Iwori Oyeku
Iwori Yeku
«El murciélago se cuelga de patas para arriba para así ver las acciones de los pájaros».
Rezo de Iwori Oyeku
IWORI YEKU INKAN EKU EMBERELE OUN YELEÑI INTORI IKAN TO WALERO ALA TOGUMA ALA BORURU OUN BATENSHE GUE INKAN TO GIRE LERI KEMAWA YETE LOWO LOMO NI SI OBERI.
Súyere de Iwori Oyeku
EYE NI EYE ONI IKU EBO EGUN EGUN BABA YEKU ONI OWO IKU EBO IKU.
En este odu nace
- Nació: Las huellas de los pies en la Tierra.
- Nació: Que la mujer sin menstruo puede recibir una guía de Osanyin.
- Nació: El refrán «En boca cerrada no entran moscas».
- Aquí: Marca traición de parte de la mujer hacia el hombre.
- Aquí: Señala que, aunque el Babalawo muera, el conocimiento de Ifá sigue viviendo por el poder de Orí.
- Aquí: Habla de niño Abikú.
- Aquí: Hay deuda con Shangó y Yemajá.
- Aquí: La persona vive sin fe en la vida.
Descripción del odu Iwori Oyeku
Iwori Oyeku ocupa el lugar número 48 dentro del orden señorial de Ifá. Cuando este signo llega en Iré, la transformación conduce a la persona hacia la contemplación y la paz: un conflicto que pudo ser fatal se desvía a tiempo. Cuando llega en Osobo, el conflicto empuja al cierre prematuro de los ciclos, porque aquí se habla de un enfrentamiento potencialmente peligroso.
Bajo este odu la persona no debe hablar de más; por eso nació aquí el refrán «En boca cerrada no entran moscas». Del mismo modo, lo que la persona ve no lo debe comentar, porque hacerlo le acarreará problemas en la vida. También nacieron en este signo las huellas de los pies sobre la tierra: es decir, el rastro que se recoge y con el que se trabaja tanto para el bien como para el mal.
Es un Ifá de chantaje. MAFEREFUN ORUNMILA, OSHUN ATI YEMAJA.
Quien se mira con este signo no puede descuidarse: debe hacer ebó, porque sus enemigos pueden hacerlo pasar por una persona anormal. Tiene que vigilar cómo habla y dónde habla. Aquí se descubre algo que se mantenía oculto, y hay que hacer ebó para que no salga a la luz.
Por este odu, a Shangó se le pone aguardiente, vino seco y miel de abejas; se le echa humo de tabaco y se le toca asheré, pidiéndole lo que se desea resolver.
Aquí nació que la mujer que no tiene menstruo puede recibir una guía de Osanyin, y también puede tener prenda. Cuando a una persona le sale este odu, no podrá salir al campo hasta pasados siete días.
En la mujer, el signo advierte que puede enfermar y no levantarse más. Marca enfermedad del estómago y de las piernas, y pide cuidado con operaciones del tracto urinario y del intestino. Por este signo el dinero llega caliente.
Para la mujer: aquí chantajeó a un hombre y él la busca para matarla; el odu marca traición de parte de la mujer hacia el hombre. La mujer debe atenderse las enfermedades sexuales o vaginales, pues puede presentar sangramiento interior o hemorragia interna. Deberá recibir Ikofafún y adorar a todos los Santos, hasta el punto de llegar a hacer Santo.
Este es un Ifá de Abikú: al niño al que le salga este odu hay que amarrarlo y hacerle obra para que no se muera. Por este Ifá hay que hacer ebó para poder tener asiento en la vida y que todo marche y avance; ese ebó se hace con una chiva, al Santo que la coja. Si el signo le sale a una mujer embarazada, hay que hacerle ebó para que no se complique en el parto: parirá un niño o una niña que será Abikú, y habrá que hacerle obras para que no se muera.
Para el hombre: este Ifá habla de impotencia, y por ello deberá hacer ebó. También señala que, aunque al Awó le llegue su hora delante de OKUA IKU, los conocimientos de Ifá siguen viviendo por el poder de ORI OKAN, ODUDUWA, ORUNMILA y SHANGO, por medio de las virtudes que OLODUMARE les dio.
Cuando este Ifá le sale a alguien que comparte negocios con otra persona, debe andar con mucho cuidado: sus enemigos buscarán separarlos para quedarse ellos con el negocio. Por eso deberá decir siempre que su negocio no prospera, y ambos deberán hacer ebó. Igualmente hay que tener cuidado, porque el signo habla de guerra entre dos amigos por culpa de los enemigos.
Por este Ifá no se le hacen favores a nadie, y se debe tener fe en los Santos y en Orunmila: quien no haga caso puede perder la vida. El hombre deberá casarse con una mujer religiosa. Si por la impotencia no logra casarse, deberá hacer ebó para resolverlo.
