Obara Koso (Obara Iroso)

Odu de Ifá · Familia de Obara

Obara Koso

Obara Iroso

«Mi Corona está hecha de piel de tigre».
I I · II I · II II · II II
Palabra sagrada

Rezo de Obara Koso

Rezo

OBARA KOSO IFA DURO IFA NIRE IREKU KAFEREFUN ORUNMILA, ESHU ATI OGUN.

Canto del signo

Súyere de Obara Koso

Súyere · Llamada a Shangó

«OBASHE ONI SHANGO OMO ALARA OBA EKUN».

Fundamento

En este odu nace

  • Que los hijos de Azojuano (San Lázaro) lleven una corona de tigre.
  • La corona del venado (Agbani).
  • El marañón.
  • Aquí Azojuano contagió de lepra a Dada Agbañi y lo botaron de la tierra Yoruba.
  • Se curaron las enfermedades de Azojuano.
  • Azojuano viene a pelear con la gente.
  • Es el Ifá del marañón paluchero.
  • Habla del rey necesitado.
  • Predice que es un Ifá de robo.
  • No se come paloma.
  • Por este Odu el Inshe-Osanyin siempre va forrado de piel de tigre.
  • Le entierran brujería en la puerta de la casa.
  • Ifá manda a mudarse de donde vive.
  • A todos los niños que nazcan y se les vea este Odu hay que hacerle Ebó para que no mueran.
  • Los muertos protectores son Arará.
  • No se puede tocar las ramas de los palos.
  • La persona es hija de dos madres.
  • El Awó deberá recibir Kakuanardo rápido, para prosperar.
  • No se puede recibir a Azojuano hasta que el padrino no se muera.
  • La persona se pierde por desobediente, soberbio y hablador.
  • Se habla de Abikú.
  • Orúnmila declara al sacrificio para abrir las puertas de la prosperidad.
  • Se debe sacrificar para evitar la pérdida de un hijo.
  • Se le pone una Odu-Ará dentro de su Ifá.
  • Las hierbas son: escoba amarga, marañón, hierba lechera, hierba de la vieja, cuaba, tomate cimarrón, quita maldición (ewe ayo) y bejuco madrina.
  • Hablan las distintas sectas religiosas.
  • No puede tener prenda de Brujo, ni registrarse al pie de una prenda.
Naturaleza del signo

Descripción del odu Obara Koso

Este es el Odu número 111 del Orden Señorial de Ifá. Obara Iroso habla de la iniciación en Ifá como camino para asegurar las bendiciones, y deja claro que el éxito de la persona depende directamente de su crecimiento espiritual.

Aquí fue donde Azojuano contagió a Dada Agbañi, y por esa causa lo expulsaron de la tierra Yoruba. En este mismo signo se curaron después las enfermedades de Azojuano. Aquí Azojuano viene a pelear con las gentes.

El odu predice que a todos los niños que nazcan en el año hay que hacerles Ebó, para que no mueran muchos de ellos; aun estando en el claustro materno se llevarán a sus progenitoras.

En este Ifá nació el marañón. La gente se pregunta qué misterio tiene esa fruta que cambia de color de un día para otro: primero verde, después amarilla y al otro día roja, y que además lleva la semilla por fuera. En este Odu el marañón se perdió por desobediente, soberbio, hablador y paluchero. De ahí que la persona de este signo no tenga fe y cambie su modo de pensar de un día para otro, y por eso siempre pierde.

Los Eguns protectores de la persona son Arara. Se prohíbe trabajar la regla del Mayombe o Kimbisa, y tampoco se puede registrar en esa religión. Aquí hablan las distintas sectas religiosas. El árbol de los Anai es el galán de noche.

Este Odu predice que la persona es hija de dos madres. Habla del Rey necesitado.

Cuando sale este Odu a una persona que ya tiene recibido a Azojuano, se le advierte que un muerto vive encerrado dentro de la cazuela de Azojuano y que puede producirle impotencia. Para contrarrestar esa situación, la persona tiene que ir al monte a buscar un tronco caído, sentarse en él y hacerle rogación al pene con lo que haya mandado Orúnmila.

Este Ifá es de robo: se va a robar a un paraje donde hay mucho dinero, y para vencer se hace Ebó con 3 gallos y 2 gallinas negras. El primer gallo se le da a Eshu cuando se haga Ebó, el segundo a Eshu cuando se vaya a robar y el tercero a Eshu cuando se regrese del robo. Después se le dan las dos gallinas a Orúnmila.

El Awó Obara Koso deberá recibir kakuanardo rápidamente para que prospere, y deberá también ponerle tres semillas de marañón a Eshu. Por este Ifá hay que usar cuero de leopardo o de tigre, y no se puede comer paloma.

Tampoco se puede recibir a Azojuano hasta que muera su padrino, pues el Yarará que debe tener el Awó Obara Koso es el heredado del Padrino. Aquí los Inshe-Osanyin van forrados de cuero de tigre, y en este Odu nace que los hijos de Azojuano lleven una corona en cuero de tigre.

Cuando se vea este Odu a una persona, se le dirá que le han enterrado cosas malas en la puerta. Deberá registrar bien los rincones de su casa y el patio, para que no quede allí ninguna cosa mala. La persona de este Odu tiene buena suerte, pero tiene muchos ojos malos encima, y por eso no adelanta. Deberá hacer Ebó.

En este Ifá hay que tener cuidado con los Abikú y cuidar a los hijos. Azojuano desea visitarlo.

Cuando este Odu aparece en Igbodu se le dice a la persona que debe hacer sacrificio para convertirse en alguien inmensamente próspero. Cuando aparece en un registro ordinario, se le debe avisar que debe hacer sacrificio para evitar la pérdida de un hijo tenido en edad madura.

