Odi Sa (Odi Osa) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Odi

Odi Sa

Odi Osa

«Mientras el mundo sea mundo, tú serás la reina de todas las aguas dulces».
I II · II I · II I · I I
Palabra sagrada

Rezo de Odi Sa

Rezo

ODI SA ODI MAYERE AYAYA LEKUN LEYERE YALODE MAMAWA OMO IYA WAYERE OMO OSHUN GUERE YALODE BABINO OMO OSHUNGUERE FUMI SHEPE OSUN GUERE OUN LONI ARA ILE YEMAYA IRE ASHEGUN OTA LESE YEMAYA.

Canto del signo

Súyere de Odi Sa

Súyere

Odi Sa Yemayá Omo Yalode Yemayá Oshún Iya o Oshún Guere.

Fundamento

En este odu nace

  • Nació atefar con ORUNMILA al sacar la letra del año.
  • Nació darle de comer a todas las posiciones para la letra del año.
  • Nació el resucitar a los muertos con el IRUKERE.
  • Aquí el fuelle fue esclavizado a la fragua.
  • Es un Odu de falsedad y de engaños.
  • La mujer se casa sin querer al hombre.
  • Habla OSANYIN.
  • Se le da carnero castrado a YEMAYA, para resolver problemas.
  • ODI SA es el Odu del ahorcado.
  • Habla de la maldición de la madre por algo mal hecho.
  • Hay algo que recibir de OLOKUN.
  • Hay un EGUN que lo protege y se llama FRANCISCO.
  • Se le canta al Ángel de la Guarda.
  • Es un IFA de espiritismo.
  • Las mujeres llevan a la sepultura al hombre.
  • No se come quimbombó, malanga ni frijoles colorados.
  • Habla del hombre que estaba robando.
  • Habla de la caída del miembro.
  • Se recomienda el baño de EFUN.
  • Habla ALUBODE, el guardián de las puertas del Cielo.
Naturaleza del signo

Descripción del odu Odi Sa

Odi Sa ocupa el lugar número 70 en el orden señorial de Ifá. Es un signo que habla del desasosiego y de la tendencia de la persona a rehuir sus responsabilidades: las presiones de la vida diaria terminan provocándole trastornos emocionales.

Es un odu de falsedades, de engaños y de esclavitud. Quien lo tiene ha sido víctima de hechicerías o de la ambición desmedida de otros, y de ahí se derivan varias situaciones que este signo retrata. Aquí un hombre, perdidamente enamorado de una mujer, la ha trabajado para que viva con él en contra de su voluntad, o sucede lo mismo a la inversa. Aquí también un hombre habilidoso convivió con una mujer allegada a su familia —entenada, prima, sobrina o hermana— y, para librarse del bochorno, la trabajó para que se fuera a vivir con otro al que ella no ama. Y aquí, igualmente, la mujer se pone a vivir con un hombre sin quererlo, solo por el interés de su posición o de su dinero.

Por este odu se le da a Yemayá carnero capado para resolver grandes problemas. Odi Sa es el odu del ahorcado y señala impotencia. En este Ifá habla muy fuerte Osanyin.

Se manda a despojar la casa con verdolaga y espanta muerto (Aberikunló), y en caso de enfermedad grave se indica el baño de EFUN o MEWA. Cuando este odu se le ve a una obiní, su marido lleva más de quince días sin tocarla.

Este signo habla de mayores familiares difuntos a los que hay que darles de comer, y marca maldición de madre por algo mal hecho o por malos comportamientos. La persona regida por este odu tiene tres Eguns a los que debe controlar.

Odi Sa tiene la virtud de resucitar a los muertos por un pacto que existió con Ikú; ese secreto consistía en dos colas de caballo, una blanca y una negra. Este es el Ifá de la resurrección, donde Orunmila entraba en un cuarto con un individuo que cargaba un saco y, con los rabos de caballo y las hierbas, resucitaban al difunto.

Aquí hay que cuidarse de que alguien esclavice a la persona y después no pueda quitarse esa esclavitud de encima. También debe vigilar dónde defeca, pues con el excremento la trabajan y la enferman. Se prohíbe hacer favores, porque puede quedar amarrado. Se le aconseja a la persona tener calma y serenidad, para que no pierda.

Este odu habla de alguien más poderoso que la persona, que le tiene envidia por su posición de trabajo o social y que no descansará hasta destruirla: hay que hacer ebó para poder vencer a ese enemigo. Por este signo siempre hay un invertido o una invertida que vive con la persona a través de cañona o sodomía, y esa persona visita la casa después de las dos de la tarde.

Odi Sa prescribe atefar con Orunmila al sacar la letra del año y orienta darle de comer a todas las posiciones. Aquí habla Alubode, el guardián de las puertas del Cielo.

