Ogbe She (Ogbe Oshe) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Ogbe

Ogbe She

Ogbe Oshe · Ogbe Sanwo · Ogbe Kowojo

«Cuando existe una manera de probar las cosas, no hace falta discutir: antes que enredarse en disputas sobre un asunto, es mejor demostrar la verdad. Se lanzó Ifá para el dinero».
I I · I II · I I · I II
Palabra sagrada

Rezo de Ogbe She

Rezo

Ogbe She kantón obayé dewá kodidé saraundere olokukere ololodiye iyá lodé okeré yi moro enidesun efideremo otolarefa eyi boyó nila odu ayibagadara ñawasi, ñawasi ikowoshe iyá mi washe shiya mi morí yeyeo ashiyami morí yeyeo.

Naturaleza del signo

Ogbe She es un Ifá de

  • Del Espía.
  • De las Torrejas.
  • Del Pino.
  • De Tarro.
Fundamento

En este odu nace

  • El revólver.
  • El tatuaje.
  • Aquí bajó la cadena a la Tierra; la persona es utilizada y abandonada.
  • La salutación y la imploración a Olorun.
  • El secreto de la prenda de Oboniboshe.
  • El Espía.
  • Que los hijos de Oshún no les ponen las manos en la cabeza a los hijos de Shangó.
  • El Orisha Adamu, origen de Aguema.
  • El que Oba perdió la oreja.
  • La premonición en los seres humanos. La Profecía.
  • El cargo de Otorrinolaringólogo.
  • La enfermedad llamada síndrome de Menier.
Advertencias del signo

Este odu marca

  • Que las obras que se le hagan a Shangó para resolver situaciones se le hagan a las 4 de la mañana.
Avisos del oráculo

Este odu señala

  • Que el enemigo más poderoso de Ogbe She está en el seno de su propia familia.
Consejos del signo

Este odu recomienda

  • Poner 6 torrejas a Orúnmila para resolver.
  • Poner pescado fresco a Ogún.
  • Cuídese la vista.
  • Debe vivir con personas de color definido.
  • Usar un collar de banderas.
La voz del signo

Aquí habla

  • Poner a Elegba 5 instrumentos musicales.
  • Cuando el Awó se ve este Ifá, debe poner a Oshún carne de cerdo, fufú y ekó.
  • No ofrecer lo que no puede cumplir.
  • Dar un pescado fresco a su cabeza.
  • Poner corona con 16 plumas de Loro a Obatalá. Aquí fue donde el Sapo le arrancó las plumas del rabo al Loro y se las dio a Obatalá para su corona.
  • Hay que tener cuidado de que la mujer no sepa sus secretos.
  • Hay que ser espléndido con la mujer.
  • De que Obatalá se enfermó y Oshún lo salvó.
  • De tiros.
  • De burlas.
  • De maldición.
  • De enfermedades del estómago y de las vísceras.
  • De problemas en la vista.
  • De que no se conocen amigos.
  • De que aquí no querían considerar al Loro, pero sus carnes son cancerosas.
  • Habla Oshún Ibú Akuaro, la reina de la risa y de la falsedad. Es sorda cuando no quiere oír; vive afuera.
  • De que aquí el Loro era el único que entendía a Ogbe She, porque era igual que él.
  • De cojera, porque el dueño de este Ifá es cojo o tiene que serlo.
  • De que es el niño en brazos de Oshún, que lo crió Oshún.
  • De que aquí tuvo lugar la guerra entre Oduduwa y Olokun.
  • De que aquí el blanco vive con el negro y el negro con el blanco. Tiene que vivir con personas de color definido.
  • De que hay que cuidarse la vista.
  • De un Egun protector.
  • De repulsión: a la persona la repudian a veces en lugares donde no le dan entrada.
  • De dinero y de vencimiento de enemigos.
  • De que a la persona le echan daños por envidia o por venganza.
  • De dolores en la pierna.
  • De que la persona se entristece.
  • De trampas y de que tiene ojos malos encima, por lo que tiene que hacer rogación.
  • De que la persona tiene que hacer un viaje.
  • De herencia, de recibir gran cantidad de dinero de negocio o de campo.
  • De persona rencorosa, de venganza.
  • De deudas con Oshún.
  • De que la persona tiene la cabeza dura.
  • De cosas que la persona está destinada a realizar y que por adversidades de la vida no hace; se evita dando un chivo a Eshu, un gallo a Ogún y rogándose la cabeza.
  • De que aquí fue donde Elegba hizo pacto y recibió enseñanzas de Añá.
  • Aquí Shangó le devolvió la alegría a Olofin.
Tabúes del signo

Este odu prohíbe

  • No se toma agua con azúcar.
  • No se trabaja de noche.
  • No se sopla afoshé a nadie.
  • No se puede teñir el pelo.
  • No puede bañarse en el río, pues Olokun lo ahoga.
Ewe del signo

Hierbas del odu

  • Pino
  • Frailecillo
  • Platanillo de Cuba
  • Cabo de Hacha
  • Mastuerzo
  • Artemisa
La voz del oráculo

Osobo e Iré del odu Ogbe She

Ogbe She osobo Ikú
  • Habla de tiros.
  • Habla de que puede morir de entristecimiento.
  • Puede morir ahogado por Olokun.
Ogbe She por enfermedad
  • Habla de enfermedad. Aquí fue donde Oshún salvó a Obatalá.
  • Habla de enfermedad del estómago.
  • Habla de enfermedad en las vísceras.
  • De problemas en la vista.
  • Se padece de una pierna.
Ogbe She osobo Ofo
  • Tenga cuidado, no pierda su libertad.
  • Tenga cuidado con una pierna.
  • Cuídese de trampas para que no pierda lo suyo.
Ogbe She osobo Eyo
  • Ifá de tarros, de infidelidad.
  • Habla de tiros.
  • De burlas.
  • De maldiciones.
  • Donde no se conocen amigos.
  • De desconsideración. Aquí no querían considerar al Loro.
  • Habla de la guerra entre Oduduwa y Olokun.
  • Cuídese de una trampa.
  • Persona que tiene la cabeza dura.
Ogbe She osobo Ogu
  • Habla de que la persona tiene ojos malos encima.
  • Tenga cuidado con los polvos malos.
  • Habla de que le echan daños a la persona por envidia o por venganza.
Ogbe She Iré Arikú
  • Habla de riqueza, de persona de mucho dinero.
  • Habla de herencia, de recibir gran cantidad de dinero de negocio, del campo, etc.
  • Ogbe She es el niño de los brazos de Oshún, que lo crió.
  • La persona tiene un Egun protector.
Ogbe She Iré Ashegun Ota
  • Habla de vencimiento de los enemigos.
  • De que tiene ojos malos encima.
  • Habla de que la persona tiene que hacer un viaje.
  • La persona tiene un Egun protector.
Trabajos del signo

Relación de obras del odu Ogbe She

Secreto de Ogbe She: la prenda Aboniboshe

Es una prenda que se llama Aboniboshe: un muñeco de 12 pulgadas de alto, con una cadena desde el cuello hasta los pies. Se le da sangre de pescado fresco y come con Ogún, Orúnmila y Egun.

Obra del Pino

Se abre un hueco, se rezan los 16 Mejis, Oshe-Turá, Ogbe-She, Okana-Sa y Otura-She, y se echan seis reales y 4 huevos de gallina, y se le da un gallo. Se echa ero, obi, kolá, osun naború y una piedra, que coma con Shangó; ahí se siembra un pino, al cual se le da todos los años un gallo, y se le pone un Eshu de centinela.

Remedios para la impotencia

Se cogen un chivo recién nacido y un gallo y se le dan a Ogún a las 12 meridiano; después se echan 7 gotas de sangre del chivo y del gallo sobre el miembro de la persona, y con la cresta y la patilla del gallo se hace polvo (afoshé), que se toma ligado con bejuco garañón y canela, todo hervido. El cuerpo y la cabeza del chivo y del gallo van a una loma con 7 centavos.

Para tomar

Corteza de cedro blanco, jiba, romerillo o ramas del cedro blanco de la parte que da el sol.

Obra Onile Kotonile

Cuerpo de tigre y de gato, excremento de tigre y de gato, pelo de carnero, flor de agua, orozuz, canutillo y espiga de maíz morado. Esto es para las 4 esquinas.

Obra para iré umbo

Se abre un hueco, se rezan los 16 Mejis de Ifá, Oshe-Turá, Okana-Sa y Otura-She; se echan miniestras y 4 huevos de gallina, se le da un gallo a la tierra y se le echa obi kolá, ero y osun naború; se tapa el hueco y se siembra una piedra de Shangó, a la que se le da un gallo. Se pone un Eshu de centinela y todos los años se le da un gallo.

Inshé-Osanyin para aleyo

Cuero de un animal de 4 patas, cáscara de huevo de gallina, palo amansa guapo, cambia voz, canela, palo caja y hierbas de la cazuela de Osanyin.

