Otura Di (Otura Odi)

Odu de Ifá · Familia de Otura

Otura Di

Otura Odi · Otura Diablo

«Cuando se pacta un secreto, se juega la vida en él».
I I · II II · I II · I I
Palabra sagrada

Rezo de Otura Di

Rezo

OTURA DI ADIFAFUN ELEGBA ABEYALINI INLE OMODE OSANYIN ABEYEBE AWO IYA NI OSHUN MOWANI ELEGBA UN BOWASIYE AWO IFA MOYARE OSANYIN AYAPA LEBO BAWO OMO OSANYIN ESHU BI PELU EYENI MERIN OMI TIMO RI LOWANI ILE DIDE ILAYA NINAKU BABA NI ASHO LODAFUN OSANYIN.

Canto del signo

Súyere de Otura Di

Súyere

“EMISO OBALUBE ALAKOSO MONIJERE MEYE”

Fundamento

En este odu nace

  • Nació: ELEGBARA, que es el dueño de la voluntad.
  • Aquí fue donde los IBEYIS vencieron al Diablo.
  • El hombre da los secretos por un cuerpo de mujer.
  • Se pone a SHANGO y ABITA a comer juntos.
  • Es donde la persona no puede mirar a otra con la vista
  • Habla de un EGUN materializado que quiere acabar con todos en la casa.
  • OSHANLA era la guardiana de los tambores BAATA y el secreto del ñame.
  • Fue donde SHANGO se hizo dueño de la música BAATA, con la ayuda de YEMAJÁ.
  • Se prohíbe comer picante ni salado.
  • Esclavizaron al cuero.
  • Se evita la guerra con ABITA.
  • Fue donde OBATALA dijo que lanza mataría al Elefante.
Naturaleza del signo

Descripción del odu Otura Di

Este odu ocupa el número 200 dentro del Orden Señorial de Ifá. Su discurso gira alrededor de un niño que toma el lugar de su padre y alrededor de una pareja donde uno de los dos manda demasiado, mientras el otro vive excesivamente controlado.

Aquí nació ELEGBARA, el dueño de la voluntad. Es un Ifá de traición: los secretos que se depositan en la persona terminan siendo traicionados. Cuando alguien se registra y sale este odu, esa persona sabe tanto como el propio Awó que lo está mirando. Aquí fue donde los Jimaguas vencieron al Diablo.

Por este signo hay que recibir a ODUDUWA, para que la persona tenga un freno en sus impulsos. También advierte que el que lo tiene suele descuidar su aseo personal, porque no le gusta bañarse, sin saber que ORUNMILA no liga con la peste ni con la suciedad.

Cuando se hace adivinación a un enfermo y el signo viene con Osobo, la persona puede morir en siete días. Ante este Ifá, el Awó le preguntará a ORUNMILA si lo autoriza a hacer algo por esa persona; si la respuesta es afirmativa, después habrá que darle una paloma negra a ABITA para quitarle de encima lo malo de esa persona.

A ORUNMILA se le ponen aquí siete pelotas de carne de res con jutía y pescado ahumados y maíz tostado, y a los siete días se llevan al río con siete centavos. A los IBEJIS se les dan dos pollitos; con esas carnes se hace después arroz amarillo y se les hace fiesta a los niños, procurando que asistan unos Jimaguas, y de ese arroz solamente comen los niños. Para alejar la enfermedad se le ponen babosas a OBATALA, con agua y manteca de cacao. A ELEGBARA se le da una paloma blanca junto con OKE, y cuando se trata de guerrear se le da jicotea al pie de una Ceiba.

Este odu habla de un muerto materializado que está decidido a acabar con todos los de la casa, porque es el dueño de ella o porque se cree dueño; a ese EGUN se le hará misa o rogación para que coja buen camino.

En este Ifá OSHANLA era la guardiana de los tambores BAATA y también poseía el secreto del ñame. Más tarde YEMAJÁ consiguió entregarle los tambores a su hijo SHANGO, y desde entonces SHANGO es el dueño de la música BAATA.

Aquí el hombre entrega los secretos por un cuerpo de mujer y por las delicias de ese cuerpo. Por este Ifá la persona, a causa de una mujer, puede pasar un bochorno y después querer atentar contra su propia vida.

El picante le revuelve la sangre: no se come. Aquí se prohíbe comer picante, no se puede comer salado, ni ñame, ni mamey.

Este odu enseña que la persona solamente haciendo Ifá puede mejorar su salud y su economía. Aquí existe guerra entre padre e hijos, y aparece el mal agradecimiento de los hijos frente al sacrificio de los padres.

El signo predice que va a llover mucho y que hay que darle las gracias a los truenos. También avisa que, por causa de una mujer, el curso de la vida puede cambiar de forma desfavorable.

