Ogbe Di (Ogbe Odi) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Ogbe

Ogbe Di

Ogbe Odi · Ogbe Di Kaka, Ogbe Di Lele

«Se le dio de comer a Eshu para poder tener su apoyo; reveló que Dios no fue el que creó a Eshu ni al mal, como también que Orisha-Nla fue la última deidad creada por Dios, y determinó la infiltración de Eshu en las deidades. Se lanzó Ifá para neutralizar las maquinaciones de Eshu».
I I · I II · I II · I I
Fundamento

En este odu nace

  • El parpadeo para la nebulización del globo del ojo.
  • Los malos deseos, tanto de los semejantes hacia uno como de uno hacia los semejantes.
  • Los Arayé.
  • Las virtudes de los anzuelos.
  • El secreto de la pimienta de guinea.
  • El derecho a pagar cuando se recogen hierbas.
  • El camuflaje.
Lo que dice el signo

Aquí habla Ogbe Di

  • El muchacho que le gusta hacerle cosas feas a las muchachitas de la casa, ya que a él se las hicieron, y lo van a prender por una cosa que le van a achacar y cuando salga estará peor; para que eso no suceda, se le hace Ebó al muchacho (ver Obras).
  • Que en este Odu Shangó protege gratis a la persona.
  • De que aquí el hombre se hizo aliado de la jicotea (Ayapá) para ponerle freno al caballo.
  • De ponerle jutía (Ekú) asada a Obatalá como defensa.
  • De que cada alma, antes de bajar del cielo, en el momento de su nacimiento, se arrodilla ante Olofin para recoger su destino en la tierra.
  • De no abandonar sus cosas para arreglar la ajena, para que no tenga pérdidas.
  • Que aquí es donde Shangó guiaba a Obatalá diciéndole por dónde tenía que ir.
  • Obatalá que se llama Obalufon Dei, que es un Obatalá que levanta a la persona, pero después se queda así hasta que llega Ikú.
  • De que cuando el Awó le ve este Ifá a su ahijado o aleyo, no se le dice todo, porque todo lo conversa.
  • De que en este Ifá está el bien y el mal.
  • De que si el Awó Ogbe Di sabe ser respetuoso, cumplidor y aplicado, será grande y protegido por Olofin.
  • De que la inexperiencia es su peor enemigo.
  • De que debe adornar el frente de su casa con ramas, porque aquí nace el camuflaje.
  • De negocios, explotación, de persona cerebral, de gran facultad en lo sexual.
  • De que el Awó Ogbe Di es muy inteligente y por eso tiene muchos enemigos en su vida, por causa de su suerte, sus negocios y habilidades.
  • De que el aleyo al que se le vea este Odu tiene que llegar a ser Awó o santero(a).
  • De tres Omologu (Mayomberos).
  • De que no debe decirles los defectos a los demás en la cara.
  • Oshún Yumu, y hay que agasajarle.
  • De que para darle Pinado a su ahijado tiene que hacerse muchas obras, para que no se pierda.
  • De que Ud. será el poder y será la comprobación de lo que Ud. diga. Obatalá decía una cosa e iba a comprobarlo Osanyin; todos los demás santos le creían, pero él no lo hacía realidad por sí mismo.
  • De cuidarse en el baile de una traición de una mujer.
  • De que le levantan falsos testimonios; se descubrirá una trampa.
Tabúes del signo

Este odu prohíbe

  • No se toma café.
  • No se toma agua depositada.
Consejos del signo

Este odu recomienda

  • Para que el Awó de este Odu no se quede impotente, tiene que tener relaciones sexuales con la mujer cuando ella esté menstruando.
  • La hija de Ogbe Di debe vivir con Babalawo.
  • Hacerle algo al espíritu de su mamá (Iyá Tobí).
  • Por este Ifá se le da carnero a Shangó.
  • Hay que darle de comer a la tierra y al viento.
  • Cuídese de una venganza.
  • Hay que darle un carnero a Egun.
  • Para resolver un gran problema, Ogbe Di debe darle un tambor a los Jimaguas.
  • No salga de fiador de nadie ni coja problemas ajenos para resolverlos Ud., porque de seguro pierde.
Sabiduría del signo

Refranes de Ogbe Di

  • Completamente claro. Ogbe cierra.
  • Pagan justos por pecadores.
  • Nacen las bagatelas.
  • El verdadero modo de no saber nada es aprenderlo todo de un golpe.
  • Después de ofrecerle el beneficio, me dejan colgando.
  • La flecha tiene la virtud de no sonar.
Ewe del signo

Hierbas del odu

  • Guanina
  • Ceiba
  • Paraíso
  • Algodón
  • Moruro
  • Mangle Rojo
Trabajos del signo

Obras con Ogbe Di

Para que no vaya preso por algo que le quieran achacar

Se hace Ebó con gallo, dos gallinas, 8 alfileres, un cordel del tamaño de su pie izquierdo; esta medida se toma de dos cordeles y a cada uno se le hacen 7 nudos: una va al Ebó y la otra para que la pongan debajo de la almohada.

Ebó-Misí de Ogbe Di

Dos gallinas, 3 palomas, una sábana, estropajo de mata, 2 cocos, 4 velas, manteca de cacao, cascarilla, miel, algodón, una muda de ropa vieja puesta, una muda de ropa nueva y blanca, un bastoncito, una jícara con oshinshín, 15 bolas de gofio y miel, hierbas: Orozú, Bledo Blanco, Romerillo, Platanillo de Cuba, Botón de Oro, Yedra; 1 jabón blanco, 1 jabón amarillo y mucho dinero. Se necesitan dos Awoses para hacer la obra; una de las palomas es para que se limpien los Awoses al terminar la obra.

Inshé-Osanyin

Limallas de todos los metales, millo, 2 alacranes, cabeza y corazón de arriero, cáscaras de huevo de gallina y de paloma sacadas, plumas de gallina y paloma, 21 bibijaguas, tierra de bibijagüera, 21 pimientas de guinea, raspadura de tarro de buey, raíz de Sacú-Sacú, Ceiba, Palma Real, Cardo Santo, Canutillo, Pata de Gallina, Atiponlá, tierra de una sepultura, 7 palos distintos (se pregunta cuáles son), cabeza de ratón. Todo vestido en cuentas de colores.

Ebó para que al muchacho no le suceda nada

Un cordel del tamaño de su pie izquierdo, 7 agujas, un gallo, 2 gallinas, 8 agujas; a la medida se le hacen 7 nudos: una va al Ebó y la otra se le pone debajo de su almohada o dentro de la misma, para que en un futuro no lo vayan a matar por este defecto.

Obra para curar a un loco

Esta obra se le hace preferentemente a las personas que se han vuelto locas por leer libros espirituales que marcan distintos trabajos mentales, y a aquellas cuyas locuras se deben a la acción de un Egun obseso. Los locos por enfermedades hereditarias, como la sífilis, se mandan al médico para que los trate, pero se les puede dar un brebaje compuesto a base de tallo de fruta bomba rayado, al que se le saca el jugo, que se liga con cocimiento de hojas de fruta bomba caídas, y se le da a tomar tres veces al día, después que durante 7 días se haya bañado con ese mismo preparado.

Cuando la locura es producida por Egun obsesores, se le manda a bañar con omiero de hojas de fruta bomba caídas y berikola (San Diego); después se prepara un cocimiento con hojas de fruta bomba caídas, hojas de San Diego y jugo del tallo de la mata de fruta bomba, para tomar en ayunas, en días alternos, durante 9 días. Después se le ruega la cabeza con lo que diga Ifá.

El San Diego tiene la facultad de alejar a los Egun obsesores.

Inshé de Obatalá

Se coge un ñame, se coloca y se pela, se le hace una inclinación y ahí se le pone papel de traza con las generales de los enemigos (Arayé); se escupe tres veces y se le echa manteca de cacao y cascarilla; se pone en un plato y se le coloca encima a Obatalá hasta que se seque, o sea, un mes o dos; después se entierra. Esta obra se hace dos o tres veces, y cada vez que se realice se le da una jicotea (Ayapá).

Rogación de cabeza para Awó

Esta rogación se hace con pescado fresco (ejá tuto); el mismo Awó se la hace, y solo se pone en su cabeza la cabeza del pescado.

Inshé para unlo, al pie de Shangó

Un gallo rojo, y con el mismo se le hace Sarayeye al interesado dos días seguidos. El segundo día, después del Sarayeye, se le pone a Shangó harina con quimbombó cocinado con ajo, cebolla y hueso de res; con todo eso se hacen 6 pelotas y en cada una se le pone una pimienta de guinea, una munición y las generales de los enemigos. Esto se monta a las 12 del día y se pone en un plato delante de Shangó: Shangó en el piso y al lado el plato con las 6 bolas; se le da el gallo a él y a las bolas. El cuerpo del gallo se lleva a donde haya dicho Shangó, preguntando con cuatro pedazos de coco; la cabeza se envuelve en un papel de traza con los nombres de los enemigos, se forra con tela negra y roja y se pone dentro de Shangó. Después de haberle rogado a Shangó durante 6 días, se lleva esa cabeza del gallo al pie de una Ceiba o de una mata de Aroma, llamando a Shangó.

Obras para resolver situaciones

Se coge un pez cherna y se pone en el suelo, encima del trazo del Odu Ogbe Di; al otro día se lleva a la playa (Onika) y se entierra en la arena con la cabeza hacia arriba y fuera de la arena. Si la madre del interesado es difunta, se la invoca pidiendo salud. Cuando la cabeza del pez cherna se entierra, es para obra mala.

Inshé-Osanyin de Ogbe Di para conseguir lo deseado

Se le da a Osanyin de frente una paloma y nueve pescados pequeños; la cabeza de la paloma, corazón y patas, con las cabezas de los pescaditos, hojas y semillas de zapote, Iyefá del Odu y un pitirre seco que se le haya dado a Osanyin: se monta el Inshé-Osanyin con todo lo otro que indique Ifá.

Obras por este Ifá

Por este Ifá se le da una jutía al Kutún (hueco). La cabeza se asa y se le pone a Elegba; las 4 patas se asan y se le ponen a Obatalá en una canastita con jutía y pescado ahumado, manteca de cacao, cascarilla y hojas de mariwó.

Obra para que se aleje la muerte

Se abre un Kutún y se limpia al interesado con 3 pollitos recién nacidos (jio-jio meta), y se le dan a la tierra echándolos dentro del Kutún. También se limpia con muchas ministras, viandas y 3 huevos de gallina con los Odus Oshe-Turá, Ogbe-Di, Irete-Intelu y Otura-She; se cubre con tela de 9 colores y se tapa el Kutún; encima se hacen surcos y se siembra maíz y frijoles. Esto se hace cubriéndose la cabeza con un pañuelo o gorro blanco.

Obra para cambiar los malos sentimientos sobre el Awó

Se le dan tres gallos a Elegba: mañana, tarde y noche.

Obra después que el Awó Ogbe Di recibe Kakuanardo (obe-fun)

Se cogen 4 palomas y tres muñequitos, y se hace Ebó con eso. Después las 4 palomas se le dan a Ogún junto con su pinado en la frente; se hace omiero con las siguientes hierbas: Verdolaga, Bledo Blanco y Prodigiosa. Después el Ebó se pone encima de Ogún con las 4 palomas asadas con mucha manteca de corojo y miel de abeja; se toman 16 pesos y 16 monedas de a 5 centavos y se envuelven en hojas de malanga, se les echa Iyefá, se reza y se deja al pie de Orúnmila, y después se le lleva al padrino.

Obra para iré unlo

Se coge un ñame y se asa bien, se le unta manteca de corojo y a las diez de la noche se sienta con el ñame en la puerta de su casa, habla con el ñame, mira hacia la calle y dice: «Elegba, ya cogí la muerte»; entra, se lo pone a Elegba y reza.

A Shangó se le dan dos pollos en el patio; se cocina harina y quimbombó bien caliente, que se le pone encima a Shangó y se deja en el patio.

Ebboses del odu
  • Ebó: gallo, delantal con dos bolsillos, maíz crudo y tostado, millo, frijoles, guataca, taparrabo, obi, velas, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, mucho dinero.
  • Ebó: gallo, 2 palomas, un tambor, una piedra, flecha, palos, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, mucho dinero.
  • Ebó: gallo, 2 gallinas negras, paloma hembra, 9 pescados, semillas de zapote, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, mucho dinero.
  • Ebó: 2 gallinas, una tinaja, 16 caracoles, todo lo que se come, demás ingredientes, mucho dinero.
  • Ebó: 2 gallos blancos, 2 palomas blancas, muchos Ekó, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo, mucho dinero.
  • Ebó: 5 palomas, pescado fresco, una trampa, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, mucho dinero.
  • Ebó: gallo, 2 gallinas, un palo, miel de abeja, carne de res, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, mucho dinero.
Inshé-Osanyin

Tierra de cangrejo (Ilekán), polvo de muelas de cangrejo, coco, aguardiente, demás ingredientes.

Ebó-Misí de Ogbe Di (segunda versión del tratado)

Se necesitan dos Awoses para hacer la obra. 2 gallinas, 2 palomas —una de estas es para limpiarse (Sarayeye) los Awoses presentes cuando terminan la obra—, una sábana blanca, estropajo de mata, una muda de ropa nueva blanca, un bastoncito, una jícara de oshinshín, 15 bolas de gofio con miel, hierbas: Orozuz, Bledo Blanco, Romerillo, Platanillo de Cuba, Botón de Oro, Hiedra; un jabón amarillo.