Baños (ebomisi) para aleyo

Verdolaga de todas clases, bledo blanco, algodón, bejuco campanilla, mamoncillo, palo jaboncillo, Iyefá y sangre de 2 palomas.

Rogación de cabeza con pescado y cadena

Pescado grande fresco y una cadena de su tamaño. Al otro día el pescado se lleva para una letrina y la cadena para Ogún.

Súyere de la rogación: Ejá Bewa Ori, Ori Lawabe ejá Wa, Wa Fari Mama Fari Ejá tutu Beleke Ori Felekeke Mama Fara.
Rogación de cabeza con paloma pintada

Paloma pintada; después se cocina y se le pone a Oyá. Esta rogación se le hace al interesado de pie, parado delante de Oyá.

Baños

Paraíso, romerillo, botón de oro, hierba buena, mejorana e imo de Oshún. Después se ruega la cabeza con un pargo (Ejá-Bo) y una cadena; también se le dan a Oshún 2 gallinas amarillas y se le pone oshishin.

Baños con hierbas de Oshún

Se les echa la sangre de las gallinas que se le dan a Oshún.

Súyere del baño: Beyeni Ikú Mawa omo Iyalorde matori laye Iya Okuo Oso.
Ofrenda a Elegba

Pescado fresco a Elegba con maíz salcochado.

Obra para sacar de la cárcel

Un gallo, 3 palomas, una cazuela de barro grande, muchas miniestras, arroz crudo, viandas crudas en trocitos, una cadena del tamaño del interesado, carne de res y los ingredientes que haya cogido el ebó.

Se abre un hueco (kutún) y ahí se pone la cazuela llena de miniestras y viandas crudas y cocinadas picadas en trocitos; al lado del hueco se pone un anafre lleno de carbón encendido y sobre el hueco se cuelga la cadena. Se pone el ebó y se le da sangre a la cadena; los animales se queman con alcohol en el hueco y después se echa el carbón del anafre, rogando que el interesado salga de la cárcel. Se tapa el hueco y, cuando se gasten las velas, se lleva el ebó con la cadena a botarlo lejos, pero arrastrando la cadena con la carne de res por todo el camino.

Obra para no ser víctima de los chismes

Se monta un Inshé-Osanyin con pluma de loro, manteca de corojo, tinta de escribir, cenizas, hilo blanco, negro y amarillo y 5 monedas de 5 centavos; se envuelve en una vainita chiquita.

Camino de la Traba

Se hace ebó y se pone una traba a un lazo que se le pasa por la cabeza y se le saca por los pies; se corta en 4 partes y se echa en el ebó.

Camino de la música

Se echa un poquito de arena en el patio, encima se pone a Elegba y se le da un gallo y mucha miel de abejas; se le toca una flauta y se le pone una flecha untada en miel de abejas.

Camino de la prosperidad

Un cofre, 16 centavos, 16 granos de maíz tostado, una caña de maloja, un gallo y mucha miel de abejas. Se hace ebó, se pone dentro del cofre y se coloca delante de Elegba con la caña de maloja.

La cazuela montada de Ogbe She

Ogbe She lleva una cazuela montada. Por dentro se le pinta la siguiente atena: Oshe-Tura, Ogbe-She, Okana-Sa y Otura-She.

Carga: 6 monedas de plata, 4 huevos de gallina, semillas de pino, arena de río y de mar, tierra de todas las provincias, limallas, piedra imán, cabeza y patas de perro chiquito, de camaleón, de gallo, de paloma, de guineo y de chivo chiquito, jutía y pescado ahumado, 7 garabatos, tierra de 7 tumbas, 21 mates, 21 ojos de buey, hierba Ayo, 3 tomates de mar, 7 Ikines, 21 alacranes, 7 caballitos del diablo, 7 caracoles tipo Igbo, 7 dilogunes, hierbas del cementerio, 21 raíces, manteca de corojo, 101 pimientas de guinea, 101 semillas de maravilla, cascarilla, pichón de tiñosa, macao, caracoles de Igbin, 3 pedazos de coco con sus cáscaras gruesas, nácar, 3 cabezas de totí, 3 cabezas de ratones, murciélago, 3 cuentas dundun, 3 funfun y 3 pupua.

Se abre un hueco, se pone dentro la cazuela y se rezan Oshe-Tura, los Mejis, Otura-She y Ogbe-She. Se le da un pichón de tiñosa, se tapa el hueco, se siembra un pino encima y se pone un Elegba de centinela; todos los años se le da un gallo.

Para que el Awó Ogbe She pueda hacerles Ifá a sus hijos

Cuando el Awó Ogbe She desea que sus hijos hagan Ifá, hay que hacerle la siguiente ceremonia para que él no peligre.

Primera obra: se coge al hijo al que le vayan a hacer Ifá y por un extremo de una cadena se le amarra la cintura; por el otro extremo se amarra al padre, Awó Ogbe She, por su cintura. El padre le ruega la cabeza al hijo con un pescado fresco al pie de Ogún, cantando:

Awo Nire Olofin Eri Ejá Ni Bawa Ayoní Bokun Ejá Eni Oba Mi.

Después la cadena se le pone encima a Ogún y al día siguiente se lleva la rogación a un hueco; se le dan cuentas a Yemajá y se le cantan varios súyeres.

Segunda obra: se le dan dos gallinas amarillas a Oshún; después se lleva al padre, Awó Ogbe She, al pie de una Ceiba con la sopera de Oshún sin haberla limpiado. Allí se baña con omiero de hierbas paraíso, botón de oro, romerillo, hierba buena, mejorana e imo de Oshún; a ese omiero se le echa la sangre que contiene la sopera de Oshún, con eso se baña y se canta:

Obaniye Beyeni Ikú omo Yalorde Materi Laye Ifá Okuo omo.

Después de secarse con una toalla blanca al pie de la Ceiba, parado, firma en la tierra, se inclina hacia delante poniendo ambas manos sobre la tierra y así se le ruega la cabeza con un pescado fresco; sobre la rogación se le ponen hierba romerillo y un gorro amarillo, y ya se le puede hacer Ifá al hijo, pues de lo contrario el padre morirá a los 16 días de consagrado el hijo.

Obra para bien de dinero

Se pone un plato con bastante hierba vergonzosa seca y perfume delante de Oshún y se le da candela; según va saliendo el humo se abanica a Oshún y se le pide dinero.

Inshé-Osanyin de Ogbe She

Muchos palos, cabeza de camaleón, muchas cuentas de Oyá y de Obatalá, pluma de loro, ceniza, osun naború, eru, obi, kolá, obi motiwao, pluma de tiñosa y 5 agujas. Come paloma y camaleón.

Obra para la impotencia

Un Owunko y dos adié aperí, y demás ingredientes. La persona se desviste y se pone un taparrabos o faldeta confeccionada con jujú de distintos colores, y se le pinta el cuerpo con fifí okan (puntos) con los cuatro colores rituales de Osha. Se toma el Owunko, al que se le habrán pintado con efun, otí, osun naburuku y ella oro (iyé de guabina) los signos: Ogbe Yono en un tarro, Ogbe She en el otro, Baba Ejiogbe en la frente, Oshe Tura en la pata delantera derecha y Otura She en la pata delantera izquierda. Al montarse en el Owunko ya tendrá las dos adié colgadas de la cintura; se le dan el Owunko y las dos adié. Al lado de Oshún se pondrá una vasija con omiero de ewe de Oshún, a la que también se le da eyebale de esos animales.

Terminado el sacrificio, se baña al interesado con el omiero con eyebale del Owunko y de las adié meyi; después del baño se llenan 4 botellas y se lleva una al mar, una al río y una a 4 caminos; la última se le pone a Elegba y después se lleva al camino que coja. La lerí del Owunko se manda a curtir o, de lo contrario, se sancocha para quitarle toda la carne, y ya seca se le pone a Oshún.

Ewe de Ogbe She para ebomisi

Cabo de hacha, platanillo de Cuba, artemisa y mastuerzo.

Oparaldo de Ogbe She

Igi, eleguede, osaidie, asho mesan, obi, itaná, eñí adié meyi, abere, los asho rituales y las ewe rituales. El akukó u osaidie se unta con eruru, osun naburuku, tinta, epo, orí e Iyefá; en el oguedé van los abere, o en el ebó si se hizo, y va para una esquina o un camino. Al osaidie se le atan en su pata izquierda 9 cintas de colores y ewe oguedé (tiras de hojas de plátano secas).

Súyere: Oparaldo somo Oparaldo sarayeye iba igi iba kilode Ifá intori araye kaure.

Terminado el Oparaldo, el interesado se baña con ewe de Obatalá y de Oyá, no pudiendo faltar la Ceiba; después oborí con eyele meyi pintadas, que se hace de pie; se cocinan y se le ponen a Oyá.

