Obara Kushiyo
Obara Otura
«La rudeza de mi carácter, la obtuve de la adversidad».
Rezo de Obara Kushiyo
OBARA KUSHIYO AKE EURE SHIBINI LAURO OGUN LEDABARABANIRE GUN ORUNMILA LOROGBO ESHU LEBO OUNKO, AKUKO IKODIE, EYELE, BIRUTAS, OMI EBEYOOWO BIEREFUN OBOSU ADIFAFUN TONU BUE BUE OMA APITA AKUKO LEBO KANAKU WARA TONAGU EKU EYELE LEBO.
En este odu nace
- Nació: La intoxicación.
- Aquí: Habla Dasoyi y el Awan de Azojuano.
- Aquí: No se puede ingerir bebidas alcohólicas.
- Aquí: Es un Ifá de robos.
- Aquí: Es un Ifá de amarre.
- Aquí: Es donde la mujer se ha hecho abortos y el niño era hijo de Oshún o Yemajá.
- Aquí: Habla el Faro marino.
- Aquí: Señala la gran noticia.
- Aquí: Fue donde Orúnmila quiso matar a la chiva y esta lo tumbó.
- Aquí: Marca que el Awó de este Odu nunca deberá tomar la chiva de frente ni por la soga.
- Aquí: Habla de cazuela de brujo y de problemas con paleros.
- Aquí: Oshún estaba amarrada por un palero y estaba enferma del vientre y de la sangre.
- Aquí: Las enfermedades son: Problemas sanguíneos, hemorroide, intoxicaciones, sangrar por cualquier conducto, problemas en el interior por aborto, inflamación de los miembros inferiores, circulación, problema estomacal, sistema nervioso.
- Aquí: Señala guerra que viene a la ciudad.
- Aquí: La sangre se recoge en el estómago.
- Aquí: Ogún venía arrancando cabezas y Orúnmila le dio melón y lo calmó.
- Aquí: Este Odu representa la bajada de Azojuano a la Tierra. Es el Odu Isalayé.
- Aquí: En este Odu se prepara el Iyefá, con semillas de melón de castilla.
- Aquí: Hay que cuidarse de la candela.
- Aquí: Se busca un pato, se limpia la casa y se lleva al mar.
- Aquí: Hay guerra con gente de otro mundo.
Descripción del odu Obara Kushiyo
Este signo ocupa el lugar número ciento dieciocho dentro del Orden Señorial de Ifá. Su enseñanza central gira alrededor del respeto: respeto dentro de la propia casa y respeto en los negocios de la vida. Quien se registra con este odu sostiene una relación que le está quebrando la armonía.
En este camino, Olofin llamó a los babalawos para que le miraran a su hijo. Ellos revisaron y dijeron que no había nada que hacer, porque no encontraban novedad alguna. Al día siguiente el hijo de Olofin murió.
El odu habla de cazuela de brujo y de guerra abierta con paleros, y advierte que si no se toman medidas con rapidez la vida misma puede correr peligro. Es el signo donde Oshún estuvo amarrada por un Omologú, un palero que la mantenía cautiva y enferma del vientre y de la sangre.
Cuando este odu le sale a alguien, se le dice que carga un amarre en su vida o algo oculto que no quiere que nadie sepa. Si se trata de un hombre, puede ser esclavo de un vicio, puede haber participado en actos denigrantes de violencia, en robos e incluso en la muerte de alguien; en resumen, guarda un secreto. Si se trata de una mujer, puede tener un amante escondido o hasta un hijo fuera de su calor; y si la familia la tiene por doncella, puede haberse practicado abortos a espaldas de los suyos.
El signo anuncia padecimientos nerviosos, por lo que se aconseja someterse a tratamiento psiquiátrico. También se padece de intoxicaciones, hemorroides, de sangrar por cualquier conducto del cuerpo, de desajustes en la sangre y de acumulación de sangre en el estómago.
Aquí le envían Egun obsesores a la persona y le han dado a tomar brujería fuerte, sobre todo cuando se trata de una mujer, para conseguir sus favores. De todo eso nacen tragedias y adversidades en la vida.