Cuando este Odu aparece en Igbodu también se advierte a la persona que se le avecina una guerra y que debe darle un chivo a Eshu para sobrevivir. Se le prohíbe comer hojas amargas y cualquier tipo de ave macho, incluidos el gallo y el pato. En un registro ordinario se le dice que debe servir a Eshu, se le prohíbe acompañar a cualquier persona en un viaje y además debe ofrecer un sacrificio a la divinidad del agua.

Cuando este Odu aparece en Igbodu, la persona debe recibir su Ogún y su Shangó, además de tener una piedra de rayo en su altar de Ifá. En un registro ordinario, la persona debe ser advertida de que debe recibir a Orúnmila y darse una guinea a su cabeza para poder prosperar en la vida.

Trabajos del signo

Relación de obras del odu Obara Koso

Para contrarrestar las malas influencias en la casa

Se hará Sahumerio con cascarilla y hierba escoba amarga. Se deja que el humo se concentre bien en la casa y después se abren las puertas y ventanas.

La voz del oráculo

Dice Ifá en Obara Koso

  • Que usted tuvo un sueño, que lo tiene en un estado de inquietud.
  • Tenga cuidado no le estén preparando una trampa para acogerlo.
  • Ud. tiene la suerte virada, por eso usted está mal.
  • Tenga cuidado con los Abikú y con su hija.
  • Azojuano (San Lázaro) piensa hacerle una visita.
  • Allá en su casa hay una cosa mala y Shangó está bravo con usted.
  • Eshu está empujándolo para que usted realice una cosa mala, que ya lo está pensando hacer; no lo haga porque caerá en la justicia.
  • Ud. vive cerca de una persona rica.
  • Tenga cuidado con la candela, porque en su casa va a haber fuego y lo van a culpar a usted.
  • En su casa hay un Abikú que se lleva a las demás gente.
  • Ud. tiene que darle de comer a los Ibejis y a Azojuano, porque en su casa una persona le dará la viruela.
  • Limpie bien su casa.
  • Ud. tiene una vida intranquila.
  • En su casa se le ha de aparecer uno que hace tiempo que usted no ve.
  • Ud. tiene que darle un pescado a Orúnmila.
  • Ud. tiene que ver lo que quiere Osun.
  • La muerte está virada con usted.
  • Obatalá también le hará la visita.
  • Ud. se ha separado de su cónyuge por causa de los paleros y las incomprensiones, y por no haber tenido paciencia para analizar el problema.
  • Ustedes están separados y los dos piensan volver, porque sus corazones están juntos.
  • A usted no le gusta que le hablen mal de su cónyuge, ni a ella tampoco.
  • Que usted se ha robado una cosa o se la piensa robar; es mucho dinero si logra obtenerlo, siga el consejo de Orúnmila para que él no se ponga bravo y mande a Eshu que le bote el dinero y sean otros los que lo disfruten.
  • Múdese enseguida de donde vive.
  • Cuando salga a la calle nunca diga a dónde vas.
  • Ud. está mal por desobediente y por no creer en los Santos.
  • Le han enterrado cosas malas en la puerta de su casa, y hasta las cenizas del fogón si cocina con carbón; registre y limpie lo malo que hay.
  • Ud. tiene suerte, pero tiene muchos malos ojos encima, por eso no adelanta.
Sabiduría del signo

Refranes de Obara Koso

  • Virtud hay una, maldad hay muchas.
  • Si no tengo desarrollo espiritual, no prosperaré.
  • Si no quiero castigo, no practicaré el aborto.
  • Mi Corona está hecha de piel de tigre.
  • El que come marañón, se le aprieta la boca.
  • Para poder robar, debo consultar Ifá.
Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Obara Koso

Eshu del odu

Eshu Afra-Mi. Este Eshu trabaja con el aire.

Ewe del signo

El marañón en Obara Koso

El marañón, cuyo nombre científico es Anacardium occidentale, es un árbol muy común de la familia de las anacardiáceas. Se encuentra cultivado en fincas y potreros, y silvestre en las sabanas arenosas de Pinar del Río y en casi toda la Isla. Alcanza hasta 13 metros de altura, con las ramas extendidas y las ramillas y hojas lampiñas.

Sus hojas van de abovadas a elípticas, subcoriáceas, de 6 a 13 cm de largo, con el ápice redondeado o marginado, la base estrecha u obtusa y pecíolo de 1.5 cm de largo o menos. La inflorescencia se da en panículas de ramas distantes y corimbíferas; las flores son polígamas; el cáliz es 5-partido y caduco; lleva 5 pétalos y de 10 a 5 estambres periginos, de los cuales entre 1 y 4 aparecen en las flores masculinas fértiles. Las bractéolas son ovales, con una flor más larga que el resto; el ovario es unilocular, el óvulo ascendente, el estilo simple y encorvado, y el pericarpio coriáceo e indehiscente, situado en el ápice del pedicelo periforme alargado. El fruto presenta una profunda escotadura lateral.

Lo que el vulgo toma por fruto no es más que el pedúnculo engrosado y carnoso, de color rojo o amarillo, lleno de un jugo agradable, ácido y muy astringente (laxante). El fruto verdadero es precisamente lo que se suele tomar por la semilla; esa semilla se encuentra dentro de dicho órgano y, tostada, resulta comestible y muy agradable.

El marañón florece en enero y sus frutos maduran en abril, mayo y junio. Estos frutos no son muy apreciados como tales, pero se estiman muy útiles contra las afecciones pulmonares, especialmente en las hemoptisis o hemorragias pulmonares. Desecados y confitados son deliciosos; frescos sirven para hacer vinagre. El árbol se utiliza como curtiente por la cantidad de tanino que contiene, el tronco exuda una goma comercial usada como mucílago y como barniz llamada acajú, y la cáscara de la nuez, es decir el epicarpio, contiene un aceite empleado en la medicina. Su madera también es aprovechable, pues es bastante dura y fuerte. En Pinar del Río usan el marañón para formar setos vivos o cercados.

