Odi Tura
Odi Atakofeño · Odi Atauro
«Cuando sé guardar secretos, obtendré ganancias».
Rezo de Odi Tura
ODI ATAURO LEGUN EDE ADODI OFOKU OKURIN SEMBE LUJU ATENA IFA SHOSHO LE OWORE OMO OLOGBOJODU AWO IFA SHAROTO ABISTE FINI MEFA ESHU ARA EKUNI MEFA PASHU ANA ONINI ADIFAFUN ESHU FAUM INTORI ARUN KAFEREFUN AGBANUKUE KAFEREFUN ORUNMILA.
Súyere de Odi Tura
«AKASHOSHO OFUMI LA AWA KAMADAJUN».
En este odu nace
- La Diabetes.
- Las cuñas de los tambores Congas e Iyefa.
- La fuerza de OBATALA y la furia que cuando se ciega acaba hasta con sus propios hijos.
- El desenfreno sexual y la profanación del sagrado respeto filial.
- Que aunque todos los hombres usan el azúcar, unos se mantienen sanos y otros se enferman.
- El Brujo de OBATALA: OBIROSO-OSANYIN.
- El cohabitar los hombres con los animales.
- El derrumbe de las cosas.
- LOGUN EDE, hijo de INLE y OSHUN, que tenía la facultad de ser seis meses hombre y seis meses mujer.
- Aquí ORUNMILA era ciego y la mujer lo guiaba.
- La Tiñosa siempre encuentra su comida.
- Hay que darle de comer a OBATALA.
- El OKPELE de este odu es de conchas de seso vegetal.
- Hay que cuidarse de hacerle algo de IFA a los homosexuales.
- El IYEFA de este odu lleva: semilla de seso vegetal, cabeza de güabina, ñame, cascarilla, jutía, cohollos de palma, raspadura de coco seco, ero, obi, kola, osun naború y hierbas de IFA.
- En este IFA hay un espíritu que se llama EGOM ADA KUATIYA.
- La mujer no le puede ser infiel a su marido.
- Se padece: Diabetes, del corazón, deformaciones en el cuerpo, muerte por parto, enfermedades por contagio sexual, dolores en los huesos, presión alta, la vista e impotencia.
- Hay que ir a buscar a ESHU BI de la manigua para que le dé vista al ESHU de la casa.
- No se debe andar después de las doce de la noche.
- Todos quieren gobernar.
- La mujer se contempla desnuda delante del espejo y vive enamorada de su cuerpo.
- Habla de bloqueo, diferencias políticas entre estados, ofensas y poderosos.
- Los hombres se ciegan con las mujeres.
Descripción del odu Odi Tura
Odi Tura ocupa el lugar número 73 en el Orden Señorial de Ifá. Es un signo que impone restricciones en la comida y exige sacrificios para conservar la armonía dentro de la familia. Quien lo trae suele arrastrar problemas de salud, en especial presión arterial alta y colesterol elevado.
Es un odu de vicios y de desviaciones sexuales tanto en hombres como en mujeres, donde el desenfreno llega incluso al contacto con animales. Aquí nació la profanación del sagrado respeto filial: hijos que han faltado gravemente a sus padres, padres a sus hijas y hermanos entre sí. También señala el derrumbe de las cosas: todo lo logrado y todos los planes pueden venirse abajo, porque en este signo todo tiende a destruirse.
En Odi Tura, ORUNMILA estaba ciego y era su mujer quien lo guiaba, aunque entre ellos siempre había contradicciones. Por eso se le dan dos gallos a la casa, adornados con cintas de todos los colores. Es un Ifá de ceguera: la persona debe cuidarse mucho la vista.
Aquí habla LOGUN EDE, el hijo de INLE y OSHUN, que era seis meses hombre y seis meses mujer. Por eso es un Ifá de transformaciones. El Awó dueño de este signo debe investigar bien a la persona antes de hacerle Ifá, para librarse de una desvergüenza; y cuando este odu se ve en Awokafan y el interesado es hijo de INLE o de OSHOSI, no se le debe hacer Ifá, pues puede tener debilidades escondidas.
El OKPELE de este odu se confecciona con las conchas del seso vegetal y se lava con hierba prodigiosa, maravilla, cundeamor y bejuco lechero; come gallo y guineo con SHANGO. El IYEFA del signo se prepara con semillas de seso vegetal, cabeza de güabina, ñame, cascarilla, jutía y pescado ahumados, mariwo, raspadura de coco seco, ero, obi, kola, osun naború y hierbas de Ifá.
Por este odu la mujer se contempla desnuda frente al espejo y vive enamorada de su cuerpo; quiere quitarse algo que la acompleja. Si la mujer está embarazada, hay que determinar lo que debe hacérsele, porque ese hijo viene a reemplazar a la madre.
Se padece de dolores en el pecho, problemas cardiacos, diabetes, colesterol, muerte por parto, enfermedades por contagio sexual, dolores en los huesos, presión arterial alta, problemas de la vista, impotencia y trastornos glandulares.
En la casa de quien tiene este signo todo el mundo quiere gobernar, y la mujer no obedece al marido. Aquí no se puede bautizar a nadie. A la persona le gusta más el espiritismo que el Santo e Ifá. El signo predice que la tiñosa siempre encontrará su comida.
En este odu vive un espíritu llamado ADA KUATIYA, al que se le da de comer carne de cerdo con harina y 6 adalú, con 9 velas. Esto se coloca al lado de un excusado o baño: se le llama, se le pone el adimú y a los 9 días se le da coco y un gallo blanco. Es un recurso para resolver situaciones.
También hay que ir a buscar a ESHU BI a la manigua, para darle cuenta y que le dé vista al Eshu de la casa; se le debe llevar un pollón y dárselo allí.
Este odu habla de bloqueo, de diferencias políticas entre estados, de ofensas y de poderosos. El collar de OBATALA de este signo lleva 16 cuentas blancas y 16 cuentas de ORUNMILA, con un diente de perro o de cerdo; vive encima de ORUNMILA y se usa solo en ocasiones. Por este odu hay que recibir a OLOKUN a la carrera.
El signo describe a una persona de carácter extraño, con tendencia a las deformaciones de la vejez y con complejo de inferioridad; alguien que vive con extremas preocupaciones por problemas en el pelo y los senos.
Este es un Ifá OSOBO y de desobediencia: hay que cuidar mucho a Eshu (ELEGBA) para poder lograr lo que se quiere. En este odu es necesario rogarse la cabeza con dos codornices para poder hacer vida de relaciones humanas, porque el signo señala soledad al final de la vida.
Hierbas del odu
- Seso vegetal.
- Álamo.
- Dátil.
Relación de obras del odu Odi Tura
Hay que limpiarse bien con un mazo de almácigo, con una tira roja y después se la pone a SHANGO y luego se le da camino para la manigua.
Dice Ifá
- Que Ud. quiere una cosa y los Santos otra.
- Cuando Ud. vaya a jugar hágalo en compañía de otra persona, porque la suerte le viene de mano de otra persona y no por la de Ud.
