Obara Tumo (Obara Otrupon)

Odu de Ifá · Familia de Obara

Obara Tumo

Obara Otrupon · Obara Turukpon

«Nací, y debo regresar al Cielo».
I II · II II · II I · II II
Palabra sagrada

Rezo de Obara Tumo

Rezo

OBARA TRUPON OBARA TUMO BEYE LE AWO OBARA KEKE YENI MAWA FUN OTRUPONKEYEGUN GUAGUA BASHEMI IFA AWO OBARANERE OBONE ERENI FEGUA AYEKUN ELEGBA OSHA OBI AYE OBANIRE KAFEREFUN ESHU.

Canto del signo

Súyere de Obara Tumo

Súyere

«OBANIRE AYE, OBANIRE AYE, AWO BEYENI IFA ODARA BELERI IFA, OBANIRE AYE».

Súyere para darle perro (Aja) a Osanyin

«AJA TELE BI AJA NI AJA TELE GUN GUN OUNYEN AJA MORABI AJA TELE».

Súyere para hacer obras Osobo con perro (Aja)

«OBA NIRE OGU, OBA NIRE OGU BALALOGUN AYALA AJA WA ARERE OBA NI OGU».

Súyere para cuando Eshu-Elegba come perro con Ogún

«ELEYIRE UNKE YANKARE, ELEYIRE UNKE YANKARE ELEGBA TANDE. YANKARE IBORU TANDE KOIMA MI SHAKURUMA ELEGBA TANDE, SHAKURUMA ELEGBA TANDE».

Fundamento

En este odu nace

  • El ano (endoko).
  • El porque Oyá se viste de 9 colores.
  • La inteligencia de Obatalá.
  • Donde Eshu-Elegba comió perro con Ogún.
  • La tragedia como consecuencia de la incitación de los seres humanos.
  • La rabia, la pulga, la sarna, garrapata y todas las enfermedades parásitas del perro.
  • Aquí: La jicotea se durmió a la hija.
  • Aquí: La mujer desea hacer el acto sexual por el Ano (Indoko).
  • Aquí: La mujer tiene que casarse con un viejo.
  • Aquí: La casa está caliente (refrescar con Omiero).
  • Aquí: Se le da perro a Ogún y Osanyin.
  • Aquí: Se confecciona una muñeca para hacer Ebó.
  • Aquí: El enemigo vive al frente o al lado de su casa.
  • Aquí: Se prepara un Inshe-Osanyin para la salud al pie de una mata o a una laguna.
  • Aquí: No se puede vivir apoyado a la fuerza bruta.
  • Aquí: No se puede echar las culpas de lo que sucede, ni formar escándalo.
  • Aquí: No se puede comer coco, ñame ni maní.
  • Aquí: No se puede bautizar a nadie.
  • Aquí: Las enfermedades son: Parásitos, sistema circulatorio, hemorroides, problemas digestivos (úlcera, etc.), problema en la sangre.
  • Aquí: Hay que darle de comer a su cabeza.
  • Aquí: La persona debe mudarse de donde vive.
El signo por dentro

Descripción del odu Obara Tumo

Obara Tumo ocupa el número 117 dentro del Orden Señorial de Ifá.

Es un odu que trae respuestas para la infertilidad y para los abortos: quien lo recibe deberá sacrificar a los Orishas si quiere alcanzar la concepción. En su fundamento se le da perro a Osanyin, y también se le da perro a Eshu-Elegba y a Ogún.

Aquí nació la inteligencia de Obatalá, y por eso se dice que hay que ser sumamente inteligente para poder vivir con este odu. Aquí nació igualmente el ano (endoko), y en este signo la mujer prefiere realizar el acto sexual por el recto. También se señala que la mujer tiene que casarse con un hombre viejo para buscar la felicidad.

El signo predice que la casa siempre está caliente, de modo que hay que estarla refrescando con Omiero de prodigiosa (ewe dun dun) y bledo blanco (ewe tete-nifá) e Iyefá rezado del Odu.

Para prosperar por este odu se le dan tres gallos al camino y se llevan vestidos de mariwó. Se machaca manteca de cacao con 9 pimientas de guinea y cáscara de huevo de gallina criolla, y esa mezcla se unta en el cuerpo. Se lleva maíz crudo y, al llegar al punto indicado, se riega para atraer la suerte. Se le dará además un gallo a Shangó y otro a Yemajá; antes de dárselos se pone la cabeza en la acera de la casa y se llama a Eshu-Elegba y a Shangó, y después se les echa Iyefá y miel de abejas en el pico.

Aquí también se le da perro a Ogún y se prepara un Inshe-Osanyin. Y para neutralizar las maniobras del enemigo, se le darán dos gallos a Shangó: una de las cabezas se bota frente a la casa del enemigo y con la otra se hace un Inshe-Osanyin para usarlo encima.

Por este odu no se puede vivir apoyado en la fuerza bruta, atropellando, vejando ni esclavizando a los demás, porque ese camino termina siendo la ruina y la perdición de quien lo toma.

Cuando se ve este odu se le da sangre de pescado fresco a Ogún y dos gallinas negras a Orúnmila junto con Oyá, preguntando después el camino que tomarán los cuerpos de las gallinas.

