Odi Bara (Odi Obara) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Odi

Odi Bara

Odi Obara

«Mientras el mundo sea mundo, la sombra de la conciencia perseguirá a los asesinos».
I I · II II · II II · I II
Palabra sagrada

Rezo de Odi Bara

Rezo

ODI OBARA ADIFAFUN EKUEKUEYE OSHA ADARE WAYE ADAFUN ADIE ORUGBO LODAFUN SHANGO ATI OBATALA.

Canto del signo

Súyere de Odi Bara

Súyere

YEYE NIBO ONISHERE AYENIBAO NISERERE.

Fundamento

En este odu nace

  • La tragedia entre OBATALA e IKU.
  • El matrimonio.
  • Utilizar la pata del venado durante la ceremonia de iniciación de Ifá.
  • Es el Ifá del pato (EKUEKUEYE).
  • Desplazaron las gallinas a los patos.
  • Habla la guerra de la peonía.
  • Apareció SHANGO en la tierra, que nació de los senos de OBATALA.
  • Fue donde DADA IGBAÑI le entregaron a SHANGO para que lo criara.
  • Se le entregó a ORISHAOKO el poder de la tierra por haber encontrado a SHANGO.
  • OBATALA salvó a sus hijos en las matas de IWEREYEYE.
  • Hay que usar collar de 256 peonías.
  • Habla ODEMA BOROBOSILE, el EGUN que acompaña este Ifá.
  • Habla de problema en la vista.
  • IKU (la muerte) persigue a los vivos.
  • Es un Ifá de conciencia de lo hecho en la vida, bueno o malo.
  • Alguien lo quiere tumbar.
  • La persona nació para ser esclavo.
  • Se padece de temblores.
  • SHANGO hizo el Asheré con las peonías.
  • Habla del jardín de las flores.
  • ODUDUWA hizo Ifá.
  • Se determinó que en el Dilogún sólo se hable hasta EYINLA.
El signo por dentro

Descripción del odu Odi Bara

Odi Bara ocupa el lugar número 67 dentro del orden señorial de Ifá. Es un signo que insiste en la necesidad de apartar los obstáculos del camino y que advierte sobre las faltas cometidas en el sacrificio. Quien viene con este odu suele arrastrar dificultades de carácter que se reflejan en su vida matrimonial, y solo el compromiso serio puede salvarlo.

Es un odu de suplantación: aquí las gallinas, con sus posturas, ocuparon el puesto que antes tenían los patos como alimento de los Santos. Es también un odu de guerra, porque en la semilla de la peonía la parte negra peleaba contra la parte roja, y era tanto el alboroto que armaban que SHANGO, al oírlas, las recogió, las metió dentro de un güiro y con ellas fabricó el Asheré.

En Odi Bara nació la tragedia entre OBATALA y la muerte (IKU), y de ahí quedó dicho que, mientras el mundo sea mundo, la sombra de la conciencia perseguirá a los asesinos.

En este signo apareció SHANGO en la tierra: nació de los senos de OBATALA por obra y gracia de OLORDUMARE y OLOFIN. OLOFIN lo puso en manos de DADA IGBAÑI (que en el catolicismo se sincretiza con Santa Rita de Acacia) para que lo criara. Tiempo después, ORISHAOKO, mientras araba la tierra, encontró a SHANGO convertido en una OKUTA (piedra) de rayo, una ODU-ARA, y se la llevó a OLOFIN. Este lo bendijo y le dijo: desde hoy tú serás Rey de la tierra para siempre. Por eso quien tenga este odu deberá recibir a ORISHAOKO, y mientras no pueda recibirlo se le entrega una teja pintada de blanco y rojo para que la tenga en su casa.

Este odu manda a cuidarse las partes húmedas del cuerpo y a no exponerlas al sol; la mujer debe cuidarse mucho los senos. Aquí nació además el matrimonio: tras la guerra que hubo entre los hombres y las mujeres, OBATALA, que los había seguido, los reunió al día siguiente y sentenció que todo hombre que hubiera dormido esa noche con una mujer tenía que OBEYAWO (casarse) con ella.

Odi Bara explica por qué las hojas de IWEREYEYE (la peonía) sirven para suplir a cualquier hierba que falte en un Omiero de OSANYIN: esta hierba limpia y ampara de todo lo malo. Por eso, cada vez que la persona atraviese un tiempo malo, debe entrar en un lugar donde tenga que abrirse paso entre las hierbas, para dejar allí todo lo malo que traiga encima.

El signo predice que la persona tendrá siempre enemigos dispuestos a perjudicarla o destruirla por envidia o por venganza, pero también anuncia que siempre aparecerá un palo, una hierba, una semilla o alguien que la salve, igual que OBATALA salvó a sus hijos de IKU escondiéndolos en las matas de IWEREYEYE: cuando los enemigos se aplacaron creyéndolo destruido, él salió despojado de todo mal.

Aquí IKU persigue a los vivos. Hay que usar collar de peonía; quien tenga este odu debe sembrar una mata de peonía en su casa y poner un collar de peonía dentro de su Ifá. El EGUN que acompaña este Ifá se llama ODEMA BOROBOSILE.