Del análisis químico realizado al falso fruto, o sea al pedúnculo carnoso y no al fruto botánico, se recogen los siguientes datos:

  • Agua: 86.87
  • Proteína: 0.26
  • Grasa: 0.37
  • Azúcares: 6.70
  • Carbohidratos: 2.20
  • Fibra cruda: 3.10
  • Acidez (ácido tanino): 0.50
  • Calorías por ciento: 41.89
  • Relación nutritiva: 1.36
  • Digestibilidad de proteínas: 80%
  • Digestibilidad de la grasa: 96%
  • Digestibilidad de carbohidratos: 90%

Los azúcares se hallan casi totalmente constituidos por glucosa. El valor alimenticio de esta fruta es bien escaso y radica sobre todo en sus hidratos de carbono. Posee una estimable proporción de tanino, y a ella debe su propiedad astringente o laxante, por lo que puede figurar en el grupo de frutas que, como el tamarindo, el mamoncillo y la guayaba, son fuertes tanógenas; en tal sentido, su juiciosa aplicación como agente terapéutico de esa naturaleza no sería desacertada.

Las historias del signo

Patakíes del odu Obara Koso

1.La adivinación a los niños de la prosperidad antes de bajar del Cielo

EBARA KOSUN SOSE OSI ODA OSE OTUN SI, ODA FUN OMO ATI AYA ATI AJE ATI GBOGBO URE, NIJO TI WON TI KOLE LO WA SI KOLE AYE. ANI KI WON RU EBO.

Ebara frotó sus dos piernas con madera roja de Angola cuando hizo adivinación para los niños de la prosperidad, que son el nacimiento, el matrimonio, el dinero, la posición y todo aquello que proporciona salud, justo cuando iban a abandonar el Cielo para venir a la Tierra.

Se les dijo que hicieran sacrificio para convertirse en bienes preciosos, de esos por los que se suspira después de haberlos poseído. Al dinero se le indicó sacrificio con una paloma; al matrimonio, con un chivo; al nacimiento, con una gallina; y a la posición, con un carnero. Todos ellos hicieron el sacrificio antes de abandonar el Cielo, y desde el momento en que llegaron a la Tierra se convirtieron en el sueño y la aspiración de los reyes y de las gentes comunes.

Cuando este Odu aparece en Igbodu se le dice a la persona que debe hacer sacrificio para convertirse en alguien inmensamente próspero.

2.Orúnmila declara al sacrificio para abrir las puertas de la prosperidad

ORUNMILA NI KI OLU SHIKU; EMI KI ALAWORO SHIKU. ORUNMILA NI KI NI OLU YIO FI SHIKU. EMI NA NI KINI ALAWORO YIO FI SHIKU. AYEBO ADIYE; EYELE, UGBIN, EKU, EJA, EKO, AKARA, EKPO ATI OBI.

Orúnmila le pidió al portero que abriera. Se le respondió que fuera él quien pidiera al divino sacerdote que abriera. Al preguntar cómo la abriría el portero, Orúnmila preguntó a su vez cómo abriría la puerta el divino sacerdote.

Él dijo que la puerta iba a ser abierta con una gallina, una paloma, una babosa, pescado y jutía ahumada, ekó, akará y kolanuts.

Todos estos materiales se trabajan en la puerta de la casa para que esta se abra a la prosperidad. Este es el sacrificio especial (Ono-Ifá u Odiha) para este Odu en Igbodu.

3.La mujer que tenía seis hijos

EBARA GOSUN GOSUN, OSHOWO UDO PORO PORO. ADIFA FUN YEYE OLOMO MEFA MATIYO. EBO NI KORU TO RI IKU OMO.

Ebara frotó con madera roja de Angola y lavó sus manos dentro del mortero. Hizo entonces adivinación para la madre de los seis hijos, y se le dijo que hiciera sacrificio contra la posibilidad de que alguno de ellos muriera.

EbóElla hizo sacrificio con: un chivo, un gallo y una paloma.

Cuando este Odu aparece en un registro ordinario, se le debe avisar a la persona que debe hacer sacrificio para evitar la pérdida de un hijo que ha tenido en edad madura.

4.La madre que tenía dos hijas

Una mujer tenía dos hijas que siempre iban a la guerra como soldados. Antes de partir, la hija mayor colocaba un huevo encima de una piedra, mientras la más joven ponía el suyo sobre una calabaza que descansaba en un plato. Le dejaron dicho a su madre que si los huevos caían a la tierra, eso significaría que habían muerto en la batalla.

En una ocasión, antes de ir a la batalla de Oshen, las dos fueron por adivinación y se les dijo que le dieran un chivo a Eshu antes de partir. Ellas sólo le dieron los esqueletos del chivo y los pollos, prometiéndole entregarle un chivo vivo si regresaban salvadas de la guerra.

Mucho después de haberse marchado, la madre vio una mañana que los dos huevos habían caído a la tierra y se habían roto. Los oponentes de sus hijas les habían dado gallo y hojas amargas, que las tenían prohibidas, y de esa forma neutralizaron sus poderes. Al ver la posición de los huevos, la madre comprendió que la guerra había acabado con sus dos hijas.

Ella reaccionó corriendo hacia el Río Aiye a recolectar su arena. Tradicionalmente nadie miraba la arena de ese río, porque el que lo hacía moría inmediatamente. La removió, la recogió, la cubrió con un plato y se marchó al frente de batalla en Oshen.

Llegada allí, comenzó a indagar por dos muchachas jóvenes que participaban en la batalla por el pueblo. Le dijeron que sus destinos habían sido olvidados, pues hacía buen tiempo que habían muerto en los altares de Ogún y Ojá. Con estas malas noticias, ella destapó el plato de arena, y todo aquel que la miraba caía muerto. Mató a muchas personas en el pueblo antes de llegar al palacio del Rey de Oshen, quien salió corriendo de su trono. Ella lo persiguió y, cuando estaba a punto de alcanzarlo, él se convirtió en una colina y la mujer se convirtió en una colmena, para estar siempre alrededor de la colina.