Inshé-Osanyin

Millo, tierra de cangrejo (Ilekán), polvo de semillas de maravilla, semillas de canistel, de palo Cambia Voz, Amansa Guapo; se pregunta si se hace con el canario (Ibako); de lo contrario, se hace el macuto y se le echa polvo de igbin y ají picante. Come un pollo grifo.

Obra para resolver problemas de guerra

Se le da un pitirre a Osanyin; la cabeza se pone debajo de Osanyin con las generales de los enemigos; el cuerpo del pitirre se divide en tres partes y se bota en el techo de la casa, para que la tiñosa se lo coma.

Adimú

Obatalá: se le pone jutía ahumada para la defensa de este Ifá. Zapotes a Obatalá.

Oshún: lámpara de naranja de china, un huevo con 5 hojas de Mejorana en la lámpara.

Elegba: se le pone ñame asado con manteca de corojo.

Osanyin para Oshún Iyumu

Hueso de gato, de perro, de avestruz, cabeza de codorniz, de jicotea, de gallo, de sinsonte, de pitirre; esto va forrado con cuentas. Come gallo shashará.

Mandatos de este odu para el Awó
  • Por este Odu el Awó debe rogarse la cabeza 7 veces distintas para estar bien.
  • Por este Odu el Awó debe darle 2 gallinas amarillas a Oshún en el río todos los años.
  • Por este Odu el Awó debe usar un pañuelo amarillo en la cintura.
  • Por este Odu se le da tambor a los Jimaguas, Oshún, Oyá y Egun.
El guardiero del signo

Eshu de Ogbe Di: Eshu Frekete

Eshu Frekete

Es un Eshu Arará. La base se confecciona y se cubre con polvo de ñame y cascarilla; se marca Ogbe Di y se da una paloma. Lleva: osun naború, obi, kolá, obi motiguao, eru, polvo de cabeza de perro, de Egun de niña, tierra de monte, de 4 esquinas, tierra de cangrejo (Ilekán), 7 palos de Elegba, 7 pimientas de guinea, 7 peonías, 7 hierbas de Elegba, demás ingredientes; se forra con 101 caracoles.

Más trabajos del signo

Otras obras con Ogbe Di

Ebó para alcanzar el poder y parir a un reformador contra lo malo

Un chivo a Eshu, tela blanca, un carnero padre, 201 cocos.

Ebó para prosperidad (Igbodun)

Rogarse la cabeza 201 veces en su vida y lavarse su cabeza con la leche de dicho coco.

Ebó para venir al mundo (Igbodun)

1 chivo a Eshu, una tortuga a su Ifá.

Ebó para evitar ser robado o acusado de robo

1 chivo a Eshu; cocinarlo y ponerlo en un camino.

Ebó contra la miseria

Frijoles cocinados, maíz, coco, pan y Ekó, un gallo a Shangó y Azojuano, aceite de palma; todo se pone en un patio, se invita a comer a las divinidades y después todos los presentes comerán de esto.

Ebó para obtener la fuerza protectora de Orúnmila

Debe sacrificar a la mata de Ikines con una paloma si la persona es campesina; si no lo es, debe darle una paloma a su Ifá.

Ebó para evitar cargar con los problemas de otras personas

Un chivo a Eshu.

Ebó para tener hijos y prosperidad

Una chiva a Ifá, 1 gallina, 1 saco de dinero vacío, 1 chivo a Eshu.

Ebó para evitar la recaída de una enfermedad y la pobreza

1 chivo a Ifá, 1 chivo a Eshu, 4 palomas a Osanyin.

Ebó por el abandono de una deidad

2 carneros padres, 2 chivos, 2 gallinas, 2 imágenes de madera (Oro).

Ebó para evitar que la mujer lo engañe

1 gallo, una gallina, bebida a los sacerdotes.

Ebó para evitar un registro e ir preso por negocio de contrabando o acusación real

1 chivo a Eshu; sacar de la casa las cosas o materiales de contrabando.

Ebó para no ser detectado el adulterio, para casarse de nuevo y tener hijos, y no morir en manos del marido

1 chivo a Eshu, caracoles a Ifá, conejo a los dignatarios de la noche.

Ebó

1 pescado fresco, 1 trampa, 4 palomas, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, mucho dinero, 1 gallo, 2 gallinas, 1 palo, miel de abeja, carne de res.

Para evitar que le roben

1 gallo, ñame asado desbaratado con manteca de corojo; regarlo por la puerta de la calle con jutía y pescado ahumado, miel de abeja, maíz tostado, mucho dinero.

El secreto del zapote

Gallina, paloma, trampa, pescado fresco; y para conseguir, se hace el secreto del zapote, owó la meguá (100). Por este camino Eshu cumple el mandato de Orúnmila, y este le da jutía y pescado ahumado, gallo, paloma, refresco, dinero.

Obra para defenderse

Se le pone jutía a Obatalá, Orúnmila y Elegba.

Ko-Borí Eleda del odu

2 gallinas blancas; después, con pollitos recién nacidos y pescado fresco.

Obra para que la mujer estéril dé a luz

2 jutías a Elegba, 2 pescados y 2 gallinas a Orúnmila. La niña se debe llamar Dadá; darle de comer a Shangó (será su ángel guardián). Niña de mucho pelo.

Ebó para muchacho enfermo sexual que hay en su casa

2 cordeles del tamaño del pie izquierdo, 7 agujas, gallo, 2 gallinas, 8 agujas; a las medidas se les hacen nudos: una se echa en el Ebó y la otra se pone debajo de la almohada.

Secreto del patio

Tener en el patio una cabeza de Ilekán dentro de una cazuela de barro. Come gallina.

El Awó Ogbe Di debe tener el Orisha ARE

Un güirito de pasión forrado con cuentas azul vitral oscuro, con 7 palos dentro: raíz de guaguasí y pierde rumbo, aléjate, vence guerra, tumba-tumba, dominador y estate quieto, y tierra de la puerta de la casa. Cuando alguien le está haciendo daño, coge su rastro y lo mete dentro del güirito. Debe tener aparte un collar de cuentas azul vitral oscuro con una espina de guaguasí, que se debe poner al salir de la casa; se le coge el rastro al enemigo.

Ebó para cuando se sienta mal del estómago y cuando le han hecho brujería

2 gallos, coco, pescado, manteca de corojo, cuentas de colores, aro, vino seco, huevo de gallina, muchas piedras, todo lo que se come y mucho dinero.

Nota: Después del Ebó se coge un coco seco y se raspa bien, y se le dibujan los Mejis, Oshe-Turá y Ogbe Di; se le abre un hueco, se le saca el agua y se le echan machacadas hojas de Sigüaraya, Salvadera, guaguasí, aceite de palo, de comer y de ricino, manteca de corojo y cacao, manteca de carnero, de majá, vino seco, yema de huevo, sal y azúcar, y se tapa el agujero bien. Se abre un agujero en la tierra y se le echa arena en el fondo, se marca Ogbe-Yeku, se pone parado el coco, se tapa y se deja ahí 7 días; al cabo de estos se saca de ahí y se guinda en la casa, y cada vez que se sienta mal del estómago o crea que le han hecho hechicería, toma un poco de esto.

En el hueco, al sacarlo, se le da una paloma blanca y se entierra. Además se pone un collar azul vitral oscuro con una espina de guaguasí, colgado al salir de su casa.

Esto representa a ARE, hijo de Olokun y de Boromu, que vive 6 meses en el agua y 6 meses en la tierra recostado al tronco de una mata de guaguasí; es el guardián de Ogbe Di y se representa por el güirito de pasión que describimos en la historia. Preguntar si el Ebó va al pie de una mata de Ikines.

Obra del orugbo con pescado

En Ogbe Di se hace orugbo con pescado, el cual se lleva al mar, y en la arena se entierra con la cabeza que quede afuera. Cuando es para malo, se entierra completo.

Para resolver un gran problema de estabilidad

Dar un tambor a los Jimaguas.

Para cazar enemigos

Poner una anguila y un arco a Elegba y a Yemajá.

Ebó para que la suerte venga

Se coge un ñame y se asa bien, se le unta manteca de corojo, y el Awó se sienta en la puerta de la calle a las diez de la noche y, después que lo mira bien, dice: «Elegba, ya yo cogí la suerte». Entra, se lo pone a Elegba y le reza.

Obras contra los enemigos

Poner a Elegba detrás de la puerta, echarle humo de tabaco y aguardiente.

Rito de la tierra Iyesá

Secreto de la Owiwi a Oshún

La Lechuza a Oshún es directa para Ibú Akuaro, pero cualquier otro Oshún puede comerla cuando lo marque el Oráculo de Ifá. Esto se encuentra entre los ritos de Ogbe Di. Esa ceremonia es de la tierra Iyesá; el nombre corriente de la Lechuza es Owiwi, pero religiosamente se llama Aju Tolá.

Se necesita

1 lechuza, 2 gallinas amarillas, 1 gallo, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, miel de abeja, 5 olelé, 5 akará, 5 ekrú, 5 adalú, 5 ekó, velas.

Se hace un Osun de Oshún en el piso; ahí se pone a Oshún y a su lado se pone un plato con la siguiente Atena: Oshe-Turá, Oshe-Meji y Otura-She. Se ponen 5 pedazos de coco con manteca de corojo y una pimienta sobre cada uno; al lado de Oshún se pone un güirito con una piedra, kolá, ero, obí motiwao, palo Vencedor, Yamao, Paramí, y se le pinta dentro el Odu Oshe-Turá. Elegba va en la puerta del Igbodun; se le da coco (obí omí tuto) a Elegba y a Oshún, cantándole su Oriki:

Oriki

AJU TOLA LODE OSHÚN OBÁ ARÁ ONU ASHE OLOFIN ASHE BOGBO IRÉ WONILE.

Después se le da sangre primero al plato, luego al güirito y por último a Oshún, cantándole este Súyere:

Súyere

OSHÚN OPAJE TOLA OSO AJU TOLA AJA AYESI AJU TOLA.

Entonces los presentes cantan:

Canto

ENI-ENI AWANIYE OWIWI OSHÚN AWANIYE OWIWI.

Se le arranca la cabeza y se echa dentro del güirito; después se saca y se le dan 2 gallinas amarillas. La Lechuza se asa y se le pone al igual que los iñales; las gallinas y sus iñales, aparte de los iñales de la Lechuza.

Las historias del signo

Patakíes del odu Ogbe Di

1.Adivinó para Orisha-Nla, para que ganara en supremacía sobre todas las divinidades

Fue este odu quien reveló que Orisha-Nla (Obiemwen en Beni) fue la última de las deidades creadas por Dios. Cuando Dios descubrió que Eshu se había infiltrado en las filas divinas y había tomado posesión de las mentes de las primeras 200 divinidades, creó a Orisha-Nla para que actuara como la encarnación de sus propios deseos de bondad al tratar con las divinidades. Pero tal como Eshu se lo advirtió a Dios en la creación, pronto tomó posesión de las mentes de aquellas y comenzó a manipularlas para que llevaran a cabo sus deseos: en lugar de comportarse como ejemplos de excelencia, se volvían antagónicas y destructoras unas con otras. Así demostró Eshu que, aunque era incapaz de crear, sí era capaz de mutilar los productos de la propia obra de Dios. También fue este odu el que reveló que Dios no creó ni a Eshu ni al mal.

Orisha-Nla es la única deidad a la que Eshu no puede influenciar, aunque es un hecho histórico que a menudo lo tentó creándole problemas. Pudo neutralizar sus maquinaciones por causa del sacrificio que hizo:

AWON TOLO TOLO OFI KEKERE FUN URUGBAN YE WERE ADIFA FUN ORISHA-NLA NIJO TOUN LO DI ENI AKPESI LAARO AWON GBOGBE UGBA ERUNMOLE OFI OBUKO AGBO ATI ASO FIFUN RUEBO. Que significa: El pavo es la única criatura que desarrolla barbas desde la infancia. Ese fue el Awó que adivinó para el hijo de Dios, Orisha-Nla, antes de que ganara en supremacía sobre las demás 200 divinidades.

Después de la adivinación le dijeron que hiciera sacrificio con un macho cabrío, 201 cocos, un carnero padre y un pedazo de tela blanca. Dios invitó entonces a todas las deidades para amonestarlas por sus tragedias: no estaban cumpliendo los mandamientos que él les había dado en la creación. Les dijo que, al caer víctimas de las maquinaciones de Eshu, habían propiciado el triunfo del mal sobre el bien y habían dado la impresión de que él las había creado para hacer el mal. Proclamó que él es la encarnación de la verdad, la bondad y la justicia; que cuanto mal hicieran las señalaba como seguidoras de Eshu y no como hijas suyas, y advirtió que, mientras se empeñaran en practicar el mal, esos actos limitarían la eficacia de la autoridad (Ashé) que él les había entregado, mientras que cada acto de bondad aumentaría su poder.