- Todos quieren mandar en su casa.
- Ud. quiere ser Jefe o Capataz de un empleo con más categoría.
- Ud. se sacará la lotería y es para que Ud. haga Santo.
- En su casa hay tres personas que tienen que hacer rogación.
- Ud. tiene que cumplir con OBATALA y dele gracias a la tiñosa.
- Ud. viene a buscar una cosa y ya la tiene.
- Ud. y su mujer no se llevan bien, pues siempre están peleando y tienen discordias, porque no piensan igual y ese es el motivo por lo cual la suerte no le acaba de llegar.
- Tenga cuidado con una cosa que Ud. tiene tapada, no se la descubran y tenga líos con la justicia.
- Ud. está enfermo y padece del corazón y del pecho.
- Ud. cuando habla le corta la conversación a los demás y eso es malo.
- Dice OBATALA que Ud. es su cocinero.
- Su mujer no quiere hacer su voluntad y por eso pelea con Ud.; no siga peleando y determine esta situación.
- Hay una trampa.
- A Ud. lo van a venir a buscar de un punto para hablar de una cosa que le conviene.
- Ud. tiene una jaba colgada, que tiene que hacer una cosa de quimbisa.
- Ponga bandera roja en su patio.
- No recoja a nadie para evitar desbarate de casa.
- No mate hormigas, déjelas que se coman la comida.
- No bautice a nadie, pues será su desgracia por disgustos con los compadres por causa de la envidia.
- A Ud. le gusta más el espiritismo que el Santo.
- Una mujer está embarazada y si no se determina qué hacerle se puede morir, porque ese hijo viene a reemplazar a su madre.
- Ud. tiene un espíritu que hay que darle de comer, para resolver su problema.
- Ud. deberá tener cuidado con la sangre y la diabetes.
- Ud. tiene que dejar los vicios y la corrupción.
Refranes de Odi Tura
- La vida es como las hojas de la palmera en el camino.
- La cabeza de la codorniz se volverá cabeza de buey en tu saco.
- La mano que no pueda cortar, bésela.
- Tanto el padre como la madre desean ver a su hijo sano.
- La longevidad y la vejez dependen del tiempo.
- El azadón es el único que cuida el bienestar de la tierra.
- Aunque todos los hombres usen el azúcar, unos se mantienen sanos y otros se enferman.
- Los hombres se ciegan con las mujeres.
- Cuando sé guardar secretos, obtendré ganancias.
Eshu-Elegba del odu Odi Tura
El tratado no especifica un Eshu propio para este odu. En sus caminos, no obstante, hablan ESHU FAUM (el Eshu del monte), ESHU BI (el Eshu de la manigua, que da vista al Eshu de la casa), ESHU OMO KOFEÑO y AGBANUKUE.
El tratado cierra el signo con una nota sobre la diabetes, la enfermedad que nace en este odu: la describe como una dolencia caracterizada por la excesiva secreción de orina, que no debe entenderse solo como una anomalía humoral o un trastorno metabólico, pues su origen y su mecanismo aún se escapan en parte. Entre los factores que favorecen su aparición, la herencia juega un papel indiscutible: los estudios clínicos han hallado antecedentes diabéticos en más de la mitad de los niños afectados. Su aparición franca parece ir precedida de una fase de prediabetes, en la que el trastorno del metabolismo de los azúcares solo se evidencia mediante la prueba de hiperglicemia provocada, sensibilizada en casos necesarios con corticoides. Tampoco puede considerarse únicamente una insuficiencia de la secreción de insulina, es decir, una insuficiencia endocrina del páncreas; existen muchos tipos de diabetes.
Patakíes del odu Odi Tura
El tratado recoge estos caminos también bajo los nombres IDI-OTURA, IDI-ATAGO e IDI-OKPARO.
1.Nene y Arine, las dos hijas de la casa de Dios
Estos fueron los awoses que adivinaron para Nene y Arine, las dos hijas que vivían en la casa de Dios. Nene, la mayor, era muy rica y lo tenía todo; Arine llevaba una vida modesta. En aquella época reinaba en el cielo un desorden tremendo, y Dios llamó a Orúmila para que adivinara qué debía hacerse; este recomendó sacrificar con babosas. Dios mandó primero a Nene al bosque a buscarlas, pero ella se negó con brusquedad, alegando que ya había pasado la etapa de hacer mandados tan despreciables. Entonces Dios envió a Arine, que partió de inmediato sin que hubiera que repetírselo, y aun estando ya en camino confirmó que estaba dispuesta a ir.
Dios le entregó cuatro regalos sin revelarle cómo debía usarlos: una pluma roja de loro para llevar en la cabeza y orientarse, tiza blanca, pimienta de caimán para cualquier emergencia y nueces de kolá para comer en el viaje. La orden de partida se dio delante de Eziza, la deidad del viento, quien, calculando que Dios premiaría a Arine con mucha autoridad si tenía éxito, salió también al camino para estorbarla.
Eziza se transformó primero en una mujer embarazada que le suplicó la tiza blanca, y Arine se la dio gustosa. Luego tomó la forma de una madre que amamantaba a su hijo y le pidió las nueces de kolá porque tenía hambre; Arine volvió a complacerla. En una tercera ocasión se convirtió en un hombre que le pidió la pluma de loro para preparar medicina a su esposa encinta, y Arine se la entregó sin pensarlo. Finalmente se transformó en un cazador y le rogó la pimienta, y una vez más ella la dio de buena gana.
A los pocos pasos el cazador regresó y le preguntó qué hacía sola en medio de la selva. Ella contó que su padre la había mandado a buscar babosas, y que había regalado todo lo que llevaba por ayudar a otras personas. Eziza le respondió que siguiera siendo bondadosa, porque un bien se paga con otro bien; apretó la pimienta de caimán entre sus manos, lanzó las semillas a la manigua y le indicó que buscara en esa dirección. Allí Arine encontró babosas en abundancia y tomó cuantas pudo. El propio cazador la ayudó a tejer con hojas de palma una cesta para cargarlas: ese recipiente se llama Ago entre los yorubas, y de ahí le viene a este odu el mote de Ifá-atá go.
Arine volvió feliz, se hizo con las babosas el sacrificio requerido y la situación del cielo se normalizó. Dios mandó entonces a comparecer a las dos hermanas y, por haberse negado a obedecer, proclamó que toda la riqueza que hacía ostentosa a Nene pasara desde ese momento a Arine, y que Nene volviera a la antigua vida humilde de su hermana. Por eso se dice «Oso nene da arine, oso arine da nene»: las dos hermanas cambiaron de suerte.
Cuando este odu sale en la adivinación, se le dice a la persona que emprenderá una tarea difícil en la que la gente le pedirá cuatro cosas que solo posee en unidad simple; no debe titubear en compartirlas, pues obtendrá a cambio una recompensa mayor. Cuando sale en el Igbodun, indica que la persona es hechicero o hechicera.
