Obara Guña
Obara Ogunda
«Miramos hacia adelante y no vemos a nadie, miramos hacia atrás y no vemos a nadie».
Rezo de Obara Guña
OBARA GUÑA OWOLOWO EWELWGUE ADIFAFUN OLU ERI KOWO KOMABURO ADIFAFUN IGBA EJA UMBO OBARA OGUNDA IFA NIRE AYE ADIFAFUN ORUNMILA.
En este odu nace
- Nació: Ejá Kalagba. -el pez guaicán o pez pega-.
- Nació: El insecto. -Acto carnal entre familia-.
- Nació: El poder de los ojos del gato.
- Nació: Que Ogue viva dentro de Shangó.
- Nació: Que los afeminados simulan ser hombres.
- Aquí: Habla de operaciones quirúrgicas.
- Aquí: De la persona que se queda sin casa.
- Aquí: Habla de la mujer perseguida por el marido para matarla.
- Aquí: Se puede vivir carnalmente con un hermano /a.
- Aquí: Se le da a Shangó gallo blanco en la puerta de la casa.
- Aquí: Habla del cisne que pasa por el fango y no se embarra.
- Aquí: Oyá vivía esclavizada a Ogún.
- Aquí: Habla las membranas del cuerpo humano.
- Aquí: Hay que hacerse necesario en la vida para triunfar.
- Aquí: Las hierbas del Odu son: Calabaza, ñame, peonía, flor de agua, marilope, parra cimarrona y almendra.
- Aquí: Las enfermedades son: Tumores o quistes (interiores o exteriores), problemas estomacales (úlcera, gastritis).
- Aquí: Es donde Ogue uno es mayor y el otro es menor.
- Aquí: La persona tiene muchos enemigos y no lo consideran.
- Aquí: Hay que hacer Ebó para no perderse.
- Aquí: Matan a la persona por robar mujeres.
Descripción del odu Obara Guña
Obara Ogunda ocupa el número 114 del Orden Señorial de Ifá. Es un signo que habla de reparar la reputación para asegurar el éxito: los negocios de la persona están languideciendo y solo una acción espiritual logrará mejorarlos.
Se trata de un Ifá de amarre. Quien lo recibe no vive enamorado de su cónyuge, pero tampoco consigue marcharse, porque está atado a esa unión. Aquí Oyá vivía esclavizada por Ogún.
Este Ifá anuncia operaciones quirúrgicas delicadas en la cabeza, así como tumores y quistes que pueden aparecer por dentro o por fuera del cuerpo. Habla también de una persona que se queda sin casa y de una mujer a la que el marido persigue para matarla porque se marchó con otro hombre.
Por este Ifá la persona arrastra tres tragedias en su vida: con la justicia, a causa de su mal proceder; con la familia, que la aborrece; y consigo misma, porque no está conforme con lo que tiene.
Aquí la persona se queda dormida en un lugar y allí la trabajan con cazuela de brujo; puede ser obra de su cónyuge, de un amante o de un querido que tuvo.
En este Ifá nació el insecto. Se vive carnalmente con un hermano o hermana de sangre. Se carga el complejo de no haberse casado. Hay un hermano que quiere mucho a la persona. Ha sido engañada. Si se hubiera casado, tendría dos hijos. Aquí se tiene un miembro o un lado del cuerpo más grueso que el otro.
Por este Ifá no se pueden criar los hijos de los hermanos. Hay que hacer obras al pie de Obatalá y de Shangó. Siempre habrá trampas en el camino. Si es mujer, no le gusta el marido que tiene y lo ofende.
Este Ifá habla del cisne que pasa por el fango y no se embarra. El odu habla directamente de las membranas del cuerpo humano. También habla Ogue, que es la soledad y que vive en el mundo del silencio. Se hacen obras con el rocío de la noche. Por este Ifá hay que hacerse necesario en la vida para triunfar.
Cuando este odu se ve en un registro en Osobo, no se puede hacer Ebó con plumas de loro; solo cuando viene en Iré.
Aquí es donde Ogue, uno mayor y el otro menor, viven dentro de Shangó y además viven en casa de Osanyin, que fue quien les dio el poder. Este odu es Kaferefun Yemajá y Oduduwa.
