, sino que se les presentaran en la frente; y así fue como el secreto de Osha se comenzó a hacer en dicha tierra de Osha-Kuaribo Adele Aye-Ofo.
Ashedá y Akodá advirtieron que, para que la suerte se mantuviera, a los tres meses tenían que hacer Ebó Osha meta, pero el día antes debían traer un gallo, pelo de su cabeza, las patas del chivo de Elegba, 3 mazorcas de maíz, telas rituales de colores, plumas de todo lo que vayan a comer los Santos, pintura de los cuatro colores reglamentarios, 3 muñecos que se hacen con la ropa más vieja del Iyawó, 1 pollito que va dentro del Ebó y 1 gallo para Eshu, que se reparte en 4 montes distintos.
18.La lucha de los cuatro Odus de poder
Shangó puso a Iwori-Ofun para que recibiera del Cielo a los hijos de Ejiogbe, que vivían inseguros, y para que recibieran los poderes de Olokun, que los tenía Okana-Yeku, y esto les garantizaba suerte. Oshe-Iwori los guiaba hacia la Tierra.
Okana-Yeku pensaba que era el verdadero salvador y el más importante, y de ahí devino una gran disputa por el poder, por lo que los hijos de Olofin se llenaban de calamidades.
Olofin los mandó a buscar con Oyeku-Nilogbe y les dijo: «Seguirán a mi lado, representarán el poder, pero con las siguientes funciones».
- Oshe-Iwori: Bajarás todos mis hijos, lo confirmarás, que yo apoyaré lo que hagas. Serás el único que conozcas el camino del Cielo a la Tierra.
- Iwori-Ofun: Los lavarás y consagrarás. Le harás renacer la vida y tendrás mi ashé.
- Okana-Yeku: Serás el dueño de la justicia y maldad, darás la potestad de lo bueno y lo malo, estarás presente en todo. Vivirás con Olokun.
- Oyeku-Ogbe: Serás el guía de todos ellos, y quien prepare el camino para entregárselos.
19.Cuando el rey ganó la guerra
Era un rey que fue a la guerra buscando liberar a su pueblo del azote de los enemigos. Llegó el momento en que empezó a perder sus tropas; tan fuerte fue el ataque que ya casi no le quedaban soldados.
El rey, al verse perdido, decidió ir a ver a Orúnmila, el cual le vio este Odu Okana-Yeku, diciéndole que si no hacía Ebó perdía la guerra. El rey rápidamente hizo Ebó y se le dio un chivo a Eshu. Cuando se presentó delante del enemigo con las tropas que le quedaban, parecía invencible, pues tenía la protección de Eshu, y así ganó la guerra.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
↑Sigue estudiando
Los 16 odù de la familia de Okana
Okana Bara (Okana Obara) · Okana Di (Okana Odi) · Okana Fun (Okana Ofun) · Okana Gio (Okana Iwori) · Okana Guete (Okana Irete) · Okana Ka (Okana Ika) · Okana Kuña (Okana Ogunda) · Okana Meji (Okoron Meji) · Okana Roso (Okana Iroso) · Okana Sa (Okana Osa) · Okana She (Okana Oshe) · Okana Sode (Okana Ogbe) · Okana Trupon (Okana Otrupon) · Okana Turales (Okana Otura) · Okana Yabile (Okana Ojuani)
