Ojuani Boka
Ojuani Ika
«El Rey del río es el mar».
Rezo de Ojuani Boka
OJUANI BOKA OBATALA ADEMI IKABALE ADIÑA AWI ADIFAFUN OTE TINSHOMO BEISHE TINSHOMO ABURE IKA AKA ADA OMO OLOFIN.
Súyere de Ojuani Boka
ABIDIDE OSANYIN ABIDIDE OSANYIN IKABURE BABALOKUTA OFUN ADIFAFUN IKA.
En este odu nace
- Nació: El por qué Osanyin se entierra.
- Nació: El poder atefar con granos de maíz.
- Nació: El Baduto.
- Nació: El por qué no se mira a la mujer de otro Awó, sin estar presente o autorizado.
- Nació: La maldición de Ogún por mal agradecimiento.
- Nació: Que el ñame es la corona de Orúnmila.
- Nació: Que el Rey de los ríos es el mar.
- Aquí: Hay que darle un pollo negro a Osanyin en el monte al comienzo de cada año.
- Aquí: La avaricia acaba con la persona.
- Aquí: Hay que recibir a Osanyin y Olokun.
- Aquí: Aquí habla Esi.
- Aquí: Hay que darle de comer a la puerta de la casa.
- Aquí: Se le da de comer sangre de res a Ifá.
- Aquí: Se padece de los nervios.
- Aquí: Hay que recibir urgente a Eshu-Elegba.
- Aquí: Hay que tener cuidado no perder la medida de nada.
- Aquí: Hay que sacrificar para no caer en manos de la muerte.
- Aquí: Hay disgusto de dos Awoses, por causa de una mujer.
Descripción del odu Ojuani Boka
Ojuani-Boka ocupa el número 101 dentro del Orden Señorial de Ifá. Es un signo que asegura el buen éxito siempre que la persona se conduzca con moderación, porque aquí hay que guardar medida en todo lo que se emprenda. Cuando la fortuna viene mala, el camino para resolverla pasa por hacer determinados sacrificios; también hay que sacrificar para no caer en manos de la muerte y para alcanzar armonía.
Es un Odu de ser sacerdote de Ifá, siempre que quien lo recibe sepa valorar lo que significa para su vida ser Babalawo. El Awó de este signo no debe tener deudas pendientes con Obatalá, con Eshu ni con Shangó si quiere brillar, y le dará un gallo blanco a Egun. Por este Odu se hace Ebó con un jio jio blanco que después se suelta dentro de la casa.
Aquí nació el por qué Osanyin se entierra: Osanyin se casó con Inle-Oguere y ese casamiento lo hizo Orishaoko. Quien tiene este signo debe recibir a Osanyin para contrarrestar las influencias de los Omologú (brujos o hechiceros), y debe recibir Orishaoko para la estabilidad matrimonial. El gran poder de Ojuani-Boka está justamente en recibir Osanyin.
Cuando el Awó de este Odu cae enfermo, le preguntará a Orúnmila cuántos baños se dará con hojas de cedro, paraíso y ciruela amarilla; esos baños se toman a las 12 del día. Al Awó lo visitará una mujer Santera o una persona religiosa, y esa visita le será para bien: todo lo que emprenda le saldrá bien.
Aquí Orúnmila le adivinó a la humanidad con granos de maíz, y por eso el Awó de este Odu puede atefar con granos de maíz. Al Iyefá de Ojuani-Boka no le puede faltar polvo de pluma de gavilán. Cuando en el Ebó se marcan palomas, se le dan a Olofin en una jícara con manteca de cacao y cascarilla, y todo se lleva al centro del monte.
El gran secreto de este Odu es darle 1 pollo negro a Osanyin en el monte, con todos los ingredientes, al comienzo de cada año, y así se neutraliza a los Omologú. Mientras se le da ese pollo negro en el monte se canta el súyere del signo. En este Odu también se prepara un Inshé para cuando viene un bien de dinero (Iré-Ayé).
La perdición de este signo es la avaricia, que le atrae muchos enemigos y maldiciones. Por este Ifá hay que recibir a Olokun: aquí nació que el Rey de todos los ríos es el mar, porque todos los ríos van a parar a él. Hay que darle gracias a Yemajá y a Olokun, pues es muy posible que la persona sea hijo o hija de uno de esos Santos.
