Otura Oniko (Otura Ogbe)

Odu de Ifá · Familia de Otura

Otura Oniko

Otura Ogbe · Otura Niko

«En la tierra de los muertos, yo soy capataz».
I I · II I · I I · I I
Palabra sagrada

Rezo de Otura Oniko

Rezo

OTURA NIKO ONIKO LO GBA ABE SI AIYE AWO KE TANSHE AFEFE LORUN ADIFAFUN ERUN TI O NLO SILE ORISHAOKO.

Rezo y traducción

OTURA NIKO ONIKO LO GBA ABE SI LAYE AWO KE TANSHE A FEFE LORUN ADIFAFUN ERUN TI O NLO SILE ORISHAOKO.

Traducción: Otura el mensajero, mensajero que va a recibir a quien suplican en la tierra El adivino que entiende el mensaje con el viento lo lleva al Cielo lo profetizado por Ifá para las hormigas cuando fueron a casa de Orishaoko.

Canto del signo

Súyere de Otura Oniko

Súyere

«AFEFE LAIYE LAIYE ORUN LA GBA ORUN AFEFE LAIYE LAIYE ORUN»

Fundamento

En este odu nace

  • Nació: La agitación del mar.
  • Nació: El maíz.
  • Nació: El sistema nervioso en el organismo.
  • Nació: Que la muerte se asusta y respeta a los vivos. Y el Paraldo.
  • Nació: La desfiguración del ser humano al morir.
  • Nació: La comunicación de EGUN con OLOFIN.
  • Aquí: El bien y el mal amenazan al Awó.
  • Aquí: Manda a preparar las cosas a tiempo.
  • Aquí: Habla: KUTONE. El país o tierra de EGUN donde OTURA NIKO es el capataz.
  • Aquí: Es un Ifá de prórroga.
  • Aquí: ORUNMILA vivía en la tierra Iyesá.
  • Aquí: No se come caimito, zapote, pulpo, ni calamar.
  • Aquí: No se matan hormigas ni insectos.
  • Aquí: Habla de las razas humanas.
  • Aquí: Es un Ifá de hastío y soledad.
  • Aquí: El hijo lloró en el vientre de la madre.
  • Aquí: Fue donde le pegaron los tarros a ORUNMILA.
  • Aquí: OSHUN escondía el dinero debajo de la mata de caimito y SHANGO su tesoro.
  • Aquí: SHANGO le robó a Olofin una cosa de la religión y la escondió.
  • Aquí: Se prohíbe ir al río.
  • Aquí: ELEGBA es para bueno y para malo.
  • Aquí: Hay tendencia a los vicios.
  • Aquí: Lo más importante es el espíritu del padre.
  • Aquí: Fue donde el Rey tiró la rifa y OTURA NIKO se la sacó.
El signo por dentro

Descripción del odu Otura Oniko

Este es el Odu número 197 del Orden Señorial de Ifá. Su mensaje central apunta a la falta de conciencia de quien se registra, porque esa persona, hombre o mujer, viene arrastrando una pérdida.

Aquí bajó al mundo el maíz, aquí nació. Y en este Ifá nació la comunicación de Egun con Olofin a través de Oniko, que es el mensajero. Por esa razón Otura Niko representa al mensajero de los muertos, es decir, al capataz de Egun.

El odu marca el poder de la maldad en las personas de luces. Es un Ifá de evolución para el Awó. En él hablan los viajes de las dualidades a pedirle recurso a Ifá, la evolución a los espíritus y el hecho de que el mal amenace al Awó.

Manda a preparar las cosas con tiempo, porque es un Ifá que no permite demora. Los hijos de este signo deberán ser generosos, pues así se enriquecerán, y deberán cumplir con todo para que nadie los acuse de irresponsables.

Nació la agitación del mar. Habla Kutoné, el país de la tierra de los muertos (Egun). Es un odu de la vida y de la muerte. Aquí nació el Paraldo, cuyo significado es matar detrás del cuerpo: esa obra se utiliza para quitar o alejar un muerto determinado de detrás de una persona. Es un Ifá de prórroga. Nació el sistema nervioso. Aquí Orunmila vivía en la tierra Iyesá.

Este odu prohíbe comer caimito, zapote, frutas redondas, pulpo y calamar. Las enfermedades que aquejan al signo son las afecciones en la garganta (amígdala-patía), la columna vertebral, el sistema nervioso y la presión arterial.

Habla de la raza humana y la persona convive con la raza opuesta. En este odu hay que recibir a Oduduwa por un problema de salud. Hay alguien en la familia que se ahorcó, y también hay algún familiar que se educó en un convento o estuvo internado en un colegio de monjas.

Es un Ifá de hastío: la persona se cansa de vivir. Y es un odu de soledad, porque la persona se queda sola, sus familiares mueren y sus hijos se van de su lado. Aquí, si la persona es obediente, vive hasta la vejez.

En este odu es donde el niño lloró en el vientre materno y trae un don de la naturaleza. Este Ifá manda a bañarse con canutillo y otras veces con guacamaya francesa, higuereta roja y ewereyeye. Es además el Ifá de los colegiales: la persona se crió en unión de otros niños o vivió cerca de un colegio.

Dice Ifá

“Que la sabiduría es la belleza más refinada que tiene el Babalawo.»

Aquí fue donde de verdad le pegaron los tarros a Orunmila. Aquí nació que hay veces en que la muerte (Ikú) se asusta y respeta a los vivos, y aquí nació el gran poder del Awó. Aquí la muerte se transforma en hueso y en sombra que nadie conoce, y es por eso que el ser humano se desfigura al morir y se transforma.

Aquí fue donde Oshún escondía su dinero debajo de la mata de caimito, mientras Shangó escondía su tesoro, que era ero, obi, kolá y osun naború, debajo del canutillo. Por eso al Awó Otura Niko no debe faltarle una rama de caimito detrás de la puerta, y a Shangó se le ponen ero, obi, kolá y osun naború cubiertos con canutillo. Aquí Shangó le robó a Olofin una cosa de la religión y la escondió; por este odu se deben cuidar mucho los Santos, pues le pueden robar algo.

Cuando se ve este odu se pone detrás de la puerta de la casa una jícara con un huevo, aguardiente y miel de abejas, y a Eshu se le da un chivito chiquito rápidamente. Cuando se ve atefando, se rocía aguardiente dentro del cuarto soplándole a los cuatro puntos cardinales del tablero y después se sopla un poco de aguardiente en la puerta de la calle. Cuando se ve en Untefa se hace lo mismo que atefando y se le da un gallo blanco al muerto; después se lleva todo al monte en una canasta y se echa en una furnia. Durante tres días se le lleva una botella de aguardiente y 1.05 pesos al Ifá del padrino.

Por este odu se le pone comida con almíbar en los rincones de la casa, para que vengan las hormigas y con ellas la suerte. Nunca se matan hormigas. El Awó Otura Niko no deberá ir al río.

A la mujer se le dan dos palomas carmelitas por la espalda sobre Oshún: se pone Oshún en el suelo y se le da la sangre a la cabeza para que corra por la espalda y caiga sobre Oshún. A los que tengan este odu no se les debe tocar la cabeza, solamente se les presentan los animales y las demás cosas.

Por este Ifá la calabaza sirve para hacer el bien y también para lo malo. Aquí no se debe trabajar los jueves. La persona tiene tendencia a los vicios. Si es hijo de Shangó, hay que recibir rápidamente a Dadá Bañani para alcanzar el poder, y también hay que recibir a Oduduwa y a Osanyin. El secreto de este odu es darle de comer al espíritu de su padre o a su guía espiritual, y se le da un gallo blanco. Aquí se prohíbe comer carne de cerdo, pues esta se le ofrenda a Egun.

Aquí fue donde el Rey tiró la rifa y Otura Niko se la sacó y cogió el premio, y Orunmila le había mandado a hacer ebó con la faja que tenía puesta. Por este odu comen los muertos (Egun) junto con Shangó. Cuando este odu se le ve a una mujer embarazada, ella deberá realizar sacrificios para asegurar un niño saludable.

Ewe del signo

Hierbas del odu

  • Anacaguita
  • Nomeolvides
  • Caimito
  • Higuereta
  • Canutillo
Trabajos del signo

Relación de obras del odu Otura Oniko

Rogación de cabeza

Se hace rogación de cabeza con: hierba canutillo morado y blanco (ewe karodo y ariku).