Cuenta el signo que ODI fue a la guerra y, cuando llegó, esta ya había terminado, así que solo pudo tomar una mujer bonita. Odi Bara habla del jardín de las flores y es un Ifá MAFEREFUN ORISHAOKO.

Santos que hablan en este odu

OLORDUMARE, ORISHAOKO, OLOFIN, SHANGO, OBATALA, ODUDUWA, OSHUN, ORUNMILA, AZOJUANO, OSANYIN, DADA IGBANE, IKU y ESHU.

En Odi Bara comenzó la tradición de usar la pata del venado durante la ceremonia de iniciación de Ifá: el venado se emplea en el sacrificio como sustituto de la vida humana, y sus patas delanteras sirven de utensilio en la parafernalia de la iniciación en IGBODUN.

Aquí tratan de matar a la mujer de Odi Bara, por lo que hay que cuidarla mucho. La persona tiene que hacer Santo, para ser esclava del Santo y no de la humanidad, pues nació para ser esclava. Se padece de temblores y de escalofríos, y el agua de lluvia la enferma. A la persona le vienen siguiendo el rastro y puede caer presa.

Odi Bara tendrá varias mujeres, pero no puede maltratar a ninguna de ellas, porque de hacerlo peligra. Por este odu nunca se deja de darle a ORUNMILA lo que pida, y hay que cuidarse de las mujeres ajenas, que pueden matarlo con brujería o con una agresión. La mujer de este signo usará delantal y procurará vestirse lo más de blanco posible.

Este Ifá avisa que alguien quiere tumbar a la persona y manda a cuidar a la mujer. Habla también de problemas en la vista. Dice además que OSHUN es de tierra YESA y que la persona es hija de OSHUN: debe hacer YOKO OSHA para tenerla, para su suerte y para todo lo que desee en la vida.

Aquí la persona es un poco cobarde. Debe casarse, porque vive en concubinato. En este odu la suerte depende de que se le dé a ORUNMILA todo lo que pida, y también a su APETERBI. Y aquí se rompe un huevo para que lo malo se vuelva bueno.

Trabajos del signo

Relación de obras del odu Odi Bara

Lavado de cabeza con Jaboncillo (cuando falla la memoria)

Se pone al sereno un poco de hierba Jaboncillo y se deja que solo le den los primeros rayos solares del día siguiente. Después con eso se hace Omiero y se lavará la cabeza. Aquí la persona tiene la cabeza caliente y le falla la memoria.

Ocho lavados de cabeza (cuando falla la memoria)

Darse ocho lavados de cabeza con: Verdolaga, Hierba levántate, Estropajo de mata, Manteca de cacao, Aceite de almendra y una yema de huevo de gallina.

Sahumerio para la casa

Se quema incienso para Sahumerio.

El consejo del oráculo

Dice Ifá en Odi Bara

  • Que Ud. quiere hacer una cosa por venganza, pero que sus enemigos quieren hacerle la guerra y soplarle por la espalda una cosa; tenga cuidado que le pueden ganar la guerra y Ud. salir golpeado y su mujer también.
  • Ud. mismo tiene la culpa de lo que está pasando, y es que Ud. no sabe arreglarse, busque ayuda en alguien.
  • Ud. deberá cuidarse donde come, porque le quieren echar una cosa en la comida.
  • Ud. tiene muchas mujeres y muchos hijos, por eso Ud. es Rey.
  • Cuidado con un atrevimiento de tocarle las nalgas a una mujer gorda; porque puede tropezar con OBATALA.
  • Lo que Ud. hace con las manos, lo desbarata con los pies.
  • Ud. no se puede confiar de las personas con las cuales tiene tragedias.
  • Ud. tiene que hacer Santo para que tenga a OSHUN para que le de suerte y todo lo que Ud. desea obtener.
  • Ud. es un poco cobarde.
  • Ud. debe de casarse y no vivir en concubinato.
  • Ud. nació para ser esclavo, haga Santo para que sea esclavo de ellos y no de la humanidad.
  • Ud. padece de temblores y de escalofríos.
  • Ud. no se puede mojar con agua de lluvia, pues lo enfermará.
  • Ud. va a tener varias mujeres, pero no puede maltratar a ninguna de ellas, porque puede peligrar.
  • Ud. nunca deje de darle a ORUNMILA lo que pida, que esa es su suerte.
  • Ud. va a decir una cosa y no lo creerán y cuando suceda, todos irán a sus pies.
  • Ud. tiene que tener cuidado con mujer ajena, que pueden matarlo con brujería o por una agresión.
  • Lo que Ud. hace con la cabeza lo desbarata con los pies.
  • Cuidado no lo golpeen en la cabeza, cuídesela.
  • No maltrate a su mujer.
  • Cuídese la espalda para que no le soplen polvos.
  • Ud. va a conocer una mujer muy hermosa y por ella va a tener, y para que pueda vivir con ella con tranquilidad tiene que hacer Ebó.
  • Cuídese la vista.
Sabiduría del signo

Refranes de Odi Bara

  • La peonía no sabe si se queda con ojos negros o rojos.
  • El perro tiene cuatro patas y solo coge un camino.
  • El matrimonio es un Palacio que tiene dos puertas: la principal y la falsa.
  • Lo que hace con las manos, lo desbarata con los pies.
  • Mujer bonita, tragedia entre hombres.
Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Odi Bara

El tratado no especifica un Eshu propio para este odu.

