Obara Dila
Obara Odi
«El mal se convierte en bien».
Rezo de Obara Dila
OBARA DILA BARA DI ADIFAFUN AWO OLOBO OKO ROKO OMA SHEKOYE EURE OWO LA MENI LEBO.
Súyere de Obara Dila
«MAMBA IRE MAMBA OSIRE IKU BA FOWAO MAMBA OSIRE ARUN BA FOWAO MAMBA OSIRE OFO BA FOWAO (se mencionan los osobos) MAMBA IRE BA FOWAO».
En este odu nace
- Nació: El Ebó del año.
- Nació: La prostitución.
- Nació: Que los órganos genitales se pusieran entre las piernas.
- Nació: El vello púdico en los humanos.
- Nació: Que Shangó y Yemajá coman junto.
- Nació: Kiye (el matador).
- Nació: Eni Osha Abuken.
- Aquí: Gobierna el viento malo. Lo sacó Shangó.
- Aquí: Fue donde Olofin comió chiva (Eure).
- Aquí: Habla de mujer de muchos glúteos y diente de oro.
- Aquí: Habla de una muchachita que se puede perder.
- Aquí: Shangó le entregó su corona a Yemajá.
- Aquí: La mujer comercia con su cuerpo y el hombre es impotente.
- Aquí: No se debe tratar de saberlo todo.
- Aquí: El pescado fresco es un secreto para el Iré (Ejá-tutu).
- Aquí: Shangó estaba invalido.
- Aquí: Se compra a la gente para tumbar a los demás.
- Aquí: Este Odu trajo la luz del día.
- Aquí: Hay que recibir a Obá-Kolaba y Eni-Osha-Abuken.
- Aquí: No se monta a caballo.
- Aquí: No se quita el sombrero para saludar.
- Aquí: Dejaron a Elegba sosteniendo la casa.
- Aquí: Las enfermedades son: Impotencia, gases estomacales, problemas en los miembros inferiores por traumatismo, sistema circulatorio, gastritis y úlceras estomacales.
- Aquí: Salva Yemajá.
- Aquí: Habla Orun y el fango, quienes ensuciaron a la persona.
Descripción del odu Obara Odi
Obara-Odi ocupa el número 110 dentro del Orden Señorial de Ifá. Es un signo que advierte del riesgo de perder la independencia y la integridad personal, porque las relaciones del individuo se van desbalanceando por las exigencias constantes de su pareja.
En este signo gobierna el viento malo. Kaferefun Shangó, que fue quien logró sacar ese viento malo de la Tierra. Aquí Olofin comió chiva (Ewure).
Este Ifá habla de la mujer de muchos glúteos y del diente de oro. También habla de una muchachita que puede perderse si no se le pone freno a tiempo.
Aquí Shangó le entregó su corona a Yemajá, y por eso ambos comen juntos.
En Obara-Odi nació el Ebó del Año, y fue este Odu el que trajo la luz del día al mundo. Se recibe a Obá-Kolaba y a Eni-Osha-Abuken. Nació Eni Osha Abuken, que después del diluvio abandonó a los seres humanos; llevaba una joroba en el omóplato de tanto cargar el peso de la humanidad y se quedó a vivir para siempre en la mata de Yagruma. El Sol no llegaba a la Tierra y la gente se moría, pues la mata de Yagruma resultaba un estorbo; fue Eni Osha Abuken quien devolvió la luz.
Este Odu anuncia que lo malo que la persona carga se le quita con rapidez en cuanto salga del ambiente malo en que se desenvuelve o vive.
Aquí la mujer puede comerciar con su cuerpo. El signo señala impotencia en el hombre. No se puede quitar el sombrero para saludar a nadie.
Cuando sale este Odu se le dice a la persona que no se canse, porque va a recibir una recompensa. Durante siete días no podrá montar a caballo; además, durante dieciséis días no puede asistir a ninguna reunión ni fiesta, y por el momento tampoco puede esperar concluir nada con nadie.
Si al salir en la adivinación la persona tiene en su casa una gallina clueca, los huevos que tenga son nones. Si tiene pollos sacados, estos se matan en la cabeza de la gallina y después la gallina se le da a Egun.