Ogún, que hasta entonces se consideraba la primogénita y más poderosa de las deidades, preguntó a Dios por qué permitió que Eshu los despojara y tomara a fuerza viva la autoridad que empuñaba, y por qué, siendo todopoderoso, no borraba las fuerzas del mal de la faz de la Tierra. Tras una pausa, Dios proclamó que él no era un arquitecto del mal como ellos pensaban, y les preguntó si ellos, como sus servidores, serían capaces de encerrar a sus hijos en una habitación y meter dentro un lobo. Todos respondieron que no. Entonces reveló que él no había creado a Eshu, y las deidades quedaron mudas. Le tocó el turno a Obalifon, quien preguntó quién era entonces el creador de Eshu; Orúnmila añadió que él siempre había creído que Dios lo había creado para poner a prueba la firmeza de las demás divinidades.

Dios les preguntó si no habían observado que Eshu nunca estaba presente en las asambleas diarias del consejo divino, si de verdad era uno de ellos; todos recordaron que Eshu nunca había sido invitado. Y agregó que, así como el pavo desarrolla las barbas desde la infancia, Eshu existía de forma independiente y con su propio poder: tanto Eshu como él vivían en el Aima (Orima en Beni) antes de que él comenzara sus obras de creación. Les reveló que lo primero primeval era una ancha esfera de oscuridad total, en la cual él ocupaba un enclave microscópico que contenía el único núcleo de luz y vida, y que en la plenitud de los tiempos se transformó en la existencia de la divinósfera, el Cielo y la Tierra. Terminó el relato revelando que, cuando creó la deidad de la luz para eliminar la oscuridad, fue lo primero que provocó a Eshu a hacer el juramento de quebrantar sus esfuerzos creadores: Eshu se jactaba diciendo que toda vegetación que él creara bajo el cetro de la luz sería su propio terreno de labor, y que todo ser que creara sería su sirviente.

Dios reveló que aceptaría el desafío de Eshu creando a Orisha-Nla como su representante, con sus propios rasgos, dotado de firmeza y determinación. Las otras divinidades estuvieron de acuerdo y reconocieron a Orisha-Nla como presidente del Concilio Divino siempre que Dios no estuviera en condiciones de asistir. Así fue como Orisha-Nla fue proclamado el hijo de Dios, o Dios el hijo.

Nota

Cuando este Odu se manifiesta en adivinación, se le dice a la persona que dará a luz a un último hijo, que prosperará y se hará más poderoso que sus otros hijos, siempre que haga sacrificio para su prosperidad y fama, y florecerá pronto después de servir a su cabeza con 201 cocos.

2.Los dos Awós que adivinaron para Ogbe Di cuando venía al mundo

ALE OFOJU EEDI, ETI ALE OGBORO EERENO

Estos fueron los nombres de los dos Awós que adivinaron para Ogbe Di cuando él venía al mundo. Le dijeron que hiciera sacrificio con un macho cabrío a Eshu, quien sería su problema principal en la Tierra, y le aconsejaron hacerle sacrificios frecuentes: si le ofrecía de comer a Eshu siempre, tendría su apoyo y su cooperación eterna; si no hacía los sacrificios, Eshu se convertiría en un obstáculo que le impediría todo éxito. En el Cielo, además, le dijeron que le diera un chivo a Eshu y una tortuga a su Ifá. Realizó el sacrificio y salió para la Tierra.

Nota

Cuando Ogbe Odi se manifiesta en Igbodun, se le dice al iniciado que nunca emprenda negocios de pesca. Se le debe aconsejar que se abstenga de comer pescado para evitar problemas estomacales malignos. Se le dice a la persona que sufrió dolores de estómago en su infancia que no coma pescado.

3.Cómo comenzó el fraude y la trampa entre los hijos de las 200 deidades

Como la Tierra estaba anegada por el agua de la inundación que puso término a su primera habitación, sus habitantes no tenían mucho que hacer y recurrieron al uso de redes para pescar. Eshu pescaba con ellos con su propia red; las redes de los demás no cogían ninguna presa, mientras que la suya siempre estaba llena de peces. Los demás pensaban que el éxito de Eshu estaba en poner la boca de su red mirando hacia abajo, mientras ellos ponían las suyas hacia arriba, y decidieron seguir su ejemplo. A pesar de todo, la única red que se llenaba era la de Eshu.

Indecisas sobre cómo deshacer aquel desafío, las divinidades se reunieron y lo convencieron de ir al Cielo a llevar un recado, como estrategia para quitarlo del camino: debía pedirle a Ogún que soltara instrumentos nuevos para usarlos en la pesca, entre ellos anzuelos, arpones y agujas gigantes. Después de preparar su red, Eshu decidió partir: en cuanto puso el pie fuera de su casa, ya estaba en el Cielo. Cuando llegó a casa de Ogún era de noche y la fábrica no estaba abierta aún; además, Ogún se preparaba ante un llamado del palacio de Dios. Eshu le imploró que necesitaba los instrumentos y Ogún le dijo que esperara a su regreso. Presionado por la falta de tiempo, Eshu decidió hacer que Ogún se quedara.

Los hijos de Ogún estaban comiendo y Eshu observó que uno de ellos se ahogaba de hipo. Mientras el niño luchaba por respirar, Eshu fingió interesarse por su sufrimiento, siendo por el contrario el causante del problema. En la posterior operación de rescate, fue a la parte trasera de la casa de Ogún a arrancar algunas hojas, pero lo que en verdad hizo fue desatar la soga con la que misteriosamente había amarrado el esófago del niño. En un gesto de gratitud, Ogún pospuso su viaje al palacio y reunió a su equipo para producir los materiales que Eshu necesitaba. Ogún encendió su horno; Eshu pestañeó con un ojo a la vista del fuego, y todos los materiales que estaban sobre él se afilaron de acuerdo con los tamaños, el diseño y la cantidad requerida. Cuando Ogún los sacó del horno y fue en busca de agua para enfriarlos, Eshu le dijo que no se preocupara: hizo parpadear el otro ojo y los instrumentos empezaron a brillar, para asombro de Ogún. Eshu recogió los materiales y estiró un pie, que lo transportó a la Tierra.

Al llegar vio que las deidades habían robado los peces de su red. Él las amonestó diciéndoles que se salvaran a sí mismas y les anunció que el precio que pagarían era 30K. Todas pagaron la multa con placer, menos Orúnmila, que se negó categóricamente. Orúnmila sonó su Ifá, que le aconsejó matar un macho cabrío, freír la carne y guardarla en un atajo. Entretanto, Eshu concluyó sus preparativos para regresar al Cielo, donde se proponía acusar a Orúnmila de robo. Orúnmila frió la carne del chivo, la guardó y se escondió cerca. El olor incitante llegó hasta Eshu, que no pudo resistirlo; pero cuando vio la carne supo que Orúnmila quería tentarlo y pasó por su lado sin tocarla. Al verlo pasar de largo, Orúnmila sopló su polvo de adivinación (Iyerosun) haciendo un encantamiento, y eso hizo que el olor pareciera más fascinante. Eshu regresó al lugar y terminó con toda la carne. Cuando rajaba el cráneo del macho cabrío, Orúnmila salió de su escondite y lo acusó de estar robando la carne que él había preparado para el banquete de las deidades.

Con la acusación de robo, a Eshu no le quedó otra opción que comprometerse en la acusación que con anterioridad había proferido contra Orúnmila, porque él también había robado, en contravención de las leyes del Cielo. Como parte del convenio de paz entre ambos, Eshu revocó la acusación y anunció que él había dicho que Orúnmila se convertiría en «Thief» (ladrón)… «Chief» (jefe, caudillo). Posteriormente, Orúnmila fue convertido en jefe, y Eshu estuvo de acuerdo en permanecer al servicio de todas las deidades, en especial de Orúnmila, con la condición de que le dieran de comer de vez en cuando.

Nota

Esa es la razón por la que, cuando Ogbe Odi se manifiesta en la adivinación, se le aconseja a la persona servir a Eshu con un macho cabrío, freír la carne y depositarla en un atajo por el camino, para evitar problemas de robo o falsas acusaciones.

4.Adivinó para el foso que rodea al pueblo

OGBE ODI, DIN, DIN, ODIFAFUN ODI, ABUFUN TARA EYIRRE.

Entre las obras celestiales de Ogbe Di está la de haber adivinado para el foso (odi en yoruba, iya en Benin) que rodea el pueblo. «Kii aye Obaje, Igharafa ulu, aatu aye adishe», que significa: el foso que rodea al pueblo muere de indiferencia. Los ancianos convocaron a una reunión para repararlo.

Nota

Si se manifiesta a la persona en adivinación, se le dice que, no importa cuán mal le vayan las cosas, encontrará a alguien que lo rescatará en el momento preciso; la persona se lamenta por falta de dinero, y pronto el dinero llegará a ella. El sacrificio se hace cocinando frijoles, maíz y coco, se le añade akará y ekó, con un gallo para Shangó y Azojuano. El aceite de palma se vierte en el piso y las deidades son invocadas a venir y comer en el lugar. Después, todos los presentes comen los materiales cocinados.

5.La fuerza protectora de Orúnmila

Orúnmila preguntó a sus seguidores qué árbol era el más fuerte para que una persona se apoyara en él, para permanecer como la fuerza protectora detrás de ella y dirigirla en lo que debe o no hacer. Sus seguidores le dijeron que el roble; Orúnmila dijo que no, pues el roble estaba propenso a ser extirpado. Cuando volvió a preguntar, le dijeron que si no era el árbol llamado Iroko; él respondió que ese árbol era susceptible de ser arrancado o derribado. Entonces los seguidores reconocieron que no conocían el árbol.

Orúnmila dijo que la palma era el único árbol capaz de apoyar, proteger y decirle el futuro a la gente:

OKPE SHAGA ABIKULU ARA WEEREWE, ONI OUN NIKAN LOTU FEYIN TIKA SHUBO ORUN TUUURU. Que significa: «Yo soy el único que se puede colocar detrás de tu espalda y decirte sobre el futuro».

El sacrificio se hace con una paloma. Si el indagador es campesino, se le dice que hay una palma cerca de su granja que pertenece a Orúnmila, y debe ir y servirle la paloma a la palma. Si no es campesino o granjero, debe darle una paloma a su Ifá.

Nota

Si Ogbe Di se manifiesta en Igbodun, se le aconseja a la persona que sirva a su cabeza con un coco, usando su leche para lavarse la cabeza de vez en cuando. La prosperidad llegará a él después de que haya lavado su cabeza 201 veces en su vida.

6.Médico, cúrate tú mismo

Orúnmila había ganado gran reputación por su filantropía y su disposición para ayudar a los demás a resolver sus problemas. Pero cuando le llegó el turno de resolver los suyos propios —pequeños, que solo afectaban su tranquilidad mental—, aparentemente no se veía en condiciones de hacerlo. Los jóvenes del pueblo comenzaron a decir que era un médico que resolvía todos los problemas ajenos, pero que a la hora de resolver los suyos no podía.

Fue en ese momento que invitó al Sacerdote de Ifá que vivía con él, llamado Fiirin Jigini, para que le adivinara. Este le dijo que hiciera sacrificio con 3 ratas; las tres ratas se llamaban Eku-emo, Eku-edra y Eku-afo. Después del sacrificio, todos sus problemas menguaron. Este es el sacrificio que el Awó aconseja al adivinado.

Nota

Cuando sale en adivinación, se le dice que la gente se ríe de él por ayudar a los demás y no poder ayudarse él mismo.

7.Adivinó para Ejo y Eku

Ejo (la serpiente) y Eku (la rata) eran hermanos. En cierta hambruna que hubo en el mundo, como uno de los castigos celestiales permanentes por los pecados humanos, las personas estaban muriendo; pero por mucha escasez que hubiera, en el palacio del Rey siempre había comida. Ejo fue a ampararse de una de las esposas del Rey, mediante la cual comía regularmente. Eku, que vivía con su hermano, se preguntaba cómo, a pesar de la miseria y el hambre universal, Ejo se mantenía fresco y robusto. Ejo le contó que tenía un seguro, pero que le estaba prohibido mencionar de qué se trataba; sin embargo, le dijo que una amiga le daba comida gratis y le había advertido que no dejara que nadie lo acompañara a su morada.

Existía una trampa en la entrada del harén para atrapar a los intrusos, pero la trampa no podía atrapar a Ejo por su forma física: por eso se dice que una trampa no atrapa a una serpiente. Cuidaban la entrada del harén el gallo, para que cantara en caso de peligro, y Ugba, la calabaza, y Awoo, la marmita de arcilla, que estaban colgadas al techo para caer sobre el intruso en cuanto el gallo cantara; se esperaba que el ruido de la caída alertara a la guardia humana que vigilaba la casa real.

Eku le dijo a Ejo que lo acompañaría en su próximo viaje para conseguir comida, pues tenía mucha hambre. Ejo no sabía cómo pasar a su hermano a través de la trampa, pero se apareció Eshu con la idea de que Ejo se tragara a Eku, para pasarlo por la trampa como un simple pasajero. Como Eku había comido maíz, al tragárselo Ejo su tamaño aumentó, y al pasar por la trampa, esta lo atrapó. Ejo suplicó que lo soltaran, pero la trampa le dijo que lo había atrapado porque traía a alguien en su interior.

El gallo cantó «Uren Alaana kpee ejoo, hoo lie»: la trampa ha atrapado a la serpiente. Al oírlo, la amante de Ejo salió, cogió la cabeza y la cola de la serpiente y las guardó en su cazuela de agua. La calabaza y la marmita cayeron al piso para avisar a los guardias; estos vinieron, pero al ver aquel animal se preguntaron qué haría en el harén del Rey y no pudieron desenredar el enigma. La serpiente, sin embargo, murió por hacerle un favor a un familiar.

