Obara Gu-Ofun (Obara Ofun)

Odu de Ifá · Familia de Obara

Obara Gu-Ofun

Obara Ofun · Obara Ma-Ofun

«Por hablar mucho, me cayó la desgracia».
I II · II I · II II · II I
Palabra sagrada

Rezo de Obara Gu-Ofun

Rezo

OBARA NI BAFUN WARA WARA OBARA NI BAFUN WARA WARA ABEYEYE OBARA NI BAFUN OBATALA OMIWO OBARA NI BAFUN EFUN ONIRE AWO ONIFA OBARA NI BAFUN LAYERE ONIRE.

Rezo

BABA LERI BABA LODE OBATALA JEKUA ONI LOMA WA ONIBA OBARA MAFUN BABA OTORI NIWA ELESE OTUN ELESE OSI OBATALA OTA-ENIFA OBATALA MANE YIRE AWO LERI-IFA OBARA TOWA TELEUN OBATALA MONIRE ONIRE JEKUA BABA AWO LERI-IFA.

Canto del signo

Súyere de Obara Gu-Ofun

Súyere

«BABA NI OLONA JEKUA BABA NI IFA».

Súyere de la puerta

«Baba Ni Lodeo Baba Lona Jekua Baba Awo Omo Ni Ifá».

Fundamento

En este odu nace

  • Nació el nerviosismo y la intranquilidad en los seres humanos.
  • Nació el calambre.
  • Nacieron los jorobados.
  • Aquí es un Ifá de suplantación.
  • Aquí el porqué Obatalá no come sal.
  • Aquí el Awó siempre tiene que hacer algo.
  • Aquí habla Obatalá Ogan, el portero de Agayú.
  • Aquí habla de embolia.
  • Aquí el hijo se separó del padre por causa de un hermano.
  • Aquí la tierra tiembla por causa de Obatalá.
  • Aquí habla de daño que le echan en la comida del Awó.
  • Aquí no se puede comer ñame ni fufú de plátano.
  • Aquí por este Ifá hay que echar tres poquitos de agua e Iyefá en la puerta de la casa.
  • Aquí habla Obatalá Yekú Yekú.
  • Aquí se cubre a Obatalá con tela blanca.
  • Aquí los Awoses por mentirosos comieron muerto.
  • Aquí hay que cuidar la puerta de la casa.
  • Aquí no se puede discutir por dinero.
  • Aquí se le debe promesa a los Santos.
  • Aquí se murió el hijo de Olofin.
  • Las hierbas del Odu son: Ajonjolí, frijoles caballero, zarzaparrilla y don-shayo.
Naturaleza del signo

Descripción del odu Obara Gu-Ofun

Este signo ocupa el lugar número 121 del orden señorial de Ifá. Obara-Fun anuncia un gran éxito financiero: a la persona le ha llegado el momento de entrar en un nuevo trabajo o en un negocio venturoso.

Aquí el Awó siempre tiene que hacer algo. Además, cuando una persona está enferma y se le determina este odu, el Awó no se responsabiliza por ella, pero sí le realiza las obras que Ifá marque.

En este odu habla Obatalá Ogan, el portero de Agayú, a quien le partieron las piernas a palos.

Se habla de digestión lenta, es decir, de embolia. Quien tiene este odu no puede acostarse a dormir acabado de ingerir alimentos, porque su digestión es demasiado lenta y eso puede producirle la embolia.

Este odu habla del hijo que se separó de los padres por causa de un hermano y que en el futuro tendrá que hacer por ellos. El que se quedó con los padres les hará la vida imposible.

Aquí la tierra tiembla por maldición de Obatalá, y también nacieron el calambre y el nerviosismo en los seres humanos.

Este odu predice que Shangó está bravo con la persona. Nacieron los jorobados y el porqué Obatalá no puede comer sal.

Por este Ifá no se puede discutir por dinero y mucho menos incomodarse, porque la persona puede echar sangre por la boca.

Este Ifá manda a cuidar mucho la puerta de la casa, pues le pueden estar haciendo cosas para que la persona no prospere.

El odu ordena estar constantemente chequeándose con el médico, pues aquí se habla de nerviosismo y de intranquilidad, y también de calambres en el cuerpo producidos por el castigo de Obatalá. Hay que revisarse bien las partes.

Se advierte que tanto a la persona como al Awó les pueden echar un daño en la comida. Por eso Orúnmila indica que hay que tener cuidado con lo que se come y se bebe, para que el enemigo no lo mate.

