Oshe Yeku
Oshe Oyekun · Oshe Yekun
«La Miseria y la Necesidad siempre existirán en la Tierra».
Rezo de Oshe Yeku
OSHE YEKU BORO BOSHE YEKU, IBAI BORORO OFO, IBAI BORORO ONA, OBAYE BE IFA OSHE YEKU, BAWAYE BE IFA YOYO ODARA MOLONI MOLORUN ELEGBA, OSHE BORO BOSHE, BARI BARI BOSHE YEKU, BORO BORO AWAYONI IFA, WAWAYENI ELEGBA, WAWAYENI IFA OSHA OBATALA, WAWORE OSHE YEKU, BARI BOSHE ORUNMILA, BEYEKU MAWAYONI IFA, BORO BORO ENI BOYE SHANGO, ENI BOYE IKU.
OSHE YEKU ORUN EGUN LODE IKU LO BOSHE YEKU YANZAN MOWAYO ODUDUWA OYO KUSHE YEYE LODA LERI AWO ORUN EGUN IBA ORUN EBO KAYEBU EBO IKU.
Súyere de Oshe Yeku
BORO BORO BOSHE YEBI LONA, BORO BORO BOSHE YEBI LONA AWA BORO BORO AWA IKU.
BABA NI WASHE NI IKU, BABA NI WASHE NI BOSA
“SESE EWE IKU MAWA NI IKU SESE EWEO IKU AWA BOSA EGUN BOSA.
“BEBE KE NI BEBE KENI LE EGUN NI ERU MOWA”.
“YEYERE EGUN IKU LORUN YEYERE EGUN IKU LORUN YEYERE EGUN IKU LORUN”
En este odu nace
- Nació: La Miseria y la Necesidad en la vida.
- Nació: El pacto tripartito entre OSHE YEKUN, OYEKUN PAKIOSHE e IKU, que siempre respetarían el perfume.
- Nació: La primera pucha de flores que se le puso a la muerte.
- Nació: Por que se le ponen ofrendas florales a los muertos.
- Nació: Que cada Santo tiene su OSANYIN de fundamento.
- Aquí: Muere por andar en grupos.
- Aquí: Azojuano creó la mosca y con ello el cáncer.
- Aquí: Las personas sufren síndrome confusional.
- Aquí: La persona se vuelve loca por espíritus enviados y acaban con los demás.
- Aquí: OSHE YEKU es el capataz de los OBA EGUN de ARA ONU.
- Aquí: ELEGBA da ropa y dinero.
- Aquí: Por INTORI ARUN habla de tuberculosis.
- Aquí: OBATALA da las cosas poco a poco.
- Aquí: Fue donde el Babalawo que sólo tenía Ifá tuvo que lavar los Santos para que lo acompañaran.
- Aquí: Se prepara ITUTO a una persona viva.
- Aquí: Las hierbas son: Salvadera, malva y abrojo.
Descripción del odu Oshe Yekun
Dentro del Orden Señorial de Ifá, este signo ocupa el número doscientos veintiocho. Es un odu que trae prosperidad y renombre, y que mantiene la vida de quien lo tiene en movimiento constante: nada se queda quieto a su alrededor. La tradición lo conoce con un nombre propio, el Ifá de las moscas.
En él vino al mundo que la miseria y la necesidad caminen juntas entre los hombres. Se reza: OSHE YEKUN ADIFAFUN LASHURE, la reina de la lluvia, aquella a la que Yemayá entregó el agua para que pudiera llover sobre la Tierra.
Este odu marca la llegada de la catalepsia, ese estado que antecede a la muerte. Oshe Yeku es el capataz de todos los Obá en ARA-ONU, es decir, en el Cielo. Es un Ifá NI KAFEREFUN YEMAYA. Sus hierbas son la salvadera, la malva y el abrojo. También lo domina Agayú.
Por este camino, a Eshu se le pone SHEKETE y se le pide ayuda para cambiar el carácter y poder ser querido por todos. Hay que darse EJA TUTO, pescado fresco, a la cabeza. La persona se rogará la cabeza y se dará 3 baños con hierbas de Yemayá. Se pone cáscara de coco y de güiro con 16 piedras chiquitas al lado de Obatalá y de Eshu: EGUN ORE ORE. Además, se tiran tres pocos de agua para la calle.
Aquí fue donde los Awoses de la tierra Dahomey o Arará, que no tenían Santos, tuvieron que lavarlos para que los acompañaran y poder trabajar con ellos. En este mismo odu nació que cada Santo, al bajar a la Tierra, traería consigo su Osanyin de fundamento, el que lo acompañó desde el principio. Por eso quien lo tiene debe recibir Osanyin, Orishaoko, Olokun y Azojuano. También se le indica recibir a Orishaoko y a Olorun.
Aquí nació ponerle flores a los difuntos y por este odu hay que respetar todo lo que sea perfume. La persona debe dormir con una tela negra marcada con los odus Oshe Yeku y Oyeku Oshe. Si tiene prenda, deberá atenderla para que no lo mate.
Por este signo Azojuano derrotó a sus enemigos. Oshe Yeku comanda treinta y seis espíritus justos, que eran los representantes de Olordumare. También advierte que la persona puede quedar esclavizada en el lugar al que llegue.
Este Ifá habla de persona olvidadiza, faltona, facultosa y vaga. Al hombre le señala cuidarse del marido de su amante, porque lo puede matar. A la mujer le pide cuidar mucho a los Santos; no se casó y el hombre tiene otra mujer, y debe cuidarse los senos. Aquí se debe andar solo, para no exponerse al peligro, y el odu marca problemas con hermanos de sangre y de religión.
Obatalá dice que la necesidad y la miseria siempre tendrán que existir en el mundo, pero que siempre dará fuerzas para luchar contra ellas. Los enemigos no descansan en su empeño de hacer brujería, aunque al final terminan viniendo a los pies de la persona.
En este odu se puede morir por otro o pagar consecuencias que no son propias. Una impresión fuerte hace perder el conocimiento. La persona deja atrás su casa y su tierra por las guerras internas. No se debe perseguir ni tomar lo que no es de uno, porque de ahí sale un bochorno.