Por este Ifá SHANGO y ABITA comen juntos. Se prohíben los esfuerzos físicos prolongados, porque le alteran el ritmo cardiaco. Tampoco se debe mirar fijamente a otras personas, para evitar problemas.

Aquí ORUNMILA le dijo al cuero que hiciera Ebó para que no lo esclavizaran. El cuero no hizo caso y TAYUDUN lo amarró y le puso cuñas para que no se soltara.

Aquí la mujer, por lograr la felicidad o el capricho de los hijos, se entrega a un hombre sin amarlo. Con este odu la persona puede montar Santo. Los hijos pueden padecer problemas en la piel, con erupciones cutáneas, y deberán hacer Ebó.

Quien tiene este odu debe cuidarse de decir una cosa por otra, porque eso le puede traer problemas de justicia. Por este signo la persona se pondrá un collar de perlas, con un azabache y una cruz de tarro de buey. Cuando el odu viene Osobo, se deben hacer tres Paraldos.

Por este Ifá se monta una prenda llamada AYIÑA BEMBE KIGOSHE. Es la prenda que vive con los IBEJIS y con ella ellos destruyen todas las enviaciones maléficas que vienen para la casa de sus dueños. Aquí la persona tiene un muerto que le habla al oído.

La voz del signo

Aquí habla

  • ELEGBARA
  • SHANGO
  • YEMAJÁ
  • ABITA
  • OSHANLA
  • OKE
  • OSANYIN
  • ESHU AGRONIKA
  • OBATALA
Ewe del signo

Hierbas del odu

  • Guacamaya Francesa
  • Moruro
  • Ñame
  • Colonia
  • Panetela
  • Orozuz
  • Canela
  • Verbena
  • Apasote
Trabajos del signo

Relación de obras del odu Otura Di

Sahumerio de la casa

Aquí se hace sahumerio en la casa, con 17 ramas de apazote secas.

La voz del oráculo

Dice Ifá en Otura Di

  • Que Ud. tiene muchos hijos y que uno tiene llagas en el cuerpo o granos, tiene que hacerle Ebó.
  • Ud. no puede bailar porque por causa del baile se puede ver preso.
  • Cuando Ud. baila, se burlan de Ud.
  • No amarre nunca ningún tambor.
  • No se burle de nadie.
  • Dele gracias a OBATALA y a SHANGO.
  • Ud. quiere ir a un lugar, que cada vez que Ud. va se encuentra con estorbo.
  • Tenga cuidado Ud. mismo no se amarre.
  • A Ud. todo lo suyo le cuesta, haga Ebó para que Ud. no vaya a decir una cosa por otra y se vea en líos de justicia.
  • A donde Ud. quiere ir es un lugar para ver una cosa que Ud. tiene la razón, y se la van a dar.
  • Ud. tiene un hijo varón que tendrá que hacer Ifá, porque nació para adivino.
  • Ud. tiene muchas mujeres y desea tener más.
  • Ud. tiene mucha sugestión para el amor, por eso hay muchas mujeres que lo quieren amarrar para tenerlo seguro.
  • Ud. está pensando llevarse una muchacha en estos días.
  • Ud. tiene una lucha y si quiere ganarla, tiene que ponerle una placita a los Jimaguas y dos tambores.
  • Ud. sabe tanto como el que adivina.
  • Cumpla con SHANGO.
  • Ud. tiene que hacer Santo y recibir a ORUNMILA.
  • Ud. a de ver que lloverá mucho, por espacio de 7 días y tronará; y cuando Ud. sienta el trueno, dele gracias a él pero no se asuste.
  • Ud. tiene mucha suerte pero Ud. mismo se perjudica.
  • No tome bebidas, que no le conviene.
  • No vaya a fiesta que lo conviden.
  • Ud. debe procurar no tener disgustos, para que no eche sangre por la boca o por el curso.
  • Ud. no debe comer la comida muy salada, ni muy caliente.
  • Si lo convidan para un baile, no vaya.
  • Su mamá le dio un consejo y Ud. no le hizo caso.
  • Ud. no cree más que en un solo Santo y tiene que respetarlos a todos, no se siente en silla que le dé el Sol, ni encima de ninguna piedra.
  • Ud. le debe a YEMAJÁ; oiga los consejos que le den, no se empeñe en coger las cosas que estén en alto, porque le pueden caer encima y romperle la cabeza.
  • Un difunto está esperando algo que Ud. tiene que hacerle.
  • Ud. debe tener mucho ojo con la puerta de su casa, dele de comer.
  • Ud. habla mal de los Santos.
  • Ud. ya se siente suficiente para gobernarse.
  • Cuidado que, por causa de una mujer, puede cambiar desfavorablemente el curso de su vida.
  • Ud. padece de problemas en la orina.
  • Ud. no puede hacer esfuerzos físicos prolongados, pues se le altera el ritmo cardiaco.
  • Ud. no debe mirar fijamente a otras personas, para que evite problemas.
  • Ud. tiene un espíritu materializado que quiere destruirle toda la familia, puede ser el dueño de la casa o se lo cree, debe hacerle algo.
  • Ud. deberá recibir ODUDUWA para frenar sus impulsos.
Sabiduría del signo

