Ofun Tempola
Ofun Otura · Ofun Tura · Ofun Bayeofun
«Dios es el que guarda las veredas del juicio y preserva el camino de sus Santos».
Rezos de Ofun Tempola
OFUN TEMPOLA BOYU OBE PONIBIO OKU KIRO NIBIDE ADIFAFUN ALAPINI, AKUKO, IGUI LANGUI, EYELE EBBO.
OFUN TEMPOLA AWO AYE AWO EPO, AGUTAN LEBO, OFUN TARIFA ADAKOY.
OFUN TO KOLA OYU BADI LONI ADAKE.
En este odu nace
- Nació: El poder de SHANGO, la inteligencia de OSHOSI y la de OYA.
- El contagio de la Lepra.
- Aquí: AZOJUANO y ELEGBA son médicos.
- Habla la cazuela de Eggun encontrada.
- Por un hermano se busca problemas.
- Por el mal olor, mataron al majá.
- Siempre se ve algo en sueños.
- Cuando el Awó va a matarle a SHANGO, se pone jobo en la boca.
- Habla el Diablito de EGUNGUN.
- Hablan los problemas en la garganta y cuerdas vocales.
- Habla el mal agradecido y la deuda con SHANGO.
- El arado se trabó con cazuela de prenda.
- Los eweses son: El Zazafrán y Ponasí.
- Aquí: BABALU AYE y NANA BURUKU fundaron su primer pueblo ARARA.
- Aquí: BABALU AYE tuvo que abandonar su tierra de origen, la Lucumí.
- Aquí: ORISHAOKO araba la tierra.
- Aquí: Se va perdiendo el ashé por Ogú.
Descripción del odu Ofun Tempola
Es un signo que se aparta con rapidez del tablero: se retira enseguida y no se mira sin dinero de por medio. Su carácter es el de un Ifá de espionaje y de traición, donde el que observa y escucha lo hace para entregar después lo que oyó.
Cuando se ve este Ifá en un atefá, la lerí de la Euré del Ifá se pone en un Joro Joro. La lerí del Ounko se cubre con hojas de bejuco Pereira (Yenyoko) (Coralillo) y después se tapa con Coralillo. Esta obra se hace para vencer los arayés, pues la hierba Pereira tiene el Poder sobre los enemigos que quieran dejarlo sin asiento se destruyan y el Awó se siente.
En este Ifá, hay que tener un agután en la casa para evitar el cambio de cabeza. Cuando se ve este Ifá, se unta epó en la boca con el Irofá antes de hablar el Ifá, para evitar la maldición de la persona lo alcance a uno. Cuando el Awó le va a matar a SHANGO, se pone Jobo en la boca para que no se le afloje el miembro. Siempre hay que hacer Paraldo, por Eggun obsesor encima.
La persona que trae este odu es mal agradecida: no cumple con aquello que promete y, cuando por fin se decide a cumplirlo, ya será demasiado tarde para ella. Con su modo de proceder provoca que la ataquen por cofradía de grupos, y de ahí que lo cataloguen como maligno.
Por la envidia se busca la destrucción del otro a cualquier precio, sin detenerse ante nada: se recurre al Ogú, al Shépe y al uso de terceras personas para conseguirlo. Se hacen enviaciones de Ogú con cazuelas de brujo, y esas enviaciones terminan volviéndose un boomerang que regresa contra quien las manda.
En este camino se confecciona un bastón, que es la representación del Diablito de Egungun.
También es un Ifá de vocaciones artísticas y, al mismo tiempo, de bochornos ocasionados por incumplimientos. En el núcleo donde la persona se desenvuelve las situaciones van de mal en peor, por la gran maldad con que se vive, por la falta de respeto en el trato cotidiano y por la enorme corrupción con la que se codea. El único que puede quitar lo malo es SHANGO.
Aquí se valoriza a personas que no merecen tales atenciones, mientras que al verdadero acreedor ni siquiera se le mira.
OLUOPOPO es el único que tiene el secreto de cómo curar a la gente. Se usa el ewé Ponasí y ewé Zazafrán. OLUOPOPO representa las epidemias contagiosas, porque es el espíritu donde se puede encubar lo bueno y lo malo, en la infancia o la vejez.
Se establecen relaciones consensuales con familiares cercanos y por esa vía se trasmiten enfermedades sexuales. Y se abandona la tierra de origen.