Las historias del signo

Patakíes del odu Odi Bara

1.Los pájaros del bosque y el tigre

Edi bara wa Ka ja, akpalokun eye. Eniyan lo kun olote, adifafun eye oko nijoti ekun tomuwon shilo mole.

Estos fueron los Awoses que consultaron a los pájaros del bosque en los días en que el tigre los cazaba y se los comía sin que nadie pudiera impedirlo. En aquel tiempo las aves habían sido creadas sin alas: sabían trepar, pero no volar, y por eso eran presas fáciles.

En la consulta se les ordenó un sacrificio, y ellas lo cumplieron. Hecho el sacrificio, Orunmila les entregó Iyeresun, el polvo divino del sacrificio, y les indicó frotárselo por todo el cuerpo y no salir de sus casas durante nueve días. Al untárselo, comenzaron a brotarles pequeñas plumas por la piel, y antes de cumplirse los nueve días ya tenían el cuerpo casi cubierto de un plumaje espeso. Antes de los catorce días ya podían levantar el vuelo, y ellas mismas decidieron permanecer escondidas los catorce días completos.

Mientras tanto, el tigre se preguntaba adónde habrían huido las aves, pues en dos semanas no había visto un solo pájaro en el bosque. Cuando por fin salieron, el tigre las estaba esperando y se lanzó sobre ellas, pero las aves volaron mucho más allá de su alcance, y así quedaron a salvo para siempre de sus ataques.

Sacrificio del patakíRata, pescado, Eko, gallina, Akara y hojas secas recogidas del suelo.

Cuando este odu sale en la adivinación, se le dice a la persona que tiene un enemigo tan fuerte como el tigre, que la vigila constantemente para destruirla, y que debe hacer el sacrificio que hicieron las aves para escapar de sus planes.

2.La adivinación para lo Prohibido

Edi bi Edi, bi ebara Adafa fun eriwo t’onshe omo okurin orun.

Se hizo adivinación para lo Prohibido, que en yoruba se llama Eriwo y en Benin, Awua. Se le indicó hacer sacrificio para que fuera temido y respetado tanto por la humanidad como por las deidades. Lo cumplió, y así se ganó el respeto de todos y de cada uno de ellos: por eso cada uno prohíbe una cosa u otra.

Cuando este odu sale en la adivinación, se le advierte a la persona que evite aquello que le está prohibido. Y si la persona está enferma o ha sufrido alguna desgracia, se le debe persuadir de que confiese la cosa prohibida que haya hecho.

3.La adivinación antes de bajar a la tierra y la promesa al río

Antes de venir al mundo, a Odi Bara se le aconsejó sacrificar a Ogun con gallo, perro, tortuga, vino de palma de calabaza, ñame asado, rata, pescado y babosa. Hizo el sacrificio, y entonces Ogun aceptó acompañarlo a la tierra. Llegó a la ciudad de Oduru, donde se estableció como herrero y sacerdote de Ogun, y cuando consideró que era el momento de casarse, marchó a la ciudad de Ibadan y desposó a la hija de un sacerdote divino.

Pasó mucho tiempo sin que la mujer le diera hijos, y cuando la paciencia se convirtió en ansiedad, fueron a consultarse. El adivino les explicó que entre la ciudad natal de la mujer y Oduru corría un río, y que debían agasajarlo con ñame molido y cauries, prometiéndole además una ofrenda mayor cuando el deseo se cumpliera. De regreso de Ibadan se detuvieron a la orilla: el marido rogó con el ñame molido y los cauries y prometió un chivo si su esposa concebía. Pero la mujer, exaltada por la esperanza de tener un hijo, prometió sin darse cuenta ofrecerse ella misma al río en acción de gracias. El marido se disgustó mucho y le recordó que el adivino había advertido no prometer lo que no se pudiera pagar.

Al llegar a casa, la mujer quedó embarazada ese mismo mes. A los seis meses de gestación viajó a Ibadan, a casa de sus padres, para prepararse, y allí parió un hermoso varón, al que siguieron otros cuatro hijos en rápida sucesión. El esposo, por su parte, se convirtió en un guerrero famoso, con muchas esposas y esclavos, y cuando partía a la guerra enviaba a su esposa mayor y a sus hijos a casa del suegro.

Al volver de una campaña pasó por Ibadan a recogerlos, y al llegar a la orilla descubrieron que el río, antes poco profundo, se había vuelto hondo. Entonces recordaron las promesas. A medida que intentaban cruzarlo a pie, el agua crecía. El esposo mandó de inmediato a sus ayudantes a conseguir un chivo, que fue entregado al río; pero el río se hizo aún más profundo y ancho. Traía consigo una prisionera, hizo que tocara con su cabeza la cabeza de su esposa y la arrojó al agua para calmarlo; la prisionera no se ahogó, y quedó claro que el río no aceptaba sustitutos.

La esposa entonces se cortó las uñas y el pelo y los empaquetó para que su hijo mayor los guardara. Cada vez que intentaba lanzarse al río, el esposo la detenía, prefiriendo regresar a Ibadan antes que verla morir. Ella fingió aceptar la propuesta, logró soltarse y saltó al agua, que la consumió al instante; enseguida el río recuperó su tamaño y su profundidad de siempre. El esposo y los hijos rompieron a llorar y volvieron a casa desolados.