Refranes de Otura Di

  • Cuando el gato no está en casa, el ratón hace fandango.
  • El que está de pie, todo el mundo lo rodea. Al que está caído, nadie lo conoce.
  • Cuando se pacta un secreto, se juega la vida en él.
  • El mal agradecimiento de un hijo a los padres, lo sentencia OLODUMARE.
Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Otura Di

Eshu del odu

ESHU ARUNIKA. Este Eshu es el guardián de OLOFIN en la tierra IYEBU. Es un Eshu muy fuerte.

En la relación de Oshas y Orishas que hablan por este signo, el texto del tratado lo menciona además como ESHU AGRONIKA; ambas grafías se conservan tal como vienen en la fuente.

Salud del signo

Padecimientos del odu Otura Di

  • Problemas en los riñones
  • El corazón
  • Sistema circulatorio
  • La vista
  • Erupciones cutáneas
  • Próstata

El tratado se detiene en la próstata, glándula propia del sexo masculino que rodea el cuello de la vejiga y parte de la uretra. Está formada por dos lóbulos laterales separados por un surco y por un lóbulo medio, y la componen una estroma conjuntiva y muscular junto a un parénquima de pequeñas glándulas arracimadas; cada una de ellas cuenta con un conducto que desemboca en la porción prostática de la uretra y vierte allí el líquido que segrega, el cual se mezcla con la esperma en el momento de la eyaculación.

Los padecimientos que se señalan son la prostatalgia, que es el dolor en la próstata; el prostatismo, que es el estado morboso mental y general provocado por la afección prostática, sobre todo por la retención urinaria que causa el crecimiento del órgano; y la prostatitis, que es la inflamación aguda o crónica de la próstata.

Las historias del signo

Patakíes del odu Otura Di

1.Donde los Jimaguas vencieron al Diablo

Existía un cruce de caminos y justo en el medio se había instalado el Diablo, que tenía preparada una trampa: todo el que pasaba por allí caía dentro de un hoyo y el Diablo se lo comía. El pueblo entero vivía sobresaltado, porque la gente desaparecía cuando iba de un lugar a otro.

En aquel pueblo vivían unos Jimaguas todavía pequeños que se pasaban el tiempo tocando un tamborcito, y con ese toque se llamaban el uno al otro. Un día le dijeron a su madre que iban a correr fortuna y salieron a camino. Uno de ellos se escondió y el otro llegó hasta el cruce donde estaba el Diablo. Al verlo tan chiquito, el Diablo le dijo que se regresara a su casa, porque por allí no se podía pasar. El jimagua insistió, y entonces el Diablo le puso una condición: si quería pasar, tenía que prestarle el tamborcito para tocarlo igual que él lo tocaba. El jimagua aceptó y le entregó el tambor.

El Diablo tocó una vez y el jimagua le dijo que repitiera, porque no había oído bien. Volvió a tocar y el niño le pidió que lo hiciera otra vez, para que le saliera mejor. Cuando el Diablo tocó de nuevo, ya no le salió igual. Entonces el jimagua recogió el tambor y comenzó a tocar para llamar a su hermano, que estaba escondido. Se fueron intercambiando: mientras uno tocaba el tambor grande que tenía el Diablo, este se ponía a bailar. Así siguieron relevándose hasta que el Diablo quedó fatigado y no pudo bailar más, pero los Jimaguas seguían tocando y bailando. Uno de ellos le preguntó qué le pasaba, y el Diablo le ofreció concederle lo que quisiera con tal de que dejaran de tocar.

El jimagua aprovechó y le pidió que quitara la trampa del camino, para que todo el mundo pudiera pasar. El Diablo se lo concedió, y desde entonces se pudo transitar por aquel cruce de caminos.

2.Nació ELEGBA, el dueño de la voluntad

REZO: OTURA DI ADIFAFUN ELEGBA ABEYALINI INLE OMODE OSANYIN BEYEBE AWO IYA NI OSHUN MOWANI ELEGBA UMBO WASIYE AWO IFA MOYARE OSANYIN AYAPA LEBO BAWO OMO OSANYIN ESHU TI PELU EYENI MERIN EMITIMO NI LO WONI ILE DIDE ILAYA NI NAKU BABA NI ASHE LODAFUN OSANYIN.