Quien tiene este odu no puede criticar a nadie ni hablar mal de otra persona, ni debe decir sus proyectos ni lo que hace.

Aquí a Eshu se le sopla aguardiente. No se puede comer ñame ni fufú de plátano, ni tomar vino de plátano.

Cuando sale este odu hay que echar un poco de Iyefá y tres poquitos de agua en la puerta de la casa, cantando el súyere de la puerta que se recoge más arriba.

Aquí habla Obatalá Yekú Yekú. Este Obatalá es femenino y en tierra Arara lo llaman Lumeyo. Es muy vieja y acompaña a Oduduwa. Usa una corona con 16 plumas de loro y todo lo que se le pone a los Obatalá hembras; su Inshe-Osanyin va en una cajita de plata o de cedro. No le puede dar el sol ni el aire, vive bien envuelta en algodón y lleva 16 piedras separadas de la sopera, que se juntan a ésta cuando van a comer y luego se separan de nuevo. Come gallo blanco y Oke se pone a comer con ella. También se le da carnero blanco: antes de sacrificarlo se pasea alrededor de él dando palmadas y se le canta, y a la octava vuelta se tumba el animal y se le sacrifica. Esta ceremonia, con otros elementos secretos, se hace para que la persona tenga salud y desenvolvimiento. Cuando es el Ángel de la guarda de un hombre, si no tiene impedimento, puede hacer Ifá.

Ifá indica que la persona deberá tomar zarzaparrilla en cocimiento y darse baños también. Con el nombre de zarzaparrilla, y con otros varios, se designa a varias especies silvestres de la familia de las Esmiláceas. Todas ellas son medicinales y sus raíces son depurativas y diaforéticas. El ñame o raíz tuberculosa se considera antídoto de algunos venenos. Esta planta crece en las sierras y en los terrenos pedregosos y áridos. Es una planta trepadora, poliforme, aguijonosa o inerme, con raíz tuberosa y hojas alternas, pecioladas, acorazonadas o alabardadas y por lo común agudas. En Cuba se da bien y se conocen dos tipos: zarzaparrilla cimarrona y zarzaparrilla de palito.

Cuando este Ifá venga Osobo Arun, a la persona se le manda a tomar caldo de jio-jio y tuétano de hueso de res para fortalecerla, y se le hace un sarayeye con un paño blanco, con el que después se cubre a Obatalá.

Aquí los Awoses por mentirosos comieron muerto.

Cuando este odu aparece en un registro ordinario, la persona tiene la costumbre de hablar mucho, y no obstante debe tener cuidado para que sus palabras no le traigan situaciones negativas. Debe evitar comportarse como si supiera más que su jefe o su maestro, y debe evitar la autosuficiencia, para así no perder los beneficios de la humildad y la modestia.

Cuando este odu se pone en una Atena o se escribe en el tablero, nadie debe ingerir ningún alimento en la habitación.

Cuando este odu aparece en Igbodun, se le advierte a la persona que no puede permitir que ninguna relación viva o permanezca con él, que no tiene nada que hacer con una mujer amarilla, que no beba y que haga una fiesta con una chiva y sus familiares después de haber servido a Eshu con un chivo y un murciélago grande.

En Igbodun y en un registro ordinario, la persona se debe cuidar generalmente de una mujer. Debe darle una chiva a Ifá, un perro a Ogún y un chivo a Eshu para que una mujer no lo entregue a sus enemigos. No puede tomar vino de plátano.

Cuando este odu aparece en un registro ordinario para una mujer, se le advierte que no piense en abandonar a su esposo, porque ella se arrepentirá de la acción.

Cuando este odu aparece en un registro ordinario, se le advierte a la persona que debe hacer sacrificio para evitar repetir una acción sin maldad de la cual ella misma fue la víctima. Orúnmila promete que la prevendrá de convertirse en la víctima una vez más.

Cuando este odu aparece para una mujer deseosa de tener hijo, se le dirá que le sacrifique a Orúnmila una chiva y dos gallinas, y de seguro comenzará a tener hijos.

Trabajos del signo

Relación de obras del odu Obara Gu-Ofun

Obra con Obatalá

Se coge tela blanca y se le hace sarayeye al interesado, después se cubre a Obatalá con esa tela, se le toca Agogo y que el interesado le pida. Cuando este Ifá viene Osobo Arun, se le hace el sarayeye con un paño blanco y después con ese paño se cubre a Obatalá.

Baños de zarzaparrilla

Ifá indica que la persona deberá darse baños de zarzaparrilla, hierba del odu.

