Iwori Ogunda
«Te hice Rey, me matas con la ingratitud».
Rezo de Iwori Ogunda
IWORI OGUNDA IWORI AWA LELE IFA OGUNDA AWADO BARUN AWANIRI LORIN ONI IFA AWO KANIBI IFA AWAKENI IFA ORIBAYE AWO ABIWA ABANI AWO OSHANLA KEKEREYE YENI ONI BABALAWO OBANI ALAKENTA ESHU ASHE LEBI EGUN OBAYE NI AWO ESHU ONI EGUN TENI IGI OGUE SHANGO INA BI IFA KAFEREFUN OGUN, YEMAYA, SHANGO ATI ESHU ONI EGUN TEMI IGI.
IWORI OGUNDA LAMI LAMI ALATAKUN ILE ODO IBU OMODE KERE LAMI LAMI UNSO NI ORUNMILA LODAFUN ORUNMILA.
Súyere de Iwori Ogunda
OBA NIRE ORUN OBA NIYERE OBA NIRE ORUN EGUN NIYERE OBA NIRE EGUN OBA ORUN LARIYE.
En este odu nace
- Nació la lucha por la supervivencia.
- Nació la primera tisana que conoció el Mundo.
- Nació el susto, que lo trajo OGUN al Mundo.
- Nació ESHU OBARA KEKUTE OLUWO.
- Aquí: es un Ifá de despojo.
- Aquí habla de tragedia y de ensañamiento.
- Aquí habla el misionero que iba de pueblo en pueblo, predicando el bien, y se cansó.
- Aquí habla de mujer que corre detrás del hombre.
- Aquí habla Ifá de trato de palabras y no de papeles.
- Aquí fue donde SHANGO le quitó el juramento de ORUN al hijo de OGUN.
- Aquí fue donde OLORDUMARE (Dios) castigó a OGUN por la ingratitud a su benefactor.
- Aquí fue la guerra entre SHANGO y AGAYU.
Descripción del odu Iwori Ogunda
Iwori Ogunda ocupa el lugar número 54 dentro del orden señorial de Ifá. Es un signo de guerra: aquí se habla de aquel que, en medio de una tragedia, resultó herido y, aun sangrando, se lanzaba contra quien lo había agredido. Por eso este odu habla también de tragedia y de ensañamiento.
En este signo habla el misionero que recorría los pueblos predicando el bien; con toda su prédica nunca tuvo un lugar fijo donde asentarse y, con los años, ni siquiera contaba con el cariño de su familia. Terminó cansado de que todos lo buscaran únicamente para que les resolviera sus asuntos, sin que nadie se ocupara de él. Por esa misma razón, Ifá le manda al Babalawo de este signo tener paciencia y no agotarse ante la ingratitud religiosa, porque la tendrá presente siempre.
Aquí la mujer corre detrás del hombre, pero a la vez hay otro hombre que corre detrás de ella. A la mujer de este odu le agrada tener dos hombres al mismo tiempo, y debe cuidarse de que un hombre no la mate, o de que la maten por causa de un hombre. Si el dueño del signo es hombre, le gusta robar mujeres, siente atracción por las jovencitas y le gusta ofikale por el idí de la mujer; debe vigilar además la impotencia. Si es mujer, sufre de menstruaciones abundantes que la debilitan y le afectan el cerebro y el sistema nervioso, y deberá hacer obra para que el esposo no la abandone.
Es un Ifá de trato de palabra: no existen papeles firmados que den fe, y a la persona le van a negar un derecho que le pertenece. Todo trato debe cerrarse con documentos firmados y ante testigos para no perder. Aquí ocurrió la guerra entre Shango y Agayu, en la que venció Shango demostrando su valor y su honestidad. También fue aquí donde Shango le retiró el juramento de Orún al hijo de Ogun, por no haber contado con él; de ahí que este odu sea un Ifá de despojo.
