Iwori Obara (Iwori Obere) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Iwori

Iwori Obara

Iwori Obere

«Por tener buen corazón, se pierde».
II I · I II · I II · II II
Palabra sagrada

Rezo de Iwori Obara

Rezo

IWORI OBERE ILU BERERA OUN BEREYO OUN TIROLA OUN TIROLO IYE TIMODE AYE OUN BERE LOKO UJU ADIFAFUN IYALODE EYEI BEMEKUN YEWA YOKO YEWA EURE LEBO.

Canto del signo

Súyere de Iwori Obara

Súyere

«OFUN YERE YERE ORUNMILA KOIDE»

Fundamento

En este odu nace

  • Nació: La virtud de la hierba Pica pica.
  • Nació: El cargo de Olúo Osanyin.
  • Nació: El baile Ayoko.
  • Nació: La irradiación espiritual.
  • Nació: Los celos entre los humanos.
  • Aquí: La persona pierde por buen corazón.
  • Aquí: Eshu cubrió la casa de Orúnmila con hierba pica pica.
  • Aquí: Fue donde Orúnmila, gracias a Osanyin, vivió de la curación de las enfermedades.
  • Aquí: Es el Ifá de los Zancos.
  • Aquí: Para cualquier cosa que se haga en la cabeza, hay que poner ashé de este Ifá.
  • Aquí: Hay que darle chivo a Eshu.
  • Aquí: El que se incomoda, pierde la vida.
  • Aquí: Hay que darle de comer al Ángel de la Guarda.
  • Aquí: Orúnmila le regaló a Oshún muchas plumas de loro.
  • Aquí: Habla Yewá.
  • Aquí: Shangó se abochornó.
El signo por dentro

Descripción del odu Iwori Obara

Iwori Obara ocupa el lugar número 52 dentro del Orden Señorial de Ifá. Su marca central es clara: quien viene con este signo pierde una y otra vez por su buen corazón. Los demás abusan de él, incluida su propia familia, que jamás lo tendrá en consideración mientras no imponga autoridad. Por eso, la persona debe revestirse de carácter y colocar a cada cual en el lugar que su actitud merezca; solo así su vida dejará de ser un desastre.

En este odu nació la virtud de la hierba pica pica, que sirvió para que los enemigos no encontraran a la persona. También fue aquí donde Orúnmila, gracias a la hospitalidad que le brindó Osanyin, dejó de trabajar la tierra y pasó a vivir de curar enfermedades. Por esa razón, el Awó de este signo posee un gran ashé para sanar a los enfermos y trabajar con las hierbas, siempre que conozca las virtudes curativas de cada una. Aquí nació además el cargo de Olúo Osanyin, y a Osanyin se le dan 21 pollitos chiquitos para el poder. Por este Ifá se debe recibir Inle-Abata.

Este es el Ifá de los Zancos: aquí nacieron el baile Ayoko, que se ejecuta con careta y zancos, y las ceremonias de Adamú Orisha. Nació igualmente la irradiación espiritual, ese fenómeno en el que el espíritu flota sobre el cuerpo del médium para acoplarse a él.

Para que la persona resuelva, se le ruega la cabeza y se le manda a llevar un collar de Shangó que le llegue al ombligo, collar que debe rezarse en el tablero. Como Iwori Obere fue el primero que rogó cabeza, todo lo que se haga sobre la cabeza debe llevar iyefá rezado de este odu. A Shangó se le echa en su batea harina con quimbombó bien caliente: antes, el interesado se sienta en el suelo junto a Shangó y come esa harina con las manos. A Oshún se le ponen cinco calabazas, y fue Orúnmila quien le regaló muchas plumas de loro. Al Ángel de la Guarda siempre hay que darle de comer, y hay que darle chivo a Eshu; a la piedra que está en la puerta de la casa, que obstaculiza el camino de la persona, también hay que darle de comer.