El padre de la mujer llegó a sospechar que su yerno había sacrificado a su hija al río como ofrenda, y para comprobar el rumor envió dos mensajeros de Ibadan a Oduru a averiguar si la familia había llegado a salvo. El yerno les dijo que su esposa mayor estaba cocinando, pero que no podían verla; los mensajeros insistieron en que no se irían sin comprobar que estaba viva, y él decidió incapacitarlos: a uno le sacó los ojos y al otro lo ensordeció, y así regresaron.

Cuando el suegro vio el estado de sus mensajeros, le declaró la guerra a su yerno. Poco después estalló el combate, con las tropas agrupadas a ambos lados del río: fue una guerra violenta y difícil que cobró muchas víctimas, hasta que el rey de Oduru y el rey de Ibadan se juntaron para resolver las desavenencias. La guerra terminó, pero la gente de Oduru juró que dondequiera que se encontraran habitantes de Ibadan y de Oduru habría pelea hasta la muerte.

Por este camino, la persona debe prepararse un trono de Ogun de la forma tradicional, ya que será sacerdote de Ogun; debe dar un chivo a Eshu y estar preparada para malentendidos con sus suegros.

4.El campesino y el venado

El venado había tomado la costumbre de alimentarse en una granja de ricas cosechas de ñame, maíz y yuca. Cuando el campesino descubrió que sus cultivos peligraban por aquellos ataques, decidió vigilar y cuidarse del intruso. El venado, por su parte, siempre sabía cuándo no acercarse porque advertía la presencia del campesino; pero, temiendo que la suerte no le durara para siempre, fue a consultarse con Orunmila, quien le aconsejó agasajar a Eshu con un chivo y le advirtió que nunca fuera a la granja acompañado de sus hijos.

Cuando el venado estaba a punto de marcharse, divisó al campesino que venía por el camino y retrocedió a casa de Orunmila, explicándole que aquel hombre era el mismo campesino del que le había hablado. Orunmila lo hizo esconderse en el dormitorio. Al entrar, el campesino contó que venía a descubrir y capturar al venado que devoraba sus cosechas. Orunmila le aconsejó agasajar a Eshu con un chivo y a Ogun con una tortuga, y le enseñó lo que debía decirle al venado:

Latanbo, lole bo Adafa fun agbonrin To fi oko ode sapo.

Le indicó además que, después del sacrificio, pusiera una trampa en la ruta que el venado seguía normalmente para llegar a la granja. El campesino sacrificó enseguida; el venado, en cambio, consideró innecesario hacerlo, pues había escuchado desde el dormitorio toda la estrategia y pensó que le bastaba con cambiar de ruta para librarse de las trampas. Cuando Eshu descubrió que el venado se había negado a sacrificar, decidió atraerlo con un cebo hacia el camino donde estaban las trampas.

El venado, contrariando todo lo aconsejado en la consulta, mandó a su hijo más pequeño a ir delante. La trampa capturó al joven venado y la madre logró escapar. Como muestra de aprecio por el consejo, la adivinación y el sacrificio, el campesino llevó la pata del joven venado a Orunmila. Así fue como comenzó la tradición de utilizar la pata del venado durante la iniciación de Ifá: el venado se emplea en el sacrificio como sustituto de la vida humana, y sus patas delanteras como utensilios en la parafernalia de la iniciación en Igbodun.

Cuando este odu sale en el Ogbodu, a la persona se le aconseja no comer más carne de venado y no robar más las cosas ajenas; antes de completar la ceremonia de iniciación en Ifá debe prepararse su propio trono de Ogun, y dará una gallina de guinea a su cabeza mientras ayuda a Ifá, para evitar ser asesinada por causa de su propia posesión. En la adivinación se le aconseja agasajar a Eshu con un chivo, ya que hay alguien a punto de pelear con la persona por una misma pertenencia.

5.Olofa, Orunmila y el intermediario

Edi Bere, bere ki o ma fi ori ade gbogbi ai ki’ mere bibe Odifa fun olofa ni jo ti ajoji meji maade. Eni to mofa, ko mo ono ofa. Eni to mo ono ofa, ko mo ifa. Adifa fun Orúmila baba o shawo lo si ode ofa. Ifá ta lo’ de ofa.

«No golpear el árbol con la corona, ya que si se golpea el árbol con la corona, su tejedor no sabrá cómo inclinarse hacia el árbol»: ese era el nombre del Awo que adivinó para el Olofa de Ofá cuando esperaba dos visitantes: el que sabía el camino a Ofá sin conocer Ifá, y el que conocía Ifá pero no sabía el camino a Ofá. Esos son también los nombres de los Awoses que adivinaron para Orunmila cuando iba a visitar al Olofa de Ofá en compañía de Osanyin: Orunmila no conocía el camino, y Osanyin, que sí lo conocía, no conocía el oráculo de Ifá. Osanyin aceptó acompañarlo.