La voz del signo

Aquí habla

  • OSANYIN
  • ORUNMILA
  • OLOFIN
  • OSHUN
  • EGUN
  • OLOKUN
  • YEMAYA
  • ESHU
  • ALUBODE
  • OSHOSI
Enfermedades que aquejan este odu

Impotencia, enfermedad de las vías digestivas, situaciones mentales (producto de espiritualidades), problemas hepáticos, y en la sangre.

Ewe del signo

Hierbas del odu

  • Orozus
  • Botón de oro
  • Romerillo
  • Bleo blanco
  • Dormidera
Trabajos del signo

Relación de obras del odu Odi Sa

Para despojar la casa

Con verdolaga y espanta muerto, humo de tabaco y aguardiente.

Para un enfermo grave

Se le dará el baño de EFUN o MEWA.

La voz del oráculo

Dice Ifá en Odi Sa

  • Que Ud. es una persona de mucha atención, pero de poco asiento, todos sus asuntos se quedan a medias.
  • Ud. tiene unos amigos que piensa que ellos le han de servir, y esos son los primeros que le virarán la espalda cuando más apurado esté.
  • No suba escalera y si es de imperiosa necesidad, súbala despacio y agárrese del pasamano, no se vaya a caer de un resbalón y se rompa una pierna.
  • Ud. tiene que tener cuidado con una cosa que va hacer.
  • Ud. mismo tiene la culpa de lo que pasa, haga rogación para que recupere lo perdido.
  • A Ud. le escasea el dinero.
  • Tenga cuidado con las mujeres, lo van a llevar al otro mundo.
  • No mande a nadie que se acueste en su cama.
  • Su suerte no está donde Ud. trabaja.
  • A Ud. le gusta robar y es porfiado.
  • Ud. está impotente.
  • Ud. quiere dar un viaje.
  • Ud. está escogiendo a una persona.
  • Tenga cuidado con una separación dentro de la familia.
  • Ud. tendrá un gran adelanto y se le presentará un enfermo.
  • A Ud. le viene una suerte por el mar, MAFEREFUN YEMAYA.
  • Ud. deberá tener cuidado con los brazos o piernas, o padecer del estómago.
  • Ud. quiere tener su mente fresca.
  • Ud. y su mujer siempre están peleando y han querido separarse los dos y por causa del hijo no lo han hecho; si ella se va no vuelva más con ella, que Ud. de otra manera tendrá otra mujer y más hijos.
  • Ud. le pide a los Santos que le arreglen sus cosas.
  • No diga más que sabe, porque ahí está su pérdida.
  • Ud. tiene que tener ELEGBA para evitar una vergüenza.
  • Su verdadera mujer anda por el mundo y Ud. la estuvo persiguiendo.
  • Ud. tiene que tener cuidado no lo amarren o lo roben y tenga que salir huyendo.
  • Viene una mujer enferma y que está pasando trabajo.
  • Tiene que recibir a ORUNMILA y después YOKO-OSHA, para que se cure y prospere.
  • Ud. es espiritista.
  • Ud. no puede hacer favores.
  • Ud. no puede comer quimbombó, malanga ni frijoles colorados.
Sabiduría del signo

Refranes de Odi Sa

  • Estire la mano hasta donde alcance.
  • Bibijagua, carga lo que puede.
  • Ojo por ojo y diente por diente.
  • Dos leopardos no pueden morderse uno a otro en la cabeza.
  • La cabeza de un cadáver, no puede curar.
  • Lo que se fue vuelve.
  • Cúrame y has un premio de mí.
  • Acostarse en una pequeña estera, vale más que acostarse en la tierra.
  • Ayer fue ayer, mañana será mañana, hoy bebe y come.
Las historias del signo

Patakíes del odu Odi Sa

1.Los Shishirikú

Un padre anciano vivía únicamente con su hijo, ya hombre, y un día le habló así: él estaba viejo y podía morir en cualquier momento, pero antes quería verlo casado, para no dejarlo solo en el mundo y poder morir tranquilo. El hijo respondió que, para cumplir ese deseo, debía emprender un largo viaje hasta encontrar a la mujer que sería su esposa. El padre lo dejó partir con un solo consejo: cuando en el camino tuviera hambre y quisiera comer, que nunca lo hiciera donde se cruzaran los caminos; que eligiera un lugar retirado, donde nadie lo viera.

El joven salió lleno de alegría. Tras una larga jornada llegó a un paraje pedregoso y escondido, perfecto para seguir el consejo paterno, pero no le convenció y prefirió sentarse a comer en otro sitio cercano, cuya sombra lo invitaba a descansar. Allí comió sin reparar en que aquel lugar era, precisamente, el cruce de dos caminos. Pronto pasó un Shishirikú que, al verlo comiendo, le preguntó a dónde iba. El joven contó que iba a casarse con una hermosa muchacha del pueblo vecino, y el Shishirikú replicó que él también iba a casarse. Siguieron juntos el camino, pero al llegar al pueblo de la novia, el Shishirikú desapareció sin que nadie lo notara.