Dice Ifá
Debe ser más cuidadoso y ni lo bueno, ni lo malo debe decirlo a nadie. Páguele lo que le debe a SHANGO, para evitar una enfermedad. Escuche todos los consejos, porque pasará trabajos de no oírlos. No de la palabra de curar a nadie porque puede pasar un bochorno. No reciba a nadie en su casa del campo, ni dé ningún viaje durante 7 días, pues han hecho algo malo (cuando sale Osobo) Por decir lo bueno que tiene, pierde la gracia. A Ud. le dicen la Lechuza, porque es el causante de una muerte o lo va a ser. No llore por hijos, ni mucho menos por el dinero. Tiene suerte con el juego de azar, debe sacarse la lotería. Por su hermano se buscará problemas, pues nadie se lleva con él y por un favor que le haga van a disgustarse. El mal lo tiene en su propia casa y es de su confianza; todo se lo dices y es quien te echa ogú y shepe, él se verá descubierto y pasará un bochorno. Ud. tiene dotes artísticas, pero puede verse envuelto en un bochorno por incumplimientos. Ud. padece de la garganta y cuerdas vocales. Cuidado con lo que coma, pueden echarle ogú y morir. Tomar precauciones pues puede adquirir enfermedades por transmisión sexual o por contagio, tales como lepra u otros semejantes. No reniegue y maldiga a los demás; puede contagiarse por hacerle favores a alguien que está enfermo, por ser Ud. muy descuidado su cuerpo se puede llenar de granos y llagas. Encontrará su pareja en otras tierras, donde formará una familia, después de haberse separado matrimonialmente. A Ud. le dan vahídos y fenómenos raros por la acción de un éggun obsesor, debe hacer Paraldo para quitárselo de arriba.
Refranes del odu Ofun Tempola
- Cabeza hueca, cabeza seca.
- Lo que no es bueno al comienzo, no es bueno al final.
- Cuando hay cabeza, el sombrero no se lleva en la mano.
- La lengua habla más rápido que lo que la cabeza piensa.
- Dios es el que guarda las veredas del juicio y preserva el camino de sus Santos.
Eshu-Elegba del odu Ofun Tempola
No está definido.
La lepra en este odu
Ofun Tempola es el odu donde nace el contagio de la lepra, y el tratado se detiene a explicar en qué consiste esa enfermedad. Se trata de un mal infeccioso y contagioso, que no se hereda, de evolución crónica, con períodos de calma y períodos de exacerbación, y que ataca sobre todo a la piel y al sistema nervioso. Los hijos de los leprosos nacen sanos y, cuando se les separa de los padres, crecen completamente normales. Es una dolencia más frecuente entre quienes viven hacinados, entre los poco limpios, los miserables y los que habitan en condiciones defectuosas de higiene.
Su causa única es el bacilo de Hansen. Ese bacilo se presenta en las secreciones naturales del enfermo y en sus tejidos, en la sangre y en la orina, aunque resulta más fácil de hallar en el mucus nasal y en la linfa. No aparece suelto ni disperso, sino siempre reunido en masa, aglutinado por una sustancia mucosa o glerosa que se conoce con el nombre de «globi», propia y característica de la lepra. Parece probable que el bacilo entre en el organismo humano por la boca y, sobre todo, por la nariz. La enfermedad produce eflorescencia, atrofia y perturbaciones graves de la sensibilidad.
El período de incubación parece ser muy largo: en algunos casos de dos, diez y hasta veinte años o meses. La lepra puede ser cutánea o «nerviosa o trófica», y por lo general se presenta de forma mixta. Su evolución es siempre lenta y crónica, con etapas de actividad, de calma y hasta de regresión. El enfermo advierte primero máculas de los diversos tipos, luego tubérculos, atrofia de los músculos de las manos, rinitis, pérdida de la sensibilidad al dolor y a la temperatura, atrofia cutánea, reabsorción de los huesos de las extremidades, caída de las cejas, caída de los pelos, trastornos sudorales y sebáceos y gangrenas; estos últimos cuatro corresponden a la lepra cutánea.
Las máculas leprosas pueden ser hiperhémicas, pigmentarias o acrónicas. Las hiperhémicas son las más comunes y surgen en los brotes agudos de la enfermedad: pueden alcanzar varias pulgadas de diámetro en la piel, de color rosado claro, y luego se oscurecen hasta hacerse violáceas, produciendo lesiones anulares de borde levantado, lisas al principio y después cubiertas de escamas, con aspecto psoriasiforme. Las pigmentarias son con frecuencia consecutivas a las hiperhémicas y su color varía desde el pardo hasta el chocolate. Las acrónicas son de color ceniza. Todas estas lesiones tienen en común algo típico: los trastornos de la sensibilidad (anestesia o hipotesia), la abolición de la sensibilidad al calor y al frío, y la conservación de la táctil.
Los tubérculos leprosos son elevaciones hemisféricas de tamaño variable, desde el de una munición hasta un tomate, de color rojo vivo, rojo oscuro o violáceo. Aparecen en las cejas, la nariz, el mentón, las orejas y los miembros. A veces se abren al exterior y se ulceran, dejando escapar una serosidad saniosa y purulenta. Casi siempre son indoloros y le dan a la fisionomía un aspecto brutal, conocido con el nombre de «facies leonina».
El leproso presenta una hiperhidrosis muy marcada al menor esfuerzo: aun en reposo empapa sus ropas constantemente, y su piel es untuosa y grasa. En la lepra mutilante los dedos de las manos y de los pies se pueden desprender sin que el enfermo experimente el menor dolor. Las mucosas están casi siempre afectadas, con formación de costras que impiden la respiración; se ulcera el tabique nasal, aparece una secreción abundante y fétida, y la destrucción deforma el órgano, dando lugar a la nariz en telescopio o a la nariz en silla de montar. El desarrollo de tubérculos en la laringe da lugar a la voz ronca y afónica. En los ojos, la conjuntivitis, la iritis, la queratitis y las lepromas provocan la pérdida de la visión y hasta la destrucción del globo ocular.