Al mismo tiempo, por este odu llega el desenvolvimiento económico, sea por negocios o por la habilidad que la persona tiene para desempeñar algún tipo de trabajo. En el caso de la mujer, las adversidades que le ha tocado vivir la llevan a descuidar un poco su apariencia personal, y por esa razón tendrá problemas con el cónyuge.
Aquí habla la rudeza del Faro Marino. La persona conoció buenos tiempos de felicidad y bonanza y también tiempos de grandes adversidades, y esos golpes le endurecieron el corazón y el carácter hasta insensibilizarla ante el dolor ajeno. Todo ello vino de las ingratitudes que recibió en el bregar de la vida.
Por este odu la mujer se ha hecho abortos, y esas criaturas eran hijos de Oshún o de Yemajá; no las dejaron vivir para que conocieran el mundo, y ese angelito está pidiendo misericordia. Por eso todos los santos están bravos con usted.
Viene además la guerra del otro mundo, que es visita de hijos o de familiares difuntos de la persona. Cuando este odu llega en Iré (Foré), quiere decir que la guerra cesó.
Este odu señala gran noticia. Se le dice a la persona que llegó tarde o apurada al Santo, y que deberá hacer Ifá. Se le aconseja también lavar la puerta de su casa con hierba prodigiosa, porque la puerta está caliente.
El Awó Obara Kushiyó nunca deberá coger la chiva de frente ni por la soga a menos que se le dé a Ifá, de lo contrario estará mal. Además el Iyefá de este Odu se prepara con semilla de melón de castilla. Que cada rato lo soplará en la puerta.
Por este Ifá la persona deberá estar chequeándose la sangre, pues ese será su padecimiento. Si se trata de una mujer, tiene que cuidarse de los fibromas. También se padece de inflamación de las piernas.
La cabeza se le pone muy caliente a causa de una serie de problemas que confronta, y todo se agrava porque no oye consejos.
Predice este Ifá que alguien hizo una conjura para desbaratarle la casa, la esposa, los hijos o los negocios. Hay que estar en guardia, porque lo están vigilando y no puede descuidarse. Todo ese complot está amparado por un brujo o palero; se puede ser blanco de una prenda de Zarabanda y se puede pagar justo por pecadores.
La persona tiene un perro que sabe mucho: a ese animal hay que cuidarlo, porque le puede salvar la vida. Por este odu, además, tiene que adorar a Azojuano (San Lázaro), pues vive codo con codo con él.
No se puede ser precipitado en las cosas; hace falta calma y paciencia para poder obtener lo que se desea.
La persona trae consigo un arrastre familiar contraído por un muerto que, de no respetarse, acabará con la familia. Hay que ver qué se hace al respecto y consultarlo con Orúnmila; para quitarse ese arrastre tiene que hacer Ifá.
Aquí se busca un pato y se tiene en la casa, dejando que la ensucie toda, y al séptimo día se lleva a la orilla del mar.
No se ingieren bebidas alcohólicas. Si es mujer, mucho menos todavía, porque le pueden echar algo en la bebida para que pierda la conciencia y puedan abusar de ella.
Tampoco se puede pelear con la mujer, porque se pierde la suerte. Y aquí la cabeza es lo más importante que tiene la persona: deberá estar sacrificándole para que siempre la guíe por el camino correcto.
Este odu marca tragedia por dinero y advierte que se puede echar la sangre, por lo que no se puede incomodar. Hay que cuidarse las partes y por eso debe ir al médico.
Hierbas del odu
- Atiponlá
- Palo macho
- Amansa guapo
- Caoba de hacha
- Piñón de botija
- Picuala
- Esclavosa
Relación de obras del odu Obara Kushiyo
Se limpia a la persona con un pollo y se bota vivo en la manigua. Después se bañará con Omiero de piñón de botija. El pollo debe ser negro.
Se coge un melón (sandía), se corta en siete pedazos y se le pone a Ogún y después se baña con el agua que destila.