Al joven le hicieron un gran recibimiento y, llegado el día fijado, se celebró la boda. De regreso a su pueblo con su mujer, tuvo la despreocupación de volver a comer en el mismo lugar donde había encontrado al Shishirikú. Cuando empezaron a comer, este se le presentó otra vez, pero ahora rodeado de una gran cantidad de los suyos, que intentaban robarle la mujer. Espantado y sin auxilio de nadie, el joven no sabía cómo salvarla, hasta que acertó a pasar por allí Osanyin, quien le preguntó qué le ocurría. El joven le contó su odisea y la desobediencia al consejo de su padre, mientras el Shishirikú que había sido su compañero reclamaba: él también iba a casarse con ella.

Osanyin prometió arreglar el problema y, dirigiéndose a los Shishirikú, pidió que uno de ellos fuera a buscarle agua al río en una calabaza, porque tenía mucha sed. El enviado, por más que lo intentaba, no lograba llenarla, pues la calabaza estaba rota. Uno por uno fueron enviados todos al río y, uno por uno, ante la imposibilidad de llenarla, huyeron despavoridos y muertos de miedo, hasta que quedaron solos Osanyin, la mujer y el hombre. Entonces Osanyin le dijo al joven que no temiera y regresara a su casa; le entregó unos polvos para soplar si se encontraba con otros, con lo que nada podrían hacerle, y le mandó grabar esto en su memoria: quien quiera tener vida larga no desprecia la palabra de su padre ni el consejo del viejo. Así procuró hacerlo aquel joven durante su larga vida.

Ebó1 gallo grifo, una jicotea, agua de río, 1 calabaza, tierra de un cruce de camino, hierba dormidera, medida de la persona, cintas de colores rituales, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, manteca de cacao, cascarilla, mucho dinero.
NOTA: Después que se termine el EBO, el gallo grifo y la jicotea, hay que dárselos a OSANYIN.

2.Cuando Yemayá recogió a Oshún Guere

REZO: ODI MAYERE AYAYA LEKUN LEYERE YALODE MAMAWA, OMO IYA WAYERE OMO OSHUN GUERE YALODE BABANU OMO OSHUN GUERE FUMI SHEPE OSHUN GUERE UNLONI ARA ILE YEMAYA IRE ASHEGUN OTA LESE YEMAYA.

Aquí es donde la madre es egoísta con sus hijos y donde ellos pasan trabajo, pues los bota de su casa a causa de la conducta. Oshún tenía una hija llamada Oshún Guere, de carácter muy alegre y divertido, que se trataba con todo el mundo. A consecuencia de esa conducta, un día Oshún la botó de la casa. Oshún Guere se marchó llorando por la pérdida de su madre y de su hogar, y por el bochorno tan grande que su iyare le había hecho pasar, y en su llanto iba cantando:

YEMAYA OMO YALODE YEMAYA YEMAYA OSHUN IYA OMO OSHUN GUERE YEMAYA NI OLONA MASEKU YEMAYA.

Yemayá oyó aquel canto y le salió al camino. Al verla llorar y escuchar lo que decía, le preguntó qué le pasaba, y Oshún Guere se lo contó todo. Yemayá la invitó a su casa y ella aceptó. Yemayá vivía en una casita de piedra junto a una laguna, adonde la gente del pueblo iba a buscar agua bendecida por ella. Al llegar le dijo: de ti se está hablando desde la cabeza hasta los pies, y eso me da mucha pena y bochorno; quédate aquí conmigo y date cinco baños con estas hierbas: granada, abre camino, orozus, siempreviva, imo de Oshún, romerillo y botón de oro, con miel de abejas y aguardiente. Oshún Guere así lo hizo.

Pasados unos días, Yemayá le pidió que le cuidara la casa mientras viajaba a la tierra de Ife Awadó, y le indicó que, cuando escuchara a alguien llamar «Iyá», respondiera «Modupue», pues sería alguien que venía a buscar agua de la laguna. Yemayá se marchó, pero en lugar de unos días tardó cinco años en volver. A su regreso le hicieron un recibimiento apoteósico, con una gran manifestación que la acompañó hasta la entrada de su casa, donde la esperaba Shangó con su batá. Tan pronto llegó, Shangó empezó a tocar Agolona, y esa fue la primera vez que Yemayá bailó su zapateo, mientras Oshún Guere permanecía de rodillas.