Cuando este Odu aparece en Igbodu, se le advierte a la persona que se le avecina una guerra y que debe darle un chivo a Eshu para sobrevivirla. Se le prohíbe comer hojas amargas y cualquier tipo de ave macho, incluidos el gallo y el pato. En un registro ordinario se le dice a la persona que debe servir a Eshu, y se le prohíbe acompañar a cualquier persona en un viaje. Además debe ofrecer un sacrificio a la divinidad del agua.

5.La adivinación hecha antes de abandonar el Cielo

OSHUPA KO LE SHE KO MA TON LO SHO-SHU. ORUN KO LE JA BO LAYE E. ADIFA FUN ORUNMILA NI JO TON TI KOLE ORUN BO WA SI KOLE AYE.

La luna nunca fallaba en aparecer cada mes y el sol nunca caía de su órbita, de manera que siempre amanecía. Estos eran los dos Awoses que hicieron adivinación para Orúnmila cuando iba a abandonar el Cielo para venir a la Tierra.

Se le dijo que hiciera sacrificio para evitar dificultades durante su vida en la Tierra: que sirviera a Eshu con un chivo y agregara tela roja y blanca, que sirviera a Ifá con una paloma (Adaba en Yoruba e Idu en Benin) y que le diera un gallo a Shangó. Él hizo los sacrificios.

Aun así, cuando llegó a la Tierra tuvo dificultades al principio: no pudo casarse, ni tener hijos, ni casa propia. Al ir por adivinación se le dijo que debía recibir a Shangó con un gallo y a Ogún con una jicotea y un gallo. También se le indicó que le diera un chivo a Eshu y una paloma a su Ifá. Él hizo de nuevo los sacrificios.

Después del sacrificio comenzó a adelantar en su trabajo y a prosperar. Ya fue capaz de tener esposa e hijos y de construir su propia casa, y Ogún y Shangó comenzaron a asistirlo de muchas formas.

Cuando este Odu aparece en Igbodu, la persona debe recibir su Ogún y su Shangó, además de tener una piedra de rayo en su altar de Ifá.

6.La deshonestidad de sus sirvientes

Él tenía tres sirvientes: el Elefante, el Loro y el Perro. Cuando salió de viaje para la práctica de Ifá, el Elefante le robó su tablero de adivinación (Akpako) y lo llevaba colgado alrededor de su cuello. También le robó su uranke y se lo metió en la boca. El Perro se tragó su Ashé, mientras el Loro recogió las plumas rojas de Aluko con que adornaba su altar de Ifá.

Cuando descubrió el robo, regresó del viaje y consultó a Ifá qué debía hacer para recuperar lo que sus deshonestos sirvientes le habían quitado. Se le orientó que debía servir a Ogún con una jicotea y un gallo, y así lo hizo. Entonces Ogún se convirtió en cazador y mató al Elefante para recuperar el uranke, y al Loro para recuperar las plumas. El Perro eludía a Ogún, pero cuando este quiso hacer su festival anual lo apresó y lo utilizó en el sacrificio; aun así, no pudo recuperar el Ashé que se había tragado.

7.Orúnmila lamenta que la naturaleza humana no se rehabilite

ORUNMILA WIPE OBARA LU-ROSUN. MONI ENI RE-RE NI A RI BA JAIYE. ONI TA NI ENI RERE TI A RI BA JAIYE? MONI OGUN ONI JAN-O-LE, EJEMU OLU WON RONWI AJA GIDIGIDI I-GBA-SA ORUNMILA NI KIIN SHE OGUN NI ENI RERE TI A RI BA JAIYE. ORUNMILA NI OBARA LU-RO-SUN. MONI ENI RERE NI A RI BA JAIYE ONI TA NI ENI RERE TI A RI BA JAIYE? MONI OLOTA NI ADO MONI REN-RIN NI OWO MONI OSE ENI ILU MAGBON MONI UGBA ERUMOLE TI O NTALA. ORUNMILA NI AWON WON YI NI. WON NI KI N SHE ENI RERE TI A LE RI BA JAIYE?

En un diálogo con sus seguidores, Orúnmila habló al postrado Obara. Se le replicó que existía una persona agradable con la cual se podía regocijar la vida, y Orúnmila preguntó quién era esa buena persona con la que se puede regocijar la vida.

Se le dijo que era Ogún, pero Orúnmila rechazó a Ogún. Se le sugirieron entonces Olota de Adu, Rin-Rin de Owo y Ose de Imagbon, y Orúnmila se quedó callado. Después se le propusieron las Doscientas Divinidades para regocijar la vida, y de nuevo las rechazó.

Al fin se le preguntó directamente por la persona ideal, y él respondió que solamente la Cabeza de uno y su Ángel de la Guarda son quienes no lo abandonan ni dejan de guiarlo en la Tierra.

El sacerdote preguntó entonces por el sacrificio, y él explicó que requería una libra de ñames con sopa de Egusi preparada con aceite de pescado. Por eso Orúnmila canta:

ORO YI KO KAN OGUN, OSI KAN ORISA ORO YI KO KAN OGUN, OSI KAN ORISA ELEDA ENI NI ORO YI KAN.

La materia no afecta a Ogún, o a Orisha. Esto sólo se refiere al Ángel de la Guarda de uno.

En un registro ordinario, la persona debe ser advertida de que debe recibir a Orúnmila y darse una guinea a su cabeza para poder prosperar en la vida.

8.La adivinación para poder aprender Ifá

El Rey tuvo un hijo y lo llamó ADE, que quiere decir corona. El hombre saludable tuvo un hijo y lo llamó AJE, que quiere decir dinero. Nosotros miramos nuestro traspatio antes de nombrar a un niño. ¿Usted no sabe que el hijo de Obara-Irosu es un Babalawo? Ese fue el Ifá que se adivinó para el pueblo el día en que se vio a Obara-Irosu en la arboleda de Ifá.

