Obara She
Obara Oshe
«El mal rodea al bien. El mal y el bien están en la misma persona».
Rezo de Obara She
OBARA SHE OFUTERE OBARA SHEKE ODILARA KORUGBO OGUNSHE AWO OBARA OBASHE AWO EYELE AWO OUN AWO KAFEREFUN OBA KAFEEFUN ODU KAFEREFUN ORUNMILA.
En este odu nace
- Nació: El aguijón a las abejas para defenderse.
- Nació: El bien y el mal.
- Nacen: Los tamales.
- Aquí: Es donde el aprendiz observa al maestro.
- Aquí: Los Babalawos deseaban saber más que Orúnmila.
- Aquí: Es donde el maestro tiene que tomar medidas para que el aprendiz no se quede con todo lo suyo.
- Aquí: Habla de chismes y calumnias.
- Aquí: No se puede desenredar madejas ni comer tamales.
- Aquí: A las abejas les costaba trabajo alimentarse.
- Aquí: Habla la casa de barro.
- Aquí: Es donde los hijos desengañan a los padres, cuando estos pierden las ilusiones puestas en ellos de niño.
- Aquí: Se le pone un panal de abejas a Shangó.
- Aquí: La persona tiene un muerto que le habla en el oído y le da la virtud de la adivinación.
- Aquí: Hay que recibir a Oyá y Azojuano (San Lázaro).
- Aquí: El mal rodea al bien. El mal y el bien están en la misma persona.
- Aquí: Hay que cuidarse el cerebro.
- Aquí: Hay que tener a Egun y Osha a la misma altura.
- Aquí: Habla del desarrollo del sexto sentido.
- Aquí: Se sacude la mata, la hoja que está buena se queda, la que está mala se cae.
- Aquí: Es donde el Egun para manifestarse necesita de una persona que lo acople.
- Aquí: Para la salud hay que hacerse sarayeye con un parguito y hierba: álamo y atiponlá.
- Aquí: Hay que hacer una gran obra con una lengua en la casa.
- Aquí: Habla del desarrollo del sexto sentido.
- Aquí: Las hierbas son: Caucho, pandora, taveque, aguinaldo blanco, penca de guano, jia blanca.
- Aquí: Habla de Abikú.
Descripción del odu Obara She
Obara She ocupa el lugar número 120 dentro del Orden Señorial de Ifá.
Este signo trata de las maneras de gobernar y controlar las fuerzas de la naturaleza. Quien lo recibe necesita una limpieza que lo libere de una energía negativa que trae encima.
Este es el terreno donde el aprendiz observa al maestro; donde los Babalawos deseaban saber más que Orúnmila; y donde el maestro se ve obligado a tomar medidas para que el alumno no termine quedándose con todo lo que es suyo.
Aquí nacen los tamales. El secreto del odu está en rogar la cabeza con frutas y los pies con tamal.
Este odu habla de chisme y de calumnia. La persona no puede desenredar madejas ni tamales. Se barre la casa hacia una esquina de la misma y sobre esa basura se pone a Eshu; después todos se limpian con un pollo y se le da a Eshu ahí mismo.
Aquí le nació el aguijón a la abeja para defenderse, pero cuando lo usa se muere. También a la abeja le costaba trabajo alimentarse, y por eso hay veces en que a la persona le falta la comida.
«Onile Alafia Obara Shé fun Kuakuá ni Omó Shangó Omó Obatalá oni Shango ba ese onile Onile Alafia».
Onile Alafia es el nombre de Shangó, que es el mismo hijo de Obatalá, aquel que cuando se enfurece hace temblar la tierra.
Aquí habla la casa de barro. Es también el lugar donde los hijos desengañan a los padres, cuando estos pierden las ilusiones que habían puesto en ellos desde su infancia.
Para una mujer, no para un Abikú, se le hace un Ebó en el monte con un chivo. Se da éste en el monte al pie de una mata y se limpia o lava la cabeza de la mujer con hierba Kuakanshela (parra cimarrona), agua, jabón, manteca de cacao y la sangre del chivo. El chivo se le sacrifica a Shidoku, el rey de los Abikúes.
En este Ifá se prepara un cinturón tejido con hilos de los cuatro colores rituales y se lava con Omiero de Jobo y Espantillo; se le da una jicotea junto con Shangó y después se usa en la cintura. Además, a Shangó se le pone un panal de abejas.