Baños

Se dan baños con hierba canutillo blanco y morado.

El mensaje del oráculo

Dice Ifá en Otura Oniko

  • Ud. va hacer un favor que no se lo han de agradecer.
  • En su casa hay una persona que tiene barriga aventada, también hay otra que está embarazada, y el hijo que va a dar a luz es varón y se llamará «SABELOTODO», porque ese hijo va hacer Babalawo.
  • A Ud. lo van a mandar a buscar de un lugar para bueno, cuide a su hijo.
  • En donde Ud. vive han tenido dinero y hoy no tienen ni para comer.
  • Dele gracias a SHANGO.
  • Dele de comer al espíritu de su padre, para que la suerte le llegue.
  • Si Ud. no le da de comer, se irá para donde está él.
  • Ud. tiene algo de mayombe, tenga cuidado, porque eso lo atrasa.
  • No se ponga alfileres en la boca.
  • Tenga cuidado donde come, no lo vayan a enfermar.
  • No pida tanto dinero, pues le puede servir para su entierro.
  • Ud. no puede porfiar y tenga cuidado con una traición donde lo pueden envenenar.
  • Sea obediente con sus mayores para que pueda vivir con felicidad.
  • Ud. no puede bañarse en el río.
  • Ud. tiene que rogarse la cabeza.
  • En su casa estuvo una mujer parda con una manta colorada puesta, si ella vuelve, enseguida le da un carnero y dos gallos a SHANGO, que después le vendrán tres suertes muy grande.
  • Ud. salió de su casa en busca de dinero y se le presentaron tres enamorados, agarrase del ángel de su guarda.
  • Para que pueda conseguir ese dinero, deberá tener delantal puesto y comprar billetes de la lotería, que otros despreciaron.
  • El día que Ud. le dé de comer a los Santos, no trabaje.
  • Ud. no tiene hijo porque DIOS está bravo con su conducta.
  • Dele gracias a OSHUN Y ORUNMILA.
  • Ud. no se puede mojar con agua de lluvia y mucho menos bañarse en un aguacero.
  • Mientras que no lleguen las tres suertes, confórmese con lo que tiene.
  • Ud. tiene que tapar los agujeros de los ratones, para que no se le vaya su Ashé.
  • Ud. tiene un asunto pendiente con un muerto.
  • Cómprele un vestido de óvalos a su mujer y un delantal, para que ande con él puesto.
  • Ud. no debe trabajar los jueves.
  • Ud. tiene que darse baños con canutillo.
  • Ud. se crió en unión de muchos niños o vivió cerca de un colegio.
  • Ud. deberá tener detrás de su puerta un gajo de caimito, porque lo tratan con dos caras.
  • Ud. tiene que preparar todas las cosas con tiempo, no puede tener demora.
  • Tenga cuidado con su sistema nervioso.
  • Prepárese para el final de su vida, no esté solo.
  • Ud. no puede comer frutas redondas y menos caimito.
Sabiduría del signo

Refranes de Otura Oniko

  • El hierro quiso porfiar con la candela.
  • El Sol sale para todos, menos para Ud.
  • El que hace bien a montones, lo recibirá a montones.
  • La jícara rota, nunca se llenará.
  • A la jícara rota no se le llamará nunca la justicia.
  • El padre dice: Si no eres feliz en tu casa, es mejor que vengas conmigo.
  • El bien y el mal amenazaron al Babalawo.
  • En la tierra de los muertos, yo soy capataz.
  • Aquel que lloró en el vientre, está bendecido.
Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Otura Oniko

Eshu de este odu

No tiene especificado.

Las historias del signo

Patakíes del odu Otura Oniko

1.El labrador y la riqueza

Cuando está Iré. En un tiempo de sequía muy grande, un labrador fue a ver a Orunmila. Este le hizo osode y le vio este odu, marcándole ebó.

Ebó1 carnero, 1 gallo, paloma, machete, guataca, jutía y pescado ahumado, demás ingredientes y mucho dinero.

A los pocos días de haber hecho el ebó comenzó a llover, justo cuando el labrador estaba almorzando, y él dijo: cuando escampe comenzaré a remover la tierra. Y cuando comenzó a remover la tierra, se encontró una riqueza.

Cuando está Osobo. Había un labrador casi arruinado por la gran sequía que azotaba la región donde vivía. Sus plantas y sus animales se le estaban muriendo, pero el ángel de su guarda le ofreció una suerte y le dijo: dame una chiva, pero no trabajes ni te mojes con agua de lluvia ese día. El día en que el labrador le dio a su ángel de la guarda lo que le pedía, al poco rato empezó a llover; el labrador olvidó la advertencia y salió contento a remover la tierra. En ese momento venía la suerte desde el Cielo, es decir, sacos de dinero, que le cayeron encima y lo mataron.

Nota: Se prohíbe salir a la intemperie cuando está lloviendo.

2.El padre difunto

Había un Babalawo cuyo padre era difunto. Un día el padre le pidió una cosa a su hijo y este se la dio, y en recompensa el hijo recibió una suerte pequeña. Poco tiempo después el difunto volvió a pedirle de comer, el hijo se lo dio y de nuevo recibió otra suerte pequeña. Así siguió el padre pidiéndole cosas al hijo sin mandarle nada a cambio.

Un día el padre le pidió un carnero y el hijo empezó a renegar diciendo: mi padre ahora me pide un carnero y no me dejará fomentar la cría; voy a ir a hablar con él para decirle que se deje de estar pidiéndome cosas tan seguidas.

El Babalawo llamó a su mujer y le ordenó que lo metiera dentro de un saco y lo pusiera al pie de una Ceiba, para que cuando llegara Oniko, que era el mensajero de la muerte, se lo llevara al Cielo y así poder hablar con su padre.

Y así ocurrió: el Babalawo llegó al Cielo y, cuando se encontró con su padre, este le dijo: hijo mío, si te mandé a pedir cosas tan seguidas como gallo, gallinas, carnero y otras, era para mandarte esta gran fortuna que ves aquí, porque de aquí no puede salir nada si no aparece un animal por lo que sale. Pero ya no hace falta, pues la riqueza es tuya y, como no podrás regresar a la Tierra, tú te quedas con la riqueza y conmigo. El hijo se quedó con el padre en el Cielo.

3.Las tres botellas de aguardiente (otí)

Una vez una persona fue a casa de un Babalawo a registrarse y le salió este odu, Otura Niko. El Babalawo le marcó ebó, porque la enfermedad, la tragedia y la muerte la estaban acechando.

Ebótres botellas de aguardiente y $3.15 de derecho.

Aquella persona estaba en muy malas condiciones económicas y, al no tener para llevarle las tres botellas de aguardiente ni los 3.15 pesos de derecho, decidió llevarle una botella y 1.05 pesos. Cuando iba por el camino se encontró con la tragedia, que la estaba esperando, y le quitó la botella que llevaba.

Tuvo que esperar hasta la otra semana para comprar otra botella y disponer de 1.05 pesos. Cuando llegó el viernes, que era el día en que cobraba, compró la botella y salió con ella para la casa del Babalawo, y por el camino se encontró con la enfermedad, que la estaba esperando y también le quitó la botella.

Al otro viernes la persona salió de su casa llevando otra botella de aguardiente y 1.05 pesos, y esta vez sí pudo llegar a casa del Babalawo, explicándole lo que le había sucedido las dos veces anteriores. El Babalawo le dijo: ya hiciste ebó, porque la primera botella de aguardiente era para la tragedia, la segunda era para la enfermedad y esta tercera es para la muerte, y vamos a ponérsela a Ifá para que aleje la muerte y te deje tranquilo.

4.Orunmila abandonado por sus hijos

Una vez, Orunmila se quejaba de que sus hijos lo habían abandonado y de que solamente lo atendía un matrimonio que vivía al lado de su casa. Por eso, cada vez que hacía ebó a los aleyos, les regalaba al matrimonio los animales que le quedaban del sacrificio.

Una mañana, mientras Orunmila se registraba con su Ifá, salió este odu, Otura Niko, que le pedía de comer. Orunmila compró una chiva, un gallo y dos gallinas negras, le dio de comer a Eshu y a su Ifá y, como no tenía a quién repartirle las carnes, se las dio al matrimonio vecino, rogándole que lo que no se pudieran comer lo botaran en una furnia que estaba a la salida del pueblo.