Nota

Cuando Ogbe Di sale en la adivinación, se le aconseja a la persona que se abstenga de arriesgarse por hacer un favor en el que pueda perder la vida o salir con problemas; tampoco debe hacer coqueteo de extramuros, ni albergar o amparar visitantes. También se le dice que dé un macho cabrío a Eshu para evitar el riesgo de cargar con el problema de otra persona.

8.Ogbe Di se instala en Iwara Ola

OGBE DI KA KA KA, OGBE DI ELE LE OGBE DI LALA ARAN OGUN, OGBE DI LA LA ARAN ORISHA, ADIFAFUN ORÚNMILA NIJO TOON SHAWO LO SI IWARA OLA.

Estos son los Awós que adivinaron para Ogbe Di cuando se iba a instalar en el pueblo de Iwara Ola a practicar el arte de Ifá. Antes le dijeron que sacrificara 6 cocos y 6 gallos: debía servir su cabeza con 3 gallos y 3 cocos, y con el resto preparar un sacrificio a Ifá especial para él. Cuando llegó al lugar todo le fue bien: consiguió dinero, esposa e hijos. En la cima de su prosperidad alabó a los Awós que le adivinaron y también le dio halagos a Orúnmila con este poema:

AJE TIMO MANI, OLA SHE NI WARA LOWA, IRE GBOGBO NIWARA, NIWARA, LE WA.
Nota

Si Ogbe Di se manifiesta en Igbodun, se le dice a la persona que no ha llevado una vida estable antes de su iniciación en Ifá, y que la prosperidad solo llegará a él si regresa a su pueblo de nacimiento, porque Ifá le ha aconsejado que todo lo que está buscando lo está esperando cerca de su casa.

9.El peligro que implica tener un hijo único

ENI WURE OGBE IDI OLAWURE OGBE IDI ADIFA FUN EKIIRI BOLOJO OMO ABIKAN KPADI MOFE.

Ogbe Di adivinó para una mujer llamada Ekiiri Bolojo cuando se iba a casar, y le aconsejó que hiciera sacrificio para evitar la posibilidad de tener un solo hijo. Ella no hizo el sacrificio; se casó y dio a luz un hijo, y al intentar tener otros, no pudo.

Nota

Si este Odu se manifiesta en adivinación para una persona, especialmente una mujer que tenga un solo hijo, se le dirá que haga sacrificio para que no lo pierda. Aun cuando tenga otros hijos, los perderá a todos, hasta que quede uno solo.

10.Adivinó para el murciélago grande y para el martín pescador

El murciélago y el martín pescador (guardarríos) volaron hasta la Tierra sin hacer sacrificio ni adivinación en el Cielo. Ogbe Odi le dijo al murciélago (Oloja Olowo ron en yoruba, Owo en Benin) que hiciera sacrificio con una cabra, una gallina y un saco de dinero vacío, y que le diera un macho cabrío a Eshu para poder tener hijos. Al martín pescador le aconsejó que hiciera sacrificio con una cabra, un chivo y cuatro palomas.

El murciélago no quedó satisfecho con la adivinación y decidió hacer otra en la Tierra, por lo que salió del Cielo sin sacrificar. Ya en la Tierra fue en busca de adivinos terrenales; estos estaban molestos con él por no haber hecho lo que le dijo Ogbe Odi, y decidieron engañarlo diciéndole que tendría hijos si hacía sacrificios a sus abuelos. Entonces decidió regresar al Cielo, donde Ogbe Odi le dijo que la deuda inicial hacía que se doblara el sacrificio. Pese a ello, presentó todos los materiales, y después de hacerlo se fue a su casa: al día siguiente su esposa quedó embarazada y tuvo un hijo. El murciélago se puso feliz y decidió dar las gracias a Ogbe Odi con muchos regalos, jurando que solamente expresaría su agradecimiento al Awó del Cielo y no al de la Tierra. Esa es la razón por la que, hasta nuestros días, el murciélago inclina su cabeza cuando está en la cima de un árbol, expresando así su agradecimiento al Awó del Cielo.

Nota

La pobreza y la enfermedad del martín pescador crecieron cada vez más. Es por eso que, cuando Ogbe Odi sale en adivinación, se le dice a la persona que se cuide de una recaída de una enfermedad que padeció, a menos que realice el sacrificio señalado para el martín pescador (guardarríos).

11.Adivinó para el pueblo de Oro

KPENGELE AJO FIDI GBE DI ADIFA FUN WON NI ODE ORO NIJO TI ODE FI OMU OJU SHU BERE OMO TUURUTU

La divinidad del secreto, Oro (misterio), vagaba por el bosque y fundó, en el estado de Kwara de Nigeria, el pueblo llamado Oro. Se le hacía anualmente un festival, pero las generaciones posteriores se olvidaron de atenderlo, hasta que la celebración desapareció. Hubo hambruna en el pueblo y ninguna mujer quedó embarazada; muchos hombres y mujeres emigraban hacia el sur y hacia el norte.

Un día los viejos razonaron y enviaron un mensaje a Oke Nisi (ahora Ifé) para que adivinaran qué hacer para reponerse de sus problemas. Se les dijo que habían descuidado durante mucho tiempo la adoración de su deidad patrona, y que le ofrecieran sacrificio con dos carneros padres, dos cabras, dos gallinas, dos imágenes de madera y dos caracoles. Se les dijo también que su pueblo había quedado muy despoblado a causa de la emigración, pero que si hacían el sacrificio, los emigrantes darían riqueza al pueblo aunque no regresaran a vivir allí; y, finalmente, que su tierra era pedregosa para la labranza, por lo que debían ocuparse de comerciar.

El sacrificio se realizó en cuanto regresaron. Al día siguiente llovió con fuerza, lo cual marcó el regreso de la prosperidad, y comenzaron los nacimientos en el pueblo. Sus emigrantes regresaron para asistir al festival de Oro, la deidad del secreto.

Nota

Cuando este Odu sale en adivinación, debe decírsele a la persona que ha menospreciado a su divinidad guardiana y que debe ofrecerle sacrificio. Debe decírsele que no vive en su tierra natal porque su fortuna yace lejos de su hogar: prosperará en el extranjero y regresará con riquezas. Se le debe aconsejar que visite su tierra al menos una vez al año, para que haga fiesta allí después de haber prosperado.

12.Adivinó para Ifa-Jimi cuando su esposa le mentía

OGBE DI KAKAKA OGBE DI LELELE AWO KOFI OTINGUA DA OWURO OLA ADIFAFUN IFAJIMI NIJOTI AYA RE KPURO FUN. Significa: No dejemos nuestras bebidas para darlas mañana en la mañana. Dadnos el trago ahora.

Estos son los nombres de los Awoses que adivinaron para Ifa-Jimi cuando su esposa le mentía. Cuando Ogbe Di aparece en adivinación, se le debe decir a la persona que produzca bebidas para él o para ellos.

La esposa de Ifa-Jimi le mentía: si compraba en el mercado, le aumentaba el precio a su esposo. El Sacerdote de Ifá le dijo que su esposa le hacía trampas y que Orúnmila la castigaría si no hacía sacrificio; él no se afectaría, pero ella estaría expuesta a algo malo. Le dijo que hiciera sacrificio con un gallo y una gallina.

Al día siguiente le dijo a la esposa que comprara un gallo y una gallina y le dio el equivalente de 50K. Ella insistió en que el precio actual era mayor, pero él se negó, porque todo el dinero que tenía era ese. La mujer fue al mercado y regresó a casa con el dinero, poniendo como argumento que no pudo comprar las dos aves. Sin embargo, cuando ella regresó, Eshu mandó a una muchacha que pregonaba la venta con un cesto a la cabeza para que pasara por la casa de Ifa-Jimi. La muchacha pregonaba: «Ewa ra abo ati akuko adie-o», que quiere decir: «ven y compra gallina y gallo». Cuando Ifa-Jimi oyó el pregón salió a preguntar los precios, y eran menores que el dinero que él le había dado a su mujer. Después de esa conversación, el engaño quedó de manifiesto. Como castigo, y para evitar la ira de Orúnmila, el Sacerdote de Ifá que vino luego a hacer el sacrificio multó a la mujer con el equivalente del costo del gallo y la gallina, y le advirtió que dejara de hacer trampas inmediatamente, porque Orúnmila la descubriría como había sucedido en aquella ocasión.

13.Adivinó para Orúnmila cuando la especie animal lo denunció ante Dios

OGBE DI KAKAKA OGBE DI LELELE OGBE KURA KURA OGBOLOGBO OKPE NIHU IMU LEYIN ADIFAFUN ORÚNMILA.

Él adivinó para Orúnmila cuando 1800 animales se apiñaron para ir al Cielo a delatarlo ante Dios. Lo acusaban de matarlos sin importarle si tenían o no razón; argumentaron que Dios los creó a él y a ellos para que vivieran juntos, y preguntaban por qué entonces él los mataba y se alimentaba de su carne, cuando Dios creó a los hombres para que se alimentaran de las frutas, los vegetales y los tubérculos de las plantas.

Orúnmila fue aconsejado de hacer sacrificio a Eshu con un macho cabrío, y así lo hizo. Después vino Eshu a informar a Orúnmila de la acusación hecha contra él por los animales. Eshu le dijo que desmintiera los cargos ante Dios, pero que antes de ir debía poner su casa en orden, limpiándola de todos los huesos y cráneos de animales; Orúnmila así lo hizo. Cuando llegó al palacio de Dios se encontró a todos los animales sentados. Dios leyó la acusación y él negó el cargo; los animales mantuvieron la acusación y propusieron a Dios que fuera a la casa de Orúnmila para que viera los huesos de sus hermanos. Dios le preguntó a Orúnmila si estaba de acuerdo con esa verificación, y él aceptó. Dios envió a sus emisarios para efectuar la revisión; antes de partir, estos les preguntaron a los animales si tenían forma de reconocer si los huesos pertenecían a sus hermanos, hijos o demás familiares, y los animales quedaron mudos.

Cuando llegaron a casa de Orúnmila lo encontraron todo limpio y en orden; registraron los huecos cavados recientemente, pero no encontraron ninguna evidencia. Regresaron ante Dios acusando a los animales de falso testimonio contra Orúnmila. En su veredicto, Dios proclamó que desde ese momento los animales quedarían sin habla y no podrían informar a nadie con palabras de sus bocas; y volviéndose a Orúnmila, le entregó una autorización eterna para matar y alimentarse de los animales a su voluntad.

Nota

En la adivinación se le debe decir a la persona que es inminente una acusación contra él de algo de lo que es culpable, y que hay un posible registro en su casa. Debe ofrecer un chivo a Eshu y quitar o sacar toda evidencia de dentro de su casa, a la vez que debe desmentir toda la acusación.

14.Adivinó para la mujer adúltera

Ologbo gigiri adivinó para la madre de Igberekpe cuando se enamoró de otro hombre. Cuando el esposo descubrió su infidelidad, ella fue donde Orúnmila por adivinación. Había vivido con el esposo muchos años sin tener hijos. Se le dijo que el esposo actual no era el destinado para ella, y que se había demorado en hallar al nuevo amante por causa del sacrificio que no hizo en el Cielo. Le dijo que el amante era Sacerdote de Ifá y que ese era el esposo que ella escogió desde el Cielo; que hiciera sacrificio con un chivo a Eshu, caracoles a Ifá y conejo a los Ancianos de la Noche, para evitar la muerte a manos de su esposo anterior y para facilitarle tener un hijo, que sería una hembra.

Realizó el sacrificio y el esposo la dejó sin armar líos ni pelea. Quedó embarazada y dio a luz una hembra llamada Igberekpe.

Nota

Cuando este Odu sale en adivinación para una mujer, se le dice que ella tiene un amante, que es su esposo escogido celestialmente, y que debe hacer sacrificio para poder casarse y engendrar hijos para su nuevo esposo.

15.El origen de Oguega o Agbigba como arte de adivinación

Aquella noche hubo fiesta en la casa real. Después de que todos se retiraron, Ominigbon, que era llamado Oguega en Eziagbon, al llegar a su casa les dijo a sus familiares que no lo verían más, y a su hijo Ogbe Di le dijo que le enseñaría su arte de adivinación después de su regreso a la Tierra. A la mañana siguiente amaneció muerto, y el Rey ordenó que se le diera un funeral de tipo real.

Semanas más tarde, el hijo de Ominigbon se dio cuenta de que sobre la tumba de su padre había salido una planta. La planta creció, dio flores y frutos, y al caer los frutos, el hijo de Ominigbon pudo ver más allá de lo que los ojos humanos podían ver: viendo las cortezas era capaz de predecir acontecimientos futuros. Ogbe Di guardó el secreto, porque se dio cuenta de que esa era la manifestación de la última proclamación de su padre de enseñarle la adivinación. Pronto ganó fama de adivino, y al enterarse el Rey, lo invitó junto a otros adivinos para comprobar sus habilidades.

Al mismo tiempo, un Sacerdote de Ifá que estaba ejerciendo en Eziagbon, llamado Ogbe Ate, le había salvado la vida al príncipe de Eziagbon, lo que otros sacerdotes y adivinos no pudieron hacer. El Rey lo invitó a su concurso de destreza; primero se negó, pero al consultar con Ifá, este le dijo que podía participar si le daba un macho cabrío a Eshu, y aceptó. Todos fueron invitados al concurso, tanto Ogbe Di como Ogbe Ate; Ogbe Di no realizó sacrificio. El Rey ordenó encarcelar a 100 hombres y 100 mujeres como prisioneros de guerra, sin revelar a nadie lo que se proponía.