2.El adivino ciego que llegó a ser rey
Fue un notable adivino en la tierra, pero vivía solo en un pueblo abandonado (Odole en yoruba, Eubo na na si Kpaa en Benin), adonde la gente acudía a consultarse. Una noche soñó que aquel pueblo volvía a poblarse hasta convertirse en una ciudad próspera, y que a él lo hacían rey del lugar. Por la importancia del sueño se hizo adivinación por la mañana, e Ifá le dijo que agasajara su cabeza con un chivo y que le diera otro chivo a Esu para que le llegara un nuevo obsequio. Hizo los sacrificios, y también cumplió la indicación de atar una campana a su altar de Ifá y sonarla cada cierto tiempo.
Tres días más tarde se quedó ciego. Pasado un tiempo le robaron además la campana del altar y, sin visión, no podía encontrarla. Entre tanto se proclamó que todos los antiguos habitantes debían regresar a restaurar sus casas, porque aquel lugar estaba llamado a ser sede del rey y allí se efectuaría su coronación. La gente se reunió, fue a consultarse, y se les reveló que el trono sería para quien lograra recobrar la campana perdida del ciego. Mientras limpiaban el lugar para la restauración, esa noche cayó una lluvia pesada.
Cuando el ciego Idi-Atago salió de su casa por la mañana, sin saber que la lluvia había vuelto el suelo resbaladizo, resbaló y cayó en una charca. Al esforzarse por salir, su mano tropezó con un metal duro: era su campana perdida. Como había oído que quien tuviera la campana sería hecho rey, gritó de alegría «¡Mo Fa ro!» y la hizo sonar. La gente se le abalanzó diciéndole que soltara la campana, porque ningún ciego podía ser rey, y en el forcejeo alguien lo golpeó en la cara: de repente sus ojos se abrieron. Ante los dos milagros ocurridos el mismo día, todos entendieron que Dios y los ancestros lo querían de rey, y lo coronaron sin pérdida de tiempo. Se le dio además una esposa, que más tarde tuvo un varón al que llamaron Ifadipe («Ifá da consejos»; Ibude en Benin).
Cuando este odu sale en el Igbodun, la persona debe agasajar su cabeza con una chiva antes de completar las ceremonias de iniciación, y agasajar a Esu con un chivo para que le llegue el desenvolvimiento que se avecina. Debe hacer sacrificio para evitar riesgos en la visión con 201 hojas de nuez (ewe awusan en yoruba, ebe okhuen en Benin), además de hojas que caigan en la charca o estanque, usándolas para lavarse los ojos durante 7 días. En la adivinación se aconseja agasajar a Esu con un chivo, y a Ifá o a su cabeza con una gallina, a causa de una disputa con otra gente en la que estará implicado.
3.Etu y Edu, los delegados del reino animal
Cuando los animales medianos de cuatro patas venían al mundo, solo esperaban de los animales más grandes una amenaza para sus vidas. Por eso enviaron una delegación de dos, formada por el antílope y la cabra salvaje (Etu o Igala y Edu en yoruba; Uzo y Oguonzirian en Benin), para que Orúmila les dijera qué hacer para sobrevivir en la tierra. Se les indicó sacrificar un chivo a Esu y un gallo a Ogún, por la amenaza que la humanidad representaría para ellos; pero decidieron ignorar el consejo y bajaron al mundo, donde se hicieron famosos por su presteza y agilidad.
Cuando Esu supo que la parentela de los animales medianos de cuatro patas no había querido sacrificar, invitó a Ogún y le enseñó a atrapar animales para comer mediante la caza con flecha envenenada, el boomerang y la trampa. Así fue como la humanidad empezó a usar armas de caza y a poner trampas para atrapar animales.
Cuando este odu sale en la adivinación, se aconseja a la persona sacrificar a Esu y a Ogún para evitar la muerte a manos de ladrones armados o asesinos a sueldo.
4.Alagemo, el camaleón de larga vida
La babosa no estaba interesada en el tinte; la gallina silvestre (oyele en yoruba, ukorobozo en Benin) no tenía ánimo de clorar tan alto; la humanidad no esperaba que las aves se ataran ambas patas para volar. Esos fueron los tres awoses que adivinaron para que el camaleón viviese una vida apacible y de fanfarronería, y le dijeron que hiciera sacrificio para una vida larga.
El camaleón hizo el sacrificio con rata, pescado, eko y akara, y por eso vive mucho más tiempo que muchos animales y es capaz de sobrevivir largos períodos sin alimento. Cuando este odu sale en el Ugbodu, se le dice a la persona que haga el sacrificio especial para la larga vida que este camino enseña, preparado con las hojas apropiadas.
5.El Ewi de Ado y la guerra que llegó por el fuego
Ogudu Agbede, Abese Inejeji y Eyi Día Día fueron los awoses que adivinaron para el Ewi de Ado, aconsejándole sacrificar un chivo grande, sus calzoncillos y un machete, por causa de una guerra próxima que él no sería capaz de enfrentar. El rey consiguió los materiales, los tuvo listos y amarró el chivo a un árbol en la parte trasera del patio de su palacio. Cuando preguntó qué clase de guerra era aquella, se le respondió que sería una guerra a fondo.
Antes de que invitara a los awoses a realizar el sacrificio, tres de sus jefes militares fueron a verlo y, al saber para qué era el chivo, le aseguraron que no había nada que prevenir: llevaban mucho tiempo impacientes por tener una guerra, viniera del cielo, de la izquierda o de la derecha.
Un día la lluvia sorprendió al rey en el camino de la granja y pescó un resfriado. Le prepararon un gran fuego para calentarlo y, mientras lo disfrutaba casi desnudo, sus genitales comenzaron a excitarse. Esu se había transformado en un gato que, creyendo que aquel objeto colgante era una rata, lo apretó entre sus dientes y, cuanto más se quejaba el rey, más se aferraba. Los guerreros fueron alertados, pero nada podían hacer con sus lanzas, arcos y flechas. Se llamó a los sacerdotes de Ifá, que procedieron rápidamente a hacer el sacrificio; en cuanto Esu lo recibió, el gato soltó de una vez el órgano del rey y escapó por el tejado de una casa.
Cuando este odu sale en la adivinación, se aconseja a la persona hacer sacrificio para evitar dolores severos en el área de sus genitales.
6.Las tres divinidades que comían sin ser vistas
Antes de abandonar el cielo, a este hombre se le dijo que sacrificara a Sango Atorije, quien come a través de la cabeza; a Orúmila Ajeunlo Ofun, quien come por la garganta; y a Ogún Ajeun La’aya, quien come a través del pecho: un gallo para Sango, un gallo para Ogún y una gallina para Orúmila, para que ellos pudieran ir a ayudarlo a la tierra. Hizo todos esos sacrificios, pero se negó a dar el gallo que también se le pidió para Osanyin antes de bajar al mundo.