Aquí nació Ejá Kalagba, el pez guaicán o pez pega, que tiene el poder en su cabeza, detecta las nasas y nunca cae en ellas. Se emplea para Inshe-Osanyin o resguardos, para librarse de trampas y para quedar pegado a la posición que se desea.
Por este odu, para los problemas estomacales se toma cocimiento de marilope, mangle y hierba de la vieja.
Aquí nace la duda, y es donde los afeminados simulan ser hombres. Por este Ifá la persona tiene que cuidarse los pies y evitar meterse con mujeres casadas.
Este odu trata de una persona que de enero a enero está trabajando y siempre está mal: la causa es un muerto que se lleva todo lo que gana. Hay trastornos en su camino por una mujer.
Cuando sale este odu se le dice a la persona que estuvo en un lugar donde pasó algo y fue la única que se salvó. Deberá hacer rogación de cabeza.
Este odu marca juramento en Orun. Por este Ifá hay que darle dos palomas blancas a la cabeza de la persona en un cuarto oscuro.
En este Ifá, si la persona es hija de Ogue, es la soledad y vive en el sonido del silencio; por eso nadie la considera en lo grande que es y no le dan directamente de comer.
Ogue
En Cuba, Ogue es un Orisha compañero de Shangó, representado por dos tarros de novillo pintados con listas rojas y blancas. Es patrón de todos los animales con cuernos y, posiblemente, Orisha de los rebaños. Es poderoso y se le tiene muy resguardado. Gracias a un pacto con Shangó, en la actualidad su fundamento se coloca dentro o sobre la batea de éste. Antiguamente, su fundamento consistía en un tarrito con piedra, caracoles y otros atributos.
Tiene un solo toque de tambor, no se posesiona de sus hijos y tampoco se asienta. Se baila en rueda y los danzantes se ponen los dedos índices a cada lado de la frente, imitando cuernos. Come palomas y sus hierbas son las mismas de Shangó. Ogue come paloma aparte de Shangó.
Es oportuno aclarar que, según la documentación yoruba, Ogue es una divinidad secundaria perteneciente al culto y la divinidad de Oro y a Osanyin, por lo que constituye un error atribuir esa deidad a Shangó. Para los yoruba, Oke, la divinidad de la montaña, es quien come las palomas por Shangó, y no Ogue como se piensa.
Súyere de Obara Guña
«Oloju Loju Re, Oloju Loju Ikoko Malamala De, Ogue».
Dice Ifá en el odu Obara Guña
- Que si usted quiere lograr sus deseos, que haga Ebó.
- Tiene una hija que se le ha de ir con el novio, o que ya se fue; no de parte ni le eche maldiciones, porque lo ha de perder todo si hace lo contrario de lo que aquí se le dice, porque ese hombre la va atender muy bien.
- Usted soñó que tenía mucho dinero o que se había sacado la lotería y cuando despertó se puso triste.
- Su marido no le da a usted todo lo que desea; él se levanta muy temprano, y por la noche quiere hacer relaciones sexuales y usted no quiere, él se pone bravo.
- Hágale una misa por la Iglesia a su padre.
- Usted tuvo un sueño malo que se sorprendió; tenga cuidado con sus enemigos, pues le quieren hacer algo y si usted no se hace Ebó, ellos lo agarrarán a usted o a otro de su familia.
- Por el camino le viene una suerte.
- A usted le gusta levantar la mano; respete a los mayores.
- Ustedes son tres hermanos y no son de un mismo padre.
- Usted quiere ir a un punto.
- Usted a de ser adivino y uno de sus hermanos tiene que hacer Ebó, porque si no morirá.
- Usted tiene algo colorado que le quitó a otro hombre, y usted tiene un hijo con él.
- Dele de comer a su cabeza un pescado.
- Usted tiene un hijo con otra mujer.
- Usted estuvo en un lugar donde pasó algo, y fue el único que se salvó.
- Ud. tiene que tener cuidado con operaciones quirúrgicas en la cabeza.
- Si es mujer: su marido la persigue para matarla porque se fue con otro hombre.