Después de comer el macho cabrío que le dio Ogbe Ate, Eshu se presentó tarde y fue donde estaban las prisioneras; allí ayudó a parir a una que estaba en avanzado estado de gestación, y antes del alba la mujer dio a luz un varón. Más tarde, los invitados y concursantes se reunieron. El Rey fue el último en sentarse y divulgó que quería proclamar quién sería el vidente más diestro del reino: había guardado ciertos materiales en sitios separados, y al primer adivino que declarara el contenido de los paquetes le sería dado el título de Sumo Sacerdote del Reino de Eziagbon, o Ibere Aiyo.

Mientras todos agitaban sus instrumentos de adivinación, Ogbe Di se adelantó y adivinó que el Rey mantenía a 100 hombres y mujeres encerrados desde el día anterior. Otros declararon cosas que estaban muy lejos del propósito. Cuando le llegó el turno de hablar a Ogbe Ate, en adivinación salió su Odu y cantó el encantamiento apropiado: que Dios (Olodumare) creó 200 deidades (Ugba Erumale), pero que Eshu las infiltró; y puesto que el Rey quería saber cuál era el número de los materiales que guardaba en los dos sitios, tuvo la autoridad de Orúnmila, la deidad de la sabiduría, para proclamar que había 201 seres humanos en prisión.

El Rey había asentido con la cabeza, expresando su aprobación, cuando Ogbe Di hizo su declaración, y empezó a mostrar señales de inquietud. Después de que todos los concursantes pasaron por sus turnos, y antes de declarar al ganador, el Rey decidió enviar a dos personas a verificar cada una de las cámaras. Los dos hombres que verificaron la cámara masculina declararon haber contado 100 hombres; los que verificaron la cámara femenina revelaron que encontraron 100 mujeres y un niño recién nacido. Los ojos, que se dirigían hacia Ogbe Di como ganador, se volvieron eventualmente hacia el Sacerdote de Ifá Ogbe Ate, que se convirtió en el miradero de todos.

Ogbe Di se sintió tan desilusionado que concedió la supremacía a Ogbe Ate. Como Ogbe Ate era solo un visitante y no un ciudadano de Ibere Aiye, rehusó aceptar el nombramiento de Sacerdote Jefe del reino y se lo ofreció a Ogbe Di, cuya adivinación había sido igualmente correcta. En ese instante el Rey intervino como mediador, diciendo que sin la participación de Ogbe Ate él hubiera declarado a Ogbe Di ganador del concurso, porque realmente había ordenado encarcelar a 100 hombres y 100 mujeres durante la noche. El Rey dio la adecuada compensación a Ogbe Ate, quien debía regresar a Ifé. Confundido ante la actitud con que Ogbe Ate hizo su declaración, Ogbe Di se ofreció a aprender de él su arte de adivinación de Ifá. Así fue como aconteció la semejanza entre los 256 Odus de Ifá y los de Oguega (Agbigba), como se puede verificar en los 16 Odus principales:

Nombres de los Odu de Ifá
  • 1. Ogbe
  • 2. Oyeku
  • 3. Iwori
  • 4. Odi
  • 5. Irosun
  • 6. Ojuani
  • 7. Obara
  • 8. Okana
  • 9. Ogunda
  • 10. Osa
  • 11. Ika
  • 12. Otrupon
  • 13. Otura
  • 14. Irete
  • 15. Oshe
  • 16. Ofun
Nombres de los Odus de Oguega
  • 1. Ogbi
  • 2. Ako
  • 3. Oghori
  • 4. Odin
  • 5. Oruhu
  • 6. Oghae
  • 7. Oba
  • 8. Okan
  • 9. Oha
  • 10. Oha
  • 11. Eka
  • 12. Erokhua
  • 13. Eture
  • 14. Ete
  • 15. Ose
  • 16. Ohun

16.Cuando se adivinó para la cabeza

Ogbe di pe-pere l-o d-Ifa k-ori ti o kun-le ti o yan-wa ti e-l-enini ko je-ki o se e. Ifa ni on ri alaromo kan ti ko fe ki a se n-kan eni. Ifa ni on yio ba-ni se-gun alaromo na. O ni ki a ru-bo akiko-die meta ati egbata o le oko.
Significa: «Ogbe termina muy generosamente» fue el que adivinó Ifá para la cabeza cuando ella había perdido su destino y sus enemigos prevenían ejecutarlo. Ifá dice que hay un diablo que no quiere que tengamos éxito en lo que estamos haciendo. Ifá dice que nos ayudará a conquistar al diablo. Dice que debemos sacrificar tres gallos y dinero.

17.Se adivinó para Lukoun cuando hacía la guerra

Oni wiri-wiri ija Ogbe-di; ola wiri-wiri ija Ogbe-di, ako eiye ni f-apa s-ogan, Ogbo-l-ogbo ope ni w-omu l-ehin l-o d-Ifa fun Lukoun ti o ngb-ogun lo si Il-eje. Nwon ni odidi enia ni nwon yio mu ti ibe bo. Nwon ni ki o ru-bo ayebo adie meji, egbaji o le oko owo eyo. Lukoun ni oruko ti oko je. Il-eje ni oruko obo. Eni-kan ni o nse n-kan osu re l-owo yi ki o ru-bo ki o ba le di omo. Okonrin kan si nfe ba eni-ti o nri n-kan osu re ni oro po ki nwon ru-bo ki odidi enia le ti ibe ja-de.
Significa: «Hoy Ogbe Di lucha nebulosamente, mañana Ogbe Di lucha nebulosamente; el pájaro macho es el único que hace… con sus alas, la palma vieja es la única que tiene la planta omu en sus espaldas» fue el que adivinó Ifá para Lukoun cuando este le estaba haciendo la guerra al Pueblo de la Sangre. Le dijeron que debía sacrificar dos gallinas y dinero. Lukoun es el nombre que le damos al pene. El Pueblo de la Sangre es el nombre que le damos a la vagina. Alguien que está menstruando debe hacer sacrificio para que esa descarga se convierta en un niño. Un hombre que quiere tener un romance con una mujer que está menstruando debe realizar sacrificio para que de esa unión surja una persona completa.

18.Cuando se adivinó para la mujer estéril

Iro-fa a b-enu ginginni l-o d-Ifa fun agan ai-bi ti o tori t-omo d-Ifa. Nwon ni yio bi omo. Eku meji, eja meji, agbedo adie meji, ati egbaji o le oko. Ifa ni obinrin kan nwa omo. Yio si bi omo-binrin kan a ko si gbodo pa oruko re da. Dada ni omo na yio ma je Ki e-l-eyi ti a d-Ifa yi fun ki o ru-bo tan ki o si tun lo bo. Songo pelu Ifa ni on ri ire omo-binrin kan babalawo ni yio si se oko re.
Significa: «Las campanas de Ifá tienen la boca afilada» fue el que adivinó Ifá para la mujer estéril, porque no tenía hijos. Ellos dijeron que ella podía concebir hijos. El sacrificio era de dos jutías, dos pescados, dos gallinas y dinero. Ifá le dijo a la mujer, que deseaba un niño, que ella iba a parir una niña cuyo nombre no puede ser cambiado: la niña debe llamarse Dada. A quien le salga este signo debe hacer el sacrificio completo y sacrificarle también al Dios del Trueno. Ifá dice que él tendrá la bendición de una hija y que ella se debe casar con un adivino.

19.Cuando se adivinó para el garabato

Je mi-lo se m-bo l-o d-Ifa f-ariwowo ti o ngb-ogun lo si i-n-iti nwon ni ko ni san-wo bo. Eiye-le meji, akiko meji, ati egbaji. O ru-bo. Lati igba-na ni ariwowo ki iti san-wo bi o ba na si oke fa ohun-k-ohun. Ifa ni nna-wo si ohun kan. Ifa ni ki a ru-bo ki a ma ba p-ofo n-inu n-kan ti a nna-wo si na iba se ise tabi n-kan miran.
Significa: «Suavemente yo voy, igualmente regreso» fue el que adivinó Ifá para el Garabato cuando sostenía una guerra con la maraña. Ellos dijeron que no podía regresar con las manos vacías. El sacrificio es dos palomas, dos gallos y dinero. Él hizo el sacrificio. Desde entonces, el garabato nunca regresa con las manos vacías cuando se levanta para traer algo hacia abajo. Ifá dice que estamos extendiendo nuestras manos hacia algo. Ifá dice que debemos hacer sacrificio para no regresar con las manos en blanco, sin alcanzar lo deseado, ya sea un trabajo o alguna otra cosa.

20.Se adivinó Ifá para Ogbe cuando iba en una expedición de caza

Cuando Ogbe iba en una expedición de caza se le hizo adivinación, y se le pidió hacer sacrificio para que no encontrara tropiezos: 3 chivos, 3 gallos y 6,000 cauries. Él rehusó el sacrificio.

Cuando Ogbe llegó al bosque comenzó a llover. Se echó a correr para buscar dónde guarecerse y al momento vio un gran hueco, que pensaba que estaba en un árbol o que era un hormiguero. Cayó dentro del hueco sin saber que era un elefante que había abierto su ano. El elefante cerró su ano contra él, por lo que Ogbe no pudo encontrar una salida.

Su gente comenzó a buscarlo, ya que los cazadores habían regresado y Ogbe no estaba entre ellos. Pasado un rato, al ver que no podían encontrarlo, decidieron hacer el sacrificio que él se había negado a hacer, y después del sacrificio fue excretado por el elefante. Entonces dijeron: «El Ogbe que salga de un ano se llama Ogbe Di».

21.Se adivinó Ifá para Eshu

Cuando Eshu estaba de esclavo con Orúnmila, Orisha-Nla, Orisha-Oko y Ogún, se le hizo adivinación y se le pidió que hiciera sacrificio para poder pagar sus deudas: varias conchas, semillas de palma, 9 palomas y 18,000 cauries; la medicina de Ifá se prepararía con el objetivo de que pudiera pagarlas. Rehusó el sacrificio.

En aquellos tiempos Eshu era pescador, y cada vez que pescaba una cantidad de pescado en su red, las 400 deidades le tenían envidia, pues pensaban que Eshu podía hacer en poco tiempo mucho dinero y salir de su situación financiera. Por esta razón decidieron enviarlo a lugares distintos ese mismo día. Orúnmila envió a Eshu a Oke Misi por su saco y su bandeja; después de enviarlo, determinó consultar el Oráculo de Ifá, llamó a los Babalawos que adivinaban para él y salió Ogbe Di Kaka. A Orúnmila se le aconsejó hacer sacrificio con 6 conejos, 6 palomas y 12,000 cauries. Se preparó la medicina de Ifá, se ataron los 6 conejos dentro de un saco y se le advirtió que siempre llevara el saco con él.

Orisha-Nla le pidió a Eshu que fuera a Orange y le trajera su bastón y un saco; Orisha-Oko lo mandó a Ode Irawo para que le trajera el azadón; Ogún lo envió a Ode Ire para que le trajera su machete grande. Rápidamente Eshu se levantó y fue a un arbusto cercano, donde conjuró y obtuvo todo lo pedido, e inmediatamente después se fue. Todas las deidades fueron y le cogieron todos los pescados de la trampa.

Cuando Eshu regresaba a casa los encontró dividiendo sus pescados, pues apareció inesperadamente; todos, al verlo, guardaron los pescados. Él entregó todo lo que le pidieron y entonces empezó a preguntarle a cada uno dónde habían encontrado los pescados que estaban dividiendo. Algunos se disculparon y otros no sabían qué decir; aquellos que le pidieron perdón decidieron renunciar a las demandas del dinero que él debía. Él quería escuchar que se lo habían robado, pues era costumbre en Ifé que nadie debía robar.

Orúnmila dijo que él no le había robado el pescado a Eshu. Eshu dijo que Orúnmila debía haber robado el pescado que estaba atado dentro del saco que sostenía, pues pensó que las narices de los pescados se estaban saliendo del saco. Decidieron llevar la cuestión a la corte de Ifé, y allí discutieron. La corte le hizo la petición a Orúnmila de que vertiera el contenido del saco; él lo abrió y vieron que lo que contenía eran los 6 conejos del sacrificio. Esto dio como resultado que empezaran a culpar a Eshu, quien le pidió disculpas a Orúnmila y le brindó su casa, ofrecimiento que Orúnmila rehusó aceptar.

Los mayores de Ifé le preguntaron a Eshu qué pretendía hacer, y este respondió que iría a casa de Orúnmila para servirle como siempre. Ellos entregaron a Eshu a Orúnmila. Cuando llegaron a casa de Orúnmila, Eshu quería entrar con él a la casa, a lo que Orúnmila se negó y le dijo que se estableciera afuera. Entonces Orúnmila dijo: «Lo que yo coma dentro de la casa lo compartiré contigo afuera». Eshu vive desde ese día afuera.

22.Aquí fue donde Olofin le entregó todo el Ashé a Orúnmila

REZO: Ogbe Di kaka afofo agori tayeye ika bomin Ilú meta bioretibo iyabomi bioetito lordafun tonitan ahemule ashé amuemban Orúnmila orunten un kawe araela lordafun Olofin.