Azojuano, San Lázaro, y Osanyin hicieron un pacto para transmitirse mutuamente los conocimientos, pero Osanyin lo traicionó. De esa traición Azojuano creó el cáncer, y además riega la epidemia en la Tierra. El EJA-ORO, la guabina, espanta a Iku. Los Egun se cubren de flores para alejar todo aquello que los moleste. En este odu Iku no tiene control en el mundo: Olofin la reprimió y del bochorno se volvió loca, hasta que las flores la adormecieron. En Oshe Yekun la muerte se puso contenta porque se le entregó la primera pucha de flores que se usó en el mundo. Quien tiene este signo conversa con espíritus y pasa a esos estados.
Relación de obras del odu Oshe Yeku
Se coge un huevo de gallina, al cual se le pinta OTURA NIKO y OSHE YEKU, se rezan esos Odus y se pone dentro de un vaso con agua y se tapa con un platico. Se le enciende una vela y se pone detrás de la puerta de la casa. Allí se le implora a Eshu que se transforme en su etapa destructora y entre en la casa de fulano de tal y se lo trastorne todo. Al otro día, bota el agua del vaso hacia la calle, se limpia con el huevo de gallina y se rompe en la esquina.
Un huevo de gallina, se le pinta OTURA NIKO y OSHE YEKUN, y se rezan, nombre del enemigo. Todo se pone en un vaso de agua detrás de la puerta y se enciende una vela. Sale para la calle y le pide a Eshu que transforme al enemigo en su forma despectiva para que aprenda a respetar, después entra a la casa y se acuesta a dormir. Al otro día se limpia con huevo y el vaso de agua lo bota para la calle.
Dice Ifá en Oshe Yeku
- Dele gracias a YEMAYA por estar con Ud. y ayudarle en su desenvolvimiento; si le debe algo, págueselo.
- Está en apuros, haga Ebó.
- Cuidado el lugar donde vaya se convierta en esclavo.
- Tiene muchos ojos malos encima y la gente ambiciona hasta el último centavo que tiene.
- Cuidado con una tragedia por causa de una mujer que tenía un hombre de color.
- Ha de tener una hija que debe hacer Ebó antes que nazca para evitar problemas.
- Sus negocios andan bien, ha de tener casa y dinero.
- El Awó debe llevar los Santos para su casa, para que lo ayuden.
- No mire el dinero con ambición.
- Puede matar a otro hombre por una mujer.
- Tenga cuidado, que le quieren robar.
- Atienda las visitas, que le traen suerte.
- No mate moscas.
- La mujer tiene que cuidarse los senos.
- Hágale algo a AZOJUANO para su salud.
- Cuidado con el triángulo amoroso.
- El espiritismo y la Iglesia son sus defensas.
- A Ud. lo crió o atendió una hija de YEMAYA.
- No hable más de los sufrimientos que le acontecen, que a todos nos toca un poco.
- Existen espiritistas de piel oscura que le hacen enviaciones por envidia y Ud. no se percata de nada por descuido, aunque ellos vendrán a sus pies si hace Ebó.
- Mantenga su casa limpia, pues el mal olor atrae las moscas y la enfermedad con ellas.
- Cuidado con lo que coma y donde lo haga, pues en ello va su muerte.
- Oiga las orientaciones que le den para que triunfe, si no será un desgraciado y Ud. tiende a hacer lo contrario.
- No se meta en casas o residencias que no sepa su verdadero origen, aunque sea una necesidad imperiosa, averigüe primero y actúe después.
- Cuidado que Ud. se transforma físicamente y eso lo lleva a estados de locura, no se lamente por no hacer lo indicado.
- No sea pendenciera.
- La epidemia entra en su casa, límpiese con carne y utilice la salvadera, póngale la carne a OSHUN IKOLE.
- Reciba a Osanyin.
- Evite la comida atrasada, reciba OLOKUN.
- No visite lugares que no tengan pulcredad, sea lo más limpio posible.
- El mal olor es su enemigo.
- Procúrese su casa, pues Ud. está maldecido de no tenerla nunca.
- Haga EBO-MISI con flores.
- No sea violento ni ambicione.
- Respete el perfume.
- Su padre lo ha maldecido.
- Cuide sus hermanos, porque una actitud suya puede enloquecer a un hermano, pues es capaz de echarle hechicería por envidia.
- Ud. tiene delirio de grandeza y mandato, pero uno mismo no se puede consagrar, necesita ser confirmado por los superiores.
- No reclame señoríos, ni pretensiones inmerecidas.
- Guarde sus secretos, sobre todo los religiosos, no divulgue lo que le está dado a su custodia.
- Evite las relaciones con los Paleros, sobre todo si son de la raza negra.
- A la mujer le han hecho un trabajo para tenerla sexualmente, por ser demasiado confiada.
- Cuidado con los pulmones, pues puede adquirir tuberculosis.
- Lo pueden tomar por loco al decir cosas atrevidas o demasiado comprometedoras.
Refranes del odu Oshe Yekun
- No deje lo cierto por lo dudoso.
- La Miseria y la Necesidad siempre existirán en la Tierra.
- Pagan justos por pecadores.
- De la razón a quien la tenga.
- Mosca de Rey, es Rey.
- Diez Reyes, diez épocas.
- El dinero saca tragedia entre familia.
- Se conoce la tierra por el barro; y el Cielo por la Luna.
- El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte; y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar (fortaleza).
- Ten el consejo, no lo dejes; guárdalo, porque eso es tu vida.
Hierbas del odu
Las hierbas de este odu son la salvadera, la malva y el abrojo. Estos son sus nombres secretos:
SALVADERA ………………….. IGUI AWAGBE MALVA ………………………….. OSHE POTU ABROJO ………………………… EWE BAGURO
Eshu-Elegba del odu Oshe Yekun
Este Eshu pertenece a la línea de los Arará y es de los más antiguos. Su morada son los remolinos y las polvaredas, y allí es donde se le reconoce.
Es el segundo Eshu que corresponde a este odu, y su nombre se recibe junto con el signo.
La tuberculosis pulmonar
El tratado añade a este odu una nota sobre la enfermedad de la que habla el signo por Intori Arún. La tuberculosis se conoce desde la más remota antigüedad, incluso antes del año mil antes de nuestra era, cuando se le llamaba tisis. Su agente transmisor fue identificado por el sabio alemán Robert Koch, nacido en 1832.