Cuando este Ifá sale para una mujer que está cometiendo adulterio, tanto ella como su concubino deberán sacrificar para no morir a causa de ese problema. Por este signo la persona puede caer presa, o quedar como esclava de alguien para toda la vida, aun teniendo conocimientos, si se rehúsa a sacrificar.
Ningún Awó con este odu debe formalizar una relación estable con una mujer que no tenga Ikofafún, para poder conocerla bien. Aquí hay que ocuparse más de lo propio que de lo ajeno. La persona no duerme bien por las noches y sueña con cosas malas.
Hay que refrescar a Ogún: ponerse un Shibiriki y una cadena; si se es hijo de Ogún, usar una cadena con 21 piezas. Por este odu se reciben Olokun y Osanyin. Cuidado con pérdidas y robos: no se puede ser tan confiado, porque para usted todo el mundo es bueno. Hay que rogarse la cabeza.
Dice Ifá en Iwori Oyeku
Que lo que se ve no se habla. Ud. tiene dos maridos de una misma sociedad secreta. Ud. tiene una prenda de un muerto y ese difunto lo persigue y, por lo tanto, tiene que traer esa prenda para hacer rogación con ella, para que ese muerto no se lo lleve. Ud. sueña muy a menudo con él y otras cosas malas. Ud. está muy aburrido porque se encuentra mal, con tropiezos y otras cosas, y no sabe cómo salir de tanto atraso. Ud. es hijo de OSHUN y tiene que recibir a Eshu y a ORUNMILA. Tenga cuidado, no lo demanden de donde vive. Ud. está esperando un dinero que ha perdido y su marido se deja cargar mucho y se hace el disimulado. Ud. una vez sostuvo una gran guerra por causa de un hombre. Ud. tiene veces que va delante pero sus enemigos lo envidian y no quieren que levante cabeza y se le adelantan, y le desean verlo bobo/a. Ud. ha de coger un dinero que viene algo caliente. Hace tiempo que Ud. tiene que darle algo a YEMAJA. Y es algo desconfiado. Tenga cuidado, no se le pierda una prenda. Ud. tiene un enemigo que quiere darle con hierro o estilete o pico de aguja. La herida será en el pecho, algo chica pero profunda. Ud. tiene que rogarse la cabeza con coco; no vaya al campo hasta después de 7 días, porque le van a levantar un falso testimonio. A Ud. le descubrieron una cosa que está tapada. Tiene que tener cuidado con su mujer pues se puede enfermar y no se levantará. Ud. tiene que cuidarse las piernas y el estómago. Ud. tiene que tener cuidado con operaciones del tracto urinario e intestinos. Ud. tiene que tener cuidado con problemas de impotencia. Ud. debe tener fe en los Santos y en ORUNMILA, pues de no oír los consejos de los Santos se puede perder en la vida. Ud. debe tener cuidado con los negocios y nunca decir que está bien porque hasta su misma familia le puede codiciar su suerte.
Refranes de Iwori Oyeku
- En boca cerrada no entran moscas.
- Todo lo que se ve no se habla.
- El murciélago se cuelga de patas para arriba para así ver las acciones de los pájaros.
Patakíes del odu Iwori Oyeku
1.En boca cerrada no entran moscas
En un pueblo vivía un gran Osainista, a cuya casa acudían muchas personas a mirarse y a resolver sus problemas. Un día llegó una mujer muy linda y hermosa, venida de otra tribu, y el Osainista quedó profundamente enamorado de ella. Sin saber siquiera si aquella mujer llegaría a fijarse en él, se la presentó a su Osanyin para ver si la aceptaba como compañera suya; pero Osanyin respondió que no, porque esa mujer no le servía a su hijo.
A pesar de la negativa de Osanyin, el Osainista enamoró a la mujer, y ella lo rechazó. Entonces él le prometió enseñarle cómo funcionaba su Osanyin a cambio de su amor, y la mujer, picada por la curiosidad de conocer aquello, aceptó. Cumpliendo el pacto, el Osainista la llevó a su casa y le mostró cómo trabajaba con la cazuela.
Desde ese instante la mujer comenzó a sentirse muy mal del vientre. El Osainista estaba desesperado por hacer vida sexual con ella, pero ella no sentía ningún interés por él y trataba de evadirlo: desde el momento en que conoció aquel secreto, Osanyin la había convertido de mujer en hombre, retirándole la menstruación, y ella empezó a interesarse por las demás mujeres. Osanyin, además, castigó a su hijo dejándolo impotente, y más tarde sordo y ciego. Desde entonces, la mujer asumió el mando de aquella casa.