En este Ifá la persona tiene un Egun que le habla al oído y le da gran virtud adivinatoria: si lo oye, progresará más. A Shangó se le pone en la batea un caracol en forma de oreja y, tiempo después, lo carga y lo usará encima.
Por este odu se es hijo de la envidia y la traición. Hay que cuidarse los pies. No se enredan ni se desenredan chismes.
Cuando viene en Iré, la persona de este odu debe vivir en el campo; cuando viene en osobo, deberá vivir en la ciudad. Se le debe tocar tambor de fundamento al Osha que lo pida. Para un Awó o Aleyo con Awafakan, su osobo son las mujeres de ojos azules. Por este odu a la persona se le avienta el vientre.
Este es un odu de Abikú, y por eso sus hijos son Abikú, porque el padre y la madre también lo son. Aquí se llora por los hijos que se le han muerto, que todos eran Abikú, y que siempre están persiguiendo a la persona. Por eso hay que hacerle obra en el monte y lavarle la cabeza tal como quedó señalado para estos casos.
Para mujer: tiene más de un marido. Que se tranquilice y no corra tanto de acá para allá con los hombres, para que se libre de enfermedades sexuales graves y de tragedias. Su marido o su amante la quieren matar. También deberá tratar a su marido con cariño y no maltratarlo de palabras.
Hay que decir en este odu que con el dinero no se resuelve todo: más vale corazón limpio y conciencia tranquila que el dinero mal habido. Tampoco se puede ser orgulloso ni burlarse del que sepa menos que uno.
Hay que tener cuidado al enseñar a una persona que después va a saber más que uno y lo puede perjudicar. Obara She no puede enseñar. Por este odu hay que usar una pluma de loro o cotorra en la cabeza.
Obara She tampoco puede decir que sabe, porque se queda bruto, ya que nadie lo enseña. Hay que recibir a Oyá y a Azojuano, y servirle a los Egun. Aquí es donde el Egun, para manifestarse, necesita que una persona lo acople. Hay que tener a Egun y al Santo a la misma altura. Por este odu hay que contar mucho con Eshu y atenderlo especialmente.
Este odu habla del desarrollo del sexto sentido. Es el Ifá de las mentiras salvadoras y es la verdad que saca la luz, que es el bien entre todos. Aquí está el nacimiento del bien y del mal. El mal rodea al bien: hay que cuidar el bien que se tiene. El mal y el bien están en la misma persona, que es un magneto que atrae lo uno y lo otro.
Hay que cuidarse el cerebro, que es el órgano más importante que la persona tiene. Hay que cuidarse de levantarle las manos a la gente con palos, piedras u otro elemento, porque puede matar a alguien e ir preso. Por este odu se deberá recibir a Olokun para la prosperidad.
Abikú Egbe Orun
Estos Abikú son los que nacen y vuelven a morir, y que viven en sociedad en Orun, el Cielo. Aprovechan cualquier oportunidad para bajar del Cielo a la Tierra y encaramarse temporalmente en el vientre de alguna mujer incauta que pase por los parajes solitarios donde ellos acostumbran a vivir. El conocimiento de estos seres y entidades está muy extendido por toda el África Occidental, donde reciben distintos nombres. Ejemplo de ello tenemos en:
YORUBA, IBO, HAUSA, FANTI, EWE, ABIKU, OGBANJE, DANWABI, KOSAMAN, NARAISA.
Para representarlos en los grandes secretos, los Babalawos tienen 8 estatuillas de madera de 20 centímetros de alto: 6 son Abikú y 2 son los Ibejis. Estos Ibejis son SALKO y TABALI, ORIAPIN y ORIAPINA, que vienen al mundo con pedazos de zurrón encima de sus cabezas, lo que los aproxima a la sociedad de los Abikú.
Su fiesta es el 27 de septiembre y viven alrededor de la Ceiba. Entre los alimentos que se les ofrecen están:
- OKARA — Pan
- OKU — Ñame en pasta
- OBELA — Salsa viscosa a base de.