Aquí nació el por qué Oyá se viste de nueve colores distintos. Nació también la tragedia como consecuencia de la incitación entre los humanos, y nacieron todas las enfermedades del perro: sarna, garrapata, rabia, pulga y otros parásitos. Aquí fue donde la jicotea perdió a su hija.

La persona se encuentra muy mal de salud y se cansa de ir al médico sin que le encuentren nada. Debe hacer Ebó y después ir al médico. Sus enemigos siempre le estarán haciendo daño para que pierda el empleo, la salud y la posición. Por eso hay que estar baldeando la casa con hierbas de Obatalá para refrescarla, porque los enemigos se la quieren poner caliente con brujería.

El Awó de este signo deberá recibir cuanto antes a Osanyin, Azojuano y Oduduwa.

Hay que tener mucho cuidado con las niñas de la casa, para que ninguna sea ultrajada por el padre o el padrastro, quien después tratará de echarle la culpa a otra persona. Aquí fue donde la jicotea macho (tiroko) violó a su hija y acusó al chivo de ser el violador.

Si este odu sale para una mujer embarazada, a los siete días de nacer la criatura es necesario hacerle un Osode para hacerle Ebó, y ese mismo Ebó se le hace al padre en ese mismo instante, para que en el futuro no la someta a actos deshonestos.

Trabajos del signo

Relación de obras del odu Obara Tumo

Baldeo para refrescar la casa

La casa siempre está caliente y hay que estarla refrescando con Omiero de prodigiosa (ewe dun dun) y bledo blanco (ewe tete-nifá) e Iyefá rezado del Odu. También hay que baldear la casa con Omiero de hierbas de Obatalá para refrescarla, porque los enemigos se la quieren poner caliente.

Para alejar la policía

Se coge hierba pega pollo y vencedor. Todo se hace polvo y se baña con eso varios días.

La palabra del oráculo

Dice Ifá

  • Ud. para tener asiento, tiene que hacer Ebó, y si su mujer está embarazada, a los siete días de dar a luz, hay que registrar a la criatura y hacerle Ebó y al padre también, porque la criatura cuando tenga siete años, la tendrán que separar del padre, porque sino a los catorce años la perjudicará o perderá a su propia hija.
  • Tenga cuidado que le quieren hacer un daño, en donde Ud. perderá su destino.
  • Cuídese cuando usted come fuera de su casa, que por ahí le viene el daño.
  • A Ud. lo van a convidar para una reunión, no vaya.
  • No coma ni beba fuera de su casa.
  • Ud. quiere hacerle un daño a otra persona, no lo haga, que eso no le conviene.
  • Ud. ha de oír hablar de la muerte de un rico; dele de comer a su cabeza.
  • Hay una persona que está mala y echó una cosa fuera del orden.
  • El Santero no le da a tomar hasta que no le echen al muerto.
  • Hay líos de justicia.
  • En la puerta de la casa hay algo enterrado.
  • Ud. debe mudarse de donde vive.
  • Ud. dice que está enfermo y no lo está.
  • Ud. no oye los consejos de Orúnmila.
  • Ud. piensa ir a un paraje, que no vaya antes de hacer Ebó para que no pierda.
  • Ud. tiene que baldear la casa con Omiero de hierbas de Obatalá para refrescarla, porque sus enemigos se la quieren poner caliente.
  • Ud. se cansa de ir al médico y éste no le encuentra nada, haga Ebó y después vaya al médico.
  • Ud. no le eches a los demás la culpa de lo que sucede.
  • Sea obediente, no forme escándalo porque pierde.
  • Dele gracias a Azojuano, recíbalo y póngase su collar.
  • Cuídese la sangre.
  • Ud. no puede comer ñame, coco ni maní.
  • Tiene que hacer Santo (Yoko-Osha) para alejar la enfermedad.
  • Ud. no puede bautizar a nadie.
  • Dele una guinea a Azojuano.
  • Hay una persona enferma que ha hecho algo fuera del orden.
  • Para mujer: padece de hemorroide.
  • Cuidado no cometa una locura en su casa con una menor de edad.
  • Para mujer: Tiene que tener cuidado con el esposo y sus hijas, no lo deje solo con él.
Sabiduría del signo

Refranes de Obara Tumo

  • De fracaso en fracaso por porfiado.
  • Los enemigos me tienen rodeado.
  • Por mi locura, la corrupción está en mi familia.
  • Yo violo, y al otro le caerá la culpa.
  • Nací, y debo regresar al Cielo.
Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Obara Tumo

Eshu del odu

ESHU AGBO BABA MELEKE

Este Eshu tiene fama de ser muy indecente. Se le llama Fotifo, que quiere decir indecente y borracho. Le gusta mostrar sus partes cuando baja a la cabeza de su caballo (Adosu), y cuando no se le atiende como corresponde, le gusta dejar ciego a quien lo descuida.

Las historias del signo

Patakíes del odu Obara Tumo

1.La hormiga soldado, la lombriz y la mosca

Se hizo adivinación para tres criaturas: la hormiga soldado (Ijalo en Yoruba y Okhian en Benin), la lombriz (Ekolo en Yoruba y Ikolo en Benin) y la mosca (Eshinshin en Yoruba y Ikian en Benin). A las tres se les avisó que la guerra estaba por estallar. A Ijalo se le indicó servir a Eshu con un chivo y un cuchillo; a Ekolo y a Eshinshin, servir a Eshu con un chivo. Ijalo cumplió con el sacrificio, pero Ekolo no lo hizo. La mosca, después de cumplir, corrió hacia la manigua y se construyó allí una casa escondida, sin puertas ni ventanas. Mientras tanto, la guerra ya había comenzado.