Iwori Ogunda es un odu de espiritismo: quien lo tenga debe mantenerse muy vinculado a esa práctica, atender su cuadro espiritual y montar bóveda. Se padecen punzadas en la cabeza, por lo que hay que hacerse rogación de cabeza con regularidad. En este signo nació Eshu Obara Kekute Oluwo, el Eshu que come perro negro junto con Ogun. Nació además la primera tisana que conoció el Mundo. Hay que cuidarse de las cosas de Mayombe y realizar las obras que Ifá señale para que la persona no se pierda; si es Awó, deberá recibir a Osanyin. Si se le hinchan los pies, debe averiguarse si se trata de un problema cardíaco o circulatorio, o de una brujería procedente de algún caldero de brujo (Mayombe).
Las enfermedades que aquejan este odu son: intoxicaciones, problemas cardíacos, circulatorios, nerviosos, úlceras, gastritis, cefalea, problemas menstruales, várices. Se prohíbe comer carne de cerdo y alimentos enlatados, porque acarrean intoxicaciones. Hay que vigilar la presión arterial y el corazón, pues un problema de privación del riego sanguíneo puede provocar un infarto. Cuidado también con las hemorragias.
Este Ifá prohíbe salir a la calle cuando llueve, porque el enemigo intenta recoger las pisadas de la persona; igualmente hay que fijarse por dónde se camina para no perder la suerte. Se prohíben los festejos a la orilla del mar, ya que pueden acarrear una tragedia capaz de costar la vida; este odu habla de ras de mar, y aquí Yemaya está brava con la persona. Prohíbe además regalar retratos, porque con ellos van a trabajarla, a hacerle brujería.
Para emprender cualquier cosa hay que contar con los Santos, en primer lugar con el Ángel de la Guarda; así saldrán bien las cosas. No se puede ser cabeza dura, y debe hacerse ebó para que la corona asiente en la cabeza. Hay que cuidarse de un bochorno, pues hay algo malo atravesándose que no se debe dejar suceder. La persona piensa en casamiento o en un negocio de mucho dinero, y por este Ifá no se puede llorar miseria. Se dice que la persona va a tener cargo. Tiene una hija o una ahijada de la que no debe preocuparse, porque ella es su suerte segura.
Aquí Olordumare sancionó a Ogun por su ingratitud e intento incendiario contra su benefactor, que era Orunmila; por eso quien tenga este odu debe cuidarse de no separarse de su padrino por ingratitud. Este Ifá predice que, si la persona es hijo de Shango, llegará a Ifá y fundará su pueblo; y si el Babalawo que le entrega la Awafakan es hijo de Shango, no será él quien le haga Ifá a ese ahijado, sino otro Babalawo.
El Awó Iwori Ogunda tiene que poner detrás de la puerta de la calle un pedazo de yagua, y bañarse de vez en cuando con siete pedazos de yagua y con siete hojas de Amansa guapo, Quiebrahacha, Jagüey, Muralla y Yaya.
Dice Ifá en Iwori Ogunda
- Ud. debe tener cuidado cuando llueve, no salga, que sus enemigos quieren cogerle sus pasos y su sombra.
- No salga a la calle por espacio de siete días.
- Dele gracias a OSHUN, que está siempre a su lado.
- Sus enemigos comen y beben juntos, y ellos quieren que Ud. esté mal.
- Una mujer que es más fuerte que Ud. lo quiere meter en un enredo con su esposa, tenga cuidado porque puede haber pelea y se verá en líos de justicia.
- Ud. está desesperado y dice que nada le sale bien; no diga más eso, porque a Ud. todo le sale bien.
- Dele gracias a la guerra, porque dice OGUN que después ellos lo van a favorecer, tenga paciencia.
- A Ud. todo el mundo lo trata con falsedad y todo el mundo aparenta quererlo.
- El enfermo que tiene en la casa no tiene cura.
- Ud. tiene una rogación pendiente, hágala para que le venga el bien.
- Ud. no puede regalarle retrato a nadie porque con él le harán daño para hundirlo.
- A Ud. le hacen trabajos para sacarlo de su casa.
