Odi Ka (Odi Ika) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Odi

Odi Ka

Odi Ika

«Yo soy el Rey del misterio».
I II · II I · II II · I II
Palabra sagrada

Rezo de Odi Ka

Rezo

ODIKA OKOLOYU OPUA ADIFAFUN ORISAYE TINSHOMO AYALORUN OBA NIFA TINSHOMO OLOFIN OBA ORISAYE ADIFAFUN EGUN OYOGBA ORUN MAFEREFUN SHANGO ORISAYE OBAYE ADIFAFUN ODUDUWA.

Canto del signo

Súyere de Odi Ka

Súyere

OBA KERELE OBA KERELE OYU KERELE OBA KERELE EGUN KERELE OBA KERELE ODUDUWA KERELE OBA KERELE.

Fundamento

En este odu nace

  • La presentación de los Iyawos al tambor.
  • El por qué se visten de blanco los que hacen Osha o Ifá un año completo.
  • La transformación del ladrón.
  • Oduduwa, al pie de la Ceiba.
  • Tente-Orun.
  • El por qué el murciélago duerme con la cabeza hacia abajo.
  • Darle de comer a los 16 Odu mayores.
  • Okumambo, la defensa de Shango.
  • El jurar a los hijos de Osha-Ifá en Orun.
  • Aquí por primera vez se le rogó la cabeza a los hombres.
  • Cuando se ve este Odu, se tiene que ir al mar con un bastón a las 6 de la tarde y rogarle a Olokun.
  • Orishaoko maldijo a Odi Ka.
  • Aquí se dice que Odi Ka fue el Rey de los misterios.
  • Siempre se necesita una persona que lo guíe.
  • No se puede comer conejo.
  • Yemayá salvó a su pueblo de los malos ejemplos y desgobierno de Oshún.
  • Odi Ka marca pérdida de la razón.
  • Es un Ifá de antifaz.
  • Ifá está pidiendo comida, su cabeza, los Santos y su madre (si es difunta).
  • Se le da tambor a Yemayá.
  • Este Odu predice que es destructivo, por lo que no se puede poner en cabeza de ningún Alawo.
  • Cuando sale este Odu en Atefá, se retira.
  • Habla Ifá de inmoralidades.
Naturaleza del signo

Descripción del odu Odi Ka

Odi Ka ocupa el lugar número 71 dentro del orden señorial de Ifá. Es un signo que anuncia castigos severos como consecuencia de las malas acciones, y previene a la persona de una posible traición, tanto en sus negocios como en sus secretos más íntimos. En él tuvo origen la presentación de los Iyawos ante el tambor, así como la costumbre de vestirse de blanco durante un año completo quienes se consagran en Osha o en Ifá.

Se le llama un Ifá de antifaz, y en él nació la transformación del ladrón. Es un odu donde se entra y se sale de la trampa. Cuando aparece, Ifá está pidiendo comida: se le ofrecen dos gallinas negras, se ruega la cabeza, se atiende a los Osha con comida y también a la madre, si ya es difunta. Anuncia además accidentes dentro de la casa y en la calle, y pide que se le ofrezca un tambor a Yemayá.

Este signo es destructivo. Por esa razón, en la ceremonia de consagración de un Alawo, Odi Ka no debe marcarse en su cabeza: en su lugar se marcan Ejiogbe u Ogbe Tua, porque Odi Ka no tiene cabeza, y son esos dos odus quienes se la dan. Cuando Odi Ka sale en un Atefá se retira: se borra del tablero, se reza al borrarlo y no vuelve a escribirse, porque este odu verdaderamente marca prendición.

Al Awo de este signo hay que cuidarlo mucho a la hora de rogarle la cabeza con pargo, pues quien lo haga debe realizar obras para no morir en el término de un año. Odi Ka fue el primero que en la tierra rogó la cabeza a los hombres: la primera rogación fue a Baba Ejiogbe, la segunda a Ogbe-Tua, la tercera a Ogunda-Fun y la cuarta a Osala Fobeyo. El Awo Odi Ka se ruega la cabeza con un pescado fresco que tenga la lengua grande y con agua de mar; con esa lengua se monta después un Inshe-Osanyin.

Es un Ifá de inmoralidades. Aquí nacieron Tente Orun y Oduduwa. El signo habla del murciélago y de los poderes que recibió de Abita y de Tente Orun, así como de la maldición de Olofin, que lo condenó a salir únicamente de noche, porque de día chocaba con sus enemigos. Por eso mismo nació aquí el por qué el murciélago duerme con la cabeza hacia la tierra, ya sea en cuevas, en casas o en las copas de los árboles frondosos.

El dueño de este odu vivirá siempre entre enemigos y estará constantemente haciendo Paraldo; para poder vivir, nunca le pueden faltar Oduduwa y Olofin. El Awo que tenga este Ifá jamás podrá entregarle Orishaoko a nadie, pues de lo contrario tendrá que hacer muchas ceremonias para que no mermen su salud ni su dinero. Si la persona de este signo se descuida, llega a la miseria y a la indigencia.

En este odu nació Obatala Orishaye, muy poco conocido en Cuba, que también habla en Baba Otura Meji y es un Obatala mujer. Cuando Odi Ka fue a bañarse al mar, vio surgir a la superficie una cabeza y la tomó: era Oduduwa. Entonces escuchó otra voz que le decía: «Oiga, a mí no me deje aquí, que con esa estoy yo», y emergió otra cabeza, que era la de Odu. Odi Ka fue el único que pudo ver la cabeza de Oduduwa y de Odu.

Cuando Odi Ka sale en Atefá, el Awo tiene que cocinarle mucho oshinshin a Orunmila, y al Alawo hay que entregarle Oduduwa a la carrera: preferentemente deberá salir del Igbodun de Ifá y recibirlo. Este odu de Ifá representa el odu Isalaye de Oduduwa.

Odi Ka es el Rey de los misterios, y por eso lo representa el murciélago, que es un animal misterioso. La persona regida por este signo siempre necesitará de alguien que la guíe para poder llegar a ser algo en la vida. La casa del Awo Odi Ka la gobierna una mujer: mientras ella se ocupe del Awo no habrá problemas y todo irá bien, pero por faltas de respeto y de consideración terminará abandonándolo.

Este odu habla de problemas con los hijos: la persona incluso tiene hijos que no ha reconocido y que, por tanto, no llevan su apellido. Algunos hijos pueden nacer con defectos, tanto físicos como cerebrales. El signo también advierte que la persona no puede entregarse a la bebida, porque se alcoholizará y lo perderá todo. Por este odu no se puede comer conejo (Ejoro), pues aquí el conejo se hizo Rey del hueco (joro joro) y todos, hasta Ikú, la muerte, deben respetarlo. Habla también Maferefun Yemayá, que salvó a su pueblo de los malos ejemplos y del desgobierno de Oshún.

Obatala Orishala

Este Obatala nació en Odi Ka y es el primero de los Obatala femeninos; procede de la tierra Iyaye. Es el dueño de los títulos de Obatala y la mayor de las hembras: de él se origina la costumbre de sacar las piedras (Okutá) de los Obatala hembras y colocarlas dentro del caracol cobo. Lleva una corona con 16 dilogunes y se le ponen arco y flecha. Recibe también el nombre de Edundale.

Es el dueño de los monos y pertenece a la familia de Oduduwa; se manifiesta igualmente en el odu Baba Otura Meji y es quien guarda los secretos de Ayalorun. Anda mucho con Oya y lleva dentro una manilla de cobre y un cráneo de niño forrado en dilogunes. Su Osanyin va dentro de un ataúd, al que se le adiciona un feto (Omo-Titun). Como todos los Obatala femeninos, sus piezas se colocan fuera de la sopera, junto con las piezas secretas y los dilogunes, y vive sobre arena. En la tierra Arará se le conoce con el nombre de Gaga Odudua.

Oduduwa, el Olofin Akoko

Oduduwa es el Olofin Akoko, el Señor del Castillo. Esta deidad fue creada por Olordumare, quien la formó con cabeza, ojos, boca y todos sus miembros, le dio riquezas y la hizo su secretario. Pero Oduduwa se tornó soberbio y orgulloso a causa de todos los poderes que poseía, y entonces Olordumare le fue quitando esos poderes uno a uno, lo desmembró y quedó únicamente la cabeza: eso es Oduduwa. Más adelante, en Baba Ejiogbe, fue Orunmila quien le hizo ebó durante 16 días seguidos, y así le volvieron a surgir todos los miembros y regresó a ser tal como Olordumare lo había creado.

El vocablo yoruba Oduduwa significa «persona que existe por sí sola». Vive en las tinieblas profundas de la noche y posee un solo ojo fosforescente. Es una masa espiritual de enormes poderes, sin forma ni figura fija, que se vale de espíritus vasallos para manifestarse. Fue el primer Oba sobre la tierra. Su corona reposa en el templo de Oshalufon y se corona en casa de Obatala; por eso Oduduwa tiene sus secretos en la casa de Obatala. Se dice que su madre es Ayalua.

Oduduwa es meji (jimagua): uno es Odu y el otro es Oduduwa. Odu gobierna en el Cielo y Oduduwa en la Tierra. El nacimiento de Oduduwa se dio a conocer en el odu Odi Ka y se llama: ODI KA ORISAYE ODUDUWA AKUAESI (esto es la guabina).

Los 16 reyes descendientes de Oduduwa
  • Oni de Ife.
  • Alafin de Oyo.
  • Orishgbe de Shagbo.
  • Alaketu de Ketu.
  • Oshemone de Onfe.
  • Owa de Ilesha.
  • Orangun de Ilesha.
  • Alaye de Efun.
  • Alara de Ara.
  • Elejunde de Idé.
  • Elekele de Ikele.
  • Oba de Odo (Benin).
  • Onipopo de Egun.
  • Onidada de Abenay.
  • Oninana de Oran.
  • Ileke de Oke.

Oduduwa habla por Ifá, ya que en el odu Oragun se cortó la lengua con un cuchillo para poder alimentar a su hermano Orunmila y a sus hijos. Es, ciertamente, una figura controvertida dentro de la creencia yoruba, pues las tradiciones cambian según el lugar. Algunos yorubas, especialmente los de Ile Ife, sostienen que Oduduwa fue el creador de la tierra y de sus habitantes, como resultado del fracaso de Orishanla, que no pudo cumplir el mandato de Olordumare por haber estado embriagado. Otra tradición, no compartida por los habitantes de Ife, plantea que mucho después de que Ife fuera creada y poblada, un grupo de viajeros guiados por un guerrero —que más tarde sería conocido como Oduduwa— llegó a Ife, conquistó a los habitantes originales y se estableció allí; Oduduwa procreó muchos hijos que luego se convirtieron en los progenitores de las diferentes ramas que hoy forman el pueblo yoruba.

En Cuba esta deidad se recibe a través de los sacerdotes de Ifá. Su recipiente tiene forma de cofre y va acompañado de un Eshu (Eshu Laboni) y de Bromu y Brancia, que son divinidades inferiores. A Oduduwa se le ofrecen todo tipo de animales y no tiene ewe (prohibición de comida), por lo que come todo lo que hay en el mundo; sin embargo, todos los que reciben esta deidad no pueden comer abo (carnero).