Por este Ifá no se puede botar a nadie de la casa, porque las visitas le traen suerte. Hay que hacer Ebó y darle de comer a la puerta de la casa para que entren las tres suertes que están paradas en su puerta. Ojuani-Boka deberá hacer Ebó con 4 palomas: con dos de ellas se rogará la cabeza y las otras dos las llevará para la casa para fomentar una cría.
En este Ifá la suerte le llega a la persona por una mujer, hija de Oshún; a esa mujer hay que tratarla bien y darle las gracias, que Oshún se lo recompensará. Aquí hay que ser agradecido para no perder la suerte. Tampoco se puede descuidar, porque sus enemigos son poderosos y desean perjudicarlo.
Este Odu señala una persona muy orgullosa, que se considera superior a los demás, muy soberbia y de mal carácter: ese es su error, y tiene que superarlo para que los demás la traten con franqueza. No puede abusar de los que son más débiles que ella, porque un día uno de esos débiles le hará pasar un susto y hasta lo pueden matar.
Si la madre de la persona es difunta, siempre está detrás de ella, por lo que hay que hacerle misa y ponerle comida, flores y velas, y darle una atención especial. Cuando este Odu se le ve a un Aleyo, hay que darle corriendo a Eshu-Elegba.
Ojuani-Boka tiene que cuidarse de la mujer y de los hijos, porque en el futuro se virarán contra él: es un Ifá Osobo y duro. Por este Odu no se mira a la mujer de otro Awó si éste no está presente o no lo ha autorizado, pues de lo contrario podrá tener guerra con el otro Abure. Aquí Ogún maldijo a los hijos de este Ifá por el mal agradecimiento que tuvieron con él, y hay que pedirle a diario que los ayude en todas sus cosas.
En este Odu habla Esi, que se simboliza por una flecha igual que la de Oshosi pero que lleva detrás una luna con dos estrellas. Esi vive colgado detrás de la puerta, come palomas y trabaja colgado del cuello.
Cuando se le da de comer sangre de res al Ifá para evitar el desequilibrio de los nervios, deberá echarse mucho aguardiente. Después se le darán dos gallinas negras y se limpiará rápido el Ifá. Mientras se está dando la sangre de la res, se canta:
Por este Odu hay que prestarle mucha atención a la puerta de la casa, pues la muerte (IKU) permanece en ella, desbaratándolo todo.
Dice Ifá
- Que Ud. es un mal agradecido y un mal hablado.
- Ud. tiene un familiar suyo que está preso.
- Su mamá le está detrás.
- No pelee con su marido.
- Cuando su marido sale, Ud. le es infiel.
- Uds. son varios hermanos.
- Cumpla con Shangó, si no quiere verse en apuros.
- No sea avaricioso, esa es la causa de que a Ud. no le acaban de llegar las tres suertes que están en la puerta de su casa y Ud. tiene que hacer Ebó para que esas suertes acaben de llegar y entrar en la casa.
- Dele de comer a Eshu.
- Ud. siempre se está quejando de su mujer porque ella siempre está convidando a la gente a comer y a entrar a la casa.
- Cuando le lleguen esas tres suertes, tiene que volver a hacer Ebó.
- Allá en su casa todos andan separados.
- No reniegue.
- Ud. tiene que hacer Ifá.
- Ud. tiene que darle de comer a Egun.
- Ud. tiene que recibir a Olokun.
- Sus enemigos desean perjudicarlo, no se descuide.
- Ud. tiene que ser agradecido para que no pierda la suerte.
- Ud. anda separado de sus hermanos.
- Ud. es muy orgulloso y se considera superior a los demás, es muy soberbio y tiene mal carácter y ese es su error.
- Ud. tiene que superar ese problema, para que los demás lo traten con franqueza.
- Las personas que Ud. mantiene en su casa y les da de comer, aunque sean sus propios hijos, son sus peores enemigos.
Refranes de Ojuani Boka
- Por la puerta, lo mismo entra lo malo que lo bueno.
- Si no escucha los consejos de tus padres, los troncos del camino te lo darán.
- La maldición fue por mal agradecido.
- El Rey del río es el mar.
- El niño que no camina, no será sabio.
- Todo lo que sostenga una pinza, no cae al suelo.
- El murciélago no puede sostener un árbol.
Eshu-Elegba del odu Ojuani Boka
No tiene especificado.
Patakíes del odu Ojuani Boka
1.Él adivinó para la calabaza antes de ir a la guerra
Owanrin woka woka fue el Sacerdote de Ifá que adivinó para la calabaza cuando ésta se dirigía a la granja al comienzo de la campaña agrícola. Se le aconsejó hacer sacrificio para anticiparse a la hostilidad que la humanidad y los animales tendrían contra ella y contra sus hijos.