No hay que tratar de saberlo todo. Cuando se ve este Odu y el Iré lo da Orúnmila, se le pregunta qué desea comer.
Hay que cuidar que alguien no se suba a una altura dentro de la casa, porque puede caerse y matarse. En la casa hay chisme contra la persona. Por este Odu no se pueden contar los proyectos ni las cosas propias, porque se las desbaratan con los malos pensamientos de los enemigos.
Cuando sale en adivinación para un hombre, se trata de alguien muy celoso, y se le aconsejará que no cele tanto a su mujer para que no se le vuelva mala y se vaya con otro. Predice que tendrá tres hijos con su esposa.
Si el Odu sale para un joven que está de novio, se le dirá que su novia es muy bonita y muy agradable, y que haga Ebó para casarse con ella, porque van a ser muchos los que se la envidien, se volverán sus enemigos y tratarán de quitársela.
Por este Odu hay que cuidarse del robo, pues pueden robarle; debe saber quiénes entran en su casa para evitarlo. También debe cuidarse de que no lo culpen de lo que otro robe. Hay que tener cuidado con problemas de justicia.
Aquí quien tiene la obligación de sostener la casa no lo hace, y cuando el que la está sosteniendo se cansa, la casa se desbarata.
Cuando sale para un hombre, se le dirá que deje de llevar la vida con mujeres y se preocupe más por su casa, porque si su casa se desbarata también se desbaratará su fuerza viril. Habla de impotencia, que fue lo que le ocurrió a Shangó por su despreocupación y su libertinaje.
En este Ifá el pescado fresco es un secreto para el Iré y para quitarse los enemigos de encima. Se coge un pescado fresco entero, se unta de manteca de corojo y se le pone al Santo que lo coja, por el tiempo que este indique. Después, con tres monedas de a centavo, se lleva a la esquina o a la manigua. Ver la obra para quitarse los enemigos con el pescado.
En este Ifá Shangó se quedó inválido y tenían que llevarlo de un lado para otro. Hay que tener cuidado con problemas en las piernas.
Cuando la persona de este Odu tenga problemas del estómago, deberá tomar infusión de hierba Guacamaya Francesa.
El Awó de este Odu tendrá que tomar cada cierto tiempo agua de la sopera de Oshún con palo Malambo y Orozuz, para sacar el viento malo que tiene dentro de su cuerpo.
Este es un Odu de reflexión sobre cómo se vive la vida, para no perderse ni tener que lamentarse cuando los años caigan encima. Aquí se compra a la gente para tumbar a los demás.
Cuando este Odu aparece en Igbodu se debe hacer un sacrificio especial con un caracol recogido en la manigua, un camaleón, hierba tete-nifa, odondon, ero, irorowo, un chivo, una guinea, tela blanca y cascarilla, y la persona podrá vivir una larga vida. Si el Odu sale en un registro ordinario, la persona debe servir a Eshu con un chivo y coger a Orúnmila, ya que puede tener grandes dificultades.
Cuando aparece en Igbodu también se le dice a la persona que ha sufrido tremendamente antes de su iniciación, pero que debe servir a Eshu con un chivo, un hacha y un machete para poder prosperar a partir de ese momento.
En un registro ordinario se le dice a la persona que debe tener su propio Ifá para prosperar en la vida, y servir a Eshu-Elegba con un chivo. También se le advierte que debe servir a Eshu con un chivo y un espejo para poder ganar una competencia, y que podría ser retada por un cargo.
Cuando esto sale en un registro ordinario, se le dice a la persona que existe una mujer muy cercana a ella que está ansiosa y haciendo de todo por tener un hijo; esa persona tendrá que hacer sacrificio y seguramente comenzará a tener hijos.
En un registro ordinario se le advierte a la persona que tenga cuidado con la prostitución. Si es una mujer, debe hacer sacrificio para evitar complicaciones por problemas sexuales. Si es un hombre, debe cuidarse de dormir con mujeres de mala conducta, para no perder la vida.