La voz del oráculo

Dice Ifá en Odi Ka

Dice Ifá
  • Que Ud. piensa ir a un lugar, pero de allí lo van a botar o bien lo van a prender, porque Ud. tiene enemigos en ese lugar y tan pronto como llegue le darán parte a la justicia, y por eso Ud. vino aquí para ver que tal le iba a ir por ese lugar; Ud. puede ir, y lo que va hacer, realícelo lo más pronto posible, porque le van hacer una traición, o una cosa mala y lo están vigilando.
  • Ud. tiene parentesco con la araña.
  • Hay una mujer que todas las barrigas se le malogran, nace uno y muere; para que Ud. pueda lograr los hijos, tiene que recibir a Orunmila y así logrará su felicidad.
  • Ud. tiene que hacer Santo.
  • Ud. tiene que darle de comer a Orunmila y a los Santos.
  • Ud. entra y sale de la trampa.
  • Ud. tiene que tener cuidado con choques.
  • Ud. le tiene que dar un tambor a Yemayá.
  • Su casa es gobernada por una mujer que siempre se ocupa de Ud.; cuidado no se separe de Ud. por inmoralidades que Ud. hace.
  • Ud. tiene que rogarse la cabeza con un pargo.
  • Ud. tiene maldiciones y eso le afecta su salud.
  • Ud. tiene grandes problemas con sus hijos e inclusive tiene hijos a los que no ha reconocido y por tanto no llevan su apellido.
  • Si Ud. se dedica a la bebida se alcoholizará y todo lo perderá.
  • Ud. no debe comer conejo.
  • Ud. a veces pierde la razón.
  • Si Ud. se descuida llegará a la indigencia.
  • Ud. necesita de alguien que lo guíe, para llegar a ser algo en la vida.
  • Ud. le falta el respeto y no tiene consideración a su mujer; si se vuelve su enemiga todo le irá mal.
Sabiduría del signo

Refranes de Odi Ka

  • El que aplaude los actos de un malvado, es de su propia calaña.
  • Para vivir en paz, es más necesario esconder el mérito que los defectos.
  • En la tierra no hay justicia divina.
  • El vampiro Abita se acuesta boca abajo, su hijo el murciélago se acuesta boca abajo, pero si Ud. se acuesta boca abajo, su estómago le ahogará el cuello.
  • Yo soy el Rey del misterio.
Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Odi Ka

Eshu Lona

El Eshu que acompaña a este odu es Eshu Lona. El tratado no recoge más detalles sobre este guardiero del signo.

Las historias del signo

Patakíes del odu Odi Ka

1.El adivino de Ugba y el melón que no sacrificó

Ekida Babalawo ugba, odifa funugba.

El adivino consultó a Ugba (Okpan en Benin), la calabaza de güiro, cuando esta iba hacia la granja al comienzo de la campaña agrícola, y le aconsejó sacrificar para prosperar en la siembra. El sacrificio debía llevar un garrote (Alugbogbo en yoruba y Ukpokpo en Benin), un cuchillo de escardar (Obe ke en yoruba o Abe Osiwu en Benin), gallo, gallina, calabaza e hilo de tejer. Ugba cumplió antes de partir. El mismo awo consultó también a la calabaza (Akeregbe o Igba en yoruba y Uko en Benin) y al melón (Ogiri Egusi en yoruba y Ogi en Benin), a quienes indicó un sacrificio parecido; al melón le pidió añadir además un machete. Ambos se negaron, y solamente Ugba sacrificó al pie de la letra.

Todos crecieron en la granja hasta el tiempo de la cosecha. Entonces, el cuchillo con el que Ugba había sacrificado se usó con delicadeza para abrirle la boca; desde ese día sirve para llevar comida y como pieza decorativa, y por eso se la transporta con sumo cuidado, como si fuera muy frágil. En cambio, el machete y el garrote con los que Egusi se negó a sacrificar sirvieron para golpearlo y despedazarlo por completo para extraerle las semillas; y el machete cortó también la cabeza de la calabaza, que quedó destinada únicamente a almacenar agua y aceite de palma.

Cuando este odu aparece en una consulta, se le dice a la persona que no imite a otra gente y que se ocupe de sus propios asuntos. También se le advierte que hay un hueco o una grieta en el techo de su casa o de su cuarto, y que debe taparlo completamente, porque los ancianos de la noche la espían a través de él.

2.La adivinación para Aiye, la madre tierra

Edi-Eka babalawo Aiye, odifa fun Aiye.

El adivino consultó a la madre tierra y le aconsejó hacer sacrificio con su vestido, cuatro clavos de hierro y un chivo, para evitar volverse inestable y andar rodando de arriba a abajo. Ella cumplió el sacrificio. Después, Esu utilizó los cuatro clavos para afirmar su base, sujetando con ellos los cuatro puntos cardinales de la tierra en su sitio. Desde entonces el mundo se mantiene fijo donde debe estar y dejó de moverse de arriba a abajo: los habitantes de la tierra son los únicos que se mueven, pero ella permanece estable en su lugar (Esherin merin en yoruba e Ikadete ene nosa ya da’gbon yi en Benin).

Cuando este odu aparece en la consulta, se le dice a la persona que su vida no está estabilizada y que debe hacer sacrificio para tener una vida estable.

3.La adivinación antes de abandonar el cielo

Antes de abandonar el cielo, a Odi Ka se le aconsejó sacrificar a la deidad de la tierra con tortuga, babosa, una cuchara de madera de aceite de palma y tres pedazos de nueces de kola, para no ser condenado al ostracismo ni a la envidia en la tierra; también debía dar un chivo a Esu, y gallo, tortuga y ñame asado a Ogun. Hizo todos los sacrificios antes de venir al mundo. Al llegar, se convirtió en el centro de atención y despertó la envidia de todos los awoses que conoció: los clientes solo acudían a él, y ya nadie ofrecía sacrificios al cielo ni a la noche, pues todos se hacían en su casa.

El más anciano de los awoses viajó entonces al cielo para presentar un informe en su contra, y fue declarado persona no grata y condenado al ostracismo. El cielo y la noche decidieron además declararle la guerra: se fijó el día, y el llamado a la batalla sería anunciado con dos trompetas, una tocada en el cielo y otra en la tierra.

En su adivinación matutina, Ifá le reveló que la guerra era inminente. Sacó su Okekponrin para una adivinación especial y se le aconsejó preparar dos trompetas, sacrificar un chivo fuerte a Esu en la frontera del cielo y la tierra, y un carnero adulto a Ifá. Así lo hizo. Después de comerse su chivo, Esu se sentó en esa frontera el día en que los celestiales avanzaban en formación de guerra, y los terrícolas hacían lo mismo desde el otro lado. Esu salió al encuentro de las tropas del cielo, pidió ver su trompeta y logró cambiarla por una de las que Orunmila le había entregado en el sacrificio; luego cambió también la trompeta con la que las tropas de la tierra daban su grito de guerra.

Cuando ambos ejércitos las hicieron sonar, el sonido idéntico de las dos desató la confusión, y al llegar a casa de Orunmila ya combatían unos contra otros sin saber por qué. Fue Esu quien finalmente medió para detener la batalla, y ambos bandos, sin conocer el origen del incidente, terminaron agradeciendo a Orunmila por haber arreglado sus problemas: una ironía del destino, fruto del sacrificio que él había hecho. Desde entonces se volvió mucho más famoso y próspero.

Cuando este odu aparece en el Ugbodu, la persona está destinada a ser ofendida y condenada al ostracismo por toda la gente, pero no debe preocuparse excesivamente si realiza los sacrificios.

4.La madre de Ikumakpayi y la burla a la muerte

Idi-Eka fue, en la flor de su vida, un popular jugador de Ayo. Su fama llegó hasta el cielo, y la muerte le mandó el mensaje de que vendría a jugar Ayo con él; la tradición mandaba que quien fuera derrotado por la muerte en el juego tenía que irse al cielo. Idi-Eka la esperó durante tres años sin que apareciera. Cuando al fin la muerte fue a buscarlo, él ya estaba demasiado viejo para el juego y no podía ver las semillas, así que llamó a uno de sus hijos, llamado Ikumakpayi, para que jugara en su lugar. La muerte lo venció.

Pero la madre del muchacho, que era una vidente esotérica, ya había percibido que su hijo sería derrotado; por eso había ido antes a ver a Orunmila para una adivinación con derecho de preferencia, y se le aconsejó dar un chivo a Esu. Ella hizo el sacrificio. Así, cuando la muerte se disponía a llevarse a Ikumakpayi hacia el cielo, Esu intervino para burlarse de ella: le dijo que había venido al mundo a jugar Ayo con un hombre anciano y había terminado jugando con un adolescente, y le preguntó qué orgullo podía tener la muerte por derrotar y llevarse a un muchacho en lugar de un hombre. La muerte reconoció la ironía y, en honor al nombre del joven, que le había dado inmunidad frente a ella, se marchó sola y regresó al cielo con las manos vacías.

En el Ogbodu, la persona debe agasajar rápidamente a Esu con un chivo de tres años. Si su madre todavía vive, debe comprarle una chiva para agasajar a su cabeza; si está muerta, la agasajará con una chiva antes de completar las ceremonias de iniciación de Ifá, y suministrará un equipo completo del juego de Ayo (Okpan Ayo en yoruba y ogiurise en Benin) a su trono de Ifá. En la adivinación corriente, agasajará a Esu a causa de una tentativa de reunión o agrupación en la que estará involucrado.

5.La tortuga y el carnero adulto

Edi Ra Ra titi Ra hizo la adivinación del año nuevo para la tortuga y el carnero padre, y les aconsejó sacrificar para no convertirse en víctimas de malos pasos. La tortuga debía sacrificar con un cuchillo, un garrote y un gallo, pero, como siempre, se negó, prefiriendo confiar en sus habilidades. Al carnero se le aconsejó sacrificar para no ser víctima de su propia benevolencia, pero su amiga la tortuga le dijo que no hacía falta, y él también se negó, confiando en su fortaleza física.

Llegó la época de siembra y la tortuga plantó semillas de calabaza junto a su casa. Apenas lo hizo, Esu pasó por su granja y conjuró a las semillas para que germinaran y produjeran sin demora; en poco tiempo los frutos estaban crecidos y maduros. Al día siguiente la tortuga fue con su machete a recogerlos, pero cuando cortó una calabaza, la calabaza agarró también el machete para cortarle la cabeza a ella, y apenas escapó. La tortuga tomó entonces una porra para golpearla, y la calabaza agarró la misma porra para golpearla a ella, de modo que la tortuga echó a correr por su vida mientras cantaba:

Igban n le dobahun Tere gun maja, gun maja, Tere I giban o li owo, Igban o li ese, Osin le olobahun, Tere gun maja, gun maja, Tere

Pedía así librarse de todas las calabazas tullidas que la perseguían. En su huida encontró a su amigo el carnero, que se plantó para salvarla de la ira de las calabazas: según se acercaban, las corneaba y las hacía pedazos. La tortuga se postró para agradecerle, pero aprovechó esa cercanía para agarrarle los testículos y apretárselos hasta reventarlos, y el carnero murió. Entonces la tortuga se felicitó a sí misma diciendo: «Owo mi te oloriburuku i óni. Ekpon re yi odun li enu mi», que quiere decir: finalmente he dado cuenta de este cerdo el día de hoy; sus testículos tendrán buen sabor en mi boca. Así fue como la benevolencia del carnero, que se había negado a sacrificar, terminó con su vida.

La tortuga llevó el cuerpo a una hoguera, lo asó por completo, lo descuartizó y puso la carne sobre un secador. Mientras la vigilaba, el tigre le hizo una visita inesperada y le pidió que rezara su última oración, porque sabía lo que le había hecho al carnero y estaba decidido a vengarlo. Mientras el tigre pensaba cómo despacharla, pasó gritando un pájaro llamado Eye Ariran (Awawaa en Benin), y la tortuga le contestó que el momento no era oportuno para agradecimientos. El tigre le preguntó qué favor le había hecho al pájaro, y ella respondió que era quien trenzaba el peinado que usaban los pájaros. El tigre, burlado, olvidó sus intenciones y le pidió que le tejiera un peinado igual. La tortuga accedió gustosa: buscó siete taburetes y una soga larga, hizo que el tigre se sentara sobre ellos y trepó a lo alto de un árbol, desde donde lo amarró bien fuerte al tronco. Cuando estuvo segura de que estaba atado, dejó caer a propósito el instrumento de tejer, pidió permiso para bajar a recogerlo y, mientras descendía, fue apartando con las manos los siete taburetes, de modo que el tigre quedó colgado del árbol. Mientras él se quejaba de dolor, la tortuga se alimentó de la carne del carnero tirándole los huesos, y cuando quedó satisfecha recogió la carne sobrante y se fue a su casa.