ELEGBA andaba recorriendo el mundo y disfrutando de las distintas tierras. Entraba de noche y salía de madrugada, y a cada lugar lo marcaba con distintos secretos, de modo que tenía a la gente bajo su dominio sin que supieran lo que hacían. En todas partes lo aclamaban y le daban de comer, y él se hacía invisible para llevarse la comida.

Un día se dijo a sí mismo que le faltaba una tierra donde nunca había ido: la tierra ABEYALINI INLE. Allí vivía OSANYIN, que le había hecho Ifá a su hijo BEYEBE AWO, y este, con los conocimientos recibidos de OSANYIN, gobernaba aquella tierra. Sin embargo, algo le faltaba, y su padre siempre se lo recordaba: todavía le quedaba algo por aprender.

Como en esa tierra no se atendía a ELEGBA ni a Ifá como debía hacerse, la gente estaba muy disgustada y revuelta, y OSANYIN había perdido el dominio del lugar. Entonces BEYEBE AWO le dijo a su padre que iba a llamar a ELEGBA a las doce de la noche, cuando hubiera un poco de tranquilidad, porque ya no tenían dominio en aquella tierra y lo iban a perder todo.

BEYEBE AWO tomó un chivo pequeño, tres pollones y una jicotea, se colocó a la entrada de la población a llamar a ELEGBA y rezaba:

ESHU BELEKE ALAROYE MOWA ENI ELEGBA OBARA KIKEÑO ESHU BELEKE ELEGBA UMBO OBARA MI ALADO MOBATI ELEGBA AWO IFA

Cuando ELEGBA se presentó, le dio de comer y empezó a cantar:

“ESHU BELEKE IFA LAROYE ALA LAROYE IFA LAYE ELEGBA”

ELEGBA comió y quedó muy contento, porque en ninguna tierra le habían hecho semejante recibimiento. Después de comer, ya de madrugada, salió con BEYEBE AWO y llegaron hasta donde estaba OSANYIN. Este tenía el carapacho de la jicotea con miel de abejas y manteca de corojo, y se lo dio de comer a ELEGBA, que se puso muy contento con el padre y con el hijo. Ellos le contaron entonces lo que estaba sucediendo en aquella tierra.

ELEGBA le dijo a OSANYIN que todo eso le pasaba porque nunca había usado piedra, es decir, Otá. Y le propuso que, aprovechando que la gente no sabía que estaban allí, prepararan una piedra y un afoshé, un polvo hecho de distintas cosas junto con el carapacho de la jicotea, cascarilla y manteca de cacao. OSANYIN aportó Amansa guapo, Cambia Voz, Paramí y Yamao. ELEGBA salió junto con OSANYIN y cada uno comió un poquito de lo que habían preparado, cogiendo con ello una fuerza muy superior. Después llamaron a BEYEBE AWO y le dieron a comer de aquello, y los tres juraron al pie de la ceiba compartir sus secretos.

Enterraron una parte del secreto y la otra parte la regaron como polvo en la tierra ABEYALENI. ELEGBA entró dentro de todas las casas pasando ese polvo por la cabeza de toda la población, y así triunfaron AWO BEYEBE y OSANYIN.

Ebó1 chivo pequeño, 3 pollones, 1 jicotea, muchos palos, demás ingredientes del EBO, mucho dinero.

Inshé para dominar. Se le da paloma a ELEGBA con OKE, el mensajero de OBATALA; cuando es para guerrear, se le da jicotea al pie de la Ceiba.

NOTA: Por este camino, se le da 1 gallina a OSHUN, porque ésta es la madre de BEYEBE AWO.

3.MAYESI, el hijo predilecto que salvó a su padre

REZO: OTURA DI NO WA BAWO OMO OSANYIN ESHU TI PELU EYENI MERIN EMITIMO NI LOWONI ILE DIDE ILAYA NINAKU BABA MI INSHE EBO KUELU NA ORUKO SHANGO MOFE AKUKO MEJI ADIE MEJI NI ORUNMILA ALA FIE ORI EWE NI OGUEDE OKAN EYANLA SI NA IBEJIS MAYESI ORI EYA BABA ATI KERAN. SUYERE: “EMISO OBALUBE ALAKOSO MONIJERE MEYE”

En un pueblo llamado IYEBU vivía un muchacho de nombre MAYESI, hijo de un gran Babalawo. MAYESI había traído una gracia natural desde su nacimiento y, siendo muy pequeño, ya se comportaba como una persona mayor.