Al llegar a la tierra se casó, pero su esposa no podía tener hijos; tomó una segunda esposa y tampoco los tenía. Entre tanto, las tres divinidades a las que había sacrificado llegaron al mundo y él las encontró por casualidad en Orita-Ijaloko. Aunque no las reconoció, logró convencerlas de que lo acompañaran a su casa. Ellas aceptaron con una condición: les estaba completamente prohibido comer en presencia de mortal alguno. A petición suya, él cerró la puerta de la habitación donde se hospedaban, con instrucciones de servirles la comida detrás de la pared.
Un día, estando él ausente en la granja, una de sus esposas sintió curiosidad por ver cómo comían los huéspedes y se subió a una escalera para espiarlos. En cuanto fue vista, y ella también pudo verlos, la escalera cayó y la mujer se rompió las piernas. Los tres, muy molestos por la temeridad, se marcharon encolerizados rumbo al cielo sin despedirse. Él, advertido por señales de que algo no marchaba bien, se apresuró a la casa y quedó asombrado al ver a su esposa con los miembros rotos y a sus augustos invitados idos.
Los siguió y los alcanzó en la frontera entre el cielo y la tierra, y les suplicó que regresaran. Aceptaron, pero pidieron un gallo, y él se lo dio. De vuelta en la casa le mostraron las hojas que habían preparado para él; trajo sus ikines, mataron el gallo y regaron la sangre sobre las hojas y los ikines; después esparcieron los ikines por el suelo y partieron hacia el cielo sin decir nada. Cuando él descubrió que se habían marchado, entró al cuarto, halló las hojas y el ikin, y usó las hojas para dar baños a su accidentada mujer, tal como le habían indicado. La mujer sanó y quedó embarazada; poco después también la segunda esposa, y él comenzó a tener hijos en rápida sucesión.
Cuando este odu aparece en el Ogbodu, se aconseja a la persona hacer el Ono-Ifá u Odiba especial de este camino: se invita a tres Awos a preparar las hojas, dándoles un gallo para sus ikines y para las hojas, y con el gallo se les prepara una comida que ellos comerán encerrados bajo llave, sin que nadie los vea, marchándose después sin ser vistos.
7.El gavilán y la tiñosa
La Tiñosa y el Gavilán eran compadres, pero el Gavilán envidiaba a su comadre y la criticaba: le decía que era muy cómoda y dormilona, y que debía levantarse más temprano para hacer la comida. La Tiñosa le respondía: «Dios siempre me tiene separada mi comida, por eso no me ocupo de buscarla».
Por esas frases el Gavilán cogió roña y decidió comerse a su comadre en cuanto pudiera; pero como la Tiñosa duerme con un ojo abierto y otro cerrado, no encontraba la ocasión. La Tiñosa, viendo las patrañas del Gavilán, se dirigió a casa de ORUNMILA, quien le hizo Osode, le vio este odu y le marcó ebó. La Tiñosa lo hizo y ORUNMILA le indicó llevarlo al monte; así lo hizo ella. Al poco rato de haber dejado el ebó, llegó el Gavilán, vio el pollo, se tiró a comérselo y se le clavaron las púas que iban dentro del ebó, cayendo muerto. Así pudo la Tiñosa librarse de su enemigo.
Nota: Este odu es de críticas y de envidias de personas allegadas.
8.El chivo y el gallo en la tierra de las hembras
El chivo llegó a la tierra de las hembras y allí se volvió loco, porque no sabía cuál escoger. Al poco tiempo llegó el gallo con la misma ambición, y desde entonces se acabó la paz: comenzó la lucha entre el chivo y el gallo.
Enterado de todo, OBATALA fue a esa tierra, comprobó la situación, llamó al chivo y al gallo y los aconsejó para que vivieran con tranquilidad; pero ninguno le hizo caso. Al ver que seguían igual, OBATALA decidió ir a casa de ORUNMILA, quien le hizo Osode y le vio este odu, Odi Otauro, e Ifá le dijo a OBATALA: «Déjelos que sigan viviendo como hasta ahora».
9.El hombre que se encontró con un espíritu
Había un hombre que fue a mirarse con ORUNMILA; este le hizo Osode, le vio este odu y le advirtió que tuviera cuidado con las mujeres de noche. El hombre no le dio importancia al consejo.
Una noche se encontró con una mujer blanca de pelo muy largo, sumamente bella, y olvidando la palabra de Ifá la siguió y la enamoró; ella lo aceptó, siguieron camino y, sin que él se diera cuenta, entraron al cementerio, donde estuvieron juntos. Entonces el hombre sintió un gran escalofrío en el cuerpo y comprendió que aquella mujer era un espíritu: se asustó y echó a correr, y ella desapareció en la noche.
Nota: En este Ifá hay que tener cuidado de andar en la calle después de las 12 de la noche, pues se pueden coger espíritus o Eguns.
10.Cuando los hombres cambiaron la miel por el azúcar
Al principio del mundo los hombres necesitaban algo para hacer música y pasarla mejor. El cuero, que tenía esa virtud, fue a casa de ORUNMILA, que en esa tierra se llamaba AWO KAÑANFO y era un viejo conocedor de Ifá que daba buenos consejos. AWO KAÑANFO le hizo Osode al cuero, le vio este odu y le mandó ebó, porque lo iban a coger para el tambor. Pero el cuero respondió que no le hacía falta: con irse lejos de aquella tierra resolvía la situación.
En esa tierra vivía un rey llamado KAYADUN, que dijo: «Yo voy a buscar al cuero donde quiera que esté». Fue a casa de AWO KAÑANFO, se hizo Osode, le salió este mismo odu y se le marcó el mismo ebó; KAYADUN sí lo hizo. En aquellos tiempos los hombres no conocían el azúcar y endulzaban sus comidas con miel de abejas, que era un iré que OLOFIN les había dado y que, además de alimento, les servía de medicina.
KAYADUN llegó a la tierra FELONI (China) y allí encontró al cuero: lo cogió, lo amarró al tambor, le puso cuñas de palo e hizo música en aquella tierra que nunca había conocido el tambor. Le regalaron muchas mujeres y un afoshé, un polvo en grano del color de la miel que sacaban de unas matas llamadas IREKE y que endulzaba más rápido que la miel. KAYADUN volvió a su tierra llevándose las matas y el secreto de aquel polvo. Donde quiera que llegaba sembraba una mata de ireke, y en poco tiempo todos aprendieron el uso de aquel afoshé, que las mujeres empezaron a usar y llamaron IYAWO («polvo de las mujeres»). Todos estaban contentos y fueron dejando la miel de abejas.
Pero como la miel era una bendición de OLOFIN, al abandonarla y consumir solo aquel polvo los hombres empezaron a enfermarse: primero del estómago, luego se les ponía mala la sangre, y fueron cayendo muertos. Hasta el propio KAYADUN, que lo había traído, enfermó y murió.
Cuando AWO KAÑANFO vio lo que pasaba, reunió a todos los hombres de aquella tierra y les dijo que cada uno tenía que darle un gallo a SHANGO y ponerle un racimo de plátano, para que este los fuera limpiando, y que había que darle gracias a KAYADUN, que les había traído el tambor y dominado al cuero, aunque también trajo el polvo que los enfermaba. Los hombres se habían aficionado al afoshé e, instigados por las mujeres, unos cuantos protestaron delante del Awó; otros dijeron que harían todo lo que les mandara, pero que no podían dejar de fabricarlo, porque de eso vivían.