Cuando el matrimonio llegó a la furnia con la canasta que contenía las carnes que no habían podido comerse, cogieron un pedazo y lo lanzaron dentro. Al caer, oyeron un ruido como de dinero que se riega; tiraron otro pedazo de carne y volvieron a sentir el mismo ruido. Ya convencidos de que allí había dinero, bajaron a la furnia y encontraron una gran cantidad, que recogieron en la canasta y llevaron para su casa.

Al llegar, el hombre fue en busca de Orunmila y lo llevó con él, y estando allí le dijo: señor, por ser usted tan bueno con nosotros, le tenemos preparada una sorpresa. Al ver Orunmila el dinero y saber su origen, les dijo: ese dinero les pertenece a ustedes, por cuanto fueron ustedes quienes se lo encontraron, y yo no quiero nada para mí, pues no tengo hijos, porque me han abandonado.

5.El esgrimista

Orunmila era profesor de esgrima y entre sus alumnos tenía uno muy adelantado, al que le había enseñado muchos secretos de ese arte defensor por las condiciones que mostraba en dicha disciplina.

Llegó un momento en que el alumno creyó saber tanto o más que el maestro. Comenzó a concertar trances con otros esgrimistas, a los que fue derrotando, y en poco tiempo se hizo famoso, con muchos admiradores que estimaban que aquel joven era el mejor esgrimista de esa tierra.

Un día retaron a Orunmila a un duelo para determinar quién era el mejor esgrimista de aquella tierra, pues se había decidido que para que aquel joven se declarara campeón tenía que derrotar a su antiguo maestro, cosa que todos daban por segura. Orunmila desconocía quién sería su contrario y, después que estuvo organizado el evento, se enteró de que su mejor alumno sería su rival. Trató de anular el encuentro, pero le rogaron que aceptara, pues hasta el propio alumno deseaba saber cuál de los dos era el mejor.

Orunmila, con gran disgusto, aceptó. Al comenzar, el antiguo alumno empezó a hacer gala de su habilidad y destreza de forma brillante, y luchaba con ahínco con el propósito de herir a su maestro y humillarlo. Orunmila, con gran aplomo, esquivaba las continuas acometidas de su antiguo discípulo y, cansado de que este tratara de humillarlo, cuando el alumno le tiró una estocada mortal, la repostó magistralmente con otra desconocida por él y le clavó su espada en el estómago, hiriéndolo de muerte.

El antiguo alumno, ya moribundo, le dijo: maestro, ese contragolpe y esa estocada con la que usted me venció nunca me la enseñó. Orunmila le contestó: olvidaste que fui tu maestro y trataste de humillarme; además, no se puede enseñar todo en la vida, y menos aquello con lo que uno puede vencer.

6.Cuando Orunmila fue a ver a Olordumare

En este camino, a Orunmila le era necesario ver a Olordumare para resolver la situación que existía en la tierra, pero no podía llegar hasta donde él estaba, pues desconocía el camino y el encantamiento. Ante esa situación se registró y se vio este odu, que le marcó ebó y le indicó que después de hacerlo saliera a caminar.

Ebóun gallo, agujas, hilos de colores, telas, una canasta, cintas de colores, huevos, bollitos de caritas, etc.

Al poco rato de estar caminando se encontró con Eshu, que estaba disfrazado con ropas rotas. Orunmila le entregó telas, agujas e hilos para que cosiera sus ropas, y entonces Eshu lo encaminó hasta un lugar donde se encontraron con una anciana, que era Orishanlá. Orunmila, al verla, le dio diez huevos de gallina y la anciana se puso muy contenta, porque allí hacía mucho tiempo que las gallinas no ponían. Después de esto, Orishanlá le enseñó el camino que lo conduciría a la casa de Olordumare.

Cuando Orunmila llegó a la puerta de la casa de Olordumare, la encontró cerrada, y por las rejas de una ventana vio a unos muchachos. Los llamó y les dio de comer los bollitos que llevaba. Después les dijo: ábranme la puerta, para así repartirles a todos los bollitos que tengo en esta canasta. Los muchachos abrieron la puerta y Orunmila pudo entrar en la casa de Olordumare, logró verlo y pedirle el consejo para resolver el problema de la Tierra.

7.La guerra de Osanyin con Orunmila

En este camino, Osanyin le declaró la guerra a Orunmila porque creyó que sus poderes y conocimientos lo superaban. Enterado Orunmila de esa guerra, llamó a sus hijos y les dijo: para poder ganarle la guerra a Osanyin, lo único que les pido es que sean obedientes. Entonces les hizo ebó y les prohibió que comieran frutas durante siete días. El ebó lo mandó a poner detrás del granero de la casa de Osanyin.

Ebóun gallo, 2 palomas, bastante miel de abejas, demás ingredientes.

Osanyin, por su parte, mandó a recoger toda la comida y a guardarla en su granero, envenenó todas las frutas que estaban en los árboles y encerró a sus hijos en el granero para que no carecieran de alimentos.

Sucedió que las hormigas, atraídas por el olor de la miel de abejas del ebó, comenzaron a comérselo y después penetraron en el granero de Osanyin y acabaron con todo lo que allí había. Cuando el hambre empezó a inquietar a los hijos de Osanyin, estos derribaron la puerta del granero y salieron a los campos en busca de comida, y se envenenaron con las frutas que comieron de los árboles.

Osanyin, al verse perdido, fue a casa de Orunmila y le dijo: con usted no hay quien pueda. Orunmila le contestó: no fui yo quien te venció, sino la obediencia de mis hijos. Osanyin pactó con Orunmila estar siempre a su lado, y desde entonces ambos andan juntos.

8.Cuando Shangó era esclavo

En este camino, Shangó era esclavo y fue a casa de Orunmila a registrarse, saliéndole este odu, Otura Niko, que le decía que para llegar a ser libre y después rey tenía que hacerse rogación de cabeza y luego salir por el pueblo tocando tambor.

Shangó le dio de comer a su cabeza y después salió por el pueblo tocando un tambor, y al poco rato tenía una muchedumbre detrás. Aquello se convirtió en una fiesta, y el amo de Shangó, sin averiguar qué sucedía, pensó que su esclavo lo había robado para dar aquella fiesta y lo acusó de ladrón.

Cuando lo llevó ante la justicia, el amo no pudo comprobar que Shangó le hubiera robado. Le hicieron ir a donde guardaba su dinero y vieron que allí estaba todo. El amo entonces tuvo que indemnizar a Shangó por haberlo difamado, y Shangó no se conformó solo con eso, sino que le exigió la libertad.

Así Shangó salió libre, con doce bolsas de dinero, ya que su amo era muy rico y lo había calumniado de ladrón. Después de ser libre, se le ofreció de amigo, de igual a igual, a su antiguo amo, para lo que le pudiera servir.

9.Otura Niko quiso ver a Olofin

En este camino, Otura Niko tenía necesidad de ver a Olofin para resolver un asunto, y cada vez que iba el portero le decía que tenía órdenes de no dejar pasar a nadie.

Otura Niko consultó con su Ifá y este lo mandó a hacer ebó y a llevarlo a la puerta de Olofin.

Ebódos gallinas blancas, que le echara muchas plumas al Ebó y lo llevara a la puerta de OLOFIN.

Él realizó el ebó y lo llevó a la puerta de la casa de Olofin. Cuando el viento empezó a soplar, se dispersaron las plumas del ebó y el portero, creyendo que había sucedido alguna novedad, dejó la puerta abierta porque salió a curiosear. Ese fue el momento que aprovechó Otura Niko para entrar en la casa de Olofin, y este le concedió lo que le pidió al padre.

10.La transformación

BABA OTURA NIKO ORIKO EGUN MOWA ASHIRI MEYE ALOSIN AMUBA LALE ALUTA MOWAYE EYO MOWAYE MALU MOWAYE OLOGBO MOWAYE EIYE MOWAYE KELEUN MOWAYE EKUN MOWAYE ESHISHI NILONI IYA TOBI OMOKEKERE ADAMOLAPA LODAFUN IYA KAFEREFUN OSANYIN.