Se define como una enfermedad infecto-contagiosa producida por el Mycobacterium tuberculosis humano, el llamado bacilo de Koch. Por lo general compromete los pulmones, aunque puede alcanzar otros órganos y tejidos. Existe además el Mycobacterium ulcerans, que provoca úlceras de la piel en los seres humanos.
Las micobacterias son gérmenes grampositivos, inmóviles, aerobios, incurvados y fusiformes, granulares o dispuestos en forma de rosario. Miden entre tres y cuatro micrones de largo por medio micrón de ancho. Unas horas de exposición a la luz solar las destruye, pero fuera del organismo pueden mantenerse vivas de seis a ocho meses. Se reproducen entre quince y veinticuatro horas, con límites de hasta doce. El alto contenido de lípidos del bacilo es lo que determina su propiedad ácido resistente.
Conviene separar la infección tuberculosa de la enfermedad tuberculosa propiamente dicha. En la infección, el hombre entra en contacto con el bacilo y desarrolla la alergia que revela la prueba de la tuberculina. En la enfermedad aparece un cortejo sintomático y el bacilo se comprueba en el esputo. A principios de siglo, la proporción entre personas infectadas y personas que morían por la enfermedad era de diez a uno.
Transmisión. Es un fenómeno mecánico y ocurre en el momento en que los bacilos se implantan en el huésped. Transmisión y evolución no pueden separarse: el huésped se convierte en enfermo y se vuelve infeccioso para los demás. Los bacilos que quedan en las ropas y los objetos del enfermo no se dispersan en aerosoles y no cumplen un papel significativo en la infección del hombre. El contagio se produce por partículas sólidas conocidas como núcleos de Wells, que provienen de la evaporación de las pequeñas gotas de Pfluger y forman un aerosol con uno o más bacilos. El periodo de incubación va de tres a ocho semanas. Otras formas menos frecuentes de infección son las vías digestivas, por ingestión de alimentos contaminados, o el contacto directo a través de la piel lesionada.
Patogenia. La primera infección tubercular del hombre se produce por la penetración de los bacilos que existen en el ambiente. En el punto de entrada se desarrolla una inflamación exudativa focal que muy pronto se caseifica: es la lesión primaria o efecto primario de Ghon. Esa lesión se asienta en los pulmones en el noventa por ciento de los casos, porque llega con el aire inspirado. Es raro, alrededor de un cinco por ciento, que se infecte el intestino por alimentos que contengan bacilos.
Los bacilos alojados disponen de tres vías de diseminación. Por vía hemática, cuando llegan a la sangre grandes cantidades de bacilos, brotan tubérculos miliares en casi todos los órganos, salvo en el cerebro, el corazón y la musculatura del esqueleto. La vía linfática se utiliza sobre todo en las primeras edades de la vida, y por ella se desarrollan una linfangitis y una linfadenitis tuberculosa. La vía canalicular actúa cuando el foco tuberculoso encuentra salida por cualquier sistema canalicular, se extiende por el propio órgano y alcanza a otros.
Síntomas generales, llamados también sistemáticos o tóxicos, que probablemente se deban a la infección: fatiga o cansancio, abstemia, malestar, pérdida de peso, sudores nocturnos y las molestias propias de la fiebre. La mayor parte de los sistemas del organismo pueden verse comprometidos: el sistema digestivo con anorexia, náuseas, constipación o diarreas; el circulatorio con taquicardia, palpitaciones, disnea, sudoración y rubor; el genital con retardo o irregularidades de la menstruación; el hematopoyético con anemia; y el sistema nervioso central con nerviosismo o depresión, irritabilidad, psicosis tóxica y reflejos tróficos visceromotores.
Síntomas locales. Tos, expectoración, hemoptisis con estrías de sangre, coágulos y hemorragias francas, y disnea, ocasionada por la disminución del volumen pulmonar, por bronco estenosis o espasmo, o por obstrucción bronquial.
Clasificación. Se atiende a tres aspectos: la extensión de la enfermedad, la situación de la actividad clínica, que puede ser activa o inactiva, y la situación bacteriológica, positiva o negativa cuando no hay bacilo.
Según su extensión se distingue la tuberculosis mínima, que afecta una cantidad limitada del tejido pulmonar, no produce cavitación en la radiografía y equivale a una quinta parte del área del pulmón. La tuberculosis moderadamente avanzada muestra cavidad visible en radiografías, con lesiones leves que solo comprenden el volumen de un pulmón o su equivalente en ambos, lesiones densas y confluentes que no absorben más de un tercio del volumen de un pulmón, y un diámetro total de las cavidades menor de cuatro centímetros. La tuberculosis muy avanzada presenta dos cavidades y una sombra densa y confluente que sobrepasa el tercio de un pulmón o su equivalente en ambos, aunque no se aprecie cavitación.
Patakíes del odu Oshe Yekun
1.El encuentro de la Miseria y la Necesidad
En la tierra BORO BOSHE habitaba la Miseria. Luchaba sin descanso y aun así apenas lograba sostenerse, de modo que su sufrimiento era enorme.
Un día se puso a pensar que tenía que hacer algo para salir de aquella situación. Y mientras cavilaba, escuchó a lo lejos una voz que la llamaba diciendo: BORO BOSHE YEBI OLONA, BORO BOSHE YEBI OLONA, AGBA BORO BORO AGBA IKU.
Entonces Iku se le apareció en la distancia. La Miseria se asustó, pero Iku le ordenó: “¡Sígueme!”. Y asustada como estaba, la Miseria caminó detrás de Iku hasta llegar a la tierra MOLONI MOLORUN, donde vivía la Necesidad.
Apenas se juntaron la Miseria y la Necesidad, se pusieron a contarse los sufrimientos que ambas venían pasando y que ya no podían soportar. Se pasaban la vida llamando a Obatalá, llorando y luchando, y seguían llamándolo para ver si las ayudaba. Y el tiempo pasaba y pasaba.
Ya estaban agotadas de tanto padecer cuando Obatalá decidió salir a recorrer el mundo para ver lo que estaba ocurriendo. La última tierra a la que llegó fue MOLONI MOLORUN, y allí encontró casi extenuadas a la Miseria y a la Necesidad de Oshe Yekun. Al verlas así, les pasó la mano a las dos. Obatalá llevaba un bolso con ñame, paloma y hierbas. Les hizo baños, EBO-MISI, y rogación de cabeza, KO-BORI, a la Miseria y a la Necesidad. Después ellas le hablaron y él les respondió: “Yo les voy a dar de todo un poco. Pero todo se los daré poco a poco, porque ustedes siempre tienen que existir en el mundo”.