Ebó para mujer Aboñu

Akukó, trapos sucios de su costumbre, jícara rota, demás ingredientes, opolopo owo.

Para vencimiento de los enemigos

Se echará Iyefá en el tablero y se rezará lo siguiente:

AHA NI NSE ARIYA INA AWASE EJINRIN NI NSE ARIYA ITI TEWE TAGBA NI PEJO SE ARIYA EGUN NLA KI TEWE TAGBA PEJO SARIYA EMI LAGBAJA (nombre) OMO LAGBAJA (apellido) ABEWA O ASE.
Traducción: El pericarpio de la palma da ánimo Al fuego contra enemigos Balsamina del tronco da ánimo a los árboles Los jóvenes y mayores dan ánimo a destruir la mascarada grande. Que la gente me dé (nombre y apellido) ánimo y me ayuden a salvarme.
Jabón para que venga el bien

La persona se pone un gorro viejo y llevará en la mano un gorro nuevo. Va adonde está Eshu con un jabón negro, se quita el gorro viejo y se lava la cabeza por encima de Eshu. Después de lavada la cabeza se pondrá el gorro nuevo. Dice Orúnmila que dejará la pobreza y le vendrá la riqueza.

Nota: deberá estar pidiendo mientras se lava la cabeza.

Sabiduría del signo

Refranes de Ogbe She

  • El Awó nunca se apura, para no fracasar.
  • Mentiroso revolucionario.
  • Del hombre moral, su espíritu no muere.
  • La carreta se va delante de los bueyes.
  • Al que tiene virtud, se le desprecia más que al que tiene un vicio.
  • El que tiene trabajo y deja algo que hacer.
Las historias del signo

Patakíes del odu Ogbe She

1.Quién fue Ogbe She en el Cielo

En el Cielo, Ogbe She recibió el nombre de Igbera-Orun, que significa «él levantó cabeza y hombros por encima de sus enemigos». También se le conoció como Ogbe Sanwo, el que reparte la fortuna a los hombres en la Tierra, y como Ogbe Kowojo, el hombre dinero.

Fue este odu el que reveló cómo el dinero vino a establecerse en el mundo. Toda persona nacida bajo su patronato está destinada a ser inmensamente rica y próspera, siempre que sirva a Orúnmila.

Sin embargo, tendrá problemas iniciales con su propia familia, porque muchos enemigos la siguen por el mundo para frustrar la realización de su destino. Si hace la preparación adecuada por medio de los sacrificios requeridos (Ono Ifá Odiha), levantará cabeza y hombros por encima de sus enemigos, tal como anuncia su nombre celestial de Igbera Orun.

2.La adivinación de la cadena

La cadena, llamada eghan en Beni y Seke en yoruba, era temida en el Cielo por todos sin excepción; pero, a pesar de su poder, vivía en una gran pobreza. Su nombre era Seje Aroju Elebaa. Cuando su miseria se hizo insoportable, acudió por adivinación ante Ogbe Oshe, el llamado Igbera Orun, quien le aconsejó hacer sacrificio con un chivo para Eshu, un gallo para Ogún y coco para su cabeza.

La cadena se sintió ofendida: siendo capaz de sujetar por igual a divinidades y a mortales, a lo animado y a lo inanimado, no podía dignarse a hacerle sacrificio a nadie. Y permaneció en su pobreza. Su trabajo en el Cielo era el de Jefe Carcelero: tenía bajo custodia a todos los pecadores y delincuentes. El sacrificio que se le había pedido era precisamente para evitar el peligro de la suerte no consumada, lo que en yoruba se llama Amubo y en Beni Osobo no masuno.

A pesar de la diligencia con que cumplía su tarea, la cadena descubrió que por su trabajo no recibía compensación alguna. Los que quedaban bajo su custodia eran absueltos después del juicio, multados, liberados o ejecutados si la ofensa acarreaba pena de muerte; y después de procesado el acusado, la cadena quedaba vacía otra vez. Su frustración llegó a ser tan insoportable que decidió venir al mundo; entonces hizo el sacrificio. En el Cielo había sido discípula de la Divinidad del Hierro, Ogún.

Al llegar a la Tierra continuó su oficio de guardiana de los acusados y de cuanta cosa, orgánica o inorgánica, aguardaba juicio o ejecución. Los animales destinados a la matanza quedaban bajo su custodia, atados por el pescuezo, por el cuerpo o por las patas; y tan pronto se decidía el destino de sus prisioneros, para la venta, la matanza o el sacrificio, se le pedía soltarlos, ingratamente, sin recompensa alguna. El grado de ingratitud fue tal que se le usó una y otra vez sin pago, y jamás recibió una palabra de agradecimiento de sus víctimas ni de sus mentores. Por eso se dice que nadie debe rogar por sufrir el destino de la cadena, que trabaja sin agradecimiento y se echa a un lado al terminar su labor, hasta que se le necesita de nuevo.

Se ponía contenta cada vez que le entregaban a un ser humano o a un animal para cuidarlo, porque así tenía esclavos que usar; pero pronto sus prisioneros eran liberados, y entonces se lamentaba con obstinación por haber rehusado hacer en el Cielo el sacrificio contra los logros no consumados.

Cuando este odu sale en Igbodun, el sacrificio que la cadena rehusó hacer es el primer Ono Ifá u Odiha que la persona debe realizar para no ir a la cárcel terrenal o celestial antes de ver la luz de la prosperidad. En la adivinación ordinaria se le aconseja servir su cabeza, a Ogún y a Eshu con coco, un gallo y un chivo, para evitar el peligro de la suerte no consumada. Las personas nacidas bajo este odu son de buen corazón y ayudan a sus semejantes hasta lo inaudito; pero de la misma forma destruyen y aniquilan cuando se sienten engañadas y ofendidas: les basta maldecir para desviar de su Ona Ifá a cualquiera que sea víctima de sus pensamientos.

3.La preparación antes de abandonar el Cielo

Cuando este odu, llamado en el Cielo Igbera Orun, decidió venir al mundo, fue por consejo a casa de los adivinadores, que eran llamados:

Bo Babalawo ba kperonje Ogbi loma sanwo re Awó Mejeji lon difa fun igbera orun Afo kpukpu ila abarede.
Significa: El chivo matado por un Awó para comer Es pagado por el hombre profano.

Le aconsejaron hacer sacrificio antes de abandonar el Cielo, de manera que los problemas que estaba destinado a encontrar en la casa de su padre no entorpecieran su progreso en la Tierra. Debía sacrificar la cabeza y las cuatro patas de un chivo vendido en el mercado, el eron akpata, y ofrecerle un chivo a Eshu, porque iba a trabajar como sacerdote de Ifá y como comerciante. Si no hacía el sacrificio, sufriría un problema estomacal maligno que le impediría ejercer con éxito sus profesiones; por esa razón se le mandó comprar también las entrañas y los intestinos del chivo, además de la cabeza y las patas.

Realizó el sacrificio, y los Awoses extrajeron partes de la carne, a las que agregaron las hojas adecuadas para preparar la medicina con que hicieron señales sobre su cabeza mientras él comía parte de aquello. Este es otro Ono Ifá u Odiha que tiene que prepararse si este odu sale en Igbodun.

4.La maldición a la Divinidad del Viento

El viaje de Ogbe Kowojo al mundo no fue una carrera de descenso. Al abandonar el Cielo hizo una parada en la ribera del río que separa el Cielo de la Tierra, el Odo Mimikpo, y allí se estableció por largo tiempo, haciendo adivinación a todo el que iba de paso hacia la Tierra. Su derecho era siempre un caurí (akomo).

Estuvo consultando a todos los viajeros hasta que le llegó el turno a la Divinidad del Viento, Eziza. Cuando esta divinidad pasó, Ogbe Kowojo no lo supo, porque el viento pasaba por encima de su cabeza mientras los demás caminaban sobre sus pies. Entonces Ogbe Kowojo maldijo a la Divinidad del Viento con su varita de autoridad (Ase), proclamando que, ya que él no lo había visto con sus propios ojos, nadie sería capaz de ver más el viento con los suyos. Y proclamó desde aquel momento que las divinidades que vinieran al mundo sobre sus pies tendrían sacerdotes y altares, pero que la Divinidad del Viento, que voló sin ser vista, no tendría ni sacerdote ni altar. Por eso hasta nuestros días al viento no se le sacrifica ni tiene modo discernible de culto.

Igbera Orun era muy temido en el Cielo por sus hermanos los Olodus, incluyendo los Mejis, que aun teniendo más rango que él le rendían pleitesía y lo agasajaban, pues decían que Igbera Orun tenía pacto con Elernini, la Divinidad del Infortunio y guardián del sueño, y con la cámara divina de Olodumare. Al ver que la Divinidad del Viento quedó errante por el mundo sin sacerdote y sin altar, le atribuyeron un poder especial que desequilibró la armonía de los cuatro elementos de la naturaleza: su ira solo es comparable con la ira de Dios.