Cuando este signo aparece en un registro ordinario, se le advierte a la persona que debe recibir a Ogún para tener una larga vida y para que su nombre viva por siempre.
Relación de obras del odu Obara Dila
Se coge un pescado fresco y entero, se le unta manteca de corojo, se pondrá el nombre de los enemigos en un papel, sobre el pescado. Esto se corta por el medio, tratando de partir el nombre de los enemigos al medio al igual que el pescado. La parte de la cabeza va al río y la parte de la cola al mar.
Dice Ifá en Obara Dila
- Que usted tiene que andar con cuidado, porque hay tres personas que lo quieren tumbar.
- Ud. dice que ya está cansado de hacer tantas cosas que le han mandado y no ha visto nada.
- Dice Orúnmila que no lo diga más, que usted va a ver lo que desea, que él lo va a recompensar, y que no tome más de esa persona que le quiere hacer mal, y todo el mal que a usted le hagan, se le volverá un bien.
- Ud. tendrá líos de justicia, no se asuste porque saldrá bien.
- Allá en su casa hay un enfermo.
- Tenga cuidado con uno de su casa que se puede caer de una altura y se puede matar.
- En su casa hay una gallina clueca.
- Ud. tiene que darle de comer a Orúnmila.
- Ud. no puede ser curioso o evite que se le vaya a morir una persona de repente dentro de su casa.
- A usted le gusta saber hasta lo más mínimo, eso es malo.
- Cuando usted va en un vehículo no le gusta saludar a nadie.
- Tenga cuidado con los vientos malos.
- A usted lo van a mandar a buscar dos veces de un lugar, vaya allá que va a ganar dinero.
- Ud. mandó a uno que le hiciera una cosa y no la realizó, y ahora está apurado.
- En su casa hay un chisme en contra de usted.
- No cuente sus secretos a nadie, para que así la envidia no le desbarate sus proyectos.
- Ud. ha de hacer una cosa que le saldrá bien, si hace Ebó.
- Tenga cuidado no le vayan a matar a su marido por causa de celos.
- Para hombre: Es muy celoso. No debe celar tanto a su mujer para que no se vuelva mala, y de rabia se le vaya con otro, déjela tranquila para que no le coja odio, que es una mujer buena y dichosa, que es cabeza de dinero y si sigue con usted van a tener tres hijos.
- Ud. está enamorado de una mujer bonita y muy agraciada, haga Ebó para que se case con ella, van a haber muchos que se la van a envidiar y se han de volver enemigos suyos y tratarán de quitársela.
- A usted le han robado o lo van a robar, tiene que preocuparse quiénes son los ladrones, para que ellos no se vayan a salvar y usted vaya a pagar lo que otro hizo o lo que otro le hizo a usted.
- Tenga cuidado con problema de justicia.
- Ud. tiene problemas de impotencia.
- En su casa hay una muchachita que si no se toma medida se puede perder, póngale freno a tiempo.
- Lo malo que usted tiene, se lo quitará rápidamente, saliendo de lo malo en que usted se desenvuelve o vive.
- Ud. no debe montar a caballo.
Refranes de Obara Dila
- El perro tiene cuatro patas y coge un solo camino.
- El ratón no mata al gato.
- Dos cosas que no sean continuas, difícilmente podrán coger fuego.
- El mal se convierte en bien.
Eshu-Elegba del odu Obara Dila
No está especificado.
Patakíes del odu Obara Dila
1.La adivinación para las doscientas divinidades
Este es el Odu que cuenta cómo fue fundada la Tierra. Se hizo adivinación para las doscientas divinidades de la derecha y de la izquierda cuando iban a poner en marcha la fundación del mundo. Antes de eso, Dios había usado el agua para inundar a los primeros pueblos a causa de la lujuria y la depravación moral de sus primeros habitantes; por eso destruyó al mundo con agua.
Pasados siete milenios, Dios decidió hacer un segundo intento para poblar la Tierra. Convocó a las doscientas divinidades y les encomendó ir, como un solo cuerpo, a hacer del mundo un lugar mejor. Koin-koin, que era el nombre celestial de Obara-Bo-Idi, adivinó para ellos y les advirtió que cada uno debía hacer sacrificio a Eshu con ropa blanca, cascarilla, cauries y una pluma de loro al río celeste Mimikpo, y una guinea a sus Ángeles de la Guarda.