Aquí nacieron los celos entre los humanos, y el signo sentencia que quien se incomoda pierde la vida. En este Ifá habla Yewá, a quien se le dan dos conejos blancos junto con Obatalá. Si el odu se le ve a una mujer, hay que ponerle con urgencia las manillas de Yewá para que no pierda la razón. Existe además un Egun que molesta a la persona, y para evitarlo se le hace sarayeye con un pescado fresco.

Iwori Obara es un Ifá de larga vida y de renombre, siempre que la persona sea responsable y realice sus sacrificios. Los enemigos están dentro de la casa o en el trabajo. El signo vaticina que las cosas de este año saldrán bien en todo lo que se emprenda, pero recuerda que todas las pérdidas vienen del buen corazón. La persona debe vivir con más calma, no correr tanto y sentarse a pensar sus grandes problemas, porque los golpes que recibe le van aflojando el corazón hasta producirle serios padecimientos. Las enfermedades propias del odu son los problemas cardíacos, la pérdida de la memoria, los embarazos fuera de lugar, los trastornos estomacales como inflamaciones y úlceras, y los problemas de locura.

Cuando este Ifá viene osobo, indica que a la persona le están echando maldiciones y que le van a robar. Hay que cuidarse de una mujer que puede convertirse en su desgracia, y existen maldiciones de personas mayores. También debe vigilar a un amigo al que quiere como a un hermano y con quien anda a todas partes: ese amigo puede cometer un robo que le achaquen a la persona, y así pagará una culpa ajena. Aquí Shangó se puso bravo y enfermó a la gente, y por eso en este signo hay que hacer Ifá. Por último, hay que apartarse de tratos con ladrones y embusteros, pues traen problemas tanto en la vida cotidiana como en la religiosa.

Trabajos del signo

Relación de obras del odu Iwori Obara

Limpieza al pie de Ogún para vencer dificultades

Se coge un pedazo de cogote de res, se abre como un libro con un cuchillo, se le unta manteca de corojo y se le pone a Ogún. Al poco rato, se limpia con esa carne al pie de Ogún, sobre todo debajo de las axilas, pidiéndole a Ogún lo que se desea resolver. Después lo lleva a una línea férrea, dejándolo allí con su derecho.

Limpieza (sarayeye) para Egun

Se tendrá que hacer una limpieza (sarayeye) con un Ejá Tuto —pescado fresco—, para que no lo moleste.

Palabra del oráculo

Dice Ifá en Iwori Obara

  • Que todas sus cosas este año andan bien; dele gracias a Orúnmila y haga el modo de recibirlo.
  • No corra tanto detrás del trabajo.
  • Ud. ha tenido muchas pérdidas.
  • Ud. es una persona muy capacitada para todas las cosas.
  • Ud. tiene mucha gracia para todo el mundo y también para lo que tendrá que recibir.
  • Ud. tiene mucha suerte pero, a la vez, tiene muchos enemigos.
  • Ud. padece del vientre.
  • Ud. tiene muchos lunares y tiene uno que todavía no se lo ha visto.
  • Ud. tiene tendencia a ser hijo de Oshún u Obatalá.
  • Ud., por buen corazón, siempre pierde; cuídese del corazón, reciba a Orúnmila para que lo enseñe a vivir y le dé salud.
  • A Ud. lo han de ir a buscar para un negocio que le conviene.
  • Ud. desea tranquilidad.
  • Le han echado maldiciones.
  • A Ud. le viene una suerte y tiene que darle de comer a Eshu y al Ángel de su Guarda.
  • Dele gracias a su hijo.
  • Ud. ha de embarazar a una mujer, cuidado con la justicia.
  • Ud. tiene que ir a un asunto que, de tan bien que le irá, no querrá regresar.
  • Ud. tiene que hacer sacrificio para la memoria.
  • Ud. tiene los enemigos en el trabajo y en la casa.
  • Ud. tiene una piedra en la puerta, que tiene que darle de comer.
  • Ud. tiene que vivir más tranquilo en la vida.
  • Ud. tiene problemas con una persona mayor, trate de arreglar esa situación.
  • Para mujer: Cuidado con un embarazo fuera de lugar —embarazo extrauterino—, porque su vida puede peligrar.
  • Ud. tiene un amigo al que quiere como a un hermano y andan juntos; cuidado con él, que va a robar y, como andan juntos, también va a ir preso.
  • Ud. no puede andar con ladrones y personas embusteras.
  • Ud. tiene que tener cuidado, no le hagan pasar un bochorno y le dé un disgusto, que se puede morir.
  • Su Eshu lleva mucho picapica para que los enemigos no lo cojan.
  • Ud. es muy espiritual.
  • Ud. debe de poner carácter en su casa, como con sus amigos, y no tener compasión con el que es malo.
  • Ud. tiene que hacer Ifá.
Sabiduría del signo