Ella hizo el sacrificio y después marchó hacia la granja. Cuando germinó, Eshu sacó el cono de lana con el que había sacrificado para esconder su identidad y evitar así que personas y animales se alimentaran de su follaje. El Sacerdote de Ifá le había preparado además una poción para frotar el cuerpo de sus hijos antes de que salieran al mundo. Por eso, cuando hombres y animales probaron el fruto de la calabaza, semejante a los de su hermana el melón, comprobaron que era muy tóxico y amargo, y dejaron a sus hijos en paz para que pudieran madurar.
Cuando los hijos estuvieron lo bastante maduros para recogerlos, el cuchillo con el que había hecho sacrificio sirvió para cortarlos suavemente y usarlos en la recogida y el almacenamiento de agua, aceite de palma y vino de palma. Los hijos más pequeños se cortaron para emplearlos como instrumentos ornamentales o como platos para comer. Al darse cuenta de que el sacrificio la había salvado, ella cantó en alabanza al Awó Owanrin-woka-woka, que le había adivinado y le había sacrificado.
En la adivinación, el Sacerdote de Ifá puede decir que la consultada o alguien cercano a ella deberá hacer sacrificio para que el matrimonio tenga éxito y para la sobrevivencia de sus hijos.
2.La adivinación hecha para él antes de abandonar el Cielo
Oloyo yo yo lere, Oloyo yo yo (La felicidad trae consigo la prosperidad) era el nombre del Awó que adivinó para este Odu antes de venir a la Tierra. Se le aconsejó contenerse en la agresividad, en el temperamento y en el consumo de bebida.
Él partió para el mundo después de hacer los sacrificios. Tal como lo establecía su destino, al llegar a la Tierra se hizo comerciante, pero aquí no agasajaba a Olokun como lo había hecho en el Cielo. Cuando su negocio dejó de rendir buenas ganancias fue a consultarse, y se le dijo que tuviera su Olokun completamente preparado, además de su Ifá.
Hizo el sacrificio con un gallo blanco y una paloma blanca y preparó el trono de Olokun cerca de su trono de Ifá. Antes del día siguiente encontró sobre el trono de Olokun un instrumento de adivinación, que empezó a utilizar mientras continuaba con su comercio. Se le adivinó que tendría un gran éxito, que le permitiría desposar a muchas mujeres y tener muchos hijos. Con el tiempo, sus esposas se hicieron cargo del negocio mientras él se dedicaba por entero al culto de Orúnmila y de Olokun. Finalmente la familia se hizo rica y a él se le otorgó un título de Jefe.
Cuando este Odu aparece en el Igbodun, a la persona se le dirá de agasajar su Ifá con carne de vaca, gallina, babosa, rata y pescado y tener a Olokun; le pedirá a los Sacerdotes de Olokun que le preparen una imagen moldeada de Olokun para su Ifá. Preparará Eshu con un chivo sin demora. Si el sacrificio especial no se prepara rápidamente, la persona puede convertirse fácilmente en un idiota o un paranoico.
3.Se adivinó para la Ardilla y la Boa
La Ardilla era tan pobre que tenía problemas hasta para alimentarse. Fue a ver a Orúnmila y se le dijo que agasajara su cabeza con nueces de kolá y que agasajara a Eshu con frutas nutritivas, para que fuesen comida para la comida.
Al mismo tiempo, la Boa (oka en Yoruba y Arumboto en Benin) también fue por adivinación, y Orúnmila le dijo que hiciera sacrificio rápidamente, porque los enemigos la estaban buscando para matarla. Se le dijo que sirviera su cabeza callada y secretamente en un matorral, sin que nadie se enterara y sin permitir que nadie la viera.
Entretanto, al Obá de la ciudad se le había dicho que sirviera a su Ifá con una Boa, y él había dado órdenes de conseguirle una por todos los medios. Esto coincidió con el tiempo en que la Boa iba a servir su cabeza para evitar una muerte súbita. En lugar de hacerlo durante la noche, como lo exigía la tradición, prefirió hacerlo a plena luz del día. Lo que ella no sabía era que el precursor designado por Dios para anunciar su presencia, la Ardilla, andaba por los alrededores cuando fue al matorral a servir su cabeza.