Siguió hablándoles y le dijo a la Miseria que se tomara aquello, y le dio aguardiente; y a la Necesidad le mandó a comer ñame, dándole fuerzas para luchar. Luego les indicó: “Sigan caminando y váyanse para la tierra OBAYE BE IFA, donde vive Orunmila. Llévenle todo esto que les he entregado, para que les haga Ebó. Díganle que yo los mandé”.
Así lo hicieron. Cuando llegaron a la casa de Orunmila, allí estaba Shangó, que en ese momento cocinaba toda clase de comida. Orunmila le pidió a Shangó que les sirviera de comer a la Miseria y a la Necesidad, porque venían con hambre y con muchas ansias de comer, y que después el propio Shangó les hiciera el Ebó.
Cuando Shangó terminó de hacerles el Ebó, les entregó ashé diciendo: OSHE YEKU BORO BOSHE BENIREO, BORO BOSHE BENIREO OSHE BABA, OSHE NILE AGBA YORE IFA ODARA. Y la Miseria y la Necesidad quedaron conformes por el efecto de la comida. Shangó les advirtió: “Este Ebó tienen que pasarlo por todas las tierras y con esta campana irán tocando y cantando”:
Y en las tierras por donde iban pasando empezaron a salir Egun, Oshas y Orishas, que se sumaban detrás de la Miseria y la Necesidad cantando y rogando por ellas a Obatalá y a Olofin. Ellas iban delante, con una jícara con todo lo que se come. Así siguieron hasta que Elegba las escuchó, les dio su ropa y el dinero que tenía, y de ese modo ambas prosperaron.
Entonces la Miseria, la Necesidad y Elegba fueron a darle las gracias a Shangó y a Orunmila, y a expresarle MO-FORIBALE a Obatalá, que les tenía preparado un muñeco mujer, el cual les entregó para que lo adoraran.
NOTA: En este camino, nacieron la miseria y la necesidad en la vida. Este Ebó se bota bien lejos del lugar donde se vive.
2.La sombra del hambre
Orunmila habló a los hombres y dejó dicho, para que nadie olvidara lo que el hambre significa:
“Que mañana más triste cuando el aire no está lleno con el ruido del mortero machacando ñame”. “Que noche más triste cuando en vano se trata de escuchar el ruido de los hombres cerniendo harina. Que día más doloroso cuando las cazuelas no bullen con el fricase de conejo y de la gallina”. “Que sombra más negra cuando ORUNMILA se tira bajo la sombra del hambre”.
3.El Ifá de las Moscas
Las Moscas eran espiritistas y le tenían envidia a Orunmila por la gran sabiduría que poseía y por el acierto con que resolvía las situaciones de cuantos llegaban a su casa.
Por esa causa empezaron a hacerle brujería. Un día Orunmila pasó cerca de ellas, algo triste y enfermo, y una de las Moscas, con imprudencia, se posó en su hombro y le dijo burlándose: “ORUNMILA, tú estás enfermo y la muerte te persigue”. Orunmila no respondió nada y siguió el camino hacia su casa.
Viendo esto, las Moscas continuaron con la brujería, cada vez más fuerte, y le hacían enviaciones para acabar con él. Orunmila estaba descuidado y no se percataba de nada, hasta que vio cómo su casa se llenaba de moscas por el mal olor de las brujerías que ellas le enviaban. Las Moscas no cesaban de perseguirlo, tanto de día como de noche.
Ante aquello, Orunmila se hizo Osode, se vio este Ifá y se marcó Ebó. Pero antes del Ebó tenía que poner LIRIA, papel de mosca, sobre su mesa, para hacer el Ebó con sus propios enemigos.
Al día siguiente fue al mercado, compró LIRIA y la colocó sobre la mesa. Al cabo de un rato, cuando fue a recogerla, vio que sus enemigos estaban pegados en ella. Así descubrió quiénes lo tenían enfermo, realizó el Ebó y comenzó a recuperar la salud.
4.La Mosca muere por andar en grupo
Cuando la mosca se posa sobre una mesa lo hace siempre en grupo. Y cuando alguien toma el mata-moscas para atraparla, nunca lo hace contra una mosca determinada, sino contra todo el grupo, y por eso caen muchas de una sola vez.
Los pollos blancos se dan a YEMAYA, después se baña con hierba de YEMAYA.
5.La Mosca recomienda Ebó a Orunmila
La Mosca era Awó, y un día le dijo a Orunmila que se iba a morir si no hacía Ebó. Orunmila le contestó que lo iba a hacer, pero añadió: “Pero yo mismo marcaré el Ebó”. Y marcó pescado fresco, miel, papel de pega mosca, demás ingredientes.
Cuando la Mosca se fue a posar para comer, quedó pegada en el papel y se fue dentro del Ebó.
6.El hombre y la araña del Castillo
Un hombre estaba pasando trabajos y necesidad, y decidió salir a buscar fortuna. Después de mucho caminar llegó a una finca y le pidió albergue al dueño por esa noche. Por la mañana se dio cuenta de que el dueño no trabajaba la finca y le pidió una parte para cultivarla a la mitad. El dueño aceptó.
Salió a recorrer la finca y vio un chivito. Como tenía mucha hambre, le cayó atrás, y así llegó a una casa que resultó ser la de Orunmila. Al preguntarle este por qué lo hacía, el hombre respondió que tenía hambre. Se dio cuenta entonces de que estaba frente a Orunmila, se miró y le salió este odu, que le advirtió: encontrarás un lugar donde, “si oyes las orientaciones que te den, triunfa, si no serás un desgraciado”.
El hombre se marchó y en el camino vio una montaña y en ella un Castillo. El dueño de la finca le dijo que ese Castillo llevaba mucho tiempo abandonado, y él pensó: yo durmiendo a la intemperie y ese Castillo ahí. Entró, aunque apenas podía subir ni avanzar por la tela de araña. Al instante le vinieron encima dos luces enormes y perdió el conocimiento.