Ninguno de ellos hizo el sacrificio, salvo Orúnmila. Dios envió entonces a la Mensajera, Arugba, para citar a todas las divinidades a una asamblea en la Cámara Divina de su Palacio a la mañana siguiente. La Mensajera le indicó a Orúnmila qué debía hacer, precisamente porque él había sido el único en sacrificar.
A la mañana siguiente, ya reunidos todos, Dios dio sus órdenes con la instrucción de no regresar a sus casas antes de la partida. Orúnmila fue el último en comparecer y por eso le tocó el caracol que contenía la arena para solidificar la Tierra. Con permiso divino, además viajó junto a Arugba, la mensajera que Dios había enviado a las divinidades. Como no existía base sólida en la Tierra y todo el lugar estaba inundado de agua, las doscientas divinidades se quedaron en lo alto de una palma que tenía sus raíces en el Cielo y sus ramas en la Tierra, mirando la masa de agua a sus pies.
Fue Arugba quien finalmente le advirtió a Orúnmila que pusiera la boca del caracol en el agua: la tierra cayó en el agua, la solidificó, y pronto todos pudieron bajar de la palma. Así comenzó el segundo intento por habitar la Tierra, el mismo que subsiste hasta nuestros días.
2.La adivinación para los genitales
En el principio, los genitales de los animales, igual que los de las plantas, estaban colocados en la frente, donde apenas podían cumplir propósito alguno. Cierto día, un sacerdote de Ifá llamado Mikiligui celebraba su festival anual de Ifá en su casa, cerca del mercado. La vulva, llamada Obo en yoruba y Uhe en Benin, iba camino al mercado cuando decidió detenerse en casa de Mikiligui para que le hiciera adivinación. Él le dijo que podía prosperar si hacía sacrificio, y le indicó que debía llevar un chivo negro, una gallina, kolanuts, 3 ñames de agua, 4 ñames blancos, un hacha y un machete para que él le hiciera el sacrificio que necesitaba.
Ella fue al mercado y consiguió todos los materiales sin pagarlos, porque por tradición nadie le negaba un favor. El chivo, el hacha, el machete y los ñames de agua se le enviaron a Eshu. Después de comerse las partículas comestibles, Eshu le preguntó a Obo qué era lo que quería, y ella explicó que deseaba honor y prosperidad. Eshu le preguntó a Mikiligui si ya él había comido; el sacerdote respondió que sí, y añadió que no comería las ofrendas hechas a él hasta que no cumpliera su palabra. Eshu era el único que tenía poder para modificar o mutilar las creaciones de Dios.
Hasta entonces, quien deseaba tener un hijo se lo pedía a Dios y Él lo creaba para la persona o el animal, pues existía una ruta o camino por el cual el niño caminaba hacia sus padres en la Tierra. Entonces Eshu comenzó su tarea: con el hacha cortó el árbol para bloquear aquel camino eternamente. Después del sacrificio, Eshu invitó a dos personas que tenían los genitales en la frente y las sentó sobre ellos. Removió el pene y lo insertó entre las piernas del hombre; removió la vulva y la insertó entre las piernas de la mujer; y con pedazos de piel del chivo negro que se le sacrificó cubrió esas partes, lo que en la actualidad es el vello púdico humano.
Enseguida Eshu sacó su Ashé y decretó que desde ese momento todos los objetos animados creados por Dios debían tener sus genitales, y que todo el que quisiera procrear ya no tendría que ir ante Dios, sino ante Obo. Eshu-Elegba agregó que todo el que fuera ante Obo tenía que pagar la deuda en que ella incurrió al hacer el sacrificio. Esa es la deuda que deben pagar hoy todos los que desean tener un hijo, y no se trata de una dote, sino del costo del cuidado de la esposa durante el matrimonio.