Al llegar, le entregó la carne a su esposa y le advirtió que no fuera durante un tiempo a la granja. La advertencia solo despertó la curiosidad de la mujer, que en cuanto él volvió a marcharse fue a investigar. Allí encontró al tigre quejándose todavía; él le pidió que lo soltara, y ella respondió que no podía confiar en él, porque podía atacarla después de ayudarlo. El tigre juró fervientemente que no haría tal cosa, y que el cielo y la tierra intervinieran y se lo tragaran si le hacía algún daño. Con esa declaración, la esposa de la tortuga lo liberó; pero apenas ganó su libertad, el tigre la agarró con fuerza. Cuando avanzaba para matarla, casi al instante, el cielo y la tierra comenzaron a cerrar filas; el tigre se asustó tanto que, acobardado, la soltó para que regresara a casa, no sin antes advertirle que no revelara nada a su esposo, bajo pena de muerte.

Ella no mencionó el incidente al llegar a casa. Al caer la noche, el tigre se ocultó en acechanza a lo largo del camino de la casa de la tortuga, y cuando esta despertó al día siguiente, la detuvo y la golpeó varias veces contra el suelo hasta que todos los pedazos de su caparazón se regaron por la tierra, dándola por muerta. Sin embargo no murió, y con el tiempo logró recobrarse de sus lesiones. Cuando le preguntaban por sus heridas, contestaba:

Esu ai ko ru Egba a i-la eru desu, Ifá wa se bi ala.

Explicaba que sus heridas fueron el castigo por haberse negado a sacrificar a Esu y por no creer en la eficacia del sacrificio, lo cual hace que Ifá se convierta en algo tan real como la existencia.

6.Donde se hizo Ifá el primer palero

ODI KA AWO MOKOBI OLORUN KAWE IFA EGUN OKIBAYE ODO BABA SIBE ALGBASHE ALALA ISOTOLE EGUN DAHOMEY AGAYA OBA NIFA BOKOSU OMOLOGU ADISATO AWO OMO OKUNI TANI OLATA RIYO ADIFANFUN ORUNMILA TANI KINSHE ADIFANFUN IFA.

En este camino, la tierra de Dahomey estaba dirigida por un Rey que a su vez era Egun y se llamaba Agaya. En aquella tierra, cada vez que alguien moría se iba a buscar a Bokoso Omologu, el palero, que era el intérprete de los muertos: tenía una prenda que sabía hablar con los Eguns de las personas que morían y con los Eguns protectores de las que nacían.

El Rey Agaya vivía preocupado, porque con Bokoso Omologu vivía Baba Sibe, un mono muy inteligente que andaba con Oluo-Popo y le hablaba de la existencia de Ifá en otras tierras. Por eso Agaya mandó a buscar a Baba Sibe para que le trajera al hombre que lo adivinaba todo. Baba Sibe se puso en camino y trajo al adivino, que se llamaba Awo Mokobi, el cual registró al Rey y le vio este Ifá, marcándole ebó con un gallo y dos gallinas. Agaya lo hizo con urgencia, y el resultado fue la desaparición total del osobo de aquella tierra y la llegada de la prosperidad.

Un día, Awo Mokobi les dijo al Rey y a Bokoso Omologu que todos los niños pasados de tres meses de nacidos debían llevarse al pie de Ifá, para sacarles el Ángel de su Guarda y para que tuvieran un odu en el cual se les hablara su futuro y crecieran por el buen camino, ya que en esa tierra solo se les hablaba a los espíritus. Al pie de Ifá, en cambio, se les hablaría el porvenir, pues existían 16 odu mejis y cada uno tenía 15 hijos que andaban por todo el mundo y todo lo sabían, porque poseían 101 caminos; por eso, cuando salía uno, decía una cosa y tenía su propio lenguaje, y por esa razón Ifá conoce todas las historias del mundo, del cielo y de la tierra.

Todos quedaron asombrados, y Awo Mokobi continuó: con Ifá vive Osi, el cual abre las puertas del cielo para que Ifá pueda decir la verdad; además, cada cosa feliz o desdichada de la tierra tiene su doble en el cielo que lo explica todo, y por ese motivo Ifá avisa de cada cosa a los hombres, porque le es posible ver todas las situaciones de cada persona desde lo alto del cielo.

Cuando Awo Mokobi terminó de hablar, Bokoso Omologu, el intérprete de los Eguns y palero de aquella tierra, le pidió que lo consagrara, pues había comprendido que Ifá era lo más grande y extenso que había en la tierra. Y así fue como se consagró el primer palero en los secretos de Ifá, y desde ese momento en aquella tierra no se hizo más nada sin contar con Ifá.

Ebó1 gallo, 2 gallinas, 2 pollones, 2 guineos, rozadura de la prenda, muchos palos, muchas telas, todo lo que se come, 1 trampa, 1 flecha, tierra del cementerio, 3 muñecos, pelo de mono, un pedazo de estera, muchas cuentas de Santos, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo y de cacao, cascarilla, miel de abejas, aguardiente, velas, coco, mucho dinero.
Distribución1 gallo para Eshu, 2 gallinas para Orunmila, 2 pollones para la prenda, 2 guineos para Oluo-Popo.

7.Nació Tenta-Orun: la consagración de Adan, el murciélago

ODI KA OBAYE BEYE ABITA ORI AGBA GUA OMO ADAN OBAYIBORUN KAMAYOSUN AGUEYEBI OYU ALARA ADAN OMO YEBE ABITA A FEFE BI ARA ORI OBA OMO ODIKA ADAN FEREYEKUN ABITA TENTE ORUN IYA OMO ADAN ABERI KULOYE ABEREKUSA OMO ODIKA TINSHOMO AYALORO OBA EGUN OBARANIRE AWO ORISHA IFA KAFEREFUN ABITA IFA KAFEREFUN SHANGO IFA KAFEREFUN EGUN IFA KAFEREFUN ESHU IFA KAFEREFUN ODUDUWA. JEKUA AYEBI LORUN ORISAYE ODUDUWA AKUALOSIÑA ANAGUEDE ODUDUWA AGUANIRE UMBAYE IFA ODARA ABEYENI ODARA BOBATILOYE NILE ASHE OLORUN KOKOIBERE ODIKA MOGUAYE IFA ODARA.

Abita era el hombre de Tente Orun, y tuvieron un hijo llamado Adan, el murciélago, que no estaba conforme con el sistema que sus padres tenían establecido en la tierra Obaye Beye. El gobierno de allí era muy fuerte y solo se vivía la parte de Ofo Laitoshu. Adan, que ya era mayor, permanecía siempre escondido en su casa, oyéndolo todo, y cuando sus padres salían después de la oración, él se ponía a llamar a Orun y le cantaba:

«ABELEKUN LELE ABELEKUN LELE BABA KORIBO IKU EGUN. ABELEKUN LELE AGUAYEBI ODUDUWA, ABELEKUN LELE AFEFE LAYE IKU, ABELEKUN LELE. AKUALELE AKUALELE».

Venía Afefe, el viento, y Adan salía con él; escondido de sus padres, observaba todas las iñas, las guerras que ellos formaban en la tierra Obaye Beye, y por la madrugada, antes de que saliera el sol, volvía a su casa y se escondía. Abita y Tente Orun se molestaban con Adan porque, según creían, nunca salía. Un día Adan les pidió permiso para salir durante el día y se lo dieron; pero al salir tropezó y se hirió, y al regresar les dijo: «Miren lo que me ha pasado, no saldré más».

Oduduwa, que ese día venía con Eshu a visitar a Abita y a Tente Orun, preguntó por el hijo, y ellos contestaron: «Ahí está». Entonces Oduduwa dijo: «Bueno, Eshu y yo tenemos que bautizar a Adan, y la que servirá de madrina será su propia madre: Tente Orun». Abita se puso muy contento y respondió: «Cuando ustedes quieran».

Oduduwa y Eshu pasaron siete días en aquella casa. Cuando Abita salía, quien los atendía era Tente Orun, y Oduduwa aprovechaba para decirle que ella tenía que entregarle a Adan un secreto que poseía, para que al salir no tropezara con ningún enemigo (Ikan Araye): «Tu deber es dárselo, porque tú eres su madre», le repetía. Tente Orun oía y pensaba en esas palabras, hasta que al fin la convencieron. Un día, después de que Abita saliera tras la oración, tomaron a Adan y lo llevaron a Inle Laye, cerca de la playa (Onika); allí lo bautizaron, le echaron agua de mar y lo consagraron. Al momento vino Afefe y Adan salió volando. Cuando Abita lo vio, se asustó, le cogió miedo y corrió a su casa; y al llegar Oduduwa, Eshu y Tente Orun, les contó cómo estaba Adan y la fuerza que tenía, tanta como la de Afefe.

Entonces Oduduwa y Eshu le dijeron a Abita: «Todavía le falta otro secreto, que tienes que dárselo tú». Cuando Adan regresó, Abita, delante de todos, le sacó sangre a un pescado, se la echó en los ojos y le dijo: «Con esto que yo te he echado en los ojos dominarás a todos tus arayes y vivirás siempre mirando hacia adelante, sin chocar con nadie. Tendrás esa gran virtud, que nadie en el mundo podrá tener, pero nunca te podrás separar de Eshu ni de Oduduwa, porque ellos también te dieron sus secretos». Oduduwa sacó dos plumas que él tenía y se las puso a Adan, para que pudiera guiarse sin tropiezos de ninguna clase, y le dijo: «Tendrás que vivir respetando; saldrás por la noche y nadie te verá ni conocerá tus virtudes; Eshu será tu guía».

Y así triunfó Adan y fue respetado por Abita. Y Tente Orun nunca se separó de él.

Ebó1 gallo, jicotea, murciélago, palos, muñeco macho, hierbas de Ifá, cuentas de Santos, caracol aye, pluma de tiñosa, codorniz, cabeza de pescado, telas de colores, 16 piedras chiquitas, agua de mar, mucho dinero.
NotaDespués del ebó, se hace Misí con agua de mar, hierba oriye canutillo. Se hace Paraldo, el cual se repite a los 3 y a los 9 días. El Paraldo se hace con una gallina, hierba ibayeku, yagruma, algarrobo y espanta muerto. Cuando se termine cada Paraldo se tiene que bañar con las siguientes hierbas: álamo, granada, albahaca morada, paraíso, algarrobo y espanta muerto. La yagruma no se usa para el baño.

8.El pacto de Orun y Orunmila

ADIFAFUN OBATALA OMO MEDILOGUN MOYEN EKUTELE LANLA ORUN LALA ERE GAGA NI ODARA ESHU OSANI ORUN MOWA TOKU OMO MARUNLA OBATALA ORISHAYE UMBOWA ONIKA ABITI NI AWO ODIKA.

Obatala Baba Orishaye tenía 16 hijos pequeños que vivían en una casa que él tenía en la loma, y tenía además un ratón grande que era quien los alimentaba. Pero el ratón, cansado ya de servir a Obatala, fue a casa de Orunmila a mirarse y le salió este odu, Odi Ka. Orunmila le marcó ebó y le dijo que tenía que hacerlo si quería librarse de la esclavitud de Obatala. El ratón hizo el ebó, y Obatala no pudo utilizarlo más.

A partir de ese día los hijos de Obatala empezaron a pasar hambre, y él andaba siempre afligido. Un día Orun lo vio, le preguntó qué le pasaba, y Obatala le contó lo que sucedía con sus hijos. Orun, viendo la oportunidad, le propuso: «Vamos a hacer un pacto: tú no salgas de noche y yo te traeré todo para ti y para tus hijos». Obatala aceptó.

Pero resultó que Eshu, que quería atrapar a Orun, fue donde Obatala con siete mazorcas de maíz blanco para hacerle awado iña, maíz tostado, y con esto lo engatusó hasta convencerlo y llevarlo a casa de Orunmila. Este le hizo osode y le vio este Ifá; le rogó la cabeza y le dijo: «Durante ocho días no salgas de día a la calle». El pacto con Orun consistía en que Obatala saliera de día con un traje y Orun saliera de noche con el mismo traje, para que todo el mundo creyera que era Obatala; pero al rogarse la cabeza y ordenarle Orunmila que no saliera, Orun no podía hacer nada, y así se dio cuenta de que Obatala lo estaba engañando y de que todo venía por causa de Eshu.