Aunque Eshu condujo a las tropas invasoras justo en dirección de las hormigas soldados, no dejó sin uso el cuchillo con que ellas habían sacrificado: con él les equipó las bocas como armas de ataque y de defensa. Las hormigas corrieron a cubrirse, pero fueron a meterse dentro de las propias fuerzas invasoras, y con los cuchillos en la boca atacaban a todo el que intentaba detenerlas. La lombriz, que corría también buscando esconderse, se metió entre las líneas de las hormigas soldados, y estas la cortaron en pedazos con sus cuchillos.

Cuando la guerra iba amainando, algunas personas saquearon el palacio del Rey y escondieron lo robado precisamente en la casa de la mosca. Por eso fue acusada de robar las propiedades del Rey y llevada a juicio delante de él. No tenía defensa alguna: fue declarada culpable y condenada a morir ejecutada. En ese momento Eshu se transformó en una muchacha y le preguntó si no le habían hecho adivinación. La mosca reconoció que había consultado a Orúnmila pero que no había hecho el sacrificio, y le pidió a aquella muchacha que lo hiciera por ella, cosa que se cumplió de inmediato.

Llegado el día de la ejecución, Eshu influyó en el hombre que era la mano derecha del Rey y en el jefe del tribunal para que pidieran clemencia, alegando que la mosca no era tan culpable como para ser ejecutada. El juez propuso entonces que se le advirtiera que nunca más volviera a vivir en la manigua, y que desde ese momento viviera en los alrededores de donde hubiera dos o más personas asentadas. Esa es la razón por la que las moscas viven en los pueblos hasta el día de hoy.

EbóCuando este Odu aparece en IGBODU, se le dice a la persona que un problema se le aproxima y que debe darle un chivo a Eshu con un cuchillo para sobrevivir en cualquier lucha. En un registro ordinario la persona debe hacer el mismo sacrificio para evitar el riesgo de verse envuelto en un caso o en una disputa de la cual él no conoce nada.

2.La cabeza y los colmillos del elefante

Obara-Trupon, odifa fun ori erin, abufun ijagbon re.

Se hizo adivinación para la cabeza del elefante y para sus colmillos. A ambos se les avisó que debían hacer sacrificio para evitar quedar abandonados en el bosque después de que el resto del cuerpo del animal fuera llevado a la casa. Solamente los colmillos hicieron el sacrificio. Por eso, cuando se mata un elefante en el bosque, únicamente se toman los colmillos de la cabeza, mientras que el resto de la cabeza queda abandonada.

EbóCuando este Ifá aparece en un registro ordinario, se le dice a la persona que debe hacer sacrificio para que no se pierda en el bosque o en un lugar lejos de su casa y después muera. Debe hacer el sacrificio con un pequeño pedazo de tela blanca y un chivo.

3.El niño ave de paso y la escobilla perdida

Obara-Trupon, odifa imere.

Se hizo adivinación para el Duende o Hado (Igbakhuan en Benin) cuando venía camino de la Tierra. Él hizo sacrificio con un chivo y una escobilla (Oroke), pero el padre que lo traería al mundo no hizo el suyo para evitar la pérdida de un hijo pequeño.

El niño nació y, gracias al sacrificio que había hecho en el Cielo, no murió en la infancia. Sin embargo, ya crecido y hecho un adulto, murió de repente. Antes de morir se había convertido en el sostén económico de sus padres, de modo que tras su muerte ellos quedaron en la mayor pobreza. Su padre era granjero. Cuando el muchacho, desde el Cielo, vio el sufrimiento de sus padres en la Tierra, fue a buscar a sus amigos para que lo ayudaran a trabajar la granja del padre.

Llegado el tiempo de limpiar la maleza, el padre limpió apenas un pedacito y se marchó a la casa; por la noche el hijo llegó con un equipo de duendes y limpió toda la granja. Cuando llegó el tiempo de cortar los árboles, quitar los tocones y arar la tierra, él bajó del Cielo y ayudó de la misma manera.

El padre decidió ir por adivinación para saber quién era la mano invisible que lo asistía en las tareas de la granja. Se le dijo que se escondiera en la manigua hacia la medianoche, y allí se escondió con un plato de calabaza en la mano. Poco antes de la medianoche vio a su hijo muerto dirigiendo un equipo hacia la granja, cada uno montado en una escobilla. Cavaron todos los surcos que hacían falta para sembrar los ñames y, mientras trabajaban, el padre recogió la escobilla de su hijo. Cuando terminaron, ya cerca de la mañana, cada uno recogió la suya, pero la del hijo no aparecía. Buscó en vano, y cuando iba a salir el sol sus amigos lo dejaron y regresaron al Cielo. Tan pronto se vio solo, comenzó a cantar:

ONI MU URUMI MUMI OBARA TIELE, OLOYE, OBARA TIELE. ELGBE ORUN MEI LO O, OBARA TIELE, OLOYE, OBARA TIELE.