- Ud. tendrá tres tragedias en su vida: con la justicia, por su mal proceder; con la familia, que lo /a aborrece; y consigo, porque no está conforme con lo que tiene.
- Usted se quedó dormido /a en un lugar y lo /a trabajaron con una cazuela de brujo; puede haber sido su cónyuge o amante o querido que tuvo.
- Usted tiene un miembro o un lado más grueso que el otro.
- No puede criar a los hijos del hermano /a.
- Usted tiene que hacer rogación al pie de Obatalá o Shangó.
- Si es mujer, no le gusta el marido que tiene.
- Usted está amarrado a su conjugue.
- A usted lo pueden matar por robar mujeres; haga Ebó para que se aleje de esa mujer y se libre de la venganza del marido.
- Usted es una persona que trabaja de enero a enero y siempre está mal, la causa es un muerto.
- Usted tiene que rogarse la cabeza con dos palomas blancas en un cuarto oscuro.
- Tenga cuidado con desobediencia, no sea que se pierda.
- Usted se puede quedar sin casa.
- Usted vive en el sonido del silencio y es por eso que nadie lo considera lo grande que es y no le dan afecto.
Refranes de Obara Guña
- El que no quiere caldo, tres tazas.
- El que lo tiene adentro, es el que se menea.
- El que no lo hace a lo primero, busca y rebusca de nuevo.
- De enero a enero estoy trabajando y siempre estoy mal.
- Miramos hacia adelante y no vemos a nadie, miramos hacia atrás y no vemos a nadie.
- El ruido de ifosi (semillas) no martilla a eleti (hojas).
- Usted no se mudará por los chismes de la Tierra.
Eshu-Elegba del odu Obara Guña
No está especificado.
Patakíes del odu Obara Guña
1.Por qué Shangó tiene que cargar con Ogue
Ogue era un hombre con fama de médico, o más bien de curandero, y así lo tenían en la tribu. Sucedió que en un matrimonio la mujer cayó enferma, y Obatalá mandó a Ogue para que intentara curarla.
Ogue fue a la casa de la mujer con el propósito de sanarla, pero Shangó lo vio entrar. Enseguida se dirigió al lugar donde trabajaba el esposo de la enferma y le dijo que fuera a su casa en ese mismo momento, para que comprobara que ella le era infiel con Ogue, el curandero.
El esposo creyó lo que Shangó le había dicho y se enfureció de tal manera que abandonó el trabajo y, cogiendo un machete, corrió hacia su casa. Al llegar vio a su mujer acostada en la cama y a Ogue parado delante de ella. Empezó a injuriar a su esposa y a Ogue, y sacando el machete trató de agredirlo. Pero en aquel cuarto había una ventana por la que Ogue pudo saltar; salió corriendo y el esposo le salió detrás.
Ogue no conocía el camino por donde corría y cayó en un hoyo del que no podía salir. Acertó a pasar por allí Obatalá, que preguntó qué era lo que sucedía. El esposo de la enferma le contó furioso lo que había dicho Shangó, y como Obatalá sabía bien lo que había ocurrido realmente con aquella mujer y con Ogue, le dijo al esposo que todo era mentira de Shangó, pues Ogue había ido a su casa a curar a su mujer por mandato suyo.
Obatalá mandó a buscar a Shangó y, cuando éste llegó a su presencia, le dijo que él era el responsable de todo aquello y que por lo tanto era él quien tenía que sacar a Ogue del hoyo en el que había caído. Shangó se valió de su maña y logró sacarlo. Cuando Ogue estuvo afuera, Obatalá se dirigió a Shangó y le dijo: por mentiroso te ordeno que, mientras el mundo sea mundo, tú tendrás que cargar a Ogue encima de ti. TO. IBAN. ESHU.
2.Se hizo adivinación para Deyi, el ganadero
Se le pidió a Obara-Ogunda que atendiera a Deyi, el ganadero, cuando éste cayó gravemente enfermo. Cuando llegó a la casa de Deyi ya era muy tarde para hacer adivinación, de modo que prometió hacérsela a la mañana siguiente. El pueblo estaba habitado principalmente por mujeres.