Para la puerta de la casa

Se echará un poco de aguardiente a Eshu y se soplará Iyefá rezado del Odu y tres poquitos de agua.

La voz del oráculo

Dice Ifá

  • Que usted está atrasado, tiene familia en el campo y muchos enemigos.
  • Recuerde el sueño que usted tuvo anoche.
  • En su casa hay un niño enfermo que es hijo de Obatalá, y usted dijo que lo iba a curar y no cumplió.
  • Usted es amigo de ofrecer y no cumplir.
  • Usted divulga una cosa y está haciendo lo mismo, y ahí está su desgracia, en divulgar de la gente.
  • Usted ha dicho una cosa que es mentira y por ese motivo lo van a ofender, y va a querer pelear.
  • Usted ha hablado de dos personas y después se encontró con una persona y también habló.
  • No coma fufú de plátano y menos ñame.
  • A usted lo van a mandar a buscar del campo y cuando llegue le van a decir que ya no lo necesitan; no se ponga bravo, que el que está haciendo lo que usted iba a hacer se va a ir y después lo van a mandar a buscar.
  • Dele de comer a Eshu.
  • Usted quiso engañar a una persona y el que salió engañado fue usted.
  • A usted lo han convidado a tomar y cuando se fue a poner la copa en la boca, lo hizo con los ojos cerrados.
  • No ande con nadie, como tampoco beba ni coma donde no conoce, pues puede comer muerto y enfermarse del estómago.
  • No sea mentiroso ni sinvergüenza.
  • A usted le están preparando una trampa.
  • Usted no puede discutir por dinero.
  • No se debe acostar acabado de comer.
  • Usted tiene que cuidarse sus partes.
  • A usted le van a echar brujería en la comida.
  • Usted se separó de sus padres por culpa de un hermano y en el futuro tendrá que hacer por ellos.
  • Usted tiene que ir al médico.
  • Atienda a la puerta de su casa, que está caliente.
Sabiduría del signo

Refranes de Obara Gu-Ofun

  • Uno toma purgante y al otro le hace la operación.
  • Por hablar mucho, me cayó la desgracia.
  • Por unirme a esa mujer amarilla, la desgracia llegó.
  • Cuando comí el plátano, la muerte me llevó.
  • Los ojos de las abejas prohíben ver el peligro en el hueco del árbol.
  • Por ser un irresponsable, comí muerto.
Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Obara Gu-Ofun

Eshu del odu

No está especificado.

Las historias del signo

Patakíes del odu Obara Gu-Ofun

1.La cotorra que quiso aprender Ifá

MO TI MO OBARA, MO MO OFUN, BABALAWO ODIDERE ODIFA FUN ODIDERE NOJO TI YI O LO KO IFA LOWO AWOKO.

Se hizo adivinación para la cotorra cuando trataba de aprender Ifá con un sacerdote llamado Awoko. Se le advirtió que debía hacer sacrificio, pero ella no lo creyó necesario, pues lo único que quería era aprender el arte. Sin haber realizado el sacrificio se presentó en casa de Awoko para comenzar el curso.

Tan pronto Awoko pronunció el nombre de Obara-Ofun, Eshu subyugó a la cotorra con el síndrome de creer que ya lo sabía todo, y ella le dijo al maestro que conocía cuanto él pretendía enseñarle. Awoko, que se sentía innecesariamente interrumpido, le preguntó entonces qué era lo que quería aprender, si no era Ifá.

La cotorra, como si estuviera poseída, repitió: «moti mobara, mo mofun», frase que hasta nuestros días se conoce como el signo de la cotorra. Así quedó Obara-Ofun con las dos únicas palabras que la cotorra llegó a conocer de Ifá, porque ella rehusó hacer el sacrificio.

2.La adivinación antes de abandonar el Cielo y la mujer amarilla

Cuando él iba a venir al mundo se hizo adivinación y se le dijo que hiciera sacrificio por los problemas que se iba a encontrar en su casa y por una mujer. Se le indicó sacrificar un chivo a Eshu y hacer una fiesta con una chiva, y se le advirtió que no tuviera ninguna relación con una mujer amarilla y que no bebiera alcohol para evitar una locura pasajera. Él hizo todos los sacrificios; aun así, una mujer amarilla lo siguió desde el Cielo por todo el camino hasta la Tierra.

Llegado a la Tierra se convirtió en un próspero sacerdote de Ifá. Salió de Ife para practicar el Ifismo y llegó a Oyo. Estaba en el pináculo de su carrera cuando se encontró con aquella mujer amarilla que lo había seguido desde el Cielo.