Entonces Orun llamó a Ikú, la muerte, y salió a la calle junto con Fefe Ikú, cantando:

«AFEFE IKU MOWA LONA GBOGBO OMODE AFEFE IKU LONA»

En represalia trataron de tumbar la casa de Obatala y, viendo que no podían, comenzaron a tumbar las demás. Los hijos de Obatala andaban por la calle: mataron a 15 de ellos por estar fuera, y el otro quedó muy grave. Al ver esto, Obatala volvió a casa de Orunmila, quien le volvió a ver el odu Odi Ka, le hizo ebó y le mandó a poner el caracol y la trampa en la orilla de la playa para atrapar a Orun. Cuando Orun lo vio, salió corriendo hacia el mar, pero allí lo esperaba Eshu y lo atrapó. Entonces Orunmila lo redujo a la obediencia y se hizo el pacto entre Orun y Orunmila, para poder jurar a todos sus hijos y Oshas por el poder de Odi Ka. Y todo esto se debió a que todo lo comenzó el ratón en el mundo.

Ebó1 gallo, 16 palomas, 16 babosas, 16 owo eyo, ratón, Eko, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, aguardiente, miel de abejas, manteca de cacao y corojo, velas, arena de mar, trampa, muchas hierbas, mucho dinero.

9.La maldición de Olofin al murciélago, el majá y la babosa

OLOFIN BABA ODIKA OKOLOYU TINSHOMO OLORUN AWO ODUN ODARA OLE META ADAN ASHE NI OLOFIN, EYO NI ELEKE OLOFIN, IGBIN NI TINTIN OLOFIN ADOTIN OKUTA META SHEPE NI OLOFIN OGUN OPA ADE ORUN ALAGUEDE LODAFUN ORUNMILA KAFEREFUN OGUN.

Olofin vivía en la tierra acompañado siempre por sus tres servidores, a los que estimaba mucho: el murciélago (Adan), el majá (Eyo) y la babosa (Igbin). Ellos conocían todos sus secretos, pero muy ocultamente le tenían envidia. Un día, el murciélago le robó a Olofin su ashé, que era su corona; el majá le robó su collar, y la babosa le robó el cojín en el que descansaba en su trono.

Olofin vivía muy preocupado por aquellos robos y no sospechaba de sus sirvientes; le echó la culpa a los awoses de su corte y los metió a todos presos. Pero en esa tierra vivía Awo Odi Ka, que se presentó ante Olofin y le dijo: «¿Cómo usted, sin pruebas, puede acusar a mis hermanos Awo?». Olofin respondió: «Si tú me demuestras lo contrario, yo los suelto». Entonces Awo Odi Ka le pidió que reuniera a todos y les mandara probarse los objetos robados: el que no pudiera usarlos, ese sería el ladrón. Olofin aceptó, pero advirtió: «Si tus hermanos son culpables, los mandaré a matar».

Olofin citó a la junta y a toda la corte, y estando todos reunidos fueron probándose los objetos. A todos los hermanos de Odi Ka les quedaban bien, incluso al propio Odi Ka. Entonces, como solo quedaban los tres sirvientes, Olofin mandó al murciélago a ponerse la corona; al ir a ponérsela, se le cayó y el murciélago quedó cargado con ella, y Olofin lo maldijo: «Tú solo servirás nada más que para volar de noche». Después mandó al majá a ponerse el collar, pero no pudo, porque se le corría por el cuerpo, y Olofin lo maldijo: «Tú nada más servirás para andar arrastrándote por el suelo y debajo de las hierbas». Después mandó a la babosa a sentarse en su cojín, pero esta no pudo y se cayó, y Olofin la maldijo: «Tú no tienes nalgas y no servirás nada más que para Osha».

Entonces Olofin mandó a buscar a Ogun, y este, al llegar, encendió un leño (Shepe Igui); con el humo cayó el murciélago, después el majá y por último la babosa. Y Olofin soltó a todos los awoses, gracias a Odi Ka.

Ebó1 gallo, 2 guineos, 1 murciélago, majá, babosa, palos, 3 piedras, 3 muñecos, mucho dinero.

10.Se le adivinó a Abatejine

Se indagó a los magos y a las brujas, aquellos que hacen daño, y ellos dijeron: «Una hormiga brava pica hasta el día que la atrapen». Esto fue lo que sacó Abatejine, Osikapaadiye, a quien se le dijo que su final había llegado.

Se le indicó sacrificar cualquier cosa que marcara el babalawo, y además hojas de Ifá machacadas con hojas de Oreji y de Olusesaju en agua, usando una esponja nueva y un jabón negro para lavar el cuerpo del cliente. La persona debe escuchar las sugerencias que se le hacen, para desprenderse de la mayoría de sus bienes como caridad o para tomar la iniciación de Ifá.

11.Se adivinó para Olokun y Olosa

Asiribomomo hizo adivinación para Olokun y Olosa, a quienes se les vio este odu. Se les dijo que, para que nadie más pudiera ver ni conocer sus secretos, tenían que sacrificar 4 cazuelas de barro, 16 palomas, 80 000 cauríes y hojas de Ifá. Ellos hicieron los sacrificios, y nadie más pudo ver ni conocer sus secretos.

12.Por no creer en Orunmila

Había un pueblo donde todos los años se celebraba una fiesta ya tradicional, en la que participaban todos sus moradores —unos bailando, otros ingiriendo bebidas alcohólicas, otros disfrazándose— además de los que venían de las tierras cercanas. A consecuencia de esas fiestas, todos los años había muertos y heridos por los problemas que surgían entre algunos participantes, y era que Ikú, la muerte, se paraba en medio de la celebración para ver a quién o a quiénes se podía llevar.

En una de esas celebraciones, un hombre de aquella tierra fue a casa de Orunmila para que le hiciera osode, pues creía que sus negocios no marchaban bien. Orunmila le vio este Ifá y le dijo que sus negocios no iban bien, pero tampoco mal: la recesión era momentánea, porque la gente se estaba preparando para la fiesta tradicional. Le marcó ebó con un gallo, su medida, un muñeco, ropa sudada y demás ingredientes, para quitarse de encima a Ikú, que lo venía siguiendo, y le advirtió que no participara en los festejos.

El hombre no quedó conforme: creyó que la crisis de su negocio era obra de sus enemigos y que Orunmila se había equivocado, y no hizo el ebó. El día que empezó la fiesta fue a participar como de costumbre. Estando en medio del baile, Ikú, que venía persiguiendo a otro, lo vio y fue a llevárselo; en ese momento, un hombre que perseguía a otro lo confundió con este y lo mató por la espalda. La fiesta continuó, y aquel hombre quedó tendido en el suelo sin vida, por no haber creído en la palabra de Orunmila.

13.La consagración al tambor Ilu Bata

ODIKA EGUN BAWA LAYE BELELE EDUN EGUN WA EGUN NBO LA BELELE BELELE ABANI LAYE OBAYIRE NI SHANGO ILU BATA EGORU BEBERAWA ONI KOSO OKUA NI YERE SHANGO EGUN WA OWA WA LA BORO OLUOPOPO OSI ILU BATA EKUALEYA BALELE EKUN EGUN ORI BORI AWA BO NI SHANGO ONI KOLORUN EGUN NI OLORUN SHANGO AWA NI EGUN ILU BATA KOSO ILU BATA OMA NILAYE OMO OLORDUMARE SHANGO AWAYE NI AWAYE OLOFIN.

En este camino, Shango tenía la bendición de la gran suerte que Olofin le había dado en la tierra por la gran fe que él tenía. Olofin siempre le decía que, al levantarse cada día y salir bien temprano de la tierra Orisaye —que era la tierra donde vivía Oduduwa con sus guardieros Osanyin y Eshu—, le diera a cada uno un Ilu Bata, un tambor, y empezara a tocarle a Egun; que el mismo Shango tocara y bailara, pero que antes le diera tres palomas negras a su cabeza al pie de la Ceiba, llamando y pidiendo todo lo que quisiera. Algunas veces Shango no quería hacerlo, porque sabía la pérdida que podía traer, pero todos los años realizaba esta operación junto con Osanyin y Eshu al pie de la Ceiba, llamando y cantando así:

«EGUN MALEKUN LOLEO MAWA MOYARE EDUN MAWA MOYARE EGUN AWA MOYARE ARI NI LORUN KOLE NI LORUN EGUN BANILEO EYI BALE WUAO EGUN ABELEKUN LORUN MALEWA EGUN MALEWA OLULUA AWA MAYERE BABA AWA KOLE KOLE NI LORUN ABERE LU KOYERE EGUN BAWA OLOFIN EGUN BAWA KOLE ABELELE AYAYA LOLE ABEYELEGUN AYA LOLEO ABELELE EGUN MAWA KOLE ABELELE EGUN AYA LOLEO ABERE LUN EDUN EGUN AWADO EGUN MAWA LOLE LOLE EGUN UMBO WA OLE»

Y todos los muertos, los Eguns, venían a bailar y a comer las palomas; se ponían muy contentos, ayudaban a Shango en todo lo que quería y le quitaban virtud a todos los enemigos que él tenía. Oluo Popo, que vivía cerca, aunque gobernaba la tierra Oboru Beberawa, no tenía un poder tan grande, porque la gente de allí no estaba conforme: se vivía bajo un gobierno muy fuerte y no había desenvolvimiento ni alegría, pues Oluo Popo no tenía el poder suficiente para resolver los problemas de aquella tierra. Un día, Eshu y Osanyin fueron a visitarlo, y desde que entraron a su tierra lo hicieron tocando y cantando con el tambor:

«APORELEKUN EGUN BAWA APORELEKUN EGUN BAWA OLUO POPO MOWAYERE EGUN BAWA APORELEKUN EGUN APORELEKUN EGUN BAWA OLUO POPO MOWAYERE EGUN MAWA AYA YONEO SHANGO OBA LALELE YIRE».

Todos los habitantes del pueblo que lo oyeron se pusieron muy contentos, y Oluo Popo, entusiasmado, llamó a Osanyin y a Eshu y les dijo: «Tengo necesidad de que ustedes me traigan a Shango para que acabe de arreglarme el secreto que tengo en esta tierra». Ellos le respondieron: «Bueno, vamos a ver lo que podemos hacer, pero cuando llegue Shango usted tiene que tener un carnero en la entrada del pueblo para él y un cerdo para Egun». Oluo Popo contestó: «Yo haré lo que ustedes manden, porque a pesar de ser Rey no tengo valor de ninguna clase y nadie me reconoce; los hijos míos de esta tierra no prosperan y tengo la necesidad de terminar las consagraciones para que prosperen».

Eshu y Osanyin fueron adonde estaba Shango y le informaron de los deseos de Oluo Popo. Shango contestó: «Díganle que si él quiere, que me venga a ver, que yo le entregaré los secretos que le faltan para que sea Oba Agbe de todas las tierras del mundo, una vez que lo ponga en su secreto». Mientras Eshu y Osanyin hacían conjeturas sobre aquellas palabras, Shango mandó enseguida a preparar varios Ilu Bata para entregárselos a Oluo Popo, junto con el gran secreto que le daría después. Habló con ellos en privado: mandó a Osanyin a buscar los distintos secretos que le faltaban a Oluo Popo en su fundamento, y a Eshu le mandó a buscar un perro (Aya); cuando lo trajo, se lo dio diciendo que de ese perro había que sacar la lengua completa, para que Osanyin la preparara con los otros secretos. Y añadió: «Yo voy a la playa, a la casa de Olokun y a la casa de Egun, a traer los secretos que me faltan, y después iré a casa de Oduduwa para que me dé ikines de Ifá».

Eshu y Osanyin llevaron el recado a Oluo Popo, quien salió enseguida al encuentro de Shango. Al encontrarse, Shango le entregó todos los secretos que ya tenía en sus manos, para que los pusiera en su fundamento de la tierra Oboru Beberawa, y le dijo: «Usted me avisa después, según vaya viendo el éxito de su fundamento; llévese este tambor para su tierra, que ya está consagrado, para cuando yo llegue poder dar una gran fiesta». Oluo Popo tomó todo lo que le dio Shango y se retiró a su tierra en espera de la gran fiesta.