Se le dijo que sacrificara diez ratas, diez pescados, un Osun y veinte mil cauris. El cliente puede comenzar a aprender Ifá, y cuando esté completamente versado en Ifá se le montará un Osun para él.

9.La adivinación para Esusu

Ifá nos favorece, vamos a adorar a Ifá. Orisha nos favorece, vamos a adorar a Orisha. Orish-Nla nos favorece con los niños. Ifá adivinó para Esusu. Se predijo que Esusu sería favorecido con los niños.

Por lo tanto ella tenía que sacrificar una chiva, tres mil doscientos cauris, y medicina de Ifá.

10.El Marañón

Todo el mundo veía al Marañón y se preguntaba qué clase de fruta era aquella, si se podría comer, y comentaban lo verde que estaba. Pero de un día para otro el marañón se puso maduro y tomó un color amarillo punzó.

Al ver tantas exclamaciones sobre él, el marañón decidió ir a casa de Orúnmila para que lo registrara. Al tirar el ókpele le salió este Odu, y Orúnmila le dijo: tienes muchos enemigos, y para quitártelos de encima tienes que hacer Ebó con chiva, gallo, gallinas carmelitas, guineo y paloma, y mucho dinero. El marañón le respondió que él no tenía necesidad de hacer nada, pues tenía la virtud de apretar la boca. Y con ese pensamiento no realizó el sacrificio.

Saliendo el Marañón de casa de Orúnmila, entró Eshu y preguntó por aquel que acababa de irse. Orúnmila le contó lo que el marañón había dicho, y Eshu respondió: ya verás.

Eshu se presentó frente a la mata de marañón, donde había un numeroso público mirando las frutas y preguntándose si se comerían y cómo se llamarían. Eshu entonces gritó que aquello se llamaba marañón y que era de lo más sabroso comerlo asado, y los invitó a sacudir las matas para que lo vieran. Toda la gente presente le hizo caso, cayeron cientos de marañones, los recogieron, los echaron a la candela, los asaron y se los comieron.

Nota: La persona se pierde por desobediente y por no realizar las obras pertinentes, pues tiene muchos enemigos que lo quieren derrotar e introducirlo en la candela.

11.Los Abikú

Era un matrimonio que tenía una hija llamada Ti-Obada, que era Abikú y tenía la virtud de poder ser mujer y niña cuando quisiera.

Sus padres eran muy pobres y tenían que salir a trabajar, dejándola a ella sola en la casa. Mientras ellos trabajaban, Ti-Obada se convertía en una mujer y con un tambor tocaba y llamaba a los demás Abikús, y se ponían a bailar y a comer; esa comida se la pedía fiada a Azojuano. Cuando los padres regresaban del trabajo, ya la encontraban convertida en niña y acostada en su cama, durmiendo.

Los días en que Azojuano iba a cobrarles la cuenta de los comestibles, que era muy grande, los padres se preguntaban por qué era tan alta. Entonces Azojuano les decía que allí había una muchacha que se reunía con un montón de niños, daban fiestas y consumían todo lo de su tienda. Los padres porfiaban que allí no había más que una niña de meses. Tanto alcanzó la discusión que decidieron ir a casa de Orúnmila para saber la verdad.

Cuando llegaron, Orúnmila realizó Osode, vio este Odu y les marcó Ebó con todo lo que comen los Santos. Además les dijo que pusieran el Ebó en una mata que había frente a su casa. Cuando fueron a ponerlo allí, sintieron el toque del tambor, y al regresar vieron con asombro que la que tocaba era su hija, convertida en muchacha, mientras los Abikús bailaban y comían.

Ellos le reclamaron por qué hacía esa maldad sabiendo que eran pobres en extremo, y entonces la hija Abikú les dijo que ya había terminado su maldad en este mundo y que los iba a ayudar, al igual que los demás Abikús. Y con la ayuda de esas gentes llegó el estado de prosperidad a los padres.

12.El misterio de Okika

EbóJicotea, 2 pollo, guineo, cadena, tierra de muchos lugares, palos: cambia voz, dominador, amansa guapo, cuaba negra, pierde rumbo, bejuco madrina, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, mucho dinero.

Nota: Antes de comenzar el Ebó, se limpiará a la persona delante de Elegba con un pollo, la cabeza del pollo para el Ebó. La jicotea y el otro pollo, para hacer un Inshe-Osanyin, para vencer a los enemigos, consagrando esos palos. La guinea es para Ebó Paraldo.

En un pueblo cerca de Inle Aratako nació, de una humilde familia, Akika Abusa. Sus padres habían tenido la desgracia de perder a todos sus hijos a los pocos días de nacidos. Al lograr tener este hijo, que se había librado de esa desgracia, le hicieron un ofrecimiento a Shangó, su Ángel de la Guarda: darle un carnero, harina con quimbombó y también un tambor; y a Eshu-Elegba, darle un chivo, gallo y jutía y pescado ahumado, para que le concedieran la salud y ellos pudieran verlo crecer.

No obstante ese ofrecimiento, fueron a casa de Orúnmila llevando al recién nacido. Este le hizo osode y le marcó el Ebó ya indicado. Después del Ebó, Orúnmila le entregó un Inshe-Osanyin para que el niño lo llevara siempre puesto en el cuello. Además les dijo a los padres que ese niño tenía una virtud que a su tiempo se le desarrollaría, que siguieran invocando a Shangó y a Eshu-Elegba para que lo acompañaran, y que nunca le quitaran el Inshe-Osanyin del cuello.

