Odi Ojuani (Odi Omoni) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Odi

Odi Ojuani

Odi Owonrin · Odi Omoni

«Yo no soy tu esclavo, soy tu amigo, hermano y custodia».
I II · II II · II I · I I
Palabra sagrada

Rezo de Odi Ojuani

Rezo

ODI OMONI AWO FASHE IKU OMO SERABAKA FASHE IKU AWO OMO IKU ABOBERE NILAYE INLE AWO FASHE IKU OMO YEKU ABONI SHANGO AWO OBARA YEYE IKU AWO KOYIYEKU INLE OBARA LELEKO IKU IFA KAFEREFUN ORUNMILA.

Canto del signo

Súyere de Odi Ojuani

Súyere

AWO BAYEKU LELE ORUN BAYERO LELE OMONIN SHANGO LAGDEO BAYEKO LELE IKU.

Fundamento

En este odu nace

  • El Garrotero.
  • Los hijos de la muerte por el dinero.
  • La bendición del ñame.
  • Aquí es donde ESHU y los demás Santos tienen hambre.
  • Aquí habla el Ifá del Bobo.
  • La persona no cumple lo pactado.
  • Hay que usar collar de corales.
  • Habla de los padres que se miran en los hijos.
  • El padrino o padre viven con la ahijada o hija.
  • A SHANGO se le pone un racimo de plátano manzano.
  • A ORUNMILA se le da chivo.
  • La cabeza y la lengua hablaron por Odi, que fue cuando ORUNMILA se sentó sobre el dinero.
  • El Ebo va para encima de la casa (Babawa).
  • Aquí es un Ifá de economía y de agricultor.
  • Por donde se sube se baja.
  • El tigre y el mono eran amigos.
  • Las enfermedades son: sistema circulatorio, cardiovascular, amigdalitis.
  • Le quieren quitar una cosa y es un enemigo poderoso.
El signo por dentro

Descripción del odu Odi Ojuani

Odi Ojuani ocupa el lugar número 65 dentro del orden señorial de Ifá. Es un signo que anuncia un reconocimiento que está por llegar y subraya el peso que tiene la carrera profesional de quien se consulta, una persona que en estos momentos siente presión en su trabajo. Aquí el consultado posee algo que un enemigo de mucho poder ambiciona arrebatarle por cualquier vía, y ese enemigo puede llegar a ser incluso su propia pareja.

En este odu nació el garrotero: aquel que presta dinero cobrando intereses muy altos, y por eso se conoce a Odi Ojuani como el Ifá del garrotero. Es también el Ifá del bobo, donde los hombres, cansados del camino andado en la vida, terminan sentándose sobre una piedra a descansar. En este signo es Shangó quien defiende a la persona.

Odi Ojuani retrata a alguien vanidoso que no cumple lo que pacta. Por callar la verdad se pierde, y también por aferrarse a la verdad puede perderlo todo o sufrir grandes pérdidas. El incumplimiento de lo acordado puede llevarlo ante la justicia. Igualmente habla de más sobre otras personas y sufre pérdidas materiales o morales, porque aquel con quien comenta las cosas se las cuenta después al otro. Por eso este Ifá marca pérdidas por menospreciar a los demás.

En este odu Elegba y los demás Santos tienen hambre: la persona se ha olvidado de ellos a pesar de que la han protegido y la han librado de muchas guerras y traiciones, y ese olvido le acarreará graves perjuicios. El ebó de este signo va encima del techo de la casa (Babawa) y se le pone un bote al ebó. Es un Ifá de economía y de agricultor. Aquí debe usarse un collar de corales, y a Shangó se le pone un racimo de plátanos manzanos, pues es quien protege a la persona. Fue aquí donde la cabeza y la lengua hablaron con Odi, cuando Orunmila se sentó sobre el dinero.

Quien tiene este odu es de carácter variable y vive traumatizado pensando que nadie lo comprende; por momentos se entristece y cae en la apatía. Puede caer también en el aburrimiento, por lo que necesita buscar algo que lo distraiga. No se le puede obligar por la fuerza a hacer lo que no desea: hay que lograrlo con tacto y sabiduría. Le gustan las cosas con un sentido ordenado y debe cuidarse de la traición de quienes lo esperan. Desea conseguir o resolver algo que le preocupa demasiado. El Awó de este signo deberá recibir Osanyin para salvaguardar la vida, y la persona, sea hija del Osha que sea, debe contar siempre con Elegba, Yemajá y Obatalá como puntos de defensa.

Si el odu sale en un registro habla de enfermedad (Arun): puede existir un padecimiento confuso, no definido con exactitud. Las enfermedades que marca son las cardiovasculares, las del sistema circulatorio y la amigdalitis. La persona trata a todo el mundo, pero no todo el mundo le cae bien ni todos la conocen de verdad. Si está casada y no ha tenido hijos, cuando visita lugares desconocidos y hace amistades le agrada que le pregunten por sus hijos, pues vive con ese trauma. Este Ifá habla de los padres que se miran en los hijos, y también de cierta distancia entre hermanos. Aquí la persona se sacrifica por sus enemigos: Odi Ojuani lo tiene todo y no tiene nada.

Si los padres de Odi Ojuani son difuntos, lo acompañan bastante: hay que hacerles misa y atenderlos con comidas, flores, aguardiente, tabaco y oraciones, para que siempre lo ayuden. Este odu prohíbe salir en garantía de otros si no se está seguro de las cosas. A Odi Ojuani lo envidian mucho por la clase de cónyuge que tiene, y sus enemigos tratarán de separarlos aunque sea con malas artes; por eso debe cuidarse de lo que come y bebe fuera de su casa. No puede vivir recostado a nadie: debe tener vida propia, sacrificarse y luchar para salir adelante. Cuando Odi Ojuani se separa de una mujer, no puede volver con ella. La persona no duerme bien, sueña con cosas malas y ve en sueños a sus enemigos. El odu predice que está pobre, pero que si hace ebó se sentará sobre el dinero.