Entonces AWO KAÑANFO empezó a darles palomas a sus cabezas y a llamar a OSANYIN, que venía con muchas hierbas que ayudaban a limpiar la sangre y a vivir un poco mejor dentro de la enfermedad. Junto a OSANYIN venía la sombra de KAYADUN, afligida por haber traído a su tierra la alegría y también la enfermedad. OSANYIN y AWO KAÑANFO empezaron a jurar hijos de este odu con aquella sombra, que junto a OSANYIN y SHANGO les apartaba la enfermedad, y les daban guineo mientras cantaban:
Todos recuperaron la salud, y AWO KAÑANFO les dijo: «Siempre que tengan este secreto junto con OSANYIN no se enfermarán de la sangre, pues eso vino por la maldición que el cuero mandó a esta tierra cuando lo amarraron y los hombres dejaron de usar la miel de abejas en sus comidas». Todos siguieron usando el afoshé de ireke y comerciando con él; pero los que hicieron ebó y se juraron se salvaron, y los que desobedecieron se enfermaron y, como no hacían caso a ORUNMILA ni a OSANYIN, al final murieron.
Aquí nació que, aunque todos los hombres usan azúcar, unos se mantienen sanos y otros enfermos de la sangre. El remedio de esta enfermedad está en las manos de OSANYIN y de ORUNMILA, y en la obediencia a sus preceptos.
Nota: El racimo de plátano se le pone a SHANGO y, según se le vayan cayendo, se recogen, se ponen a secar y se hace afoshé, que sirve para resolver situaciones de salud de la persona. En este camino se consagra además KAYADUN, un secreto de este odu para la salud de la persona y para evitar la diabetes, que trabaja con OSANYIN, Orun y SHANGO.
11.La furia de OBATALA y el poder de la pimienta
ATAWO vivía en la tierra de OLORI-ISHE, que era la tierra de OBATALA, y era quien sabía todo lo que OBATALA necesitaba y conocía todos sus secretos. A OBATALA lo rodeaba mucha gente falsa, que por delante lo adulaba y por la espalda le hacía la contra; por eso vivía desconfiado de todos y solo confiaba en ATAWO, que siempre le había demostrado fidelidad. ATAWO, viendo aquello, le repetía que le hacía falta un poder grande, y que solo ORUNMILA y OSANYIN lo tenían.
En aquella tierra no se conocía la pimienta (ataré). ATAWO fue a ver a ORUNMILA para que ayudara a OBATALA; ORUNMILA le hizo Osode, le salió este odu y le dijo: «Hay que llamar a OSANYIN, que vive en la tierra Ataré Lelegun, y hay que darle jutía con ELEGBA para llamarlo». Así lo hicieron, y cantaban:
OSANYIN, al oír aquello, se dijo: «Alguien necesita de mis servicios», y se puso a cantar:
Entonces los manantiales se volvían locos, se revolvían y saltaban los ataré, que la corriente desbordada arrastraba hasta la tierra de Olori-Ishe. Al pasar las corrientes con los ataré, la tierra se ponía encendida, OBATALA se ponía fuerte y se daba cuenta de la traición que le venían preparando, y empezó a matar a todos sus enemigos con el poder de la pimienta. Pero también hacía daño a sus hijos, porque los que no estaban acostumbrados a ver a su padre tan furioso se ponían muy nerviosos.
Entonces ATAWO y AWO AYUTADO dijeron: «Hay que caminar para poder calmar a OBATALA». Cogieron hierba álamo y cuatro codornices; ATAWO puso en un plato blanco pimienta con miel de abejas y se lo dio a probar a OBATALA, le dieron la sangre de las cuatro codornices y después lo bañaron con el álamo, cantándole:
OBATALA saboreó aquello y se fue quedando tranquilo; después le pasó la lengua al plato y ATAWO lo rompió. OSANYIN, al sentir el ruido, salió corriendo hacia donde estaba OBATALA, lo abrazó y le dijo: «Perdóname, Babá, pero había que traer ese poder a esta tierra; lo traje yo de la tierra Ataré Lelegun, porque el único que lo quiere en esta tierra es ATAWO». AWO AYUTADO pidió entonces a OSANYIN que le diera a OBATALA un poder suyo que le sirviera para defenderse de las traiciones y, a la vez, para el iré y la tranquilidad de él y de sus hijos. OSANYIN respondió: «Le voy a dar uno de mis secretos en esta tierra, para que se pueda defender y comunicarse conmigo cada vez que me necesite, lo mismo para malo que para bueno que para desenvolvimiento».
Ese secreto, dijo OSANYIN, se llama OBISROSO OSANYIN, y solo podrían manejarlo OBATALA, ATAWO y AWO AYUTADO, para que nunca más nadie pudiera traicionarlos ni cerrarles el camino. OSANYIN dejó el poder a OBATALA, y este nombró a ATAWO su secretario para manejarlo, todo gracias a AWO AYUTADO, que era hijo de este odu. Desde entonces ODI ATAWO liberó la pimienta por el poder de OSANYIN: por eso el ataré sirve para consagraciones y también para traer lo malo, y por eso la pimienta no tiene dueño.
Nota: OBISROSO OSANYIN es una pieza de OSANYIN que se consagra en este odu para la defensa de sus hijos: es el Brujo de OBATALA.
12.La ceguera de Awó Awani Orere
AWO AWANI ORERE era un Awó ciego al que su mujer guiaba a todos los lugares, pero vivían en conflicto, porque ella no cogía por donde él quería ir. A pesar de su poca visión era un buen adivino y lo llamaban de distintas tierras para que adivinara; mas los disgustos constantes con su mujer hacían que la prosperidad no entrara completa en su casa.
Este Awó era muy creyente de YEMAYA y de SHANGO; siempre llevaba cosas a YEMAYA a la orilla del mar y le rezaba:
YEMAYA le daba su ashé y estaba muy disgustada con lo que le pasaba al Awó con su mujer. Fue a su casa y le dijo: «Tienes que ir a ver a SHANGO, para que la situación con tu esposa termine», y se pusieron en camino. YEMAYA llevaba muchas hierbas de su casa, y por el camino recogió un perro chiquito que aún tenía los ojos cerrados y un pescado fresco de ojos blancos. Al llegar donde SHANGO, este limpió a AWO AWANI ORERE con las hierbas, almácigo y una tela roja; lavaron los ojos del perro chiquito con el omiero, que tenía el pescado dentro, y después YEMAYA le lavó la cara al Awó, que empezó a mejorar de la vista. Al suceder esto se asustó y se fue, llevando el pescado en la cabeza y sangre de paloma.