Cuando terminó, se abrazaron, y Yemayá encontró a una Oshún Guere distinta de la que había dejado cinco años atrás: con el pelo largo y suelto, más hermosa, seductora y atractiva que nunca, pero convertida en una señora de respeto que había sabido ganarse la estimación del pueblo. Al ver ese cambio y la tranquilidad en que vivía, le dijo: «Hija, toma posesión de mi casa para toda la vida, yo viviré en el pueblo». Y añadió: «Mientras el mundo sea mundo, tú serás la reina de todas las aguas dulces».

Entonces Yemayá cogió dos gallinas carmelitas y se las llevó a Oshún. Cuando esta preguntó por el obsequio, Yemayá respondió: esto es por la falta que tu hija Oshún Guere cometió contigo, para que la perdones y le des la bendición; ten en cuenta que los hijos no salen iguales a los padres.

Ebó2 gallos, agua de mar, hierba granada, tela de colores, tierra de la casa, 2 gallinas carmelitas, 2 palomas, agua de la laguna, un tambor, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, hierbas: Orozus, Siempre viva, Imo de Oshún, Romerillo y Botón de oro, mucho dinero.
NOTA: Antes de darle las gallinas a OSHUN, hay que poner una jícara con miel de abejas y manteca de corojo. Se le da sangre a la jícara. Esta jícara y las cabezas de las gallinas se llevan al río.
Ebbó (otra versión)Akukó meyis, eyele, adie meyis, omí ilé Olokun, ewo, oñi, leke, bogbo asho, eku, ella, awado, epo, orí, efun, omí Odo, Ilú okan, atitan ilé, oti, ewe Oragun, ewe dundun, ewe fin, Romerillo, imo Oshún, opolopo owo.

3.La mujer difunta

Había un hombre que vivía enamorado de su mujer, al extremo de que era la única en su vida, sin darse cuenta de que ella no lo amaba: solo permanecía a su lado por el desenvolvimiento económico que él tenía.

Un día la mujer murió, y el esposo, muy apresurado, la sepultó en su propia casa, levantándole una valiosa tumba en forma de caballete. El hombre se lamentaba de su mala suerte por haberla perdido y, como le resultaba imposible vivir sin ella, decidió morirse también; para lograrlo, se alimentaba únicamente de raíz de yuca. A todas horas del día la llamaba y le imploraba a la muerte, Ikú, que viniera a buscarlo para unirse a la difunta.

Tanto llamó a la muerte que un día esta se le presentó y le advirtió: esa mujer por la que tanto sufres y lloras nunca te quiso; déjala tranquila. Pero él insistió en que deseaba verla y hablarle, y siguió llorando. Ante esa situación, la muerte le indicó: coge un rabo de caballo blanco y otro negro y hierbas, y llámala a las doce de la noche, para que hables con ella.

El hombre así lo hizo, y de inmediato se presentó la mujer, que le dijo: yo nunca te quise; te ruego que me dejes descansar tranquila y que rehagas tu vida buscando una mujer que te quiera. Te pido perdón por haberte engañado durante tantos años, pero en recompensa te dejaré una fortuna. Tras ese diálogo, la mujer le señaló un lugar de aquella mansión, recomendándole que buscara bien allí, y desapareció al instante. Al día siguiente el hombre se puso a buscar y encontró un gran tesoro.

4.El mono y el tigre

REZO: ADIFAFUN EDUN INSHENI EKUN OPA LERI OGU ORUBO OKOFA LODAFUN OSHOSI.

El mono, Edun, trabajaba en un comercio. Un día pasó por allí el tigre, Ekun, y al verlo trabajando pensó: si este trabaja aquí, por qué yo no, si tengo más capacidad que él. Fue a pedir trabajo, pero no se lo dieron. Desde ese momento, cada vez que veía al mono lo amenazaba de muerte, y un día le anunció que se pararía en la esquina para matarlo cuando pasara.

Muy asustado, el mono se subió al techo del comercio, vigiló desde allí los movimientos del tigre y, en cuanto tuvo el momento, se fue directo a casa de Orunmila, quien le hizo osode, le vio este odu y le advirtió: tienes que limpiarte todos los días y atender tus consagraciones, pues de lo contrario tu enemigo no descansará hasta verte muerto. Orunmila le marcó el ebó y le indicó botarlo después en el monte.

Cuando el mono llegó al monte a poner el ebó, se encontró con un cazador que se lamentaba de no cazar nada por su mala suerte. El mono le contó que en la esquina de su trabajo había un tigre amedrentando a todos los trabajadores, incluido él mismo. El cazador, por las orientaciones del mono, llegó primero que el tigre y, cuando este se presentó confiado, le disparó y lo mató. Así se acabaron los sufrimientos del mono.

Ebó1 gallo, 3 palomas, 3 flechas, ropa de su cuerpo, pelo de mono, pelo de tigre, todo lo que se come, mucho dinero.