Refranes de Iwori Obara

  • Tanto va el cántaro a la fuente, hasta que se rompe.
  • Por tener buen corazón, se pierde.
  • Se pagan culpas ajenas.
  • El Pargo se comunicó con Dios.
  • Por un bochorno, se puede acabar el mundo.
Las historias del signo

Patakíes del odu Iwori Obara

1.La virtud de la pica pica

Cuentan que a Orúnmila lo mandaron a llamar de un pueblo cercano. Antes de decidirse a partir se hizo osode y se vio este Ifá, Iwori Obere, que le ordenaba hacerse ebó con urgencia antes de salir de su casa, porque en el camino le habían tendido una trampa.

Justo cuando iba a comenzar el ebó, tocaron a su puerta. Era un hombre desesperado que le rogaba que lo registrara de inmediato porque tenía un gran problema. Orúnmila le respondió que en ese momento no podía atenderlo y que regresara más tarde, pero el hombre suplicó tanto que terminó consultándolo, y en el osode le salió este mismo signo.

Eshu, que observaba todo mientras Orúnmila consultaba al aleyo, colocó una piedra grande en la puerta de la calle. Al salir, el hombre tropezó con ella sin darse cuenta y fue directo a ver al gobernador de aquel lugar, acusando al adivino de haberle robado su dinero. El gobernador se encaminó hacia la casa de Orúnmila acompañado del individuo y de sus soldados.

Mientras tanto, Orúnmila, ajeno a la amenaza, ya había terminado su ebó y le había dado el chivo y el gallo a Eshu en la puerta de la casa, junto con aquella piedra. Cuando la comitiva estuvo cerca, el gobernador le preguntó al acusador dónde vivía el adivino, y este, confundido, respondió que había estado allí hacía un rato pero que en ese sitio no vivía ningún adivino: solo había mucha pica pica. El gobernador lo llamó mentiroso y ordenó a los soldados que se lo llevaran preso por burlarse de él.

Y es que Eshu, después de comerse el chivo y el gallo que Orúnmila le había dado, cubrió con su virtud toda la casa de pica pica, y ni el hombre, ni el gobernador, ni los soldados pudieron dar con ella.

Ebó1 chivo, 1 gallo, 2 gallinas negras, 2 palomas carmelitas, 1 piedra (que esté al frente de la casa), hierba picapica, 1 muñeco, 1 lengua, trampa, maraña de hilo, tela blanca, negra y roja, velas, cocos, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo, aguardiente, mucho dinero.

Distribución: El chivo y el gallo para Eshu, con la piedra de la puerta de la casa (y se prepara un Eshu para que viva ahí) con sus ingredientes. Las gallinas para Orúnmila, con sus ingredientes. Las palomas carmelitas para Oshosi, con sus ingredientes. La picapica para cubrir a Eshu.