- FRURU — Frijoles negros hecho tamal
- ADALU — Ídem pero de colorados
- EKRU — Ídem pero de carita
- OLELE — Ídem, de carita con bija
- AGUADDO — Maíz finado
- ERAN DIDIN — Carne frita
- EJA DIDIN — Pescado frito
Estos Abikú tienen nombres característicos de ellos. El rey de ellos se llama Shidokú. Entre los más notables están:
- AIYEDUN — La vida es dulce
- AIYELAGBE — Nosotros nos quedamos en el Mundo
- AJA — Perro
- AJE IGBS — La riqueza no está perdida
- AKISATAN — El que no portara más andrajos
- AKUJI — El que está muerto y revive
- APAARA — El que frecuenta mi casa
- AYORUMO — Va al cielo y vuelve
- BANJOKO — Sentado junto a mi
- DUROLILU — Atiende al señor
- DUROJAIYS — Queda por gozar la vida
- DURO ORUKE — Quédate y serás mimada
- DURO SINMI — Quédate para enterrarse
- DURO SHOMO — Quédate para hacer los niños
- DURO TOYE — Quédate para recibir un título honorífico
- DURO WOJU — Quédate para mirarme los ojos
- EBE LOKU — Suplica para que él se quede
- ENI LOLOBO — Alguien que en parte volvió
- ENUN KUNO NIIPE — El que consulta está fatigado de dar sus condolencias
- IOBE KOYU — La manigua rechaza a éste
- IKU FORYIN — La muerte le perdona
- ILETAN — La tierra está terminada
- JFARI OGRE — Deja que nosotros te llamamos
- KIKE — Indulgente
- KOJEYU — No consientas mas a morir
- KOKUMO — No mueras mas
- KONIBIRE — El no se va a mas de este lugar
- KOSILE — El no se va a enterrar más
- KOSOKO — El no va a cruzar más la tumba
- KUMAPAYI — La muerte no mata más a aquel
- KUTI — El no está completamente muerto
- MAKU — No mueras más
- MALOMO — No te irás más
- MATANMI — No te caerás más
- OBI MESAN — No tomaras la revancha
- OKURO TAN — El nombre se acabo
- OKU SE HIN DE — El cadáver que vuelve
- OMATUNDE — El niño reencarnado
- ORUNKUN — El cielo está lleno
- ROTINI — Sopórtame a mi
- TAMI MOWO — Que sabe tomar con cuidado
- TIJUIKU — Avergonzado de la muerte
- JEKIN NIYIN — Dame tu precio
Aunque existen numerosos Odus que hablan y tratan de los Abikú, se exponen a continuación los principales que tratan de ellos, con sus sentencias y por orden:
- OTRUPON OGBE — Hay que tomar cuidado con los Abikú, si no ellos le vuelven a llevar al Cielo.
- IROSO UMBO — Las ofrendas pueden retener a los Abikú en el Mundo.
- OSHE OMOLUO — Donde nacen los subterfugios para retener los Abikú en el mundo.
- OGBE FUN — MASETAAN se queda en el mundo.
- OTURA SA — OLOIKO está en la cabeza de la sociedad de los Abikú.
- ODI MEYI — ASHEJEJE JAVE, hijo de ORUNLA ABIKU, se queda en el mundo la decimasexta vez que vive.
- OFUN JUANI — Donde los Abikú arriban al mundo por primera vez en la ciudad de AWANJE.
- IRETE IROSUN — IYA JANJASA no deja a los Abikú quedarse en el mundo.
- OBARA IROSO — Donde nace ABEYI OLUKESAS en la ciudad de Itaké y se crea la sociedad OMO FGBE ORUM.
- OBARA OSHE — Se desarrolla Shidokú, el rey de los Abikú.