5.El gavilán

REZO: ADIFAFUN ASHA EIYE OLE ARA OKO ADIE, EYETE, JIO JIO, ABITI OLE LODAFUN ORUNMILA.

El gavilán, Asha, bajaba todas las noches a robar en las jaulas de los campesinos las gallinas y palomas que estos criaban. Los campesinos se unieron y acordaron ponerle una trampa: una jaula con muchos pichones de palomas y gallinas, para atraparlo y matarlo cuando entrara.

Un día en que tenía mucha hambre, al ver tantas aves juntas, el gavilán bajó sin percatarse y se metió en la jaula, que al momento quedó rodeada por todos los campesinos de la zona, armados de escopetas. No le tiraban por miedo a matar a los pichones, así que se dispusieron a esperar a que saliera.

El gavilán, al verse rodeado, no perdió la calma ni la serenidad, sino que se puso a pensar cómo salir airoso de aquella situación. Como era de color blanco, esperó a que fuera bien de noche, y en esa espera recordó que en un osode Orunmila le había dicho que hiciera ebó para no caer en una situación así. Rápidamente se acordó del ebó, cogió una de las palomas y se la dio a su cabeza, marcándose con ella todo el cuerpo, hasta quedar de color rojo y blanco. Cuando los campesinos abrieron la jaula para cogerlo, como no lo reconocieron, pudo escapar.

Ebó1 gallo, gallina, paloma, 3 jio jio, una jaula, plumas de gavilán, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, aguardiente, miel de abejas, cocos, mucho dinero.
NOTA: Gracias a los consejos de ORUNMILA, que le dijo el EBO y que se rogara la cabeza, que tuviera calma y serenidad para que no perdiera.

6.El ladrón y el mayombero

REZO: OLE OKORIN ABESHUMULEI OSHOJU OMODE OLE ORUNMILA LODAFUN IKOFAFUN ADIFAFUN OLE KAFEREFUN ORUNMILA KAFEREFUN OSANYIN (OSAIN). SUYERE: ODISA ODISO OÑOMI LODI.

En un pueblo vivían, uno cerca del otro, Ole, que era ladrón, e Inshe Ogú, un hechicero que trabajaba malo. Ole tenía muchos hijos, y uno de ellos era muy maldito y tenía harto a Inshe Ogú. Ese niño hacía sus necesidades fuera de la casa, en el monte, y como su madre no era cuidadosa, a Inshe Ogú le fue fácil apoderarse a medianoche de sus excrementos y trabajarlos en su cazuela de brujo, Ikokó Ogú. El pequeño empezó a padecer unas diarreas que lo iban matando lentamente.

Ole prometió no robar más si encontraba a alguien capaz de salvar a su hijo. Entonces Eshu le dijo que los únicos que podían lograrlo eran dos compadres que trabajaban juntos: Orunmila y Osanyin. Ole fue a casa de Orunmila a mirarse; este le hizo osode e Ifá le reveló que a su hijo le habían trabajado el excremento, y le marcó ebó. Después de hecho el ebó, Osanyin le entregó un inshe con el cual hacerse invisible. Con ese poder, Ole fue y le robó los dos ojos a Inshe Ogú, dejándole en su lugar dos ojos de buey.

Ole fue a verlo y le dijo: «EMI ORE ISHE OGU OLE OUNKO MEJI» (mi amigo Inshe Ogú, me robé los dos chivos). Inshe Ogú respondió: mis dos chivos no, pero mis ojos sí, y sin ellos no veo nada; ven, amigo mío y vecino, devuélveme los ojos, que tu hijo no va a morir. El niño había estado a punto de irse, pero no murió después de que Orunmila y Osanyin lo prepararon para que la hechicería de Inshe Ogú no le entrara.

La mujer de Inshe Ogú le aconsejó: si tú le devuelves la salud al hijo de Ole, este te retornará los ojos. Inshe Ogú se resistía, pero sabía que, de no curar al niño, quedaría ciego de por vida, así que lo curó. Cuando Ole comprobó en su casa que su hijo estaba sano, fue a casa de Inshe Ogú y, valiéndose del inshe de Osanyin, le devolvió los ojos. Este le dijo: gracias, vecino, mis ojos de nuevo están conmigo; perdóname, sí que eres más poderoso, y los leopardos no se pueden morder uno a otro.

Ebó1 gallo, 2 ojos de buey, tierra del monte, tierra de la casa, de un lugar donde hayan robado, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, mucho dinero.
NOTA: En este Odu se trabaja el excremento para enfermar. El que tenga este Odu no puede defecar donde quiera.