Así fue creciendo, hasta que un día su padre estaba consultando y se le presentaron dificultades. MAYESI, que jugaba en el patio y se dio cuenta de la situación, llamó a su padre y le dijo que en aquella güira con agua veía que estaba estancado con la persona que estaba mirando, la cual era hija de SHANGO. Le indicó que no le cobrara y que de la mata de mamey del patio le diera cuatro mameyes, pero que no los tumbara él mismo, sino que mandara a hacerlo al consultado.

El padre no le hizo caso y el hijo de SHANGO se marchó. A los siete días regresó y le dijo al Babalawo que nada de lo que le había asegurado se había cumplido. Entonces el Babalawo se acordó de lo que su hijo le había advertido, pero tampoco esta vez hizo exactamente lo que le había orientado: él mismo se subió a la mata de mamey a tumbar los cuatro mameyes y cayó al suelo privado.

MAYESI tuvo que buscar a otros Awoses, pero ninguno pudo hacer nada y el padre seguía tirado en el suelo como muerto. Uno de los Awoses más jóvenes le dijo a MAYESI que, siendo él hijo predilecto de ORUNMILA, le pidiera a ver por qué Ifá estaba estancado. Cuando MAYESI le pidió a ORUNMILA, el padre empezó a recuperarse y llegó la felicidad.

Ebó1 gallo, 2 gallinas, 2 palomas, mameyes, demás ingredientes del Ebó, mucho dinero.

NOTA: Haga Ebó, para que no vaya a decir una cosa por otra y haya cuestiones de justicia.

4.Cuando SHANGO y ELEGBA se apoderaron de los tambores

OSHANLA guardaba en su palacio tres tambores como prenda de admiración. Pero a SHANGO le gustaban mucho los tambores, de modo que se puso en combinación con ELEGBA y entre los dos les untaron manteca de corojo a los tres.

Cuando OSHANLA fue a tocarlos, se embarró las manos con la manteca de corojo, que era su tabú. Ante aquello decidió entregárselos a SHANGO, ya que eran de su gusto. Y así, por medio de la trampa de ELEGBA y SHANGO, ambos se adueñaron de los tambores.

5.OSHANLA, guardiana de los tambores y del secreto del ñame

REZO: OTURA DI ADIFAFUN OSHANLA, ADIFAFUN ISHU, IFA NIRE YEMAJÁ INIA FUMI ORISHAOKO TARI KI SHANGO KI DE BATA IYA NI SHANGO OFIKALE TRUPON NI ORISHAOKO FI IKNO ORISHAOKO UN SORO EKUANI SHOBABA.

OSHANLA era la guardiana de los tambores BAATA y del secreto del ñame, fruto sumamente sagrado y con poderes mágicos, pues durante las noches tenía el don de hablar como una persona y de hacer hablar a los hombres mientras dormían.

Como no podía atender sola su gran plantación de ñame, buscó a ORISHAOKO, un hombre sexualmente indiferente que jamás había rozado su cuerpo con el de una mujer. Ella sabía que una mujer en la vida de un hombre relajaba mucho su discreción, y por eso le entregó a ORISHAOKO los secretos del ñame para que atendiera sus siembras.

YEMAJÁ tenía un hijo llamado SHANGO que le había pedido a OSHANLA la posesión de los tambores BAATA, pero ella nunca se los dio. Interesada en satisfacer el deseo de su hijo, YEMAJÁ ideó subyugar sexualmente a ORISHAOKO tan pronto supo que era el guardián de los secretos del ñame: cuando OSHANLA no tuviera ninguno, SHANGO se los cambiaría por los tambores BAATA.

YEMAJÁ se presentó ante ORISHAOKO, pero no logró saber nada acerca del secreto de la siembra del ñame. Lo convidó a OFIKALE TRUPON y él quedó indiferente. Días después YEMAJÁ se desnudó delante de él y consiguió su propósito: lo condujo al plantío de ñame y allí se le entregó. ORISHAOKO le dijo que aquello era delicioso y que debían hacerlo todos los días, y ella le prometió volver al día siguiente.

Al otro día ORISHAOKO la esperaba desde muy temprano en la siembra de ñames, pero ella no fue. Él la fue a buscar a su casa y ella se negó a ir; tanto le suplicó, que ella le puso una condición: le cambiaba el secreto de los ñames por su cuerpo. Y mientras ORISHAOKO ejercía la función del hombre sobre la tierra con la mujer, abandonó las siembras de ñame de OSHANLA y YEMAJÁ le quitó el secreto.

Cuando más crítica era la falta de ñames en la Tierra, SHANGO se le presentó a OSHANLA con un saco de ñames. Ella, al verlo, lo increpó furiosamente preguntándole cómo había logrado obtener tantos ñames tan hermosos si nadie sabía cultivarlos, y SHANGO le respondió que su madre YEMAJÁ tenía ese secreto.