- Ud. debe tener un Inshé Osanyin, para combatir todas las malas influencias de la Brujería de Mayombe.
- Ud. tiene una hija o ahijada, despreocúpese de ella porque es buena y en ella está su suerte.
- Ud. no puede ser guapo, porque lo pueden matar; tenga puesto detrás de la puerta de su casa un pedazo de yagua.
- Ud. debe de tratar de rogarse la cabeza a menudo.
- A Ud. le gusta el espiritismo o entiende de eso.
- Ud. no puede hacer negocios con tratos de palabra, pues si lo hace siempre perderá; firme documentos con testigos para hacer cualquier trato de negocios.
- Ud. debe tener mucho cuidado con SHANGO, nunca haga las cosas sin contar con él.
- Tenga cuidado con mujeres jovencitas, no tenga problemas de peleas por culpa de ellas e intervenga la justicia.
- Ud. debe de hacer EBO para poder asentar su Ángel de la Guarda.
- Ud. debe de tener paciencia en sus cosas para que pueda lograr su objetivo.
- Si Ud. tiene que ir a algún punto, haga Ebó para que no tenga tropiezos.
- Ud. tiene la cabeza muy dura, tiene que cuidarse de un bochorno, pues hay una cosa mala que se le está atravesando; no deje que eso le suceda.
- Ud. está pensando en casamiento o en un negocio de mucho dinero.
- YEMAYA está brava con Ud., mire a ver que quiere.
- Si es mujer, deberá ir al ginecólogo, pues padece de trastornos menstruales y le altera su sistema nervioso.
- Ud. tiene que cuidarse de apegamiento en los envíos de Eguns, que lo pueden ayudar económicamente pero lo pueden enfermar.
Refranes de Iwori Ogunda
- La traición está en la mesa.
- Te hice Rey, me matas con la ingratitud.
- Serás sirviente de todos mis hijos.
Eshu-Elegba del odu Iwori Ogunda
Es el Eshu de este odu. En Iwori Ogunda nace además Eshu Obara Kekute Oluwo, el Eshu que come perro negro junto con Ogun.
Patakíes del odu Iwori Ogunda
1.La hacienda de Ode
Hubo un tiempo en que Ode era dueño de una finca y, en cierta época, los animales que allí criaba comenzaron a desaparecer. Por mucho que se empeñaba, no lograba descubrir al ladrón, así que se puso en guardia y vigiló su hacienda de día y de noche para saber quién le robaba.
Una noche descubrió huellas: unas pertenecían a un tigre y otras a un león. Ode tomó su arco con dos flechas y salió a darles caza. Al poco rato dio con el león y lo derribó de un disparo, matándolo en el acto. Para tirar se había encaramado a un árbol, y bajó de él sin advertir que el tigre andaba rondando. La fiera, al sentir el olor de la sangre, se desesperó y se le echó encima sin piedad. Se trabó entonces una lucha desigual entre el hombre y el animal salvaje en la que murieron los dos: Ode alcanzó a matar al tigre con la flecha que le quedaba, pero sucumbió a su vez por las desgarraduras y heridas que la fiera le causó.
2.La profecía de Orunmila y el Egun acoplado a la mujer
Había una mujer con varios hijos pequeños a la que el marido abandonó justo cuando más falta le hacía. Ante aquella situación, decidió trabajar para mantener a sus hijos y se colocó como sirvienta en casa de gente adinerada.
Con el tiempo empezó a notar una sensación extraña sobre su cuerpo, algo raro que la impulsó a averiguar la causa. Llegó así a casa de Orunmila, quien le hizo Osode y le vio este odu, Iwori Ogunda, y le dijo: en esa casa donde has ido a buscarte el sustento se te acopló un Egun que, en su última etapa, fue un blanco extranjero; esa es la raíz del malestar que sientes. Hay que hacerte un Oparaldo para quitártelo, porque ese Egun primero te dará una ayuda material, pero después intentará transmitirte el secreto que tuvo en una de sus etapas, y eso te perjudicará mucho: perderás la salud y tu vida correrá peligro.