7.El herrero y el fuelle

Había un herrero que nunca encontraba la manera de conservar la candela y, por esa causa, no podía dar cumplimiento a sus pedidos. Una vez que estaba lamentándose de lo que le pasaba, llegó su amigo el fuelle y le dijo: no te desesperes, que yo voy a enseñarte la manera de salir de tu apuro; amárrame de frente a la fragua con la boca dentro de ella y una soga en la parte baja de atrás, tira de ella de vez en cuando y verás que no se apaga la candela.

El herrero lo preparó todo como el fuelle le indicó y obtuvo resultado. Al otro día el fuelle le dijo: ya saliste de tu compromiso, záfame, y si me vuelves a necesitar te serviré otra vez. A lo que el herrero respondió: zafarte, ni lo pienses. Y desde entonces el fuelle, por hacer un favor, quedó amarrado a la fragua.

8.La bendición del Egun del padre

REZO: ODISA ODISO IDILOKUN IDELAWO ABERIKUSA ABERENIYE OMO LAYENI IFA BABARE ABERIKUSA IDELAWO OBANILOWO ABERIKUSA ODISA ODILEKUN ADIFAFUN BABARE ONABOSHE IYA SHEPE ABERENILOKUN TIWA WA IRE ASHEGUN OTA KOLA ÑODIO ORILNA ABERIKUSA ILE ONIRE ABERIKUSA APETEVI ADEBIOKUN OYARE IRE ORISHA SHEPE IYA BALUMO.

En esta historia, Onaboshe es la madre, Aberikusa el padre e Idelekun el padrastro. Onaboshe vivía con Aberikusa y quedó en estado (oboñú). Ella siempre estaba maldiciendo y se maldecía por estar embarazada, y Aberikusa la regañaba constantemente por esa mala forma suya. A los siete meses, Aberikusa la llamó y le anunció: este hijo va a ser el mejor hijo que tú vas a tener. Luego salió, se fue y desapareció, no sin antes decirle que ese hijo se llamaría Apetebí Adebiokun, que nacería con una gran suerte y un gran ashé, y que sería quien la mantendría en la vida. Onaboshe se hincó al oírlo y le pidió a Olofin la muerte para ella y para el hijo que llevaba en la barriga.

A los nueve meses, a las doce de la noche, nació Apetebí Adebiokun, y en ese momento apareció Aberikusa, bendijo a su hijo, le echó ashé y volvió a desaparecer. El recién nacido subió la cabeza y miró hacia arriba, pero Onaboshe se la bajó y le echó maldición.

Apetebí Adebiokun fue creciendo y pasó mucho trabajo. Cuando tenía dos años, Onaboshe se puso a vivir con Idelekun, que tenía otros hijos, y con él salió en estado y tuvo varios hijos más. Una hija, llamada Lowa Orisha, desapareció cuando fue grande, y todos los demás se le murieron porque Olofin la maldijo, excepto una que se quedó con ella, llamada Abereniye Omo Layeni. Onaboshe se hincaba todos los días, a las doce de la noche al acostarse y muy temprano al levantarse, a rogar por esa hija que le quedaba; pero Abereniye fue creciendo y, de todo lo que quería, la madre nada le daba, de modo que también pasaba mucho trabajo para vivir.

En eso murió Aberikusa y, desde el otro mundo, empezó a bendecir a su hija. En su rezo cantaba:

SHEPE LUYEO ABERIKULONA SHAPE LOYE ABERIKULONA.

Onaboshe maldecía todos los días a Apetebí Adebiokun y, mientras crecía, nunca le dijo quién era su padre: le hacía creer que era el mismo padre de Abereniye, el padrastro. Vivía interiormente abochornada porque veía que la niña Apetebí era más inteligente y tenía más suerte que Abereniye, y siempre le daba golpes por las cosas buenas o malas que hacía. Cuando Apetebí cumplió nueve años, su madre la botó a la calle a trabajar, para que se buscara la vida. Como estaba protegida por su padre muerto, no hizo ninguna locura: todo lo que conseguía se lo llevaba a su madre, y contaba con la bendición de Oshanlá, Eshu y Olokun.

Las dos hermanas se hicieron mujeres. El Egun de Aberikusa enfermó a Idelekun, le destruyó el hígado, y por la sangre esa enfermedad se contagió a Abereniye. Idelekun murió de un susto que le dio el Egun de Aberikusa, y Apetebí, creyendo que Idelekun era su padre, todos los días le ponía una jícara de agua fresca y una vela, y se ponía a rezar:

OBINILEO BABA ORI ODISA ORIN NILEO BABA ORI.

El Egun de su verdadero padre, con los ojos abiertos y las manos hacia abajo, respondía: IRE ASHEGUN OTA APETEBI ADEBIOKUN.