Después de aquella conversación, YEMAJÁ entabló con OSHANLA la disputa por los tambores BAATA para su hijo, y OSHANLA tuvo que acceder a todo lo que YEMAJÁ había previsto. Desde entonces SHANGO es el dueño de los tambores, y ORISHAOKO se perdió en el bosque con su bochorno.

Nota del caminoNOTA: Aquí el hombre da los secretos por un cuerpo de mujer y la mujer por obtener la felicidad de sus hijos se entrega a un hombre sin amarlo, sólo por el interés del dinero o de la posición.

6.El Sapo y los Ibejis

La bruja del otro lado del bosque alargó sus manos como raíces podridas. El Sapo, al verla, dio un hondo suspiro, se tragó a los Ibejis y atravesó el bosque huyendo como un ladrón.

Con un rebote del sapo, los Ibejis despertaron dentro de aquel vientre y se preguntaban a dónde los llevaban, mientras el sapo corría dando saltos por las encrucijadas, los cementerios y los hormigueros de tierra prieta, sin dolor ni alegría. Las bibijaguas lo veían pasar y detenerse en la madre ceiba, y mamá GENGUE lo vio descender al fondo del río para beberse la luna entre arañas peludas y alacranes. Así siguió su carrera hasta encontrarse con la bruja, que escupía aguardiente, pólvora y ataré de china en su cazuela, y trazaba en el suelo flechas de cerezas y serpientes de humo. Tiró las conchas de mar y dijo: SAPUNGA, SAPUNGA, quiero sangre, ha pasado la hora.

El sapo no contestó. La bruja le exigió que le entregara lo que era suyo. El sapo abrió apenas la boca y soltó un líquido verde y viscoso. La bruja tuvo un gesto de risa diabólica y se formó una tempestad de hojas secas. Llenó un saco de piedras y aquellas piedras formaron un peñasco, mientras el sapo se hacía grande como una montaña. Entonces la bruja le ordenó que le llevara aquel fardo lejos.

El sapo levantó la montaña y se la echó a cuestas sin ningún trabajo, y empezó a avanzar por la oscuridad. La bruja lo seguía con un espejo roto mientras él se alejaba. En eso, el sapo hizo salir de su vientre a los Ibejis, y estos, otra vez encerrados en la noche fría, volvieron a llorar amargamente. La cara grotesca del sapo expresó entonces una ternura inefable y pronunció la palabra olvidada, perdida, más vieja que la tristeza del mundo.

La palabra se hizo luz de amanecer. A través de las lágrimas de los Jimaguas se vio retroceder el bosque y su negrura borrarse en el horizonte. Al momento resplandeció un día nuevo y ellos se fueron cantando y riendo por el blanco camino. La bruja gritó llamándolo traidor, retorciéndose de odio y de ira. El sapo, traspasado de suavidad, soñaba en su charca de agua. La bruja fue a matarlo, pero ya el sapo dormía dulcemente en los brazos de la muerte, en aquellas aguas claras de infinita eternidad.

7.El sapo y el guardiero

Aquí fue donde el sapo OPOLO tenía dos hijos. Él se sacrificó por ellos y ellos le pagaron mal: cada cual cogió su camino y no se ocuparon más de su padre, de manera que el sapo se puso muy triste y se enfermó de tanto sufrimiento.

El sapo fue a mirarse con ORUNMILA y este le dijo que tenía que hacer Ebó y después hacer Ifá. El sapo lo hizo así y se restableció.

Sus hijos andaban con prendas de Brujo y, al enterarse de que su padre había hecho Ifá, le hicieron trabajos de brujería. El sapo OPOLO se sintió mal, se hizo Osode y se vio este odu, OTURA DI, e Ifá le mandó a hacer Ebó. Él lo hizo.

Al poco tiempo sus hijos regresaron destruidos y arrepentidos, y el padre los perdonó. Ellos le pidieron ayuda y él les dijo que no podía hacerles nada, pero fueron a ver al Babalawo más viejo del pueblo. Este los miró y también les vio el odu OTURA DI, y les dijo que tenían que hacer Ebó-Paraldo y, además, que hicieran Ifá. Y así fue como los hijos del sapo mejoraron.

Nota del caminoNOTA: Aquí señala que sólo haciendo Ifá la persona puede mejorar de salud y en su economía. Señala guerra entre padres e hijos, y el mal agradecimiento de los hijos al sacrificio de los padres.