Las hierbas secretas para ceremonias a los Abikús son:
- ABERIKUNLO — Espanta muerto
- AGICI MAGBAYIN KANNA — Platanillo de jardín
- IDI — Terminalia
- IYA AGBOKIN — Aphia o Mariwo
- LARA PUPA — Higuereta roja
- OLOBUTOJE — Piñón de Botija
- OPA BMORF — Malva Blanca
- EWE NIJE — Escoba Amarga
Los rezos para trabajar esas hierbas son los siguientes, con su traducción al castellano:
1- EWE ABERIKUNLO ISINKU ORUN EPRINDA (Hoja de Aberikunlo, sepulturero del Cielo, revívelo) 2- EWE AGIDIMAGBAYIRE OLORUN MATIKUN (Hoja cierra la puerta OKU MO la del Cielo) 3- EWE IDI IONI IKI ONA ORUN TSMI DI (Hoja de Ide dice que el camino del Cielo está cerrado para mi) 4- EWE IYA AGBONRIN KIRIN ONS TIN KO (Hojas de no camina GBORUN por el largo camino que lleva al Cielo) 5- EWE LARA PUPA NI OSUN AWON ABIKU (Hoja de LARA PUPA es el Osun de los Abikú) 6- OLOBOTUJE AJE KI MI ABIKU ONO (Hoja de no me dejes parir los niños Abikú) 7- OPA EMERE KIFETI FI KU YIO MA OVON (Bastón de EMERE no me BA RI OPA EMERE jes morir, complace en esto, bastón de EMERE) 8- EWE NIYE OLONU KOKO IGBE KEKEREKA (Hoja de EWE NIYE recuerda KANI WA UMBO CADA dale que fui niño pero no he vuelto)
Estas hierbas se ponen en el tablero y se rezan primero los Odus; después se les rezan los secretos de estas hierbas. Después se cogen y se ripian en un mortero, mejor dicho, en un pilón, y se prepara el omiero con el cual se lava el cuerpo del niño Abikú que se vaya a preparar. Aparte de los Ebó correspondientes al signo que salga.
Patakíes del odu Obara She
1.La adivinación hecha antes de abandonar el Cielo
Antes de salir para el Mundo se le hizo adivinación y se le advirtió que hiciera sacrificio, porque iba a ser muy próspero, pero al mismo tiempo tendría muchos problemas. Se le indicó que el sacrificio lo hiciera en Orita-Ijaloko con un mazo de ñames, un racimo de plátanos, maíz y ñame molido y una bolsa de monedas. Él realizó el sacrificio y fue a donde estaba Dios a recibir la bendición antes de dejar el Cielo.
Al llegar a la Tierra se puso a trabajar la tierra y a practicar el Ifismo, pero no le estaba yendo bien y durante mucho tiempo no pudo costear un matrimonio. Invitó entonces a otros Awoses para que le hicieran adivinación y le dijeran qué debía hacer para terminar con aquella situación. Se le dijo que hiciera sacrificio con un mazo de ñames, maíz, un racimo de plátanos y una bolsa de dinero. También se le indicó que decorara su altar de Ifá, que lo sirviera con una gallina y que se diera un coco a su cabeza. Era tan pobre que tuvo que pedir prestadas las telas para decorar el altar, y cuando estaba en la matanza de la gallina a su Ifá la sangre manchó la tela prestada. Más tarde devolvió las telas a la mujer que se las había prestado, agregándoles algunas bebidas y kolanuts.
Un día, muy temprano en la mañana, estaba parado frente a su casa cuando vio pasar a la hija del Obá, llamada Seke. Ella lo saludó y, después del intercambio de saludos, le explicó que venía a visitarlo. Él la hizo pasar y ella le dijo que venía a ofrecérsele en matrimonio, porque había observado que hacía mucho tiempo que él no tenía esposa. Él respondió que era un campesino pobre y que no tenía dinero para mantener una esposa, pero ella insistió de todas formas en casarse con él.
Después de vivir con él cuatro días, ella decidió regresar a su casa para informarle su decisión a su padre. Le dijo que había conocido a un hombre y que quería casarse, y el padre le pidió que lo invitara a la casa para conocerlo. Ella volvió donde Orúnmila y le transmitió el deseo de su padre. Él no quería ir porque no tenía ropa presentable, pero ella le hizo ver que no estaba invitado a un desfile de ropas ricas y que no tenía nada que temer. Con ese razonamiento, él decidió acompañarla.
Cuando llegaron al palacio, el Rey encontró a Obara She muy apuesto. Estuvo inmediatamente de acuerdo con el matrimonio y llamó a sus tesoreros para que reunieran joyas para su hija y las llevaran a la casa del esposo. Le dijo que no tenía que dar ninguna dote, pero que debía pagarle con un homenaje anual. Después de bendecir el matrimonio y pedir por la pareja, estos se marcharon.
La esposa comerciaba con el capital que su padre le había entregado, mientras la granja de él también comenzaba a florecer, y pronto fue capaz de construir su propia casa. Al finalizar el año, recolectó los mejores ñames de su granja y se los envió a su suegro junto con plátanos, maíz y kolanuts, e hizo que su esposa vendiera muchísimos ñames en el mercado. Allí, la hija de Olokun encontró aquellos ñames muy atractivos y, cuando le dijeron que eran de la granja de Obara She, se prometió encontrarse con él.