Poco antes de llegar al pueblo, Osanyin le pidió a Orunmila que lo esperara mientras él se adelantaba a anunciar su llegada al palacio. Entró, saludó al Olofa y le dijo que no era tradición de Orunmila entrar en un pueblo sin un libramiento preliminar: pidió y obtuvo dos ratas, dos peces, dos gallinas y dos gallos, pero no le contó nada a Orunmila y lo escondió todo a un lado del camino, para él solo. A Orunmila le dijo, en cambio, que el Olofa aún no estaba preparado para recibirlo porque tenía visitantes.

Al poco rato volvió al palacio y le dijo al Olofa que Orunmila pedía ahora un chivo, tela blanca y cuatro babosas. El Olofa se los entregó, y Osanyin volvió a guardarlo todo para sí, mientras el rey se impacientaba, pues hacía mucho tiempo que oía hablar de la reputación de Orunmila y deseaba conocerlo. A Orunmila le dijo que el Olofa le suplicaba esperar un poco más, que la ceremonia pronto terminaría. Después de un largo rato regresó al palacio a decir que Orunmila pedía además una carnera, pimienta de cocodrilo, tortuga y pluma de loro para coronar su entrada a la ciudad. El Olofa entregó una vez más todos los materiales, y Osanyin los escondió en el mismo lugar, diciéndole a Orunmila que solo tendría que esperar un poquito más.

La paciencia del Olofa se agotó: se preguntaba qué pediría aquel extraño después de la adivinación, si antes de ser invitado ya resultaba tan opresivo, y decidió ir a conocer a Orunmila dondequiera que estuviese esperando. Orunmila, por su parte, se sentía menospreciado por la espera, pues no había secreto ni toque de queda que justificara tanto retraso, y también salió, irritado, a preguntar el camino para conocer al Olofa.

Ambos se encontraron a la entrada del pueblo y comenzaron a reclamarse el uno al otro. Mientras intercambiaban quejas, una anciana les aconsejó no hablar los dos a la misma vez y escucharse mutuamente. Fue entonces cuando los dos comprendieron que habían sido víctimas de un embustero. En cuanto Osanyin se dio cuenta de que su juego había terminado, puso pies en polvorosa, y el Olofa tomó a Orunmila y lo llevó a su casa para que trabajara junto a él.

Cuando este odu sale en la adivinación, se le dice a la persona que se cuide de los negocios con intermediarios, porque el intermediario que se supone que la ayude la perjudicará en el trabajo.

6.La gallina de los huevos de oro

IFA NI KAFEREFUN ORUNMILA LODAFUN YEMAYA ADIFAFUN OKUNI.

Un hombre padecía de unas llagas en las piernas, y Orunmila llevaba siete meses tratándolo sin que el hombre mejorara ni empeorara. Para Orunmila aquel enfermo era «la gallina de los huevos de oro», porque con lo que cobraba por sus servicios sufragaba los gastos de la casa.

Un día Orunmila salió a iniciar a unos ahijados, y precisamente ese día el hombre fue a buscarlo. Yemaya, que era la mujer de Orunmila, le dijo que él no se encontraba, pero que si le daba igual, ella misma lo atendería. El hombre le explicó que su problema era la pierna, que llevaba mucho tiempo con aquel padecimiento sin lograr curarse. Yemaya lo miró y le mandó cataplasmas con bejuco de costa. El hombre lo hizo y se curó, y en agradecimiento le llevó muchos regalos.

Cuando Orunmila regresó, ella le contó lo del hombre, que lo había curado y que este la había congratulado con regalos. Orunmila, al oírla, le respondió: «Tú mataste la gallina de los huevos de oro». Y ante la extrañeza de Yemaya le explicó que a ese hombre llevaba meses atendiéndolo y que era él quien sostenía los gastos de la casa. Entonces Orunmila reflexionó y dijo: «No importa; toma estos caracoles, te los doy para que a partir de hoy tú también mires. Pero nada más que hasta Eyila, y te irás de la casa, porque mujer que sepa más que yo no puede vivir conmigo. Además, todo lo que pase de Eyila me lo mandas a mí». To Iban Eshu.

Ebó1 gallina, 2 huevos de gallina, 2 dilogunes, 2 monedas de plata, todo lo que se come, mucho dinero.

7.La aparición de Shango en la tierra

TINSHOMO AWO ALAFIA AFEFE IKU MASUO INTORI OLORUN ADIFAFUN ORISHAOKO ABURE.

En este camino, Shango nació por obra y gracia de Olofin y Olordumare. Cuando nació, Olofin proclamó: «¡Este es mi hijo!», y se lo entregó a Orisha Dada Abañeñe, que fue quien lo crió. Olofin puso en sus manos todo lo necesario para la crianza y el mantenimiento de Shango, y así fue creciendo bajo el asesoramiento del propio Olofin, quien le iba comunicando todos sus secretos, porque quería tener un hijo en la tierra y lo visitaba cada seis meses para guiarlo en su vida.

Cuando Shango se hizo hombre, se marchó de la casa de Dada Bañeñe. Al ir a verlo, Olofin encontró que su hijo ya no estaba allí y se desesperó. Decidió entonces consultar a Orunmila, quien le hizo Osode, le vio este odu Odi Bara, le marcó ebó y le anunció que otorgaría una gracia o un premio a quien encontrara a su hijo Shango, que ya conocía todos los secretos de la vida.