En una ocasión fue invitado por el Alaafin de Oyo para que le hiciera adivinación, y allí fue donde se encontró con ella: ambos se sintieron atraídos como si se conocieran de toda la vida. El trabajo que hizo para el Alaafin resultó tan exitoso que fue ampliamente recompensado, y el listado de los regalos lo encabezaban un hombre y aquella mujer amarilla de la que se había enamorado. Regresó con ella a su casa en Ife.

Cuando sus parientes vieron los regalos que había traído de Oyo sintieron envidia y comenzaron a crearle problemas. Su fortuna empezó a decrecer y, al mismo tiempo, la mujer amarilla que lo había seguido desde el Cielo para destruirlo comenzó su trabajo mórbido envenenándole la comida. De inmediato él empezó a padecer una tos muy severa, que fue deteriorando su fortaleza física para trabajar. Cuando llegó al punto de vomitar sangre, acudió a los Awoses más ancianos de Ifá por adivinación, y al sondear a Ifá apareció su propio odu.

Se le dijo que la fuente de sus problemas estaba dentro de su propia casa y se le recordó su precepto celestial, que él ya no podía recordar: que no podía tener relación con una mujer amarilla. Los Awoses le prepararon la medicina requerida con vino de palma y un murciélago grande (Oloja owonron u Owo) para curarle la tos, y le advirtieron que debía hacer una fiesta con una chiva para su familia, después de haberle dado un chivo a Eshu. Le aseguraron que el peligro de muerte ya había cesado, aunque continuaría con una ligera tos.

Él hizo la fiesta tal como le habían indicado y, por instigación de Eshu, los problemáticos comenzaron a abandonar su casa: todos los familiares que vivían con él y eran responsables del deterioro de sus negocios se fueron. Su esposa amarilla no lo abandonó, pero comenzó a sentirse desilusionada, frustrada y discapacitada. Él, en cambio, empezó a prosperar de nuevo, y la mujer amarilla retornó al Cielo.

EbóSacrificio con un chivo para Eshu y una fiesta con una chiva para la familia.

3.Ataparapa, el abanico armado

Ataparapa era un bandido sin compasión, encantado diabólicamente de forma tal que nadie era capaz de asaltarlo. Antes de convencerse de que no había nadie capaz de atraparlo, fue a casa de Obara-mo-ofun por adivinación para asegurarse contra la Muerte. Se le dijo que hiciera sacrificio con un chivo, un pequeño recipiente que tuviera una esponja y la sangre del chivo.

Después del sacrificio decidió ir al Cielo para hacer amistad con la Muerte. En el curso de su trato con ella supo que los materiales con los cuales había hecho sacrificio en la Tierra eran precisamente los que la Muerte tenía prohibidos: un pequeño recipiente de barro, una esponja y sangre. Con ese conocimiento retornó a la Tierra y continuó con su bandidaje con impunidad, hasta convertirse en una amenaza cada vez mayor para su comunidad, sin que nadie supiera qué hacer con él.

En aquellos días la Muerte venía con frecuencia a la Tierra a llevarse a los que habían sido condenados por sus vecinos o por la comunidad. Cuando se le hizo la petición de que se llevara a Ataparapa, ella decidió pagarle la visita. Al llegar a la casa de su amigo lo encontró sentado con un pequeño recipiente de barro y una esponja, y con mucha sangre regada por toda la habitación. Al ver todas sus prohibiciones, la Muerte salió corriendo rápidamente para el Cielo.

Cuando la gente del pueblo vio que la Muerte no se lo pudo llevar, persuadieron a la esposa para que les dijera cuáles eran las prohibiciones de él. Ella decidió cooperar, pues estaba muy disgustada por las acciones embarazosas que él había traído a la familia, y les dijo que lo único que tenía prohibido era el plátano maduro, y que moriría el día que lo comiera.

El pueblo lo arregló todo para preparar un vino de plátano maduro (Oten) y que él se lo tomara. Después de beberlo regresó a la casa y le pidió a su esposa que le afeitara un Osun pequeño en el centro de la cabeza, donde tenía su fortaleza. Enseguida quedó profundamente dormido y no despertó. Su muerte, sin embargo, trajo aparejados muchos disgustos para la familia.

EbóUn chivo, un pequeño recipiente que tuviera una esponja y la sangre del chivo.