Ya entrada la noche, el culto de las brujas del pueblo envió a algunas de ellas a visitarlo. Cuando le preguntaron a qué había venido, él explicó que debía averiguar qué había hecho Deyi para enfermar de aquella forma y por qué su enfermedad no respondía al tratamiento. Las brujas le respondieron que el hombre estaba enfermo por su tacañería: le informaron que, a pesar de haber obtenido grandes ganancias en su negocio de ganadería, no consideraba necesario hacer ningún sacrificio. Le advirtieron que, si quería que Deyi se pusiera bien, tenía que hacer sacrificio a la noche con dos pájaros y dos de cada uno de los animales.
Después, en la mañana, cuando Obara-Ogunda hizo la adivinación, le dijo a Deyi que la única manera de sanar era hacer sacrificio con dos de cada uno de los diferentes pájaros y animales. Él rehusó amablemente hacerlo. Obara-Ogunda, enojado, regresó a su casa sin hacer nada más por Deyi.
Con el tiempo Deyi se puso bien y volvió a sus negocios. Un día, al regresar del mercado, todos sus pájaros y animales se metieron en su habitación, recogieron sus ropas y echaron a correr hacia el bosque. Según se iban, comenzaron a cantar:
Cuando Deyi volvió para saber qué había pasado, mandó a buscar rápidamente a Obara-Ogunda. Finalmente hizo el sacrificio y salvó su vida, pero ya había perdido su ganado.
3.Se hizo adivinación para Agbe y para Onne
El pájaro llamado Agbe en yoruba y Awe en Benín era amigo del cocodrilo, Onne. Agbe y Onne fueron por adivinación y a ambos se les dijo que debían hacer sacrificio: Agbe debía sacrificar una guinea, y Onne un chivo y el tablero de Ifá (Akpako). Los dos hicieron los sacrificios.
Onne le explicó a Agbe que los seres humanos estaban detrás de él y le pidió ayuda. Agbe le aseguró que siempre le daría una señal cada vez que sus enemigos humanos vinieran a atacarlo.
Poco después llegaron los hombres con instrumentos para capturar a Onne. Tan pronto como Agbe los vio, comenzó a cantar:
Cuando Onne oyó el aviso, se introdujo dentro del agua y se cubrió la cabeza con el tablero que le habían preparado después de hacer el sacrificio. A pesar del veneno que los cazadores derramaron en el agua, aquello no le afectó. Así fue como desarrolló su estrategia de supervivencia.
4.Se hizo adivinación para Gberesi antes de casarse
Ese fue el Awó que hizo adivinación para una muchacha llamada Gberesi, del pueblo de Eka-Awunsi, cuando ella se iba a casar con un hombre del pueblo de Ominikun. Se le dijo que hiciera sacrificio con un chivo y un gallo para que se regocijara con un matrimonio exitoso. Ella hizo el sacrificio y el Awó le preparó unas hojas para que se bañara. El matrimonio le trajo una felicidad duradera de distintas maneras.
5.Se hizo adivinación para las dieciséis brujas
Estos eran los cuatro Awoses que hicieron adivinación para las dieciséis brujas cuando ellas trataban de conocer el secreto de la prosperidad de Orúnmila.
Orúnmila les dijo que todo aquel que deseara conocer el secreto de la vida debía oír el salmo del tablero de adivinación. Todo el que desea tener dinero, matrimonio e hijos debe apelar a la adivinación y al sacrificio, pues éstas son las raíces de la prosperidad.
Las brujas oyeron el poema de la prosperidad y se fueron felices y satisfechas.
6.Se hizo adivinación para el rey y el pueblo de Idanren
Cuando Obara-Ogunrere se fue del Cielo, se le advirtió que debía hacer sacrificio a Ifá con una chiva y el cuchillo de Ifá (Aza), y darle un chivo a Eshu. Se le dijo que hiciera sacrificio para vivir larga vida en la Tierra, y así lo hizo.
Se convirtió en un sacerdote famoso de Ifá en la Tierra y más tarde viajó a la tierra de Idanren, donde hizo adivinación para el Rey. Le dijo que en su familia no se acostumbraba a vivir mucho tiempo y que ya era el momento de cambiar aquel infortunio. Le indicó además que tenía que hacer sacrificio con una chiva, un chivo, un perro y un cuchillo de Ifá, y le aclaró que a partir de ese momento no debía tocar la tierra con su cabeza por ninguna otra divinidad que no fuera su propio Ifá.