Un día antes de la fiesta le mandó a Shango un carnero; este se lo comió, celebró una fiesta y al terminarla salió enseguida hacia la tierra Oboru Beberawa. Al llegar al pueblo le dio un cerdo a Egun, llamó a Oluo Popo y empezaron a tocar el Ilu Bata; todos los muertos vinieron y, junto con Shango y Osanyin, hicieron la consagración del secreto de Oluo Popo. Al día siguiente se cogió un chivo, y Oluo Popo se paseó con él y otros ingredientes por toda la población; se empezó a tocar el tambor de Arará y comenzaron a subirse todas las personas del pueblo (Kofun Orisha Guaye), incluso el propio Oluo Popo, pues estaban consagrando la tierra con el gran secreto. Oluo Popo, muy contento, le dio las gracias a Shango diciéndole: «Antes de hacerse cualquier consagración mía, hay que darte de comer a ti».

Entonces Shango le dijo: «Todavía te falta un secreto, para lo cual tenemos que ir juntos adonde están Osanyin y Oduduwa, y lo recibirás delante de ellos». Oluo Popo replicó que no había necesidad, pues Shango tenía el gran poder para entregárselo solo; pero Shango contestó: «Usted tiene razón, pero yo no quiero ser juez y parte; además, quiero tener testigos de su secreto». Salieron hacia la casa de Osanyin, donde también estaba Oduduwa; este cogió un hueso de muerto (gungun Egun) y un ikin de Ifá y los puso en el secreto de Oluo Popo, y Osanyin le entregó la lengua del perro y sangre, así como otros secretos. Shango fue enseguida a buscar a Orunmila, que puso ashé en el secreto, y Shango le dio obi, kola, ero, obi motiwao y osun naború, fundamentándose así el gran secreto de Oluo Popo.

Shango empezó a tocar el Ilu Bata y todos comenzaron a bailar junto al gran secreto. Todos los hijos de Oluo Popo, con la cabeza gacha, fueron caminando hasta el pie de Ifá mientras el Ilu Bata seguía tocando.

Ebó1 tambor, una campana, cascabeles, guineo, jicotea, codorniz, aguardiente, miel de abejas, vino tinto, miniestras, carne, piedra, jutía y pescado ahumado, manteca de cacao.

14.La comida de los 16 Odus mayores

BABA KUNWAN OGUN ABEABA BOLE BEKIN ABEAYI KAFUN UYO OKUMBE OMA OLORDUMARE OBIERE ERIDILOGUN OBA ODU IFA AWO ODIKA ÑAÑIRE IFA ODUDUWA LODE ONI LORUN INLE OLOKUYE OGUN ORI ABEABA OLOFIN INLE ADIFAFUN ORUNMILA.

En este camino, Shango tenía un hijo que quería que tuviera grandes consideraciones ante Olofin, porque era sabio y poseía grandes poderes y secretos. Vivía en la tierra Ololukuye, tenía en su odu a Odi Ka y se llamaba Ñañire-Adifa. Shango pensaba en él de vez en cuando, con la gran preocupación de que no se le reconocía el poder que tenía. Sabía que en la tierra Adifa vivía Ogun, y se dijo: «Voy a hacer a mi hijo grande, y que le consideren todos los poderes que tiene». Buscó a Eshu y se puso a conversar con él, y Eshu le dijo: «Shango, con el poder tan grande que tú tienes, y que lo puede tener tu hijo ante Olofin para ser el Oba de todas las cosas, ¡qué es lo que te pasa!». Shango se echó a llorar, y Eshu añadió: «Tenemos que ir a la tierra Adifa, que allí viven los awoses mayores, que cada uno tiene su odu; pero antes tenemos que buscar a tu hijo, Awo Adifa Odi Ka».

Shango salió junto con Eshu a buscarlo a la tierra Ololukoye, y por el camino iba haciendo esta llamada:

«ODOROFUN ÑAÑIRE AWO MALODE NIFA OLOFIN AWO ADIFA ODI KA»

Awo Odi Ka oyó a Shango que venía con Eshu, recogió en una jaba todo lo del ebó y se hincó delante de su padre. Shango y Eshu le dijeron: «Vamos, Adifa, para que tú demuestres tus grandes poderes». Cuando llegaron, Shango, Eshu y Odi Ka se hincaron, y Odi Ka empezó a demostrar los poderes que tenía llamando a los odus:

  • Llamó al primero: AÑARINIFA, y se presentó EJIOGBE MEJI.
  • Al segundo: IKUMAYERUN, y se presentó OYUKU MEJI.
  • Al tercero: TERIBOSHE, y se presentó IWORI MEJI.
  • Al cuarto: ODIMOYORUFINA, y se presentó ODI MEJI.
  • Al quinto: ORIBOROLILALA, y se presentó IROSO MEJI.
  • Al sexto: OJUNILIYERUN, y se presentó OJUNI MEJI.
  • Al séptimo: OBONIBEYENIFA, y se presentó OBARA MEJI.
  • Al octavo: BEWA OKANAKANA, y se presentó OKANA MEJI.
  • Al noveno: BEYENIÑA IFA, y se presentó OGUNDA MEJI.
  • Al décimo: OSAWORI, y se presentó OSA MEJI.
  • Al undécimo: IKANIKANI, y se presentó IKA MEJI.
  • Al duodécimo: EYENIFE IFA, y se presentó OTRUPON MEJI.
  • Al decimotercero: BEBEWA OLORUN, y se presentó OTURA MEJI.
  • Al decimocuarto: EÑIIFA ORUNMILA, y se presentó IRETE MEJI.
  • Al decimoquinto: OSHEBEBEAWO, y se presentó OSHE MEJI.
  • Al decimosexto: ORAGUN MAFON, y se presentó OFON MEJI.

Shango, al ver aquello, se quedó asombrado, y Ogun también, que empezó a temblar. Shango dijo: «Mi hijo tiene grandes secretos y poderes que Olofin no quiere reconocer». Ogun molestó a los Odus mayores y los escondió dentro de una cueva de cangrejos. Olofin, que acostumbraba visitar la tierra Adifa, no encontró a nadie allí; estaba desesperado, porque le faltaba algo, y se puso a pensar, triste y preocupado, creyendo que su saber estaba ya vencido.

Eshu le dijo a Shango: «Vamos a ver cómo anda Olofin». Llegaron a la tierra Onilorun, donde vivía Olofin, y lo vieron triste y preocupado. Le dijeron: «Si usted quiere saber de sus hijos y tenerlos en su seno, tiene que buscarse un carnero negro». Olofin respondió: «Yo tengo un carnero negro, que me lo iba a comer». Y Eshu: «Vamos a cogerlo, porque cuando lleguemos junto a sus hijos hay que darle de comer a Ogun». Y Olofin dijo: «Vamos».

Cuando Olofin, Eshu y Shango llegaron, Awo Adifa estaba junto con Ogun. Olofin le ofreció el carnero a Ogun, y este dijo que no aceptaba nada. Eshu y Shango miraban; tanto le rogó Olofin a Ogun para darle el carnero, que Ogun le preguntó: «¿Usted reconoce los grandes poderes que tiene Awo Odi Ka?». Olofin dijo que sí. Entonces Awo Odi Ka sacó todo lo que tenía en la jaba; Ogun abrió el ilekan y lo tendió rápidamente junto con Shango, le dio un pollo a Eshu para que se fuera enseguida, y Awo Odi Ka empezó a llamar a los oduns y a darle a cada uno su comida. Olofin, al ver todas estas cosas, quedó sorprendido del poder tan grande que tenía Odi Ka. Shango cogió enseguida el carnero y se lo dio a Ogun, y lo comieron todos los Odus de Ifá; y Olofin echó la bendición y reconoció el gran poder de Odi Ka.

Ebó1 carnero, 1 gallo, cabeza de pescado, pollito chiquito, coco, mucho maíz tostado, 3 pedazos de carne de distintos animales, jutía y pescado ahumado, aguardiente, miel de abejas, mucho dinero.
NotaEl carnero para Ogun: antes de dárselo se hace un omiero de romerillo para lavar a Ogun y se deja este con un poco de ese omiero; después se le da el carnero y el gallo.
NotaEl que abrió las puertas de la cueva fue Awo Ñañire Ifá (Odi Ka), por mandato de Olofin. Por eso se dice que desde entonces es el abogado defensor de Ifá, porque a través de Orunmila y Olofin hizo que absolvieran a los 16 Odus mayores de todas sus fechorías en la tierra.
Inshe de la consagración

En esta consagración se pone Odi Ka en el centro de la atena donde se ponen los 16 mejis y se pone Ejiogbe, carne de res y sangre de toro, y se dice:

1. «BABA EJIOGBE JUN MIMO EÑARI NIFA MALU». Y se le da un gallo blanco dejando la cabeza de éste arriba del Odu Ejiogbe, cubriendo el Odu con plumas del gallo.

2. «BABA OLORUN MEJI ADIE JUN NIMO ÑAÑA IMU JUN IKU MAFEREFUN». Y se le da la sangre de una gallina negra, dejando la cabeza arriba del Odu, cubriéndolo con las plumas de la gallina.

3. «BABA IWORI MEJI JUN IMU AKUKO LERI BOSHE DUN JA BABA IWORI MEJI». Y se le da un gallo negro, dejando la cabeza arriba del Odu, cubriéndolo con las plumas del gallo.

4. «BABA ODI MEJI ODIMO YERUNIFA JUN IKU ADIE AKUERI BABA ODI MEJI». Y se le da una gallina carmelita dejando la cabeza arriba del Odu, cubriéndolo con las plumas de la gallina.

5. «BABA IROSO MEJI JUN IMU EJA TUTU ORIBORO LILALA JUN IMU». Y se le da sangre de un pescado fresco junto con una gallina blanca, dejando la cabeza del pescado y de la gallina arriba del Odu, cubriéndolo con las plumas de la gallina.

6. «BABA OJUANI MEJI OYUE NI LI LEKUN JUN IMU OLORUN OSHANLA BOLEYE». Y se le da un guineo blanco dejando la cabeza arriba del Odu, cubriéndolo con las plumas del guineo.

7. «BABA OBARA MEJI OBARALA LALA OBONI BOYENIFA JUN IMU». Y se le da un gallo colorado, dejando la cabeza arriba del Odu, cubriéndolo con las plumas del gallo.

8. «BABA OKANA MEJI JUN IMU BEKUA OKANA KANA JUN IMU AYAPA». Y se le da una jicotea, dejando la cabeza arriba del Odu.

9. «BABA OGUNDA MEJI OGUNDA BOYENIFA IFA JUN IMU ODU ODUDUWA BEYE JEKUA». Y se le dan tres palomas de distintos colores dejando las cabezas arriba del Odu, y cubriéndolo con las plumas.

10. «BABA OSA MEJI WENI OLORUN OSAWENI SHANGO JUN IMU AYERENI IFA JUN IMU EYELE». Y se le dará una paloma negra, dejando la cabeza arriba del Odu, y cubriéndolo con las plumas de la paloma.

11. «BABA IKA MEJI IKANI KANI IFA ORUBAWA OGUN ORUBAWA OLOFIN JUN IMU JIO JIO». Y se le da un pollito, dejando la cabeza arriba del Odu.

12. «BABA OTRUPON MEJI BABA JEKUA EYENI BEYA IFA JUN OTRUPON BELELE JUN IMU». Y se le da un pollo jabao y un pato chiquito, dejando la cabeza del pollo nada más sobre el Odu, y cubriéndolo con las plumas del pollo jabao.

13. «BABA OTURA MEJI BEBEWA OLORUN BEBEWA AINA NI LELA EYENI AWO EGUN JUN IMU NI OLORUN». Y se le da una gallina jabada, dejando la cabeza arriba del Odu y cubriéndolo con las plumas de la gallina.

14. «BABA IRETE MEJI ENIFA ORUNMILA ENIFA OSUN ENIFA JUN IMU». Y se le da una gallina pintada y dos palomas blancas dejando la cabeza de la gallina y las de las palomas arriba del Odu, y cubriéndolo con las plumas de las palomas y la gallina.