Como no halló la escobilla, no podía regresar al Cielo sin ella. Al amanecer su padre salió y lo abrazó. El hijo le reclamó por haberlo tratado de aquella manera, mientras el padre le reclamaba a él por haberlo abandonado como lo hizo. Le preguntó si no veía cómo había sufrido desde su partida, y el hijo respondió que precisamente por eso venía a tenderle una mano. El padre insistió en que no era lo mismo que vivir juntos, y ante aquella forma apasionada de hablarle no le quedó otra opción que volver a la casa con él, aunque hubiera perdido el poder de retornar al Cielo.

El hijo, sin embargo, seguía buscando su escobilla en silencio, mientras el padre guardaba siempre consigo la llave de la habitación donde la mantenía encerrada, lejos del alcance de todos. Pasado cierto tiempo el padre relajó su custodia, creyendo que su hijo había decidido quedarse definitivamente en la Tierra. Un día bebió en exceso y se emborrachó; por primera vez desde el regreso de su hijo se cambió el pantalón donde llevaba la llave, lo colgó en la sala y cayó profundamente dormido. Al verlo en ese estado, el hijo registró los bolsillos, encontró la llave, abrió la habitación y buscó hasta dar con la escobilla. Casi de inmediato partió para el Cielo, donde se reunió con sus colegas.

Cuando el padre despertó, descubrió que su hijo se había ido. Después de aquella experiencia, nunca más les fue posible a los habitantes del Cielo ayudar físicamente a otra persona en la Tierra.

EbóCuando este Odu aparece en un registro ordinario se le dirá a la persona que debe hacer sacrificio con un pedazo de tela blanca, una chiva y una calabaza (Ugba u Okpan) para que un hijo que es ave de paso no lo deje y retorne al Cielo.

4.Shangó y el sacrificio que rehusó

KI A FI IGI LU IGI; KI A BA LE GBO OHUN TI IGI NWI. KI A FI OKPE LU AKPE KI A BA LE GBO OHUN OPE. KI A FI OBARA ETURUKPON SODE, KI A RI IBI GBO OHUN ENU OMO AWO. OMO AWO SO SARA, OMO AWO SO SAKO-SAKO-SARA, NI EDUN NSO IGI. ADIFA FUN SHANGO-OGBOJA OLUBEBE MI OMO AROTA WERE WERE SEGUN. IWO SHANGO WA RU EBO KI IWO MA BA SI INUBI.
Golpea dos garrotes, uno contra el otro para oír su sonido. Golpea dos Ikines, uno contra el otro para que oigas las palabras de Orúnmila. Marca Obara-Otrupon en el tablero y escucha las revelaciones del sacerdote de Ifá.

Esos fueron los Awoses que hicieron adivinación para Shangó. Se le advirtió que hiciera sacrificio con un carnero padre y un pedazo de tela roja, pero él rehusó hacerlo. Más tarde, cuando fue hecho Rey, mató arbitrariamente un perro blanco y enterró viva a una chiva. Sus súbditos se molestaron con aquellas acciones y se rebelaron en su contra. Fue destronado y se marchó a la manigua para quitarse la vida.

En ese preciso momento Ogún regresaba de una guerra en la que había estado varios años. Al ver a Shangó colgando de una soga, cortó la cuerda y Shangó cayó casi ahogado. Él le pidió a Ogún y a sus seguidores que no le contaran al pueblo que se había colgado, y reaccionó ejecutando a todos los que se burlaron de él. El pueblo pronto cambió sus palabras y comenzó a decir que el Rey no se había colgado, que en Yoruba se dice Oba-Koso. Por eso a Shangó también se le llama Oba-Koso, y al árbol donde se colgó se le llama Igi-Aiyan. Al final él mismo se dio cuenta del alto precio que tuvo que pagar por no hacer el sacrificio, y eso explica por qué Shangó permanece con mal genio hasta el día de hoy.

EbóCuando este Odu aparece en un registro ordinario, se le advertirá a la persona que debe hacer sacrificio para evitar problemas que le puedan acarrear un mal genio.

5.Olobara y el tronco atravesado en el camino

Se hizo adivinación para Olobara, el sacerdote de la divinidad del agua, que venía bailando desde la manigua hasta su casa. Se le dijo que hiciera sacrificio para evitar el peligro de dejar sus herramientas abandonadas en la manigua. Él respondió burlándose del sacerdote de Ifá y de Eshu, y se negó a sacrificar.

Cuando le contaron a Eshu que Olobara lo había llamado ladrón y que además había rehusado el sacrificio, Eshu se convirtió en un tronco y se atravesó en el camino de Olobara. Al regresar este de la granja hacia su casa, el tronco le pegó en los testículos y el agua comenzó a brotar. Abandonó allí todos sus instrumentos y salió corriendo para su casa gritando por ayuda y lamentándose de que estaba pagando el precio de no haber hecho el sacrificio.

EbóCuando este Odu aparece en un registro ordinario, se le dirá a la persona que debe hacer sacrificio para no verse envuelto en un accidente en el trayecto de su trabajo a su casa.