En ese momento Igbera Orun, conocido como Ogbe Kowojo, el hombre dinero, decidió trasladarse al mundo. Fue con el dinero reunido en las adivinaciones de la ribera del río con lo que comenzó a comerciar cuando llegó a la Tierra.

Cuando este odu sale en Igbodun, el hombre debe entrar en los negocios y se volverá muy rico. Si Ifá requiere de dos Eshus para enviar los mensajes, el tradicional Eshu Obadara y el Eshu de agua, deben prepararse con dos chivos separados; y a la persona se le debe decir que su suerte no había sido consolidada antes de preparar su Ifá. En la adivinación se le indica amarrar un caurí en un pedazo de tela, para mantenerlo en su altar de Ifá; el sacerdote le pedirá oficialmente a Ifá que junte su riqueza, con el fin de que florezca.

5.El baño de los ocho caracoles

Cuando todavía hacía equilibrios para vivir, se dirigió a un sacerdote de Ifá llamado:

Ogbe Sheriaje Kuku Kuku She Ojo tiba luwe she wo wo.

Este le aconsejó servir a su Ifá con 8 caracoles, con el fin de colocar sus pies en el sendero de su destino, e hizo el sacrificio. Después el sacerdote dispuso las hojas del sacrificio dentro de una calabaza, que fue enterrada en el suelo, y le dijo que se bañara encima de ella; luego le anunció que ya estaba cerca del alcance de su suerte. Mientras se bañaba, se le mandó repetir un conjuro especial referido al agua del baño.

En la adivinación, este sacrificio especial se hace cuando un hombre se está quedando sin dinero: los caracoles se parten en el piso del baño mientras se declara que el baño nunca se quedará sin agua. Más tarde, el dinero genuino seguramente volverá a coger su camino. La preparación la hace siempre un sacerdote de Ifá.

6.El hacha que cayó en el palacio de Olokun

Ogbe She nació en el mundo en la casa de un sacerdote de Olokun, la divinidad del agua, donde antes que él habían nacido muchos hermanos y hermanas. Los mayores fueron rápidos en divisar su estrella y comenzaron desde el principio a crearle todo tipo de problemas. Pronto manifestó un problema estomacal crónico que rechazaba cualquier tratamiento, y el hostigamiento se volvió tan intenso que fue por adivinación. Se le mandó hacer sacrificio reuniendo todos los alimentos comestibles, incluyendo maíz, un pollo, una paloma y un chivo, para ser echados al río; más tarde debía comprar una chiva que tuviera los dos cuernos apuntando hacia delante, para servir a su Ifá. Después del sacrificio, los Awoses tomaron el corazón, las entrañas y el duodeno de la chiva, les agregaron las hojas de Ifá y lo cocinaron todo para que él lo comiera: esas fueron las únicas partes que le permitieron comer.

Por la noche empezó a vomitar todas las sustancias que tenía en el estómago, y su problema se calmó. Los hermanos responsables de su mal murieron uno a uno, y su nuevo estado de salud le permitió prosperar tanto en su práctica de Ifá como en su empresa de comercio. Pero aunque había partido del palacio de Olokun en el Cielo, había olvidado servir a Olokun en la Tierra, y una vez más las cosas empezaron a enredársele.

Convidó a siete Awoses para que le hicieran adivinación, y estos le revelaron que le había faltado a Olokun, la divinidad del agua que lo guio al mundo. Se le dijo que buscara un hacha especial, llamada Urobo en yoruba e Ize en Beni, y ordenó a uno de los herreros que se la preparara. Los sacerdotes prepararon la medicina sobre el hacha y le indicaron dos trabajos: cortar con ella un racimo de palmiche sin perder un solo fruto y sin que tocara el suelo, y cazar una cotorra viva para traérsela. Debía ejecutarlos mientras ellos lo esperaban en su casa. Para el viaje llevó un desmochador de palmas y colocó en su bolso todos los alimentos y una calabaza de agua, incluyendo maíz, ñame aplastado, un pollo, una paloma y un chivo, para ofrecerlos al río, aunque no le dijeron cómo usarlos. Al llegar al río lo tiró todo al agua y todo se hundió rápidamente: así era como los Awoses esperaban que sirviera al Eshu del agua.

Peinó el bosque a la redonda en busca del palmiche maduro y de una cotorra, sin éxito. Cuando regresaba a casa, al oscurecer, oyó las voces de las cotorras; levantó la cabeza y vio una palma con el palmiche maduro del que ellas se alimentaban. Usó el desmochador para llegar hasta el tronco, y tan pronto lo alcanzó todas las cotorras se desbandaron en vuelo. Aun así cortó tranquilamente un palmiche maduro, guardando en su bolso los frutos que se desprendían; pero cuando viró para ponerse en posición de cortar el racimo, el hacha especial cayó al río.

Completamente frustrado, decidió terminar con su vida saltando al agua. En ese momento una voz le dijo que bajara poco a poco, sin que viera quién le hablaba. Bajó tranquilo y desalentado, lanzó el desmochador y su bolso al río y se sumergió en busca de su hacha. Al impactar en el agua, una bandada de aves emergió de la nada y comenzó a picotearlo; entonces Eshu se acordó del maíz del sacrificio y se lo dio a las aves, que comieron hasta la saciedad y lo liberaron. Le preguntaron qué buscaba, respondió que su hacha, y ellas le confirmaron que la habían visto pasar un momento antes, le desearon éxito y le despejaron el camino. Después vio unos chivos con los cuernos apuntando hacia delante que cargaban para atacarlo, y Eshu les echó los ñames y plátanos del sacrificio; siguió el mismo diálogo y le dijeron haber visto el hacha un momento antes. Luego se encontró con el tigre, que afilaba sus uñas y rugía para atacar, y Eshu le tiró el chivo del sacrificio; después de comer, el tigre le dijo que iba por buen rastro hacia el destino de su hacha y le deseó éxito. Entonces vio una gran bola de fuego ardiendo con fiereza, y Eshu le tiró la calabaza de agua y el ñame aplastado, con lo que el fuego se apagó al instante. Más adelante se encontró con la pitón, a la que Eshu le tiró la rata, y finalmente con una ballena que trató de tragárselo: le tiró la paloma, la ballena cerró la boca y lo dejó continuar, diciéndole que el hacha había entrado en el palacio de Olokun.

Él entró en el palacio. Mientras tanto, Olokun se encontraba con sus catorce Awoses, invitados para hacerle adivinación sobre qué hacer para tener un hijo. Le habían aconsejado ofrecer un chivo a Eshu y buscar un hacha preparada por un herrero para un sacrificio especial que la habilitara a concebir, y el sacrificio a Eshu se había hecho la noche anterior. Fue en recompensa por aquel chivo que Eshu ideó robar el hacha de Ogbe Sanwo para traerla a Olokun; y al mismo tiempo, por los muchos platos que Ogbe Sanwo le había ofrecido, Eshu decidió guiarlo a través de lo mucho y lo poco hasta la prosperidad en el palacio de Olokun. El hacha misteriosa cayó dentro del palacio y fue recogida por el Awó que la esperaba, quien la encerró en un cuarto de guardia. Casi enseguida llegó Ogbe Sanwo, y el Awó le objetó si venía a probarlos; él respondió que, lejos de venir a confrontarlos, le seguía el rastro a su hacha, que había caído de sus manos misteriosamente. Le preguntaron si la reconocería y dijo que sí. Fue llevado a una habitación donde había hachas de oro, plata, latón, plomo y cauríes, y dijo que la suya era de hierro y no estaba allí; lo llevaron a una habitación de hachas en desuso, miró, vio la suya y la cogió.

Entonces fue llevado, hacha en mano, ante Olokun. Después de explicarle el significado del hacha, prefirió morir antes que separarse de ella, porque de ella dependía su vida. Olokun le ofreció comprarla y él rehusó. Perpleja, Olokun le preguntó: ¿estarías dispuesto a separarte de ella si te conviertes en un hombre próspero? Después de pensarlo respondió: como el hacha fue creada con el propósito de volverme próspero, no me importa entregarla bajo esa condición. Olokun ordenó a su jefe de la servidumbre moldear a Ogbe Sanwo con todos los bienes y atributos de la riqueza y la prosperidad perdurables. Terminado el molde, fue llevado ante Olokun para comprobar si su prosperidad había llegado al apogeo: si al lanzarlo al aire todos los animales lo aclamaban, estaba completa; si aplaudían los del aire y callaban los de la Tierra, aún no lo estaba. Lo lanzó una primera vez y solo aplaudieron los animales del aire. Entonces Eshu le susurró a Olokun que, siendo ella la Reina de las Aguas, podía ordenarlo como rey de la prosperidad en la Tierra, y así lo hizo; al lanzarlo por segunda vez, todos los animales lo aclamaron: su prosperidad estaba completada.