Onaboshe, viendo que la otra hija no tenía suerte, le quitaba a Apetebí todo lo que tenía para dárselo a Abereniye, y vivía con el pensamiento y el mal corazón de que Apetebí muriera para darle su posición a la otra. Pero el Egun de Aberikusa, viendo lo mala que era Onaboshe, maldijo también a Abereniye, echándole shepe, y esta tuvo varios hijos que la hicieron sufrir mucho: todo lo que ganaba se le hacía sal y agua. Desde el otro mundo, Idelekun junto con Aberikusa bendecían a Apetebí y a Abereniye.

Ebó1 carnero, 3 jio jio, 3 palomas, 1 pollona, cintas de 9 colores, coco, manteca de cacao, cascarilla, hierba Ayo, algodón, quita maldición (shewerekuekue), jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, tierra de toda la Ciudad, 3 muñecos, ropa sudada, tierra de los zapatos, todo lo que se come, 1 gallo directo a EGUN, mucho dinero.

9.La maldición de Oyá a la madre

Había una madre que diariamente maldecía a su hijo, producto de situaciones que había tenido con el padre del muchacho. En eso, Oyá pasó por allí, vio cómo lo maldecía y convirtió a la mujer en una chiva. El hijo, al ver aquella transformación, se asustó, y la madre, ya convertida en chiva, se le vino encima para embestirlo con los tarros y matarlo.

Entonces Oyá, con su gran poder, se hincó enseguida y empezó a cantar:

OTA IKU LORUN ORUN IYA.

Y entonces cayó una centella y le partió la cabeza a la chiva.

10.Cuando Odi no podía descansar

Odi, las nalgas, entró y fue a sentarse, pero no podía sentarse. Se levantó, y tampoco podía descansar. A Odi se le pidió que sacrificara para lograr su descanso, y así lo hizo.

SacrificioUna paloma, 3200 cauries y hojas de IFA (moler hojas de IFA con jabón negro, mezclarlo bien para lavar el cuerpo del cliente).

11.Cuando buscaban a Odi Sa

Orunmila dijo Odi Sa; yo dije Odi Sa. Odi corrió lejos para que lo buscaran y lo hicieran cabeza, pero se fue tan lejos que nadie más lo buscó, y aquello se convirtió en motivo de lamento y de reproche. A Odi se le aconsejó entonces que sacrificara para que lo buscaran. Odi hizo el sacrificio, y es por eso que todos lo buscan.

Sacrificio10 owa, 10 palomas, 10 carneros, 20 000 cauries y hojas de IFA para que lo buscaran.

12.La mujer invertida

Había una vez un matrimonio que se llevaba muy bien y era feliz. Se mudaron a un lugar donde la vecina de al lado era alakuata, es decir, invertida, la cual, desde que llegaron, empezó a visitarlos esporádicamente, dándoles apoyo en el nuevo barrio.

Pasado un tiempo, aquella alakuata se enamoró de la mujer y empezó a visitarlos más seguido, pero siempre a una hora determinada: las dos de la tarde. Un día en que el marido no se encontraba en la casa, la alakuata le dio una cañona a la mujer y vivió con ella, y a partir de ahí, con el chantaje, logró separar aquel matrimonio.

13.Cuando Osanyin quiso romper el matrimonio

Osanyin, queriendo romper un matrimonio, mandó al hombre a secar el río con una calabaza, diciéndole que esa obra era para su seguridad y estabilidad.

El hombre, al ver que lo mandado por Osanyin era tan difícil, decidió ir a ver a Orunmila, quien le hizo osode y le advirtió: usted no puede salir de su casa y menos pasar por el cruce de caminos, porque le puede suceder una desgracia; usted tiene que hacer ebó.

Aquel hombre, obcecado por la mujer, salió de todos modos a hacer la obra que Osanyin le había mandado. Cuando se dirigía al río con su mujer, al pasar por un cruce de caminos se encontró con los Shishirikú, quienes violaron a su mujer y después lo mataron a él.

14.La hija de Olofin

Olofin tenía una hija muy bonita que estaba enferma, y mandó a buscar a Orunmila para que la curara. Orunmila le puso una condición: si la curo, me casaré con ella. Olofin aceptó.

NotaAquí la mujer se casa sin amor, sólo por obedecer la voluntad de los padres.

15.La resurrección

En cierta ocasión, la esposa de Orunmila, que era Yemayá, veía que su esposo entraba en su habitación con otro individuo y que, al poco rato, salían tres personas: su esposo, el hombre que lo ayudaba a cargar el saco y otra persona más. Es decir, veía entrar a dos y salir a tres. Ella se puso a vigilarlo y después quiso hacer lo mismo, pero fue sorprendida por Orunmila, quien de inmediato se separó de ella.

NotaEste es el IFA de la resurrección, donde ORUNMILA con los IRUKERE blanco y negro y las hierbas, resucitaba a los difuntos.