2.La irradiación espiritual

REZO: IWORI OBERE AYAKO ADIFAFUN ENIYON OMOLE ORUN BOWAYE GBOGBO ORISHA KOLODA EGUN OMOLU EGUN KAFEREFUN ORUNMILA IWORI OBERE.

Enigan era un Awó de gran capacidad. Cuando Origen, el destino de los humanos, decidió venir a la Tierra, tuvo que hacerlo bajo la configuración de Orisha, y antes pasó por casa de Iwori Obere. Este le dijo que él, Enigan, estaba muy capacitado para resolver los problemas de la Tierra, pero que debía hacer ebó y, además, disfrazarse para que sus enemigos no pudieran hacerle daño.

El lugar al que Enigan iba a bajar era la Tierra Abaata, un territorio pantanoso, de modo que tuvo que valerse de zancos para descender sin mancharse con las impurezas del fango. Por eso, cuando el Ángel de la Guarda baja sobre una persona, monta sobre ella como si anduviera en zancos: así fue como Enigan llegó a la Tierra para tomar posesión de lo que Olofin le había destinado.

Ebó2 gallos, 2 zancos, todo lo que se come, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo, coco, aguardiente, velas, mucho dinero.
NotaAquí nace la irradiación o erizamiento espiritual, donde el espíritu flota sobre el ser humano y su guía monta en zancos u horcajadas sobre él.

3.Por tener buen corazón se pierde

En la Tierra de Obe-Meku gobernaba un rey tan bueno y bondadoso que sus súbditos hacían con él lo que les daba la gana. Al que robaba no lo castigaba, porque lo convencían con llantos y promesas de que no volvería a hacerlo; él se apiadaba, lo soltaba sin castigo y le reponía de su propio bolsillo lo robado a la víctima para que quedara conforme. Por esa causa, en aquella tierra reinaban el robo, la corrupción y el vicio, y nadie pagaba por nada, porque todos se aprovechaban del buen corazón del monarca.

Un día se celebró una reunión de gobernantes en una tierra cercana y este rey asistió. Los demás monarcas le echaron en cara su blandura: en su tierra todos hacían y deshacían a su antojo sin castigo alguno, y aquello era un mal ejemplo para los reinos vecinos. El rey se retiró triste y abochornado y, al llegar a su palacio, reunió a sus ministros y consejeros para pedirles consejo. Todos le repitieron lo mismo que los otros monarcas, salvo el más viejo, que le dijo que en las afueras de la ciudad, junto al monte Oribo-Ota, vivía un sabio llamado Awó Orúnmila; que fuera ante él y le pidiera consejo.

Así lo hizo el rey. Orúnmila le hizo osode, le vio este Ifá, Iwori Obere, y le dijo que por su buen corazón estaban abusando de él, y que para enderezar la situación tenía que hacer ebó. A los pocos días el rey le llevó todo lo pedido. Orúnmila le hizo el ebó, les dio el gallo a Eshu y a Osun y les encomendó que ayudaran a aquel hombre; las gallinas se las comió Orúnmila, y el pescado fresco grande se lo presentó a Obatalá, rezando al ponerlo:

«IWORI OBERE OUN BARERA UN BEROYO UON EBERE LOKO, ORI ADIFAFUN EJA BOMEKU OKO YOKO».

Al terminar el rezo, Orúnmila le entregó el pescado al rey y le indicó que lo adobara bien y lo cocinara sabroso, para repartirlo en una gran fiesta que daría en su palacio. El rey obedeció, y al poco rato de comenzada la fiesta todos los delincuentes presentes estaban aturdidos y borrachos. Ese fue el momento que aprovecharon Eshu y Osun para detenerlos. Cuando volvieron en sí y se vieron apresados, empezaron a pedir perdón al rey y a rogarle que los soltara, jurando que se volverían personas correctas. Pero como Orúnmila le había advertido que al bueno lo tratara bien y con el malo no tuviera compasión, esta vez el monarca no escuchó ruegos ni promesas.