4.Orishanlá cuando venía a la Tierra

EBARA FIFUN KPENEDEN-ODIFA FUN ORISA-NLA OSHEREIGBO OUNTIKOLE ORUN BO WA SI KOLE AYE.

Se hizo adivinación para el mismísimo sustituto de «Dios» en la Tierra, Orishanlá, cuando venía para la Tierra. Se le dijo que tenía que hacer sacrificio para tener el respeto y el honor eterno y universal. Hizo el sacrificio con un carnero y tela blanca, y al llegar a la Tierra se convirtió en la mayor de todas las criaturas creadas por Dios, reverenciada por todos.

EbóUn carnero y tela blanca.

5.La esposa que anhelaba tener un hijo

SHU WAJU KIMI SI EN, ARISINI KO SUAN. ENI TI A SIN IWAJU LONGBE. ADIFA FUN ALABAKE TIN SHE AYA EBARA MO OFUN TON TUN TO RI TOMO DIFA.

«Guía el camino y déjame seguir. Sin embargo, déjalo permanecer en el frente» eran los dos Awoses que hicieron adivinación para Alabaake, la esposa de Obara-Ofun, cuando ella anhelaba tener un hijo. Se le dijo que hiciera sacrificio con dos gallinas y una paloma. Ella lo hizo y comenzó a tener hijos.

EbóDos gallinas y una paloma.

6.Majawote, la madre del Sol

EYE KEKERE OFOJU WO OGBE, OSHUDI KPIRI KPIRI. ADIFA FUN MAA JAWOTE TINSHE YEYE OJO.

«Un pájaro pequeño voló a la manigua y el ano se le agrandó» eran los nombres de los dos Awoses que hicieron adivinación para Maajawote, la madre de la luz del día o sol. Se le dijo que hiciera sacrificio con un gallo, tela blanca y una escoba. Ella hizo el sacrificio y parió al Sol, al cual todo el mundo reverencia y va a su encuentro, pero nadie le mira la cara.

EbóUn gallo, tela blanca y una escoba.

7.Igba Ayirin, la que dejó a su esposo

SE SE SE, WO WO WO. ADAFA FUN IGBAYINRIN AYA EGBORO, ONFI EGBORO SI LE, OLO FE OLUGBO.

Estos eran los Awoses que hicieron adivinación para Igbayinrin, la esposa de Egboro, cuando ella iba a dejar a su esposo para casarse con Olugbo. Le advirtieron que no dejara a su esposo, pues era su hombre desde el Cielo, y que si lo hacía se iría fuera del camino de su destino. Ella estaba demasiado intoxicada con el nuevo vino de Olugbo para oír las advertencias de Ifá; siguió adelante y se fue a vivir con él.

Cuando comenzó a sufrir en casa de Olugbo, volvió donde los dos Awoses por adivinación y ellos le recordaron las advertencias que le habían hecho antes de abandonar a Egboro. Posteriormente ella se disculpó con Egboro, quien estuvo de acuerdo en que retornara. Cuando se mudó de nuevo con su esposo, sus familiares se empezaron a burlar de ella diciendo:

IGBAYINRIN AYA EGBORO, OTO KI EWA RELE, OKO ARO. Igbayinrin la esposa de Egboro ya es hora de regresar a su casa al esposo que te está destinado.

8.El rey de Benin

BO OBA OMO IFA OLIDA, ENI ONI FUEN NIFA MI DA. BO BA MO IBO GEDE, EMO ONI FUEN NI IBO MI GBA. ADIFA FIN OBA ADO NIJO TO FI OMI O JU SHUBERE OMO.

«Si tú sabes Ifá, yo no te daré mi propio Ifá para que me registres. Si tú sabes cómo tirar el Ibo de la adivinación, no te voy a dar el mío para que lo tires para mí». Esos eran los Awoses que hicieron adivinación para el Rey de Benin cuando estaba ansioso por tener un hijo. Se le dijo que hiciera sacrificio con una chiva y dos gallinas. Él lo hizo, y después de eso las mujeres de su harén comenzaron a tener hijos.

EbóUna chiva y dos gallinas.