2.La guerra entre Shangó y Olokun
En este camino, Olokun y Shangó no se llevaban, y mandaron a buscar a Oshosi para que pusiera fin a la gran guerra que sostenían. Al llegar, Oshosi vio que ambos se faltaban el respeto y que ninguno consideraba al otro, así que decidió encarcelarlos a los dos, a ver si de ese modo terminaba todo aquello.
Los dos tenían negocios, pero había mucha envidia alrededor: los envidiosos los echaban a pelear para quedarse ellos con los negocios de ambos. Oshosi los soltó y los llevó a casa de Orunmila, quien les hizo Osode y les vio este Ifá, Iwori Yeku. Les hizo ebó y les aconsejó: háganse los que no quieren más negocios, para que conozcan a sus enemigos, pues ellos van a querer empezar el negocio.
Así sucedió efectivamente. Desde entonces Shangó y Olokun fueron muy buenos amigos, se acabó toda la guerra y siguieron juntos y unidos.
3.El hombre sin fe
En este camino había un hombre muy pobre al que todo lo que emprendía le salía mal, por lo que vivía afligido y sin fe. Un día se le ocurrió ir a casa de Orunmila para ver si le cambiaba la suerte. Orunmila lo hizo pasar, le hizo Osode y le vio este Ifá, Iwori Yeku, y le dijo: la vida lo ha tratado tan mal que usted no tiene fe en nada, y está mal en todo por causa de una prenda de un difunto que tiene en la casa. Tiene que hacer ebó con ella para que el difunto se aleje y no lo perjudique más; además, usted no puede hacerle favores a nadie.
El hombre hizo el ebó. Orunmila le entregó entonces el paquete y le indicó: póngalo en un camino lejos de este pueblo, y mientras no lo deje en ese lugar, no puede detenerse a hablar con nadie.
Cuando el hombre iba con el ebó buscando un camino apropiado, se encontró con su amigo el carretonero, que intentaba sacar su carretón atascado en el fango. Fue a ayudarlo y puso el ebó encima del carretón. El carretonero blasfemaba por su mala suerte, y cuando lograron sacar el carretón, iba tan apurado por llegar a su destino que arreó a la bestia sin despedirse. El hombre, al ver que su amigo emprendía la marcha con el ebó encima, corrió tras el carretón para recuperarlo, resbaló en la humedad y cayó bajo la rueda, que le aplastó la cabeza.
Y así aquel hombre sin fe, por olvidarse de los consejos de Orunmila, perdió la vida.
4.La mujer y el Egun de la prenda
En este camino había un hombre que tenía una Prenda. Él decía que era muy buena y que con ella resolvía todos los problemas que se pudieran presentar. Vivía con su mujer, pero cuando él no estaba en la casa, ella sentía celos de la Prenda y hasta miedo: se preocupaba mucho y se ponía nerviosa.
Un día, al quedarse sola, la mujer comenzó a hablarle a la Prenda y llegó a ofrecerle al Egun de la misma la sangre de su menstruo. Desde ese día, aquel Egun la obedecía en todo, pues ella había pactado con él. El Egun de la Prenda comenzó entonces a hacer vida con la mujer por las noches, lo que provocó que ella se enfermara gravemente de su interior, y al marido lo dejó impotente.
Todo esto sucedió porque la mujer no creía ni en los Santos ni en Orunmila.
5.Por no tener novia, se manda a correr
Las frutas secas y las hojas secas de la palma, «Awó del cuello de la Palma», fue quien le hizo Osode a Olokoun, el dueño del pene. Le dijo que debía hacer ebó para salvar su pene, que no le respondía.
Olokoun no hizo el ebó que se le indicó, y sucedió que, cuando le trajeron una novia, echó a correr y se internó en el monte.
6.La pérdida de los cinco sentidos
Nota ritual: el pollo hay que desmembrarlo y echarlo en el ebó, y se canta.
Después del ebó, con el pollo dentro, se pone a comer con ORUN las palomas negras con el siguiente súyere:
El ebó es siempre para el cementerio. Nota: ODUDUWA es el dueño de IWI e IKU es el dueño de EGUNGUN.
En la tierra de Awa Yekun vivía Awo Obambele, omo Iwori Yeku, que no creía en Okua Ikú, la fuerza de Ikú que vivía en la Tierra: él solo conocía a Ifá. Oduduwa y Shangó le advertían que tenía que contar con los conocimientos de Okua Ikú y darle de comer, para no tener problemas de salud y poder seguir viviendo en la tierra; pero él solo creía en el poder de Orunmila.
Un día, Ikú, que hacía tiempo quería saber quién le quitaba a sus hijos, caminó hacia la tierra de Awa Yeku. Al llegar vio a Awo Obambele haciéndole ebó a la gente para quitarles de arriba la sombra de Awa Ikú. Ikú se puso muy brava y empezó a cantar:
Y las sombras de gbogbo Egun empezaron a llegar a la tierra de Awa Yeku. Shangó, viendo lo que Ikú quería hacer en aquella tierra, habló con Oduduwa para que salvara a Awo Obambele. Pero Oduduwa le respondió que la obra de Ikú para aquella tierra ya había llegado, porque Awo Obambele no había querido considerar a Okua Ikú, que también era un poder que Olorun había colocado en la tierra.