Desde entonces, gracias a los sabios consejos de Orúnmila, la tierra Obe-Meku comenzó a ser respetada, y su rey con ella. Maferefún Orúnmila, Eshu y Osun.

Ebó2 gallinas negras, 1 pescado fresco, 1 gallo, varias bebidas, agua de río, tierra de la casa, lengua, esposas, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, velas, aguardiente, cocos, miel de abejas, mucho dinero.

Distribución: Las dos gallinas para Orúnmila, con sus ingredientes. El pescado fresco para Obatalá, cocinado y adobado; después se pregunta qué se hace con él. El gallo para Eshu y Osun, con sus ingredientes. Las bebidas se ligan todas, se le ponen delante a Orúnmila y se le dan al interesado, para que tome poquitos en ayunas.

4.Por qué se ruega con pargo

REZO: IWORI OBERE ADIFAFUN YEMAYA AKARA MAGUA, ADIFAFUN AWO SHEKE ESEJAN KORE EWA ONI EJA-BO TUTO OLUMA TOTOBAYE WAYE AYARARA OTOKUN IYA OLO ORUBA IRU ABE OSHIRI ABIESE FUNI ORUN BI OGBO ISHU FERE OBINI AYIFE ONITARA OBA OYO OMINIYE NIKOKO ORUNMILA OLOSUN OSHE ABIANA NIWA ALEREYU KAFEREFUN OLOFIN.

Yemajá Akara Magua vivía tan pronto en la tierra como en las profundidades del mar. Era una mujer muy bella, aunque algo vieja. En cierta ocasión tuvo contacto con Inle y, convencida de que nadie podría descubrirla, siguió señoreando sobre todas las criaturas marinas; por eso la llamaban Yemajá Okun Oni Laye, «mar propietaria del mundo».

Pero Olofin tenía guardianes secretos en todas partes, y uno de ellos era Ejá-Bo, el Pargo, que vigilaba atento cuanto sucedía en el fondo del mar. Al ver aquello, se lo comunicó a Olofin. Este no creyó lo que el Pargo le contaba y, para asegurarse, le pidió señales de ella. El Pargo describió entonces las marcas íntimas de su cuerpo: un lunar en las piernas, los senos siempre húmedos, mucho vello en su parte íntima; dijo además que era cerrada, que al hacer el amor gritaba mucho y perdía el juicio, y que llevaba una cadena en la pierna izquierda.

Entonces Olofin pronunció: «ASHABA NILOGUN EJA-BO TUTO KOBORI ELEDAD». Y mirando al Pargo le dijo: tú serás mi guardián, y mientras el mundo sea mundo el mayor secreto para comunicar cualquier cabeza con la mía será a través de ti; los pocos Santos que te coman tendrán que hacerlo con ceremonias para pedirte perdón.

Por eso, desde entonces se dice: «KOBORI ELEDA DE EJA-BO TUTO OSIN OSHA ATINI GBOGBO ORISHA». La mayor rogación de cabeza es la de pargo, pues pone en contacto la cabeza de la persona con Olofin.

Ebó1 pargo grande fresco, 1 gallo, manteca de cacao, cascarilla, pimienta, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, algodón, coco, vela.

5.El negociante y la familia

Había un hombre dedicado al comercio de baratijas y artículos de fantasía. Fue prosperando, agrandó su negocio y llegó a adquirir mercancías de más valor para la venta. Una hermana suya, al enterarse de aquella prosperidad, le pidió que la dejara vivir en su casa junto con su esposo. Como el hombre era de buen corazón, aceptó. Poco después, la hermana, a sus espaldas, avisó a los otros hermanos, que eran siete, para que también se mudaran allí, y él, al saberlo, volvió a aceptar.

Con tanta gente viviendo a costa suya, las cosas dejaron de salirle bien, y decidió mirarse con Orúnmila. Este le hizo osode, le vio este Ifá y le advirtió que no podía seguir haciendo tantos favores a la familia: que los tratara como a extraños, porque a la larga le pagarían mal. Pero como el hombre era muy bueno, no hizo la obra que Orúnmila le marcó, para no perjudicar a sus hermanos.