Se limpia la puerta de la casa con Omiero de hierba prodigiosa (ewe dun dun) y se le pone a Ogún una botella de agua con harina de maíz procurando que no se seque.
Dice Ifá
- Que usted lo van a mandar a buscar de un lugar, y si piensa ir, que le diga que va al otro día y acto seguido sale para ese lugar, para que no tengan tiempo de prepararle una trampa.
- Si lo convidan para una fiesta, tampoco vaya ese día, sino al otro día y se hace el equivocado, pues allí habrá una trampa.
- No engañe a nadie cuando le pregunten algo, es mejor decir que no sabe que una mentira.
- No tome bebidas alcohólicas.
- Tenga cuidado con una mujer para que la suerte no se le vaya.
- A usted quieren romperle su casa, y siempre esperan que usted no esté en la casa para hacerle maldades.
- Usted siempre está apurado.
- Dele gracias a Obatalá.
- Usted es muy solicitado por las mujeres.
- Tenga cuidado con la candela y con las corrientes de aire malos.
- A usted le gusta el baile, pero tiene que tratar de hacerlo sin muchas fuerzas.
- Usted soñó con un muerto.
- Usted siempre tendrá un amarre en su vida o una cosa oculta que no se desea que nadie lo sepa. Para un hombre: puede ser esclavo de un vicio y hasta puede haber participado en actos denigrantes de violencias, de robos y hasta puede haber participado en la muerte de alguien. Tiene secretos en la vida.
- Para una mujer: Puede tener un amante oculto o hasta un hijo fuera de su calor. Su familia la cree doncella y se ha hecho abortos a espalda de la familia.
- Usted padece de problemas nervioso, por lo que se debe someter a tratamiento psiquiátrico.
- Usted padece de intoxicaciones.
- A usted le han enviado un muerto obseso o le han dado a tomar brujería fuertes.
- Usted padece de hemorroide y de sangrar por cualquier conducto del cuerpo.
- Usted ha vivido buenos tiempos de felicidad y bonanzas y tiempos de grandes adversidades que le han endurecido el corazón y el carácter, a tal extremo de le han insensibilizado ante el dolor ajeno.
- Awó nunca debe coger chiva de frente ni por soga a menos que se la de a su Ifá.
- Usted está padeciendo de una enfermedad de la sangre.
- Usted no quiere oír consejos de nadie.
- Dele gracias a Obatalá.
- Tenga cuidado con una mujer gruesa y de mucho glúteos.
- Cuídese de una mujer que lo persigue, pues le desbaratará su casa, no pelee con su cónyuge.
- Cuide su apariencia personal.
- Usted tiene que sembrar melón o sembrar un buen precedente de la actitud de uno, pues en el ambiente que se vive o desarrolla, está lleno de gentes sin escrúpulos y de baja condición moral.
- Usted tiene guerra de hechiceros, envíos de muertos y brujería donde se puede ser blanco de una prenda de zarabanda y pueden pagar justo por pecadores.
- Usted tendrá una gran noticia.
Refranes de Obara Kushiyo
- Nadie puede ser juez y parte.
- Para obtener lo que deseo, no puedo ser precipitado.
- La rudeza de mi carácter, la obtuve de la adversidad.
- Guerra del otro mundo.
- Si deseo ser reconocido, tengo que hacer Ebó.
- El halcón no puede herir a la babosa, todo lo que puede hacer es mirarla.
- Por no valorar a mi mujer, me encontré a una bruja.
Eshu-Elegba del odu Obara Kushiyo
ESHU AWO IKOGUSI. Este Eshu vino a la tierra acompañando a Azojuano.
Patakíes del odu Obara Kushiyo
1.Se hizo adivinación para la cabeza
Este odu adivinó para la Cabeza en el momento en que ella venía a la vida, a una existencia en la que sería servida universalmente por todos y cada uno. La Cabeza hizo sacrificio con una chiva, una campana y un pedazo de tela blanca. Por esa razón, tanto las divinidades como los mortales sirven a la Cabeza hasta el día de hoy.