El consejo del oráculo

Dice Ifá en Odi Ojuani

  • Que Ud. será sacrificado por muchos de sus amigos, luego ellos lo necesitarán.
  • Ud. ha recibido una invitación de sus compañeros, tenga cuidado con un lío de justicia.
  • Ud. está muy pobre y todo el mundo se está enriqueciendo y ahora se burlan de Ud., no les haga caso que Ud. se ha de sentar sobre el dinero.
  • Dele de comer a su cabeza.
  • La gente va a decir que Ud. sabiendo tanto, está tan mal.
  • Ud. tiene muchos enemigos y todos ellos le huyen.
  • Ud. ha tenido problema con el dueño de la casa.
  • Ud. tiene una mujer que es su enemiga.
  • Ud. le debe a OBATALA.
  • Ud. no tiene ni para comer y los amigos que lo protegían ya no le sirven.
  • No se separe de su cónyuge, porque si este año está mal, el que viene estará bien.
  • Cumpla con OBATALA para que le quite la braveza.
  • A Ud. le viene una suerte y está bien cerca y que Ud. no vaya a pelear con su mujer, ni ella con Ud.
  • No hable mal de su Santo y crea en ellos y para que esté bien deberá recibir a ORUNMILA.
  • Si a Ud. se le va la mujer, no permita que vuelva.
  • Ud. no duerme bien, sueña con malas cosas y ve a sus enemigos claros.
  • Ud. ha perdido tres suertes, que para que las pueda recuperar, tiene que hacer EBO.
  • Ud. estuvo soñando con un hombre, ese era OBATALA.
  • A Ud. lo protege SHANGO y él quiere una cosa y OSHUN también, mire a ver qué es.
  • Ud. hace días que le duele la cabeza cuando cae la tarde y a esa hora se acuerda de su situación.
  • Ud. debe cuidarse la garganta.
  • Ud. deberá ponerle un bote a su EBO y alimentar el techo de su casa.
  • Póngale ñame a los Santos, que es su Ashé.
  • Ud. tiene que tener un collar de corales.
  • Póngale racimos de plátano a SHANGO.
  • Ud. no puede recostarse a nadie.
  • Ud. deberá tener cosas de Santo, para salvaguardar la vida.
  • Recibir AKOFAFUN o AWAKAFAN.
Sabiduría del signo

Refranes de Odi Ojuani

  • Solo Ud. se acuerda de SHANGO cuando truena.
  • Una palabra de ánimo, anima al hombre.
  • Ud. sabe para los demás, pero para Ud. nada.
  • Por donde se sube se baja.
  • Yo no soy tu esclavo, soy tu amigo, hermano y custodia.
  • La muerte, transforma el rostro del hombre.
Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Odi Ojuani

Eshu Laberinde

El Eshu de este odu es Eshu Laberinde. Su carga no está especificada en el tratado. Su historia se recoge en el patakí 19 de este signo, donde queda establecido que no es criado ni esclavo de Odi Omoni, sino su amigo, su hermano y su custodio.

Las historias del signo

Patakíes del odu Odi Ojuani

1.Solamente Orúnmila puede atar un hada a la tierra

Abbalagba koni ma gbagbe Iyan yan. Adifafun awo isheju omo lo riya iyon boba ku laye Orun Ifá l’onlo. «Una persona adulta jamás olvida la experiencia de recoger excreta blanda del suelo».

Ese era el nombre del sacerdote de Ifá que consultó para awo Isheju, padre de un hada que había tomado forma de muchacha de gran belleza. Al venir al mundo, aquella criatura pensaba quedarse en él muy poco tiempo. Cuando sus padres hicieron la adivinación de nombramiento, el oráculo les advirtió que la niña era un hada y que moriría al llegar a la edad de casarse, a menos que fuera entregada en matrimonio a Orúnmila, el único capaz de hacerla vivir largamente en la tierra. Allí mismo quedó prometida a Orúnmila.

La niña creció y se convirtió en una joven hermosísima, siempre rodeada de pretendientes. En cuanto empezó a entender el afecto amoroso, sus padres le recordaron que no debía alentar a ninguno de sus admiradores, porque estaba comprometida con Orúnmila desde su niñez. Ella respondió que no quería saber nada de aquel hombre de tez oscura y llegó a decir que prefería morir antes que casarse con él, cosa que sus padres no tomaron en serio. Estos fijaron entonces la fecha para enviarla a casa de Orúnmila como esposa. Tres días antes de la fecha acordada, la joven se bañó temprano, se peinó, se vistió y se acostó. A la mañana siguiente amaneció muerta.

Aquello coincidió con una invitación que Dios había hecho a Orúnmila para que subiera al cielo a cumplir un cometido importante. De camino al Palacio Divino, Orúnmila vio a la Muerte arrastrando desde la tierra a la que iba a ser su novia. Sin perder tiempo se presentó ante Dios y le preguntó cómo iba a poder cumplir la tarea encomendada mientras la Muerte se llevaba a su esposa. Como la Muerte estaba a punto de darle de beber agua a la muchacha, y ninguna víctima puede ser revivida después de tomar agua de manos de la Muerte, Dios le ordenó detenerse y entregarla a Orúnmila. La joven permaneció sentada junto a él mientras realizaba su encargo, y al terminarlo ambos regresaron a la tierra, directo a casa de los padres de ella, donde Orúnmila la devolvió.

Los padres le preguntaron entonces a la muchacha de quién había sido finalmente la razón, si de ella o de ellos. Ella lo admitió y consintió en convertirse en esposa de Orúnmila, a cuya casa fue conducida al día siguiente para cumplir el compromiso pactado desde el principio.

Enseñanza del caminoCuando este odu sale en una adivinación de nombramiento, se les dice a los padres que si la criatura es varón será sacerdote de Ifá, y si es niña será mujer de Orúnmila. En ambos casos el hijo es un hada y solo podrá vivir si es entregado a Orúnmila como sirviente o como esposa. En el Igbodu o en consulta común, se dirá que cualquier criatura nacida después de la ceremonia de iniciación pertenece a Orúnmila, único que puede hacer que viva muchos años sobre la faz de la tierra.

2.La adivinación antes de abandonar el cielo

Aru wonron kpu wonron.

Así se llamaba el awo que adivinó para Idi Owanrin antes de que abandonara el cielo para venir al mundo. Le aconsejó sacrificar con una mosca, por los problemas que probablemente encontraría en su sacerdocio de Ifá, y además agasajar a Ogún para que lo acompañara al mundo y lo librara del riesgo de morir a manos de una mujer. Él hizo todos los sacrificios.

La primera persona para la que adivinó en la tierra fue un granjero que sembraba cacao de tierra. Le indicó agasajar a Eshu con un chivo para sobrevivir al peligro de ser asesinado por su esposa. El granjero, incapaz de imaginar que aquella mujer que tanto lo quería pudiera siquiera pensar en matarlo, se negó a hacer el sacrificio.