Él pidió entonces los instrumentos con los que fue moldeado, para no llegar a su casa con las manos vacías. Olokun moldeó los instrumentos de la prosperidad en una bolsa de tiza, decorada con una cimitarra y una mitra en la parte superior, la encajonó en un cofre de plomo y latón, le agregó hachas de cauríes, plomo y bronce, y todo le fue entregado. Después de agradecerle de rodillas, preguntó cómo llegar a su casa sin dificultades, y ella le indicó salir por una cámara interna del palacio que estaba a oscuras. Al pararse en aquella puerta se vio enseguida en la puerta de su propia casa, donde lo esperaban los siete Awoses. Cuando le preguntaron por la cotorra y el racimo de palmiche, respondió: misión cumplida, pero perdí el hacha mágica que ustedes prepararon para mí. Contó lo sucedido y les mostró el cofre. Los Awoses le dijeron que Orúnmila lo había impuesto de embarcarse en su misión imposible para buscar la prosperidad, que sus encuentros difíciles fueron la oscuridad proverbial antes del amanecer, y que había colocado los pies en la escalera de su destino: la prosperidad estaría a su alcance desde ese momento en adelante. Les agradeció, les dio la pequeña cantidad de dinero que le quedaba y ellos se dispersaron. Luego colocó el cofre moldeado en el altar de su Ifá.

No pasó mucho tiempo cuando el dinero empezó a fluir desde distintas direcciones de la casa. En cualquier cosa en que ponía sus manos el éxito era resonante, y se convirtió en un hombre tan próspero y popular que fue coronado rey. Luego de su coronación invitó a los Awoses y otros sacerdotes, a las personas profanas y comunes, los alimentó y cantó en alabanza de sus Awoses.

Cuando este odu sale en Igbodun, a la persona se le dice que está destinada a ser próspera, que debe preparar un molde a Olokun para su Ifá y darle a su Ifá parte de cualquier cosa que use; prosperará después de andar sobre algunos escollos y obstáculos, y debe servir siempre a Eshu. En la adivinación se le dice que haga sacrificio a Ifá, a Eshu y a Olokun, pues está en el umbral de la prosperidad. La persona nacida de este odu no debe comer aves de corral, chivo, tigre, pitón ni ballena, ni arriesgarse a entrar en una casa en llamas, para no mostrar ingratitud a sus benefactores y no ser siempre víctima de la ingratitud de los beneficiarios de su propia magnanimidad.

7.Cómo llegó el dinero al mundo

En el momento cumbre de su prosperidad, sus hermanos comenzaron a preguntarse por el secreto de aquella riqueza comprobada. Él siempre les dijo que el camino de la prosperidad fue muy riguroso y tortuoso, y que el único secreto para posarse en él sin magulladuras era la perseverancia ilimitada. Entonces narró la historia de cómo el dinero llegó al mundo.

Durante la era de la divinosfera, las divinidades habían estado suplicando a Dios que mandara dinero al mundo para que sirviera como medio de intercambio. Una noche, el Ángel de la Guarda de Orúnmila se le apareció en un sueño para alertarlo de que, en respuesta a los anhelos de las divinidades, Dios estaba enviando el dinero al mundo. Le advirtió que cualquiera que fuera por el dinero con gula y avaricia perecería; que él debía dejar ir primero a todas las divinidades, por ser el más joven de todas; que quien corriera detrás del dinero a la desbandada perecería antes de la noche, y que él debía ser el último en ir por él. Finalmente, antes de terminar la aparición, su ángel le aconsejó criar una cotorra, sin revelarle el significado de hacerlo. Él actuó como le fue dicho.

Tres meses más tarde, la cotorra comenzó a gritar toda la mañana «Owo towa la toorun, ekaa roo», que significa «Dinero que llegó del Cielo, buenos días», y por la noche «Owo towa lato orun, ekaale o», es decir, «Dinero que llegó del Cielo, buenas noches». La cotorra cantó estas palabras durante varios días sin que Orúnmila entendiera el mensaje. Una vieja que vivía al lado, que era la reina de las brujas, Iyami Oshoronga en yoruba y Oghhudian en Beni, fue la única que lo entendió. Convocó una reunión de todas las divinidades para comunicarles que el dinero había llegado al mundo y que debían seguir la pista en dirección al este del pueblo, hacia donde miraba la cotorra en sus saludos de la mañana y de la noche.

A la mañana siguiente, Ogún salió impacientemente a rastrear el rumbo del dinero. Después de dos días y dos noches se topó con él en lo intrincado del bosque. Sin que lo supiera, la montaña de dinero nacía en el Cielo y tenía su cima en el suelo. En su prisa y precipitación, Ogún comenzó a excavarla con un hacha y una pala que había preparado especialmente; según avanzaba, la avalancha de dinero se desató, cayó sobre él y pereció dentro de los escombros. Después de matarlo, el dinero depositó 16 de sus piezas, cauríes, sobre su pecho. Una tras otra, las demás divinidades acabaron y regresaron al Cielo de manera similar.

Finalmente solo faltaba Orúnmila por ir por el dinero. Recuérdese que cuando la reina de las brujas hizo el primer anuncio, Orúnmila sugirió hacer adivinación antes de ir en su busca, y los otros se burlaron de él, sentenciando que llegaría el momento en que Orúnmila no comería ninguna comida preparada para él sin antes ir a la adivinación. Ogún había dicho que Dios escuchó sus anhelos enviando el dinero para terminar con el comercio de trueque, único medio de aquellos tiempos, y preguntó qué necesidad había de hacer adivinación antes de ir por él, desentendiéndose de la sugerencia de Orúnmila. Poco sabían que Dios tenía su propio tiempo para enviar el dinero al mundo como unidad de valor: como las divinidades prefirieron adelantarse a la coordinación propia de Dios, Él decidió enviar el dinero para terminar con las vidas de los codiciosos y beneficiar a quienes perseveraran. Curiosamente, todas las divinidades que se lanzaron ciegamente a la bóveda del dinero regresaron al Cielo a través de ella.

Orúnmila, pensando en por qué no retornaba ninguno de los que fueron deprisa por el dinero, decidió ir a la adivinación antes de hacer cualquier movimiento. Allí le fue dicho que el dinero solo permanecería y perduraría con quien lo dominara, y que el único medio de dominarlo era darle la comida que comía: debía hacer sacrificio con dos palomas, dos escaleras y dos cerrojos en U. Orúnmila hizo el sacrificio en un sitio de la montaña de dinero, y retuvo una escalera y uno de los cerrojos después de darle a Eshu lo restante. A la mañana siguiente partió hacia la montaña: le sirvió la sangre de la paloma, colocó la escalera sobre ella y la fijó por debajo con los cerrojos en U; y, en concordancia con la prescripción de la adivinación, regresó a casa sin tocar la montaña. Cuando llegó a la mañana siguiente, Eshu había colocado una escalera alargada que se estrechaba hasta el tramo más alto de la montaña. Según lo aconsejado, comenzó el largo proceso de escalarla para excavar la montaña desde la cima.

Cada vez que cavaba veía los instrumentos usados por las otras divinidades, y encontraba sobre sus pechos un número de cauríes, cuyas cuentas mantuvo por separado. Es el número de cauríes hallados sobre el pecho de cada divinidad el que los adeptos y sacerdotes de esas divinidades usan para la adivinación hasta nuestros días: aquellos sobre cuyos pechos encontró 4 cauríes son consultados por sus hijos y sacerdotes con ese mismo número, y aquellos con 8, 16 o varios cauríes, con los números correspondientes. Estos son los adivinadores que consultan el oráculo con los cauríes. De esta manera Orúnmila fue capaz de excavar todo el dinero, y al llegar a su casa dio los números de cauríes hallados sobre los pechos de las divinidades a sus respectivos hijos, que comenzaron a usarlos para la adivinación. Así Orúnmila se convirtió en la única divinidad que triunfó en la excavación de la montaña de dinero sin perder la vida; por eso su altar es el único que tradicionalmente se decora con un asiento de cauríes, en conmemoración de aquel triunfo.

En la adivinación, la persona debe ser aconsejada de que solo puede convertirse en próspera sin desesperarse por la fortuna de los otros a su alrededor: su paciencia debe ser incansable. A cualquier persona a la que le salga Ogbe She en el Igbodun, será seguramente rica en la vida. Debe evitar el gusano de la palma, llamado Ogongo, Iworiwo o Iton en yoruba y Oruu en Beni; debe abstenerse para siempre de sumergirse en el agua; no debe comer maní ni carne cortada por los dientes de otro. Si se sumerge en el río, seguramente Olokun lo cogerá, porque es poco probable que haya ejecutado el requisito del sacrificio: puede bañarse con el agua tomada del río, pero no nadar por debajo del agua. No debe aceptar empleo pagado, porque será despedido; su única profesión es comerciar, y el arte de Ifá es la actividad suplementaria. Hará negocios con los blancos expatriados, y debe servir a Shangó y a Ogún junto con su Ifá.