9.El poema de Obara-Mo-Ofun

En un diálogo con su sacerdote de Ifá, Orúnmila dijo:

OLOBARA FUN TI LO TI LO, OLOBARA FUN TI JON TI JON. ENIKAN KOLE SO FUN PE KI OMO EKU KO MA DELE EKU ENIKAN KO LE SO FUN PE KI OMO EJA KO MA DELE EJA. ENIKAN KO LE SO FUN PE KI OMO EJE KO MA DELE EJE. ENIKAN KO LE SO FUN PE KI OMO ERAN KO MA DELE ERAN. ENIKAN KO LE SO FUN PE KI OMO ENI KO MA WOLE ENI. Olobara debe presionar de todos los lados porque: Nadie puede detener la rata para que visite la rata Nadie puede detener al pez para que visite al pez. Nadie puede detener al ave para que visite al ave. Nadie puede detener al animal para que visite al animal, al igual Que nadie puede detener al humano para que visite otro ser humano.

Orúnmila advirtió que, para que las relaciones entre los humanos fueran beneficiosas, debían hacer sacrificio con cascarilla, osun y miel.

Los ojos de la cascarilla prohíben ver los peligros de Benin: Al igual que los ojos del osun rojo prohíben ver los peligros de Ekiti. Y los ojos de las abejas prohíben ver el peligro en el hueco del árbol.
EbóCascarilla, osun y miel.

10.La adivinación para Bara-Agbonniregun

ARALEMIKAKA AWO OBARA-OFUN (tres veces)! O RO MI GBEDEGBEDE, AWO OLIPOMOJE (tres veces)! ORO MI PO O KELE (tres veces)!

Ifá adivinó para Bara-Agbonniregun.

Canción: Hay mucho dinero en ese lugar; ningún contador jamás contará los granos de maíz que hay en la tierra.

Hojas de IfáMacere semillas de ajé y granos de maíz guinea en un machucador. Escriba el Odu Obara-Ofun con ese polvo. Recite el encantamiento mencionado arriba y mezcle el polvo con jabón prieto. Ponga algunas ikoode (plumas de loro) y algo de jabón en una lámpara de barro nueva. Ponga las plumas de loro en los bordes de la lámpara. El jabón es para lavarse las manos todas las mañanas. Ordene unos cuantos cauris alrededor de la lámpara. Échele unas gotas de sangre de paloma al jabón y agréguele la cabeza de la paloma machucada. Ponga alrededor de la lámpara cuatro pedazos de kolanut. Cante la canción de Ifá mientras vaya haciendo los preparativos antes descriptos.

11.Donde se adivinó para Orúnmila

«Itun me está reformando, Ifá lo está dibujando en mí con su dinero. Los visitantes que vienen de lejos me están mirando». Esto fue lo que se adivinó para Orúnmila, a quien se le dijo que debía hacer sacrificio para poder ver cosas buenas todos los días de su vida. Él oyó y sacrificó.

El sacrificioUn pedazo de tela blanca, una paloma blanca, una gallina blanca y cuatro mil cuatrocientos cauris.

12.La adivinación para Tewogbola

«Dinero abarcado, la esposa abarcadora» fue lo adivinado para Tewogbola, a quien se le advirtió que sacrificara, porque se había previsto que un ave le podría traer bondades. Él oyó y sacrificó.

EbóCuatro palomas, una gallina y dieciséis mil cauris.

13.Cuando Shangó estaba bravo

Cierta vez Shangó quiso quemar a los dieciséis principales Awoses que se habían reunido con Orúnmila. Llamó a Eshu para que le hiciera el favor de traerle tres pipas de combustible, de modo que, cuando Orúnmila saliera de la reunión, poder quemar a los Awoses.

Eshu, al oír lo que Shangó le pedía, fue asombrado donde estaba Orúnmila y se lo comunicó. Orúnmila le dijo: «Busca las tres pipas de combustible que te ordenó Shangó, pero también trae dos pipas de agua, y cuando yo salga, derrama esas pipas de agua en el local».

Shangó, que esperaba a que Orúnmila saliera de la reunión con los dieciséis Awoses, al verlo salir derramó las tres pipas de combustible, que se unieron a las de agua que Eshu había derramado. Cuando le dio fuego, éste se propagó en todas direcciones y así se salvaron los dieciséis Awoses.

Nota: Hay que cuidar la puerta de la casa, que puede estar en candela.

14.Nacieron los jorobados y el porqué Obatalá no come sal

Cuando Obatalá llegó a la Tierra fue a ver a Orúnmila para conocer su suerte y su destino. Éste le hizo Osode, le vio este odu y le dijo: «Usted tiene que hacer una ofrenda con una calabaza, mucha sal y una vara de tela blanca, para que no encuentre una desgracia aquí en la Tierra».

Obatalá se fue y no hizo lo que le indicó Ifá. Empezó a recibir muchas visitas en su casa y un día, después de que se fueron los visitantes, entró Eshu sin ser visto mientras Obatalá dormía. Eshu llevaba una calabaza, se la puso a Obatalá en la espalda y la cubrió con una vara de tela blanca.