Al volver en sí se asustó de nuevo, pero una voz le dijo que no temiera. Entonces comprendió que se trataba de una araña gigante. Esta le preguntó qué hacía allí, y el hombre contestó que pensó que podía dormir en aquel sitio, ya que la casa estaba vacía. La araña respondió que estaba bien, pero con la condición de que no se sentara en la cama ni en la silla.
Pasaron los días y el hombre notó que la araña se lo facilitaba todo y que vivía bien. Pero un día se cansó de dormir en el suelo, se subió en la cama y quedó enredado en la tela de araña. En eso entró la araña y, al verlo enredado en su tela, avanzó para comérselo.
El hombre gritó: “¡No me comas, no soy una mosca!”. Pero la araña le respondió: “Mírate, eres una mosca”. Y se lo tragó.
7.El hombre que se convirtió en Mosca
Había un campesino que venía de la tierra de AGUADO, pues en su tierra sus propiedades habían sido destruidas por la guerra entre tribus. Se dirigió a otra tierra y llegó a un lugar donde divisó una casa. Se acercó y le habló al dueño, diciéndole que sabía hacer todas las labores del campo y que tenía en ellas gran experiencia.
El dueño lo puso a trabajar, pero le advirtió que no podía dormir dentro de la casa, porque los demás moradores, que eran sus familiares, eran mujeres. Al campesino le llamó la atención un pequeño Castillo situado no lejos de allí, y preguntó de quién era. El dueño le contestó que nadie se atrevía a acercarse, porque allí solo vivían fantasmas.
El campesino pensó que él no le tenía miedo a nada ni a nadie y que cualquier día se llegaría hasta el Castillo para verlo de cerca. Al día siguiente volvió al trabajo, que consistía en chapear la hierba que crecía en los alrededores de la finca.
Estando en su faena vio un chivo que comía hierba muy cerca e intentó agarrarlo, pero el animal salió corriendo. Lo siguió para cogerlo y el chivo se metió entre unos árboles que ocultaban con su follaje una casita. El chivo entró en la casa y detrás, disimuladamente, entró el campesino. Ya adentro se encontró con un hombre viejo, que le preguntó por qué perseguía a su chivo.
Abochornado, el campesino le dijo al viejo que no era de esa región y que se hallaba en una situación desesperada. El viejo resultó ser Awó, lo miró, le vio este Ifá y le advirtió que tuviera cuidado con un lugar al que tenía empeño en ir, y que hiciera Ebó antes para no caer en una trampa.
El campesino dijo que volvería al día siguiente para realizar lo indicado. Pero al otro día, en lugar de ir a casa del Awó, pasó tan cerca del Castillo que no pudo aguantar los deseos de llegar. Al alcanzar la entrada encontró un gran portón de madera. Tocó y la puerta se fue abriendo lentamente, chirriando, como si hiciera mucho tiempo que no se abría, y la sorpresa fue tan grande que se desmayó.
Al recobrar el sentido se vio asistido en el suelo por la misma araña que le había abierto el portón, que le dio de beber agua de un porrón. Pasado el susto, le contó a la araña su odisea y que no tenía dónde dormir, y que pensaba que podía vivir en el Castillo. La araña le propuso un trato: lo dejaría en el Castillo todo el día y toda la noche, con la condición de que jamás usara los muebles que ella había tejido durante tanto tiempo.
El campesino se puso muy contento y así pasó días felices en el Castillo. Pero un día pensó que, si vivía allí, tenía derecho a usar los muebles también y, cuando la araña salió, aprovechó la oportunidad para acostarse en uno de aquellos muebles tejidos y tan raros. Al querer levantarse vio que estaba pegado, y por mucho esfuerzo que hacía, lo único que conseguía era enredarse más.
Entonces comenzó a gritar asustado, y al poco rato sintió un gran zumbido y vio entrar por una ventana del Castillo a una gran mosca, que le decía: hermano mío, oí tus gritos y vine a ver qué te ocurría. El campesino le respondió: “¡Yo no soy tu hermano, yo soy un hombre!”. Pero la mosca le contestó: antes de decir eso, ¡mírate bien! El campesino se miró y, al ver que se estaba convirtiendo en mosca, se horrorizó, y recordó en esos momentos de agonía y lamento que no había hecho caso a las palabras de Orunmila y había seguido su propio camino.
NOTA: Lo quieren esclavizar.
EBO: pollo, guineo, arena de mar, mucho dinero.
EBO: Chivo, mantilla de OSHUN y mantilla de OBATALA, tierra de un pie.
Nota: Pérdida de la conciencia y desmayo por impresión.
8.El pacto entre Azojuano y Osanyin
Azojuano, San Lázaro, y Osanyin hicieron un pacto para transmitirse mutuamente sus conocimientos. Azojuano cumplió y le divulgó a Osanyin todo cuanto sabía. Pero cuando le tocó a Osanyin entregar sus secretos, este le dijo: “Ya hoy es tarde, es mejor dejar esto para otro día”.
Azojuano comprendió entonces que había sido traicionado, y le respondió: espera, mira a ver si puedes exterminar esta nueva plaga que azotará la Tierra y destruirá a todos tus hijos.
Así fue como Azojuano creó la Mosca y con ella el Cáncer, una enfermedad maligna y desconocida en aquella época. De ese modo Azojuano venció a Osanyin.
9.Azojuano enfermaba y Osanyin curaba por pacto común
Azojuano y Osanyin eran amigos y vivían en el campo trabajando juntos. Azojuano vivía detrás de una loma, a la orilla de un río, con sus hijos, y se dedicaba a ir a todas partes enfermando a la gente; después les decía que si querían ponerse bien fueran a casa de Osanyin, que él los curaba.
De ese modo tenían gran clientela y los dos vivían bien. Pero Osanyin siempre le hacía la trampa a Azojuano, y este no le reclamaba, aunque Osanyin temía que Azojuano fuera a casa de Orunmila.
Un día Azojuano fue a casa de Orunmila, que le marcó Ebó por la guerra tan grande que tenía y la que se le iba a formar, además del enemigo que se le presentaría con sus hijos. Azojuano no hizo Ebó, y ese mismo día tuvo una gran discusión con Osanyin.
Azojuano salió a desacreditar a Osanyin por las distintas tierras. Osanyin, por su parte, empezó a tumbar la salvadera que estaba en la loma, y esta caía dentro del río y estancaba sus aguas. Aquel agua comenzó a empeorar y a enfermar a la gente.