15. «BABA OSHE MEJI OSHEBEBE AWO MADADA IFA JUN IMU ADIE APERI JUN IMU APUARO». Y se le da una gallina carmelita y una codorniz, dejando la cabeza de la gallina y de la codorniz arriba del Odu y cubriéndolo con las plumas de la gallina y de la codorniz.

16. «BABA OFUN MEJI ORAGUN MAFUN OLOFIN MAFUN IKU MAGUANI OSHE OBANISHEBORUN OBA NI OLORUN». Y se le da una gallina blanca y dos palomas blancas, dejando las cabezas arriba del Odu y cubriéndolo con las plumas; sobre Oragun va una cabeza de pescado fresco y otro ahumado.

Terminadas todas las ceremonias, se le enciende a cada Odu una vela, se cogen plumas de todos los animales, se tapa la atena y se canta: «BAWANI LORUN ENIFA BABA EJIOGBE ENIFA», repitiéndolo con cada uno de los mejis: Oyeku Meji, Iwori, Odi, Iroso, Ojuani, Obara, Okana, Ogunda, Osa, Ika, Otrupon, Otura, Irete, Oshe y Ofun. Entonces se dice: «BABA ÑEÑIRE NIFA ERIYE IFA AYIBI OLORUN AWANI SHANGO ODIKA MEDILOGUN ONIRE OLOFIN OGUN MEWA NI ODU MAWAO EMBIBILOWA AWO ODU ENI ADIFA OKOLUKOYE OLOFIN JUN IMU ABO». Al último que se le canta es al Odu Odi Ka, puesto en la atena, y se le da sangre de todos los animales que comieron los 16 mejis. El rezo anterior se hace al darle a todos los Odus un poquito de sangre del carnero junto con Ogun.

Para hacer esta ceremonia tienen que haber muchos awoses y hacerles una gran comida, y que coman todos. Todos los animales que se les dieron (cuerpo) a los 16 mejis se entierran enseguida. Cada Odu de la atena va tapado con una hoja de siempreviva (Ewe Dundun). Para hacer esta ceremonia, todos los awoses que participen tienen que tener la cabeza rogada con coco, cascarilla y manteca de cacao.

Después que se gasten las velas encendidas de los 16 Odus, se tiene preparado un gorro blanco grande, donde se echan todas las cabezas, las plumas, las hojas de siempreviva y lo que quede de las velas. Todo esto se envuelve en el gorro y lo lleva un Awo al río, y cuando lo echa dice: «IBU LOSA BEWUA IFA OLORDUMARE ORUN OYERUNLONA BEWA IFA ODU OLOFIN KONANIRE AWO ORUNMILA EBUADA NI LAYE IFA». Cuando el Awo regresa del río se le da un baño de hierbas alacrancillo y romerillo, y se le da una palma blanca a su cabeza junto con Osun.

15.Nació la premeditación, el ensañamiento y la alevosía

Había dos hermanos, y el mayor le tenía envidia al menor, por lo que lo maltrataba y lo vejaba constantemente. Vivían de la pesca, y cierto día el mayor invitó al menor a pescar, pues había premeditado el crimen: la muerte de su hermano. Salieron en una barcaza que él poseía y, cuando ya estaban lejos de la orilla, el mayor, con su odio ciego hacia aquel hermano de buenos sentimientos y buen corazón —todo lo contrario de él—, aprovechó un descuido y le dio a traición un golpe en la cabeza con un garfio, dejándolo sin conocimiento; y viendo que aún no estaba muerto, lo remató a golpes. El hermano mayor se sintió contento y seguro de haberse quitado del camino al que creía su peor enemigo, cuando era su propio hermano de sangre.

Pero un día, yendo por un camino donde había una Ceiba, encontró allí cerca el cráneo y el garfio con que había quitado la vida a su hermano. Asombrado, quedó inmóvil y temeroso, sintiendo un escalofrío por todo el cuerpo, de la cabeza a los pies, y al mismo tiempo oyó una voz que repetía varias veces: «En la tierra no hay justicia divina». Corrió hasta la orilla del mar donde estaba la barcaza —el mismo mar donde había tronchado la vida de su hermano— y allí vio los mismos objetos, el cráneo y el garfio, y escuchó la misma voz: «En la tierra no hay justicia divina». Empezó a decir cosas sin sentido, corría de un lugar a otro, y se volvió loco; y esa locura lo llevó a la muerte.

Ebó2 gallos blancos, 1 bate, 1 garfio, agua de mar, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, mucho dinero.

16.El reino de Yemayá

ADIFAFUN YEMAYA KONLA AYABA INLE ARIKU ABURE OSHUN YANYA OBINI ALE NI AWO ODIKA SHANGO GBOGBO ENI ODARA BELELE NI IFA GBOGBO ENI ARIKU BELELE ASHE OSHA MAYEBI IBU IROSUN OSHUN ADE NI AYABA GBOGBO ENI ARUN INLE IKU ILU YEMAYA KONLA SHON SHON AWO ODARA NI BELELE IFA KAFAREFUN SHANGO.

Yemayá era la Reina de un pueblo donde no se conocían la enfermedad ni la muerte. Tenía una hermana llamada Oshún, que vivía muy distante y de la que hacía mucho no tenía noticias. Aquella era la tierra Ariku Ire; Yemayá se llamaba Ibu-Konla y era la mujer de Orunmila, que en aquella tierra se llamaba Awo Odi Ka.

Un día se apareció Oshún pidiéndole ayuda a Yemayá, pues venía enferma de los pulmones y muy pobre. Yemayá le dio albergue y logró que Orunmila la registrara; le vio este odu, que era el de Orunmila en esa tierra, y Yemayá le hizo a Oshún todo lo que mandó Ifá y logró curarla de su enfermedad.

Al poco tiempo, Yemayá tuvo que ir a visitar una tierra distante y le dijo a Oshún: «Hermana mía, tengo que ausentarme del reino por algún tiempo, pero he decidido dejarte al frente del mismo hasta que yo regrese». Y añadió: «En este palacio tengo una fuente cuyas aguas contienen el secreto de la vida; de ella toman mis súbditos, y por esa razón no conocen la enfermedad ni la muerte. Todos ellos están autorizados por mí para el uso de esas aguas».

Cuando Yemayá se fue, Oshún empezó al poco tiempo a dar fiestas en el palacio, que se fueron convirtiendo en suntuosos bacanales; envolvió en ellos a Awo Odi Ka, logró dominarlo e hizo que él la apoyara en todos sus designios. Un día, Oshún prohibió a los súbditos seguir usando las aguas de la fuente, para que no se enteraran de sus continuas orgías. La gente de aquel pueblo, privada de aquellas aguas, comenzó a enfermarse y a morir.

Pasó por allí Shango y, al ver aquel desastre, comenzó a investigar y se enteró de todo, incluso de la forma en que Oshún había enredado a Awo Odi Ka. Entonces fue a buscar a Yemayá y le contó lo que ocurría en su reino. Yemayá emprendió de inmediato el regreso, y a la entrada del reino la recibió su pueblo; entonces empezó a bailar el zapateo y a cantar:

«IBORERE EYI BOREREO AGOLONA MIRAWA».

Y así, cantando y bailando, llegó a su palacio, donde, después de reprocharle a Oshún su actitud desleal y viciosa, la expulsó de su reino.

Ebó1 gallo, 1 gallina, agua de pozo, 1 tambor, 1 casita, todo lo que se come, mucho dinero.
NotaAquí se le da tambor a Yemayá. Ifá dice: su casa era gobernada por una mujer, que siempre se ocupó de mantener las reglas de higiene para el bien de ustedes, donde hasta inclusive el agua que usaban para tomar no estuviera contaminada, pero usted se separó de ella. Aquí la mujer puede haberse muerto o separado por las inmoralidades del esposo. Hoy la mujer que usted tiene en su casa es una viciosa y a todos los trata con desprecio y despotismo; no le interesan a ella los problemas de salud que usted está enfrentando, donde todo lo que tiene está sucio y abandonado, porque no le alcanza el tiempo para estar en la calle o en cosas ajenas a los problemas del hogar.

17.Donde los hombres adoraban a otros dioses que no eran Olofin

ODIKA AYALORUN OBANIFA ORUN AKIÑORO ORI IKI ONILA LAYE IROKO YAMANDA AGBARA YENI KOLAYE OYENIFA ORUNMILA ONIKA OMO AKIÑERO ODUDUWA ONI WESHE SHANGO OBA LELE KERELE ODUDUWA AYALORUN OBANIFA AWO ODIKA OTI MOKIO EWE LAYIRE ODUDUWA LAYIRE ODIKA OYIRE TEREYA OROKO AWO OLOFIN LAKETE AWO ODIKA ORUNMILA IFA NI LAYE.

En este camino, cuando Olofin trajo a los hombres por primera vez a la tierra, lo hizo en la tierra Akiñoro Orun: mandó a seis personas, cuatro hombres y dos mujeres, y se las mandó a Awo Odika Obanifa. Ellos se unieron después de algún tiempo y empezaron a tener niños, pero estos morían chiquitos. Entonces los hombres reclamaron a Olofin: «¿Por qué todos los niños se mueren? Si tú hiciste seis personas y nacieron niños que nunca viven, buscaremos otro Dios que permita que nuestros hijos vivan». El jefe de aquellos hombres era Awo Odika Obanifa, y ellos le dijeron: «Olofin es nuestro padre, pero necesitamos una cosa nueva que adorar también; debemos conocer el nombre de ese otro Dios».

Awo Odika Obanifa les respondió: «Tenemos que darle de comer a Ori Iku, que es el dueño de los secretos de esta tierra Akiñoro Orun». Cogió dos palomas negras y se puso en camino con ellos hasta la orilla del mar. Allí limpió la cabeza de todo el mundo y les dio las palomas a Ori Iku en la orilla, donde cantaba:

«EYELE NILEO EYELE NILEO AKEROLOYE EYELE NILEO FEFE LOKUN ORI IKU ORUN BAWA».

Entonces salió del mar una sombra grande que venía cantando:

«ARUN ORI IKU BABA MA MUKO FEFE LEKUN ORUN BABA MAMUKO».

Todos se hincaron, y Awo Odika les dijo: «Esta es la sombra de Orun, que ustedes querían conocer, y deben adorarlo a él». Entonces el mar echó a la orilla los restos descompuestos de un hombre, y Odika cogió un pedazo de carne del pecho del cadáver, le abrió un hueco, le amarró una soga y dijo a la gente: «Vamos a llamar a Shango para que nos jure». Y comenzó a llamarlo:

«SHANGO OTERUN MOWAYE AYALORUN OSINI OKAN ORUN LAYEO AGBA EGUN ORUN LAYEO BABA ORISAYE LAYEO.

A aquella tierra Akiñoro llegó Shango junto con Baba Odudua Orisaye; llegaron donde estaban todos hincados y les dijo: «Este es Orun, que es el zumbido que ustedes sintieron». Cogió awura ishu, lo puso en la orilla del mar, marcó Odika, y tomó un carnero y una carnera; se puso a comerlos junto con Orun y Oduduwa Baba Orisaye, y les dijo: «Orun es la sombra de los dueños de esta tierra antes que ustedes, y se volvieron Osha Egun. Este secreto se va a llamar Osha Egun Orun Imale». Entonces cogió la carne con huesos podridos de los restos y la metió en el secreto.

Oduduwa Baba Orisaye se puso a hablar con Odika y a explicarle por qué morían los niños en la tierra; Awo Odika se sintió muy preocupado e intranquilo, pero Oduduwa le decía que en la tierra las hierbas y los palos no tenían poder para mantener la vida. Entonces Awo Odika se puso a llamar a Shango, y este llegó y le dijo: «El secreto lo tiene Iroko». Cogió una gallina negra y se puso a llamar a Iroko junto con Awo Odika en la orilla del mar, donde llamaban:

«ONIKA ONIKA TEREYA AWO ODIKA SENEKO IROKO YAMANDA».