16.El cambio de cabeza (la virtud de resucitar)

REZO: Baba Orisha Ifonte Omo oba Lofun oba wamini Orunmila, Ukere Arisho Gun awo Odi Sa ifon Bayeni obini baba ni adajun Iku oboroye Shangó Ukere oyonibawo Obatalá Enifa, Lodafun Orunmila.

Awo Yalumo Orishogun era omo Odi Sa y vivía en la tierra de Ifón, donde Oba Lofun le entregó el secreto del Ukere, Obokokifa Ifote, que tenía la virtud de resucitar a los Egun, porque aquello era un pacto con Ikú. Con ese poder él limpiaba a todo el mundo y, mientras los limpiaba con el rabo de Yewá, cantaba:

Ukere Oboroki, Oboroki enifa Baba Orishogun Ifote.

Él vivía muy enamorado de su mujer, porque creía que era la mejor del mundo. Un día vino Ikú y se la llevó, y el omo Odi Sa se puso a llorar, porque en vano trataba de resucitarla y no podía, y llamaba a Ikú cantando:

Iku Bebeke Nile berewa Oniku Omu Soyi Aye Dide.

Entonces Ikú se le apareció y le preguntó por qué lloraba. Él respondió: porque mi mujer, que es la mejor del mundo, tú te la llevaste, y yo, que tengo la virtud de Obatalá de resucitar a los muertos, no pude resucitarla a ella. Ikú le propuso un trato: no llores más, tu mujer va a resucitar, pero con una condición: si tu mujer llega a saber el secreto con que la resucitaste a ella y a todos los Egun, tú te vas conmigo. Él aceptó, y la mujer de Awo Odi Sa resucitó.

Él se encerraba en un cuarto a resucitar a los Egun, y un día ella se puso a mirar por una rendija que tenía la puerta y vio lo que él hacía. Otro día en que él no estaba, vino una persona preguntando por Odi Sa; la mujer le dijo que había salido y preguntó para qué lo buscaba. Cuando supo que era para resucitar a un Egun, le dijo: pues pase para acá dentro, que yo lo voy a resucitar. Y así lo hizo.

Cuando Odi Sa regresó del viaje, se encontró con Ikú, que estaba disfrazada, y esta le anunció: vengo a cobrar el precio del pacto que hicimos. Él no sabía de qué se trataba, así que Ikú le mandó llamar a su mujer y preguntarle qué había hecho. La llamó, y ella contó que, como él no estaba, ella hizo el trabajo y resucitó al Egun. Entonces Awo Odi Sa supo que no le quedaba más remedio que irse acompañando a Ikú, y la mujer se quedó viviendo.

EbbóAkukó, eyele, adíe, jiojio, 1 ukere de caballo, bogbo Ashe, bogbo igui, bogbo ileke, eku, ella, agbadó, oti, oñi, epo, ori, efun, bogbo asho, opolopo owo.
NOTA: El awo de este Odun, debe tener cuidado de cambios de cabeza y sus secretos con las mujeres.

17.El ladrón que hizo ebbó

Este era un hombre al que le gustaba tener Osha, pero no la atendía. Un día pensó en robar, y así lo hizo: fue a un palomar, robó un saco de palomas y se las vendió a otra persona, y con ese dinero comió y bebió aquel día. Al siguiente hizo lo mismo, hasta que se dedicó por completo al robo. Pero los individuos a los que él robaba notaron que perdían en sus negocios y pusieron guardianes. Al poco tiempo, el hombre volvió a intentar la misma operación y se encontró con que había guardias.

Entonces fue a casa de Orunmila para ver cómo salía de sus negocios. Orunmila le vio este Ifá y le marcó ebó, y después obori eledá. El hombre estaba pobre y no podía hacer las dos cosas a la vez: hizo primero el ebó, lo llevó al lugar indicado y siguió con su negocio. De ahí salió a robar donde acostumbraba y se metió en el gallinero, y entonces varias palomas salieron volando. El cazador que las vio les disparó con la escopeta, y las palomas cayeron encima del gallinero. El hombre estaba dentro, acurrucado, porque creyó que aquellos tiros eran para él; la sangre de las palomas le fue cayendo en la cabeza y las plumas se le pegaron al cuerpo hasta cubrirlo todo.

Entonces vino el dueño del palomar, vio aquel bulto tan extraño y se preguntó qué animal sería, y le entró a patadas. El ladrón salió saltando hasta que estuvo fuera del palomar y pudo escapar. El dueño dijo entonces: siento no haberte matado. Y el ladrón fue a donde Orunmila a darle las gracias y a hacer obori.

EbóAkukó, eyele, ori, efun, yarako, escopeta, jaula y después obori eleda.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

Scroll al inicio