Por la mañana, al despertar, Obatalá se dio cuenta de que tenía una enorme joroba en la espalda. Todos le preguntaban extrañados cómo le había salido aquello y, después de mirarlo y volverlo a mirar, huían de su lado.

Entonces Eshu se le presentó y le dijo: «Tú no quisiste hacer sacrificio con la calabaza, el paño blanco y la sal. Por eso serás jorobado y no podrás comer sal».

Ofrenda que no se hizoUna calabaza, mucha sal y una vara de tela blanca.

15.Los Awoses que por mentirosos comieron muerto

En una versión de esta historia, Orúnmila y dos Awoses fueron a visitar a Olofin y se encontraron enfermo a un hijo de éste. Orúnmila le hizo Osode y le mandó a hacer ebó. Sucedió que, cuando pudieron obtener los elementos para hacer el sacrificio, los dos Awoses que habían estado con Orúnmila en el registro le hicieron el ebó sin contar con Orúnmila. Al otro día el hijo de Olofin se murió. Olofin cocinó ñame y se lo sirvió con el muerto en la mesa, para que ellos comieran, pues habían asegurado que con el ebó que ellos habían hecho no habría novedad. Lo hizo para que les sirviera de experiencia.

En la otra versión, Olofin mandó a buscar a tres Awoses para que le hicieran un registro. Los dos Awoses mayores, al ver que salió este odu, le dijeron que no había novedad. Olofin entonces instó al menor a que hablara el Ifá; los mayores se molestaron, ratificaron lo dicho y afirmaron que el menor no sabía. El Awó menor habló y dijo: «Sí habrá novedad, y es un niño que se puede morir».

Los mayores se rieron del Awó menor, y éste entonces le habló en parábolas a Olofin diciéndole: «Al primero las plantas de los pies», «al segundo el cocote», «al tercero las palmas de las manos».

Al tercer día se murió el hijo de Olofin y, sin que los Awoses lo supieran, Olofin los convidó a comer caldo de ñame. Cuando llegaron, a cada uno le dieron una jícara de caldo de ñame. En la jícara del mayor estaban las carnes de las plantas de los pies del niño; en la del segundo, las carnes del cocote del niño difunto; y en la del menor, las carnes de las manos del niño junto con mucho dinero, corales y joyas valiosas.

Al recibir las jícaras, los mayores comenzaron a comer golosamente. El menor, que era Eleni Fun Fun, dijo: «Para yo comer tengo que hacerlo solo, en un rincón», y los Awoses mayores lo criticaron. El Eleni se sentó en un rincón del cuarto y, al sacar la primera porción de comida, vino un Águila y se la llevó. Entonces se fue para otro rincón del cuarto y, en vez de sacar comida, sacó el dinero, las joyas y los corales; se los guardó y se hizo rico.

Los Awoses mayores, por mentirosos, comieron muerto y se murieron.

16.Nació el calambre y el nerviosismo

Obatalá, en la tierra Towa Tilekun, estaba siempre apurado porque no podía resolver sus problemas y no veía a su hijo, que se llamaba Oni-Ifá. Tenía otro hijo llamado Awó Leri-Ifá, que estaba junto a él y que le había hecho un Inshe para poder gobernar aquella tierra. Ese hijo no quería que Obatalá saliera de la casa ni fuera a otras tierras, para que nunca llegara a ver a su hermano Oni-Ifá, pues como lo tenía dominado y enfermo de las piernas por medio de aquel Inshe, si se encontraba con su hermano todo se descubriría.

Hacía mucho tiempo que Obatalá no se miraba, pero llegó a su casa un Awó llamado Otori-Niwá, que lo había mandado Orúnmila para que lo registrara, porque Ogún y Shangó habían ido a casa de Orúnmila a contarle la situación por la que estaba pasando Obatalá.

Cuando Awó Otori-Niwá llegó a la puerta de la casa de Obatalá, echó Iyefá al que le había agregado tres poquitos de agua y entonces empezó a cantar:

«BABA NILADEO BABA ALONA JEKUA BABA AWO ONIFA».

Obatalá se asustó, abrió la puerta y entró Otori-Niwá, que le dijo: «Vengo de parte de Orúnmila a verlo a usted, pero tiene que estar solo, pues no puede haber nadie presente». Este Awó llevaba preparado el ebó que tenía que hacerle a Obatalá. Lo miró, le hizo el ebó al mediodía y le dijo: «Todo lo que usted tiene es culpa de su hijo Awó Lori-Ifá, y le voy a dar prueba de ello. Después que usted lleve el ebó al pie de la mata que está pegada al río, lo sabrá».