3.La adivinación para Ogún
Se le hizo adivinación a Ogún cuando bajó a la Tierra. Se le dijo que debía hacer sacrificio para evitar la muerte en el mundo. Él cumplió y realizó el sacrificio con dos gallos, una gallina y un perro, y por esa razón Ogún nunca muere.
4.La adivinación para Eshu-Odara
El hombre que no se quedó en su casa. Esta es la hormiga en la casa de alguien que lo mordió. El ñame que plantó el joven creció frondoso y los ancianos se pusieron celosos. Estos eran los Awoses que hicieron adivinación para Eshu-Odara cuando él se convirtió en sirviente en la casa de Dios, en compensación por una deuda que no pudo pagar. Se le dijo que hiciera sacrificio con dos gallinas y dos palomas, y él lo hizo. Le habían dado la tarea de pescar todos los días, y su trabajo fue tan exitoso que después del sacrificio Dios le concedió la libertad, satisfecho con los trabajos que ya había realizado.
5.El Camaleón y la baladronada de Olokun
También se hizo adivinación para Orisa y para Olokun cuando este último alardeaba de ser más rico que Dios. Olokun presumía de que no existía nada que Dios tuviera y que él no tuviera. Mientras tanto, el Camaleón pidió a Dios autorización para deshacer aquella baladronada, y Dios le concedió el Ashé para retar a Olokun.
El Camaleón fue entonces ante Olokun para pedirle que fijara el día en que compararía sus riquezas con las de Orisa, y Olokun prometió presentarse al tercer día. Llegado el día señalado, el Camaleón le dijo a Olokun que compareciera ante el tribunal de la competencia con todas sus pertenencias para competir primero con él, y que solo si Olokun triunfaba demostrando tener más riquezas que él, entonces Dios entraría en la competencia. Ambos acudieron, mientras Dios se sentaba en su trono divino a observar.
El Camaleón era capaz de replicar cualquier muestra que Olokun presentara, hasta que Olokun mostró su propia piel y ya no tuvo nada más que enseñar; el Camaleón, en cambio, no tuvo que mostrar ninguna de sus pertenencias. Después de haberle ganado, el Camaleón mostró su piel, y Olokun reconoció no solo que Dios era más rico que él, sino que él mismo formaba parte de las posesiones de Dios.
6.La adivinación para la pimienta pequeña
Obara estaba desnudo, la desnudez no conoce casa y la hormiga está en una casa donde muerde a alguien. Estos eran los Awoses que hicieron adivinación para la pimienta pequeña y roja cuando iba a la guerra fronteriza que había comenzado desde el tiempo de sus ancestros por procrear. Se le dijo que debía hacer sacrificio con carne, ñame triturado y mezclado con manteca de corojo, un conejo y tela roja, y ella lo hizo.
Cuando ella comenzó a tener hijos, Eshu-Elegba los recogía con la misma tela roja con la que ella había hecho el sacrificio.
7.Awele, la coqueta
Ellos también hicieron adivinación para Awele, la Coqueta. Le avisaron que tenía que hacer sacrificio para evitar un problema que le vendría a través de sus genitales. Ella se negó a sacrificar y continuó con sus coqueteos, hasta que convenció al hijo del Rey para que le hiciera el amor, y de aquello resultó la muerte del Príncipe.
Cuando los hermanos y los amigos del Príncipe se enteraron del incidente, la apresaron y la ataron. La pasearon desnuda por todo el pueblo y terminaron frente al palacio. El Rey le preguntó si a ella le habían hecho adivinación, y ella lo confirmó, pero explicó que había fallado a la hora de hacer el sacrificio, y que por eso estaba siendo castigada con un destino tan cruel. El Rey ordenó que fuera liberada, pues el culpable había sido su propio hijo por acceder a tener sexo con una mujer de mala conducta, y la soltaron para que hiciera el sacrificio.
8.Olofin y los enemigos extranjeros
Eesin-wara fue el Babalawo que hizo adivinación para Olofin, y le advirtió que unos extranjeros llegarían pronto. Aquellos extranjeros podían atar a la gente en sus casas y en las granjas y llevárselos a otros pueblos.