Entonces salió del mar Iroko, y en medio del mar Awo Odika le dio la gallina negra junto con Orun, y le cantaba:

«ORUN IROKO MASE ELE OSHA EGUN IROKO MAYA WA IEO».

La sombra de Orun volvió a cubrir aquella tierra, e Iroko le dijo a Awo Odika: «Olofin los mandó a ustedes a esta tierra, pero ustedes no han creído en él; por eso Orun ha venido, para que la gente sepa que a los que estuvieron aquí antes que ustedes también les faltó la fe. Por eso los árboles y las hierbas se están muriendo y no sirven como alimento. Lo que falta es un secreto que yo les voy a dar, pero para eso tiene que estar presente Shango: ve a llamarlo». Awo Odika se puso en camino con un gallo y un porrón de agua, e iba cantando:

«SHANGO MOKUOSO POYA IROKO ÑAÑA AWO ODIKA IROKO ÑAÑA SHANGO MOKUOSO ABINO POYA».

Shango, que oyó el canto y estaba con Osanyin, salió al paso; Awo Odika se hincó delante de él, le dio lo que traía, y Shango le dijo: «El secreto es otí, y Osanyin lo tiene». Osanyin, que estaba comiéndose el gallo junto con Shango, le llenó el porrón y le dijo: «Con esto le vas a dar vida a todas las hierbas y árboles, para que los hombres vivan; pero tienen que tener más fe en Olofin y acercarse más a él». Awo Odika regresó a la tierra Akiñoro Orun, comenzó a echar el aguardiente sobre los árboles y hierbas de la tierra, y cantaba:

«OSANYIN KUINI KUINI IFA MOGBA OLOFIN LAYEO GBOGBO EWE OSANYIN LAYEO OTI MOKIO AUBA OSANYIN KILODEO».

Entonces todos los árboles y hierbas revivieron, y con ellos Awo Odika comenzó a curar a todas las gentes, y los hijos ya no se morían. Osanyin y Shango le dijeron: «Tienes que hacer el secreto de Oduduwa Orisaye en la tierra, para que la gente lo adore junto con Olofin y Orun y se puedan salvar». Odika encontró lo que necesitaba: de los palos cogió cuaba negra, moruro y arabá, y de las hierbas, salvia y llantén, y enseñó a adorar a Oduduwa en aquella tierra. Después se puso en camino hacia donde estaba Olofin Elekete Mainshe Awo, y cantó:

«GANGA ELEKETE MAINSHE AWO OSANYIN OLUWE MANINSHE AWO».

Cuando llegó junto a Olofin, se hincó, le dio moforibale y le entregó 16 palomas blancas. Cuando Olofin se las comió, le tocaba la cabeza a Awo Odika Obanifa y le echaba la bendición, diciéndole: «Aunque los hombres adoren a otro Dios que no sea yo, tú les enseñarás que siempre tendrán que llamarme a mí, pues Orun es un poder muy grande y es mío. Para mis hijos en la tierra, y aquellos que puedan tener mis secretos, tendrán a Oduduwa y con eso vivirán, pero siempre tendrán que estar conmigo». Entonces Olofin, con lo que quedaba de aguardiente en el porrón, bañó a Awo Odika y le dio una paloma junto con su secreto y con Shango y Orun, mientras Awo Odika cantaba:

«BERELAYE LONI AYE BERELAYE LONI AYE EYE EYELE ODU NILE BERELAYE LONI LAYE».

Olofin le dijo a Awo Odika Obanifa: «Por el poder que te hemos dado para usar el aguardiente y darle la vida a la tierra, cuando a los demás les hagan daño, tú podrás usarlo y nada te pasará». Y Awo Odika quedó mandando aquella tierra de Akiñoro Orun con el poder de Orunmila y Olofin, por la virtud que Shango le dio.

Ebó1 carnero, gallo, gallina, paloma, muñeco, muchos huesos, muchos palos, muchos bichos, mucho ashé, aguardiente, manteca de cacao y corojo, miel de abejas, jutía y pescado ahumados, un pescado fresco, carne con hueso, velas, mucho dinero.

18.Nació la tumba: Yobo, la araña, y el conejo que venció a Ikú

IKU ADIFAFUN ALAKANTU ADIFAFUN JOROJORO OFO LEI TESHU YOBO SARE KAFEREFUN ORUNMILA.

En la tierra había un hambre espantosa, e Ikú, la muerte, era la única que cultivaba un gran campo de ñame. Había un hombre que comía más que cualquiera en la tierra y se llamaba Yobo. Este personaje fue a casa de Ikú a pedirle ñames, e Ikú le dijo: «Si me traes algo bueno todos los días, te llevarás dos ñames». Yobo salió al camino, se encontró con el cerdo y lo invitó a comer a su casa; cuando terminaron de comer se acostaron a dormir, Yobo le abrió la puerta a Ikú, y esta, con su guadaña, mató al cerdo.

Al día siguiente Yobo se encontró con el venado y le hizo la misma invitación. Pero resultó que el conejo era amigo del venado y fue a visitarlo; como no lo encontró en su casa, su familia le dijo: «Fue a casa de Yobo». El conejo llegó allí y preguntó por el venado; Yobo le dijo que no se encontraba, pero por una rendija de la casa el conejo vio la cabeza del venado en una cazuela, y se marchó al monte.

Al cabo de unos días, Yobo se encontró con el conejo y lo invitó a pasarse unos días en su casa, diciéndole que tenía muchos ñames robados a Ikú. El conejo le respondió: «No me trates de engañar, pues yo sé lo que tú hiciste con el cerdo y con el venado. Tú los traes para la casa para que después se los coma Ikú, y tú, como tienes un poder mágico, te conviertes en una araña; así entra Ikú a tu casa y solo ve a tus amigos engañados, los hace sus víctimas, y tú sigues comiendo y bebiendo de los demás».

El conejo, al ver la situación, fue a ver a Orunmila, pues sabía que tendría que vérselas con Ikú y con Yobo. Orunmila le hizo osode, le salió este odu, le marcó ebó y le indicó que se llevara al topo a su casa. La casa del conejo tenía una sola entrada, al frente; allí el topo abrió un profundo hueco, lo enredó con varillas de caña brava y hojas caídas de álamo, y le echó arena encima. El conejo fue entonces a ver a Oduduwa para decirle que había retado a duelo a Ikú, de día y no durante la noche, y Oduduwa avisó a Ikú del duelo.

El conejo se situó frente a su casa, con el hueco detrás. Cuando vio a Ikú, esta le dijo: «Acércate», y él contestó: «Acércate tú». Como el conejo era saltarín, saltó y le tiró un golpe a Ikú; cuando Ikú fue a devolvérselo, él retrocedió, y así sucedió varias veces. A la cuarta vez, cuando Ikú fue a devolver el golpe, cayó en el hueco y empezó a gritar. El conejo y todo el mundo gritaron también, pero de alegría. Entonces Oduduwa se acercó al hueco y le dijo a Ikú que saliera, pero esta se negó y añadió: «Viviré en este hueco, y así nadie verá más nunca la cara de mis víctimas». Por eso, cuando muere un hombre, se le entierra en un hueco: aquí nació la tumba.

Cuando el conejo regresó a su casa, descubrió la tela de araña sobre todos los árboles y vio cómo se escondía Yobo en forma de araña. Yobo lo agarró por las orejas, pero el conejo se soltó y siguió saltando por el camino hacia su casa, que era la de Obatala y Oduduwa. Al llegar, le dijeron delante de los demás animales: «Desde hoy el conejo será reconocido como el Rey del hueco, y todo el mundo, hasta Ikú, deberá respetarlo». Se firmó así un convenio con Ikú, siendo Odika el secretario de este pacto. Y Yobo, en forma de araña, se fue a hacer compañía a la tumba de Ikú.

Por eso el conejo, cuando se le da a Obatala, no se entierra. Además, vence a la muerte.

19.Nace Okumambo, la defensa de Shango

NI KUMON LERI OKUMAMBO ARAYE SHANGO KUKU OBAKANA OKUN NI LOSUN OSADO AWO ORUNMILA ODIKA ADIFAFUN OKUMAMBO ARAYE NI INSHE NI FUN LORUN.

En este camino, Shango era el Rey de la tierra de Oyo y el más poderoso de toda la tierra yoruba. Por eso tenía enemigos muy poderosos que, agazapados en las sombras, trataban de destruirlo. Shango se preparaba para ir a una guerra contra los chinos, y en esa guerra sus enemigos esperaban cazarlo. Entonces, como siempre, fue a mirarse con Orunmila, y en el osode le salió este odu, donde le marcaron ebó. Ifá le dijo que numerosos enemigos lo acechaban en las sombras para matarlo.

Orunmila le pidió uno de sus bastones para trabajarlo y hacerle un inshe: un arma terrible y poderosa que lo defendiera. Cogió el bastón kumon de sabicú que Shango llevaba en la cintura, le talló en la parte superior un gorila, lo barrenó y lo cargó con ero, obi, kola, osun naború, orogbo, cabeza de gallo, cabeza de codorniz, cabeza de jicotea y dormidera. Después lo lavó con atiponlá, prodigiosa, bleo blanco y peregún, y le dio de comer un gallo, cantándole:

«OSUN PON PON NI TI IGUI AJA OMI YO SAY OSUN PON PON»

Le puso encima el pellejo del cuello del gallo con sus plumas y se lo entregó a Shango, para que en la guerra sacara, además de su hacha, ese kumon, al que bautizó con el nombre de Okumambo. Le enseñó también el súyere que debía cantar al alzarlo en combate para vencer a todos sus enemigos.

Shango, ya avisado, preparó a todos sus ejércitos para la guerra. Cuando estaban en medio de la batalla y sus enemigos esperaban la oportunidad de matarlo por la espalda, Shango sacó de su cintura aquella maza rara y formidable, y la levantó hacia todos los lados cantando:

OBOGBOARAYESHANGO KOBO OKUMAMBO BURUKU KUMAMBOLA ESE FEVEDA

Todos los que eran enemigos de Shango caían fulminados por aquel poder: eran los enemigos que se ocultaban bajo el disfraz de amigos en su reino. Desde entonces, Shango usa esa arma o maza de guerra llamada Okumambo.

Ebó1 gallo, orogbo, hierba de Ifá, sabicú dormidera, jutía y pescado ahumados, manteca de cacao, mucho dinero.
OkumamboEs un bastón de sabicú que en la empuñadura se le talla la cara de un gorila; éste se barrena y se carga con ero, obi, kola, osun naború, orogbo, cabeza de gallo, cabeza de jicotea, cabeza de codorniz, dormidera. Después se lava con hierba atiponlá, bleo blanco, peregún y se le da de comer un gallo, cantándole: «OSUN PON PON OSUN PON PON NI TI IGUI AJA OMI YO SAY OSUN PON PON».

20.La lección de Ogun al hijo de Shango

Había un hombre, hijo de Shango, al que su padre no pudo aguantar más, porque sabía mucho y quería saber más. Entonces se lo entregó a Orunmila para que recibiera un buen consejo, con la condición de que para todo tenía que contar con Shango; de lo contrario, él daría las quejas a Eshu y a Ogun.

A ese hombre le gustaban mucho las mujeres ajenas, y un día se metió groseramente con una hija de Oshún que era mujer de Ogun. Ella se lo contó a su marido, y Ogun empezó a vigilarlo. Un día, la mujer de Ogun fue a la plaza a comprar ñame, calabaza y plátano, y allí llegó de nuevo el hijo de Shango a molestarla, tratando de agarrarla por el brazo. En eso llegó Ogun, y el hijo de Shango, al verlo, le mostró un collar de su padre y le dijo en tono de fanfarronería: «Mi padre es Shango, es Rey, y yo, como soy su hijo, soy Príncipe».

Ogun pensó: «Este es el que Shango me dijo», y le preguntó: «¿Por qué te metes con las mujeres de los otros hombres?». A lo que el hijo de Shango contestó: «Defiéndete tú, viejo sucio, si puedes». Acto seguido, Ogun sacó su machete. El hijo de Shango salió corriendo a la vista de todas las mujeres, corriendo más que un venado; en su loca carrera, viendo que Ogun lo seguía, llegó a un monte, se enredó con los bejucos de las calabazas que estaban sembradas y cayó al suelo gritando: «¡No me mates, no lo voy a hacer más! Desde hoy respetaré a todas las mujeres y hombres del camino».