6.La calabaza y sus tres hermanos

Se hizo adivinación para la Calabaza y se le advirtió que debía hacer sacrificio por los problemas que iba a tener con sus hermanos en la Tierra. Ella hizo el sacrificio con un pato para su Ángel de la Guarda y un chivo para Eshu.

La Calabaza se volvió muy pronto la favorita de la gente del mundo. Sus tres hermanos, Kolá, Kolá Amarga y Kolá Salvaje, fueron a quejarse ante Dios diciendo que ella estaba destruyendo la paz en la Tierra. Dios les dijo que fueran con él al Cielo. Cuando la Calabaza dio sus explicaciones, Dios la declaró inocente de todos los cargos y marcó su cuerpo con la cascarilla de la victoria. Pero ella había olvidado servir a Eshu antes de abandonar el Cielo, y Eshu provocó una fuerte lluvia que le limpió del cuerpo la cascarilla de la victoria. Al ver que la marca había desaparecido, sus hermanos se declararon vencedores sobre ella.

En una segunda ocasión los hermanos volvieron ante Dios a quejarse de que la Calabaza estaba peleando con toda la comunidad. Después de comprobar las malas intenciones de los acusadores, Dios la encontró de nuevo inocente y la declaró victoriosa. Otra vez marcó su cuerpo con la cascarilla de la victoria, y otra vez Eshu se la limpió con una fuerte lluvia, de modo que sus hermanos volvieron a proclamarse victoriosos.

Ya llegada a ese punto, ella fue por adivinación y le recordaron que le debía un chivo a Eshu. Rápidamente hizo el sacrificio y además le dio un pato a su cabeza. Aun así fue acusada ante Dios por tercera vez, y una vez más fue declarada inocente. Cuando Dios iba a marcarle el cuerpo con la cascarilla de la victoria, ella le rogó al Padre Todopoderoso que le diera la cascarilla para comerla, porque si sus hermanos provocaban la lluvia para lavarle la marca del cuerpo, esa lluvia no podría limpiar la que llevara en el estómago. Dios le dio un poco de cascarilla a comer.

Ante ese estado de cosas, Dios llamó a los tres hermanos y pronunció la siguiente sentencia:

  • Kolá – Siempre morirás por los problemas de otros.
  • Kolá Amarga – Siempre estarás en una masa amarga y no te podrás separar.
  • Kolá Salvaje – Nunca serás usada por nadie.

Camino a su casa cayó la lluvia y lavó la cascarilla que estaba en el cuerpo de la Calabaza, pero la que llevaba en el estómago apareció en su cuerpo en cuanto la lluvia se detuvo. Cuando llegó al mundo fue aplaudida por su indiscutible victoria, y en ese momento el pueblo se dio cuenta de que la Calabaza había sido acusada falsamente todo el tiempo.

EbóCuando este Odu aparece en IGBODU, la persona debe ser advertida que espere enojosos problemas motivado por sus relaciones. Ellos le harán brujería de palo, pero el Rey de la Noche estará invariablemente a su lado ayudándolo con sus servicios. Hay que sacrificar una chiva a la Noche y un chivo a Eshu y su cabeza con un pato. En un registro ordinario, debe servir a Eshu con un chivo y su cabeza con un pato para salir victorioso sobre sus enemigos.

7.Los problemas de Obara Otrupon con el matrimonio

Obara-Otrupon tuvo problemas tanto con sus relaciones como con su matrimonio. Siempre escogía para casarse a la mujer equivocada, que nunca permanecía a su lado. Cuando fue por adivinación se le dijo que debía servir a Ifá con una chiva, a Eshu con un chivo y a su cabeza con un pato, y que después de hacer ese sacrificio se casaría con la hija de un Rey. Él cumplió con los sacrificios.

Poco después encontró a una mujer en un lugar donde estaba haciendo adivinación para unos clientes. La mujer le profesó amor y con el tiempo se casaron. Ella resultó ser la hija del Alara de Ilara, permaneció a su lado y le dio nueve hijos.

EbóEn un registro ordinario la persona debe hacer sacrificio para encontrar la mujer correcta para casarse.

8.La jicotea y la culpa que cayó sobre otro

Aquí fue donde la jicotea se metió en un palo y, a falta de mujer, se durmió a su propia hija. Después de cometer el daño colgó un saco de maíz junto al palo. El chivo, al ver el maíz, se acercó a comérselo; entonces todos vieron al chivo y lo espantaron, y el animal, de un brinco, pasó por encima del palo y tumbó a la hija de la jicotea. La gente que lo vio le echó la culpa al chivo.

En otra versión de esta misma historia, la jicotea macho perjudicó a su hija y luego quiso buscar a quién echarle la culpa, porque además le había enfermado la mente. Puso un palo en alto y a su lado colocó un poco de maíz. Llegó entonces el gallo y, al ver el maíz, fue a comérselo; la jicotea macho, al verlo, dio un salto y formó un gran escándalo. La hija murió, y por eso mataron al gallo.

9.La traición del perro a Obara Tumo

REZO: OBARA TUMO ELEGBA ÑARA ÑARA BI ISHI ARA PARAYE AYA OBA OBARA TUMO NI BATUTO IFA ORUNMILA ELERIPIN AÑAÑA, LOKUN WAWA OBA ELEGBA LAROYE OBARA KIKIÑO LAYE MOÑAÑA OBARA TUMO OBA OGU AYA AÑI OFO ESHISHI ELEGBA INTORI ODE BEYE BEYE LERI AKUA URO ALAGBA DE OGUN MOFA ELEGBA MOFARE OGUN ONIRE OBARA TUMO OYA INTORI ARAN ELEGBA AYA YEGUN.