Había una madre que tenía un hijo y quería que él se defendiera en el Mundo. Lo llevó a casa de Orunmila y de Osanyin, los cuales lo consagraron en sus respectivos secretos. En Ifá el muchacho sacó en Untefa Otura Niko, donde Orunmila le dijo: usted tiene siete facultades para poder vencer, que es convertirse en majá, toro, pájaro, león, tigre y bichos, y así poder escapar de tus enemigos.

Pasado un tiempo, el Diablo, cuando supo de la fama adquirida por aquel personaje, comenzó a perseguirlo, pero por virtud de sus transformaciones no podía atraparlo. Entonces el Diablo se dijo: la perdición de un hombre son los encantos de las mujeres. Y se transformó en una bella mujer.

Convertido en una bella mujer, el Diablo llegó al pueblo donde vivía Otura Niko, lo buscó y comenzó a hacer amistad con él. Este la enamoró y la llevó a vivir a su casa. Pasaron varios días y una noche la mujer le preguntó: ¿qué harías si el Diablo te persiguiera? Él le contestó: tengo la facultad de convertirme en majá. Ella volvió a preguntarle: ¿y si te persigue siendo majá? Él respondió: escaparía volviéndome toro. Así el Diablo le fue preguntando y él le iba contestando, y cuando iba a revelar el último secreto, su madre le gritó desde el otro cuarto: oye, cállate, que no debes decir la última con la que te puedes salvar. Otura Niko se calló y a la mañana siguiente, cuando despertó, la mujer ya se había marchado. La madre le dijo: eso no era una mujer, sino el Diablo mismo, que te quería embarcar para después perderte.

Un día, cuando Otura Niko salió de su casa para buscar hierbas en el monte y ya se encontraba recogiéndolas, se le apareció el Diablo, que quiso atraparlo. Él se transformó en majá, pero como el Diablo sabía el secreto, lo siguió; entonces se transformó en toro y siguió perseguido, y fue transformándose hasta llegar a la última, que era la de bichos, y como esa no se la había revelado al Diablo, pudo escapar de sus garras, aunque después de esto quedó Otura Niko limitado.

Ebó1 gallo, 1 jicotea, pelo de tigre, pelo de león, muñeco mujer, polvo de mariposa, pelo de toro, todo lo que se come, mucho dinero.

Nota: Este Ifá habla de transformación de la persona y que no puede revelar sus secretos, ni enseñar lo que se sabe.

11.El gran poder del Awó

OTURA NIKO ONIKO GUE ABEBELONA IKU LERY OFO FEFESHO OMO ONIKO OMO ODUDUWA IFA DADA ABAYENI IBAWA LA YERE IKU OTURA NIKO OBA NI YEKU ODUNDUN OLOKUA ABEYENI MOZAROZIN BAYENI ONIBARA BARANIREGUN.

En la tierra Abebelona, todo el que nacía tenía que hacer un juramento al pie de Oduduwa, pero esto se dejó de cumplir, y un día Oduduwa se fue de aquella tierra sin que nadie lo supiera.

Oduduwa entonces llamó a la muerte (Ikú) y le dijo: ahora tú tendrás el gran poder de hacer en la tierra Abebelona lo que tú quieras, pero tienes que prestar juramento conmigo. La muerte aceptó y Oduduwa le dijo: ve mañana cuando todos estén dormidos.

Así lo hizo la muerte. Oduduwa tenía un pollón negro en la mano y una paloma; la muerte tenía dos palomas, que después entregó a Oduduwa. Cuando empezaron a hacer la llamada se formó un gran viento y el pollón que Oduduwa tenía en la mano, con la tela y las hierbas, se le fue. La muerte fue a gritar, pero Oduduwa le tapó la boca para que no lo hiciera y las personas no se despertaran. Oduduwa comenzó a rezar y a cantar:

«EGUN IKU LOGUA LA YEREO IKU LOGUA LA YEREO»

Y la muerte se fue transformando en hueso, y Oduduwa comenzó a darle sangre de las palomas, y la muerte fue cogiendo ciertos poderes para su secreto. Ya teniendo un gran poder, la muerte comenzó a cantar:

«BABA BAWA IKU ORI BABA ODUDUWA EGUN ORI BAWA»

Y la muerte se transformó en una sombra que nadie conoce, y es por eso que el ser humano se desfigura cuando se va a morir. La muerte le dio las gracias a Oduduwa por el poder tan grande que le había entregado.

Con el tiempo sucedió que la muerte no respetaba a nadie: lo mismo se llevaba a uno bueno que a uno malo, y ya no se podía soportar dicha situación, pues la muerte y Oduduwa habían hecho ese pacto. Awó Abeyení Omó Ikú, que era hijo de Oduduwa, estaba mirando todo lo que su padre había hecho con la muerte y lloraba de rabia. Cuando vio que su padre Oduduwa se iba de la tierra Ababelona, le salió corriendo, le quitó el pollón y comenzó a despertar a todo el mundo y a decirles lo que estaba sucediendo allí.

Entonces Oduduwa reacciona y le dice a la muerte que no se podía llevar a nadie fuera de tiempo, y que cuando viera estas casas es que las personas tienen permiso en la tierra para seguir viviendo. La muerte se arrodilló, le pidió perdón a Oduduwa y este le dijo: podrás hacer lo que te dije cuando no cumplimenten contigo. Y la muerte se retiró.

Ebó1 pollón negro, tela negra y blanca, un muñequito al que se le cortan las piernas, hilo negro y blanco, cabeza de un pescado fresco, aguardiente, vela, cocos, demás ingredientes, mucho dinero.

Nota: Este Ebó va para un hueco, el pollo se mata y se cuelga de una mata grande y con tela negra. Nació que la muerte a veces se asusta y respeta a los vivos.

12.El desmochador de palma

Había un hombre que se dedicaba a desmochar palmas. Era muy despreocupado y dejaba sus cosas abandonadas, principalmente las relacionadas con el Santo, pero con su padre nunca tuvo problemas.

Cierto día el padre murió y el Santo le indicó que se rogara la cabeza y que le diera una comida al espíritu de su padre. El hombre era tan despreocupado que solo se rogó la cabeza y se fue a trabajar. Estando subido en una mata de palma sintió un ruido y, al mirar, perdió el equilibrio y se cayó, y en la caída se enredó por el cuello en las ramas de la palma y se ahorcó.

13.El mandadero de Olofin, Oduduwa y Shangó

OTURA NIKO OBESAYE AWO OFETASHE OBARANILORUN KERERE OBA OBAYIRE OMO OTURA NIKO BEYENI AWO OBA LODENI SHANGO OBANI EGUN ONI BARA BANIREGUN IBA OTURA NIKO ORIKO LOGUAO ORIKO MAYENI AWO DADA IFA IRE ASHEGUN OTA OBA INLE LANIRE AWO IFA ORUNMILA.

Olofin se quejaba de que no tenía noticias de lo que pasaba en la Tierra, ya que Oduduwa no le comunicaba nada.

Oduduwa vivía en la tierra de Inle Yanire Awo, donde los muertos (Egun) se sembraban al pie de la mata de álamo (ewe adán), debido al gran secreto que poseía esa mata. Oduduwa consideraba que Olofin estaba recibiendo toda la información de lo que se hacía en la tierra, sin saber que el secreto de la mata de álamo no podía transmitirle nada a Olofin, porque el gran poder de Shangó lo impedía, ya que este estaba disgustado con Oduduwa porque no contaba con él para nada de lo que hacía.

Olofin se molestó y mandó a la tierra a Awó Obara Nilorun para que hablara con Oduduwa. Awó Obara Nilorun venía hacia la tierra cantando:

«OBA NILORUN BABA LODEO EGUN MAFUN OLORDUMARE».

Shangó, que lo oyó cantar, lo interceptó en el camino, lo consagró y después lo escondió. Oduduwa, que sabía que Shangó tenía el secreto, el cual él necesitaba conocer para darle cuenta a Olofin de lo que pasaba en la tierra, no tuvo más remedio que mandarlo a buscar. Cuando Shangó llegó a donde estaba Oduduwa, empezó a cantar:

«EGUN BABA NILORUN, EGUN MAFUN OLOFIN GUN ODUDUWA BABA NILORUN, EGUN MAFUN OLOFIN».