Después de la partida de Obara-Ogunda, algunas personas vestidas de blanco que iban a hacer plegarias visitaron el pueblo y convencieron al Rey de abandonar todo culto a cualquier otra divinidad, excepto a su Dios extranjero. El Rey abandonó entonces sus divinidades ancestrales y a Orúnmila. Las cosas pronto se pusieron difíciles: sus subordinados se pusieron en su contra por haber abandonado todos sus ritos tradicionales. Finalmente mandó a buscar a Obara-Ogunda, quien lo culpó por su adoración a una divinidad extraña. Pudo enmendarse haciendo sacrificio con un carnero y dos palomas, y después del sacrificio sus súbditos le restituyeron su honor y su respeto.
7.Se hizo adivinación para Olofin Iwatuka
Miramos hacia adelante y no vemos a nadie, miramos hacia atrás y no vemos a nadie.
Esto fue adivinado para Olofin Iwatuka, a quien se le dijo que debía hacer sacrificio si quería tener su casa llena. Él preguntó cuál era el sacrificio, y se lo indicaron. Se le advirtió, además, que debía cambiar de nombre después del sacrificio.
8.Se hizo adivinación para Olu-Iwo
La casa de Olu-Iwo era buena, y su pórtico era bueno también.
Esto fue adivinado para Olu-Iwo, a quien se le dijo que nunca cayera en el desprestigio. También se le advirtió que hiciera sacrificio para evitar una muerte prematura. Él oyó y sacrificó.
Ellos dicen: El ruido de ifosi (semillas) no martilla a eleti (hojas). Usted no se mudará por los chismes de la Tierra.
9.El camino del espiritista
Había una vez un hombre llamado Agba Logba, que tenía varias mujeres con las que había tenido varios hijos; entre todos ellos solo uno era varón. Sus demás hermanas se burlaban de él, porque parecía medio entretenido. Aquel muchacho llevaba por nombre Baba-Luaye y era mimado por su madre, la cual no llegó a tener más hijos, siendo ésa la causa de que se esmerara en su cuidado y en su enseñanza.
Ella vivía preocupada por la situación que su hijo atravesaba entre sus hermanos y aun con su propio padre, pues éste se avenía a los manejos del muchacho. La madre le había enseñado desde muy temprana edad todos los secretos que ella dominaba a la perfección, con la intención de que, al llegar a la mayoría de edad, pudiera valerse de esos conocimientos. El muchacho demostró bien pronto su aptitud para las enseñanzas recibidas.
Un día la madre le dijo: hijo mío, te voy a decir un último secreto, pues siento que me queda muy poco de vida y quisiera que me pongas atención a lo que te voy a decir. Deberás conservar este amuleto, con el cual podrás trasladarte de un lugar a otro sin necesidad de utilizar ningún medio de transporte, sino únicamente frotando y rezándole a este amuleto que te estoy dando; eso será suficiente para que puedas trabajar con relación a las personas que quieras ayudar o favorecer, como también a las que quieras destruir.
Pasado un tiempo la madre murió, y días después Baba-Luaye quiso poner a prueba los conocimientos adquiridos de su difunta madre. Aquel día, muy temprano por la mañana, se dirigió hasta la salida del pueblo, se sentó allí a frotar el amuleto y al poco rato cayó en estado de trance, en el cual se vio volando por el aire. Ya en ese estado se dirigió a otro pueblo distante del suyo, donde había un rey muy avaricioso que en aquellos momentos pretendía invadir su tierra.
Al ver lo que se tramaba contra su pueblo, regresó rápidamente y, ya en su estado natural, fue a ver al rey para contarle lo que pretendían hacer contra su reino. El rey y los consejeros de la corte, en vez de prestarle atención, hicieron todo lo contrario: se burlaron de él y no creyeron nada de lo dicho. Baba-Luaye se marchó del pueblo hacia lo más intrincado de la selva, y allí construyó una choza en la cual pudiera guarecerse.