Cuando Azojuano llegó a su tierra, vio que todos sus hijos estaban enfermos y preguntó qué pasaba. Le explicaron que las aguas le estaban haciendo daño a la población. Él fue a comprobarlo, vio que el río estaba lleno de salvadera y le declaró la guerra a Osanyin, enfermando a sus hijos. Osanyin se vio en gran apuro y mandó a buscar a Azojuano para hacer un pacto.
Quedaron amigos como antes. Osanyin quitó la salvadera y mandó a toda la población a tomar malva y abrojo, y así se acabó la epidemia. Por su parte, Azojuano mandó que se limpiaran con carne y se la dieran a Ikole.
Recibir a Osanyin y Azojuano.
10.Las moscas persiguen a Iku por la peste
En este camino Iku no podía vivir tranquila por el mal olor que siempre la acompañaba, consecuencia de los Egun que se comía. Principalmente EKUTE y AWONA, cuyos cuerpos y carnes se restregaba por todo el cuerpo, por el placer que aquello le producía.
Los cuerpos, al descomponerse, atraían a las moscas, y estas, con sus zumbidos, no la dejaban en paz.
Iku decidió esconderse de día en su casa y se metió dentro de la jicotea. Pero las moscas tampoco dejaban tranquila a la jicotea, que cansada de tanto ruido se fue para la orilla del río. Al llegar, salió del agua la guabina, Ejá-Oro, produciendo un silbido que asustó de tal modo a la jicotea que esta murió.
Iku, al oír el silbido de Ejá-Oro, abandonó la jicotea muerta, pero antes se comió su carne. Las moscas empezaron de nuevo a molestarla, hasta que tuvo que regresar a la jicotea, que ya estaba limpia, y se metió otra vez en ella.
Ejá-Oro, que la vio entrar, le silbó nuevamente. Iku se marchó de nuevo, regresó a la Tierra y encontró a todas las personas enfermas. Se las comió a todas, cargando con aquellos cuerpos o Egun. Pero como eran muchos y pesaban demasiado, pensó llevárselos al monte cercano.
Al entrar en el monte se encontró con que estaba lleno de telas de araña, que utilizó para tapar los Egun que allí dejó. Salió de allí hacia otro monte cercano, para ver qué había en él, y descubrió que aquel monte estaba cubierto de flores. Empezó a coger todas las flores y a pasárselas por todo el cuerpo, alejando de esa manera a todos los bichos, ESHISHI, que la molestaban.
Después cogió todas las flores que necesitó y las llevó al otro monte, donde tenía los Egun, y los cubrió con flores.
Volvió al río con Ejá-Oro, quien silbando le dijo: tú nunca podrás dormir, ni tendrás casa; solo podrás entrar en las casas para comer.
NOTA: Aquí nace el por qué se le ponen ofrendas florales a los muertos.
11.La primera pucha de flores que se le puso a la muerte
En este camino Iku no tenía control en el mundo y vivía en todas las tierras. Sus huesos sonaban al caminar, y en cada tierra a la que llegaba la gente se moría del susto.
Llegó a la tierra donde vivía un Awó que se llamaba BABA OSHE NI YEKUN. Este, cada vez que se miraba, se veía su odu de Ifá, y siempre sembraba una mata de flores distinta mientras cantaba:
Él llamaba a la muerte, pero Iku nunca había estado donde él vivía, y la gente estaba asustada porque había oído hablar de ella en otras tierras.
Olofin, que tenía delirio con este Awó, no sabía nada y creía que también se había perdido. Un día Iku fue a visitar a Olofin, llegó y le pidió la bendición. Olofin la bendijo y le dijo: tú eres la que vive en el mundo para que mueran unos y otros puedan vivir, pero estás muy violenta, te ha entrado la ambición y no quieres que nadie viva. Iku se abochornó y salió llorando; le sudaba la cabeza, y entonces las moscas se le pusieron encima. Se volvió loca y cantaba:
Salió corriendo por las distintas tierras y eligió aquella en la que vivía OSHE NI YEKUN, y le dijo: Bora. Pero el Awó OSHE NI YEKUN estaba cantando y había mandado a toda su gente a tener flores y a sembrarlas en la ciudad, con el siguiente súyere:
A la muerte, que venía a acabar con todo el mundo, le echaron flores y se quedó dormida, y Oshe Yekun le entregó la primera pucha de flores que se usó en el mundo. La muerte se puso contenta y el Awó la dominó, y empezó a cantar:
Empezó a bailar y a visitar todas las tierras poniéndole flores a la muerte, y por eso la muerte respetó a Oshe Yekun. Fue premiado por Iku e hicieron un pacto tripartito entre Iku, Oshe Yekun y Oyekun Pakioshe: que ellos respetarían todo lo que es perfume.
12.Lafi Aku, Obá de los Elefantes, enloquece a su hermano Erin Laye
En este camino, el Obá de los Elefantes se llamaba LAFI AKU. Era un espíritu de los montes intrincados que había sido maldecido por su padre, y se dedicaba a hacerle el mal a todo el mundo. Pero tenía un hermano que era todo lo contrario a él, llamado ERIN LAYE.
LAFI AKU, que era hechicero muy poderoso, le envió a su hermano un espíritu loco, ASIERE. Entonces ERIN LAYE comenzó a destruir todos los sembrados y las casas de la región, por lo que todos se dispusieron a darle caza. Su madre, desesperada, fue a casa de Orunmila, quien le hizo Osode. Le salió este Ifá y le dijo a la madre que su hijo ERIN LAYE tenía que hacer Ebó primero y después hacer Ifá. La madre estuvo de acuerdo, pero le preguntó a Orunmila cómo habría que hacerlo, pues su hijo estaba loco.
OSAIN KINI KINI y ARABBO, que estaban de visita en casa de Orunmila, dijeron que ellos lo harían, y partieron con los ingredientes del Ebó en busca de ERIN LAYE. Lo encontraron acorralado por los guerreros, a la orilla del río. Le tiraron orí a la cara, lo cubrieron con cascarilla y allí mismo le hicieron KUARARDO con un pollo, y ERIN LAYE se tranquilizó. Lo llevaron para la casa de OLUWO AWO y, fuera de la casa, le hicieron KUARARDO con pollo; lo entraron al Igbodun, después le hicieron Ebó, y de esta manera ERIN LAYE se salvó y llegó a ser Obá.