Apenas la Boa comenzó a servir su cabeza, la Ardilla empezó a interrumpir sus prédicas diciendo: Ashé, Ashé, Ashé, o Oka-elewu-obobo (es decir, Amén a las prédicas de la Boa). Las palabras de la Ardilla alertaron a los transeúntes, que ya comenzaban a peinar el bosque en su búsqueda. Éstos limpiaron de inmediato el matorral, encontraron a la Boa y la ataron para llevarla a Palacio, donde el Obá la utilizaría para servir a su Ifá. Después de esto la paz retornó al reino.
Cuando este Ifá aparece en el Igbodun, a la persona se le deberá aconsejar de tener cuidado con un enemigo que es muy hablador. El dueño de este Ifá agasajará a Eshu con una ardilla, akará y ekó. En la adivinación común, a la persona se le aconsejará de agasajar a Eshu con un chivo y de servir a su cabeza con una paloma para evitar problemas que un amigo le creará.
4.Adivinó para Oro cuando iba de viaje
Él adivinó para Oro cuando éste iba a hacer sus prácticas de Awó en la Tierra Egba. Se le dijo que hiciera sacrificio con un carnero hembra. Oro hizo el sacrificio y fue al palacio; al llegar allí se ganó la admiración y la confianza de sus clientes, y regresó a casa cargado de muchísimos obsequios y mucho dinero.
Cuando aparece en la adivinación para alguien que se prepara para un viaje de negocios, se le aconseja hacer sacrificio a fin de obtener beneficios, el honor y el respeto de todos en dicho lugar.
5.La adivinación que hizo para salvar a su hijo de la Muerte
Las ratas son los ojos del techo de una casa. Uno tiene que rogar a Orúnmila para que le muestre las hojas salva-vidas en el monte, fueron los Awoses que adivinaron para el hijo de Orúnmila cuando la muerte lo estaba amenazando. Le fue dicho de hacer sacrificio con un chivo, una rata, pescado y babosa.
Él hizo el sacrificio, y su hijo fue rescatado de las manos de la Muerte.
Cuando este Ifá aparece como Ayeo (osobo) en la adivinación y la muerte se presagia, se debe recomendar el sacrificio que aparece arriba.
6.Un segundo sacrificio para salvar a su hijo de la Muerte
Solo el que piensa sabe lo que piensa. Es el experto a quién se le pregunta como hacer lo que él sabe. El conejo que robaba frutas de la Palma y que las dejaba a la entrada de su hoyo, le muestra la entrada de su casa a la Muerte. Estos fueron los Awoses que adivinaron para Orúnmila cuando iba a rescatar a su hijo de las frías manos de la Muerte.
Él hizo el sacrificio con un chivo, gallo, pescado y rata. Después del sacrificio su hijo pudo sobrevivir a la ira de la Muerte.
Cuando aparece en la adivinación, a la persona se le aconsejará de no proveer albergue a ningún visitante por el momento, para evitar el riesgo de ser dañado por sus enemigos a través del visitante. Aunque deberá hacer sacrificio para anticiparse a esa eventualidad.
7.Nació Baduto Awó Eboka
En la tierra Baribia vivía un Awó llamado Baduto, hombre inteligente que resolvía todos los problemas y que tenía un hijo llamado Oyeye, cuyo Odu era Ojuani-Boka y que era ahijado de Orúnmila; su padre le enseñaba los secretos. Baduto tenía un ashé dado por Olofin, y con ese ashé había salvado a mucha gente de las manos de los hechiceros, lo que le trajo la enemistad de éstos.
Un día en que Baduto tenía que salir a curar a un enfermo, los hechiceros se apostaron en el camino y le dieron muerte con flechas envenenadas. No conformes con eso, quisieron acabar también con su hijo Oyeye Ojuani-Boka; pero éste, que era ahijado de Orúnmila, fue a verse con él, y Orúnmila le dijo que su ancestro Baduto se había perdido por haberse confiado de su sabiduría, y que para vencer tenía que encomendarse a Esi, el Dios protector de Ifá, que venció a Karakambuka, el dueño de la magia negra, quien acabó con su padre.
Orúnmila le marcó Ebó con una tabla de madera (Lekpe) de 150 cm. de largo y 20 cm. de ancho, en la que le tallara los 16 Mejis y sobre ella colocara un plato blanco. Ese plato tenía que consagrarlo virado con los Odu Oshe-Turá, Ojuani-Boka y Otura-She. Debía poner en el piso una Atena de Egun, sobre esa Atena la tabla y sobre ésta el plato consagrado; que le echara azufre en 7 pilas sobre el plato, llamara a Esi y a Baduto y lo encendiera. Con eso, Ojuani-Boka venció a todos sus enemigos.