Mientras Shangó cantaba esto, traía en la mano tres pachanes, un huevo de gallina y un pollón negro, y al cantar salieron todos los muertos y se pusieron al pie de Olofin. Oduduwa, al ver esto, se asustó y fue a arrodillarse delante de Shangó, pero este no se lo permitió, y entonces Oduduwa le dijo a Shangó: para cualquier cosa que se haga en la tierra, tú siempre tendrás que estar junto conmigo.

Shangó le pidió la bendición y le dijo: tenemos que consagrar a Awó Obara Nilorun al pie de la mata de álamo, para que sea el mensajero y siempre viaje sin parar entre nosotros y Olofin. Consagraron a Awó Obara Nilorun y lo hicieron rey mandadero entre la Tierra y el Cielo, mientras Shangó y Oduduwa daban golpes con los tres pachanes en el suelo. Después Shangó cogió nueve hojas de álamo caídas, un huevo de gallina y la medida de Awó Obara Nilorun, se las pasaron por la cara, las colocaron en una jícara y las pusieron en el Gran Poder Secreto. Después dijeron: mientras el Mundo sea Mundo, tú serás mandadero sin descanso de Olofin, Ododowa y Shangó.

Ebó1 pollón negro, huevos de gallinas, carne de res, 3 pachanes, nueves palomas, ñame, jícara de ñame, jícara de harina, jícara de quimbombó, muñeco, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, miel de abejas, hojas de álamo, tela blanca, negra y roja, pluma de tiñosa, mucho dinero.

14.Zahorí, el que hace hablar a los Santos

BABA OTURA NIKO RIKO RIKO RIKOSHE RIKO ORIKOWA ADIFAFUN ODUDUWA ORI BAWA YEZA INLE OKUNI ERU OMO ODUDUWA OMO SAHORI AWO OMO LASHE AWAGBANI OBA IFA SAHORI SOKU LADE NI IFA SHONSHON ABORI LEKUN ODUDUWA YEWA AWO ODARA IMPORI AWO OTURA NIKO RIKOSHE PARALDO ORUBO OKURIN OBA BIENU INSHE NISHELEKUN AWO SAHORI ODARA BABA TOBI EGUN AKUKO ODARA EBO UNSODE BABARE IFA LELE ARUN AYARA ODU AYARE OSANYIN AWO SAHORI ODARA BAYE IFA ODUDUWA LODAFUN ORUNMILA KAFEREFUN SHANGO.

Cuando Orunmila vivía en la tierra Yeza Inle, le hicieron Ifá de niño y lo llamaban Otura Niko Rikoshe Awó, pero era conocido como Sahori, el que hace hablar a los Santos. Era hijo carnal de Oloshe, que a su vez era hijo de Shangó, pero este murió siendo Sahori un niño. Lo cogió bajo su tutela Oduduwa, quien además de criarlo le hizo Ifá. Oduduwa era un hombre sin paradero fijo y, después de hacerle Ifá, dejó a Sahori en la tierra Yeza Inle recién consagrado.

A partir de ese momento Sahori Otura Niko comenzó a pasar trabajos, se fue formando solo y siempre se arrodillaba delante de Shangó y le rezaba:

«ALAFI KISIEKO SHANGO BI OLOFIN AWO SAHORI LAYE NIYE IFA ODARA SOKU SOKU LAYE OMOLASHE EGUN BABATOBI ORUN AWA WANI».

Y Shangó y el Egun de su padre le echaban la bendición y le permitían ir adivinando en la tierra, aun cuando le faltaba el apoyo de su padrino, que lo había abandonado.

Así fueron pasando los años y Otura Niko Awó Sahori comenzó a tener un gran pueblo, pues él siempre contaba para todo con el Egun de su padre, con Shangó y con Ifá. Sahori tampoco tenía suerte con su familia: a pesar de esforzarse por buscar la comodidad de sus hijos, estos no le hacían caso, y producto de esto empezó a enfermarse de los nervios. Un día el espíritu del padre se le presentó en un sueño y le dijo: dame una comida y hazte rogación de cabeza; y al día siguiente, que se hiciera osode.

Sahori le dio un gallo al espíritu de su padre y después se hizo rogación de cabeza con ekó, aguardiente, miel de abejas, coco y cascarilla. Al día siguiente se hizo osode y se vio su odu, Otura Niko Intori Aye, que le mandaba que, para obtener el Iré, tenía antes que hacer ebó, salir de aquella tierra y botar el ebó en el monte.

Sahori hizo el ebó y salió al camino y, después de botarlo y de caminar mucho, llegó a la tierra Egbado, donde se encontró a un viejo sentado en el camino, reconociendo enseguida que era su padrino Oduduwa. Pero este no lo reconoció a él, porque cuando lo dejó estaba muy pequeño; Sahori sí se acordaba de su padrino.

Oduduwa estaba enfermo del estómago y de las piernas, entonces Sahori le hizo osode y le vio este odu, diciéndole: usted tiene que hacer ebó Paraldo con un pollón y con su bastón, y enterrarlo en el monte al pie de una mata de Ceiba, y después tomar raíz de ateje y de rabo de gato, para que la enfermedad se vaya de su cuerpo.

Oduduwa, cuando vio aquel odu, se echó a llorar, porque se acordó de que hacía muchos años había dejado abandonado a su suerte, en otra tierra, a un ahijado que era un niño y que tenía el mismo odu que le había salido. En eso Oduduwa vio que Sahori besó la tierra cuando salió aquel Ifá y le preguntó por qué lo hacía, y él le contestó: ese que usted ha recordado y lo ha hecho llorar soy yo, Otura Niko Rikoshe Awó Sahori, al cual usted abandonó y el cual ahora va a hacer algo para salvarlo.

Awó Sahori le hizo las obras a Oduduwa y este se salvó, y después le dio dos guineos blancos a Oduduwa y se recuperó totalmente. Entonces Oduduwa le dijo: Otura Niko Rikoshe Awó Sahori, lo que tú sabes no me lo debes a mí, por lo tanto te haré todos los regalos que tú quieras y te nombraré Obá y Awó de esta tierra. Y Oduduwa sentenció: desde ahora en adelante, mientras el Mundo sea Mundo y exista un Otura Niko, habrá un momento en el cual su ashé salvará a su padrino, aun cuando estén separados. To Iban Eshu.

Oduduwa se marchó y volvió a dejar solo a Otura Niko Awó Sahori, pero este ya tenía su Corona y su pueblo, y así pudo ser plenamente feliz.

Ebó1 gallo, 1 pollón, 1 bastón, 2 guineos, hilo blanco y negro, hierbas rituales y paños rituales de paraldo, aguardiente, todo lo que se come, demás ingredientes, mucho dinero. Procedimiento: El gallo para EGUN del padre si es difunto, de lo contrario se le da al EGUN protector. El pollón es para paraldo, que después que se hace se le mete el bastón por el ano y se entiza con hilo negro y blanco y se entierra en el monte. Los guineos son para ODUDUWA, se le cortan las cabezas y se ponen a secar y después se rellenan con Ashé de ORUNMILA, ero, obi, kolá, obi motiwao, aira y se forra con cuentas de color cacao y verdes y se pone a vivir al lado de Oduduwa. Cuando termine se prepara omiero para tomar con las siguientes hierbas: raíz de ateje y rabo de gato, esto es para que la enfermedad se aleje.

Nota: Este camino señala que OTURA NIKO siempre verá la muerte de su padre y que más tarde o temprano tendrá que salvar a su padrino.

Nota: Este Ifá predice que Otura Niko nunca aprende Ifá con su padrino y para llegar a tener dominio de su poder, tiene que vivir separado de su padrino, que siempre lo querrá opacar, pero al fin o al cabo tendrá el padrino que acudir a su ahijado para que lo salvara. En este caso después de hacerle las obras al padrino, hay que darle 2 gallinas blancas al Ifá de Otura Niko, para que Ikú (la muerte) se aleje de su lado. En este Odu el Awó no le debe faltar OSANYIN, ODUDUWA y ORUN.

15.La traición de Yemayá a Ogún

Yemayá Saramagua era la legítima esposa de Ogún. Su compromiso matrimonial fue auspiciado por Olofin, en una época en que ella vivía matrimonialmente con Obatalá.