Distribución: Un akukó para OSAIN y el otro para EGUN.
Las palomas para KO-BORI ELEDA.
Esta ceremonia se le hace a las personas que estén descontrolados del cerebro (loca)
Terminado el Ebó, se pregunta el destino del elefantito.
13.La visita al mundo de los muertos
Nace la expectativa de la Catalepsia.
Había un hombre llamado BOKOFIO que se encontraba enfermo, acostado en su estera, y vio cómo llegaron junto a él dos hombres: uno vestido con una larga ropa y el otro con un garrote en la mano.
El primero le dijo al otro: mira ese hombre que está en la estera, debemos conducirlo al reino de AMALIEKU. Le pusieron una cadena al cuello y lo llevaron con ellos. Los tres comenzaron a viajar hacia el “Mundo de las Tinieblas”.
Llegaron a una gran montaña y la subieron. Al otro lado había un gran río de fuerte corriente y bancos de arena, donde había grandes plantaciones de plátanos. Lo cruzaron y vieron muchas casas de bambú de las que salía humo, pero no veían a nadie.
Llegaron después a otra tierra donde no había árboles ni agua, solo hombres y mujeres sentados unos detrás de otros, formando una larga fila, sin hablar, y cada uno de ellos tenía en las manos un güiro de Osanyin.
Encontraron otra gran montaña y otro gran río, que también tuvieron que pasar, y allí había una puerta custodiada por dos perros feroces, que se apartaron para dejarlos pasar. Llegaron entonces a otra puerta donde había un esqueleto de guardia. Se sentían muchas voces alrededor, pero no se veía a nadie, porque eran espíritus difuntos vivos.
De aquella puerta salió un ser vestido de mariwó, que tenía en la mano una piedra en la que BOKOFIO no podía ver marca alguna, aunque aquel ser guardaba algo para él. Salió otro hombre que traía en las manos muchas hojas de plátano ordenadas.
Este segundo ser cuchicheaba al oído con el primero en un lenguaje que BOKOFIO no entendía, y después se volvió hacia él y le preguntó en su propio idioma por qué había venido. BOKOFIO le contestó: “Aquellos dos hombres me han traído por la fuerza”.
El ser se dirigió entonces a los dos hombres y los interrogó sobre por qué habían traído a BOKOFIO. Ellos no pudieron contestar, por lo que el ser los llamó ladrones y dijo: aquel que está vestido de mariwó es OSHE YEKU, el que comanda a todos los Obá EGUN, y este es el Reino de la Muerte.
OSHE YEKU miró al Obá y le pidió que ordenara a esos dos hombres que libertaran a BOKOFIO. Cuando lo liberaron, le dijo que se afeitara la cabeza y, tomando agua en su boca, la echó sobre ella y el agua le cubrió la cara. Le puso la piedra sobre la cabeza y le dijo: no pienses en los obstáculos que tuviste para llegar hasta aquí, que yo comando lo mismo para ir que para regresar al Reino de la Muerte.
A BOKOFIO se le aturdió la mente y su espíritu volvió a su cuerpo, que permanecía acostado en la estera. Ya estaban preparando la ceremonia de ITUTO cuando al Awó que oficiaba se le cayó el Ókpele y se vio en él este mismo signo, OSHE YEKU. En ese momento BOKOFIO abrió los ojos y de su boca salieron dos palabras: agua, agua. Todos corrieron a ver aquello, menos el Awó, que le dio agua y después comida.
Entonces registró Ifá para BOKOFIO, y al volver a salir OSHE YEKU, le hizo Ebó a BOKOFIO para salvarle la salud.
NOTA: Este Odu marca la expectativa de la Catalepsia y los estados por donde domina la muerte.
NOTA: Dar pescado fresco a la cabeza.
14.Oshe Yeku confirma a Reyes y Jefes
Un día, todos los BOKONO jóvenes de DAHOMEY se consagraron porque querían tener jefatura, y fueron a ver a Orunmila. Este les hizo Osode, les vio este Ifá y les dijo: dahomeyanos, ADO AWODO es el principio dinámico que mueve el Cielo y la Tierra, el que existe antes de la creación del mundo. Los jefes son los hijos de OGUN ALABOGDO. Si ustedes van a su casa y ven a DANGBO, el Pitón, que corta como la Lanza de Ogún, se volverán camaleones de cola negra, IKU. Pero si cuidan esa Lanza de Ogún, serán camaleones de cola roja, ENI, la vida.
Por eso los jefes no se consagran por sí mismos, pues aunque sus méritos los acrediten, necesitan ser confirmados; hasta el Ifá de un individuo necesita ser confirmado, y a eso se le llama IGBO WOLE LERI.
Esto lo preside Oshe Yekun. Es el destino del hombre, cuyo cuerpo desaparece al cesar la vida pero cuyo espíritu se conserva. Y este es Oshe Yeku, el que da la confirmación de los Reyes y Jefes en toda la Tierra, el que ayuda a mantener por sí mismo el fuego necesario al Poder Real, como el herrero a la fragua.
Entonces Orunmila hizo arrodillarse a los BOKONO, los babalawos jóvenes, y les confirmó su Ifá, dándoles la Corona después de hacer el Ebó.
15.Oshe Yeku comanda 36 espíritus
En la Tierra de los Muertos existían treinta y seis espíritus justos, que eran los representantes de Olordumare, y todos ellos estaban comandados por Oshe Yeku.
16.Oshe Yeku, capataz de los Obá Egun de Ara-Onu
Un día, los cuatro Reyes de la Tierra de los Muertos, que eran ORUN, EGUN, OLOKUN y ASHIKUELU, decidieron ir a reclamarle su señorío a Oshe Yeku.
Enterado este de la pretensión de los cuatro Reyes, fue a ver a Olofin, y Olofin le otorgó el ashé de ser el Obá capataz de todos los Obá Egun, dándole una tela negra para que se hiciera Ebó y se cubriera con dicha tela.
Cuando los cuatro Reyes vieron a Oshe Yeku transfigurado y cubierto con aquella tela negra, reconocieron en él al mensajero de Olofin en ARA ONU, la tierra de los muertos. Le rindieron honores al Rey, y desde entonces Oshe Yeku es el capataz de todos los Obá Egun de ARA ONU.