Cuando se despejó el mercado, la hija de Olokun cogió su bolsa y fue con la Akpetebi a encontrarse con Obara She. Ellos no sabían que la visitante era la hija de Olokun. Antes de dejar el mercado para dirigirse a la casa, ella despidió a los pajes que la acompañaban y les dijo que regresaría en cinco días. Después de intercambiar cumplidos, le dijo a Obara She que había ido para casarse con él. Él replicó que no tenía nada, que era un simple granjero, pero ella insistió en que con la granja era suficiente. Cinco días después se marchó prometiendo regresar con sus pertenencias.
Fue cuando ella volvió con su equipaje y sus riquezas que se percataron de que era la propia hija de Olokun. Después le dijo a Seke, la esposa del señor, que no fuera más al mercado, que a partir de ese momento ella comerciaría para la familia. Con el tiempo, Obara She se convirtió en un personaje muy próspero, y cuando el Rey vio cuánto había prosperado, lo hizo Shasere y Primer Ministro del reino.
2.Los dos hombres que aprendieron a hacer las marcas tribales
El síndrome de todos conocidos previno a Awosi para que adquiriera el mismo nivel de conocimiento que Ukpere: ese fue el nombre del Awó que hizo adivinación para Akpere y Awosi cuando iban al Cielo para aprender cómo hacer las marcas tribales.
Cuando llegaron al marcador de cuerpos del Cielo, Akpere fue el primero en aprender cómo se hacían las marcas. Terminadas las marcas en Akpere, le tocó el turno a Awosi; pero tan pronto le hicieron la primera marca en la espalda, este le dijo al maestro que ya estaba preparado para hacer todas las marcas. El maestro los despidió para que regresaran a la Tierra y le hicieran las marcas a otros de la misma forma en que se las habían hecho a ellos.
Akpere fue capaz de diseñar marcas de tribus de varias formas, pero cuando Awosi llegó a su casa solamente sabía hacer una marca simple y no sabía cómo hacer otras. Es por eso que algunas tribus tienen una sola marca tribal y otras tribus tienen muchas.
Cuando este odu aparece en un registro ordinario, se le advertirá a la persona que debe ser paciente y humilde en los negocios o comercios que está aprendiendo, para que pueda conocer todo de la profesión. Debe evitar alardear de sus conocimientos.
3.Okpere, el esclavo de Onidoko
Obara She no se manifiesta para otros, excepto para aquellos a quienes les aparece en adivinación y hacen el sacrificio señalado. Ese fue el Awó que hizo adivinación para Okpere, el esclavo de Onidoko, cuando iba a emplear el arte de Awó para resolver los problemas de su amo.
Cuando Okpere encontró a su amo lamentándose de no tener hijos, decidió ayudarlo. Preparó las medicinas necesarias que debían utilizar el amo y sus esposas, y después viajó para la práctica de Ifá. Pasado un tiempo regresó del viaje y encontró que las esposas de Onidoko le habían dado un hijo cada una y que la felicidad familiar era visible. Onidoko agradeció a Okpere su ayuda y le mostró cuánto lo apreciaba dándole la libertad.
Cuando este odu aparece en un registro ordinario, se le advierte a la persona que debe poner en conocimiento de sus sirvientes sus confidencias para que ellos lo ayuden. Ellos pueden resolverle sus problemas.
4.Cuando Onidoko fue destronado
Después de que Onidoko se convirtiera en Rey, Okpere continuó adivinando para él. Antes de que pudiera seguir haciéndolo, Onidoko fue destronado, porque su pueblo y sus sirvientes se volvieron en su contra. Onidoko mandó a buscar a Okpere para que lo ayudara.
Después de la adivinación, Okpere le dijo a Onidoko que hiciera sacrificio, y le aseguró que después del sacrificio su pueblo lo buscaría.
Después de comerse el chivo, Eshu provocó sufrimientos y carencia general en el pueblo. Cuando la situación se tornó insoportable, fueron por adivinación y allí les dijeron que no tendrían paz ni prosperidad si no persuadían a Onidoko para que retornara al trono. El pueblo envió inmediatamente a los ancianos a pedirle a Onidoko un armisticio y su regreso al trono. Él le agradeció a Okpere convirtiéndolo en jefe.