Al cabo del tiempo empezó a cumplirse lo pronosticado: sus hermanos querían sacarlo de su propia casa, tuvo problemas con su cuñado y, a causa de ese conflicto, estuvo a punto de perder la memoria, viéndose obligado a cerrar el negocio porque ya no tenía cabeza para atenderlo. Ante esa situación volvió a casa de Orúnmila, le salió de nuevo este Ifá, y esta vez sí hizo el ebó que se le volvió a marcar para su recuperación y prosperidad.

Cuando se repuso, reabrió su negocio, pero nunca volvió a ser lo que fue, porque ya tenía competidores.

Ebó1 pollo, 2 palomas carmelitas, 5 huevos de gallina, mucha miel de abejas, agua de río, tierra de la casa, artículos de comercio, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo, coco, vela, aguardiente, mucho dinero.

Distribución: El pollo para Eshu, con sus ingredientes. Las palomas para Oshún con los 5 huevos, que se llevarán al río.

6.El bochorno de Shangó

En una tierra mandaron a buscar a Yemajá, pero el mandadero le entregó el recado a Shangó, y este se encaminó hacia donde lo solicitaban. Al llegar lo vejaron, diciéndole que no era a él a quien habían mandado a buscar. Shangó se abochornó y sintió deseos de vengarse, y le dijo a la gente de aquella tierra: yo he nacido para bailar bien, pero aquí voy a bailar con disgusto. Empezó a tocar batá, mas el toque era ófó, y la gente comenzó a enfermarse, sobre todo las mujeres.

Aquella tierra quedó sin gobierno y todos parecían Egun. Por ello el Obá acudió a casa de Orúnmila, quien le hizo osode y le vio este Ifá. Le dijo que había que buscar a Obatalá y a Yewá para darles dos conejos blancos, y que las mujeres de esa tierra se pusieran las manillas de Yewá; de esa forma podrían salvarse. Además, le rogaron a Shangó con harina y quimbombó y le entregaron un tambor. Todos comieron junto con Shangó la harina y el quimbombó, y lo que sobró lo llevaron a una palma.

Orúnmila les indicó también que cada uno se pusiera el collar de Shangó, de largo hasta el ombligo, y que con él puesto se dieran una jicotea a su cabeza.

7.La hija de Yemajá

En la Tierra Azakere vivía un Awó llamado Iwori Obere, muy conocido y respetado en el pueblo. Convivía con una hija de Yemajá que se pasaba el día lavando y tendiendo, y que, de tanto escuchar los cantos del Awó, se los fue aprendiendo todos.

Llegó una época en que a Iwori Obere todo se le olvidaba, y fue precisamente la hija de Yemajá quien, gracias a lo aprendido escuchándolo, pudo seguir curando a la gente de Azakere. Por ese motivo se casaron y fueron felices.

La gente, al ver que ella se había convertido en la mujer del Awó, trató de arruinar el matrimonio. Ante eso, Iwori Obere consultó con Ifá y pudo vencer la guerra de envidia que se libraba contra la hija de Yemajá.

8.Cuando prendieron a Iwori

En este camino, Iwori llevaba cargado sobre sus hombros a su amigo Obara, y así entraron en varias fincas. Obara iba robando las frutas por donde Iwori lo pasaba y las guardaba en su bolsa.

Después de repetir varias veces la operación, Obara advirtió que los estaban persiguiendo: soltó el bolso, se agarró de una rama frondosa de un árbol y allí se escondió. Momentos después prendieron a Iwori y, como las huellas en la tierra eran las suyas, quedó preso acusado de ladrón, mientras Obara quedó libre.

NotaHay que cuidarse de un amigo, pues Ud. pagará por él.