Obatalá llevó el ebó, y Awó Otori-Niwá salió para la casa de Orúnmila, pero antes le dijo: «Lleve el agogo y cante»:

«MAYE BABA JEKUA OBARA FUN OBONIRE AWO».

Cuando el Awó Otori-Niwá llegó a casa de Orúnmila, le dijo: «Ya cumplí mi encargo».

Por otra parte, cuando Obatalá llegó a botar el ebó comenzó a sentirse mejor y pensó en lo que tenía que hacer con su hijo Awó Lori-Ifá. Llegó al secreto, sacó el Inshe que había hecho aquel hijo, se echó encima el secreto, se hincó y maldijo a su hijo Awó Lori-Ifá, y éste al momento empezó a temblar y a entrarle el nerviosismo.

Obatalá salió al camino y dijo: «La Tierra seguirá temblando y me dará fuerza hasta que yo llegue donde se encuentra mi hijo Oni-Ifá». Obatalá iba tocando el agogo por todo el camino hasta que llegó a la tierra de Obara Mafun, donde vivía su hijo, y al llegar rezó:

OBARA NI MAFUN WARA WARA OBARA NI BAFUN WARA WARA ABEYEYE ABORIBAFUN OBATALA OMIWO OBARA MAFUN EFUN ONIRE AWO ONIFA OBARIBAFUN LAYELE ONIRE.

Awó Oni-Ifá, que oyó el rezo de su padre, salió corriendo para darle Mo-Foribale. Obatalá cayó de rodillas, nerviosa y con calambre en las piernas, y dijo: «Yo soy tu padre, Jekua Yekú Yekú». Y le dijo a su hijo: «Yo de aquí no me puedo levantar». El hijo le echó una tela blanca para que nadie lo viera.

Obatalá se quedó perplejo al ver cómo vivía su hijo Awó Oni-Ifá, que era muy inteligente, y viendo que él no le había enseñado nada, se sorprendió al oírle decir: «Toda esta suerte que tengo es porque cuando usted me echó al mundo me bendijo. Yo me fui de su lado por causa de mi hermano, pero todo esto que hay aquí es suyo». Awó Oni-Ifá cogió el agogo de su padre y, tocándolo, cantó:

«BABA NI LONA JEKUA BABA MI IFA».

Entonces toda la gente llegó a rendirle Mo-Foribale a Obatalá.

Ebó3 jio-jio, 2 palomas, cabeza de pescado, pedazo de tuétano de res, hierba zarzaparrilla, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, un muñeco de madera de eran, tela blanca, manteca de cacao, cascarilla, tierra húmeda, ropa sudada, pedacitos de palos, cuentas de colores, un huevo, harina de maíz cocinada, mucho dinero.

Distribución: Se pondrán los pedacitos de tuétano a Obatalá y darle sangre de las dos palomas a los pedacitos de tuétano y a Obatalá junto con el Ebó. La cabeza del pescado para el Ebó. La zarzaparrilla para tomar y para baño. Un jio-jio se enreda en la zarzaparrilla para hacer paraldo, que después se introduce en el Ebó. Los otros jio-jio son para Ogún, las cabezas para el Ebó. Si el Ifá viene por enfermedad, se manda a tomar caldo de tuétano de res y jio-jio para fortalecer. Este Ebó va al pie de una mata en la orilla del río, y al dejarlo allí se toca el Agogo de Obatalá.

17.La araña que hilaba

Cierta vez la Araña que hilaba fue a ver a Orúnmila para que le hiciera Osode y le salió este odu. Él le dijo: «Tienes que hacer sacrificio, para que no te quiten una suerte que viene para ti». Además le aconsejó que, si existía algún tropiezo, no se apresurara, pues igual obtendría dicha suerte. La Araña realizó el sacrificio ordenado por Ifá.

Olofin mandó a buscar a la Araña que hilaba y la voz se corrió. La Araña peluda, que lo oyó, se presentó en casa de Olofin y le dieron el puesto. Cuando se presentó la Araña que hilaba, no la aceptaron, pues el cargo ya había sido ocupado.

Viendo Olofin que pasaban los días y la Araña peluda no hilaba, la despidió y ordenó que buscaran a la Araña que hilaba.

Nota: Es un Ifá de suplantación.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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