8.Cómo OBATALA usó dientes de Elefante

ORUNMILA dijo que es un juego de. Yo digo que es un juego de. El sacerdote de Elefante. La adivinación de Ifá fue hecha para el Elefante. Es un juego de. El sacerdote de Búfalo. La adivinación de Ifá fue hecha para el Búfalo. Es un juego de. El sacerdote de Orisha Toluyarba. El esposo de la albina. La adivinación de Ifá fue hecha para Orisha Toluyarba. El esposo de la albina. Es un juego de. La adivinación de Ifá fue hecha para ORUNMILA. El día en que fueron a divertirse y jugar un juego de.

Fue OBATALA quien invitó a un grupo de animales, elefantes, búfalos y otros, a unirse a la asociación, porque él entendía muchos idiomas: el de los animales, el de los pájaros, el de los reptiles. ORUNMILA era miembro de esa asociación, y cuando adivinaron, Ifá les advirtió que hicieran sacrificio para que pudieran realizar bien sus funciones. Solían reunirse en la roca de AGBARISAALA para discutir sus asuntos, y allí ignoraron el sacrificio.

Un día, terminada toda su discusión, quisieron hacer un juego en la roca de AGBARISAALA. Comenzaron uno por uno: primero el elefante, luego el búfalo y después ORUNMILA. Corrieron muy bien. Cuando llegó el turno de OBATALA, este se cayó sobre la roca y uno de sus dientes salió de su boca. Quedó terriblemente herido y todos lo atendieron con los primeros auxilios que tenían. El elefante prometió entregar uno de los suyos, porque no era adecuado que OBATALA regresara a casa con un diente de menos. Le sacaron un diente al elefante, lo afilaron bien y se lo colocaron a OBATALA en la boca.

OBATALA les advirtió que todo debía mantenerse en secreto entre ellos y que ninguno debía revelarlo a sus esposas en casa. Todos estuvieron de acuerdo.

Pero al llegar a su casa, el elefante comenzó a bromear con su esposa y le preguntó si no veía que le faltaba uno de sus dientes. Ella respondió que ya lo había pensado. El elefante le contó que el viejo OBATALA había resultado herido a causa de un juego que hicieron ese día y que uno de sus dientes se le había salido, y que por eso él le había dado uno de los suyos. La esposa le reprochó que no debía haberlo hecho, y el elefante le respondió que era vergüenza de todos que su Rey estuviera sin dientes.

El búfalo, al llegar a su casa, también le contó a su esposa lo ocurrido en el juego. Solo ORUNMILA se negó a contárselo a nadie.

Como el elefante había roto el tabú de la asociación, le preocupó la consecuencia y fue a ver a ORUNMILA para confesar lo que había hecho. ORUNMILA le dijo que le advirtiera a su esposa que no lo revelara a nadie de afuera. Mientras discutían el asunto salió ABA, la esposa de ORUNMILA, queriendo saber lo que pasaba. ORUNMILA le dijo que no pasaba nada, que simplemente estaban arreglando una disputa, pero ella respondió que ya había escuchado la noticia, y él le rogó que por favor no se lo dijera a persona alguna en el pueblo.

Un día, durante una sequía, la esposa de OBATALA fue al río a buscar agua para él, que la utilizaba para preparar la arcilla con la que moldeaba las cabezas de los niños nuevos, pues OBATALA es un artista de OLORDUMARE. Ella esperó su turno, porque había mucha gente en el río. Llegó entonces LANZA, la esposa del elefante, y quiso coger agua antes que IYEMOO, la esposa de OBATALA, quien le dijo que tenía que esperar su turno, ya que la había encontrado allí primero. LANZA le replicó que se suponía que le ofreciera respeto y que, si ya había recogido agua, se la debía dar a ella.

IYEMOO le preguntó entonces quién era ella, y LANZA le respondió que no sabía, que fuera a preguntárselo a su esposo, porque si no hubiera sido su marido quien ayudó al de ella, quizás OBATALA nunca hubiera vuelto a salir afuera y hasta podía haberse muerto de vergüenza. IYEMOO le preguntó qué había tomado su esposo del suyo, y LANZA volvió a remitirla a OBATALA.

Cuando IYEMOO llegó a su casa, le preguntó a OBATALA cuál era el asunto entre él y el elefante. OBATALA le explicó lo del juego y cómo habían hecho un juramento de no decirlo a ningún familiar. Entonces se disgustó, tomó su ashé y fue a casa del elefante para reclamarle que todo el secreto había sido revelado por él, sentenciando que esa mujer iba a causar su muerte. Fue después a casa del búfalo y le reclamó para qué habían hecho un juramento si le había dicho el secreto a su esposa y todos abusaban de él, un hombre sin diente, y le sentenció lo mismo: que esa mujer iba a causar su muerte.