La mujer salió de casa de Orunmila y nunca regresó a hacerse las obras. Al poco tiempo empezó a prosperar gracias a la ayuda del Egun y se volvió rica de la noche a la mañana. Aquel Egun había tenido una cazuela cuando animaba carne y, en sueños, le indicó a la mujer dónde estaba para que se quedara con ella; ella no le hizo caso. Un día comenzaron a hinchársele las piernas y en pocos días se puso grave, hasta que aquella enfermedad acabó con su vida. Era el mismo padecimiento por el cual el Egun extranjero había tenido su caída cuando animaba carne. Así se cumplió la profecía de Orunmila.
Nota: En este Ifá, debemos cuidarnos del apegamiento de un Egun, que nos puede beneficiar en el orden económico pero, al mismo tiempo, nos puede transmitir enfermedades que el espíritu padeciera cuando animaba carne. Aquí hay que cuidarse de cosas de Mayombe y hacer las obras que marque Ifá, para que Ud. no se pierda.
3.Nació el susto, traído por Ogun al Mundo
Ogun vivía en la tierra Oba Nire y tenía con Yemaya un hijo llamado Awo Nilorun, al que le hizo Ifá cuando el niño contaba tres años. Quería convertirlo en jefe de su tierra, para que todos lo respetaran y lo consideraran, porque Ogun debía abandonar aquel territorio: Obatala lo había mandado a buscar para que, junto con Yemaya, tomara el gobierno de la tierra Oba Nire.
Viendo que su hijo carecía de fuerza de mando, Ogun lo llevó, por mandato de Eshu, hasta donde estaba Orún. Por el camino, Eshu tocaba su agogo y cantaba:
Mientras andaban iban recogiendo las yaguas que encontraban, porque todos los Eguns habían salido para que el muchacho no se asustara. Cuando llegaron ante Orún, los Eguns estaban allí y le dieron moforibale a Eshu, a Ogun, a Egun y a Awo Nilorun. En eso se acercaba Shango, que por mandato de Obatala iba hacia donde estaba Orunmila; al verlos, se escondió y presenció todas las ceremonias que Orún le hacía al hijo de Ogun.
Orún le dijo a Ogun: «Yo le voy a dar a tu hijo gran poder y fuerza, para que obtenga el poder del Mundo». Le quitó las yaguas que no servían y ordenó a los Eguns buscar siete pedazos de yagua y siete hojas de Amansa guapo, Quiebrahacha, Yaya, Jagüey y Muralla. Cuando los Eguns volvieron con el encargo, venían cantando:
Sancocharon todas las hierbas y bañaron al muchacho con el gran poder de Orún; le hicieron rogación de cabeza con dos palomas blancas, coco, manteca de cacao, cascarilla, jutía y pescado ahumado y carne de res, y lo fortalecieron bien. Mientras duraba la ceremonia, todos los Eguns cantaban:
Durante aquella ceremonia de cabeza le daban sangre a Ogun para poder otorgarle el poder. Orún le dijo a Ogun: tú tienes que irte y seguir gobernando la tierra Oba Nire, para que guardes a tu hijo y seas el «Susto de todo el Mundo».
Cuando se marcharon, Shango salió de su escondite, se plantó ante Orún y le reclamó: ¿qué han hecho ustedes que yo no haya visto? Han obrado muy mal; ese gran poder que le han dado a esa gente va a perjudicar a Obatala. Orún le respondió: ¿y qué tienes tú que ver en esto? Al momento Shango, que llevaba consigo un poco de azufre, sacó la lengua y vibró el terror. Orún, atemorizado, exclamó: «¡El Terror!», y le dio moforibale a Shango. Este le dijo: hay otros poderes que no son el Susto; pero ya no te daré el recado que te enviaba Obatala, que decía que no hicieras esto que acabas de hacer. Yo tengo un hijo que es Awó de Ifá y se llama Oni Ifa Awo; lo mandaré a buscar para quitarles ese gran poder a Ogun y a su hijo. Y añadió: tú no podrás hacer nunca nada si no me llamas a mí, que yo, con mi poder y mi fuerza, te daré fuerzas a ti.