Lo que él ignoraba era que su esposa mantenía en secreto amores con un amante que resultó ser brujo, con la habilidad de convertirse en liebre por las noches para destruir las cosechas de la granja. La propia esposa lo retó después a que hiciera algo para acabar con aquel ladrón que devastaba sus siembras. El granjero aceptó el reto y decidió tenderle una trampa. Tras esperar un rato vio entrar una liebre en su granja y aguardó pacientemente a que juntara algunas semillas antes de apuntarle. Disparó su escopeta y falló; le lanzó entonces su machete, que tampoco la alcanzó y, sin que él lo advirtiera, quedó clavado en el suelo con el filo hacia arriba. Cuando saltó para capturar a la liebre, cayó sobre la hoja de su propio machete y murió.

Enseñanza del caminoCuando este odu sale en el Igbodu, la persona debe agasajar de inmediato a Eshu con un chivo para no ser asesinada por una mujer, y agasajar a Ogún teniendo su propio trono de Ogún, con un perro, gallo, jicotea, babosa, vino de calabaza de palma y un güiro de aceite. En consulta, se agasaja a Ogún y a Eshu para sobrevivir a las diabólicas maquinaciones de una mujer. Si quien se consulta es mujer, está saliendo con un amante con el cual planea matar a su esposo; si es hombre, no debe escuchar los consejos de su esposa en temas de vida o muerte. Debe realizar todos los sacrificios.

3.La adivinación para obtener la corona

Edi la’rin, ori mi ko ise iya. Adifafun Orúmila baba onlo gbe ade lo’do Olofin. Bebe be omiko shegun adifafun Oruun, onlo gba ile ke ni’le Olofin. Ati gun-oke ohun, ati gun oke ihin. Adifa fun udi onlo gba asho ni le Olofin.

Él adivinó para la cabeza cuando esta iba a coronarse en el palacio del Rey; adivinó también para el cuello cuando iba a tomar cuentas del palacio del Rey; y adivinó igualmente para la cintura cuando iba a buscar una vestimenta de jefa del Rey. A los tres se les aconsejó hacer sacrificio.

A la cabeza se le indicó sacrificar con una gorra, un gallo blanco y una paloma blanca; al cuello, sacrificar su camisa, una gallina y una paloma; y a la cintura, sacrificar con un sokoto (pantalón), una gallina de guinea y una paloma. Todos cumplieron con el sacrificio y cada uno de ellos ganó una jefatura.

Enseñanza del caminoEn la consulta se le dice a la persona que le aguarda un cargo de jefe o una alta posición, y que debe hacer sacrificio para poder obtenerlo sin dificultad.

4.El hazmerreír que prosperó

Era un hombre bondadoso que, tras ejercer un tiempo el arte de Ifá, notó que la gente se burlaba de él porque sus predicciones y sacrificios ya no surtían efecto alguno. Así fue como adquirió el mote de Idi la’rin, el hazmerreír.

Una mañana decidió consultarse con los Ikin para averiguar por qué su suerte decaía y por qué se había convertido en la burla de todos. Salió su propio odu, que le aconsejó agasajar a Ifá con una chiva, a Eshu con un chivo y a Ogún con un gallo. Él hizo todos los sacrificios.

Tiempo después, viajando hacia Oja Ajigbomekon, encontró en el camino un collar lleno de cuentas y lo recogió; vio también un brazalete de cobre abierto y lo recogió igualmente. Al llegar a su casa supo que el Obá andaba buscando un collar de cuentas para vestirse en una conferencia especial de Obases. Mientras tanto Eshu, disfrazado de anciano consejero, le dijo al Obá que el único hombre que él conocía con ese tipo de cuentas era Idi la’rin. El Obá mandó a buscarlo enseguida y, al llegar al palacio, le ofreció un alto rango a cambio del collar.

Él no dio crédito a las palabras del Obá, pues pensó que se trataba de una estratagema para engañarlo y reírse de él. Respondió que sí tenía el collar de cuentas, pero que no estaba interesado en ningún título de jefatura ni cargo importante. Entregó el collar y el Obá, a cambio, le pidió que escogiera un sitio donde construirle una casa. Él contestó que la quería justamente en la frontera entre el cielo y la tierra, y así fue levantada conforme a su voluntad. De esta forma se convirtió en el consultante de todo aquel que iba o venía del cielo; sus predicciones y sacrificios empezaron a cumplirse con tanta efectividad que las penurias y las carcajadas dieron paso a la prosperidad y los elogios, y llegó a ser un sacerdote de Ifá popular e indispensable.

Enseñanza del caminoCuando este odu sale en el Igbodu, se le dice a la persona que construirá una casa en una encrucijada; debe agasajar a Eshu con un chivo, huesos de león y tigre y una cesta pequeña, y agasajar a Ogún con un gallo y una jicotea. En la adivinación, la persona dará un chivo a Eshu y un gallo y una jicotea a Ogún para prosperar en la vida, ya que la gente se está riendo de ella.

5.El ala del rechazo

Edi laarin aro nikpin nifuni ni igba kpa aadiye. Adafa fun edi i’ombo wa da olode Aronikpin yawa ki ewa gbogbe aronikpin.

Estos fueron los Awoses que adivinaron para Idi la’rin cuando la gente lo consideraba un hazmerreír y un hombre acabado, y cuando le entregaron los residuos de un ala de ave, que es lo que tradicionalmente se da a la persona a quien se decreta como terminada.

Aquello sucedió cuando él era muy pobre. Fue a consultarse, sacrificó tal como se le indicó y con el tiempo se convirtió en una persona acaudalada, tanto que pudo comprar una chiva para festejar. Invitó entonces a todos los que le habían entregado el ala del rechazo, les dio comida y bebida en abundancia y, mientras se celebraba la fiesta, cantó:

Arunikpin, ya wakie wa gbobe o aronikpin.
Enseñanza del caminoCuando este odu sale en una consulta, se le dice a la persona que sea paciente, pues su condición en la vida mejorará seguramente para su bien, y que no debe pagar maldad con maldad.

6.La gente se está burlando de usted

Edi la’rin. Oni kini won riki won torin edi.