No pasaron muchos días cuando el pueblo fue invadido por aquel rey, que mandó a decapitar al rey derrotado. Pero cuál fue su sorpresa al ver que, en el momento en que se iba a ejecutar la sentencia, surgió un ejército más poderoso y más numeroso que el que había invadido aquella tierra. Ante el asombro, trataron de entrar en batalla, pero cuando empezó la lucha aquellos soldados mágicos surgidos de la nada y dirigidos por Baba-Luaye destrozaron al ejército agresor, sin dar tregua hasta dejar sin vida a todos los invasores.
Pasado aquel momento, aquellos seres dirigidos por Baba-Luaye, que no eran más que Iwin (espíritus), desaparecieron de igual forma como habían llegado. El rey, por su incredulidad, estuvo a punto de perder la vida. Cuando pudo ver a Baba-Luaye le rindió Mo-Foribale, pidiéndole perdón, y al mismo tiempo lo nombró Alafin ni ipo Oku, siendo querido y admirado por todo el pueblo.
Nota: Después de terminado el Ebó se le dará el gallo a Egun. Las palomas para rogación de cabeza.
10.Cuando los peces chiquitos no hicieron Ebó
Olofin iba a dar una fiesta y necesitaba muchos pescados frescos. En esos días los peces fueron a registrarse con Orúnmila, quien les advirtió que un gran mal les venía y que, para librarse, debían hacer Ebó. Los peces pequeños no obedecieron las palabras de Ifá, por lo que solo los peces grandes hicieron el Ebó indicado.
Cuando los emisarios de Olofin fueron a buscar los pescados para la fiesta y tiraron el jamo al mar, todos los peces grandes que habían hecho Ebó se escaparon, porque chocaban con los tableros que había en el Ebó; pero los peces chiquitos, que no lo habían hecho, cayeron dentro del jamo.
11.Los dos soldados
Había dos soldados que fueron reclutados para la guerra. Uno de ellos le dijo al otro que, antes de ir a la batalla, tenían que registrarse y hacer Ebó para no perder la vida en ella. El amigo respondió que él no haría nada, por lo que el primero fue solo a donde estaba Orúnmila e hizo el Ebó.
Ya en el campo de batalla, el hambre era muy fuerte y solo tenían ñame para comer. El que hizo Ebó se comió el ñame crudo y siguió la marcha. El otro amigo, que no había hecho Ebó, se detuvo, encendió candela y comenzó a cocinar el ñame; en eso fue descubierto por el enemigo y lo mataron.
12.La pérdida de los pies
Ogún tenía una mujer, y llegó otro hombre y se la llevó. Entonces Ogún persiguió a aquel hombre incansablemente, poniéndole trampas para que cayera en ellas. Tanta fue la persecución que el hombre cayó en una trampa; Ogún cogió su machete, le cortó los pies y el hombre murió.
13.Cuando Ogue no tenía dónde vivir
Ogue se encontraba solo y nadie lo consideraba, por lo que decidió irse de donde estaba. Se quedó sin casa y nadie lo quería; entonces se encontró con la enfermedad (arun) y se puso a vivir allí.
Olofin había visto en una tierra limpia a dos personas.
14.La calabaza podrida
La calabaza tenía muchos dueños que la reclamaban, pero estaba podrida por dentro. Cuando la fueron a abrir, se dieron cuenta de que no servía.
15.Cuando Obara Guña no quería trabajar
En este camino Obara Guña no quería trabajar, y Olofin mandó a Ogún a que le diera golpes con siete palos fuertes.
16.El cosechero de maíz
Había un cosechero de maíz que echaba basura en el tronco de las matas para que progresaran. La siembra se le perdía, y fue a donde estaba Orúnmila, quien le vio este odu y le mandó a hacer Ebó. Así el cosechero resolvió su problema.
Nota: Se pregunta si se le da de comer a Eshu y a las tinajitas. Esto es para que no entre la basura en la casa.
17.La droga
Había un loco que hacía negocios con medicamentos que contenían estupefacientes, y lo sorprendieron. Se hace negocio con drogas, la persona es viciosa y puede ir a prisión.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
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