8.Por el orgullo se pierde
En la corte del Rey había un Elefante blanco muy orgulloso. Era el mayor amigo del Rey, muy soberbio, de muy mal carácter y de malos procedimientos con todos, y se consideraba merecedor de todas las atenciones.
El Elefante era muy poderoso y tenía acosados a los demás animales y a los soldados del Palacio: los cogía y los tiraba en el estanque, rompía los pisos, robaba las frutas y mataba los caballos. Al pueblo lo mantenía en constante sobresalto y no lo podían ver, pues lo odiaban y no podían hacer nada, ya que el Rey mandaba a matar a quien le hiciera algo.
Un día se reunieron todos los animales del reino para buscar una solución y ver cómo podían matarlo sin que el Rey sospechara. Todos expusieron su plan, pero eran muy riesgosos y el Rey podía matarlos a todos. En eso llegó la hormiga, expuso el suyo y fue discutido; se le hicieron modificaciones y acordaron que el ratón, como miembro de la familia, royera la corteza de los árboles y los depósitos de mieles, para que la resina y la miel se regaran, y que las hormigas cavaran un túnel que terminaba en el piso del Palacio y destruiría sus cimientos.
Un día se hizo un certamen de resistencia, propuesto por el Obá de otro pueblo. Todos llevaron sus mejores galas para ver quién triunfaba en el reto de los montes de OBI y EPO. Cuando el Rey salió de su Palacio montado en el elefante blanco, las hormigas empezaron a picarle las patas al animal, que se puso a bambolearse, y se derrumbó el piso del Palacio. La gente tuvo que ayudar al Rey a apearse.
Aquello hizo que el Rey lo pusiera de esclavo y lo maltratara, cogiéndole odio por el bochorno que el elefante le hizo pasar, pues tuvo que sacar sus tesoros y alquilar caravanas de camellos para llegar al Palacio. Desde entonces abandonó al elefante y lo puso a realizar trabajos forzados en la corte de OBI y EPO. Por el gran bochorno que le hizo pasar su gran amigo el elefante.
9.El misionero
Un día, un Awó cuyo Odu era Ojuani-Boka se miró y le salió enfermedad por algo en el ambiente (Arun Otonowa), y decidió dirigirse hacia otras tierras para prestar sus servicios como misionero.
Al otro día emprendió camino. En su viaje pasó por un pueblo y no se detuvo, sino que siguió hasta tierras colindantes, donde llegó y no lo atendieron los residentes. Cuando indagó, le dijeron: «Aquí no hay prosperidad ni esperanza, puesto que todos estamos enfermos. Todos los días nos roban». Y el Awó les contestó: «Pues si es así, aquí es donde puedo ser útil, pues yo vengo a cumplir una misión. Para esos males yo traigo un polvito. Todos ustedes se lo untarán en la frente y así acabarán sus penas y sufrimientos, se acabarán los robos y cesarán las enfermedades».
El pueblo hizo lo que el Awó les dijo y vino la tranquilidad y la prosperidad.
10.Por qué no se mira a la mujer de un Babalawo si no está presente
Awó Fiñabi vivía próspero en la tierra Ikabale. Gracias a su mujer, que era hija de Oshún, siempre había muchos Santeros en su casa, pero él sólo quería que estuvieran los que venían a ver a Ifá. Su mujer se disgustaba por eso y siempre le estaba poniendo ekó, con bastante coco, a Oshún, y le rezaba:
Un día ella se dijo: «Voy a ir a otra tierra, a verme con Ifá, para ver por qué Awó Fiñabi no está contento con todo esto que Oshún nos regala». Y se puso en camino a casa de Odomi Awó, que vivía en la tierra Oletale. Cuando llegó, el Awó le hizo Osode, le vio Ojuani-Boka y le dijo: «Usted vive con un Awó de otra tierra y toda la riqueza se la da Oshún. Pero el Awó es muy avaricioso y sólo quiere gente con dinero en su casa». Ella se echó a llorar. También le dijo que tenía que ponerle muchos granos de distintos tipos con agua de río a Oshún, para que nacieran y así llegara una suerte que estaba en el camino, y que además le diera un jio jio (pollito chiquito) a Eshu en la puerta de la casa.