9.La adivinación para la mujer de mala conducta
Igba orí-amu, el adivinador de las mujeres, hizo adivinación para una prostituta que dormía con todos los hombres. Se le dijo que estaba haciendo algo muy riesgoso, porque una prostituta carece de honor y ninguna mujer puede prosperar con la prostitución.
10.Cuando dejaron a Elegba sosteniendo la casa
Shangó tenía la casa en muy malas condiciones y salió a buscar con qué arreglarla, dejando a Elegba aguantando el horcón principal de la vivienda. Por el camino Shangó se encontró con una mujer, la enamoró y se fue tras ella, olvidándose por completo de su casa y de Elegba.
Cuando Elegba se cansó de sostener el horcón, lo soltó, y la casa de Shangó se vino abajo.
11.Cuando Shangó coronó a Yemajá
Cierta vez Yemajá estaba pasando una mala situación y fue a mirarse con Orúnmila. Le salió este Odu de Ifá, y Orúnmila le dijo: si quieres salir airosa de los problemas que se te van a presentar, no puedes renegar ni protestar. Le marcó Ebó y Yemajá lo hizo.
Salió de casa de Orúnmila advertida, sabiendo que iba a tener tropiezos y que no podía renegar. Cogió un camino que conducía a un monte y, al entrar, se encontró a un muchacho que le dijo: mi madre, ayúdame con esta canasta. Aquel muchacho era Eshu disfrazado, y le viró encima el contenido de la canasta, que era manteca de corojo, embarrándole toda la ropa. Yemajá recordó la advertencia de Ifá y siguió caminando, a pesar de que aquel era su único vestido.
Poco más adelante se encontró a un viejo apoyado en un bastón que le pidió ayuda y, al ayudarlo, el viejo le viró encima el contenido del saco y salió corriendo y riéndose: era Eshu otra vez. Yemajá continuó su camino y volvió a encontrarse con otra persona, y le sucedió lo mismo; pero tampoco protestó.
Cuando ya estaba cansada de caminar vio un claro en el monte y, al llegar, se sorprendió al descubrir a poca distancia una ciudad muy linda, con bellas edificaciones. Llegó a las puertas de un hermoso Palacio y quiso entrar, pero los guardias cruzaron las lanzas y le negaron la entrada. Entonces se sentó frente al Palacio y se echó a llorar, pensando que su sacrificio había sido en vano, y allí se quedó dormida.
Al despertar notó que en ese momento no había nadie por el cambio de guardia, y entró al Palacio. Quedó maravillada al ver tantas bellezas mientras caminaba por el pasillo central. En eso, el soberano de aquel reinado, que a su vez era el guía espiritual de los otros reinos colindantes, estaba reunido con los jefes de esos reinos; al ver a aquella mujer se levantó de su silla, fue a su encuentro, se arrodilló delante de ella y le dijo: «Mi madre, échame la bendición». Después de ser bendecido ordenó: arrodíllense, y quitándose la corona se la puso a ella.
Todos quedaron asombrados y, arrodillados delante de Yemajá, le rindieron Mo-Foribale, pues desde aquel día fue considerada la Reina de aquel reinado. En ese reinado el Rey no se levantaba para caminar, ya que lo llevaban en hombros a todos los lugares. Al coronar a Yemajá la hizo reina de su tierra. Aquel rey era Shangó.
12.El viento malo
Nota: Las gallinas son para Oshún. Las hierbas son para tomar con agua de Oshún que se tomará cuando se esté haciendo el Ebó.
En la tierra de Omo Laye no existía el viento; solo había un volcán, y todo el que se enfermaba se moría. Cada vez que Orúnmila mandaba un emisario ante Olofin, este no regresaba con la contesta, porque eran agua. Un día Oduduwa fue a ver a Orúnmila, y mientras iba en camino rezaba:
Cuando llegó a la puerta, Orúnmila oyó el rezo de Oduduwa, lo mandó a pasar y le dio Mo-Foribale. Comenzaron a hablar y a comentar lo que estaba ocurriendo en la tierra de Omó Laye. Oduduwa le dijo a Orúnmila: «Usted sabe, lo que pasa en esa tierra es que hay vientos que viven debajo de la tierra y no tienen salida, y esa es la enfermedad que existe en la tierra Omó Laye».