Orishaoko se encontraba labrando la tierra y cantaba:

«YENIBO MISESERE YENIBO MISERERE».

Desde las entrañas de la tierra salía una voz que respondía a su canto. Al escucharla, Orishaoko apretó el arado con su gran fuerza, y entre las piedras que iban saliendo hubo una que de pronto se convirtió en hombre y acto seguido volvió a convertirse en piedra. Orishaoko la recogió con mucho interés y se la guardó en un bolsillo.

Terminado el trabajo, fue a casa de Olofin a contarle el hallazgo que había tenido mientras araba. Olofin, lleno de alegría, le dijo emocionado: «Dame esa piedra que te has encontrado, porque es una Odu-ará, mi propio hijo Shango, a quien estaba buscando». Entonces Olofin bendijo a Orishaoko otorgándole la gracia prometida: «Desde hoy serás el Rey de la tierra para siempre y el amigo íntimo de Shango. Por esa razón, debes pintar una teja de blanco y rojo para adornar tu casa».

Ebó1 gallo, 1 gallina, 2 palomas, tierra arada, Odu-ará, agua bendita, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, mucho dinero.
NotaDADA BALDONE U OBAÑEÑE: Es la hermana mayor de SHANGO. Este Orisha es de los recién nacidos, especialmente los que nacen con el pelo rizado. Periódicamente los padres de esos niños tienen que cocinar frijoles y vegetales en su honor y ahí surgió que pasara a ser considerada como Orisha de los vegetales. En su honor se baila en coro pero no tiene ninguna coreografía especial. No se sube ni se asienta. Se representa usualmente como una calabaza ornamentada con caracoles en ojos y boca y sobre ella una bola de índigo (de color azul oscuro). Algunos la sincretizan con San Ramón Nonato y otros con Santa Rita de Acacia. Se dice en la historia que fue la que crió a SHANGO. Por este camino la persona tiene que recibir a ORISHAOKO.

8.La corona de quimbombó

Aconteció una vez que Shango era rey de un pueblo, y como tenía tantas riquezas se había olvidado de todo el mundo, incluso de su madre, Yemaya, a quien había abandonado. Ella, queriendo encontrar a su hijo, echó a andar hasta llegar al palacio donde él vivía; pero cuando trató de entrar, los soldados de la puerta se lo impidieron.

Como venía tan cansada del viaje, Yemaya se sentó frente al palacio y se quedó dormida. Al despertar, al otro día, vio ante el palacio a mucha gente que quería hablar con Shango, pero este no recibía a nadie. En aquel tiempo Shango no caminaba, y los criados lo llevaban a todas partes. Cuando lo sacaron a recorrer sus tierras, le llamó la atención aquella mujer sentada frente a la puerta del palacio y ordenó que lo llevaran hasta ella. Al verla de cerca, la reconoció. En ese momento Shango mandó hacer una corona de quimbombó y coronó a su madre.

9.El nacimiento del matrimonio

Hubo un tiempo en que los hombres vivían separados de las mujeres, cada cual en su propia tierra. Cuando los hombres necesitaban hacer uso de las mujeres, iban a buscarlas, y después cada uno regresaba a su lugar.

Los hombres decidieron hacerles la guerra a las mujeres, y antes de empezar fueron a casa de Orunmila. Al hacerles Osode les salió este odu, Odi Bara, y Orunmila les advirtió que tenían que hacer ebó si querían ganar aquella guerra. Los hombres se burlaron: «¡Tener que hacer ebó! Si con una bofetada que les demos, las venceremos». Y no lo hicieron.

Ebó de los hombres (no realizado)6 jícaras con miel de abejas, 6 jícaras de manteca de corojo, 6 animales diferentes y mucho dinero.

Las mujeres se enteraron de la guerra que les preparaban y fueron también a casa de Orunmila, que les hizo Osode, les vio el mismo odu y les marcó su ebó. Todas las mujeres lo cumplieron.

Ebó de las mujeres2 chivas, 2 gallinas, pluma de loro y mucho dinero.

Cuando los hombres llegaron de noche a la muralla del pueblo de las mujeres, empezó a llover de tal manera que todos los atributos de guerra que llevaban se mojaron y no pudieron usarlos. Comenzaron a sentir un frío tan intenso que tuvieron que pedir auxilio a gritos a las mujeres, y estas, al oírlos, salieron a socorrerlos: en la casa de cada mujer se quedó un hombre.

Al otro día, Olofin sentenció: «Cada hombre que se quedó en la casa de alguna mujer, esa mujer será su esposa». Y así nació el matrimonio.

NotaSu suerte depende de lo que Ud. le de a ORUNMILA y a su mujer todo lo que pida. Aquí prohíbe mojarse en el agua lluvia. Hay que cuidarse las partes húmedas y blandas del cuerpo que no estén expuestas al sol. Si es mujer cuidarse los senos. Habla de problema en la garganta.

10.El pacto de Obatala y el matrimonio

Después de la guerra entre los hombres y las mujeres, Olofin, que los había seguido, los reunió al día siguiente y les dijo que todo hombre que aquella noche hubiera dormido con una mujer tenía que Abeyawo, casarse, con ella.