Cuando ella regresó a su tierra, Awó Fiñabi ya sabía dónde había estado, porque una Santera la había visto. Ella le contó lo que le había salido, y él se puso a trabajar brujería (Ogú) para destruir a Odomi Awó.
La guerra era muy brava, porque Awó Fiñabi tenía muchos hechiceros que lo ayudaban, y la tierra Oletale se vio con muchos problemas. Entonces Odomi Awó se hizo Osode y se vio Ojuani-Boka. Cogió un pollo negro, se fue al monte a llamar a Osanyin y allí se lo dio mientras cantaba:
Entonces empezaron a morirse los hechiceros, Awó Fiñabi comenzó a sentirse muy mal y toda la gente de su tierra empezó a morirse también. Todos los días su mujer le pedía a Oshún y a Olofin que aquello se acabara.
Al ver que su gente se acababa, Awó Fiñabi cogió una jícara, le escribió Ojuani-Boka, le echó manteca de cacao y cascarilla, cogió dos palomas blancas y se las dio a la jícara llamando a Olofin. Y cantó:
Entonces la llevó al monte. Olofin llamó a Ogún y le dijo: «Vete a casa de Awó Fiñabi, para que acabes la guerra que hay entre él y Odomi Awó». Ogún se puso en camino y, cuando llegó, vio que aquellas tierras estaban casi arruinadas.
Entonces ellos se hicieron Osode y se vieron Ojuani-Boka, Ikú Intori Ikabure (La muerte a través de la guerra), y se echaron a llorar; hicieron Ebó, se dieron dos guineos blancos a su cabeza junto con el Ebó y lo enterraron en el monte. Después de hacerlo se terminó la guerra, aunque nunca más se trataron, a pesar de que la prosperidad volvió a las dos tierras.
Oshún les dijo que cogieran muchas ministras y les echaran agua de río, y que cuando crecieran las regaran con bastante maíz a la tierra y cantaran:
Y que le dieran un pescado fresco a Ogún y lo llevaran a enterrar al río, llamando a Inle. Después de esto nunca más tuvieron guerra, pero quedaron separados por cuenta de la mujer. Entonces Ogún dijo: «Desde hoy, para que Ikabure no domine más, ningún Awó debe hacerle Osode a la mujer de otro Awó si éste no está presente».
11.Ika, el hombre avaricioso
Ika era un hombre muy avaricioso al que no le gustaba darle nada a nadie. Estando un día sentado en su pila de maíz, llegó el ratón y le pidió unos granos para mitigar su hambre; Ika se lo negó. Después llegó Eshu y también se lo negó.
Eshu se enfureció y tumbó a Ika, desparramando el maíz, y todos se aprovecharon cogiéndolo e hicieron su felicidad.
12.La maldición de Ogún
En este camino, en la tierra de Fabewa se vivía en armonía y tranquilidad, porque sus habitantes estaban unidos por la bendición que Ogún le echaba todos los días a esa tierra. Ellos se levantaban temprano y le pedían a Ogún que les diera fuerzas para llevar su tierra adelante.
Cierto día llegó a la tierra Fabewa un hombre vestido de piel de majá (Ejó), y todos los habitantes se impresionaron al verlo de aquella manera. Aquel hombre no era más que la representación de Ogú, que venía a esa tierra mandado por un Omologú (hechicero) que se había enterado de cómo vivían las gentes de Fabewa, bendecidas por Ogún. El Omologú envió a Ogú, representado por un Egun, para que empezara a confundir a la población.
Obá-Ogú, que así se llamaba, comenzó a crear el confusionismo entre la gente. Al principio le hacía trabajos a las personas de aquella tierra y cada una resolvía, y esa le traía a otra; y así, sucesivamente, fueron viéndose todos los habitantes con Obá-Ogú, olvidándose aquel pueblo de Ogún. Entonces Ogún, abochornado al ver la actitud de aquel pueblo, lo maldijo y empezó a llamar a Ikú (La muerte). Y cantaba:
La muerte se le presentó a Ogún y éste le dijo: «Yo maldigo a este pueblo y tú estarás aquí, a la entrada de la población, hasta que acabes con todos. No permitas que le llegue la tranquilidad y cada vez que alguien de afuera quiera entrar, destrúyelo».
Ogún se retiró a su tierra cercana, donde vivía un Awó llamado Awari, el cual, al verlo en aquel estado de angustia, le preguntó qué le sucedía. Y Ogún le contestó: «Lo que tengo es el mal agradecimiento de la población de la tierra Fabewa».