La gente se está riendo de usted, pero Orúnmila preguntó cuál era el motivo de la risa. Cuando los campesinos parten hacia la finca por la mañana, nadie se interesa por ellos; pero cuando regresan a casa por la noche cargados de ñames, se les saluda con reverencias. La gente se ríe del cazador cuando se va al bosque con la bolsa vacía; pero cuando vuelve con la bolsa llena de piezas, se le recibe con agrado. Y cuando el sacerdote de Ifá parte con su bolsa vacía a ejercer la práctica de Ifá, la gente se burla de él llamándolo parásito y opresor; pero cuando regresa a casa se le saluda con respeto, y cuando atiende y cuida a los hijos enfermos de esa misma gente, lo veneran.

Orúnmila indicó que el sacrificio para transformar las carcajadas en elogios debía hacerse con dos nueces de kolá: la primera para agasajar a la cabeza y la otra para agasajar a Ifá, para la buena suerte.

Enseñanza del caminoSi este odu sale en la consulta, se le dice a la persona que la gente se ríe de todo lo que ella hace, y que debe sacrificar para que cualquier cosa que emprenda salga bien.

7.La transfiguración y el poder de Egun Tokun Lade

Ebó1 gallo shashará, 1 gallina shashará, 1 cachimba, 1 cazuela, flechas, todo lo que se come, demás ingredientes, mucho dinero.

En la tierra Oya Inle vivía un Awó llamado Odoleserin Awó, heredero de los poderes de un adivino anterior que había sido brujo y adivino muy famoso: Tokun Lade Awó. Odoleserin Awó se dedicaba a atender a los distintos personajes de la corte del Rey de aquella tierra, haciéndoles obras para quitarles maldiciones, pues por ser gente muy guerrera vivían envueltos en constantes guerras que siempre les caían encima.

Aquel Awó, sin embargo, no se ocupaba de atender a sus muertos, los Egunes. Un día enfermó y no podía levantarse de la cama. En esa situación, apenas pudiendo incorporarse, se hizo Osode y le salió este odu, Odi Omoni, comprendiendo la reclamación que el Egun le hacía. A duras penas logró levantarse, se hizo ebó y se sintió mucho mejor. Pero pasados unos días volvió a sentirse mal, y entonces se hizo rogación de cabeza con dos gallinas. Al terminar la rogación se quedó dormido y soñó que llegaba el que había sido Rey de aquella tierra, trayendo en una mano un gallo shashará y en la otra una gallina shashará, y le decía: para que puedas seguir atendiendo a tus semejantes sin enfermarte, tienes que consagrar una piedra en un Secreto con siete flechas y fumarle en cachimba, de modo que siempre que vayas a hacer Paraldo puedas llamarme antes y después, para que sea yo, y no tú, quien trabaje en esas ceremonias, y así no se dañe tu cuerpo. Le dijo además que él se llamaba Tokun Lade Awó. Tomó el gallo y la gallina shashará y se los dio al gran Secreto de Egun de Odi Omoni, cantando:

«AWO IKU LELE AWO LOSI ITULA ITULA BELELE NI LO AWO».

Entonces todos los Egun se detenían a comer de lo que les daba Tokun Lade Awó, que era el espíritu de Odi Omoni, y recibían contentos aquella comida con gran ansiedad, mientras Tokun Lade Awó les cantaba:

«AWO IKU LELEO IWANA ASHE LAWAO LAWA EGUN LELEO».

A partir de ese momento aquellos espíritus dejaron de perseguir a las personas y de molestar a Odoleserin Awó, que era Odi Omoni. Después Tokun Lade Awó les cantó para despedirlos, mientras se limpiaba con un huevo de gallina que rompía sobre el Secreto de Egun de Odi Omoni:

«EGUN AWO BELELE UMBA OKURERO EGUN AWO IKU EGUN OTUN OYORUMBO BALELE BELELEO BO BOLELE EGUN».

Cuando Odoleserin Awó despertó, comprendió que debía afianzarse en su Egun, Tokun Lade Awó, para poder seguir limpiando a los habitantes de aquella tierra de los brujos maléficos y de los enemigos que les echaban encima. Preparó entonces su gran Secreto, al que siempre acudía antes y después de hacer los paraldos y limpiezas que Ifá mandaba a sus clientes. Y así pudo Odoleserin Awó, Odi Omoni, por la transfiguración y el poder de Egun Tokun Lade, resolver lo que realizaba a cada uno de sus clientes y vencer a los enemigos que estos tenían, sin recoger ninguna de aquellas situaciones malignas.

Nota ritualEl Secreto que tiene que preparar ODI OMONI junto a su asiento de EGUN, es la prenda de TOKUN LADE y para esto se busca una piedra que sea de EGUN y que sea TOKUN LADE. Esta piedra se lava con Omiero de hierbas de EGUN. Se pone una cazuela de barro grande con una cadena con 7 flechas y se ponen 7 garabatos de palos: Yo puedo más que tú, Estate quieto, además se le pone una cachimba que es con la que fuma EGUN TOKUN LADE. Esta cazuela se rodea con 7 vasos de agua que tendrán dentro 7 crucifijos. A todo esto se le da de comer una gallina Shashará, sobre la piedra, una vez a la semana. Además, ODI OMONI estallará un huevo de gallina, con el cual se hará limpieza, dándole cuenta a EGUN TOKUN LADE de todas las limpiezas por él realizadas, y cuando se le fuma la cachimba a EGUN, se le dice lo siguiente: «EGUN FARA IMOTABA MOLE METABA EGUN».
NotaPor eso es que ODI OMONI, siempre que realiza obras sobre EGUN, tales como Paraldo y Sarayeyes, no podrá irse de la influencia que EGUN actúa sobre él para ayudarlo, sufriendo transformaciones en el rostro.

8.Amosún, el mensajero de Olofin

En este camino, Orunmila y Oduduwa decidieron poner a sus hijos en la tierra: uno se llamaba Amosún y el otro Akalá. Amosún era agricultor y además adivino; Akalá era príncipe y tenía por oficio transmitir los mensajes del Palacio de Olofin con su gran tambor Aña Ilu.

Pasaron muchos años. Akalá y sus hijos llevaban una vida cómoda, mientras que los de Amosún trabajaban mucho, pero eran ricos y poderosos. Un día llegó un mal año y el hambre se extendió por toda la tierra Yorubá. Akalá y los suyos empezaron a pasar mucha hambre y se vieron en la necesidad de acudir a Amosún, a quien menospreciaban, para mirarse. En el registro le salió este odu y le marcó ebó.

Ebó4 amuleye, 1 gallo, 1 paloma, miniestras, manteca de corojo y mucho dinero.