En cuanto llegó a su casa se miró, se vio este odu y al momento le dio dos gallos a YEMAYA en agradecimiento. En eso llegó SHANGO, le entregó una bandera roja y le dijo: «Mi bandera será tuya». Él la puso en el patio y allí le dio de comer a su Ifá dos gallinas jabadas que tenía, para que todos comieran. Entonces SHANGO le dijo: «Suelta el perro en la calle para que siempre Eshu te acompañe». Por la noche el Awó llevó al mar todo lo que tenía puesto en la cabeza, se paseó por toda la orilla y le cantó a YEMAYA dándole las gracias:
Así le vino la suerte grande a AWO AWANI ORERE, hijo de este odu, gracias a ORUNMILA, SHANGO y YEMAYA. Desde ese momento abrió bien los ojos con las mujeres, y YEMAYA le dio una de sus hijas; pero cuando estuvo en estado de gestación venía Abikú, que venía a llevarse a la madre, y él quedó viudo. Entonces YEMAYA le dijo: «No importa, siempre te van a sobrar las mujeres, pero siempre cuenta conmigo cuando ellas quieran acabar contigo».
13.Cuando el gallo quiso ser general y el chivo rey
En el mundo todo era maleza, no había pueblos y los hombres andaban de un lado para otro; ESHU FAUN era quien mandaba. Pero ESHU OMO KOFEÑO, que era muy atrevido, dijo a los hombres que le dieran candela al monte y prepararan casas para vivir. ESHU FAUN se puso muy bravo y aprovechaba para bajar al pueblo y taparle la vista a ESHU OMO KOFEÑO, que después no atinaba a resolver las cosas. Todo estaba regado: en aquel pueblo todos querían ser reyes, gobernadores y generales, pero ninguno quería trabajar ni ser soldado, y el pueblo andaba muy mal.
Entonces OLOFIN mandó a AWO ODI ATAWO OTA OMO KOFEÑO para que arreglara la tierra. Este buscó a OGUN para que lo ayudara, y OGUN, con su fuerza, puso el respeto en esa tierra. ODI ATAWO era un maestro para enseñar: preparaba su trabajo con una pareja de pájaros amaestrados por él, y enseñó al gallo, al chivo y al perro lo que tenían que hacer. Pero dando sus enseñanzas tuvo que eliminar al chivo y al gallo, porque el chivo quiso ser rey y el gallo general; y le dio la virtud al perro, para que se entendiera bien con el hombre. Por eso todos los perros del mundo son queridos por el hombre y se quedaron viviendo con ellos.
14.Los tres hijos de Odi Otura y el secreto guardado
Refrán del camino: «La cabeza de la codorniz se volverá cabeza de buey en tu saco».
En este camino, ODI OTURA es el dueño de la Palma de Aceite, del Cocotero y de la Datilera. Cuando OLOFIN creó estos árboles los sembró separados: la Datilera en Beni, el Cocotero en Dahomey y la Palma de Ikines en Ifé. A cada uno de ellos ODI OTURA le dio su mujer, y cada uno vivía en su tierra, separado de los otros.
Un día ODI OTURA quiso saber si sus hijos habían adquirido experiencia en la vida y fue a visitarlos. Llegó primero a casa de la Palma Datilera. Sus hijos sabían que él no comía carne de perro (eran aya) ni bebía vino de palma, pero él quería comprobar si eran capaces de guardarle un secreto. La Datilera, al ver a su padre, se alegró mucho, le hizo grandes ceremonias y le preparó carne de perro y vino de palma. ODI OTURA preguntó qué le habían preparado, y al oír la respuesta contestó: «Tú sabes que yo no como ni bebo eso, pero si eres discreto en no repetirlo, yo lo comeré y lo beberé». La Datilera prometió guardar el secreto.
ODI OTURA llevaba muchas manillas de hierro; las puso en la estera donde se sentó a comer y, al terminar, las dejó allí a propósito y se marchó. La mujer de la Datilera dijo a su marido: «Ves, tu padre está borracho y olvidó sus manillas». El hijo las cogió, corrió tras su padre y al alcanzarlo le gritó: «Padre, a fuerza de comer carne de perro y tomar vino de palma, has olvidado las manillas». ODI OTURA, molesto, le respondió: «Cuando llegué y me diste la comida, me juraste ser capaz de guardar el secreto y has faltado a tu palabra; por eso tú nunca serás rico, ni tu familia tampoco, y tus familiares solo servirán para ensartar caracoles y trenzar cabellos».
Continuó su camino hasta la casa de su hijo el Cocotero, donde se repitió la misma escena, y lo maldijo diciéndole: «No tendrás nombre, y tú y tus hijos rodarán por el suelo».
De allí fue a casa de su tercer hijo, la Palma de Ikines, llevando un gran secreto en su bolso (apo) especial, encerrado en tres güiros. La Palma de Ikines, que hacía tiempo no veía a su padre, le hizo una gran recepción para demostrarle su alegría y respeto filial: le cubrió la estera con una tela blanca y allí le sirvió la comida. ODI OTURA, admirado de esas atenciones, preguntó por la comida, y el hijo respondió: «Perro con manteca de corojo y vino de palma». Le hizo entonces la misma pregunta que a los otros dos, y la Palma de Ikines contestó: «Padre, primero pierdo la vida que revelar su secreto; si es secreto para ti, también es secreto para mí».
ODI OTURA comió y bebió, y al retirarse dejó también las manillas en la estera. La mujer de la Palma de Ikines las encontró y avisó a su marido como las otras dos, pero cuando este las recogió para llevárselas al padre, ella le dijo: «Llévalas envueltas en la tela blanca». La Palma de Ikines corrió tras su padre y le dijo: «Padre, tengo este paño blanco; ábralo cuidadosamente». Al abrirlo, ODI OTURA vio sus manillas y, muy orgulloso de su hijo, le dijo: «Todo lo que es de ti —tu cuerpo, tus raíces, tus hijos, tus frutos, tu corazón y tu savia— será útil a los hombres y los enriquecerás». Y sacando de sus güiros el ashé, se lo echó a la Palma de Ikines y dijo: «Serás de utilidad universal, tendrás un gran poder para todas las cosas, facultad de adivinar e inteligencia para guardar secretos».
Nota: En este odu fue cuando los blancos llegaron al mundo. El Awó que le vea este odu al consultante le dirá que deberá guardar todos los secretos que le confíen y le marcará el ebó indicado. Pondrá el fango en el patio de la casa de la persona y ahí plantará los ikines; en el tablero marcará en el iyefá ODI OTURA tres veces, lo rezará y echará ese iyefá sobre la siembra, llamando tres veces a la Palma de Ikines; cubrirá la siembra con plumas de gallina negra, y las gallinas el Awó se las lleva para ORUNMILA. Cuando las raíces se fijen en el suelo, todas las malas influencias habrán desaparecido. Si este odu habla de mortandad infantil y muerte en la familia, la Palma de Ikines protegerá largo tiempo la casa. A la mujer que le salga este odu en Ikofafun no puede ser infiel, pues perderá la vida.
15.Los dos hijos de Olofin
OLOFIN tenía dos hijos a los que quería mucho. Uno era muy rico y el otro pobre. El rico era muy engreído por el dinero que tenía; el pobre era sencillo, muy religioso y creyente de OBATALA, al que siempre le estaba haciendo cosas.