Cierta vez Yemayá se dirigía al monte para conseguirle unos zapotes a Obatalá, pues este a cambio le había ofrecido hacerla dueña del mar. Pero cuando ella fue a buscarlos, Eshu se interpuso en su camino con el interés de hacerla fracasar en su empresa. Para traicionarla, Eshu se valió de una abití, una trampa semejante a las que usaba Ogún para trampear a Orunmila, y llenó de trampas todo el camino por donde había de pasar Yemayá. Pero Ogún, al percatarse de los trajines de Eshu, intervino en ayuda de Yemayá y así las cosas tomaron otro cariz.

En el camino, Eshu se agachaba y disimulaba las trampas; más atrás venía Ogún y se las deshacía, y más atrás venía Yemayá con su canasta debajo del brazo, recogiendo los zapotes, ignorando lo que pasaba. Mientras todo esto sucedía, Ogún llamaba a Yemayá: Yemayá fumi ni lagua unlo.

Eshu llegó al final de su jornada esperando ver a Yemayá vencida, pero al verla llegar con su canasta llena de zapotes la increpó diciéndole: Yemayá Saramagua, ¿cómo has podido llegar hasta aquí con la canasta? Y acto seguido se le abalanzó con la intención de regarle los zapotes en el suelo. Ogún, que también acechaba, al ver la lucha establecida entre Yemayá y Eshu, puso una botella de aguardiente con pimientas en el lugar de la pelea y esperó a que Eshu la viera, cosa que sucedió de inmediato. Cuando Eshu la vio, corrió hacia donde estaba la botella, dejó la lucha y se bebió el contenido hasta emborracharse. Entonces Ogún volvió a llamar a Yemayá:

«YEMAYA FUMI LA GUAO UNLO».

Entonces Yemayá y Ogún se encuentran y acto seguido partieron a presencia de Obatalá. Yemayá le entregó la canasta de zapotes y este le dijo: Yemayá Saramagua, desde hoy eres la dueña del mar. Después llegaron ante Olofin y este le dice a Ogún: serás el esposo de Yemayá, pero este matrimonio está lleno de inconvenientes, porque Yemayá no podrá tolerar tu carácter.

Yemayá se casó con Ogún, pero al poco tiempo se cansó de su carácter y decidió engañarlo, falta que fue descubierta por el perro que fielmente acompañaba a Ogún, quien era labrador. Ogún vivía confiado, pero su mujer se volvió en poco tiempo una moza libertina que, aprovechando la ausencia de su esposo, se encontraba con Sabano el libertino.

El perro que acompañaba a Ogún en las labores del campo olfateó la deslealtad, y un día, cuando se marchaban de la casa para el trabajo, se quedó esperando a Yemayá en el camino. Cuando la mujer se vio sola, se arregló esmeradamente y se marchó camino de la casa de Sabano. El perro, escondido, caminó lentamente detrás de ella observando sus pasos y no la abandonó hasta verla entrar en casa del libertino. Entonces el perro corrió a donde estaba su amo y le dijo: ven para que veas lo que está haciendo tu mujer. Y mordiéndole los pantalones lo arrastró hasta la casa del libertino.

Ogún presenció el adulterio y el perro se abalanzó sobre Yemayá desgarrándole el vestido y las carnes. La mujer corrió como loca por el monte para perderse en él, después de su traición.

Nota: Este Odu habla de traición matrimonial y el por qué YEMAYA detesta a los perros.

16.El bien y el mal amenazan al Awó

OTURA NIKO AWERE LEMO SHOKO FIUFIRI ADEDE AWO ORUNMILA MOSHE AWO LADE EMESHA ELERESHI AWO OU ADIFAFUN OTURA KOLOGI OMO ALARUTA.

En este camino, Kukute (la muerte) era la mensajera de Olofin, tenía el poder de transformarse en esqueleto y nunca dormía. Tenía tres hijos: Azon (las enfermedades), Todu (la jaqueca) y Abubo (la fiebre).

La muerte estaba haciendo muchos estragos en la tierra Kutowe debido a ese poder de transformación. Un día Awó Otura Niko le dijo a Olofin: voy a hacer un viaje a la tierra Kutowe, para ver cómo andan las cosas por allí. Olofin le contestó: no se te ocurra ir a la casa de Kukute, porque serás acosado por él. Otura Niko respondió: yo sí voy a ir a su casa, pero antes me voy a hacer osode con Ifá. Se hizo osode, se vio su odu, Otura Niko, e Ifá le mandó ebó y después salió para la tierra Kutowe.

Ebó1 gallo, trampa, flecha, 3 piedras, 3 palos, agua de río, estera, tela blanca, 1 bastón, hierba ewereyeye, guacamaya francesa, higuereta, tierra de la casa, de los zapatos, muñeco macho y hembra, demás ingredientes, mucho dinero.

Cuando Otura Niko llega a dicha tierra, se dirige a casa de Kukute, que vivía en un camino junto al cual había un río, y todas las personas que pasaban por allí tenían que rendirle moforibale con mucho respeto diciéndole: moyuba Kukute sofalu Azon, sofalu Tadu, sofalu Abubo. Cuando Otura Niko llegó a la casa de Kukute le dijo: he llegado a tu tierra con la intención de quedarme. Y se instaló en una casa frente a la de Kukute.

Pasó algún tiempo y Otura Niko fue adquiriendo mucha fama en el pueblo, porque cuando Kukute trataba de matar a alguien, él le salvaba la vida, y la gente llegó en poco tiempo a considerarlo un rey más poderoso que Kukute. Un día los hijos de Kukute le dijeron a su padre: ¿sabe usted que en esta tierra existe un rey más poderoso que usted y que, además, no volverá a comer más? Kukute respondió: ese extranjero que vino aquí es la causa de todo, lo expulsaré sin demora.

Kukute preparó lo necesario para expulsar a Otura Niko de su tierra, y este, que sabía de antemano todo eso por el osode que se había hecho antes de viajar, se dijo: ya va a empezar a acosarme. Kukute mandó a buscarlo y le dijo: tú eres el extranjero que llegó el otro día a mi tierra y ahora me quitas mi comida y la de mis hijos. Pero no veo que debamos ser enemigos, ni que te tenga que expulsar de mi tierra; me parece que hacer amistad contigo es lo mejor. Otura Niko le contestó: oh gran rey, tú me brindas amistad a un pequeño como yo, siempre te estaré agradecido por esa amistad. Kukute le respondió: en prueba de esa amistad, te invito a comer esta tarde en mi casa y a que pases la noche en ella. Otura Niko aceptó.

Kukute preparó una gran cena y allí anunció a todos la amistad que había hecho con Otura Niko; aparte llamó a sus hijos y les dijo: le he tendido una trampa y él caerá. Al caer la noche, Kukute le ofreció una habitación y le preguntó dónde iba a dormir; Otura Niko le contestó que sobre la estera. Cuando se quedó solo, con las ropas de la cama formó una imagen sobre la estera y se subió al techo, y cuando Kukute creyó que estaba dormido, entró al cuarto y apaleó con todas sus fuerzas el bulto que había en la estera, creyendo romper los huesos de Otura Niko, y después quemó el bulto y la estera.

A la mañana siguiente Otura Niko se hizo osode, viéndose su odu, y salió del cuarto cantando que Ifá era más poderoso. Los hijos de Kukute, al verlo vivo, corrieron a decírselo a su padre, y este contestó: ¡es imposible! Yo mismo lo apaleé y lo quemé junto con la estera donde dormía, pero bueno, voy a verlo. Cuando ambos estuvieron juntos, Kukute le preguntó: ¿cómo estás, Otura Niko? Él le contestó: yo estoy bien, Kukute, ¿dónde estuviste anoche? Kukute respondió: cerca de ti, cuidándote. Otura Niko preguntó: ¿no viste cuando apalearon mis ropas y quemaron mi estera? Kukute respondió: en verdad que no sentí nada, pero no importa, quédate aquí unos días, que yo te cuidaré mejor.