El rey de la tierra ÑARA ÑARA, que se llamaba Obara Tumo, había depositado toda la confianza de su gobierno y de sus secretos en Eshu, y le había entregado también a su criado, el perro.

Como el perro era de la confianza de Obara Tumo, vivía siempre limpio y pulcro, pero no estaba contento, porque Eshu lo había puesto a trabajar. A la hora de la comida el perro estaba acostumbrado a sentarse a la mesa con Eshu, y un día este empezó a desconfiar de él, porque al sentarse a la mesa comenzaba a ladrar, cosa que antes no acostumbraba a hacer; se levantaba de la mesa y no se sentaba a comer hasta que Eshu y Obara Tumo no terminaban.

Esa desconfianza la pudo comprobar Eshu más tarde, cuando oyó al perro tratando de indisponerlo con Obara Tumo. Eshu se calló la boca, pero se puso a pensar que el perro era su enemigo y que, como conocía todos los secretos, podía echar a perder aquella tierra para siempre. Comprendió que tenía que hacer algo.

Un día, estando comiendo Eshu con Obara Tumo, llegó el perro y Eshu enseguida se puso a cantar:

«AJA TOLO BI AJA NI AJA TOLO GUNGUN OUYEN AJA MORARA BI AJA TOLO».

A Obara Tumo, que escuchó lo que Eshu decía, no le gustó demasiado, y Eshu lo notó. Al día siguiente en la tierra ÑARA ÑARA se iba a dar una gran fiesta. Habían sido invitados todos los Awoses de grandes poderes, tales como Osanyin, Ogún, Oshosi, Shangó, Azojuano, y Oba Ogú, llamado Shayemini, que presumía de sus poderes porque tenía sus secretos en la tierra. Este llegó cantando:

«OBANIRE OGU OBANIRE OGU BALELEOKUN AJA LO AJA WA ERERE OBANI OGU».

Eshu, al escucharlo, se molestó mucho, porque el perro salió corriendo enseguida, se arrimó a Obá Ogú y los dos comenzaron a hablar en secreto. Al otro día, terminada la fiesta, Eshu se puso a hablar con Osanyin, y este le dijo: tú sabes que yo me transformo de distintas maneras y así nadie me conoce; cuando Obá Ogú se vaya, el perro piensa irse con él, porque yo se lo oí decir. Si esto es verdad yo lo voy a seguir, pero antes te voy a dar un secreto para que tú venzas: en cuanto él vaya a comer, trata de darle algo en la comida para que le entre picazón y se rasque en la tierra con las patas, y tú verás que después de esto Ogún se hará cargo de él, porque yo lo mandaré; el perro va a ser despreciado y botado por Obara Tumo.

El perro, creyendo que nadie lo estaba mirando, se fue con Obá Ogú y le contó todos los secretos de la tierra ÑARA ÑARA y del gobierno de Eshu en ella. Obá Ogú le dijo: todo eso yo lo voy a arreglar, y te voy a entregar un secreto para destruir a Eshu y convertirnos nosotros en dueños de esta tierra. Le dio el secreto al perro y le indicó: cuando tú llegues a la tierra ÑARA ÑARA le pasas la lengua, entierras este secreto y después te restriegas en la tierra. Osanyin, que lo escuchó todo, regresó y se lo contó a Eshu, diciéndole: el secreto que te di se lo echarás en la comida al perro y lo regarás por toda la tierra.

El secreto consistía en un pedazo de hueso de carne y un güiro lleno de todas las clases de bichos, de los cuales algunos se morían y otros quedaban vivos.

El perro salió contento para la tierra ÑARA ÑARA. Iba por el camino muy sofocado por el calor del sol cuando de pronto comenzó a llover y se le calmó un poco el fogaje. Pero el secreto que llevaba en la alforja se le aflojó un poco y se le pudrió.

Cuando el perro llegó a la tierra ÑARA ÑARA, enterró su secreto cerca de donde Eshu ya había enterrado el que le había dado Osanyin. Mientras tanto, Eshu ya había hablado con Obara Tumo y le había contado lo que Osanyin le dijo respecto al perro, con lo cual Obara Tumo confirmó que el perro era su enemigo.

Obara Tumo le preguntó a Eshu qué pensaba hacer, y este le contestó: ahora vamos a comer y a escondernos; le esconderemos toda la sobra, porque el perro llegará con hambre, y ya yo tengo el secreto para echarle en la comida. En eso llegó Ogún y fue enterado de lo que el perro había hecho, a lo que respondió: yo me encargo de él.

Cuando el perro llegó a la casa, Eshu y Obara Tumo ya habían terminado de comer y le dijeron que lo único que quedaba eran los huesos. El perro, desesperado, empezó a comer y a beber agua, y se puso más desesperado todavía. Entonces se acordó de lo que le había dicho Obá Ogú y fue a pasarle la lengua al secreto, que estaba en peores condiciones, por lo que se puso a rascarse en la tierra que estaba infestada (ofo). Inmediatamente le empezaron a salir bichos y el perro se llenó de ellos. Al otro día tenía la piel podrida y cada vez se rascaba más.