Awó Awari Olota se molestó por lo que oyó y le dijo: «No debiste maldecir a la gente de esa tierra, y mucho menos mandar a la muerte a ponerse a la entrada de la población a que destruyera a todo el que entre o salga. Porque, de todas formas, Obá-Ogú los está destruyendo a todos, porque él les había hecho creer que, por mediación de la brujería o hechicería (Ogú), resolverían sus problemas».
Awó Awari Olota le propuso a Ogún mirar con Orúnmila, a ver qué se podía hacer para aliviar en parte la desgracia tan grande por la que estaba pasando la gente de la tierra Fabewa. Awó Awari sacó el Ókpele y salió Ojuani-Boka, donde Orúnmila dijo que había que hacer una ceremonia a la entrada de la población con un gallo blanco, después otra ceremonia en las 4 esquinas o posiciones de la población, y más tarde hacer paraldo a todos los habitantes de esa tierra, para quitar un poco la maldición del Egun que ya se les había echado.
Ogún, al oír aquello, no quería acceder a que se hiciera nada, pero Awó Awari lo convenció de hacer lo que decía Orúnmila.
El Awó buscó un gallo blanco y partió para la tierra Fabewa junto con Ogún, y mientras iban por el camino cantaba:
De pronto, la muerte, al oír este canto, se echó a correr asustada, y el Awó aprovechó, le rajó el cuello al gallo y le dio sangre a la entrada de la población. Mientras daba la sangre del gallo, cantaba:
Mientras el Awó hacía esta ceremonia, toda la población se reunió a la entrada del pueblo y se arrodilló pidiendo perdón. Cuando terminó, el Awó le dijo a la gente de aquel pueblo: «Pongan en las cuatro posiciones del pueblo una jícara con Sara-Ekó y échenle bastante aguardiente para apaciguar a Ogún. Después busquen un pollo grifo, para hacerle paraldo».
Así lo hicieron los habitantes de la tierra Fabewa. Le entregaron el pollo grifo al Awó, éste se lo entregó a Ogún y enterró el gallo blanco que había dado en la entrada del pueblo.
Ogún y el Awó entraron y se quedaron parados en la entrada del pueblo. Entonces el Awó cogió el pollo y empezó a hacerle paraldo a toda la población. Mientras lo hacía, cantaba:
Y tocaba con un poquito de sangre el dedo gordo de los pies. Cuando terminó, quemó el pollo y mandó a bañarse a toda la población con mastuerzo, quita maldición, espanta muerto, abre camino y rompe saragüey. En ese momento aprovechó para decirle al pueblo de Fabewa: «Esta ceremonia que ustedes han visto y se han hecho, tendrán que hacerla cada cierto tiempo para que la maldición de Ogún no sea tan severa con ustedes y les llegue la bendición de Olofin».
13.Aquí nació que el ñame es la corona de Orúnmila
En la tierra Orori había un Awó llamado Babamo Awó, cuyo Odu era Ojuani-Boka. Vivía siempre en sobresalto, porque no tenía dominio sobre la tierra y tenía que andar de un lado para otro. Se iba enfermando de los nervios y no atinaba a conservar aquella tierra, porque los nervios lo traicionaban y la gente no lo quería, ya que siempre tenía muchos problemas.
Aquella tierra era bendecida por Obatalá, que tenía un secreto: el ñame y la sangre de res (ishu y Okomalu).
Un día, Obatalá, que veía todo lo que le estaba pasando a Babamo Awó, se puso en camino hacia aquella tierra, y cuando llegó lo vio muy nervioso y haciéndolo todo mal. Entonces le dijo: «Tú no sabes para dominar esta tierra; para eso tienes que contar conmigo siempre».
Babamo Awó, Omo Odu Ojuani-Boka, le dio Mo-Foribale a Obatalá y se hizo Osode, donde se vio este Ifá, y Obatalá le dijo el secreto de éste en esa tierra. Allí mismo le dio ñame y mató una res, y empezó a darle al Ifá de Babamo Awó sangre de la res y 2 gallinas, cantando:
Después lo bañó con todo eso, sangre y aguardiente, y le hizo rogación de cabeza (Kobo-Orí) con carne de res mientras le cantaba:
Entonces le dijo: «Ahora te voy a consagrar el secreto para que no te traicionen más tus nervios». Le cogió pelos de los cuatro puntos cardinales de la cabeza y con ñame le hizo Kobo-Orí; le hizo una pelota con manteca de cacao, cascarilla, pluma de Loro, pimienta de guinea, jutía y pescado ahumados y mucho ashé Oshanifa, y le dijo: «Esto se forra con cuentas de mi collar y el de Orúnmila, y lo pones dentro de mí». Y lo coronó con ñame, diciéndole: «Así podrás vivir tranquilo y no tendrás tantos problemas».