Akalá dijo entonces que él conseguiría el ñame para hacer los amuleye. Amosún le contestó que él lo tenía, pero que se lo daría con la condición de que le entregara su Ardanaya, el poder de transmitir los mensajes de Olofin. Akalá aceptó e hizo el ebó, con lo que todos se salvaron y la prosperidad volvió a la tierra Yorubá. Desde entonces Amosún y sus hijos son los mensajeros de Olofin, por el poder de Odi Omoni.

Nota ritualSe le pone tambor a ORUNMILA y 4 adimú de EMULEYE. EMULEYE: Se coge ñame fresco se pela y se muele crudo, se le echa sal, se echa esa masa en hojas de plátanos y se amarran con un cordel como si fuera un Ekó o tamal y se pone a hervir. Para poder usar las hojas de plátano, se cogen verdes y se pasan por la candela para amortiguarlas y poder doblarlas sin que se partan. A las hojas de plátanos se les quita el nervio central. Cuando se enfríen se les quitan las hojas de plátano y se untan en manteca de corojo y se le ponen a ORUNMILA 4 en un plato blanco los días que haya marcado y después se llevan a su destino.

9.El mono y el tigre

En este camino había un mono colocado en un establecimiento al que solía ir el tigre. Cada vez que el tigre necesitaba que el mono lo atendiera, este se negaba a servirle, pues era muy orgulloso. Por eso el tigre buscaba la manera de que botaran al mono del lugar donde trabajaba, haciéndole bullería, y viendo que no lo conseguía, preparó cuidadosamente un plan para matarlo, escondiéndose en el sitio donde el mono tenía su trabajo.

El mono, que le tenía miedo al tigre por ser un enemigo muy poderoso, fue a mirarse con Orunmila, quien le hizo Osode y le vio este odu, Odi Omoni, marcándole ebó.

Ebó1 gallo, 2 guineos, 2 alforjas, 2 flechas, hígado, soga, manteca de cacao, cascarilla y mucho dinero.

Después de hacer el ebó, el mono fue a darle camino al lugar indicado por Orunmila. Cuando iba a ponerlo, se le presentó un hombre, que era Oshosi, y le preguntó si era cazador; el mono respondió que sí. Oshosi, que sí era cazador de verdad, tenía hambre y le pidió de comer, y el mono le dio el hígado. Cuando Oshosi terminó de comérselo, le preguntó al mono a quién quería cazar, y este le dijo que al tigre. Salieron los dos a buscarlo y, cuando lo encontraron, Oshosi lo mató.

NotaIFA dice: Que uno posee una cosa y que se la quieren quitar y es un enemigo poderoso.

10.Cuando Orunmila no tenía mujer

Hubo un tiempo en que Orunmila no tenía mujer y pasaba mucho trabajo, pues además de atender a los aleyos y ahijados tenía que limpiar la casa, cocinar sus alimentos y ocuparse de todo. Un día lo visitó una ahijada que lo ayudó durante toda la jornada. Al día siguiente volvió con una muda de ropa limpia: cuando terminaba de trabajar, se bañaba, se vestía de limpio y se marchaba.

Así, la ahijada, que se había enamorado de Orunmila, iba todos los días y le hacía todas las tareas de la casa; pero Orunmila la respetaba como ahijada, y ella empezó a no sentirse contenta. Un día, después de terminar el trabajo, se bañó y se quedó desnuda, acostada en la cama de Orunmila, esperando a que este entrara al cuarto. Cuando Orunmila terminó de atender a los aleyos y ahijados, y pensando que ella ya se había marchado al no verla, entró en su cuarto. Encontró a su ahijada desnuda en su cama, perdió la cabeza y la poseyó con lujuria. Terminado el acto, la ahijada se vistió y se fue muy complacida.

Al darse cuenta de la falta que había cometido, Orunmila se hizo Osode, se vio este odu e hizo ebó. Después sacó el coco del ebó y lo puso detrás de la puerta, y el ebó lo botó muy lejos de la casa. Al día siguiente llegó la ahijada y trabajó como de costumbre, pero al ir a entrar al cuarto de Orunmila encontró la puerta cerrada con llave, por lo que se vistió y se fue. Orunmila rompió el coco del ebó detrás de ella, y esa ahijada no regresó nunca más a su casa.

NotaPor circunstancia de la vida, por este Odu, se puede dar el caso de que un padre pueda haber dormido con una hija o un padrino con una ahijada.

11.Cuando Olofin hizo la fiesta de Año Nuevo

Olofin celebraba la fiesta de fin de año y todos los Santos acudieron bien vestidos, con adornos, joyas y collares vistosos. Todos menos Orunmila, que por haber estado trabajando en el campo, sembrando ñame, maíz y demás cultivos para que no faltara la comida, asistió con su ropa de trabajo. Los demás Santos, al verlo, se rieron de él y comentaron: «¡Mira de quién dependemos!». Y es que los Santos se habían pasado el año entero de fiesta y comelatas, mientras Orunmila lo pasó trabajando la tierra.

Cuando el año terminaba, la comida empezó a faltar en la tierra, y los mismos que se habían reído de Orunmila tuvieron que ir a sus pies a rogarle que les vendiera un poco de comida, y se la pagaron como él quiso cobrársela.

NotaPor este Ifá no se puede reír de los Babalawos, que un día tendrá que ir apurado a sus pies.

12.La mujer que no tenía suerte en el matrimonio

Una mujer fue a casa de Orunmila a registrarse y en el Osode le salió este odu. Ifá le dijo: usted no tiene suerte para los hombres, y para poder casarse tiene que recibir Ikofafun. La mujer no hizo nada y no volvió a casa de Orunmila.

Al poco tiempo se enamoró de un hombre que la embarazó y después la abandonó, y a consecuencia de aquel abandono murió la hija que tuvo. Poco después tuvo otro marido, que también la abandonó. Cansada de andar sin suerte por la vida, volvió a casa de Orunmila, se enamoró de él, se quedó allí viviendo y tuvieron una hija.

Años después la mujer enfermó de cuidado y Orunmila, para poder salvarla, tuvo que darle Ikofafun, aprovechando para dárselo también a su hija. Como ya no podía seguir siendo su marido, la mandó a vivir con la hija a otra tierra. Pasaron los años y aquella mujer se casó con el Gobernador de esa tierra y fueron muy felices; y cuando la hija de Orunmila fue doncella, se casó con un Príncipe del lugar. Y ni aquella mujer ni la hija de Orunmila volvieron a ocuparse de él.