Ogun regresó a la tierra Oba Nire junto con su hijo y, cuando daban las siete, sonaban las yaguas y la gente de aquella tierra vivía asustada por todo el poder de los Eguns. Así mantuvo Ogun a esa tierra un tiempo entero en el susto.
Shango llegó ante Obatala y le contó lo que sucedía. Este le ordenó: vete con tu hijo, Shango, dale el poder que tú tienes y, mientras vayas por el camino, canta:
Iba pasándose la guinea por la cabeza y quemando azufre por todo el camino hasta llegar a la tierra Oba Nire. Ogun, al ver aquello, sintió un gran terror. Todos los Eguns huyeron al percibir el olor característico del azufre y de la candela, y la población de aquella tierra despertó espantada, igual que Ogun.
Shango le dijo a Ogun: ¡dame a tu hijo! Le quitó las yaguas y proclamó: ya se acabó el susto en esta tierra. Obatala, que venía detrás, les indicó a Shango y a Awo Oni Ifa: recojan las yaguas y háganle a Ogun una casa de yaguas, para que todos los de esta tierra lo adoren; a su hijo me lo llevo yo, para entregárselo a Yemaya, que lo enseñe y lo eduque en todo lo bueno.
Obatala, Shango y Awo Oni Ifa tomaron palomas y les dieron paloma a todas las gentes de aquella tierra y a Ogun. Y así terminaron el Susto y el Terror en la tierra Oba Nire.
4.La guerra entre el caballito del Diablo y la araña peluda
El caballito del Diablo, Lami Lami, bajaba al río, y su enemiga, la araña peluda, Alatakun, lo atacaba para matarlo y comérselo. En varias ocasiones el caballito tuvo que huir, porque no podía defenderse.
Cansado de aquella situación, acudió a casa de Orunmila, quien le hizo Osode, le vio este odu de Ifá, Iwori Ogunda, y le marcó el ebó. Después de hecho el ebó, las agujas se le convirtieron en antenas al caballito del Diablo, que se encaminó al río; allí se topó con su enemiga y se trabó entre ambos una lucha a muerte. La araña estaba convencida de que ganaría el combate por su fortaleza física y su tamaño, pero el caballito del Diablo volaba sobre ella y con sus aguijones la mató. Después puso sus huevos sobre el cuerpo sin vida de su enemiga, que sirvió de casa y de alimento a sus hijos.
Nota: Nace la lucha por la supervivencia.
5.La traición a Obatala
Obatala tenía una guerra y llamó a Ogun para que lo ayudara a vencer a sus enemigos. Ogun marchó al combate y pronto estuvo de vuelta para contarle a Obatala que ya los había derrotado, y lo invitó a acompañarlo para que lo comprobara con sus propios ojos.
Cuando ya estaban llegando al lugar donde supuestamente se había librado la batalla, Ogun comenzó a apartarse sigilosamente de Obatala, con la intención de que este cayera prisionero de sus enemigos y poder exigir así un fuerte rescate por su liberación.
6.El jabalí (Euro)
En África existe un animal llamado Euro, el jabalí, muy peligroso de cazar porque, cuando está herido, se revuelve contra el cazador. Aun así es la pieza predilecta de los cazadores, por su carne abundante y por el rendimiento que da en todos los aspectos.
Había un cazador que, por mucho que se esforzaba, no lograba cobrar ninguna pieza, y como de eso vivía, atravesaba una situación económica muy apretada. Decidió entonces ir a casa del adivino del pueblo para mirarse. Al llegar, el Awó le hizo Osode y le vio este Ifá, Iwori Ogunda, donde Ifá le indicó que tenía que hacer ebó, y el cazador lo hizo.