Así fue creciendo Okika. Ya en completo desarrollo se dedicó a la brujería, en la cual alcanzó un gran adelanto. Su fama se manifestó en la guerra que sostuvo su tribu contra otra: en lo más recio de la lucha provocó un terrible ciclón que puso en vergonzosa huida a los invasores, que jamás, mientras él existió, intentaron atacar la aldea.

Tuvo grandes poderes que lo hacían invisible o lo convertían en un tronco de árbol, y ponía en práctica esos recursos siempre que emprendía alguna empresa, tanto de amor como de guerra. Cuando quería estar con una mujer y esta salía en busca de leña o de alimento, él se convertía en tronco y se atravesaba en el camino por donde ella tenía que pasar. La mujer, fatigada por el trabajo, al ver aquel tronco se sentaba a descansar un rato, y él aprovechaba para lograr su deseo sin que ella pudiera darse cuenta. También era capaz de saber todos los secretos del pueblo.

Todos los de la tribu estaban disgustados y temerosos de sus hazañas, pero nadie se atrevía a reprochárselas por miedo a su represalia. Cuando alguien lo ofendía, hacía que la cosecha de viandas que servía de alimento a la comarca se echara a perder, desviaba los cauces de los ríos o los convertía en ríos de sangre para que nadie pudiera coger agua. Para calmarle la ira era necesario ofrecerle regalos y presentes en abundancia, de modo que era el amo de toda la comarca.

Un día, varios hombres que deseaban su destrucción se reunieron en secreto. Estando allí los hombres más sobresalientes de la tribu, pensaron poner fin a ese estado de cosas. Recurrieron a una mujer dotada de gran belleza que a la vez tenía una virtud en lo que respecta a la religión, para que conquistara a Okika y, a través de la Brujería, lo matara. Ella aceptó dicha empresa.

La mujer invitó a Okika a comer en su casa y le preparó abundante comida. Él acudió, y ella demostró una gran alegría sin saber que él estaba enterado de sus malévolos propósitos. El banquete fue preparado en la puerta de la casa, y el joven glotón lo consumió con gran avidez. Después se pusieron a charlar, y ella procuraba distraerlo; cuando creyó que había llegado la oportunidad, le dijo que quería acostarse con él, algo que el astuto joven complació. Estando en la intimidad, ella trató de untarle un ungüento maléfico, y cuál sería su sorpresa cuando, al ir a hacerlo, él se volvió invisible sin dejar rastro. Todo el proyecto se hizo en vano.

Pasó el tiempo y un día, después de estar entregado a sus encantamientos, Okika vio llegar sus últimas horas. Antes de ese acontecimiento hizo reunir a todos los de la tribu para anunciarles el día y la hora de su caída. Todo sucedió tal y como lo había predicho, sin dejar descendientes, o sea, hijos.

13.La tierra Filani (China)

OBARA KOSO NI AWO OMO OLOFIN ESHU ODARA NI INLE OGUE ILE IBU OSHUN NI LADE AFEFE LORUN YANZA MAFUN ENI NILARIN IBU ATI OKUELA.
EbóGallo, tierra de un molino, machete, demás ingredientes, mucho dinero.

Ebó: gallo pescuezo pelado (jamaiquino),

En este camino, Oshún tuvo que salir de la tierra Ayeba rumbo a la tierra Inye. Estando en camino sintió mucho apetito, y en eso vio una gallina con sus pollitos. Se abalanzó para agarrar la gallina, pero no pudo atraparla, y entonces cogió a los tres pollitos. Cuando tuvo el primero en sus manos lo reventó, y toda la sangre cayó en la tierra; Oshún recogió esa tierra y la guardó. Los otros dos pollitos se los dio a Eshu, para que la acompañara en su viaje.

Oshún y Eshu emprendieron juntos el camino, pero ella no había comido. En ese momento Eshu vio una gallina, la mató y se la brindó a Oshún, y después de habérsela comido siguieron rumbo a Ayeba. Llegaron a un lugar cenagoso, y cuando Oshún fue a pasar, Eshu le puso el tronco de un árbol para que pudiera cruzar aquel pantano.

Llegaron después a un desfiladero y vieron una casita pequeña con un molino de viento muy bonito, que daba a la margen del río. Allí decidieron descansar un rato: Oshún se quedó dormida y Eshu cuidaba su sueño.

Al reanudar la marcha se encontraron con un palacio en forma de templo o mezquita, donde se libraba una guerra que no tenía fin, y el Rey de dicho palacio ya estaba cansado de que murieran tantos soldados. Oshún y Eshu se aproximaron tanto a ese palacio que fueron hechos prisioneros y conducidos a la presencia del Rey. Cuando el Rey los vio, les preguntó quiénes eran, y ellos respondieron: Eshu y Oshún de Emi Ni Larin Ibu Ati Okenda, es decir, del otro lado del río.

El rey, después de escucharlos, dijo que ellos sabían que todo el que espía en tiempo de guerra tiene que morir, pero que antes tenían que cocinar. Viéndose perdidos, Eshu y Oshún salieron en busca de comestibles y no hallaron más que calabaza. Entonces Oshún le dijo a Eshu que a esos ella los dominaba.

Oshún sacó la tierra con la sangre del pollito que conservaba y se la echó a las calabazas. Cuando el rey y todos los altos jefes comieron, se enfermaron del estómago, con descomposiciones. Había un príncipe muy apuesto que daba alaridos por el dolor de estómago que tenía, y él mismo le dijo a Oshún que le daría todo lo que pidiera si le quitaba ese dolor tan grande.

Oshún le dijo que lo que ella quería era ser Reina de todos ellos y del río aquel de la casita de viento. Además, que si no querían más muertos en su territorio, cumplieran con Oyá (Yanza) y con Eshu; que las mujeres de ese pueblo no hicieran más por no parir, con lo cual prohibió el aborto, pues si dejaban de usar sus fuerzas eso solo acabaría con ellos; y que no dormirían más en estera, sino en palos. To Iban Eshu.