NotaLa mujer hija de este Odu, no tiene suerte con el matrimonio. Deberá recibir IKOFAFUN. Los hijos e hijas de estas personas tampoco tendrán suerte matrimonial hasta que reciban IKOFAFUN O AWAFAKAN. Aquí, después que la persona resuelve sus problemas, más nunca se acuerdan del Babalawo. Aquí se sacrifica por quien no se lo merece.

13.Por donde se sube, se baja

Una vez Orunmila recibió a tres Omofá que no tenían ni lo más imprescindible para vivir. Les dio de todo y al poco tiempo les hizo Ifá. Al principio ellos saludaban a su padrino con devoción y respeto; pero según iban aprendiendo Ifá y comenzaban a ganar dinero, empezaron a saludarlo con ironías y faltas de respeto.

Orunmila, al ver la actitud impropia de sus ahijados, se hizo Osode y se vio este odu, Odi Omoni. Mandó entonces a Elegba a recoger deyecciones de distintos animales, las secó y las redujo a polvo, les rezó Osobo en el tablero de Ifá y ordenó a Elegba soplarlas en los techos de las casas de los ahijados. En poco tiempo, aquellos se vieron en peores condiciones que cuando llegaron a casa de Orunmila. Por donde se sube, se baja.

14.Cuando los ahijados llaman al padrino

Orunmila llegó a tener tantos ahijados, regados por el mundo y ocupados en arreglarlo todo, que él, siendo el principal, se quedó sin nada que hacer. Un día la Apeterbí le dijo: usted ve cómo todo aquel a quien usted le enseñó Ifá gana dinero, y usted no gana nada.

Orunmila entendió la razón de su Apeterbí, se hizo Osode y se vio este odu, e hizo ebó.

Ebó1 gallo, 4 palomas, jutía y pescado ahumado y demás ingredientes.

Y desde ese día, todos los ahijados, cuando iban a trabajar Ifá, llamaban a su padrino.

15.Cuando Orunmila estaba pobre

Orunmila estaba muy pobre, viviendo con su mujer y alejado de sus ahijados, que recorrían el mundo ganando mucho dinero y mucha fama, sin acordarse de su padrino. Un día, a los ahijados se les enfermaron las esposas y no pudieron curarlas; solo entonces se acordaron de su padrino y fueron a visitarlo.

Enterado Orunmila de la razón de aquella visita, les hizo un Osode y les vio este odu, Odi Omoni, marcándoles ebó.

Ebó1 chiva, 1 chivo, 4 gallos, 3 flechas, 8 gallinas, 4 ñames, prendas, corales, jutía y pescado ahumado, mucho dinero, vestidos de sus mujeres, tierra de los zapatos de las mujeres, cintas de colores, oro y plata.

Así Orunmila les pidió muchas cosas, muchas prendas y dinero para hacerles el ebó a sus mujeres, cobrándoles de ese modo las faltas de respeto y de consideración que habían tenido hacia él.

16.La gran estafa y la dominación de Yemayá

REZO: IYA OMOLOGU SHOKOSHOKO ADIFAFUN ISUKONLA ARALAYE OSHUKUA TABILETE EYEMI MODE ASHE NI OFO ADENI ORISHAOKO ADVIFAFUN ODI-OMONI ARATAKO LABE BAGURA OMO OMOFA ADERE ORISHA ASHERE YEMAYA ADAGUNLA IYA OMI LATERE ASHEKUANI IGBAYE ADE AWO ATI IRAWO NILE.
Ebó1 chivo, 2 gallos, 2 ñames, una sábana blanca, 7 cocos, 7 Ekó, 7 Ekrú Aro, manteca de corojo, aguardiente, melao, maíz tostado, jutía y pescado ahumado, mucho dinero.
SUYERE: YEMAYA OLONINE OKANI WUAYE AGOGO LO RUN INSUNI IYAWO.

Yemayá era la más vieja de los habitantes de la tierra, pero no estaba conforme con esa distinción: deseaba ser la dueña absoluta de los poderes de la tierra (Oguere). La tierra tenía un representante, Orishaoko, que era el Rey de la tierra Irawo y el único que podía comunicarse con Inle Afokoyerí, el espíritu de la corteza terrestre.

En aquella tierra, Yemayá era conocida con el nombre de Irunkola y reconocida como la gran Iya Omologu, madre de los hijos dueños de la hechicería. Valiéndose de su belleza conquistó a Orishaoko y se hizo su mujer. Siempre deseaba que él le revelara el secreto de cómo comunicarse con el espíritu de Inle Afokoyerí y dominarlo, pero Orishaoko se resistía, pues lo guardaba bajo un gran juramento de silencio.

Yemayá, valiéndose de sus artes de hechicería, sabía que la única forma de dominarlo era teniendo relaciones sexuales durante la menstruación (Ofikale con Oshukua Abilete). Fue entonces y preparó su gran secreto, que era Alawana Nilebe: le sacrificó un chivo, se embarró el cuerpo con la sangre haciéndose Sarayeye, de modo que Orishaoko no distinguiera entre la sangre del chivo y la de su menstruación, y así tuvo relaciones con él. Producto de esto, Orishaoko quedó dominado por Irunkola y comenzó a revelarle los secretos de los poderes de la tierra.

De todo aquello se enteró Orunmila, cuyo odu era Odi Omoni y que, además de Babalawo, era repartidor de dulces de coco y Ekó en esa tierra. Apenado por semejante herejía, llamó a Orishaoko y le hizo rogación de cabeza (Kobori) con Ekó y Ekrú Aro, quitándole el poder de Irunkola que le sujetaba la muerte y la voluntad. Después, Odi Omoni compró a Yemayá y a sus hijos con alegrías de coco y Ekó para que se fuera al mar y se olvidara de la dominación sobre Inle Afokoyerí.

Fue ahí donde Yemayá, siendo una de las más viejas de la tierra, perdió el derecho de ser el primer Osha de las consagraciones. Después de su retirada volvió la felicidad a la tierra Irawo, comandada por Orishaoko y Odi Omoni.