De pronto se le presentó Shangó y le dijo: esto que te ha sucedido es por ser traidor. Ogún, que estaba oyendo lo que Shangó le decía al perro, se quedó esperando a ver qué hacía, y Shangó empezó a cantar:

«OGUN OPA AJA IREO ABELELE LOYUN».

Entonces dio tres vueltas de carnera y Ogún se puso furioso. Shangó lanzó un rayo, el perro se puso furioso y le dio rabia, y en eso Ogún se le tiró por el cuello y lo mató. Así triunfaron Eshu y Obara Tumo sobre la traición del perro.

Ebó1 perro, gallo, paloma, carne de res, cuchillo, palos, hierbas de Ifá, hierba flor de agua, 9 flechas, cuentas de santos, cazuela de barro, gallina, manteca de corojo y cacao, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, 1 pluma de tiñosa, mucho dinero.
NotaEl cuchillo debe ser nuevo y se utiliza para matar el perro y para el Inshe. El perro se le da a Ogún y va para el Ebó conjuntamente con la cabeza del gallo. Cuando se le da el perro a Ogún se pone al lado una cazuela de barro a la cual se le da sangre, después se le echa a la cazuela manteca de corojo y cacao, aguardiente, palos y aceite para encender a Ogún los días que marque. El Inshe-Osanyin se hace con la sangre que tiene Ogún, el cuchillo, raspadura de las piezas de Ogún, palos, hierbas de Ifá, muchas cuentas de Santos, hierba flor de agua. Este se entiza en paja de maíz, tela blanca y negra y se manda a enterrar enseguida al pie de una mata frondosa en el monte. Si no coge en este lugar se manda a la laguna. La paloma se le da a la persona y al Babalawo de tal forma que la sangre caiga dentro de la cazuela de Omiero que ya debe estar preparada de antemano con las hierbas de Ifá. Este Omiero es para después que se termine el Ebó que ambos se bañen, en cuya oportunidad debe quemarse la ropa de ambos conjuntamente con los residuos del baño; después del baño, se hará rogación de cabeza con coco, manteca de cacao y cascarilla.

10.Cuando Oninibó venció la guerra

Oninibó fue a mirarse con Orúnmila y le salió este Ifá. Orúnmila le dijo: tú tienes que hacer Ebó para vencer una guerra muy grande que te viene, y poner Adimú para una cosa que tú quieres resolver.

Ebó1 gallo, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, tres cocos (se le ponen a Eshu).

Después Orúnmila le dijo a Eshu que acompañara a Oninibó y que fuera con él a la ciudad. Allí Oninibó se enamoró de la hija de un Obá, fue y pidió la mano de la Princesa para casarse con ella, así como una casa para amueblarla. Pero Eshu no quería la casa que le dieron a Oninibó, sino que le fabricaran una nueva en otro lugar fuera de la ciudad, donde hubiera tierra muerta.

Terminada la casa y celebrado el matrimonio, Oninibó armó una poderosa guardia para defenderse en aquellos lugares. Cuando venía de allá, después de haberle dado a Eshu jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, akara y olele, le pidieron que les enseñara el camino de la ciudad. Eshu le avisó entonces a Oninibó para que preparara sus soldados, porque ya venían los contrarios. Eshu cogió todos los objetos que le habían dado, los salcochó y se los puso en la canilla. Cuando la gente venía, el jefe de ellos tropezó con Eshu y se lastimó la úlcera, y gritó: «EKO ESHU KUMBO», que quería decir que se había lastimado la úlcera. Eshu entonces gritó «ONINIBO», porque ya estaban allí los soldados contrarios. Oninibó llegó y los mató a todos.

11.Nació la tragedia como consecuencia de la incitación de los seres humanos

REZO: OBARA TRUPON BEYELE AWO OBARA KEKE YENI MAWAFUN OTRUPON WEYEKUN WAWA BASHENI AIFA AWO OBARA KEKE SHENE SHENI FOWA OYEKU ESHU OSHA NERKO OBI AYE AWO OBANIRE IFA KAFEREFUN ESHU SHANGO YANZAN OBANIRE AYE INLE OBA YEWE MEYEWA IFA IFANIRE AYE ASHEGUN OTA AWO OBANIRE.

En la tierra KEKEYENI vivía Awó Beyele, quien gobernaba el mundo. Este Awó tenía varios hijos a los que había dado el mando de distintas tierras, y cada cual gobernaba por sí mismo su tierra por ambición y delirio de grandeza, a través de la fuerza y apoyado en el poder que tenía. Sin embargo, Awó Beyele tenía un hijo llamado Baranire Awó que vivía de manera distinta a sus hermanos, porque era noble, de gran corazón y de grandes conocimientos. La tierra bajo su mando solo la cuidaban Eshu y Obanire Awó; allí cada ciudadano se cuidaba a sí mismo y todos vivían con tranquilidad y respeto de unos hacia otros. Cada vez que alguien cometía una falta, iba y le daba cuenta a Eshu de lo que había hecho, y este, de acuerdo con la gravedad de los hechos, lo castigaba.