Shangó, muy triste, tomó camino para ver a Olofin. Llegó llorando y le dijo: Olofin, cuando Ikú acabe su obra, yo recogeré lo que quede de él, para que el poder de Ifá pueda seguir viviendo en los otros hijos de la tierra de Awa Yeku. Olofin respondió: está bien, pero te acompañará Oduduwa. TO IBAN ESHU.
Ikú se puso a llamar:
Y los pies se fueron caminando hacia donde estaba Ikú, y Awo Obambele, omo Iwori Yeku, no pudo caminar más. Ikú volvió a llamar:
Y la caja del cuerpo, con el corazón y los pulmones, se fue hacia donde estaba Ikú. Solo quedaba la cabeza. Ikú siguió llamando:
Y la lengua abandonó la cabeza. Ikú siguió llamando:
Entonces los oídos se fueron hacia donde estaba Ikú, dejando solo a Orí. Fue cuando Shangó y Oduduwa empezaron a rezar y a llamar a Orí:
Entonces el poder de Orí, que era el cerebro, se fue hacia donde estaban Shangó y Oduduwa, quedándose Abarí Ikú, el eranko, solo. Shangó cogió palomas y empezó a darle de comer junto con Orun y Oduduwa, cantándole:
Y empezó WAWE AGBARI antes de que Ikú empezara a comérselo, y le cantaba:
Y la conciencia del cerebro se fue junto con Shangó y Oduduwa. Cuando Ikú vino a comer, Shangó y Oduduwa le dijeron: es tuyo, pero Orí Awó es de Oduduwa y de Olofin. Le entregaron los huesos a Okua Ikú, que era la fuerza de la muerte, y le dijo:
Por lo que Shangó y Oduduwa empezaron a cantar:
Entonces el Orí Okan de Awo Olambele, omo Iwori Yeku, quedó con todos los conocimientos del poder de Ifá y empezó a pasárselos a todos los hijos de la tierra de Awa Yeku. Okua Ikú quedó gobernando los huesos, y Oduduwa quedó gobernando Iwi Egungun, que era la conciencia de Orí Okan. Los hijos de aquella tierra empezaron a considerar a Awa Ikú, fuerza de Ikú en la Tierra, y le daban de comer palomas, junto con Oduduwa y Orun, para vivir sin problemas en el mundo.
7.El adulterio de la esposa de Orishanla
Estos son los nombres de los sacerdotes de Ifá que adivinaron para Orishanla (Obatalá) cuando su esposa Yemowo iba a la finca a cometer adulterio.
Para que ella no muriera a causa de aquella acción, debía sacrificar 4 palomas, 8000 conchas y 4 caracoles. Ella comprendió y sacrificó.
Este Ifá también fue leído por Ajanaa Werepe, que era el concubino de Yemowo. A él, Ifá le indicó que, para no morir por causa del problema, debía sacrificar 3 chivos y 6600 conchas. Él comprendió y sacrificó.
8.Cuando Amotinu Eni no realizó el sacrificio
Estos son los nombres de los sacerdotes de Ifá que adivinaron para Amotinu Eni. Se le dijo que sacrificara, porque de no hacerlo lo capturarían durante la guerra venidera. El sacrificio sería rata, pescado, chivo o gallina. Él oyó, pero rehusó sacrificar.
La guerra llegó, pelearon, no pudieron resistir, y Amotinu Eni fue capturado y vendido a Oligbo. Oligbo lo puso como su sirviente, y cada vez que su amo le pedía algo, él ya lo sabía y se lo traía al momento: si el amo pedía una calabaza, él lo sabía y, antes de que lo dijera, iba y se la traía.
Pero un día su amo quiso probarlo con algo que no supiera, y lo mandó al herrero a marcar un Osu (una Luna nueva), un Owo (luz del día), un Osu que estuviera repiqueteando. Amotinu Eni no entendió esas palabras y llamó a los Babalawos. Ellos adivinaron para él y le pidieron que sacrificara 3 gallos y 6000 conchas. Esta vez oyó y sacrificó.
Después de mucha confusión y preocupación, entendió todo lo que su amo le había pedido: que la Luna nueva era Luna, y Owo el día o el sol. Comprendió aquellas palabras gracias a la ayuda de un pájaro llamado Dehimbowagbohun (Regresa a tomar la voz), que siempre vigilaba al amo de Amotinu Eni: cada vez que este hablaba o quería hablar, el pájaro iba y se lo explicaba todo.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
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