La noche cayó de nuevo y Kukute le preguntó dónde iba a dormir; este le dijo que al lado de la piedra de amolar. Otura Niko simuló acostarse y se escondió. Esa noche Kukute golpeó la piedra haciéndola trizas, lo envolvió todo en la estera y lo lanzó al río, diciendo: ¡ahora sí murió! Al salir el sol, Otura Niko cogió su tablero y comenzó a cantar:

«El que no va servir más a KUKUTE. El que no va a servir a AZUN, TADU y ABUBO. El que siempre servirá a Ifá»

Los hijos de Kukute, al oír ese canto, fueron y se lo dijeron a su padre, pero él les aseguró que era imposible, porque lo había tirado al río. Momentos después, Otura Niko fue a ver a Kukute y le dijo: estoy muy contento de ti, puedo fiarme de ti toda la vida. Kukute, riéndose, le dijo: me alegra recibirte como amigo. Otura Niko le contestó: para que pueda vivir en paz contigo, tienes que decirme tus leyes y tus prohibiciones de hierbas. Kukute le dijo: yo no puedo coger ni triturar ni despojar la casa con hojas de higuereta roja, hojas de pionías y guacamaya francesa, pues no las resisto, al igual que poner mariwó fresco en la casa. Otura Niko le dijo: yo guardaré el secreto.

Al tercer día, Otura Niko le dijo a Kukute: no me siento bien aquí, me voy para mi casa. Enérgicamente contestó Kukute: ¿qué te vas para tu casa? Me has traicionado. ¡Oh hijos míos! Mátenlo a golpes de bastón. Y todos le cayeron atrás. Otura Niko corrió hacia el borde del río y allí se convirtió en tres piedras, y Kukute y sus hijos, que lo siguieron, se preguntaron: ¿dónde se metió? Azon cogió una de aquellas piedras y dijo: si lo encuentro lo aplasto con esta piedra. Tabu cogió otra piedra y dijo lo mismo, y así también Abubo. Como se cansaron y no encontraron nada, lanzaron las piedras a la orilla opuesta del río, y allí, al caer las tres piedras, se volvió a convertir en Otura Niko, quien levantó los brazos y les gritó: estoy odara, ya ven que ustedes no pueden contra mí.

Kukute y los tres hijos lo persiguieron y, en un segundo río, Otura Niko se vuelve tres palos. Azon cogió uno y dijo: con este palo, si veo a Otura Niko, lo golpeo hasta matarlo. Tabu cogió el otro palo y dijo: si lo veo lo desnuco con este palo. Abubo cogió el tercer palo y dijo: lo sonaré y caerá muerto. Se pusieron a buscar por todo el matorral y, como no lo encontraron, lanzaron los palos a la otra orilla del río, convirtiéndose los palos en Otura Niko.

Otura Niko corrió perseguido hacia la casa de Orunmila y al entrar le dijo: rápido, que no entre Kukute ni sus hijos. Llegó Kukute pero no pudo entrar, y metiéndose el dedo índice entre los dientes dijo: Otura Niko me jugó una mala pasada, se enteró de mis secretos, se lo dijo a Orunmila y con eso me ha prohibido el paso.

Nota: Cuando la persona está enferma se baña con hierbas: higuereta roja, guacamaya francesa y hojas de ewereyeye (peonías). También se pone mariwó fresco en la puerta de la casa, para espantar la muerte.

17.El capataz de los muertos

OTURA NIKO ADIFAFUN IKU ALASHONA OUMBO WA NI ESHU ISHONSHON OBA LELE IROKO OBA LELE ORUNMILA ORE LAWA OBA IKU YEN ORE AMAIYEKUN BELELE IYA LELE LOKUA ARIKU OMI ORUNMILA OUN SEDE OTURA NIKO UMBO ATEFA NI EGUN AGBORAN IKU AGBORAN OLOFIN YEWE INLE OBA IKU ONIKA ODODO SEKUN IROKO SEGUN GBOGBO IYA KALALU ELEBO OWUNKO ELEBO MOYENI IKU ORUNMILA AKUE YE AKUALOSIÑA IYA LAYE OBA IKU.

En este camino, en la tierra de Yewe Inle, hubo un tiempo en que vino una seca espantosa y todo era un gran desastre. Entonces los principales reyes se reunieron con el Obá Ikú, Ifá, Elegbá e Iroko para deliberar en asamblea, y el resultado de dicha asamblea fue que todos deberían hacer ebó.

Los tres últimos, como no tenían dinero para el ebó, decidieron pedirle veinticuatro pesos al Obá Ikú. Este aceptó, pero con la condición de que se lo devolvieran en tres días, y ellos prometieron formalmente hacerlo.

Cuando pasaron los tres días, Obá Ikú fue a casa de Elegbá a cobrar y lo encontró sentado en el portal de la casa; este se negó al pago. Obá Ikú le dio un bastonazo y lo mató, hizo una loma de tierra de cangrejo (ilekán) y lo enterró ahí junto con su mano de Ifá, le sacrificó un gallo y dijo: a partir de hoy, Elegbá, tú no serás más un hombre, serás un Orisha.

Obá Ikú siguió para la casa de Iroko y lo encontró en el corazón del monte. Le pidió el dinero y este se lo negó, y entonces Obá Ikú cogió su bastón y lo mató, echándole dos majá que Iroko tenía en su cuarto y dos tinajas blancas, le mató un pollón blanco y le cantó:

«IROKO DILOYU, IROKO DILOYU, BABA IKU EGUN LAYE, IROKO DILOYU».

Y le dijo a Iroko: tú serás Orisha, todo el mundo te adorará. Y en ese momento se elevó un árbol sagrado, que es el Iroko.

Obá Ikú mandó un enviado por Orunmila, y este se había hecho osode y se vio el odu Otura Niko, donde hizo ebó dándole de comer a sus ancestros junto con la tierra y su Ifá, y preparó una gran cazuela de ajiaco. Cuando llegó Obá Ikú, Orunmila lo invitó a comer, y cuando terminaron Obá Ikú pensó: yo maté a Elegbá y a Iroko, yo he de terminar también con Orunmila. Obá Ikú levantó su guadaña para asentarle un golpe a Orunmila, él se salió del golpe y entonces lo persiguió tenazmente, mientras Orunmila se iba haciendo sarayeye con espanta muerto, y en eso llegó al río. Del susto, Orunmila se tiró a nadar, pero Obá Ikú absorbe el río y Orunmila se escapa. Entonces Obá Ikú, descorazonado, se aleja dejando vencedor a Orunmila.

El río continuó su curso normal, y Orunmila sale del agua cantando:

«IRE IRE WANWAN LELE ASHE IFA».

Entonces Orunmila se metamorfosea en un niño para evitar ser reconocido y se pone a llorar. Se queda al pie de una mata de laurel que tenía mucho curujey encima y sigue llorando. Dos mujeres que venían buscando agua se encontraron a este niño abandonado y, como no tenían dónde llevarlo, prepararon una tinaja, la llenaron de agujeros y de hojas de las matas, colocaron dentro al niño y lo llevaron para la casa de Olofin. Una de ellas le dio de mamar de su seno; esta se llamaba Aiyé.

Cuando llegaron a casa de Olofin, el niño, ante la sorpresa, habla con Olofin y le dice que él quiere que Aiyé lo lleve para su casa. Ella rechaza esto, pero por orden de Olofin aceptó y se lo llevó, y preparó una estera al lado de la suya. Cuando llegó la noche, Aiyé se acuesta con el niño y este se le encarama encima, la acaricia y la enardece, y ella tiene relaciones sexuales con el niño, que estando en esa operación se convirtió en Orunmila y le dice: yo soy Otura Niko y ahora soy tu marido; con estas transformaciones vencí a Obá Ikú, porque soy capataz de los Egun, pero nunca le reveles este secreto a nadie.

Aiyé se comprometió y vivieron felices, y la fama de Otura Niko comenzó a extenderse por toda esa tierra. Pasado algún tiempo, vienen a visitar a Otura Niko Egun, Shangó y Oshumare. Para recibirlos dignamente, él le dice a su esposa Aiyé que cocinara grandes manjares. Ella le contesta delante de Shangó: no tengo tiempo. Otura Niko la amenaza y ella se burla de él y lo insulta, diciéndole: tú eres muy grande porque eres capataz de los Egun y capaz de transformarte. Al momento, Otura Niko cogió su irofá y corrió detrás de ella, que fue donde Olofin. Antes de llegar, Otura Niko la alcanzó con un golpe de su irofá y la mató. Entonces dijo: yo te maté por haber violado tu juramento. Al momento hizo un pacto con Shangó, dándole también su secreto y el ashé de Otura Niko.