21.La realidad humana

ODI KA ABITI ABEYILORUN ADIFAFUN IFA LODAFUN EGUN EMI SHENI ODARA OYU MINI OSI ODE ORUN ADIFAFUN UN SORO OSHABEYE LODAFUN ORUNMILA MAFEREFUN ESHU.

En este camino, Odi Ka era hijo de Oduduwa y trabajaba mucho con Oshabeye, que era el nombre de Shango en la tierra de Odi Ka. Era un hombre que, dados sus conocimientos de hechicería, acostumbraba solamente a realizar shinshe ofo leri, para ser el único que reinara en la tierra. Por esa razón, todos los awoses se quejaban ante Olofin y Oduduwa de su actitud. Eshu, que era amigo de Odi Ka, le comunicó lo que estaba ocurriendo, y este, enterado de la situación, se hizo osode y se vio este odu, donde Egun le avisaba que querían observar su proceder.

Por esos días, el hijo de Oshabeye estaba enfermo y necesitaba los servicios de un hechicero. Odi Ka se ofreció a brindarlos de manera gratuita y le salvó la vida al muchacho; además, resolvió los problemas de algunos de sus semejantes sin interés monetario alguno.

Al ver todo aquello, Oshabeye fue adonde estaba Olofin y le hizo saber lo siguiente: «Baba Odi Ka es de naturaleza un poco alocada y hace maldades, pero también sabe hacer el bien: ha curado y aliviado las penas de muchos de sus semejantes. Y como usted hizo a cada cual como es y diferente a los demás, es de la naturaleza de Odi Ka hacer un día el bien y otro un mal, y así debe ser mientras esté en la tierra». Comprendiendo Olofin que era verdad todo lo que decía Oshabeye, sentenció: To Iban Eshu.

22.Las dos cabezas y la maldición de Orishaoko

En la tierra Awari Akua Mima, Orishaoko, que era su Rey, vivía muy contento junto a todos sus hijos, a los que dirigía en todas sus actividades, tanto religiosas como profanas. Un día llegó a esa tierra Baba Odi Ka, que era Awo, y empezó a adivinarles con Ifá a los hijos de Orishaoko. Al principio todo marchaba bien, pero al ver Odi Ka al awo que Orishaoko tenía como adivino, le entró la ambición y el deseo de quedarse como único adivino y convertirse en el Rey de aquella tierra. Comenzó entonces una actividad de traición contra Orishaoko, y a causa de ello la envidia y la tragedia empezaron a vivir en la tierra de Awari Akua.

Viendo Orishaoko que todo lo que sucedía en su tierra se debía a la ambición desmedida de Odika, lo maldijo diciéndole: «Que tus manos solo hagan estrago y destrucción en todo lo que toquen». Y acto seguido lo expulsó de su tierra, sentenciando: «Solo a cuenta de tu salud podrás volver a entrar a esta tierra».

Odi Ka se fue a una tierra cercana, adonde había llegado la noticia de su fama como adivino. Pero cuando comenzó a adivinar allí, todo le iba mal, y lo que sus manos tocaban se ponía ofo y se moría. Mientras tanto, Orishaoko, en su tierra, cantaba todos los días delante de sus poderes:

«BABA ODIKA TANISHE OROFUN ENI IKU DEDEO OFOLELE WANMARI TOKU».

Awo Odi Ka fue perdiendo popularidad, todo el mundo empezó a hablar mal de él y en ninguna tierra lo querían. Un día llegó a la tierra Inik Onika, que estaba a la orilla del mar, buscó un lugar solitario donde nadie lo viera, puso su Ifá en la arena y allí se arrodilló, llorando y rogando a Olofin y a Wamale que lo ayudaran, pues ya no tenía tierra ni casa donde vivir. Entonces vio cómo una cabeza salía del agua y lo llamaba con este canto:

«BABA ODIKA ORI IKU EGUN OBA KUA KUA LERI OMOFA ODIKA».

Odi Ka deseó llegar hasta aquella cabeza, pero no podía entrar en el agua porque no sabía nadar. La cabeza le dijo: «Yo soy Ogbe Tua, pero tienes que sacarme del agua; yo soy el poder de Oduduwa». Eshu, que estaba cerca, le dijo: «Levanta tu pierna derecha», y cuando Odi Ka la levantó, Eshu le dio un golpe en ella y él metió el pie en el agua. Después le dijo: «Levanta tu pierna izquierda», y le dio, diciendo:

«AWETO LIRE ETE NIRE AWO ODARA AWO NI ESE OTUN AWETO LIRE ETE NIRE AWO ODARA AWO NI ESE OSI».

Entonces Odi Ka se vio dentro del agua y pudo acercarse a la cabeza, mientras Eshu le gritaba desde la orilla: «No entres en el mar más allá de cuando el agua te llegue a la altura de la rodilla; ahí te paras y llamas para que se acerque a ti». Cuando el agua le llegó a la rodilla, se detuvo y comenzó a llamar a la cabeza cantándole:

«ERI OGBE TUA ANO OLOLO BABA OLOKOSO LERI EGUN ONOFA OLORO GAN GAN».

La cabeza se acercó y Odi Ka la cogió; cuando la sacaba del mar, salió de entre las aguas otra cabeza que le dijo: «Oiga, junto con esa estoy yo aquí, pues somos iguales: yo soy Baba Ejiogbe». Awo Odi Ka sacó las dos cabezas y las llevó a la arena, y allí la segunda dijo: «Yo soy la representación de Olofin, y junto con esa otra, Ogbe Tua, vivimos juntas». Odi Ka les dio enseguida sangre de paloma blanca y las metió dentro de su sopera de Ifá, y ellas le dijeron: «De ahora en adelante, siempre que hagas algo en la tierra, hazlo a nombre de nosotros, Ogbe Tua y Ejiogbe; con nuestros nombres podrás vivir y seguir siendo alguien en la tierra, y así no te menospreciarán como han hecho hasta ahora».

Odi Ka comenzó a trabajar apoyado en los nombres de Ogbe Tua y Ejiogbe, que le dieron el poder de amortiguar la maldad que él mismo, por avaricia, se había fraguado y que siempre le alcanzaba por la maldición de Orishaoko, cuya tierra sabía que solo a cuenta de su salud podía volver a visitar. Así pudo Odi Ka mejorar su suerte.

Ebó2 palomas, 1 gallo, 1 muñeco, 2 cabezas, arena de mar, telas colores, todo lo que se come, mucho dinero.
InsheAwo Odi Ka tiene que mantener en su Ifá dos cabezas hechas de palo moruro que estarán cargadas con los siguientes ingredientes: hay que ofrendarle un gallo a Egun Ara y se recoge un poco de sangre en una jícara para las cabezas. Después se llevan las dos cabezas de palo moruro a la playa y se introducen en el mar, y después de un rato se sacan y se llevan para la casa. Después se le sacrifica a cada cabeza una paloma blanca, a las cuales se les deja lo que tienen en el buche, la molleja, las cabezas, los corazones, las patas y las puntas de las alas; se ponen a secar y se reducen a polvo, junto con la sangre de la jícara del gallo de Egun, y se le agrega: cabeza de codorniz, de guineo, tiñosa, murciélago y de guabina, ero, obi, kola, osun naború, obi motiwao, Imo de Oshún, ikin chiquito y cabeza de carnero de Shango. Con todo esto se cargan las dos cabezas, se sellan y se lavan con omiero; antes de sellarla, a la cabeza que va en la mano mayor se le reza iyefá rezado de Ogbe Tua, y a la otra se le reza el iyefá de Ejiogbe, y va a vivir en la mano menor. El omiero se prepara con 16 hierbas de Oduduwa, y come junto con Oduduwa y Olofin 16 palomas blancas; después viven dentro del Ifá del Awo y comen gallinas con Olofin y Orunmila.
NotaEste es un Odu que se retira por el poder maléfico y destructivo que lleva encima. Es Odu de problemas de justicia y persecución. El Awo dueño de este Ifá, en las consagraciones de Ifá, bajo ninguna circunstancia en Atefá deberá pintar su Odu en la cabeza del Alawo, sino que pone Ogbe Tua y Ejiogbe, para no causar maldiciones sobre el Alawo. Al Awo Odi Ka no le deben faltar nunca Oduduwa y Olofin para vivir en el mundo, y nunca deberá darle Orishaoko a nadie, pues de lo contrario tendrá que hacer muchas ceremonias para quitarse la maldición de este Santo.

23.Cuando Elegba reclamó su derecho

Elegba fue a casa de Ejiogbe a reclamarle su derecho sobre la vivienda. Ejiogbe le contestó que no hacía pacto con él, porque todas las posiciones ya estaban dadas por Olofin. Elegba se dirigió entonces a la casa de Olofin y le contó su problema, y Olofin le respondió: «Vuelve a reclamarle a Ejiogbe tus derechos». Elegba regresó en busca de Baba Ejiogbe, pero se encontró con Baba Oyeku Meji, y al reclamarle, este le dijo lo mismo que antes le había contestado Baba Ejiogbe. Elegba volvió donde Olofin a quejarse de nuevo, y Olofin le preguntó: «¿Dónde están tus facultades y los poderes que yo te he otorgado? Haz uso de los mismos, para que te respeten y consideren».

Elegba regresó, entró en la casa y, utilizando sus poderes, fabricó un shishiriku en el patio, junto a la mata de yagruma. El shishiriku brincó desde la mata, comenzó a formar tremendo ruido y alboroto, entró en la casa y formó una gran revolución, donde todos se asustaron. Olofin mandó a buscar a Elegba y a Ejiogbe y le preguntó a este último: «¿Cuál es la posición de Elegba en la casa?». Ejiogbe le contestó que la misma: detrás de la puerta. Y Olofin sentenció: To Iban Eshu.

24.La maldición de los hijos

ODIKA ADIFAFUN OMOLOGU ATATA BIRAKUN OMODE MERIN OKUNI ABO AWO GBOGBO YONO OLOFIN ELEJE GONOFO ZAMBETO LODAFUN PAKOKO INLE OMO MERIN YEWA HUKA LODAFUN AFAFA ORUNMILA BOKONO.

En la tierra Akiologan vivía un bokono llamado Odi Ka, enamorado de una princesa real que vivía a la orilla del río; se llamaba Hila y era hija de Yewa. Odi Ka estaba perdidamente enamorado de aquella hermosa princesa, e hizo caso omiso de la advertencia de su itá del odu de Ifá, donde se le decía que no podía tener relaciones con la mujer de los cuatro puntos cardinales de aquella tierra, por estar maldecida por el espíritu ancestral de la misma tierra, que se llamaba Gonofo.

De los amores de Odi Ka y la hija de Yewa nacieron cuatro hijos, que eran tohoxu, es decir, anormales, y tenían los ojos saltones. Odi Ka, al ver aquello, se abochornó y repudió a Orunmila; pero la maldición de Gonofo ya los había alcanzado, y él tuvo que ir a casa de Olofin a pedirle ayuda para sus hijos. Olofin le dijo que tenía que abandonar su mala conducta para que la maldición de Gonofo no siguiera extendiéndose a sus otros hijos, y le entregó a Pakoko Kuyito, que era el guardián nocturno de Odi Ka, para impedir que la maldición siguiera operando sobre sus hijos, pues Gonofo trabajaba sobre el semen de Odi Ka, y así este solo podía engendrar fenómenos.

Odi Ka preparó las cuatro cazuelas para darles de comer a los cuatro puntos cardinales, desagraviarlos y así poder suavizar la situación de sus hijos.

Ebó4 palomas, 4 cazuelas de barro, mariwo, todo lo que se come, demás ingredientes, mucho dinero.
NotaEl trabajo se hace sobre 4 cazuelas; cada una lleva 1 muñeco que se carga con: cabeza de murciélago, de lechuza, de sijú, de siguapa, ero, obi, kola, osun, obi, edun, ilekan; éstos se cubren con mariwo y se le da una paloma.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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