Entonces Oduduwa le anunció que iría a ver a Olofin para contarle lo que sucedía en aquella tierra, y Orúnmila le replicó que debía hacer Ebó antes de ver a Olofin. Oduduwa le contestó: cuando vuelva haremos Ebó.
Oduduwa llegó donde Olofin y, al tocar a la puerta, se encontró con Obara-Dila, quien le dijo que Olofin estaba durmiendo. Pero Olofin, que lo oyó, se levantó molesto por lo que Obara-Dila le había dicho a Oduduwa. Ellos comenzaron a hablar mientras Obara-Dila hacía Ebó, y en ese Ebó puso palo malambo y orozuz. Olofin, viendo a Obara-Dila hacer Ebó, dijo: este mismo es el que mandaré para la tierra de Omó Laye.
Obara-Dila les dijo a Oduduwa y a Olofin: «Tienen que abrir primero las puertas de las nubes para que el Ebó sea fresco y yo pueda triunfar». Ellos le contestaron que enseguida iría el agua para que él triunfara junto con el Ebó. Y junto con Obara-Dila iba el agua.
Cuando Obara-Dila iba camino de la tierra de Omó Laye, el agua empezó a romper la tierra y a rajarla, y enseguida empezó a salir el viento por la fuerza del agua. Orúnmila, que vio lo que estaba ocurriendo en la tierra de Omó Laye, empezó a cantar:
Desde ese momento llegaron a aquel pueblo la salud y la prosperidad, y por eso Obara-Dila fue nombrado rey de Omó Laye.
13.La noche y Olorun
Nota: Este Ebó se hace sobre las seis de la mañana, las 16 palomas se dan en la jícara y al Santo del año.
Todo era de noche y Olorun tenía la necesidad de dar la luz del día; pero cada vez que salía y alumbraba, solo lograba una pequeña claridad, y por eso se sentía muy disgustado y sofocado, y se ponía a cantar:
Obá Kolaba oyó el canto que le cantaba Obara-Dila y se dijo: me están llamando porque me necesitan. Entonces, para que vieran que los estaba escuchando, empezó a tocar la campana y a cantar:
Obá Kolaba llegó a sus pies y le preguntó qué le pasaba, y Obara-Dila le contestó: quiero que la claridad llegue a todo el mundo, pero no puedo darla completa. Obá Kolaba le respondió: el que puede resolver esto es el hijo que vive en la Yagruma, que se llama Osha-Abuken, que vive tapado con las hojas de la Yagruma, y te lo voy a traer. Obá Kolaba se pintó todo de cascarilla y salió al camino con un agogo, es decir una campana, y cantaba:
Osha-Abuken oyó el canto, cogió cuatro pedazos de coco y un gallo blanco, lo sostuvo todo en sus manos y comenzó a cantar:
Olorun y Obá Kolaba decían: «Jekua Jekua». Y lo cargó, y Olorun le dijo: te necesito para que los sostengas y así poder dar a luz a los hijos que están en la Tierra. Él contestó: vamos, y salieron al camino cantando:
Llegaron donde estaba Obara-Dila, le entregaron el gallo blanco y los cuatro pedazos de coco, y enseguida se le subió arriba y comenzaron a salir los rayos del Sol. Obá Kolaba le tocó la frente y rezó:
Luego le tiró el coco a Osha-Buken para comprobar si era verdad lo que estaba diciendo, y entonces les dio de comer el gallo blanco a los dos, para que tuvieran fuerzas en el mundo, para que nunca faltaran los rayos del Sol y pudieran vivir los hijos en la tierra, y cantaba:
Entonces todas las sombras de la oscuridad de la noche se fueron apartando y la luz del Sol cubrió toda la tierra, sostenida por Omo Eni Osha Abuken.
De este mismo camino se cuenta también otra versión: Eni Osha Abuken, después del diluvio, abandonó a los seres humanos; tenía una joroba en el omóplato de tanto llevar el peso de la humanidad y vivió para siempre en la mata de Yagruma. El Sol no daba en la tierra y la gente se moría, porque la mata de yagruma era un estorbo. Eni Osha Abuken trajo la luz de nuevo. Este camino se puede aclarar más en el Odu Ogbe-Tua.