Cogió a Aiyé y la enterró. Entonces puso su Ifá junto a la tumba y le dio dos gallinas negras al espíritu de Aiyé con su Ifá, y les puso las gallinas con ekó a Egun. Bajaron las tiñosas y se las comieron, dándole a conocer el poder de Egun que él tenía.

SÚYERE: «OTURA NIKO OTURA DOLOKE ASHE IKU YANYA IKU AIYE ASHE IKU OLORUN.»
Ebó1 chivo, 1 gallo kalalu, carne de cerdo, ñame, frijoles caritas, demás ingredientes, mucho dinero.
Ebó2 gallinas (una blanca y la otra negra), ekó, todo lo que se come, demás ingredientes, mucho dinero. Nota: Se le prepara un ajiaco al muerto. Las gallinas se le dan a ORUNMILA, al lado se le pone una jícara donde se le echa sangre y va con el Ebó, para la tierra. Este Ebó se llama IYALAYE MAIRE (la tierra fue llamada Iya).

Nota: OTURA NIKO debe tener una tinaja, la cual lleva: curujey, feto, cabezas de: majá, tiñosa, sijú, lechuza, guacalotes, mates, una piedra, 21 Ikinis, dos caracoles ayé largos, muchos palos, y tierras de distintos lugares. Esto come palomas de cualquier color, junto con SHANGO Y OSANYIN. Aquí nació el gran poder del Awó OTURA NIKO, esta cazuela debe vivir preferentemente junto a un tronco de mata de Iroko. En este Odu, comen los EGUNS con SHANGO y la tierra abre sus fauces.

18.El hijo de Orunmila

Había una mujer cuyas posibilidades económicas eran demasiado pobres y que, teniendo un hijo pequeño y viendo que no podía cuidarlo como el niño se merecía, temiendo que fuera a morir, decidió dárselo a Orunmila para que este lo cuidara.

Orunmila recibió al niño y a partir de ese instante lo crió como si fuera su propio hijo. Aquel muchacho creció al pie de Orunmila y llegó a hacerse Awó, aprendiendo todo lo que Orunmila le enseñaba, pero en su mente vibraba siempre la idea de llegar a ser igual que su maestro, pues lo envidiaba por el hecho de que aquel tenía siempre la casa llena de aleyos que iban a consultarse, y veía cómo todos le rendían moforibale.

Aquel muchacho creció sin faltarle nada desde que su madre lo dejó. Un día le dijo a Orunmila que ya sabía lo suficiente como para independizarse. Él lo aprobó, el muchacho se separó y empezó a consultar, pero resultó que los que iban a verlo por primera vez no volvían más. En su afán de ser grande, no se ponía a pensar en las causas.

Un día se hizo osode, saliéndole su odu, Otura Niko, y fue a ver a Orunmila para contarle lo que pasaba. Entonces Orunmila le dijo: lo que pasa es que los aleyos que van a tu casa a mirarse, después que tú los miras, vienen a mirarse conmigo para que yo les diga más de lo que tú no sabes o de lo que tú no les pudiste decir por tu poco conocimiento, siendo esta la causa de que el que va por primera vez a tu casa no vuelva más. Así Orunmila venció a su discípulo con inteligencia.

Ebó1 gallo, 2 palomas, cabeza de majá, telas de colores, tela de su cuerpo, jutía y pescado ahumado, manteca de cacao, miel de abejas, algodón, maíz tostado, mucho dinero. Nota: El gallo se le da a ESHU y las palomas para rogación de cabeza.

19.Shangó en la tierra Ilerin

Shangó, en la tierra Ilerin, mandó a la gente a mirarse con Ifá. Orunmila les vio este odu y les dijo:

«El dinero no les evitará volverse ciegos.» «El dinero no les evitará volverse locos.» «El dinero no les evitará volverse cojos.» «El dinero no les evitará las enfermedades» «El dinero no les evitará que mueran en las guerras.»

Así que es mejor para ustedes que vayan pensando en adquirir sabiduría y dejar esa lucha que tienen por obtener dinero, y que hagan ebó para que puedan dar descanso a sus cuerpos dentro y fuera de sus casas. Ellos le preguntaron cuál era el ebó.

Ebó1 gallo, jutía y pescado ahumado, 101 akará bibo y mucho dinero.

Ellos no quisieron hacer el ebó y se burlaron de Orunmila, y Orun, al ver eso, llegó hasta ellos: sus cuerpos se debilitaron y su tristeza fue muy grande. Estaban moribundos y avergonzados de tener que volver a casa de Orunmila. Al fin volvieron implorando a casa de Orunmila, y desde entonces Ifá fue respetado.

20.Cuando Shangó no reconoció a Orunmila

Había un pueblo que vivía de lo más tranquilo y feliz. Un día llegó a ese pueblo Shangó montado en un brioso corcel blanco y se maravilló por la tranquilidad que existía allí, y se dijo para sí: esto no puede ser, aquí tiene que existir la intranquilidad, el desorden y la tragedia. Montó su caballo y salió a todo galope, y a la vez que golpeaba al caballo dejaba caer rayos y truenos. El pueblo, al sentir el galopar del caballo y los truenos, atemorizado corrió a esconderse, cerrando puertas y ventanas. Shangó hizo de ese galopar un hábito y todos los días cruzaba el pueblo a galope tendido en su hermoso caballo.

Shangó estaba muy preocupado, pues había un viejo sentado en el centro de la calle que ni se escondía ni se movía mientras él, en su desenfreno de galopar, le pasaba por delante, y el viejo seguía inmóvil. Uno de esos días Shangó se dijo: ¿quién será ese viejo que no le teme a nada? Yo le voy a demostrar quién es Shangó.

Al día siguiente pasó a galope bien pegado al viejo, dejando caer dos rayos. Shangó, con su risa burlona, se paró al final del camino, miró hacia atrás y cuál fue su asombro al ver al viejo en la misma posición. Repitió de nuevo su galopar y esta vez dejó caer cuatro rayos al lado del viejo. El viejo parecía una piedra, y Shangó dijo: este no puede tener más poder que yo. Y así sucesivamente fue dejando caer rayos hasta llegar a doce, cuando el caballo, del mismo susto, resbaló y Shangó cayó, dándose un golpe en la columna vertebral que tuvo que ser atendido.

Ya en su casa, restableciéndose de la caída, lo fue a visitar Elegbá y le dijo: yo sé quién te puede curar. Elegbá partió en busca del viejo y se lo presentó a Shangó, y el viejo le dijo: lo que tiene no es nada, lo que pasa es que usted es muy irrespetuoso, atrevido y equivocado, pues cree que todo el mundo le tiene miedo, y ni siquiera me ha preguntado quién soy yo. Shangó, nervioso, le dijo: ¿quién es usted? Él respondió: yo soy Orunmila, Eleri-Ipin. Shangó dio un grito que estremeció toda la tierra y, dando un brinco y tres vueltas de carnera, cayó a los pies de Orunmila a la vez que le pedía la bendición, y Shangó se puso bien instantáneamente.

21.El hombre que hizo ebó y se sacó la rifa

Otura Niko fue un hombre que quiso hacer ebó y se sacó la lotería. Pero la tinaja era chiquita para cargar todo el dinero, así que buscó un saco y lo llenó de dinero. Cuando lo llevaba para su casa, se le salieron las tripas y murió por desobediente.

22.Cuando el maíz venía al mundo

Awó Otura Niko adivinó Ifá para el maíz (agbadó) cuando venía al Mundo por primera vez. A él se le pidió que realizara un sacrificio para prevenir que la gente se comiera su producto: debía sacrificar una vela y un chivo. Se negó a hacer el sacrificio. Por eso es que la gente come maíz y sus productos.

23.Se adivinó Ifá a Olokun

Alukerese-Filakolorin adivinó Ifá para Olokun-Sonde, quien se sentó pacientemente y observó cómo pasaba la vida. Se le pidió sacrificar cuando parecía que su vida no tenía valor, y se le predijo que se convertiría en grande. El sacrificio era 16 potes de agua, dos carneras y 32000 cauries. Realizó el sacrificio, y Olokun-Sonde se convirtió en el rey de todas las corrientes de agua.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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