2.Se hizo adivinación para la trompeta (Ukpe)
Se le hizo adivinación a la Trompeta cuando anhelaba ser reconocida. Se le indicó hacer sacrificio con un gallo y un cuchillo. Después se le dijo que fuera al campo y permaneciera junto a una palma joven (Okpe-kete en Yoruba y Okhere en Benin). Cuando la palma creciera, debía subirse a sus ramas y tener muchos hijos.
Mientras tanto, Eshu fue donde Olofin y le enseñó cómo emplear a Ukpe como la trompeta de su festival anual. Eshu fue al campo y sopló la trompeta, y todo el mundo en su casa oyó el sonido. Luego fue hasta su casa y la sopló de nuevo, y entonces la oyeron todos los que estaban en el campo, en el bosque, en el mercado. El Obá quedó tan impresionado que decretó que desde ese momento en adelante la trompeta sería el clarín que llamaría al pueblo a la adoración de Ogún y también lo llamaría a las armas en caso de guerra. Así fue como Ukpe se hizo famoso.
3.Se hizo adivinación para tres hermanos
Alagbara (Ogún), Oloogun (Osanyin) y Otito (Orúnmila) eran tres hermanos que bajaron del Cielo a la Tierra al mismo tiempo. Cuando fueron por adivinación, se les dijo que le dieran un chivo a Eshu para tener éxito en cualquier tarea que emprendieran en la Tierra. También se les indicó agasajar a sus Ángeles Guardianes con una chiva, y que para obtener claridad de Dios lo hicieran con tela blanca, una paloma blanca, cascarilla y plumas rojas de cotorra. Ogún y Osanyin no hicieron el sacrificio; Orúnmila los hizo todos. Aun así, los tres marcharon a la Tierra y los tres lograron levantar sus propias casas.
Un día viajaron juntos a Ife para practicar Ifá. Allí Orúnmila se vestía cada mañana de blanco y se sentaba frente a su casa. Orúnmila se destacó por decir la verdad, Ogún por su fuerza física y Osanyin por sus poderes diabólicos.
Por aquellos días la esposa de Olofin llevaba siete días de trabajo de parto sin poder parir. Al primero que llamaron fue a Osanyin, el médico, que empleó todas las medicinas que conocía sin conseguir que la mujer pariera. También invitaron a Ogún y, aunque lo intentó como pudo, tampoco logró que naciera el muchacho. Fue entonces cuando Eshu influenció a los consejeros reales para que le propusieran a Olofin traer al hombre que vestía de blanco.
Enviaron dos mensajeros a invitar a Orúnmila. Él los siguió hasta el palacio y de inmediato se enfrascó en la adivinación. Al terminar declaró que la mujer no podía parir porque había cohabitado adúlteramente con tres hombres diferentes, y agregó que si ella confesaba y decía los nombres, podría parir. Cuando le comunicaron a la mujer lo declarado por Orúnmila, ella lo admitió y dijo los nombres de los hombres. Casi de inmediato dio a luz un niño y hubo regocijo general.
El Obá demostró su gratitud haciéndole grandes regalos a Orúnmila. Después de aquel incidente el pueblo supo de lo que Orúnmila era capaz, y los clientes empezaron a llegar pidiendo adivinación, de modo que tuvo mucho dinero y pudo construir su propia casa en Ife.
Ogún y Osanyin, en cambio, no lograban lo mismo. Fueron por adivinación y se les dijo que debían retornar a su tierra de nacimiento y hacer sacrificios, y así lo hicieron. Sin embargo, más tarde le mandaron un mensaje a Orúnmila avisándole que era necesario que regresara a su casa para hacerlo Obá. Orúnmila finalmente retornó a recoger su corona, mientras Ogún y Osanyin, después de sus sacrificios, comenzaron a prosperar en Ife.
4.Se adivinó para Orúnmila cuando su granja fue saqueada
El puerco espín (Ighogho en Yoruba y Osorhue en Benin) y el ratón de campo (Ure en Yoruba y Okhaen en Benin) comían de la granja de Obara Otura, y a él no le preocupaba porque era muy generoso. Pero los dos roedores no se conformaron con comer: empezaron a destruir las cosechas. Fue el vinatero quien finalmente le reportó el incidente a Orúnmila, y este les envió una severa advertencia a los dos saqueadores desalmados para que dejaran de comerse los granos de la granja.