En aquella tierra todos se llevaban bien y Awó Obanire siempre andaba solo. Cada vez que iba a salir de su casa, Eshu lo limpiaba, se paraba en la puerta y rezaba:

OBANIRE AYE, OBANIRE AYE, AWO BAYENI IFA ODARA BE LERI IFA.

Así salía a la calle y jamás tenía problemas; todos lo saludaban y él respondía sin ningún orgullo. En esta tierra a menudo se le daban fiestas a Orúnmila con Oyá, quien tenía a su cargo la limpieza de aquella tierra gobernada por Eshu-Elegba.

Así pasaron los años, hasta que un día Beyele Awó decidió visitar la tierra de su hijo Obanire y no las de los demás, que dominaban a base de la fuerza. Llegó a la tierra de Obanire y vio que todo era distinto: se vivía con tranquilidad, pureza y respeto. Cuando llegó, lo recibió Eshu, le dio Mo-Foribale y le hizo una gran fiesta a la que acudió todo el pueblo. A la hora de la comida, Obanire se sentó a la mesa con su padre, al lado de Oyá, y esto alegró mucho a Beyele, que se sentía muy contento al ver cómo se trataban unos a otros y cómo no necesitaban ser acusados cuando cometían una falta, porque ellos mismos confesaban el delito.

Pasó el tiempo y Awó Beyele quedó intranquilo, pasando las noches en vela pensando en cómo los gobiernos de sus otros hijos no eran iguales al de Obanire. Un día Beyele salió a escondidas creyendo que nadie lo había visto, pero Oyá, que lo vio, salió disfrazada detrás de él sin ser reconocida. Así fue como Awó Beyele salió a visitar las tierras de los otros hijos. Al llegar les dijo que sus gobiernos no eran iguales al de Obanire y que ellos tampoco eran iguales a Obanire, y los invitó a la tierra de este para que vieran con qué responsabilidad regía su gobierno y cómo lo querían.

Oyá, que había oído todo lo que Beyele informó a sus hijos, regresó a la tierra de Obanire y le contó a Eshu todo lo que había visto y oído, y que los hermanos venían a visitar a Obanire. Eshu contestó: bueno, ninguno podrá imitarlo, porque Obanire cuenta sus cosas con Ifá. Cuando lleguen nosotros nos encargaremos de ellos, y cuando se vayan les iremos detrás. Ahora, Oyá, antes de que lleguen, tú y yo le daremos cuenta a Ogún de lo que ellos planean hacer.

Salieron al camino y se encontraron con Ogún; le dieron sangre de un pescado pidiéndole que jurara que nunca saldría de la tierra donde vivían los hermanos de Obanire. Ogún hizo el juramento, y además quedó dicho que una vez Oyá y otra vez Eshu visitarían periódicamente esas tierras.

Eshu y Oyá regresaron adonde estaba Obanire, y en cuanto llegaron los hermanos, quienes los recibieron fueron Eshu y Oyá, que empezaron a cantar:

«FOYU NI LENI LORUN ABURE BAYEKUN FOYU NILE OMO NI LORUN ABURE BAYEKU LERI BALE AWO LODE LERI BAYEKU BELELE ABORO».

Los hermanos de Obanire se pusieron contentos y fueron bien recibidos por el pueblo y por su hermano. El que se sentaba a comer junto con ellos era Eshu, adivinándoles el pensamiento, la mala voluntad y la envidia que le tenían a su hermano por los procedimientos que usaba para gobernar y por ser querido por todo su pueblo. Ogún, por su parte, escondido, lo escuchaba todo: ellos decían que tenían que imitar a su hermano sin perder la fuerza y el poder que mantenían sobre sus tierras.

Cuando ellos se marcharon para sus tierras, todo el pueblo fue a despedirlos, pero Eshu, Ogún y Oyá se habían disfrazado y se fueron detrás de ellos a las distintas tierras para ejecutar lo que ellos habían planeado. Cuando cada hermano llegó a su tierra, lo primero que hizo fue darle fiesta a su pueblo; pero Ogún formó la tragedia entre las personas, Eshu enfermaba a la gente del gobierno y Oyá mandaba el Aire (afefe) con agua, por lo que el pueblo no se podía reunir para asistir a la fiesta, a la que solamente fue el personal del gobierno.

Esto puso muy disgustados a los hermanos de Obanire Awó, los cuales, puestos de acuerdo, dijeron: nuestro gobierno será más fuerte que el de Obanire; gobernaremos por la fuerza, atropellaremos a la población en general, vejaremos, torturaremos. Y comenzaron a gobernar de esa forma, debido a las acciones de Eshu, Ogún y Oyá.

Ebó1 gallo, cabeza de pescado, mucho ashé, cuentas de santos, muchos palos, 1 pluma de tiñosa, plumas de codorniz, tierra de la casa, telas de colores, dos muñecos, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, mucho dinero.
NotaCuando se ve este Odu, se le da sangre de pescado a Ogún y dos gallinas a Oyá. Las gallinas se mandan al lugar que coja, el gallo es para el Ebó y se le da a Eshu, se prepara un Inshe-Osanyin con la cabeza del gallo, que va al pie de una mata enterrado. El Awó que le salga este Odu, se le recomienda que debe cumplir bien esta letra. Aquí nació el porque Oyá se viste con nueve colores.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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