Un día OLOFIN se enfermó y mandó a buscar a sus dos hijos para que le hicieran el remedio y lo miraran. El rico no hizo caso al recado y se retardó, diciéndose: «Ahora OLOFIN me manda a buscar y con eso yo voy a perder dinero». El pobre, al recibir el recado, salió sin pensarlo hacia donde estaba OLOFIN, lo miró y le hizo la obra con OBATALA, y OLOFIN se salvó.
Cuando llegó el hijo rico, OLOFIN le quitó todo lo que tenía y lo puso en la ruina; y al hijo pobre le hizo obras para que le viniera la riqueza y le dio el poder de la tierra, gracias a OBATALA.
Nota: Se le ponen los 8 huevos a OBATALA con manteca de cacao. Se les da la sangre de las dos gallinas a los huevos; después se reparten a los 16 días. Esto es para la salud. El gallo es directo a ESHU; la mazorca de maíz se pica en tres pedazos, con agua caliente y fría, y después se llevan los tres pedazos a la manigua. Esto es para desenvolvimiento.
16.Atagoun, el criado fiel de Obatala
OBATALA estaba grave porque no se había rogado la cabeza como le habían mandado. Tenía dos criados: uno era malo y deseaba que se muriera para apoderarse de su cuantiosa fortuna; el otro, su cocinero, era bueno y se llamaba ATAGOUN. Cuando este vio a OBATALA grave, fue enseguida a casa de ORUNMILA a registrarlo, y salió este odu. ORUNMILA le dijo: «Usted viene por una persona que está enferma porque ha desobedecido la palabra de Ifá», y le mandó hacer sarayeye con un gallo y dárselo a Eshu, ponerle un sara-eko fifo, y después hacer ebó y llevarlo al monte, para que ESHU FAUM, el Eshu del monte, no le tapara la vista al Eshu de la casa y le dejara ver bien todo.
El criado hizo todo lo indicado y, al llevar el ebó al monte, se encontró con ESHU FAUM, que le mostró una mata de seso vegetal (ewe okikale) para que con eso OBATALA se rogara la cabeza. Así se hizo: OBATALA se salvó, y ATAGOUN quedó como la confianza de OBATALA para resolverle los problemas.
Nota: Este Ifá es de desobediencia: hay que cuidar mucho a ESHU para poder lograr lo que se quiere. La rogación de cabeza de este odu es con seso vegetal, y se le ponen 4 maduros a OBATALA.
17.Las hijas viciosas y la profanación del respeto filial
OSHUN y OBATALA tenían dos hijas llamadas OBANALA y ABASHELE. Eran muy hermosas, pero ambas vivían entregadas a los vicios y a la corrupción. Un día, aprovechando que OSHUN había salido hacia otra tierra, le dieron vino de palma a su padre hasta embriagarlo por completo y consumaron con él, una tras otra, la más grave profanación del respeto filial, sin que OBATALA, completamente ebrio, se diera cuenta de nada.
Con el paso del tiempo a ambas les fueron creciendo las barrigas. Su padre las llamó y les preguntó quiénes eran los autores de aquella ofensa, para salir a buscar a esos bribones y hacerles pagar caro el atrevimiento. Ellas callaron, y entonces OBATALA fue junto con OSHUN a casa de ORUNMILA. Este les hizo Osode y les vio este odu, que marcaba vicio y corrupción, y les reveló que las hijas habían faltado con su propio padre. OBATALA, horrorizado, lloró de rabia y sacó su implemento para matarlas, pero ORUNMILA lo detuvo y le dijo: «Tienes que tratar de que esas criaturas vivan».
ORUNMILA les marcó ebó, y OBATALA repudió a sus hijas condenándolas a vivir separadas de todos sus semejantes. OSHUN, su madre, se compadeció de ellas y les rogó la cabeza con dos codornices. Aun viviendo solas no les faltó la comida, y se alejaron con sus hijos de sus semejantes, con la maldición de OBATALA y el perdón de su madre sobre sus cabezas.
Nota: Este es un Ifá de desenfreno y vicio, de profanación del respeto filial y de reprobación de los hijos por los padres. Es necesario rogarse la cabeza con 2 codornices para hacer vida de relaciones humanas. Señala soledad al final de la vida.
18.El misterio de Logun Ede y el bochorno del Awó
En la tierra Yesa vivía OSHUN, que tenía amores con un pescador llamado ERINIE DE EDO. Al niño nacido de esa unión lo llamaron LEGUN EDE, y al nacer adquirió una magia que le permitía ser seis meses hombre y seis meses mujer. Nadie conoció nunca ese secreto, pues sus padres, para evitar el bochorno, viajaban siempre de un lugar a otro: quienes lo conocían como varón no lo conocían como hembra. Así fue creciendo, y ya adulto lo conocían en todas las tierras colindantes, en unas como hombre y en otras como mujer.
Un día lo conoció como hombre un Awó llamado OLOGBOJODU, que era el Obá de esa ciudad, y se hicieron grandes amigos. Viendo la gran inteligencia de LEGUN EDE, el Obá le pidió permiso a ORUNMILA para hacerle Ifá; ORUNMILA le dio este odu, marcando dudas, y le dijo que no se lo hiciera. Pero OLOGBOJODU se encaprichó y se lo hizo; todo salió bien, y en la ceremonia de Utefa LEGUN EDE sacó como odu este mismo ODI OTURA.
Transcurridos seis meses, LEGUN EDE dijo a su padrino que tenía que ausentarse por seis meses: debía cumplir el período en que sería mujer, y se marchó. Por esos días apareció en el mercado del pueblo una mujer de belleza sin par, que enamoraba a todos los hombres. OLOGBOJODU la vio en la plaza, quedó prendado de ella, la enamoró y fue correspondido. Después de verse varias veces la llevó a su casa, y cuando le preguntó su nombre, ella dijo llamarse OMI LOGDE. Vivieron en armonía y, al acercarse los seis meses, ella le anunció que tenía que ir a visitar a unos parientes y estaría un tiempo por allá.
Aquella hermosa mujer no era otra que LEGUN EDE en su transfiguración. La última noche durmieron juntos y, al rayar las doce del día, cumplida la etapa de los seis meses, se transformó en hombre. Al despertar, OLOGBOJODU se sorprendió al no ver a su lado a su hermosa OMI LOGDE, sino a su ahijado LEGUN EDE. La confusión reinó en su mente y, horrorizado, fue al pie de ORUNMILA; se hizo Osode y volvió a salirle ODI OTURA, que le marcaba la muerte (Ikú) por desobediencia, vicio y corrupción. Solo ESHU FAUM, que vivía en el corazón de la selva, conocía el secreto de este odu para salvarlo de perder la vida, y ORUNMILA le marcó además el ebó indicado.