Oshún fue directamente a ver a Olofin y le explicó la situación existente en aquella tierra. Cuando venía de regreso vio a un hombre muy vistoso y le preguntó quién era, y aquel hombre le contestó: Yo soy Orúnmila -Eleri-pin Awesi Neye omo Olofin. Entonces Oshún le dijo que se quedaba con él, para que la ayudara a vencer los problemas de esa tierra. Orúnmila estaba de paso por la tierra Filani (China).

Nota: Dentro de las cosas que explica este camino está el castigo que toman los Chinos por el aborto, porque duermen en el piso, que es de madera, y sólo los reyes duermen en estera.

14.El hijo de Shangó

Shangó tenía un hijo que se llamaba Omó-Lade. Siempre le estaba llamando la atención y le prohibía comer paloma; lo tenía bien vestido y lo que le daba de comer era guineo. El día en que Shangó no estaba en la casa, porque salía hacia otras tierras, Omó-Lade se quedaba sin comer, porque su mamá le daba justamente la comida que le estaba prohibida. Ella lo llamaba de esta forma:

«OBANIRE AWO MOLALADE OBANIRE MALADA».

Awó Omó-Lade venía al llamado de la madre, veía la comida disgustado, la besaba y no se la comía. Cuando Shangó llegaba le preguntaba a su hijo cómo lo trataba su mamá, y él le contestaba que lo trataba bien, que había comido como siempre y que todo estaba igual.

Shangó sabía que su hijo le mentía. Entonces le dijo que tenía que volver a salir, pero se escondió encima del techo de su casa y se puso a ver todo lo que se hacía allí en su ausencia y lo que hacía Omó-Lade. Al ver lo que su hijo hacía cuando la madre le traía la comida, bajó del techo donde estaba escondido y le dijo: hijo, algún día te haré rey de la Tierra, porque tú sabes respetar las palomas. Esas palomas servirán para rogación de cabeza a todos los que se van a consagrar en esta religión. Yo las puedo comer, pero tú no puedes hacerlo.

Shangó le echó la bendición y fue de visita a casa de Olofin, donde demoró algún tiempo. Un día su mamá mató dos palomas y se las hizo con fufú de plátano, y Omó-Lade se las comió sin darse cuenta de que tenía paloma; a partir de ahí se enfermó. Después de esa enfermedad comprendió lo que había comido y por qué su padre se lo prohibía. Para que su padre no se enterara, se fue para otra tierra, donde se juró en otra religión, pero siempre padecía del estómago.

Pasado un tiempo, Shangó regresó y lo primero que hizo fue preguntar por su hijo. La madre le dijo que se había ido de la casa sin dejar paradero. Shangó, molesto, le respondió que eso era algo que ella había hecho mal, y que desde ese momento él también se iba y no viviría más con ella. Y salió al camino en busca de su hijo, cantando:

«OBANI LODE MAYIRE OBA NI LODE OMO LABEDA’.

Omó-Lade oyó el canto de su padre, salió corriendo, se le tiró delante y después lo abrazó. Shangó lo cargó y le pidió que le contara qué había pasado y por qué estaba en aquella tierra en la que nunca sería nadie. Omó-Lade le contó lo sucedido y lo que lo había motivado a irse de la casa. Shangó le dijo que estaba bien, pero que mientras él viviera no perdonaría a su madre por cometer esa falta.

Omó-Lade le respondió a su padre que él estaba disgustado con su madre, pero que para hacerlo rey los dos tenían que hacer las paces. Shangó contestó que estaba bien, pero que su madre, por cometer esa falta, estaría siempre enferma.

Shangó llamó a todos los Orishas y a Orúnmila para consagrar a su hijo. Todos fueron, lo sentaron en el pilón y Shangó le hizo una gran ceremonia, llegando a ser Omó-Lade el rey del Mundo. Cuando ya Shangó estaba cansado, llamó a Orúnmila y le entregó todo su Ashé para que este se lo diera, mientras cantaba:

«OMO OBASHE OMO IFA ODARA OBASHE OMO».

Orúnmila sacó el ashé y lo coronó, mientras cantaba:

«OMO OBA LADE OBAYIRE NI SHANGO, SHANGO ASHE IBASHE OLODUMARE».

Shangó y Orúnmila, en ese momento, le entregaron el ashé y la suerte de la Tierra.

15.El esclavo de Ifá

OBARA KOSO AWO IBODE NI SHANGO OMO OBA ALARA OMO OBA AZOJUA NOKAYEBI OSOBO LAYEBE INLE SHANGO ABARIBAYE OBA ASHE OMO OKUN AGBA OMO SAGUASHE NI ARA OMO ASHE OKOKORO OKUN IBASHE NI SHANGO.
EbóGallo blanco, gallo jabado, guineo, plumas de tiñosa, muchas cuentas, pelos de distintas partes, un pedazo de piel de tigre, hierba lechera, hierba de la vieja, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, tierra de distintas partes de la ciudad, 3 flechas, mucho dinero.

En este camino, Shangó tenía un hijo que se llamaba Oma Obá Lara, al que siempre tenía vestido de piel de tigre y que llevaba en la boca un palito de ero, porque tenía una gran dentadura. Shangó vivía muy orgulloso de su hijo, y también tenía una gran influencia con Era Onu, que se llamaba Omó Saguashe.

Viendo todos los poderes que tenía su hijo, un día Shangó lo llamó, lo hincó, le puso hierbas en la boca y le dio sangre de una guinea, diciéndole que le estaba entregando todos esos poderes, pero que tenía que ir a vivir a la tierra de Azojuano.

En esa tierra vivía Obaiye, que tenía un hijo llamado Kayebi. Este vivía muy mal, la ropa que se ponía era de piel de tiñosa, no sabía hablar ni tampoco adivinar, y su tierra estaba pobre y sufrida. En eso llegó Omó Awó Alara, y cuando entró en el pueblo empezó a cantar:

«OBA SHE NI SHANGO OMO ALARA OBA EKUN OBA SHE NI SHANGO OMO ALARA OBA EKUN:.