Aquí fue donde nació la gracia de Olosha y del Ashé, y aquí se tocó tambor para llamar a todo el mundo. Todos los Oloshas tenían Ashé, y cuando se necesitaba había que ir donde el Osha en cuestión a rogarle y pedírselo: había que ir a su encuentro, y a veces no se le podía localizar, o bien era tarde y se negaba a entregarlo, y entonces se presentaba el problema de no tener el Ashé de ese Osha que era muy necesario. Como todos los Oshas tenían el suyo, Olofin, viendo los problemas que esto generaba, decidió entregarlo a uno solo. Ese fue Orúnmila, que no era coronado, que no había alcanzado el Adé de Osha, y Olofin le entregó todo el Ashé para él.

Ebó

1 gallo, 3 tambores Batá, todo lo que se come, muchas hierbas, mucho dinero.

23.La guerra entre Ogbe Di y Otura She, y el destrono

Otura She era rey de la tierra de Adafa mucho antes de que llegara Ogbe Di. Era un rey muy astuto y avaro, y con tal de lograr sus propósitos no le importaban los medios que utilizaba; la gente del pueblo comenzó a emigrar, y no se notaba porque era un pueblo muy grande.

Un día, uno de esos emigrantes llegó a casa de Ogbe Di para que lo consultara, y en el Osode salió su propio signo, donde le dijo: «Ud. padece de incomprensión y por eso se fue de su tierra, pero es por el gobernante de su tierra, que no lo trataba bien», y le marcó Ebó con lo indicado, y que lo llevara a la tierra de Otura She. El hombre así lo hizo y prosperó mucho, y los del pueblo le preguntaron cómo había podido romper el hechizo de Otura She; este respondió que por un Ebó que le había hecho Ogbe Di, y todos corrieron para la casa de Ogbe Di.

Otura She, asombrado por la pérdida de su poder y de su Ashé, se enteró de que todo se debía a Ogbe Di; pero la causa real era su carácter despectivo y prepotente, y su ceguera era tal que no veía sus defectos. Entonces preparó una gran brujería para destruir a Ogbe Di, la que fue a preparar a la orilla del río, y empezó la guerra. Ogbe Di, molesto por la brujería de Otura She, se hizo Osode y le salió su propio signo, que le decía que tenía una guerra constante; Ifá le marcó Ebó con lo mismo de arriba y, además, Sarayeye con hierbas de Ifá, y llevarlo a la orilla del río.

Resultó que Olofin iba todos los días a ver a su hija Oloshe, y al llegar Ogbe Di con el Sarayeye le preguntó qué le pasaba, y Ogbe Di se lo contó todo. Entonces Olofin cogió fango del río e hizo una mezcla con el Iyé que siempre llevaba consigo, de cabeza de Pescado Oro y Awadó; le marcó los 16 Mejis, Oshe-Turá, Otura-She y Ogbe Di, y embarró la cara de Ogbe Di y la suya. Se apostaron al pie de una mata de Salvadera, a la orilla del río. Cuando llegó Otura She con su jolongo lleno de brujería, comenzó a pedir la destrucción de Ogbe Di, sin percatarse de la presencia de aquellos dos seres de aspecto lastimoso que lo observaban desde la Salvadera. Cuanto más destructivas eran sus peticiones, el más viejo de los dos personajes se acercó, se le paró delante y lo llamó por su nombre, diciéndole: «Otura She, ¿qué estás haciendo?». Este, al reconocer la voz, levantó la cabeza aterrado y vio cómo aquel ser se limpiaba la cara llena de fango y le decía: «Yo soy Olofin y este es Ogbe Di, el cual es tu hermano y lo quieres destruir injustamente, sin ver que tu mal radica en ti mismo. Desde hoy vendrás conmigo y dejarás tu poder y mando en la tierra de Adafa, para que Ogbe Di dirija tu pueblo». To Iban Eshu.

Ebó

Collar de Obatalá, flecha, Fadaka, carne de res, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo y cacao, cascarilla, maíz tostado y mucho dinero.

Nota: Ogbe Di hizo Sarayeye con Álamo, Ceiba, Paraíso y Algodón; hizo 3 mazos de hierbas y amarró cada uno con una tira roja, agua de mar, esencia, aguardiente y Ashé, y cogió uno para deshollinar la casa, el otro mazo para los muebles y el otro para limpiarse él y sus hijos. Esto lo hizo durante tres viernes, llevando al río los tres mazos cada vez que terminaba; además, con el tercero se hace una ceremonia con el fango del río y el polvo de las cabezas de pescado, que se mete en una tinajita y se lleva para la casa hasta que Ogbe Di tenga a Olofin.

24.La reconciliación entre Elegba y Orúnmila

Una vez Elegba le llevó un chivo a Orúnmila para que se lo guardara, pero un día a Orúnmila le hizo falta el chivo y lo cogió. Al enterarse Elegba —y como eso era lo que él quería, porque estaba en pique con Orúnmila—, fue donde Olofin y le dijo que Orúnmila le había robado el chivo. Olofin mandó a buscar a Orúnmila, pero como este ya estaba enterado de todo, se hizo Osode antes de ir y se hizo Ebó con un chivo: lo mató, envolvió la carne en el cuero del chivo de Eshu-Elegba, la repartió por varios lugares y puso guardianes.

Eshu-Elegba, que iba por el camino, al ver carne fresca, sin darse cuenta de que era una trampa la cogió y comenzó a comérsela, y los guardianes que lo vieron le dijeron: «Eshu-Elegba, ¿tú no dijiste que Orúnmila te había robado tu chivo? Pues vas a quedar mal delante de Olofin, porque tú mismo te lo estás comiendo y Orúnmila va con el cuero para donde está Olofin». Eshu-Elegba se asustó, salió corriendo para donde Orúnmila, lo alcanzó y le dijo: «Perdóname, que desde hoy no vamos a pelear más: lo que yo haga para ti estará bien, y lo que tú hagas para mí estará bien».

Aquí Orúnmila doblega a Eshu-Elegba por medio de su sabiduría, hace un pacto y lo reduce a la obediencia. En este Ifá es donde Orúnmila y Eshu-Elegba se reconcilian.

Nota

Su bien está en distintos lugares. Viajará por el mundo y así encontrará su suerte. Cruzará el mar o el río. Se le ofrece a Oshún y después no se le cumple.

25.El Awó y su música con tambor

REZO: Ogbe Di kaka Ogbe Di lele, Ogbe Di lese afefe oyan ofá, yeyé ayan lamborotile ayan lamborotile adifafun shemí baebanlo umbo gugu lashe.

En este camino fue donde mandaron a buscar al Awó para un negocio, y era mentira: lo que querían era matarlo por envidia y mala voluntad, porque habían oído hablar de su fama. Este fue, y lo recibieron a palos, tiros y pedradas. Se ocultó en una casa donde le dieron albergue, y allí hizo Ebó con lo indicado y lo mandó a llevar al monte; luego se sentó a tocar el tambor en la casa con la puerta cerrada. Como a la gente de aquel lugar le gustaba la música, se juntaron en la puerta de la casa y le rogaban que abriera la puerta y tocara, y él les dijo que no; entonces le prometieron hacerlo gobernador de allí. Él abrió la puerta y siguió tocando, porque Eshu le dijo que lo hiciera. To Iban Eshu.

Ebó

1 chivo, gallo, gallina, palo, piedra, pistola, mucho dinero.

26.Ogbe Di, el dueño del saber: por qué es el que levanta a Orúnmila

REZO: Ogbe Di kaká, Ogbe Di lelé adifayoko barabaniregun adifafun Oshún, adifafun Ogún, obiní Ogbe Sa Yeyé Matero afefe lo salú obolode Awó lodá lo Inkin.

Orúnmila tenía un secretario que lo despertaba: era Ogbe-Sa, cuya misión era recibir al coco del Oráculo; pero fue tanto su saber, que ya no lo llamaba, sino que lo tocaba para despertarlo. Un día Yeyé Matero, la madre pensadora, mujer de Orúnmila, vio cómo Ogbe-Sa tocaba a Orúnmila y este se despertaba sintiéndose mal, y pensó en buscar otro secretario. Un día llegaron Oshún y Ogún; Oshún era amiga íntima de Yeyé Matero, y esta le dijo: «Ogbe-Sa ya no sirve para secretario», y le contó lo que pasaba. Oshún le dijo: «En mi tierra hay un Awó llamado Ogbe Di; te lo voy a mandar, a ver si te sirve».

Al llegar a su tierra, la tierra Iyesá, Oshún le dijo a Ogbe Di: «Te voy a mandar para que te hagas grande; tu misión será despertar a Orúnmila a las seis de la mañana». Le enseñó el rezo y le dijo: «Cuando llegues, ya estaré en la puerta con Ogún para que tus palabras sean verdaderas».

Al otro día, por la mañana temprano, a las seis, llegó Ogbe Di a casa de Orúnmila y le dijo a Yeyé Matero: «Me ha mandado Oshún con la encomienda de despertar a Orúnmila». Yeyé Matero, observándolo atentamente, le dijo: «¡Pues despiértalo!». Ogbe Di se arrodilló delante de Orúnmila y, sin tocarlo, hizo el rezo que Oshún le había enseñado. Orúnmila se despertó intranquilo, y en ese momento Oshún y Ogún tocaron a la puerta. Orúnmila dijo: «Iború, Iboya, Iboshishé, ¿quién es ese joven que sabe tanto?». Yeyé Matero le respondió: «Es el Awó Ogbe Di de la tierra Iyesá, y desde hoy reemplazará a Ogbe-Sa en la tarea de despertarte, y será el dueño del saber».

Desde entonces Ogbe Di es sabio y grande, el dueño del saber y el encargado de despertar a Orúnmila con su rezo por la mañana. A cambio del favor que Oshún le hizo, Ogbe Di le dio a Oshún 2 gallinas amarillas en el río, y a Ogún un pollo en el monte. Con esto reafirmó su poder en todas las tierras yoruba.

27.Aquí Obatalá tenía un comercio

Obatalá tenía un comercio y no vendía nada, porque su enemigo, con las mismas mercancías que le había cogido a Obatalá, se había establecido cerca del mismo lugar con igual negocio y le robó toda la clientela. Un hijo de Obatalá que vio lo que pasaba se tomó la venganza por sus manos, pero un enemigo que se enteró preparó una trampa, y cuando el hijo de Obatalá fue a castigar al enemigo de su padre, cayó en la trampa y lo mataron.

Ebó

Gallo, paloma, refresco, mucho dinero.

28.La trampa y el majá de Ogún

Oshún vivía con Ogún y se enfermó del estómago, y Orúnmila tuvo que hacerle Ebó con 1 gallo y 4 trampas, jutía y pescado ahumado y manteca de corojo, indicándole que después del Ebó pusiera las trampas en los rincones de la casa.

Ogún tenía un hijo que era el Majá, y este, sin ser visto, salía a comer millo, y cuando regresaba tomaba el agua de la tinaja de Oshún. Como Oshún no comía millo porque le hacía daño, y el Majá bebía de su tinaja, la tenía enferma del estómago. Oshún puso las trampas; el Majá, antes de salir a comer, pasó por debajo de ellas, y cuando regresó más gordo, al entrar en la trampa no pudo pasar y se trabó: tanto fue lo que haló, que se ahorcó él mismo.

29.El robo del cangrejo a Obatalá

El Cangrejo fue donde Obatalá y bebió de su sambumbia, y después que acabó de tomarla se fue y no le pagó. Vino el Majá, bebió la suya y le pagó; entonces Obatalá le dijo: «Ay, hijo, si todos fueran como tú». El Majá le preguntó qué pasaba, y Obatalá le contó lo sucedido con el Cangrejo y lo mandó por un trillo por el que lo encontraría.

El Cangrejo, al ver al Majá, le preguntó: «¿Qué te pasa?», y el Majá le respondió que venía a cobrarle el dinero que tenía que pagarle a Obatalá, porque lo que había hecho con él era un abuso. Al entrar en la cueva del Cangrejo, este lo cogió por el pescuezo y lo ahorcó, y como el Cangrejo tenía varias salidas, salió por otro lado. Se fue a casa de Obatalá y le dijo: «Ese que tú me mandaste a mi casa, lo maté».

Ebó

Corona, 1 paloma hembra, pescado fresco; y para conseguir, se hace el secreto del zapote, mucho dinero. Por este camino Eshu cumple el mandato de Orúnmila, y este le da jutía y pescado ahumado.

30.El tributo al río

Un pueblo tenía la obligación de pagarle todos los años tributo al río, pero una vez no lo hicieron y el río se desbordó; si a tiempo no le pagan su tributo, él hubiera acabado con todo. Ebó: 2 gallinas al río.

Si es Babalawo, tiene que hacerle todos los años tributo al río para que no se crezca, porque cuando se crece barre con todo.

31.La comprobación

Obatalá decía una cosa y Osanyin iba a comprobarla; todos los demás Santos lo creían, pero él no lo hacía realidad por sí mismo.

32.La promesa incumplida

Una mujer le pidió a Oshún una hija, y a cambio le prometió una ofrenda. Oshún le dio la hija, pero la mujer se olvidó de su promesa. Un día fueron al río, y Oshún le quitó su hija.

33.El bochorno de Oshún

Oshún fue a un tambor y sus enemigos trataron de ridiculizarla quitándole las ropas. Oshún, desnuda, llamó a Yemajá con este súyere:

ADE ASESU AKI YEMAJÁ AKOTA KUEILO ODA ASESU WERE WERE ASHO EWE

Yemajá Asesu la cubrió con lino, y desde entonces en el río hay lino, igual que en el mar.