La reacción de ellos fue invitar al elefante y al cerdo para que se comieran y arrasaran la granja. La palma del vinatero vio a los dos enormes animales destruyéndolo todo, y vio también que, después de barrer con la granja, se quedaron esperando a Orúnmila para destruirlo a él también. La palma le contó a Orúnmila lo que estaba pasando y le pidió que se abstuviera de ir a la granja. El tejedor y su amigo Moteye, el silbador, le hicieron la misma advertencia. Cuando él consultó a Ifá, se le dijo que le diera un chivo a Eshu y un gallo a Ogún, pero que no fuera a la granja, porque los beneficiados malagradecidos de su benevolencia habían tramado matarlo. Orúnmila apeló entonces a Eshu y a Ogún para que emprendieran la guerra contra sus enemigos.
Después de disfrutar su comida, Eshu y Ogún le dijeron al cazador que fuera a la granja de Orúnmila, donde habían visto al elefante y al cerdo, y que los matara. Eshu llevó además al puerco espín y al ratón de campo hasta las trampas y los mató. Así fue como Orúnmila se deshizo de sus malagradecidos enemigos.
5.Se hizo adivinación para el pueblo de Aiyetoro
Se hizo adivinación cuando el pueblo de Aiyetoro lo invitó, en momentos en que estaban amenazados de guerra. Se le dijo que hiciera sacrificio con un pájaro (Eye Agbe), un gallo, un cuchillo y mucha agua fresca, y que de ese modo podría completar su tarea y ganar respeto y elogios. Hizo el sacrificio y partió para Aiyetoro.
Al llegar hizo adivinación y le advirtió al pueblo que debía hacer sacrificio con un cerdo, muchas babosas y un silbato. Hicieron el sacrificio justo cuando las tropas enemigas rodeaban el pueblo.
Terminado el sacrificio, Eshu tomó el silbato y comenzó a soplarlo alrededor del pueblo, gritando: «MOTI SE BO OBARA TUA TUA TUA».
Mientras seguía soplando el silbato, Eshu mandó a un amigo a advertirles a las tropas enemigas que, si veían a una persona soplando un silbato, morirían todos, y que les convenía abandonar el lugar. Oída la advertencia, todos los soldados enemigos escaparon y el pueblo de Aiyetoro quedó en paz. Ellos le dieron las gracias a Orúnmila y lo persuadieron para que se quedara con ellos.
6.Se hizo adivinación para el rey de Oloyó
El pequeño adivinador de Oloyó le hizo adivinación al Rey de Oloyó cuando este se proponía comprar como esclava a una mujer que le gustaba. Se le advirtió que no la comprara, porque era una bruja. El Rey de Oloyó preguntó entonces cuál sería el sacrificio para evitar que la mujer embrujara la casa si de todos modos la compraba. Él oyó, pero no hizo el sacrificio.
7.Se hizo adivinación para la gallina y los pollos
Apapatiako, Atuwon-niletuwon-loko adivinó para la gallina y los pollos. Se les dijo que muy pronto llegaría un enemigo fuerte para asaltarlos: si abandonaban la granja, él podría darles caza; pero si hacían sacrificio, podrían triunfar.
Y se decretó que: El halcón no puede herir a la babosa; todo lo que puede hacer es mirarla. Usted será respetado.
8.El Faro Marino
Había un Faro que no dejaba de dar luz a todo el que la necesitaba, haciéndole el bien a todo el mundo sin fijarse en si era bueno o malo. Llevaba muchos años actuando de esa manera.
Un día el Faro no pudo iluminar lo suficiente y su luz fue muy pobre. Bastó eso para que se formara una confabulación en su contra. Se reunieron todos los pescadores y fueron a ver al rey para informarle que el Faro que él había puesto para guiarlos e iluminarlos había dado poca luz esa noche. Ante la queja, el rey fue a ver al Faro para preguntarle por qué no había dado luz suficiente, sabiendo como sabía que de esa luz dependía la vida de los pescadores y de todos los que transitaban por esa vía.