8.La finca de maíz y la cotorra de Orúnmila

Como se indicó, la cotorra debía jugar un papel significativo en el trabajo de las divinidades; pero por más que ellas lo intentaron, no consiguieron ninguna, pues las cotorras no volaban al alcance del agarre humano.

Mientras tanto, Orúnmila tuvo un sueño en el que su Ángel Guardián le aconsejó comenzar la única finca que prepararía en su vida: una finca de maíz. Ese era el sacrificio que tenía que hacer, no solo para obtener una cotorra, sino también para evitar la muerte a través del dinero que llegaba al mundo. Procedió a preparar la finca, en la que solo sembró maíz; cuando el maíz maduró para la cosecha no fue a recogerlo, y el grano se secó. Todos los animales del bosque y las aves del espacio fueron a su finca a alimentarse de los granos.

Una vez más fue la oportunidad de Eshu para compensarlo por los primorosos sacrificios que le había estado ofreciendo: se movió hasta la finca y cortó por la mitad los tallos de las plantas de maíz. Una bandada de cotorras que revoloteaba por el espacio en busca de alimento divisó la finca de Orúnmila, y tan pronto se posaron sobre las plantas para comer los granos, cayeron al suelo y allí quedaron, con las patas sobre el piso de la finca. Cuando más tarde él vino a la finca, se las llevó todas para su casa. Después las vendió a las demás divinidades y se quedó con una sola. Ya se ha visto cómo esa cotorra anunció la llegada del dinero al mundo, revelando «Aje Wanbeeo, wambeoo», que significa «el dinero está allí».

Por eso, cuando este odu sale en Igbodun, a la persona se le aconseja criar una cotorra y sembrar maíz como vocación de parte del tiempo.

Consejos para los hijos de este odu: por las penurias y sinsabores que la vida les da antes de lograr la prosperidad, los hijos de este odu llegan a convertirse en personas que se sienten solas, desconfían abiertamente, les cuesta trabajo creer en lo que les dicen los demás, y son introvertidas y muy reservadas. Orúnmila le otorga el poder de la adivinación a este Awó, pues su voz es la palabra de Orúnmila personificada: diga bien o diga mal, su palabra nunca cae bien, pero siempre se hace realidad, porque el Orúnmila de Ogbe She vive en su garganta; de ahí que su voz sea fina, baja, sin tonos graves. Se le aconseja no usar nunca para el mal el poder ilimitado que Orúnmila le asignó, sino para contrarrestar esas fuerzas; no ingerir bebidas alcohólicas ni maldecir, porque la profecía le es otorgada por orden divina; comerciar y esparcir los conocimientos de Ifá en la Tierra entre los menos válidos. Así vivirá largo tiempo, hasta que él mismo pida su muerte.

9.Ayé Tolá, la reina de la tierra Babada Boshe Inlé

Ebó

Chivo castrado, 2 gallinas carmelitas, un plato, 5 palomas carmelitas, hierba vergonzosa, todo lo que se come, demás ingredientes, mucho dinero.

En la tierra Babada Boshe Inlé la reina era Ayé Tolá, que era Oshún y se vestía de blanco. Tenía como consejero al Loro, cuya misión era contárselo todo, y para eso le hablaba secretamente. Ayé Tolá era muy misteriosa y adoraba a su Orisha, que se llamaba Yewá, a la cual rendía moforibale.

Ayé Tolá tenía un marido llamado Obadila Awó, que regía severamente aquella tierra, y entre ambos guiaban al pueblo por el camino de la dicha y la responsabilidad. Pero resultó que aquella tierra también era codiciada por Aloi Abeshumuley, que comenzó a hacerles hechicerías a Ayé Tolá y a Obadila Awó, y este se fue quedando impotente sexual (Adasile kosile). Al ver que ya casi no podía hacer vida, se hizo osode y se vio este Ifá, que le decía que había que hacerle ceremonia a Oshún para que diera su ashé completo y así vencer a los enemigos.

Entonces Obadila fue a buscar a Ayé Tolá, que estaba trabajando en sus secretos junto con el Loro; se asustó y empezó a cantar:

Ele Ayé Tolá ikú Aye Edén Lele Omo Lele Omo Akota Felewo Foyu Seye Foyu Seye.

Ella, cuando oyó aquel canto, se puso sus galas blancas y empezó a llamar a su secreto:

Yewá Lofini Obiní Lofini Yewá Lofini Nikalele.

Entonces salió aquella sombra blanca que precede a Ikú sobre la persona: la Lechuza.

Obadila Awó le dio un chivo castrado a Oshún, cogió la cabeza, se hizo ebó y la puso disecada delante de Oshún. Se dijo entonces que, cuando tuviera hijos, debía cambiar de casa o de lugar. Así fue como Obadila Awó volvió a ser potente; siempre vivía en las sombras con Ayé Tolá y se comunicaba de un tirón con ella para echar los hijos en sus secretos, y tuvo que adorar a Yewá.

10.El camino del avaricioso

Ebó

Akukó, eyele meyi, palmiche, mariwo, Ikordié, asho ará, asho timbelara, eku, eya, awado, epo, opolopo owo.

Nota: esta historia enseña que los hombres que buscan a un mismo tiempo todos los bienes de la vida son como el Loro, que por querer abarcar mucho de una sola vez se quedó sin nada.

Una vez, Fundue fue a casa de Orúnmila por encontrarse en mala situación y querer estar bien. Orúnmila le hizo osode, le vio este Ifá y le dijo: con paciencia usted puede obtener todo lo que desea, pero no debe ser avaricioso, para que no pierda la suerte que se le avecina; además, tiene que hacer ebó.

Al Loro le gustó el consejo que Orúnmila le dio y se fue para el monte. Estando allí divisó una palmera que tenía frutos y se dirigió a ella para comérselos. Cuando hubo saboreado y picoteado las frutas maduras, se dijo: podré cargar con algunos de estos frutos, y así me ahorraré el trabajo de tener que volver mañana aquí para comérmelos.

Como lo pensó, lo hizo: cogió uno de los frutos gruesos y rojos con el pico y se lo puso sobre las alas, cogió otros dos con sus patas y, así cargado, quiso iniciar el vuelo. Mas al intentarlo, los frutos que tenía en las alas se le cayeron; los que llevaba en las patas se le cayeron al pretender posarse en una rama para descansar; y al querer hablar se quedó sin el que tenía en el pico. Se quedó sin ninguna fruta, sin más que lo que había alcanzado a comer, cumpliéndose lo que Orúnmila le había dicho.

11.El hijo que quiso ser más que el padre

Primera versión. Una vez a Olokun no le marchaban bien las cosas y decidió ir a casa de Orúnmila, quien le hizo osode, le vio este Ifá y le dijo: en su casa, uno de sus hijos quiere ser más grande que usted, y ese hijo es el Pino. Entonces Orúnmila le marcó ebó, y Olokun lo hizo y se fue para su casa. En ese intervalo de tiempo el Pino creció y creció, con la idea de verse por encima del nivel del mar; pero como Olokun había hecho ebó, el Pino empezó a secarse por la parte de su cogollo y no pudo seguir creciendo.

Segunda versión. Los Pinos eran hijos de Olokun y vivían contentos a su lado; pero resultó que Shangó vivía enamorado del Pino y lo seducía para que se envaneciera. Un día el Pino quiso ser más que Olokun y le dijo: yo, separado de ti, seré más grande. Olokun lo maldijo diciéndole: sí, crecerás mucho, pero solo hasta llegar a verme; cuando me veas, te secarás. To Iban Eshu.

Por eso el Pino crece y, cuando ve el mar en el horizonte, comienza a secarse.

12.Aquí los negros empezaron a pasar trabajo

Inshé

Lerí de etú, semillas de calabaza, ileakan, oñí; se pinta una jícara de punzó y blanco y se amarra con un cordelito de la puerta de afuera, para que la gente no la vea. Ofiní $50.00; si no, queda pobre.

Oboshe era un hombre que, en el pueblo donde vivía, no hacía más que dar consejos y todo el bien que podía; pero los de aquel lugar no lo consideraban y se burlaban de él. Tantas fueron las vejaciones y los atropellos de que era objeto, que Oboshe decidió marcharse de aquel lugar.

Ante esa situación, Oboshe, que era como un Mesías, se marchó, pero al mismo tiempo maldijo el lugar donde había vivido y se fue para otro pueblo. En el anterior gobernaban los negros; en el pueblo adonde llegó gobernaban los blancos. Al llegar allí, las personas lo respetaban y lo querían como él se merecía, y allí se quedó a vivir, siendo la prosperidad de ese lugar.

Así fue como los negros comenzaron a pasar trabajo.