34.El saber se repartió

Cierta vez llegó ante Olofin el hombre con el saber en su poder y le dijo: «He traído el saber y no he dejado nada en la tierra». Olofin le dijo: «¿Por qué? Aquí eso no hace falta; yo mandé el saber para la tierra, para el bien de todos. Regresa y haz buen uso de este». El hombre regresó decepcionado, porque pensaba que había hecho algo grande, y una vez en la tierra repartió el saber entre todos.

Dice Ifá

Que aquí es donde la muerte tiene su trono y su corona; en este camino una persona está en trance de muerte y los emisarios de la misma le pasaron la mano.

35.El camino de Eshu Male

Olofin le dio a Orúnmila Eshu Male; este Elegba le dijo a Orúnmila dónde estaban las esquinas, y por eso este Eshu-Elegba vive en el monte y lleva todo lo de Orúnmila.

  • Eshu Bi: vive en las 4 esquinas.
  • Eshu Laroye: en la esquina.
  • Eshu Ashikuelu: en la Plaza o Mercado.
  • Eshu Ile Aloba: en la loma.
  • Eshu Akere: en la sabana.
  • Eshu Alaguana: en la orilla del mar.
  • Eshu Laborni: en la orilla del río.

36.El que deseaba la muerte

Este era un hombre que deseaba morirse y tenía colgado un güiro en su cuello, donde guardaba todos los secretos que Olofin le había entregado para que los repartiera en la tierra. Cierto día el hombre presintió que se iba a morir y se fue para Nike, y allí se acostó, porque creía que iba a morir. En eso se le presentó una imagen de Olofin, que le preguntó: «¿Ud. desea morir?». «Sí», le contestó. Olofin le dijo: «Yo le he dado los secretos que Ud. guarda en ese güiro para que los repartiera a las gentes, y Ud. no lo ha hecho; pues cuando termine de repartir el último de esos secretos, ya podrá morirse».

Nota

La persona sabe más de la cuenta y hay veces que desea la muerte; ve sombras. Cuando reparta todo lo que sabe, entonces morirá tranquilo.

37.Pacto de Orishaoko y Olokun

Orishaoko no tenía mujer y vivía con su caballo y su carretón, con lo que buscaba el sostén; en ese tiempo su tierra era invadida por el mar. Cierto día en que caminaba por la orilla vio una bella mujer y se enamoró. Al otro día fue de nuevo y la enamoró, y ella le dijo: «Mira, yo me llamo Agana Eri, y no puedo casarme porque tengo un defecto». Él le dijo que no importaba. Ella contestó: «Está bien, pero haremos un pacto: si mencionas mi defecto, nos separamos». Agana Eri era muy linda, pero su cuerpo era deforme: tenía una pierna flaca y la otra gruesa, le faltaba un seno y tenía pelotas en el vientre. Orishaoko estaba enamorado de ella, pues tenía un magnetismo sobrenatural.

Olofin les dijo: «Deben casarse, por cuanto tú, Orishaoko, te has enamorado de mi esposa en la tierra, y yo le echo un reino aparte en el fondo del mar para que nadie la humille; así que tú no cuentes lo que te digo». Afefe Ikú juró ante Olofin no echarle en cara sus defectos a la mujer. Durante tres años vivieron felices; pusieron un negocio donde Afefe Ikú sembraba el awadó y el eré, y Agana Eri los vendía en la plaza. Cierto día discutieron y él le echó en cara a la mujer todos sus defectos, rompiendo el juramento. Fue tan grande el bochorno de ella, que su rostro se transformó en muerte, con las huellas del dolor por la pena que le hacía pasar aquel hombre que tanto le había suplicado su matrimonio, echándole en cara públicamente todos sus defectos. Le dijo: «Orishaoko, mientras el mundo sea mundo te detestaré y vivirás separado, lejos de mí; cuando quiera me pasearé por tus dominios y penetraré, y nunca mencionaré palabra alguna. Deberán rogarme y pagarme las contribuciones una vez al año, y salvaré a todos mis hijos. Nombraré un portero para que reciba a los hijos de la tierra, y a ti te castigaré con tu propia arma: tus animales te atacarán, tu tierra se volverá hostil, tus hijos no serán tuyos, no recogerás el fruto que cultivas y pisarán tu tierra».

Olofin desató una sequía en la que las cosechas murieron; el ganado y la tierra se secaban y agrietaban, y el caballo de Orishaoko no quería trabajar. Orishaoko fue donde Orúnmila, que le dijo: «Recolecta de todas las frutas que produces y algunas aves, un cerdo, etcétera; haz una barca y, pagándole el derecho al portero de Olokun, échalo todo al mar. Después recoges sobrantes de comida y basuras de la plaza y, con 2 gallos, se los das al pozo; y de los 2 bueyes que tienes, dale uno a Olofin para que evites una epidemia venidera».

Orishaoko lo hizo. Olofin lo mandó a buscar y le dijo: «Te perdono. Desde hoy serás el dueño de la siembra y de los aperos de labranza, y la tierra siempre vivirá separada del mar».

38.El ladrón de licor

Un comerciante vendía licores que añejaba en toneles. Un día se le coló un borracho que agujereó un tonel de vino, y todos los días iba a la bodega a saciar su sed; al terminar, tapaba el hueco. Así pasó un buen tiempo, hasta que el tonel se vació. El dueño, al ver que no tenía vino, se dio cuenta de que en su casa se burlaban de sus bienes.

Nota

Este Ifá debe darle calor a su casa; tenga cuidado con su mujer. Dice Ifá que su hijo nació de pie o de nalgas y por poco lo pierde.

39.La guerra de los mayomberos

Orúnmila vivía en el desierto junto con un hechicero y otros hombres que profesaban otras religiones. Orúnmila logró con Ifá gran éxito en el desierto, pues tenía una mata de Ikines que era su secreto; los demás hombres se enteraron y se formó una guerra. El hechicero cogió ratones que preparó: estos entraban en el patio de Orúnmila de noche y comían de su mata, los Ikines caían perdiendo su poder, y los ratones volvían a casa del hechicero.

Orúnmila se hizo Osorde y salió este Ifá, que le dijo que le estaban haciendo hechicería. Hizo Ebó y lo puso al pie de la mata de Ikines; al volver, los ratones pisaron el Ebó, se asustaron y volvieron a casa de los hechiceros.

Nota

En Ogbe Di se hace Ebó con pescado fresco y se lleva al mar, y se entierra en la arena con la cabeza hacia fuera; cuando es para malo, se entierra completa.

40.La guerra de Ogbe Di y Ogbe Yekú

Ogbe Di fue un tiempo el Obá de Ifá y era famoso por su sabiduría, pero en ocasiones se dejaba arrastrar por la soberbia de creerse el más sabio, y esto le acarreaba problemas; hasta el punto de que el mayor de todos, Ogbe Yekú, al enterarse de que su padre había designado a Ogbe Di soberano del mundo, decidió eliminarlo. Se confabuló con los demás enemigos de Ogbe Di para preparar un banquete donde se ofrecían comidas, bebidas y café, y Ogbe Yekú, que era un gran químico, preparó un veneno para el café de Ogbe Di.

Ogbe Di sospechó lo que tramaban, se hizo Osode y le salió su signo, marcándole Ogú por envidia; Ifá le dijo que hiciera Ebó e Inshé-Osanyin para eliminar el Ogú de su cuerpo. Llevó una porción del Ebó al convite. Cuando estaba en el sarao le echaron el veneno y él lo sintió, pero el collar que llevaba encima, con las espinas de guaguasí, impedía que el veneno llegara al corazón, y como se había hecho rogación de cabeza con 2 guineos, se le mantenía claro el pensamiento. Aunque su faz era la de un cadáver, salió afuera, tomó lo que llevaba en su pomo y expulsó todo el veneno. Al entrar de nuevo iba sonriente; sus enemigos se horrorizaron, pero no dijeron nada.

Cuando Ogbe Di llegó a su palacio se hizo Osode y le salió este Ifá, que le decía que la guerra no había terminado y que para vivir no podía comer en casa de nadie, y si no le quedaba más remedio, que tomara el remedio que le marcó; que protegiera su casa con un güiro de pasión con pierde rumbo, aléjate, vence guerra, tumba-tumba, dominador, estate quieto y tierra de la puerta de su casa, y que cuando creyera que alguien le estaba haciendo daño, cogiera su rastro y lo metiera allí. Desde entonces Ogbe Di no come en casa de nadie, y así se salvó de la trampa mortal.

41.Cuando le robaron a Elegba

Obatalá, Ogbe Di, Orúnmila y Elegba tenían sus mujeres. Una vino a registrarse y le salió esta letra, y las mujeres vinieron al cielo a hacer la rogación: una a buscar el tablero, la otra el bastón y la otra a buscar manteca de corojo.

Había que hacer rogación, pero el único que tenía pescado era Elegba, y Orúnmila y Obatalá temían robarlo, porque el que robaba en esa tierra recibía un gran castigo. Elegba fue a buscar a su mujer y, en lo que estuvo fuera, le robaron el pescado; al llegar y notar la falta, gritó que Obatalá y Orúnmila se lo habían robado. Estos dos prepararon Ebó de la oca y de la canasta, y cuando los fueron a prender mostraron lo que habían hecho y los dejaron en paz: así fue como ganaron.

42.El camuflaje

Tres cazadores que salían juntos cazaban muy poco; usaban lanza, y Ogbe Di, flechas y arco, y como cazaba mucho, los otros le cogieron envidia.

Frente a la casa de Ogbe Di había muchos árboles. Un vecino le pidió permiso para tumbar unos gajos, pero como tumbó muchos, no se los pudo llevar todos y regresó al otro día a recoger los demás con un carretón; y como tampoco pudo llevárselos todos, quedaron muchos gajos tapando la casa de Ogbe Di. Sus enemigos iban y hablaban sin saber que esa era la casa de Ogbe Di: «cuando veamos a Ogbe Di, lo matamos». Al oír eso, Ogbe Di le disparó una flecha a uno, y los otros dos salieron huyendo.

Ogbe Di es muy inteligente y por eso tiene muchos enemigos, por su habilidad en los negocios. Todo lo que desea tiene que pedírselo a Oshún y a Ogún por la mañana temprano.

43.El brazo de mar

En la tierra de Ifé había un brazo de mar y un Osha del que nadie se ocupaba: este era Olokun. Todo el mundo pasaba y nunca echaba nada en el mar; un día Olokun se molestó, y todos los que se aventuraban a pasar por allí eran tragados por las olas.

Obatalá se dio cuenta de la falta de algunos de sus hijos y se fue a ver a Orúnmila; este le vio este Ifá y le dijo: «Tienes que hacer Ebó con todo lo que se come y botarlo en el mar, para darle comida a esa deidad». Cuando Olokun vio la ofrenda, se fue retirando. Orúnmila le dijo a Obatalá que todos tenían que asentar Santo (Yoko-Osha). Al efectuarse esto, dicho brazo de mar se retiró hasta secarse y desaparecer, y las gentes pudieron pasar por allí.

44.Camino de la fiera

REZO: Ifá ni Kaferefun Orúnmila Kahu adifafun Shangó.

En este camino había un pueblo al que llegó una fiera que todos los días se comía a una persona, y todo el que podía se mudaba para otro pueblo; los que no podían hacerlo por falta de recursos se conformaban con su suerte.

Un día Ogbe Di llegó al pueblo, se hizo Osode y se vio este Ifá, su signo; hizo Ebó y publicó que había llegado al pueblo, para que la fiera lo supiera. Se instaló en una casa y puso un chivo en la parte exterior de la puerta y un gallo en la parte interior. Enterada la fiera de la llegada del desconocido, fue a buscarlo, y al ver en la entrada de una casa al chivo y oír el canto del gallo, no le cupo la menor duda de que esa era la casa del recién llegado.

La fiera se aproximó al chivo, que comenzó a berrear; al oírlo, Ogbe Di se preparó con una lanza y preguntó: «¿Quién está ahí?». La fiera se abalanzó sobre la puerta y Ogbe Di le clavó la lanza; la fiera cayó muerta. Ogbe Di le quitó la piel, fue al centro del pueblo y contó lo que le hizo a la fiera, y fue proclamado rey del pueblo.

Ebó

Chivo, 3 pollos, una lanza, hierba espanta muerto, mangle rojo, palo Moruro, tierra de la casa y de los zapatos, maíz tostado, trampa, muñeco, mucho dinero.

  • El chivo y un pollo para Eshu-Elegba, que se le da en la casa. El chivo se degüella y se hace akuarana delante de Eshu-Elegba; todo se empaqueta y se envía al mar.
  • El mangle rojo, para tomar, para combatir las úlceras.
  • Los otros 2 pollos para Shangó, que se le darán en el medio del patio, a la intemperie, y se le dejarán sobre él.
  • El espanta muerto (Aberikunló), para preparar omiero y echarlo en la casa.

45.Ifá conoce todas las cosas del mundo

REZO: Ifá ni Orisha adifafun mokelu Awó Borokoton Kutua. Egun nile lordafun Orúnmila Kaferefun Orisha Elegba.