El Faro comprendió la injusticia de aquellos hombres a los que durante tantos años había guiado ininterrumpidamente con su luz, lo mismo en mal tiempo que en los buenos tiempos, y que ahora, sin detenerse a entender cuál era la causa de su poca luz, lo habían acusado delante del rey. Y el rey tampoco entendió que algo debía haber ocurrido, siendo que durante tantos años el Faro había cumplido con el deber impuesto.
El Faro aceptó la refriega del rey y le dijo que se había entretenido y no había dado esa noche la luz necesaria para los pescadores y para la gente que por ahí pasaba. El rey lo amonestó y le advirtió que la próxima vez que sucediera algo así lo mandaría a demoler por su falta de responsabilidad.
Cuando el rey se marchó, el Faro se maldijo por dentro al ver la injusticia que se había cometido con él, y al ver a un rey que se dejaba arrastrar por los seres que lo rodeaban sin sentarse a meditar la situación. Se maldecía por no entender a los seres humanos que le habían dado tan alto rango a un hombre que no analizaba las cuestiones en la profundidad de los problemas, y que no tuvo en cuenta todos aquellos años de servicio sin un solo día de descanso para los pescadores y los semejantes de aquella zona.
Por eso, mientras seguía dando luz a los pescadores y a los que por allí pasaban, el Faro vivía maldiciéndose al comprobar que en la vida la justicia no existía y que todos buscaban su propia conveniencia sin importarles que él daba a cambio de nada.
9.Cuando la chiva tumbó a Orúnmila
Cierta vez Orúnmila vio la necesidad de avisarle al pueblo que sus enemigos lo iban a atacar y, para llegar más rápido, se montó en un caballo. Lo hizo sin consultar antes a su Ifá si podía hacerlo o no.
Resultó que, llegando al pueblo, tuvo que bajarse del caballo porque estaba en mal estado, y se montó entonces en una chiva y se cayó, y todo el que lo vio se rio de él. Cuando Orúnmila se incorporó, subió a la torre a tocar la alarma de guerra; y aunque tocó la campana y dio la alarma, ya no lo hizo con la misma satisfacción que lo había impulsado a ello.
10.El melón de castilla y Ogún
Había un pueblo donde la gente hacía muchas cosas malas y practicaba todo tipo de vicio. Cuando Ogún se enteró de lo que allí sucedía, se dijo: «Tengo que ir a ese pueblo a implantar la moralidad».
En aquel pueblo vivía un hombre que no se inmiscuía en nada y que, cuando le pedían su opinión sobre lo que allí pasaba, respondía que no sabía nada. Ese hombre tenía sus creencias religiosas y un día Eshu se le apareció en sueños y le aconsejó que fuera a mirarse a casa de un Awó que vivía en el otro pueblo. El hombre así lo hizo y en el registro le salió este odu, y le marcaron ebó con gallo y melón de castilla, para librarse de una cosa mala que iba a pasar en su pueblo. Después del ebó, el Awó le entregó las semillas del melón para que las sembrara a la orilla de su casa, y le indicó que las que le sobraran las hiciera polvo y las regara en la puerta de la casa.
Pasado un tiempo, la siembra de melones iba creciendo. Un día llegó Ogún a ese pueblo a llevar la guerra, arrancando cabezas a su paso, y estando cansado y sediento llegó a la casa de aquel hombre, encontrándolo en el patio con un melón en las manos. Le preguntó: «¿Qué cosa tiene usted en la mano?». El hombre le contestó: «Un melón de castilla», y se lo brindó. Ogún empezó a tomar el agua y a comer aquel delicioso melón, y le pidió que les diera también a sus hombres, que venían agotados, y todos se pusieron a comer melones.
Cuando terminó, Ogún le dijo: «Buenos esos melones, están muy buenos, y por ser usted el único que tiene algo sembrado en este pueblo, se va a salvar y te quedarás de dueño del mismo».
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
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Los 16 odù de la familia de Obara
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