Cuando este odu aparece en un registro ordinario, se le advertirá a la persona que debe hacer sacrificios para que los problemas que tiene en su casa y en su puesto de trabajo terminen.
5.La adivinación antes de salir de viaje
Cuando iba a salir de viaje para la práctica de Ifá se le dijo que hiciera sacrificio para que pudiera tener éxito y retornara a la casa con los numerosos regalos que adquiriría durante el viaje. Se le dijo que tenía que servir su cabeza con cuatro palomas, pero él solamente se dio dos. Fue a trabajar a un pueblo donde había Awoses relativamente fuertes.
Al llegar al pueblo, fue invitado a ayudar en la realización del festival anual de las tres divinidades del lugar. Ellos ataron un carnero, una chiva y un perro, y le pidieron que dijera qué animal iba a ser usado para servir a cada divinidad. Para complicar el acertijo colocaron los animales de esta manera: a la divinidad que come carnero le ataron el perro en su altar; a la divinidad que come perro le ataron el carnero en su altar; y a la divinidad que come chiva le ataron la chiva en su altar.
Él, sin embargo, tuvo éxito al descubrir el acertijo, dando el carnero a la divinidad que come carnero, el perro a la divinidad que come perro y matándole la chiva a la divinidad que come chiva.
En lugar de aplaudir sus conocimientos, ellos prepararon otra prueba aún más difícil. Lo enviaron a casa de la mujer más anciana del pueblo para que ella lo entretuviera mientras terminaban los preparativos para asesinarlo. Cuando llegó a la casa de la anciana, le dijo que estaba enferma de la vista y ella lo confirmó. Le dijo entonces que había visto una hierba detrás de su casa y que se la prepararía para el tratamiento de sus ojos. Con ese pretexto, dejó a la mujer para ir a recoger las hojas.
Tan pronto entró en la manigua, huyó del lugar y encontró el camino a su casa, sin haber comido la carne de los animales que había matado a las tres divinidades. Por eso frecuentemente se dice que Obara She fue el Babalawo que mató para las divinidades sin comer sus carnes. Si él se hubiera dado las cuatro palomas a su cabeza, hubiera evitado esas pruebas.
6.La adivinación para la madre de Ogún
Nosotros vemos las marcas tribales en el cuerpo, sin conocer al marcador. Un joven mortal se convirtió en divinidad, pero nadie conoce el sacerdote que lo preparó como divinidad. Nosotros vemos las marcas en la palma, pero no sabemos quién las hizo. Nosotros vemos la sombra, pero no los pies con que camina detrás de nosotros.
Esos eran los cuatro Awoses que hicieron adivinación para Lagboburu, la madre de Ogún. Lagboburu no era fértil cuando bajó de la loma donde vio a la gallina con sus pollitos. Comenzó a lamentarse de sus propias dificultades y exclamó que, después de todo, Dios no le calmaba su pena dándole un hijo, mientras a la gallina le había dado todos aquellos hijos.
De algún lugar oyó una voz que le ordenó parar de llorar y que fuera por adivinación y sacrificio, pues ella estaba destinada a tener grandes hijos. Bajó inmediatamente de la punta de la loma y fue donde Orúnmila por adivinación. En la adivinación se le dijo que hiciera sacrificio, y ella lo hizo.
Poco después quedó embarazada y dio a luz un niño que traía un martillo en miniatura y una espada desde el útero. Finalmente dio a luz otros cuatro niños. Desde la infancia el primer hijo fue muy belicoso y siempre tenía riñas en todos los lugares. Cuando los problemas que causaba se estaban volviendo embarazosos, su madre lo llevó al pie de Orúnmila para adivinación, y ahí fue cuando le dijeron que su hijo era el propio Ogún en persona. Entonces Orúnmila empleó el siguiente encantamiento para el genio del niño.
Casi instantáneamente el niño cayó a tierra y comenzó a estirarse, pidiéndole a Orúnmila que lo alimentara. Orúnmila le dijo que antes de ser alimentado debía dejarse encadenar. Él estuvo de acuerdo con que lo encadenaran al suelo, después de lo cual Orúnmila le sacrificó un perro y le dio su sangre a beber, con vino de palma y manteca de corojo. Esa fue la primera vez que se le sacrificó a Ogún.
Cuando este odu aparece en un registro ordinario, se le dice a la persona que en su familia hay alguien que padece de infertilidad y que llora desesperadamente por tener un hijo. Esa persona debe hacer sacrificio para tener un hijo, pues está destinada a parir un niño poderoso.