14.La gallina de los huevos de oro
Una vez Orúnmila tenía un cliente enfermo al que estaba curando y que para él representaba la gallina de los huevos de oro. Aquel hombre tenía una llaga en el pie y venía una o dos veces por semana a curársela, y Orúnmila le pedía cada vez una cantidad de dinero. El hombre nunca empeoraba, pero tampoco mejoraba, es decir, no se sanaba. Así lo tuvo un promedio de siete meses, tiempo durante el cual aquel hombre fue quien sostuvo los gastos de la casa de Orúnmila.
Cierta vez Orúnmila tuvo que salir a iniciar a un ahijado que vivía fuera de los límites de su tierra. En ese intervalo, mientras Orúnmila no estaba, el hombre se presentó en la casa. Yemajá, que era la mujer de Orúnmila, le preguntó qué deseaba, y él le explicó a qué venía, su problema de la pierna. Ella, al ver la llaga, le contestó: pero si eso no es nada. Lo miró con el caracol y le mandó un remedio con bejuco de la costa de Olokun.
Pasaron los días y el hombre volvió a casa de Orúnmila, le trajo muchos regalos a Yemajá y le quedó agradecido.
Cuando Orúnmila llegó y Yemajá le contó lo del hombre y los regalos que le había hecho, Orúnmila le dijo: has matado la gallina de los huevos de oro. Y ella, ingenua, preguntó: ¿qué gallina? Él le contestó: ese hombre que con tu sabiduría curaste; yo hacía siete meses que lo estaba curando y durante ese tiempo él era quien mantenía los gastos de la casa. Entonces Orúnmila le dijo: por haber tirado el caracol en mi casa, y por querer saber más que yo, no puedes vivir conmigo. To Iban Eshu.
15.El que no se anuncia no se vende
El Pato y la Pata estaban comentando que sus huevos eran los mejores, los más consistentes y a la vez los más alimenticios. El gallo, que andaba por esos alrededores, oyó aquella conversación.
El gallo fue y se lo contó a la gallina, y ella le contestó: vamos a casa de un Awó que vive cerca de aquí. El Awó le hizo Osode, le vio este Odu y les dijo: traigan muchos huevos para hacerles Ebó.
Después de hacerles el Ebó les indicó: vayan en unión de sus hijos a la manigua y en conjunto pónganse a cantar. Ellos así lo hicieron, y el guajiro, al oír aquel escándalo, se dirigió al lugar y vio todos los huevos; como iba camino de la plaza, los recogió y se los llevó, y la gente, al verlos, se los compró todos.
Mientras tanto, el Pato, orgulloso de sus huevos, se quedó esperando a que la gente viniera a ver los suyos y los prefiriera; pero como no los anunció, nadie vino a buscar su mercancía, ni a ellos ni a sus huevos.
16.Azojuano, Inle y el pargo
Azojuano e Inle eran amigos, y Azojuano mandó al pargo a enredarse con la pita en el cuello de Inle para matarlo; en definitiva, el pargo lo asfixió.
17.Shangó ciego e inválido
Aquí Shangó, ciego e inválido, no veía a su madre.
Aquí habla Orun y el fango, quieren ensuciar a la persona. Habla de flujo, tomar infusión de guacamaya francesa.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
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Los 16 odù de la familia de Obara
Obara Bogbe (Obara Ogbe) · Obara Gu-Ofun (Obara Ofun) · Obara Guña (Obara Ogunda) · Obara Kana (Obara Okoron) · Obara Kasika (Obara Ika) · Obara Koso (Obara Iroso) · Obara Kushiyo (Obara Otura) · Obara Meji (Babá Obara Meji) · Obara Ojuani (Obara Owonrin) · Obara Rete (Obara Irete) · Obara Sa (Obara Osa) · Obara She (Obara Oshe) · Obara Susu (Obara Iwori) · Obara Tumo (Obara Otrupon) · Obara Yekuye (Obara Oyeku)