Cuando salió de cacería se encontró con un jabalí y le disparó. El animal, al verse herido, se le fue encima, tal como el adivino le había advertido que sucedería. Cerca del lugar había un árbol, y el cazador se puso a dar vueltas alrededor de él hasta que el animal, en su afán de alcanzarlo, se desangró y murió.
Nota: Aquí a YEMAYA se le ponen chicharrones.
7.Cuando Olordumare amonestó a Ogun por la ingratitud
Ogun era muy pobre, y su Ángel Guardián le aconsejó pedirle a Orunmila que le preparara Ifá. Orunmila se negó, argumentando que Ogun, en una última muestra de ingratitud, intentaría matarlo. Ogun se lo imploró varias veces y en todas recibió la misma negativa, así que llevó el asunto al consejo de Dios, donde todos los presentes acusaron a Orunmila de inhumano. Dios le ordenó entonces a Orunmila preparar Ifá para Ogun. Él cumplió el mandato, pero vaticinó que Dios sería testigo de la última manifestación de ingratitud de Ogun.
Antes de concluir la ceremonia del séptimo día, en el sexto, estalló la guerra entre Ilakposo (Mades) y Aminikun (Erebus), y como Ogun era la divinidad de la guerra, tuvo que salir a pelear sin terminar sus ceremonias de Ifá. Arrasó con todos y regresó con más de seiscientos prisioneros de guerra y todo el botín.
Ya en su casa, Ogun se puso a reflexionar sobre los poderes ocultos de Orunmila: si era capaz de transformar la suerte con tanta rapidez, llevándolo de la escasez a la abundancia, ¿qué no le haría si algún día lo despreciaba? De ahí nació su plan para eliminarlo. Invitó a sus soldados a prender fuego a la casa de Orunmila, que estaba al lado de la casa de Dios; por eso Orunmila recibe el nombre de Ajiborisha, la deidad que saluda a Dios a primera hora de la mañana. La casa de Dios estaba pintada de blanco y tenía una bandera al frente; la de Orunmila era de color negro, con hojas de palmera delante. Ogun dio la orden de atacar la casa de color negro, sin especificar quiénes eran sus moradores.
Mientras tanto, en su adivinación matinal, Ifá le advirtió a Orunmila que la guerra era inminente y que debía darle un macho cabrío a Eshu, junto con tiza blanca, carbón de leña y hojas de palmera; su Apetebi lo buscó todo. Por la noche, Eshu se levantó a hacer el trabajo por el cual le habían dado de comer: cambió el color de la casa de Dios, dejándola negra y con hojas de palmera al frente, pues aunque Eshu no es creador, puede mutilar todo lo que Dios ha creado.
Los soldados de Ogun arremetieron con fuego contra la casa de Dios, pero Dios lo apagó al instante, porque está prohibido dañar la casa de Dios. Les preguntó de qué se trataba aquello, y ellos explicaron que actuaban por instrucciones de Ogun; preguntó a qué casa se les había mandado prender fuego, y respondieron que a la pintada de negro, con hojas de palmera delante. Dios comprendió enseguida lo ocurrido y, mediante la Telepatía Divina, convocó a Ogun y a Orunmila a su cámara divina, donde ambos se presentaron en poco tiempo.
Dios le preguntó a Ogun quién había enviado a los incendiarios que intentaron quemar su casa. Ogun se quedó sin habla y, cuando al fin pudo reaccionar, se rió y dijo que sus hombres no habían ido adonde él los mandó: él los había dirigido a destruir la casa de Orunmila. Dios volvió a instalarse en su trono y recordó las predicciones de Orunmila. El Padre Divino amonestó a Ogun por no haber tenido la generosidad de obsequiar parte del botín de guerra a su benefactor como gesto de agradecimiento y por haber pensado, en cambio, que la mejor manera de agradecerle era eliminarlo de la faz del Cielo. Aquella fue la primera manifestación de ira que se ha asociado alguna vez a Dios.