7.Polvos y encantamiento contra los enemigos
8.Encantamiento para que no llueva ese día
«No dejes que llueva, no dejes que llueva, Obara-Oshé no dejes que llueva».
9.Cuando Olofin reunió a todos los pájaros
Olofin hizo una junta de pájaros de todas las clases y, según iban llegando, saludaban y se paraban en sus puestos. Entre los pájaros había uno que era la envidia de los demás: se llamaba Olilere, y cuando este hizo su entrada a la reunión le empezaron a tirar cenizas, manteca de corojo y tinta. Producto de esto, el pájaro Olilere quedó transformado, luciendo aún más bonito y apuesto.
Olofin había citado a todos los pájaros para otorgarle un premio a aquel que fuera el más vistoso y apuesto. Sin tener oponente, Olofin le otorgó el premio a Olilere, y desde ese momento todo el mundo lo llama.
10.El Awó torpe
En una de sus consagraciones, a Orúnmila le salió este Ifá, Obara She, a un muchacho que era muy torpe. Por causa de eso le dijo que tendría que ir regularmente a su casa para que le enseñara Ifá.
El muchacho cumplió con aquel mandamiento, pero cada vez que Orúnmila le enseñaba algo, el muchacho le decía que ya lo sabía, cosa que a Orúnmila le molestaba. Esto llegó al punto de que el muchacho se quedó bruto, pues Orúnmila no le enseñó más.
11.El maestro y el aprendiz
En el pueblo Moroshe había un Awó que tenía una gran clientela, porque sus predicciones se hacían realidad. Este Awó era un gran estudioso de las historias y obras de Ifá, las cuales explicaba a sus ahijados.
Cierta vez determinó darles clases a sus ahijados, quienes lo tomaron con gran interés. Entre ellos había uno que se destacaba en el aprendizaje, pero que tenía en su mente cosas perjudiciales: según fue aprendiendo, preparó una estrategia para quedarse con el templo religioso de su maestro.
El Awó, comprendiendo que uno de sus alumnos estaba planeando algo, se miró con Ifá y le salió este odu, que le decía que tenía que tener cuidado con un aprendiz y que, si no tomaba medidas, iba a perder todo lo que con tanto trabajo había obtenido. Además, le dijo que hiciera Ebó.
Él realizó el sacrificio y el alumno destacado se fue para otra tierra.
12.Cuando el Diablo destruyó a los hombres
Había una época en que los hombres eran muy desconsiderados con las mujeres y las maltrataban mucho. El Diablo miraba esto y no lo aceptaba.
Un día un hombre fue a cobrarle a una mujer la cuenta de una casa que le había alquilado, y cuando llegó, la mujer le dijo que no había podido conseguir el dinero y que tenía que esperar un tiempo. Al poco tiempo el hombre volvió, pero esta vez acompañado de dos hombres más, y le dijo que venía a cobrar su dinero. La mujer le explicó que estaba sola, que tenía muchos hijos y que ganaba muy poco lavando ropas para la calle, y le pidió que esperara algunos días, que ella le pagaría. Entonces el hombre dijo: saquen los muebles y todo para la calle, y empezaron a despojar la casa.
En eso, el Diablo, que estaba mirando, se dijo: «No. No hay conciencia en la tierra por parte de los hombres, por tanto los voy a destruir». Por medio del poder que tenía, el Diablo hizo temblar la tierra y empezó a salir candela; luego la tierra empezó a abrirse hasta tragarse a los hombres. Y de esa manera fue como el Diablo destruyó a los hombres.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
↑Sigue estudiando
Los 16 odù de la familia de Obara
Obara Bogbe (Obara Ogbe) · Obara Dila (Obara Odi) · Obara Gu-Ofun (Obara Ofun) · Obara Guña (Obara Ogunda) · Obara Kana (Obara Okoron) · Obara Kasika (Obara Ika) · Obara Koso (Obara Iroso) · Obara Kushiyo (Obara Otura) · Obara Meji (Babá Obara Meji) · Obara Ojuani (Obara Owonrin) · Obara Rete (Obara Irete) · Obara Sa (Obara Osa) · Obara Susu (Obara Iwori) · Obara Tumo (Obara Otrupon) · Obara Yekuye (Obara Oyeku)