13.Las dificultades de un comerciante

Rezo: Adifafun mapuenu omo Ogbe She latikun awaantenun ifá Osobo mawau orogbo ate lordafun Orunmila.
Ebó

Una lengua de vaca, paja de vaca, eku, eya, awado, oti, oñi, obi, itaná, bogbo igui, opolopo owo.

Había un hombre que vivía cerca del mar y tenía a su obiní y a su hija, que se llamaba Mapuenu (cuando este Ifá habla foré, dice que no ha nacido la hija). El individuo era comerciante y vendía todo lo que encontraba para poder mantener a su mujer y a su hija; pero eran tantas las dificultades, y el dinero escaseaba de tal modo, que por consejo de su mujer fue a casa de Orúnmila.

Orúnmila le vio este Ifá osobo y le dijo que hiciera oborí eledá con eyá tuto y un pedazo de cadena que tenía que ponerle a Ogún, darle eyebale y rogarle todos los días lo que diga, y luego llevarlo al escusado, porque tenía muchos ojos encima y maldiciones de arayé; y le marcó ebó con una lengua de vaca, una panza de chiva o de buey y demás pertenencias.

También le dijo: va a ir a tu casa una limosnera con una niña; dale lo que tengas, que será un bien para ti. Ten cuidado, no vaya a ser que tengas interés en una muchacha que haya sido o sea tu entenada y te traiga líos de justicia. Y no bebas agua de azúcar prieta, porque ese era el alimento que tenían la limosnera y la niña.

Nota: por este Ifá se le pone a Olokun una peineta que tenga el lomo dorado, y la tinaja se pinta de tres colores: blanco, azul y el color del barro.

14.El muchacho de la flauta

En un pueblo, los muchachos vivían carentes de tranquilidad y, por lo tanto, se encontraban en mala situación. Allí vivía un joven que ayudaba a su padre en sus trabajos y que, cuando no tenía nada que hacer, se iba a la orilla del río con su flauta y allí se ponía a tocar. Un día se le presentó Yemayá y le dijo: si usted se tranquiliza y me obedece, su familia no pasará más trabajo y usted, con el tiempo, llegará a gobernar este pueblo; vaya a casa de Orúnmila y consulte. El muchacho, obediente, fue a casa del Awó del pueblo, quien le vio este Ifá y le marcó ebó; y el muchacho pagó el ebó y la consulta con la flauta, ya que no tenía nada más.

A las pocas semanas, un hombre que tenía una finca muy distante de allí requirió sus servicios para que le cuidara su siembra de maíz y de frijoles caritas. El hombre le regalaba al muchacho algunas mazorcas de maíz y pequeñas cantidades de frijoles, que él llevaba para su casa y sembraba en su patio, que era muy grande, llegando a tener una linda cosecha que vendió a sus vecinos, quienes así se libraron de caminar grandes distancias. Las siembras del muchacho fueron progresando de año en año; arrendó un terreno mayor y llegó el momento en que lo que él producía abastecía todas las necesidades de aquel pueblo.

Un día se aparecieron en aquel pueblo Obatalá, Yemayá y Oshún, y ordenaron que se diera una fiesta para celebrar la prosperidad del lugar. En dicha fiesta nombraron gobernador, por su sagacidad, capacidad e inteligencia, a este muchacho. Entre los regalos que recibió ese día estaba la flauta con que el Awó le había hecho el ebó, pues este era un súbdito del pueblo.

15.Nació el tatuaje

Ebó

1 akukó, 1 adié, 1 eyele funfun, osun lerí, Iyefá, graga, carbón vegetal, igui seiku (yaba), demás ingredientes, opolopo owo.

Desde la guerra entre Oduduwa y Olokun, este último le dio a Oduduwa, como compensación, a una de sus mujeres: Bromu. Desde entonces Oduduwa y Bromu vivieron juntos y procrearon muchos hijos, que fueron descendientes de Orishas.

Pero resultó que Orúnmila vivía enamorado de Bromu, que era una mujer hermosa, y tanto la asedió que un día ella vivió con él; al cabo del tiempo, Orúnmila tuvo miedo de que Oduduwa lo fuera a sorprender con ella. Entonces se hizo osode y se vio este Ifá, que le marcó rogación con lo señalado en el ebó. Después del ebó, Orúnmila se hizo tres incisiones en el cuerpo y en cada una de ellas se frotó uno de los tres iyé. Entonces Ifá dijo que podía seguir viviendo con Bromu sin ningún temor.

Un día Orúnmila y Bromu se quedaron dormidos, y al amanecer Oduduwa decidió ir a ver a Bromu a su alcoba. Pero Eshu, al ver que Orúnmila había cumplido su ebó al mandato de Ifá, impidió que los ojos de Oduduwa vieran a Orúnmila: al llegar a la alcoba de Bromu, Oduduwa vio al lado de ella, en vez de Orúnmila, la figura de un leopardo, y salió corriendo muy asustado. Orúnmila, al percatarse del problema, pudo retornar a su casa sano y salvo.

Y así Orúnmila comenzó a alabar a Ifá, diciendo que era la verdad en persona.

16.Odide, el bailador de mucha fama

Ebó

Eyele meyi, opa, palo de su tamaño, agutan, Ikordié meyi, pantalón funfun, semilla de Oshún, demás ingredientes, opolopo owo.

Odide era un bailador de mucha fama y no había quien bailara como él; muchas veces Olodumare lo había visto bailando, y era muy vistoso. Sucedió que el día de la ausencia del Señor, el Domingo de Resurrección, que era su santo, Olodumare convidó a todos los santos y a las parejas de pájaros a la fiesta, para que fueran a bailar y a comer.

Llegaron temprano, y Olodumare, sentado en su trono, esperaba a Odide, que se tardó en llegar. Cuando lo hizo, empezó a bailar hasta llegar al pie del trono de Olodumare, y este le preguntó por qué se había tardado tanto. Odide le enseñó sus pantalones, que eran blancos: sus enemigos se los habían ensuciado con epó y eruru idu, y se los habían escondido por envidia para que no pudiera ir a la fiesta.

Olodumare le preguntó: ¿y esto es todo lo que te sucede? Y él le contestó: no; además me echaron ogú en los pies para que no pudiera bailar, pero fui a casa de Orúnmila, me hizo osode, me vio este Ifá Ogbe She y me marcó la rogación señalada, para que les ganara a los demás pájaros.

Olodumare le contestó a Odide: mientras el mundo sea mundo, dondequiera que se haga Osha y no esté tu pluma, yo no lo recibiré como tal, porque no lo hay ni lo puede haber. To Iban Eshu.

17.Shangó le devolvió la alegría a Olofin

Shangó era comerciante, y cuando llegó a su tierra se encontró con que Olofin estaba triste y mudo; no había nadie que lo hiciera hablar, y estaba encerrado en su Ibo bororo, su gran foresta. Shangó, al ver esto, les dijo a los Orishas que él tenía el medio de poner contento a Olofin, y sacó de su agó un paquete de cuatro colores; al desenvolverlo, de su interior salió un hermoso Loro que dijo: Abde Agua Foja Ado Ni Olofin, que significa «de todos los hijos, yo soy el que ve la corona de Olofin». Olofin, al oír al Loro, dijo: ¡pero si habla!, y comenzó a reírse, cargó al Loro y se lo puso en la cabeza muy contento.

Olofin volvió a ser feliz; pero todos los Orishas, al ver que Shangó, por haberle devuelto la alegría a Olofin, era su confianza, estaban molestos y decidieron atentar contra Olofin. Un día encapucharon al Loro y lo llevaron al centro de la tierra. Cuando Olofin notó la ausencia del ave, volvió a caer en su tristeza y a no hablar con nadie. Shangó, al ver que el Loro había desaparecido, lo buscó, encontrándolo a los pocos días famélico y encapuchado, y le preguntó: ¿quién te puso así? Y él le contestó: no sé; todos son traidores. Y el Loro otokú.

Shangó fue a ver a Orúnmila, el cual le hizo osode y le vio este Ifá; le dio a Shangó un Loro al que le sopló ashé, y Shangó se lo llevó a Olofin, volviendo este a estar contento.

Olofin mandó a citar a todos los Orishas y les dijo: para que todos ustedes respeten al Loro, desde hoy tendrán sus jujú en sus coronas. To Iban Eshu.

18.La curiosidad de la obiní de Odé

Ebó

Euré okan, adié meyi, asho funfun, bogbo tenuyen, demás ingredientes, opolopo owo.

Odé no tenía ni dinero ni comida; fue a casa de Orúnmila y este le vio Ogbe She, marcándole un ebó que con muchos sacrificios pudo hacer. Odé retornó al bosque y vio, desde lo alto de un árbol, una gran manada de agbaní de grandes cuernos. Se encontraban todos en el fondo de un joro-joro en la tierra; los agbaní invocaban a Olorun y, cuando pronunciaban las palabras mágicas, Olorun se abría y ellos entraban.