El pueblo que escuchó esa voz se botó para la calle, y todos se hincaban para darle Mo-Foribale a Omó Alara. Kayebi preguntó lo que pasaba y, abochornado por lo bien vestido que estaba Omó Alara, se subió encima de una mata de salvadera. Omó Alara empezó a buscarlo y a cantar:

«OBANIBADE GUADEMU, OBANIBADE GUEDEMU ABURE KAYEBI AWO OMO ALARA AGUODE MOFORIBALE».

Y a Kayebi no le quedó más remedio que bajarse de la mata de salvadera. Entonces Omó Alara sacó del saco que traía una ropa idéntica a la que él llevaba puesta y vistió a Kayebi; con la ropa que él tenía hizo un gorro y se lo puso, quedando vestido igual que él. Le puso las manos en la cabeza y le dio Ashé, y al momento Kayebi se irradió con Azojuano y empezó a adivinar a todas las personas del pueblo. Cuando terminó, se arrodilló y le rindió Mo-Foribale a Omó Alara.

Este después empezó a pasear por todo el pueblo. Shangó, que estaba en la entrada, llamó a su hijo y le dijo: yo que te mandé a esta tierra para que la gobernaras, y tú me has hecho esto. Ven conmigo. Y se lo entregó a Orúnmila. Shangó hizo a su hijo esclavo de Ifá y le dijo que su suerte estaba allí. Después fue para la tierra de Kayebi y lo puso Osobo, de modo que por mucho que este supiera tenía que mandar a buscar a Awó Omó Alara.

16.La entidad curativa de Azojuano

AZOJUANO OLUO POPO ADIFAFUN WARA ARUN INLE LODAFUN SHANGO BELELE ODARA OLUO POPO.

Shangó, al venir a su tierra victorioso de la guerra, al pasar por un basurero en las afueras del pueblo de Osa-Yeku se encontró con el espectáculo de un viejo harapiento y a la vez enfermo, que no podía hablar. Mandó a su ayudante Aira que le diera agua y comida y que le dijera que lo esperara en aquel lugar, porque lo iba a conducir a un pueblo en el que iba a ser rey y gobernaría.

Después de llevar su tropa al pueblo de Obakoso y dejarla bien instalada, Shangó fue a recoger a aquel viejo, que era Azojuano. Lo condujo hasta la entrada de un desfiladero y le dijo que tomara agua y comiera, y que al salir de allí se iba a encontrar una capa de piel de tigre para que se la pusiera; que siguiera camino y se encontraría con un niño, a quien debía darle agua, y ese niño le indicaría algunas hierbas con que curarse las llagas y las demás enfermedades que tenía. Ese niño era Elegba.

Mientras el viejo pasaba mucho trabajo tratando de hacer el recorrido y buscando las hierbas que le mandó el niño, que eran sasafrás, mangle rojo, cundeamor y hierba de la sangre, Shangó por su parte se fue a la tierra Arará y se dedicó a reunir a todos los de ese pueblo, que era la tierra de Anai y estaban dispersos a raíz de la muerte de su Rey.

Les dijo que por el camino del desfiladero, camino de Nana-Buruku, venía su nuevo rey, que llegaba con la misión de curarles todos sus males y conducirlos en un nuevo gobierno, ya que la tierra Arara, con su capital Dahomey, era una tierra de enfermedades. Además les dijo que ese rey venía con una capa de tigre y que les enseñaría su poderío.

Al oír esto de la boca de Shangó, a quien querían y respetaban mucho, fueron a esperar la llegada de su nuevo rey a la entrada del pueblo. Azojuano, cuando llegó a la entrada del pueblo, ya faltándole las fuerzas, se recostó a un árbol, y al ver a lo lejos a toda una nación reunida haciéndole reverencia a Shangó por aquello, Shangó soltó un rayo que cayó en la copa del árbol y la desprendió, de donde salen las varillas del JA de Azojuano, de corojo, sin que a Azojuano le sucediera nada.

Antes de que sucediera todo esto, Azojuano había hecho un comentario para sí mismo, diciendo: pobre Shangó, mi hermano, mira todo lo que está haciendo por mí, hasta el punto de mentir. Cuando él mismo se dijo esto, desconocía el poder desarrollado de su entidad espiritual curativa cuando cayera el rayo. Y cuando cayó el rayo, su cuerpo empezó a temblar, y es que le vino la entidad curativa.

Al llegar al pueblo empezó a curar a todos los de esa tierra con las hierbas que Elegba le había dado, comenzando a hablar y haciendo milagros, dando así su poder curativo, por lo que el pueblo lo llevó al trono y lo coronó Rey del territorio de Dahomey.

Shangó, al ver aquello, se despidió de su hermano, que estaba comiendo un carnero, ya que en aquel entonces era su carne preferida. Entonces Azojuano le dijo a Shangó, en agradecimiento: mientras el mundo sea mundo respetaré el carnero, ya que te lo entrego a ti. Shangó en ese momento lo que comía era chivo, y le contestó: mientras el mundo sea mundo respetaré el chivo y te lo concedo a ti, Azojuano.

17.Cuando se le fue la mujer

A Orúnmila una vez se le fue la mujer para otra tierra lejana y, queriéndola ver de nuevo, se hizo Osode, viéndose este Odu, e Ifá le marcó Ebó con un gallo para Eshu.

Sucedió que a la mujer de Orúnmila le entró nostalgia por él y se puso en camino hacia su tierra. A los pocos días llegó a la casa pidiéndole perdón. Él la perdonó y ella se quedó viviendo con Orúnmila.

Nota: Este camino habla de separación, producto de los paleros y las incomprensiones y por no haber tenido paciencia en analizar bien el problema.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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