Nota ritualEl Secreto de este Odu, para resolver situaciones con mujer, se pone ñame a ORISHAOKO y YEMAYA. En una fuente se ponen 14 alegrías de coco prieto, que lleva melao y una bandera cada una, en forma de gallardete, verde y amarilla con ribete azul, a su vez, rodeando esto se ponen 7 Ekó. Se le ponen 2 velas a YEMAYA y se le ruega durante 7 días. A los 7 días, se llevan al mar y se llama ahí a la mujer que se desea controlar.
Nota ritualEn este Odu, señala que para poder meter en el IGBODUN de OSHA a YEMAYA primero que OBATALA, por caso de necesidad, hay que darle un chivo a ELEGBA, con la persona encuero y echarle sangre por todo el cuerpo, se cubre con una sábana blanca y se lleva para el cuarto así, para hacerle Santo. Ese chivo no se come, hay que llevarlo al pie de una mata de Salvadera.

17.El predicador

Había una población enclavada en una zona de intensos llanos, pero cercana a una gran cordillera que rodeaba el pueblo. Aquellas lomas tenían una vegetación de monte con grandes árboles, llena de fieras y animales salvajes. La población sufría frecuentes ataques de las fieras, que mermaban a sus habitantes, sobre todo a los muchachos. Aun así, la gente seguía viviendo allí y hacía todos los esfuerzos por reducir las incursiones de las fieras: levantaron una serie de vallas y cercas con los medios de que disponían, que eran palos, pero solo sirvieron por un tiempo breve.

En medio de aquel problema, apareció en el pueblo un hombre que predicaba el bien y hacía gala de una gran fuerza de palabra: hablando solamente, dominaba y convencía. Antes de dedicarse a predicar, aquel hombre no creía mucho en las cosas de las divinidades; dudaba y estimaba que algunas cosas ocurrían por casualidad o por hechos fortuitos. Era porfiado y desobediente, y aunque era Babalawo, jamás se preocupó por Ifá ni por nada hasta que sufrió por su desobediencia. Por esa forma de ser padeció enfermedades graves que lo pusieron al borde de la muerte. En ese trance rogó a Olordumare, quien le concedió la vida y, como demostración del gran poder de la fuerza divina, le dio el ashé y el poder de vencer solamente hablando, siempre y cuando hiciera el bien. Aquel hombre pidió permiso para ser predicador y le fue concedido.

Así llegó este predicador a aquellas tierras, precisamente cuando la gente sufría la avalancha de fieras. Al ver la alteración del pueblo y empaparse de la situación, logró reunirlos a su alrededor y todos juntos rogaron. Con la fuerza de la palabra, él dominó a las fieras. Entonces indicó a la gente del pueblo que cada uno, por su cuenta, llevara comida a la loma o monte, cualquier tipo de comida, y que cada uno le diera además de comer un gallo a Ogún en la manigua o monte, por lo menos una vez cada año o cada tiempo prudencial.

18.El Awó Fashe Ikú: los hijos mataron por dinero

REZO: ODIOMONI AWO FASHE IKU, OMO YABERAKU IKU, AWO OMO IKU ABERELELE NI LAYE, INLE AWO FOSHE IKU OYEKU OBANI SHANGO AWO ABARAYEYE IKU AWO KOFI YEKU INLE OBARA LE LEKO IKU IFA KAFEREFUN ORUNMILA, SHANGO ATI ELEGBA.
Ebó2 gallos, 4 pedazos de carne de res, 4 flechas, 4 machetes, 4 cocos, 4 cuchillos, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, huevo de gallina, miniestras, paloma, manteca de cacao, cascarilla, hierba siempre viva, tela blanca, aguardiente, velas, hierbas y telas rituales de Paraldo, 1 gallina negra, mucho dinero. El Secreto de este EBO es darle un gallo a Eshu y otro a SHANGO en la puerta de la casa. Después hacer EBO y el Paraldo con la gallina negra, se hará a las 12 de la noche o 6 de la mañana, se le dará la paloma de su cabeza a OYA. Se le darán a EGUN los otros 2 gallos. Este Paraldo va en un hueco.
REZO DEL PARALDO: ODI MAYEKU OLORUN IWA LAGDEO, OYA KALORUN OJUANI ISO ORO. SUYERE DEL PARALDO: «PARAYEYE IKU OLORUN, PARAYEYE EGUN IKU OLORUN ADIE PARAYEYE EGUN IKU OLORUN».

Había un Awó llamado Fashe Ikú que vivía en la tierra de Obara Leleko Ikú, la cual gobernaba a su manera por la gran ambición que tenía. Fashe Ikú prestaba dinero a las personas de esa tierra para que pudieran vivir y, además, tenía un Inshe llamado Obara Yeye Ikú, mediante el cual mataba a quienes no le pagaban. En esa misma tierra vivía otro Awó, llamado Kofiyekú, que tenía un poder otorgado por Shangó y que nunca había empleado.

Un día, Awó Fashe Ikú fue a ver a Awó Kofiyekú, porque este tenía con él una deuda que no podía pagarle. Kofiyekú se disgustó por la visita y se echó a llorar. En eso recordó el gran poder que Shangó le había otorgado y empezó a cantar:

AWO BAYEKU LELELE ORUN BAYEKU LELE OMONI SHANGO LAGDEO BAYEKU LELE IKU.

Pero toda la influencia que Shangó le había dado se le había virado, junto con la fuerza. Entonces Awó Kofiyekú se dijo: voy a darle de comer a Shangó en la puerta de la casa a las doce de la noche, para que me ayude. Así lo hizo: le dio un gallo, le encendió dos velas y se acostó a dormir junto a la puerta de su casa. Shangó vino y comió y, mientras Kofiyekú dormía, le habló y lo llamó tres veces tocándole la puerta. Cuando Kofiyekú abrió, Shangó traía en la mano una gallina negra, telas blanca, roja y negra y hierbas; lo tomó del brazo, lo llevó a la manigua, abrió un hueco y le hizo Paraldo rezando:

«ODI MAYEKU OLORUN, IWA LAGDEO OYA KALORUN OJUANI ISO ORO.»

Y después, mientras lo limpiaba, cantaba:

«PARAYEYE IKU OLORUN, PARAYEYE EGUN IKU OLORUN ADIE PARAYEYE EGUN IKU OLORUN».

Shangó echó la gallina, las telas y las hierbas en el hueco y lo tapó. Enseguida Awó Kofiyekú se sintió fuerte y le dijo: écheme la bendición, pues usted me ha quitado el gobierno y el dominio que tenía encima por obra de Awó Fashe Ikú. Shangó le respondió: tienes mi bendición; con esta paloma que te dejo, ve para la tierra de Obara Leleko Ikú, y has de encontrarte en el camino con una mujer llamada Aberelele Ni Laye, que es la representante de Oyá y Obatalá; déjate hacer lo que ella quiera en tu cabeza.