Sacó de su bolso divino dos palomas blancas y dos huevos de paloma, arrodilló a las parejas y les hizo jurarse amor eterno y obediencia eterna. Les entregó las dos palomas para que las besaran y sellaran así el pacto. Después ellos se las dieron a comer a Obatala, y él los bendijo, uniendo para siempre en el matrimonio al hombre y a la mujer.

11.Cuando Shango tenía hambre

Shango tenía hambre y le dijo a Yemaya que iba a conseguir algo de comer. Tomó una alforja, se subió en los hombros de Yemaya y se dirigió a la hacienda de Ogun; entró en la siembra y se puso a robar los ñames, pero quedaron las marcas del ladrón.

Ogun mandó a preguntarle a Shango, con las pruebas en la mano, y comprobó que no había sido él. Después Ogun se encontró con Yemaya, y ella le respondió: «Mis huellas de los pies no tocaron tu hacienda». Y nunca se supo quién fue el ladrón.

12.La gallareta y la conciencia del asesino

ADIFAFUN ABORE META OMO OBATALA EPA OMO KEKE ANYE ELOSHE OMO LERIN OBATALA PEKUN LAYE OMO OLOKUN LODAFUN OBATALA.

Obatala tenía tres hijos, y el mayor mató al menor por envidia: el menor era el preferido de Obatala, rico y poderoso, y el mayor no soportaba que su hermano pequeño tuviera más riqueza y más poder que él.

Cuando el mayor cometió el crimen, cerca de una laguna, lo vio una gallareta (Olegsha). Desde ese día, cada vez que él salía de su casa, la gallareta revoloteaba sobre él y luego se posaba lejos de su alcance.

Un día Obatala salió con los dos hijos que le quedaban y notó que, cada vez que salía con el mayor, la gallareta revoloteaba solamente sobre la cabeza de este, y aquello le llamó la atención. Obatala preguntaba a sus hijos por el menor: el mayor decía no saber nada, y el segundo, aunque sabía que su hermano mayor había dado muerte al menor, callaba o daba evasivas, y Obatala sufría.

Otro día, Obatala vio salir a su hijo mayor, observó cómo la gallareta revoloteaba sobre su cabeza y se posaba fuera de su alcance, y decidió seguirlo. Lo vio llegar a un lugar junto a la laguna, arrodillarse y, con voz tenue, pedirle perdón a su hermano por haberlo matado por envidia. Obatala, que lo oyó y lo vio todo, lloró amargamente y dijo: «Mientras el mundo sea mundo, la sombra de la conciencia perseguirá a los asesinos».

Ebó1 gallo, 1 gallareta, tierra de un hueco, jutía y pescado ahumado, 3 muñecos, mucho dinero.

13.La guerra entre las gallinas y los patos

ADIFAFUN KUEKUEYE OSHA ODAR WAYA ADAFUN ADE OFUBE ADIE OLAN ODARA.

El pato se sentía muy orgulloso de ser el preferido de los Oshas: en aquel tiempo había en el mundo más patos que gallinas, sus posturas eran las más utilizadas y él era el alimento principal. Las gallinas se sentían menospreciadas, porque el pato las ofendía y se vanagloriaba de su valor.

Llegó el día en que las gallinas se reunieron para buscar una solución, y acordaron ir a ver a Orunmila. Este les hizo Osode, les vio este odu Odi Bara, les adivinó lo que les pasaba y les mandó hacer ebó.

Después del ebó, las gallinas empezaron a multiplicarse: ponían y sacaban a los 21 días, mientras el pato sacaba a los 42 y solamente dos o cuatro veces al año, de modo que las gallinas ponían y sacaban mucho más. Al cabo de un tiempo había más gallinas que patos, y sus huevos fueron aceptados por todo el mundo por su sabor más delicado que los del pato. Así quedó establecido que las gallinas desplazaron a los patos, lo mismo en los alimentos que en los ritos de la religión.

Ebó1 huevo de gallina, 1 huevo de pato, jutía y pescado ahumado, 1 gallo, manteca de corojo, cuentas de santo, mucho ashé, mucho dinero.

14.El pacto entre Iku y Obatala

ADIFAFUN OMO LADE OBATALA IKU EWEREYEYE IBORI BABA OBATALA ASHEGUN OTA. FISHARO EWE LODAFUN OBATALA KAFEREFUN ORUNMILA.

Obatala tenía un hijo llamado Omo Lade. Molesto por las incomprensiones de los seres humanos, Obatala quiso terminar con el mundo e hizo un trato con la muerte (Iku) para que matara a todos, y la llamaba cantándole:

«BABA IKU FOLONA AFEFE IKU AFEFE LONA BABA IKU FOLONA».

Iku vino y comenzó a acabar con todos; pero también caían los hijos de Obatala, y Obatala se arrepintió. Cuando Iku llegó a la casa de Omo Lade, Obatala corrió a casa de Orunmila, que le hizo Osode, le vio este Ifá y le dijo: «Iku te persigue a ti y a tu hijo; para salvarte tienes que buscar Ewereyeye, la hierba que tiene la virtud de Olofin, de Shango y de Oya, la que limpia y ampara de todas las cosas malas: es una hierba de virtud salvadora». Entonces Orunmila hizo Paraldo a Obatala y a sus hijos con pescado fresco y gallos.