OLOGBOJODU indagó rápidamente dónde encontrar la casa de FAUM (Eshu Bi), pero nadie conocía el camino. Ya cansado, se encontró con AGBANUKUE, un Eshu, que aceptó llevarlo con la condición de que llevara todo lo que ORUNMILA le había marcado. El Awó tomó todas las cosas: dio los dos gallos a AGBANUKUE y las 3 palomas para FAUM, y llevaba además 3 plumas de loro, una bola de marfil, saraeko-fifo, eko alarito y 3 pimientas de guinea. Al llegar a casa de FAUM, enterado este del asunto, le enseñó la mata de seso vegetal (ewe okikale) para que se rogara la cabeza y se salvara de la muerte.
LOGUN EDE recordó que ORUNMILA le había marcado en el ebó 2 guineos blancos a los Ibeyis (si la persona no tiene los Ibeyis, debe regalárselos a una persona jimagua; nunca el Awó debe dárselos a sus Ibeyis). Además, ORUNMILA marcó como sentencia de futuro que se le quitara a LOGUN EDE el ejercicio de Ifá, y que a su Ifá le pusieran ikines ofó.
Nota: Por esta historia dice Ifá que no se le debe hacer Ifá a ninguna persona dudosa o con rasgos homosexuales. Este odu habla de dos hombres que al ser marido y mujer, si no se quitan de eso ORUNMILA los matará.
19.Cuando Olokun se molestó
En este camino OLOKUN tenía una hija llamada AGNA-ERI, que se casó y se fue a vivir lejos de su padre. AGNA-ERI empezó a tener diferencias con su cónyuge y le dio las quejas a OLOKUN, el cual cerró el comercio marítimo, bloqueando el intercambio comercial.
Nota: Este odu habla de bloqueo, diferencias políticas entre estados, ofensas y poderosos.
20.Cuando Yemaya se deformó
En este camino YEMAYA empezó a deformarse por causa de los años. Se miraba en el espejo, veía la deformación de sus senos y de su vientre, y aquello la acomplejaba tanto que no quería salir a la calle. En un momento de desesperación fue a ver a OLOFIN para que le arreglara los senos y el cuerpo, y OLOFIN le dijo: «Deja ver lo que se puede hacer».
Nota: Aquí la persona, a través de cirugía, quiere quitarse algo que la acompleja en su cuerpo.
21.Otorgo, el cocinero de Obatala
OBATALA tenía un cocinero de confianza llamado OTORGO, y le dio dinero para que comprara lo necesario para confeccionar la comida que deseaba comer ese día. OTORGO, al no saber en realidad qué deseaba OBATALA, decidió ir a ver a ORUNMILA, quien le vio este odu y le mandó hacer ebó para salir airoso del problema.
Cuando OTORGO realizó el ebó, ORUNMILA le dijo que lo llevara al monte. Al llegar a su destino se le presentó ESHU BI, que ya se había comido el gallo, y le dijo: «Coge el huevo de codorniz del ebó, que es lo que OBATALA desea comer».
22.Cuando se adivinó a Oluyemi
Tanto un padre como una madre desean ver a sus hijos sanos; la longevidad y la vejez dependen de Edu. La adivinación de Ifá se le hizo a OLUYEMI y le salió este odu: para evitar sufrimientos a causa de una enfermedad en el trasero tenía que sacrificar una paloma, una gallina, un gallo, un pescado y 18 000 cauries, junto con la medicina de Ifá.
En el Esentayo o Itefa, los hijos no deben casarse sin el consentimiento de sus padres. Tabú: el cliente no debe comer nuez de kolá ni carne, pero sí puede hacer sopas con caracoles o pescados.
23.Se adivinó para Alara
«El azadón es el único que cuida el bienestar de la tierra» fue lo que sacó ALARA, y se le dijo que, para que su familia no se desintegrara, debía sacrificar un manojo de escobas, una pareja de palomas jóvenes y 16 000 cauries. ALARA realizó el sacrificio, por lo que estuvo seguro de que sería feliz el resto de su vida, y tuvo mucho éxito.
24.Nini y Aini, los hijos de Orishala
La adivinación de Ifá fue hecha para NINI y AINI, los hijos de ORISHA. NINI era el primogénito de ORISHALA, el mayor de todos sus hijos varones, y fue colocado al frente del trabajo de creatividad de OBATALA: debía procurar todos los materiales que su padre requería para su obra. Todo le fue bien mientras sirvió a su padre, que lo bendijo con muchas esposas, dinero, caballos, sirvientes y todas las cosas lujosas para una vida confortable.
Aquello lo hizo tan independiente que, cuando consultó a su sacerdote, Ifá le advirtió que no fuera demasiado independiente y que no ignorara a su padre. NINI no siguió el consejo: si OBATALA lo mandaba a buscar con un mensaje urgente, podía no contestarle hasta el segundo día; comenzó a quejarse de un problema u otro, y a veces, si OBATALA le pedía conseguir algo, apenas hacía el esfuerzo por encontrarlo. OBATALA se alejó de él y envió por su hermano AINI.
La primera tarea de AINI fue buscar huevos de perdiz. Por eso AINI tomó dinero y fue a consultar a su sacerdote, cuyo nombre era: «Si tú tienes a un camarada de enfado en la casa, es enfado lo que tienes», el que adivinaba para AINI, el hijo de ORISHALA OSEROMAGBO. Ifá le dijo que tendría éxito en encontrar lo que su padre le pidiera, pero que necesitaba hacer sacrificio de tres aves y mucha pimienta de ocozol.
Después de realizar el sacrificio, AINI inició el viaje y se encontró con ARENI, quien le preguntó cuál era el asunto. AINI le contó su problema: buscar huevos de perdiz. ARENI le dijo que su esposa había comenzado a parir, pero que él no tenía pimienta de ocozol para invocar el encantamiento de un parto fácil. AINI respondió: «Yo tengo muchas», y le dio algunas pimientas; ARENI le dio a cambio huevos de perdiz.
OBATALA se puso muy contento de ver que AINI había tenido éxito, y tomó su ashé. Rogó por AINI para que tuviera más éxito que su hermano NINI, y dijo que NINI ya había tenido suficientes bendiciones y por eso ya no respetaba a su padre. Desde entonces dieron nombres de alabanza a OBATALA: «Tomó de Nini y le dio a Aini; el que hizo que una sola persona se convirtiera en doscientas». Cuando todos oyeron el tambor salieron uno por uno, comenzó el servicio y cantaron el nombre de alabanza del soberano OBATALA, quien los bendijo, les dio hijos, y le dieron gracias por la protección recibida:
Pero a medida que pasó el tiempo, decidieron darle a OBATALA la nuez de kolá envenenada. Él siguió el consejo de su sacerdote y les dijo a todos que regaran su nuez de kolá y se la comieran. Lo hicieron individualmente, uno por uno, y se sorprendieron de que OBATALA conociera su plan secreto. No pudieron envenenarlo: confesaron, pidieron ser perdonados y todos cantaron nuevamente; serenos, aceptaron que la culpa era de ellos y rogaron a OBATALA que olvidara su violación, lo cual OBATALA hizo. Por esto uno de sus oríki dice así:
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
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Los 16 odù de la familia de Odi
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