Awó Kofiyekú tomó el camino pensando en lo que Shangó le había dicho, y de pronto se le apareció Aberelele Ni Laye. La mujer tomó la paloma que él llevaba en las manos y, con ñame y un ebó preparado que traía, le dijo: híncate. Puso el ebó en el suelo, dio sangre de la paloma sobre la cabeza de Kofiyekú y sobre el ebó, le puso después ñame en la cabeza y en el ebó, e introdujo también la cabeza de la paloma en el ebó, diciéndole: cuando tú triunfes tienes que ir a donde está Orunmila, registrarte y hacerte ebó, para que no te vayas a ver mal después; y cuando vayas por el camino, ve llamando a Olorun. Después de oír los consejos de Aberelele Ni Laye, que era Oyá, Kofiyekú salió al camino pidiéndole a Olorun que lo acompañara en todo.

Al llegar a la tierra de Obara Leleko Ikú hizo lo que Shangó le había indicado, quitándole a todo el mundo el daño que Awó Fashe Ikú les había hecho. Fashe Ikú, que ignoraba lo que estaba pasando, cuando se enteró tomó un cuchillo y mató al hijo de Yarebokú, por lo que cayó en manos de la policía. Preso, imploraba todos los días. Un día pasó por allí Eshu, y Fashe Ikú se echó a llorar y le dijo: sálvame, Eshu, y perdóname; búscame a Awó Kofiyekú, que es el único justo contigo, y a Shangó, que es quien me puede sacar de aquí.

Eshu le cogió lástima y fue a buscar a Shangó, quien le dijo: bueno, ya está pagando todo el daño que le hizo a la tierra de Obara Leleko Ikú y a Awó Kofiyekú; el único que lo puede salvar es Orunmila. Eshu salió para la casa de Orunmila y le contó la situación de Awó Fashe Ikú, y Orunmila le respondió: tienes que traerme a Shangó y a Awó Kofiyekú. Cuando Eshu los localizó y salieron para casa de Orunmila, Awó Kofiyekú llevaba lo del ebó, para que Orunmila se lo hiciera y así salvar a Awó Fashe Ikú.

NotaEste Odu dice que hay que atender a un hijo o hermano que no tiene nada de esta religión, donde puede perder el habla o la voz. Existe un padecimiento en la garganta de las amígdalas, donde posiblemente hay que extirparlas. Aquí la persona está atontada o medio boba.

19.Odi Omoni y su custodio Eshu Laberinde

REZO: LATINO ODU IFA ODI AMONI KU OYO META KOUYEN INLE AWO ADIFAFUN ORUNMILA NITON ODI OMONI OLOFIN ETUTU ESHU ATI OGUN GBOGBO TENUYEN AKUKO OPOLOPO ORISHA KAFEREFUN ESHU. SUYERE: ODI MONI ESHU OMO ASHAWO.
Ebó1 chivo, 1 gallo shashará, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maru, pan, tamal de frijoles negros (Obe bin) y todo lo que se come, mucho dinero.

En la ciudad de Oyo Meta vivía Odi Omoni, hijo de Orunmila, y vivía también Eshu Laberinde, que era igualmente Awó de Orunmila y cuyo odu era también Odi Omoni. Ambos se pusieron de acuerdo para vivir mejor: Eshu Laberinde hacía de portero y Odi Omoni era el adivino. La fama llegó a ser tan grande que la casa se llenaba de gente y de regalos.

Pero Odi Omoni les decía a las personas: los regalos no se los den a mi criado, dénmelos a mí directamente. Eshu Laberinde, que lo oyó, se disgustó, aunque no le dijo nada; habló con Ogún, su compadre, y entre los dos planearon arruinar a Odi Omoni. Plantaron un monte que cercó su casa y, además, Eshu Laberinde se apostaba en el camino y decía a la gente que Odi Omoni se había ido de viaje y no se sabía cuándo volvería. Así fueron pasando los días: las personas dejaron de ir a la casa y Odi Omoni fue perdiendo su riqueza.

Un día llamó a Eshu Laberinde y le preguntó: ¿qué es lo que pasa, que la gente no viene? Eshu Laberinde le contó lo que hacía y por qué. Entonces Odi Omoni fue a darle un gallo, pero él lo rechazó, contestándole: yo también soy Awó y además Príncipe; vamos a resolver esto donde está Olofin. Eshu Laberinde se lo contó todo a Olofin, y Olofin le dijo a Odi Omoni: hazte Osode. Le salió Odi Omoni, y Olofin le marcó que tenía que ponerle a Eshu Laberinde una corona de dieciséis plumas de loro y cuero de chivo; que además tenía que hacer ebó con chivo y gallos shashará, darle de comer a los cuatro pilares de la casa y de todo lo que se come, y compartir con Eshu Laberinde todo lo que recibiera.

Después de esto, Eshu Laberinde le dijo: para que sepas, yo no soy más tu criado, sino tu amigo, tu hermano y tu custodio; además, tienes que darle de comer a mi compadre Ogún. Así lo hizo Odi Omoni, y su riqueza fue enorme y constante. En una versión corta de este mismo camino, el nombre del guardiero aparece como Eshu Laribode, quien andaba para todos lados con Odi Omoni haciéndole casi todos los trabajos sin que este lo considerara, hasta que le advirtió: sepa usted que yo no soy ni su criado ni su esclavo, sino su amigo, su hermano y su custodio, y ahora me tiene que dar de comer junto con Ogún.

Nota ritualAl chivo se le cuelgan 4 gallos Shashará en los tarros y el Awó lleva otro en la mano. Entonces se le da el chivo a ESHU y los 4 gallos a los cuatro pilares de la casa. Después se le pone una corona de pluma de loro a ESHU y se le hace plaza a los 7 días.

20.Se adivinó para la tortuga, para que fuera honorable

Odi Worinwon (Odi Ojuani) salió en adivinación para Obahun Ijapa, la tortuga, y se le dijo que hiciera un sacrificio para ser honorable en cada lugar al que fuese a jugar.

Sacrificio4 palomas, cuentas de coral y 8000 cauries.

Obahun Ijapa escuchó y realizó el sacrificio, y luego se convirtió en un jugador importante. Obahun sacrificó corales para la hospitalidad.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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