Entonces Awó Ojuani-Boka empezó a tener dominio de aquella tierra, y Obatalá le dijo: «Recuerda que el ñame es la Corona de Orúnmila y la mía, y cada vez que te sientas algo nervioso, le das sangre de res a tu Ifá y te bañas con eso. Y así podrás vivir tranquilo, pero siempre cuídate, pues los nervios te fallarán y comenzarás a buscarte problemas con la gente».
14.Cuando el tigre y el burro eran amigos
En este camino, el tigre y el burro eran amigos y tenían que cruzar un caudaloso río. Cada uno llevaba una carga, uno de sal y el otro de esponjas, e hicieron un pacto.
El tigre, con su inteligencia maligna, le dijo al burro: «Tú me cargarás hasta la mitad del río y después yo te cargaré a ti». El burro aceptó y se echó al tigre encima, con su saco lleno de esponjas, y el tigre se sujetaba del burro con sus uñas. Como la carga del burro era la sal, según se iba mojando fue disminuyendo.
Cuando llegaron a la mitad del río, el burro le dijo al tigre: «Ahora te toca a ti llevarme a mí». El tigre se echó encima al burro, duplicando su peso, pues las esponjas se habían mojado y pesaban más.
El burro, con sus cascos, trataba de agarrarse al tigre y, en aquel vaivén, se le alteró el miembro y se lo introdujo al tigre, que le dijo: «¡Esto no estaba en el pacto que nosotros hicimos!». Y el burro le contestó: «Cada uno se agarra con lo que tiene, pues yo no tengo uñas».
15.El pueblo de la avaricia
Distribución: La jutía y un pollo, con sus ingredientes, para Eshu-Elegba. Un pollo, con sus ingredientes, para paraldo. Un pollo, con sus ingredientes, para Osanyin.
Era una tierra donde todos estaban muy bien, pero la ambición del poder y del dinero comenzó a corromper a los altos personajes, que ya no trabajaban, sino que buscaban de quién vivir, y siempre estaban recostados a la madre de Elegba, que era la que gobernaba.
Llegó un momento en que Elegba no le mandaba nada a su madre, pues había salido a recorrer otras tierras. En el pueblo se terminaron los comestibles y empezaron a pasar hambre. Esto llevó a que comenzaran a comerse entre sí, y entre los que se comieron estaba la madre de Elegba.
Un día entró un tigre en el pueblo con un pollito y una jutía en la boca, y la gente salió furiosa a comerse al animal. Lo cogieron y, después de comérselo, tomaron por el rastro que el tigre había dejado al llegar al pueblo.
En ese trayecto se encontraron con un hombre montado a caballo. Era Elegba, vestido de Rey, quien al ver a aquella gente pensó que iban a recibirlo. Entró con sus soldados y traía a sus dos hijos Jimaguas. Venía al pueblo enterado de la muerte de su madre, en busca de los restos, que suponía enterrados allí; pero no hubo tal entierro, pues sus habitantes se la habían comido. Elegba, desconociendo esta situación, le dio comida a todo el pueblo, a los causantes de la muerte de su madre.
16.Lo que le dijo Orúnmila a Ojuani-Boka
Ojuani-Boka le preguntó a Orúnmila por qué Owon se estaba riendo con todo el corazón. Orúnmila le respondió que hay dinero en casa, la esposa está en la casa, el niño está en la casa y todas las buenas cosas.
La vida de Owon es limpia: Owon trata todo a la medida, come con medida, bebe agua con medida, usa la tela con medida y construye su casa con medida. Se adivinó y se le dijo que sacrificara para que no perdiera la medida.
Hizo el sacrificio. Se le dio hojas de Ifá y se le aseguró: Cualquier cosa que sostenga una pinza, no cae al suelo. El murciélago no puede sostener un árbol. Él cae.
17.La muerte
Se dijo: Si un niño no camina, no será sabio. Se adivinó para Ademorin Aronkole, a quien se le pidió que hiciera sacrificio para que no resbalara y cayera en las manos de la muerte; y para que, si cayera en las manos de la muerte, ésta no fuera capaz de matarlo.
Hizo el sacrificio y tuvo larga vida.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
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