Odé les iba a disparar con su arco cuando oyó una voz, que era Elegba, que le dijo: yo te defiendo; fíjate en las palabras que ellos le dicen a Olorun, apréndetelas y con ellas podrás hacer igual que ellos. Odé estuvo tres días vigilando a los agbaní y aprendiéndose el súyere. Al fin, aprovechando que ellos se fueron, bajó y lo realizó todo, entrando dentro de Olorun. Se encontró dentro con grandes riquezas, y tomó de allí dos rollos de ashó funfun y un saco de esmeraldas y oro. Elegba le dijo: de esto no puedes decir nada a nadie.

Al llegar de regreso a su casa, le regaló a su obiní los dos rollos de telas, y ella le preguntó: ¿de dónde sacaste esto? Odé no le respondió; ella insistió varias veces, sin resultado alguno. Los agbaní regresaron y, al entrar, notaron la falta del oro, las esmeraldas y el ashó, y dijeron: alguien ha estado aquí en nuestra ausencia; ¿quién será el hombre tan audaz que ha hecho esto?

Un día, en ausencia de Odé, su mujer se metió dentro del saco de viaje de su marido valiéndose de su magia, pues ella era hechicera, y le hizo un pequeño agujero para ver. Odé, ignorante de esto, se echó el saco al hombro y se fue a la caza. Su mujer vio todo lo que Odé hacía y, saliendo de su escondite y esperando a que Odé se marchara, realizó la misma operación; pero se entretuvo mirando los tesoros, llegaron los agbaní y la cogieron presa. La ataron a un igui Arabá, a la entrada del joro-joro que comunicaba Aiyé con Olorun.

Odé, al ver al regreso que su obiní no estaba en su ilé, la esperó; pero al tercer día, viendo que no venía, salió a buscarla. Los agbaní habían acordado matarla, y salieron en procesión danzando con ella entre los cuernos. Odé, que la vio, apuntó con su akofá y mató a uno de los agbaní. La rescató, le dio oro y esmeraldas y se la devolvió a su familia, diciéndole: yo no la quiero más; ella es indiscreta y quiere saber lo que no puede.

Entonces Odé se quedó muy rico con todo el tesoro de Olorun.

Nota: hay que tener cuidado de que la obiní no sepa sus secretos. Odu de riqueza: hay que ser espléndido con las obiní.

19.Cuando a Orúnmila lo perturbaba su poder

Rezo: ILE GBO KINROYE E WUGBO KIRIN EKA ORUN KIJIPA LAYA GAARA KIRIN ISE DI ADIFAFUN ORUNMILA IJOTI OGBIGBO I LEE BABARENGBOO OGBIGBO TINGBONI TENI KEEFI LAJE YEE GBOMIMAN O ODABO OGBIGBO YEE GBOMIMAN OGBIGBO TINGBONI TENI KEEFINI IRE GBOGBO YEE GBOMIMAN O DABO OGBIGBO YEE GBOMIMAN O DABO
Traducción: Cuando la casa se pone vieja, de afuera se ve Cuando la ropa se pone vieja, en el cuello se ve Cuando el pantalón se pone viejo, en el fondo se ve Hicieron adivinación para Orúnmila El día que lo perturbaba en su casa su poder Lo que perturba a uno para poder tener dinero No me perturbe por favor Por favor no me perturbe Lo que perturba a uno para no poder tener toda la suerte No me perturbe por favor Por favor no me perturbe.
Ebó

Gallo.

Dice Ifá: debe dar de comer a su poder con un gallo, para que se le vayan los espíritus malévolos.

20.El abanico que pide disculpas

Rezo: IDERI APO SUN WON OJU APO IRU EKUN SUN WON OJU EKUN OMO TUNTUN JOJOLO SUN WON OJU BABALEO ADIFAFUN OKOOKANLE IRUNMOLE IJO TI WON NSA WORE ILU ORU ADIFAFUN ORUNMILA BABA NSAWO LO ILU ORU EBO WON NI WON OSE ORUNMILA NIKAN NI NBE LEYIN TINRUBO ABEBE BEE FUN MI E NITI MABASE ABEBE BEE FUNMI
Traducción: La tapa de la aljaba (caja para flechas) tiene más valor que la aljaba La cola del tigre tiene más valor que el tigre El niño recién nacido tiene más valor que el padre Hicieron adivinación para todos los Orishas Cuando se iban a la ciudad del calor Hicieron adivinación para Orúnmila cuando iba a la ciudad del calor El abanico me pide por disculpa a cualquier persona que yo he ofendido El abanico me pide por disculpa.
Ebó

Abanico, gallo, paloma.

Dice Ifá: usted debe estar usando el abanico para tener honor y respeto. Cuando se va a un lugar en grupo, debe ser el último en llegar; será famoso y rico.

21.La cabeza dura de Akinlawon

Rezo: OGBESERE NI SEKE ADIFAFUN AKINLAWON TIEGBE AYE NRANNIPE TI TODE ORUN NRANNIPE ORI A KIN LA WODOTA OGBESERE NISEKE ORI AKINLAWON DOTA
Traducción: Ogbe Sere ni Seke Hizo adivinación para Akinlawon El que la fraternidad de la Tierra mandó a buscar La fraternidad del Cielo lo mandó a buscar La cabeza de Akinlawon ha sido dura como la piedra Ogbe Sere ni Seke La cabeza de Akinlawon ha sido dura como piedra.
Ebó

Todo lo que come la boca (Gbogbo ti enunje).

Dice Ifá: usted tiene una fraternidad fuerte; debe estar dándoles de comer constantemente para que le apoyen en todo lo que hace.

22.La jutía que salvó al sacerdote camino de Ketu

Rezo: EKU FINFIN EKU OKUN LA KOSIN MANBA EKU OSA ADIFAFUN ORUNMILA IFA NSAWO RELU KETU EBO WON NI OSE OSI GBEBO N BE ORUBO EWU LOLUSA FAWOYO OKETE LOLUSA FOGBESE
Traducción: El ratón chiquito del mar El ratón rallito de la laguna Hicieron adivinación para Orúnmila Cuando Ifá iba en viaje de adivinación A la ciudad de Ketu Le dijeron que hiciera sacrificio, oyó y lo hizo La jutía hizo un hueco para salvar al Sacerdote La jutía hizo un hueco para Ogbe-She La jutía hizo un hueco para salvar al Sacerdote.
Ebó

Jutía, gallo.

Dice Ifá: cuando piense hacer un viaje o algo importante, no le diga a la gente el tiempo exacto en que lo va a hacer; debe ser discreto para que no le pongan un obstáculo. En el camino debe darles de comer a los mayores, una ofrenda con la jutía. Ifá le vencerá a sus enemigos y le hará ser grande.

23.Ser paciente

En Ogbe Oshe, Ifá recomienda a sus seguidores que sean pacientes acerca de la vida: todo aquel que sea paciente disfrutará los frutos del trabajo de aquellos que no tuvieron paciencia. Dice así:

O se logun logun O rin logbon logbon O wara nda gege danu Difa fun igba Irunmole ohikotoun A bu fun igba irunmole ojikosi Eyi ti aje yoo so loke Ti won yo naga lo ree kaa Difa fun Orúnmila Eyi ti aje yoo so loke Ti yoo fi akaba lo re ka
Traducción: Se convierte en veinte (aparece en veinte lugares, se rebosa veinte veces) Se convierte en treinta (camina en treinta diferentes tiempos) Destruye (algo bueno) con su falta de paciencia Ese fue el mensaje de Ifá para las doscientas deidades a la derecha de Dios Ese también fue el mensaje de Ifá para las doscientas deidades a la izquierda de Dios Los que saltaron Para arrancar dinero del árbol Hicieron adivinación para Orúnmila Quien subió usando una escalera Para arrancar dinero del árbol.

A Ifá también le gusta que sus seguidores perseveren, porque, de acuerdo con Ifá, los tiempos difíciles no son por siempre: son una manera de forjar el futuro. Los devotos de Ifá deben saber que al final de un túnel oscuro existe la luz. Cuando los tiempos son difíciles, Ifá dice en Ogbe Oshe:

Traducción: El sufrimiento de un awo no es para siempre La pobreza de un awo se convertirá en riqueza No importa cuánto dure el sufrimiento Nos reiremos de él (se convertirá en asunto del pasado) Hicieron adivinación para Oosa-nla (Obatalá) Quien compró a un parapléjico como su primer esclavo El esclavo que compré es grandioso El esclavo que compré me trajo prosperidad El esclavo que compré es grandioso.

24.La enseñanza de Ifá

Isé orí rán mi ni mò nse o Ònà Èdu rán mi ni mò tò Dífá fún Agbónbúla
Traducción: Yo ejerzo el trabajo que mi destino me ha asignado Yo sigo el camino que Ifá me ha mandado Esta fue la enseñanza de Ifá para Agbónbúla.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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