9.Los ladrones y embusteros

Aquí Iwori Barabara adivinó para ladrones y embusteros. Les dijo que debían sacrificar muchas nueces de kolá, manteca de corojo y mucho dinero, para no acabar en una vida de holgazanes viviendo a expensas de otros, y les advirtió además que se mantuvieran libres de las prácticas del mal.

Se les indicó que debían regalar nueces de kolá y dinero, como almas caritativas. Pero ellos rehusaron hacer los sacrificios, y perdieron su libertad.

10.La vida larga

REZO: INA-KUF, ERUB OFO, OGEDE KUF OMORERO PO, adivinaron para ABOMABA, el hijo de AFESHOSHAYE.

A Abomaba se le dijo que tendría una vida larga, que sería una persona de renombre y que podría sobrevivir a través de hijos responsables. Se le aconsejó sacrificar seis palomas, hojas de Ifá y mucho dinero. Él realizó el sacrificio y llegó a ser rey en su tierra, gobernando durante mucho tiempo.

11.Woli Ko Bele: Woli no se dobla

Había un hombre que no tenía dinero y cultivaba su campo con sus propias manos, pero la tierra no le rendía nada aunque trabajara todo el día sin tregua. Al final se preguntó qué debía hacer para ser feliz e invitó a un Babalawo, en cuya consulta salió Iwori Bara, que le marcó sacrificio.

Hecho el sacrificio, el Awó tomó una pizca de iyefá del tablero y la lanzó en la calabaza de la pimienta y en la de los frijoles; puso agua en una calabaza y allí tiró también una pizca de iyefá. Entonces dijo Ifá: saca a puntapiés de la casa la calabaza llena de agua, que más tarde se presentará un hombre. Al remitir la calabaza, el Awó le entregó las otras dos y le indicó esperar al hombre en la avenida.

Cuando el hombre se le apareció a Ifá, pidió de beber, e Ifá le dio el agua de la calabaza. El hombre dijo después que tenía hambre y pidió buñuelos de frijol, e Ifá le entregó la calabaza con los sabrosos buñuelos; luego pidió la calabaza de pimienta, e Ifá también se la dio. Tras beber el agua y comer los buñuelos y las pimientas, el extraño pidió ir a la casa de Ifá, y este se la mostró con el dedo. Al llegar, el hombre vio una gallina y, apenas la vio, se la pidió, e Ifá se la dio.

En aquellos momentos, una hija de Olofin desapareció de la vista de su padre. Olofin envió mensajeros a llamar a Ifá, e Ifá encontró a la muchacha casi muerta y pidió permiso para llamar a un extraño que lo ayudara. Los mensajeros volvieron junto a Olofin, y entonces el extraño le dijo al Obá que, si quería que la muchacha sanara, era necesario dársela en matrimonio; y así fue prometida por Ifá. El extraño pidió además, junto con la hija, 21 sacos de cauris, veintiún rollos de telas, veintiuna chivas y veintiuna gallinas, y el Obá se lo dio todo. Tres días después, la muchacha sanó.

Entonces el extranjero se dio a conocer ante Ifá: «Yo me llamo Ashé. Por eso mis actos son eficaces, por eso sano a las personas enfermas y hago todo el bien». Ifá lo recibió con alegría, y Ashé agregó: «Hoy deja tu azada y no vayas al campo; desde ahora vamos a trabajar juntos». Y Ashé le enseñó a Ifá todos los secretos médicos y el conocimiento de las hojas que sanan.

Es por eso que todo Babalawo debe aprender ese conocimiento: los consultados prefieren a los Awoses que tienen y conocen a Ashé. Ashé es un Orisha y se ocupa de las recetas de todos los medicamentos.

Sacrificio marcadoDos chivas, dos gallinas, dos palomas, una calabaza llena de pimienta de Guinea, una calabaza llena de pasteles de frijoles (Ajokodo) y una de agua.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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