En aquella tierra, cuando los ancestros morían había que ver a un hechicero que traficaba con los muertos. Usaba una tinaja que decían que tenía el secreto del cielo: cuando un hombre moría, la familia iba con dos gallinas, el hechicero trabajaba, y la voz del difunto salía de la tinaja. Cuando nacía un niño, lo llevaban para saber cuál era su muerto protector.

Ogo, uno de los ayudantes del Obá de esa tierra, le dijo que había un hombre llamado Mokobi Awó que conocía el futuro mediante Ifá. Hubo una gran sequía que ningún adivino hechicero pudo controlar; el Obá llamó a Mokobi Awó, que le marcó Ebó al Obá, y la lluvia cayó, demostrando que Ifá era adivino de verdad.

Un día fue llamado a la corte para explicar su sistema. Dijo que lo primero es llevar a los niños de 3 meses para ver su ángel guardián; explicó que Ifá tiene 16 secretarios de Olorun, que cada secretario tiene 15 subalternos, que cada uno trae una cosa distinta y que cada Ifá es dueño de su lenguaje. Ifá conoce todas las historias del mundo, del cielo y de la tierra; domina todos los sacrificios y abre las puertas del cielo, y cada cosa feliz en la tierra lo es primero en el cielo, gracias a Elegba e Ifá.

Ebó

2 gallinas, una tinaja, 16 caracoles, todo lo que se come, demás ingredientes, mucho dinero.

46.Nace la guerra

Había dos Awoses que discutían porque uno quería saber más que el otro. Olofin vino a repartir la diferencia entre ellos, y le dio a uno el peso del mundo y al otro lo puso a escuchar en él. El que siempre quería saber más comenzó a discutir, soltó el mundo y este le cayó encima. Le pidió ayuda al otro, y este le dijo que no podía, pues al mundo hay que dejarlo como está.

47.Cuando Ogbe Di se creía el maestro del mundo

REZO: Ogbe Di adifafun Ogbe aiye lara ni okutá Ayalorun Kaferefun Elegba.

Cuando Ogbe Di fue nombrado repartidor del saber, enseguida lo rodearon los hombres que querían sabiduría, y él les enseñó ciencia y el arte del Oráculo. Pasado un tiempo, Olofin pensó que la misión de Ogbe Di había terminado, pero como los hombres se quejaron, decidió prorrogar su estancia en la tierra. Ogbe Di se llenó de soberbia y volcó sus secretos en sus discípulos.

Olofin mandó a Elegba a averiguar; este se disfrazó y fue a una sesión de Ifá en casa de Ogbe Di sobre los secretos de Ifá. Ogbe Di estaba sentado en la estera y cada uno de sus discípulos hablaba sobre los secretos de Odu; en esto, Ogbe Di se paró y dijo: «Voy a hacer el resumen sobre el secreto de Odu», y comenzó a hablar sobre el tema. Cuando terminó, Elegba, que estaba disfrazado, se levantó y le dijo: «Solo te falta saber que llegó la hora», y le entregó la orden de Olofin. Ogbe Di ya lo había enseñado todo, nadie lo reclamó y tuvo que cumplir la orden, retirándose de la Tierra para el Cielo.

Ebó

2 palomas, 2 gallos, todo lo que se come, demás ingredientes, mucho dinero.

48.Cuando Shangó tuvo que reconocer a Orishaoko

REZO: Orishaoko abure ni Shangó are leso kawati olofine unlo shanashon Ogún Orishaoko afefe Ikú areko unyen Shangó ara umbo ni Shangó tiya tiya oni Yemajá oku Kaferefun Oshún omí dundun ashiri Lordafun Orúnmila. SÚYERE: Omó Ifá omó Orishaoko omó odara.

Orishaoko era mayor que Shangó, y ambos eran hermanos. Salieron a recorrer el mundo, pero Orishaoko se lesionó una pierna y Shangó lo llevó cargado. Como Shangó tenía que ir a la guerra, dejó a Orishaoko en la tierra Irawo y partió. Orishaoko se dedicó a sembrar y hacía sus ofrendas —presentes de ñame, maíz tostado, manteca de corojo, etcétera— a Oyá, la dueña de la plaza. Las cosechas fueron abundantes y permitieron abastecer al ejército de Shangó, lo que le ganó mucha admiración entre la gente del pueblo.

Cuando Shangó no tuvo más tierras que conquistar, se acabó la guerra, y la gente del pueblo, cuando veía a Shangó, decía: «Cuidado, ahí viene la guerra», y se escondían. Un día Shangó llegó al pueblo de Irawo, donde celebraban un gran homenaje; él pensó que era para él, pero resultó que era para Orishaoko. Yemajá odiaba a Orishaoko porque este la había botado de su lado y le había matado su gallina gris, que era la base de su hechicería, y se puso a pinchar a Shangó contra Orishaoko.

Cuando el homenaje estaba en su apogeo, Shangó gritó: «Ustedes homenajean a este, que es muy flojo; yo tuve que cargarlo hasta aquí». Orishaoko le dijo: «Hermano, no me ofendas, yo soy mayor; sin la comida que te mandé no hubieras podido ganar la guerra». Shangó, furioso, levantó la mano y derribó a Orishaoko.

Ogbe Di, que era el Awó del pueblo, le dijo a Shangó: «Eres injusto: tú lo cargaste por una herida que tenía en la pierna por un Ebó que no hizo. Después que lo dejaste, hizo el Ebó y tiene su bastón de su antepasado Osun; él luchó por ti, trabajando día y noche para alimentarte a ti, a tu pueblo y a tu ejército». Shangó, abochornado, abrazó a su hermano, le pidió perdón y le dijo: «Para que seas fuerte y poderoso, te entrego esto». Dio una patada en el suelo y cayó un rayo, dándole a Orishaoko una Odú-Ará en señal de poder y alianza: Shangó reconoce a Orishaoko, y este usa Odú-Ará.

Ebó

2 gallos blancos, 2 palomas blancas, mucho ekó, ñame, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo, mucho dinero.

Nota: En Ogbe Di es donde Shangó protege gratis a la persona. Se hace un Inshé-Osanyin con el pájaro preferido de Shangó, que es el Mayito.

49.El Egun que cuidaba a Ogbe Di por mandato de Olofin

Cierta vez que Ogbe Di estaba en su reino, tuvo conocimiento de que los reyes de las tierras cercanas cometían abusos. Se puso triste y le rogó a Olofin que le concediera la forma de resolver aquello. Olofin llamó a Egun y le ordenó que acompañara día y noche a Ogbe Di y le alumbrara la inteligencia, que no lo abandonara y le hiciera ver en sueños; además, que le recordara que Ogbe Di tenía que rogarse la cabeza dos veces al mes, pues eran muchas las guerras que libraría, y que tenía que tener paciencia, porque solo con la cabeza fresca lo obtendría todo. Egun le transmitió el mensaje de Olofin, y este le dijo: To Iban Eshu.

Ogbe Di reunió a su pueblo y le comunicó la decisión de acabar con la injusticia, y dejó a su madre y a sus hermanos de Ifá a cargo del pueblo. Tan pronto como partió, sus hermanos, dejándose influenciar por los integrantes de aquella tierra, comenzaron a difamar de Ogbe Di para tomar el poder, y mandaron un mensaje a los enemigos de que Ogbe Di iba hacia allá, con el objetivo de que lo apresaran en cuanto llegara. El rey enemigo era un hechicero y preparó su cazuela de hechicería, advirtiéndole a su gente de confianza que, cuando Ogbe Di llegara, lo mataran.

El Egun se adelantó advirtiéndole a Ogbe Di de los trajines del rey. Este empezó a pensar en la forma de entrar sin ser reconocido, y en cómo era posible que supieran de su llegada; escondió a su ejército y les dijo que esperaran su orden para avanzar. Se dio cuenta de que el palacio del hechicero quedaba por una parte cerca del mar y por la otra más lejos, del bosque, y Ogbe Di habló con Yemajá así: «Yemajá, iyá mía: si Ud. me permite cruzar por su casa, yo ganaré esta batalla». Yemajá le contestó: «Habla con Ogún y él te proporcionará la forma de que todo lo puedas realizar». Ogbe Di se puso al habla con Ogún y este le dijo: «Tus deseos serán cumplidos, pero tienes que darme un gallo relleno con jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, miel de abejas y aguardiente, y dejármelo al pie de una mata con una jícara de Sara-Ekó, prodigiosa y miel de abeja, y debes rogarme 3 días y después botarlo al mar, y verás cómo lo puedes cruzar».

Así lo hizo Ogbe Di, y al tercer día fue a llevar el Sara-Ekó al mar y vio unos maderos; se tiró al agua y en ellos pudo llegar a la parte del castillo. Disfrazado, se introdujo en el pueblo y observó los animales y penurias que lo aquejaban y el hambre que pasaban. El Egun le aconsejó que tuviera un Elegba de madera de ácana con 3 caras, abrirle un hueco y cargarlo, tenerlo 3 noches al sereno y 3 días al sol, dejar que le cayera agua de lluvia, y que comenzara a adivinar. Así lo hizo.

Tan pronto como el rey se enteró de que había un adivino en su tierra, fue a mirarse: «Ud. espera a un rey de otra tierra que viene a hacerle la guerra, pero nada de lo que haga en contra de él le dará resultado». Le mandó hacer una obra arriba de su cazuela, y que la arriara tan pronto tuviera la obra puesta. Tan pronto regresó, mandó a buscar lo que el adivino le había mandado, y en el momento de quemar la fula, esta lo dejó ciego. Se formó el caos, y ese fue el momento que aprovechó Ogbe Di para hacer la señal de ataque a su ejército. Ogbe Di se dio a conocer y le dijo al pueblo que él había venido para salvarlos.

Poco después eran felices, y Ogbe Di planeaba liberar a otro pueblo cuando recibió la noticia de que en sus tierras sus hermanos se destruían por el poder. Dejó a su segundo en aquella tierra y regresó a su pueblo. Con la prisa olvidó rogarse la cabeza, perdió el control de sus pensamientos y por instantes se olvidaba de qué hacer. Shangó se le presentó y le dijo: «Coge este pargo (Ejá-Bo) y dáselo a tu cabeza, y dame un tambor (Añá) directamente a mí». Tan pronto hizo lo que Shangó le dijo, su pueblo salió a aclamarle; arremetieron contra los traidores y le devolvieron su corona y su reino.

50.El traje único de los Irunmole

Ogbe di Ogbe di Ogbe di winnikinkinjala Difá fun gbogbo irunmole Nigbati won ntorun bo wa si ile aye Wennikiwon orube isokan… Traducción aproximada: Ogbe di, Ogbe di, todos eran Ogbe. Se consultó a Ifá para todos los Irunmole cuando venían hacia la tierra; les dijeron que hicieran ebó para tener unidad entre ellos…

El odu Ogbe Di nos cuenta que, cuando Olodumare ordenó a todos los Irunmole que fueran hacia la tierra, estos no poseían ropaje alguno. Por tal razón, Olodumare mandó a su sirviente para que les proveyera de un único traje, el cual debía ser compartido por todos, independientemente de su género. Una vez que todos los Irunmole arribaron a la tierra, obedeciendo los designios del poderoso creador, empezaron a utilizar su único traje, habiendo genuino amor y unión entre ellos: si un día Shangó se iba por alguna labor, vestía el único traje y los demás esperaban en calma, y así continuó por mucho, mucho tiempo. Obatalá, Yemajá y Oshún compartían el mismo traje sin quejarse de su limitación y evitando pelearse, con lo que el aprecio de unos por otros se mantenía fuerte.

Cuando Olodumare vio que existía conformidad entre ellos, se sintió complacido y envió un mensajero para que les indicara a los Awós en la tierra (ile aye) que debían atender con devoción a los diversos Orishas e Irunmole. Uno de aquellos Awós era el sabio Orúnmila, quien hizo Dafá para ellos, manifestándose el odu Ogbe Odi en su tablero, y fueron aconsejados de hacer Ebó con su única prenda de vestir. ¿Y entonces, cuál usarían después? Confusión y malestar se expresaron entre los Irunmole, que no esperaban que Ifá les hiciera tal requerimiento. El primero fue Obatalá, quien señaló la necesidad de hacer lo que Erigi Abola, Edu, Barapetu u Orúnmila había aconsejado, y de esa manera cumplir también los deseos de Olodumare. Luego de que todos convinieron, decidieron hacer la ofrenda, acordando el despacho y la exposición de la misma durante las horas de la madrugada y en las afueras de su morada, de modo que, una vez extendido el vestido, se colocarían otras ofrendas sobre él.

Olodumare observaba todo el proceso, sintiéndose profundamente complacido con la obediencia y humildad exhibidas por los Irunmole, por lo que decidió compadecerse y enviarles un mensajero que bajaría hasta ellos por medio de una cadena, portando numerosos y espléndidos trajes para cada uno. Cuando hubo amanecido, todos se levantaron y con asombro vieron algo semejante a una montaña (Oke); más asombrados se sintieron cuando se dieron cuenta de que tal montículo estaba hecho por la aglomeración de trajes y vestidos. Gritaron que Olodumare les había dado algo maravilloso y recordaron el consejo de Erigialo (Orúnmila), sintiéndose muy agradecidos con él. Acto seguido procedieron a escoger sus ropajes según sus particulares gustos y colores: aquel al que le gustaba el rojo, aquel el azul, aquel el blanco… Con lo cual, desde aquel día, empezaron a poseer sus distintos trajes.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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