ORUNMILA había sospechado que algo iba a suceder. Consultó con Ifá y se le indicó que hiciera un sacrificio de muchos caracoles, con mucha de su agua. Cuando estaba a punto de terminarlo, llegó OBATALA. ORUNMILA le hizo frente con el agua fría de los caracoles, OBATALA la bebió y se tranquilizó; su enojo desapareció y le advirtió a ORUNMILA que sacara a su esposa de la casa, y ABA fue sacada de allí.

OBATALA dijo que el elefante maldito iba a morir y que él iba a utilizar muchos huesos de su cuerpo, no solamente sus dientes. Cuando los cazadores salieron a cazar, usaron lanzas para matar al elefante, y OBATALA les pidió que le sacaran todos sus dientes. También hizo cosas con los huesos del elefante, y por eso él dispuso que fuera obligatorio para todos los devotos poner elefante a su objeto en el templo. Desde entonces, la lanza siempre mató al elefante, tal como lo mandó OBATALA.

9.Cuando se cerraron todos los caminos

REZO: OTURA DI IFA OTUNDI ANZOBEDUN MAINI ADIFAFUN BEBE BEMBE LOBESE AGBAN ALA KAFEREFUN OBATALA ATI SHANGO.

Hace mucho tiempo, casi en los principios de la religión, se cerraron todos los caminos por causas desconocidas. Nadie podía transitar por ellos, y los que se aventuraban jamás regresaban. Toda la comunicación entre los habitantes del mundo se hizo imposible y cada cual vivía cautivo de su hogar: viajar era morir, y de un extremo a otro la vida quedó estancada. Aun así, hubo hombres que prefirieron el infortunio a una vida monógama y se marcharon de sus pueblos, para sucumbir más adelante en aquellas rutas desconocidas y cerradas.

En uno de esos pueblos vivían dos africanos, un matrimonio que durante muchos años había engendrado veinte hijos, entre hembras y varones. Cuando los varones crecían, les decían a sus padres BABA NIFO YADE y se marchaban por rutas desconocidas. La madre lloraba y decía: OMO OMO UMBO SHON SHON. Así el matrimonio fue perdiendo a todos sus hijos varones.

Siendo ya viejos, y casi sin darse cuenta del embarazo, la mujer parió un par de hijos Jimaguas, y la alegría no tuvo límites. Todos admiraban a los Ibejis, que dormían en una yagua de palma. Cada uno de ellos llevaba en el cuello un collar de perlas con un azabache y una cruz de tarro de buey, y en el lecho tenían la luz de OBATALA.

La madre los cuidaba con esmero, porque ORUNMILA le había dicho que eran un regalo de OYA y SHANGO. Los alimentaba con palomas blancas y frutas, los bañaba con hierbas olorosas y después los untaba con manteca de corojo. Cuando crecieron, les dijeron a sus padres que se pondrían en camino para acabar con aquella situación. Su madre y todas las demás mujeres se echaron a llorar, pero había una anciana muy vieja, que era caballo de SHANGO, y se montó para decirles a las mujeres que no lloraran, porque los Jimaguas estaban protegidos por SHANGO y OYA y vencerían el problema.

Ella les dio a cada uno un tambor y ellos fueron a ver a ORUNMILA, quien les hizo Osode y les vio OTURA DI, haciéndoles Ebó con gallos y palomas, los tambores y lo que llevaban en el cuello, el collar.

Al partir, todas las mujeres bailaron la ronda de los Ibejis y su madre les dio a cada uno un plato de madera. Ellos se fueron a camino hacia la tierra donde se perdía la gente, que era la tierra del Diablo. Dormían debajo de los árboles que ORUNMILA les había indicado y así iban cogiendo fuerza. En aquella tierra no se podía pasar sin cantar igual o mejor que el Diablo, y al llegar empezaron a cantar:

“BEMBE AYINA BEMBE WIRI AYINA BEMBE INA IWA WIRITI AYINA BEMBE GOROGODO WIRITI AYINA BEMBE”

Primero tocaba uno mientras el otro se escondía, y cuando se cansaba salía el otro. Así cansaron al Diablo, que cayó, y ellos lo mataron. Desde ese momento se abrieron los caminos de nuevo y llegó la prosperidad a la Tierra.

Ebó1 gallo, piedra, soga, huevos, cadena, vísceras, manteca de corojo, perlas, azabache, cruz de asta, velas, frutas, muchas hierbas, 2 palomas blancas, palo jiquí de cedro, ácana, jocuma, yaya, yaba, granadillo, hueso con carne, piñón de botija, agua de río, hierros, malva, cazuela de barro, un pedazo de yagua seca, demás ingredientes, mucho dinero.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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