Dios convocó de inmediato una asamblea de emergencia del Consejo Divino para hacer una proclamación. Reunidas todas las deidades, recordó lo sucedido el día en que ordenó a Orunmila preparar Ifá para Ogun, y cómo Ogun y sus seguidores trataron de incendiar su propia casa cuando en realidad Ogun les había mandado quemar la de Orunmila y matar a los miembros de su casa. Les recordó también cómo el buen proceder de Orunmila hacia Ogun se manifestó en el triunfo en la guerra entre Ilakposo y Aminikun, y cómo, en lugar de compartir el botín con Orunmila, Ogun decidió, bajo la influencia de Eshu, borrarlo de la faz del Cielo.
Dios ordenó a Ogun colocarse en medio de la Cámara de Conferencias y proclamó: Ogun, al principio de la creación yo dispuse que fueras indispensable para todas las deidades y los mortales creados por mí, y así seguirá siendo, por tu industria, tu ingeniería y tu inventiva. Pero ahora que has demostrado ser no solo un incendiario sino también un ingrato, con la mente tomada por Eshu, añado otra proclamación: desde hoy y hasta la eternidad te convertirás en sirviente de todas las deidades y las ayudarás en todo como deidad del metal; producirás toda clase de instrumentos y decorados. Sin embargo, el fuego con que intentaste quemar mi casa y la de Orunmila será usado siempre para quemar tu cabeza, tu pecho, tus manos y tus pies antes de que adquieras la forma final de servicio; y después nadie se acordará de expresarte gratitud, como castigo perenne. Esto se manifiesta desde la obtención del acero hasta los instrumentos finales, equipos, enseres y vehículos.
Entonces Dios se volvió hacia Orunmila y proclamó: siendo tú la Deidad de la Sabiduría y el adivino de sentido común en el Cielo y en la Tierra, cualquiera que devuelva tus buenas acciones con ingratitud se convertirá también en víctima de la ingratitud por todas las buenas acciones que haga a otros; pero yo siempre te recompensaré diez veces por cualquier acto de ingratitud que te demuestren por tus buenas obras. TO IBAN ESHU.
8.La adivinación para Olulateja Abata
Estos adivinaron para Olulateja Abata. Ifá le pronosticó que pasaría de desafortunado a afortunado si sacrificaba paloma, gallinas blancas y mucho dinero. Olulateja hizo el sacrificio y muy pronto fue un hombre afortunado.
9.Iwowotiriwo adivinó para Oloba
Iwowotiriwo adivinó para Oloba cuando a este le faltaban cinco días para su fiesta anual. Se le aconsejó sacrificar diez ratas, diez pescados y mucho dinero, para quedar libre y poder disfrutar su fiesta en el día señalado. Oloba se negó y no hizo el sacrificio.
Decidió ir a la manigua a buscar por sí mismo algunas ratas para su uso. En el camino de regreso, Eshu le obstruyó la visión, de modo que no pudo encontrar la senda de vuelta a su casa. En la noche de la fiesta, al ver que Oloba no aparecía, sus amigos se reunieron y avanzaron entonando una canción hacia los arbustos Imale Oloba, donde se internaron. La canción decía así:
Todo el pueblo los oyó cantar y se les unió en el coro. Después, Eshu le quitó a Oloba el velo que le cubría la visión, y este caminó hacia el lugar de donde venía la canción y encontró a sus amigos. Después, hicieron el sacrificio.
10.Ode, el cazador
Ode era un gran cazador y, siempre que salía de cacería, pasaba antes a ver a su gran amigo Orunmila. Un día lo dejó todo preparado para salir a cazar a la mañana siguiente; se acordó de su costumbre y fue adonde estaba Orunmila para mirarse. En el Osode le salió este Ifá, Iwori Ogunda, donde Ifá le indicó que tenía que hacer ebó para no toparse con algo malo que pudiera matarlo. Ode realizó el ebó.
Salió de cacería y, al entrar en el monte, se encontró con un gran elefante. Entonces se le presentó Eshu, que lo ayudó a cazarlo, y Ode obtuvo grandes ganancias. TO IBAN ESHU.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
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