17.La cáscara del coco, la Jícara de Güira y Baba Oshe Reigbo
La cáscara del coco era la sirvienta de Olofin y se dedicaba a tapar los secretos en su IGBA-ODUN. Pero no le daba cumplimiento a Osha, y Obatalá Oshe Reigbo estaba muy disgustado con aquello. Entonces Elegba le dijo a Obatalá: “No se preocupe por eso, yo le buscaré una que lo servirá igual”. Y fue a la tierra de IGBA a buscar la Jícara de Güiro.
Venía con ella cantando por todo el camino, rumbo a la casa de OSHE REIGBO:
La IGBA se quedó viviendo en la tierra de Osha, y cuando Obatalá vio el servicio que le prestaba se puso muy contento con ella. Se quedó viviendo en casa de OSHE REIGBO y le servía a Gbogbo Kaleno Osha.
Resultó que ISOYU OBI, que también se llamaba AGBON APERE, había ido a casa de Orunmila, quien le vio Oshe Yekun y le mandó Ebó con carnero y gallina, y que se lo diera al IGBA-ODUN de Olofin. Este se puso muy contento y le echó su bendición. Así la cáscara del coco se quedó sirviendo en casa de Olofin y le guardaba todos sus secretos, para que nadie pudiera verlos.
MALVA ………………………….. OSHE POTU
ABROJO ………………………… EWE BAGURO
Nota: Aquí la cáscara del coco se trata como el coco sin nada adentro, como un contenedor o tapa.
AGBON es coco e ISOYU OBI es como el coco con su cáscara y la vista de manteca.
NOTA: La mujer tiene que cuidarse los senos.
18.La mujer embrujada por el Palero
Una mujer blanca pasaba una gran necesidad y se fue a mirar a casa de un palero. Este le dijo: el mal suyo está aquí, en su vientre. Le cogió pelos de sus partes y le indicó que volviera dentro de varios días.
Pero como aquellos pelos el palero ya los había echado en la cazuela, cuando ella regresó por segunda vez venía dominada por el trabajo que él mismo le había hecho; la desnudó y se la durmió.
Ella, al ver que pasaba el tiempo y no resolvía nada, se dio cuenta de que estaba en estado, y parió un niño mulato que era del palero. Entonces decidió ir a mirarse con Orunmila y le salió este Ifá. Orunmila le dijo todo lo que le estaba pasando y, además, que ese hijo no era de su esposo, sino del palero.
19.Orula cura al Rey de tuberculosis
Orunmila llegó a un pueblo y vio que todos los habitantes se dirigían a Palacio, pues el Rey estaba muy grave y los médicos anunciaban su muerte, por lo que se había autorizado a todo el pueblo a ir a saludarlo por última vez.
Al enterarse, Orunmila fue también a Palacio para ver al Rey. Este estaba acostado, casi en estado de coma, y todos sus médicos a su lado. Orunmila pasó como los demás habitantes por la habitación, pues solo se permitía verlo y seguir caminando, ya que el propio Rey así lo había pedido. Pero al ver al Rey se quedó parado en la habitación y les dijo a los médicos en alta voz que por qué no lo salvaban, que aquello tenía cura, que se lo dejaran a él, que él lo curaba.
Los médicos le ordenaron que siguiera caminando, porque el Rey no tenía cura, y Orunmila siguió su camino. Pero el Rey, en su agonía, al oír aquellas palabras se incorporó en su lecho y pidió que le trajeran a su presencia a quien las había dicho.
Los médicos le contestaron que se trataba de un loco y, además, desconocido en el pueblo, pero el Rey siguió insistiendo. Y los médicos acordaron llamar al hombre, porque de todas formas sabían que por desgracia el Rey no tenía salvación. Así que mandaron a los soldados a que lo trajeran como fuera.
Los soldados prendieron a Orunmila y lo llevaron a Palacio. Ya en presencia del Rey, Orunmila dijo que lo curaba con una condición: tenía que quedarse solo con el Rey durante tres días y darle un caldo que él prepararía. Los médicos cedieron porque el Rey lo quería, aunque estaban seguros de que no duraría tres días más.
Orunmila preparó las condiciones y empezó a trabajar. A los tres días el Rey estaba sentado en su lecho y comiendo. La noticia se corrió por toda la región y todos hablaban de la curación del Rey. Orunmila, al ver al Rey fuera de peligro, decidió salir de la habitación y pasear un rato por la ciudad, y así se lo hizo saber al Rey, quien, muy contento con él, lo autorizó.
Los médicos de la corte, a causa de aquella cura, miraban a Orunmila con envidia y roña, pues habían quedado desacreditados ante el Rey y en situación difícil con el pueblo, por lo que acordaron matarlo. Y buscaron a Ogún para que lo hiciera.
Orunmila, estando en el pueblo, notó algo raro en el ambiente, por lo que se hizo Osode. Le salió este odu y decidió ir para Palacio otra vez. Al llegar se encontró con una fiesta en honor del Rey por su rápida curación. Al ver esto, entró por la cocina y se sentó allí con el cocinero, quien le preguntó por qué no estaba en la fiesta comiendo y bebiendo. Orunmila le respondió que estaba mejor allí, comiendo cualquier cosa que él le diera.
El cocinero le preparó unas golosinas y salió, y volvió después acompañado del Rey, que le dijo a Orunmila que no podía comer en la cocina, pues gracias a él no se había muerto. Lo sacó de la cocina y salió abrazado con él, presentándolo como su salvador y botando del Palacio a todos los médicos.
NOTA: Dos gallinas a ORUNMILA, caldo de cabeza de pescado.
NOTA: Por INTORI ARUN, habla de tuberculosis.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
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Los 16 odù de la familia de Oshe
Oshe Bara (Oshe Obara) · Oshe Bile (Oshe Irete) · Oshe Boro (Oshe Ojuani) · Oshe Di (Oshe Odi) · Oshe Fun (Oshe Ofun) · Oshe Ka (Oshe Ika) · Oshe Kana (Oshe Okana) · Oshe Lezo (Oshe Iroso) · Oshe Meji (Babá Oshe Meji) · Oshe Nilobe (Oshe Ogbe) · Oshe Omolu (Oshe Ogunda) · Oshe Paure (Oshe Iwori) · Oshe Sa (Oshe Osa) · Oshe Trupon (Oshe Otrupo) · Oshe Tura (Oshe Otura)