Después Obatala escondió a sus hijos en la mata de Ewereyeye, y la muerte nunca pudo alcanzarlos, ni a él ni a los suyos. Y Obatala cantaba:

«EWEREYEYE OBORI BABA OBATALA YAKASHO MAMELO ENI KILO LASHE OLOFIN OBA EWE ISALAYE».

Y así se salvaron todos.

Ebó1 gallo, 1 collar de peonías, 3 pescados frescos, jutías y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, aguardiente, miel de abejas, velas, coco, mucho dinero.
NotaLa hierba EWEREYEYE (peonía) suple cualquier hierba que falte en una obra o en la cazuela de OSANYIN. En este Odu hay que tener un collar de 256 peonías y tener matas delante de la puerta de la casa.

15.La guerra de la semilla de la peonía

ADIFAFUN EWEREYEYE OMO OSANYIN EYU OLOGBO EWE OBARA EGUN IÑA SHANGO LONGO ASHERE EYO OHUN LODAFUN SHANGO.

La hierba Ewereyeye se sentía muy orgullosa porque todo el mundo y los Santos la utilizaban en el Omiero de Osanyin y de los Orishas; hasta Obatala la respetaba.

Un día se oyó una vocecita que decía: «Si soy tan aceptada por los Santos y tan necesaria, se debe a mi color negro tan bonito y tan parejo, tan uniforme». Era la parte negra de la semilla de la mata de Ewereyeye. La parte roja, al oírla, respondió: «Eso es mentira: soy tan solicitada por los Santos, fíjate que hasta para hacer sus collares, y se debe solamente a mi color rojo tan bonito y brillante, y no a ese color negro tan opaco que tú tienes».

En esa discusión estuvieron las semillas algún tiempo, hasta llegar a tal estado de soberbia que, sin pensar en las consecuencias, empezaron a pelear unas con otras. En plena lucha pasó por allí Shango y, al ver semejante pelea y comprobar que no se ponían de acuerdo sobre si su suerte se debía al color rojo o al negro, decidió que aquellas diminutas y pelonas semillas le servirían para hacer sonar su Asheré (maraca) mejor que cualquier otra cosa: como eran peleadoras, su sonido sería inmejorable.

Shango recogió todas aquellas semillas y las metió juntas dentro del Asheré, donde, golpeándose unas contra otras, lo hacían sonar mejor, gracias a la naturaleza guerrera que tenían.

Ebó1 gallo, 1 asheré, 16 semillas de EWEREYEYE (peonías), todo lo que se come, mucho dinero.

16.Cuando estaban destruyendo a los hijos de Igi Oguro

EDI-BURA DI EDI BARABARATAFA SI OKE fue el sacerdote de Ifá que hizo adivinación para Igi Oguro, emparentada con la palma, para absolverla de la matanza de la humanidad, cuando estaban destruyendo a sus hijos.

Se le aconsejó realizar sacrificio con polvo de madera roja (Osun Naburu). El sacrificio se preparó para que ella pudiera usarlo como pomada y le facilitara tener más hijos. Cuando la gente preparó una soga especial para subir, ella respondió:

MO TI SE EBO BO RO ALE MO TI SE EBO BO RO ARO.

Esto significaba que ella había hecho ambos sacrificios, el de la noche y el de la mañana, y fue así como Oguro quedó protegida de la amenaza de la humanidad.

17.Se adivinó para los árboles

«Odi los molesta y Obara los protege»: así sacó el árbol de un monte espinoso cuando se le leyó Ifá, y se le aconsejó sacrificar para que Eti, las dificultades, fueran eliminadas de su camino. A la palma (Ope) también se le leyó Ifá, y le salió que sacrificara un machete, un hacha, una montura, un conejillo de india, un pescado, palomas y 18000 cauries.

El árbol del monte espinoso se negó a hacer el sacrificio, pero la palma sí lo realizó. Las hojas de Ifá fueron preparadas para la palma, y se le dijo que no sería enmarañada por los matojos, las zarzas ni las plantas espinosas. Eshu siempre está al lado de aquellos que hacen sacrificio.

Un día, Eshu le dijo al campesino que tomara sus implementos y adornara a la palma, y que en lo adelante esta le sería beneficiosa. El campesino siguió el consejo y la adornó, y aquello resultó beneficioso para la gente. Pero para adornar la palma, el campesino tuvo que sacrificar a la zarza.

18.Se adivinó para Odi y Obara

Odi, el sacerdote del campo, y Obara, el sacerdote de la casa. Se les adivinó y se les dijo que debían sacrificar para evitar para siempre los equívocos. Odi no aceptó el sacrificio, pero Obara sí lo hizo.

Sacrificio2 pollos (uno macho y uno hembra), un chivo, una chiva y 20000 cauries.

Era costumbre de Odi visitar a sus parientes políticos en la casa de Olofin para saludarlos después de un día de trabajo en el campo. Con el tiempo se le aconsejó casarse con su novia Obara, que estaba en edad de casamiento; pero ella lo rechazaba, lo consideraba un salvaje y se preguntaba: «¿Qué debo hacer con un salvaje?». Poco después, Odi comenzó a rogarle a Obara, pero ella no quería ni verlo.

Al fin y al cabo, Odi sacrificó los elementos que se le habían pedido; de otra forma habría perdido a su esposa.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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