En la «lepra nerviosa» el mal ataca los nervios periféricos. Esa neuritis puede ser causa de dolores neurálgicos intensísimos y deja secuelas imborrables: atrofias, trastornos de la sensibilidad, parálisis y perturbaciones tróficas, atrofia de los músculos, enflaquecimiento del miembro y marcha de ganso. También se modifica la expresión, con caída de los párpados y de los labios. Las arrugas y los surcos naturales desaparecen y el rostro se presenta impenetrable, por lo que se le da el nombre de «facies antonima». Los huesos de las extremidades, la mano o el pie, se acortan y deforman, quedando la extremidad reducida a un muñón informe.
El leproso puede atravesar un período de potencia exagerada, pero pronto se hace impotente por lesiones atrofiantes y destructivas del testículo. Su mentalidad es peculiar: es rebelde, irritable, hosco y fácil presa del fanatismo religioso. En los jóvenes puede haber una detención del desarrollo e infantilismo. Es una enfermedad esencialmente crónica, difícil y hasta para algunos imposible de curar: los enfermos duran diez, quince o veinte años y mueren de enfermedades intercurrentes, de tuberculosis o de manifestaciones viscerales de lepra. Reciben tratamiento de aceite de chaulmoogra en un período de uno a cuatro años, y a esa curación se le llama aparente.
Patakíes del odu Ofun Tempola
1.El majá maligno
El majá llegó al pie de un árbol y le pidió permiso para dormir allí, permiso que le fue concedido. Mientras dormía, el Sol lo cogió de lleno y el mal olor que despidió obligó a todos los animales a retirarse del lugar.
Cuando el majá despertó y bajó del árbol, todos le cayeron a palos y lo mataron por maligno.
2.El sueño del carnero (ABO) y su espionaje
En la tierra ABO GUTANLE gobernaba un Obá llamado AYABO, dueño de un hermoso Palacio donde vivía tranquilo y donde adoraba a OLUO POPO, que era su Orisha. Tenía además un esclavo de confianza, OLOGBO ERU.
ABO deseaba desde siempre el poder de AYABO. No pasaba una sola noche sin que soñara que era él quien ocupaba el trono, y se repetía que verdaderamente el Rey era él, o mejor dicho, que era él quien realmente debía serlo.
En la tierra vecina había otro Obá, llamado PANI, que le tenía envidia a AYABO y que, conociendo los deseos ocultos de ABO, se valió de él para lograr también la destrucción de AYABO. Así fue como ABO entró al servicio de AYABO, y cada día le echaba ogú y shépe dentro de su ilé.
Un día llegó al Palacio ALAPINI Awó y encontró a AYABO hecho un guiñapo y enfermo, y a OLOGBO ERU casi sin vista. ALAPINI venía acompañado de SHANGO; le hizo Osode a AYABO y le vio este Ifá, OFUN TEMPOLA. Entonces le dijo: el mal lo tienes en tu propia casa y es de tu confianza; todo lo que tú haces se lo dices a tus enemigos, y es él quien te echa ogú y shépe.
En eso venía OLUO POPO y sorprendió a ABO escuchando la conversación. Lo amarró mientras cantaba: ABO SHEMI SHEMIO ABO SHEMI SHEMIO ABO OMA KOYE KUYE KUYE SHANGO KUYE KUYE EGGUN ODARA.
Condujo entonces a ABO delante de ALAPINI Awó y de SHANGO, y le dijo a AYABO que ese al que tenía a su servicio era un espía y el que lo traicionaba. ALAPINI Awó le dijo a SHANGO que se lo comiera, pero SHANGO respondió que junto con él iban a comer todos los Eggun de todos los omofá de aquella tierra que habían muerto por causa de su ogú y su shépe.
Amarraron a ABO, y éste miraba al Cielo pidiéndole compasión a OLOFIN con los ojos. Desde arriba OLOFIN le contestó que era su preferido, pero que le había llegado su hora, y que se resignara, porque tenía que morir para que sus semejantes y los hijos de OLOFIN de esa tierra no tuvieran más penas.
A ABO se le salieron entonces dos lágrimas, que ALAPINI Awó le secó, y le dijo a AYABO que ABO se había arrepentido, pero que ya tenía que morir. Con esas lágrimas y con la virtud de su servidor más fiel, OLOGBO ERU, se haría un secreto para que nunca más la traición, el ogú y el shépe de sus enemigos llegaran hasta su persona, y así pudiera vivir feliz. Y el espíritu de ABO, aquello que no hizo en vida, como Eggun lo haría, avisándole siempre con el ala de todas las trampas que sus enemigos le prepararan.
Al asho pupúa se le pinta OFUN TEMPOLA y OSA CULEYA y se anuda en un lazo alrededor del cuello del Abo Keke. En el asho funfun se pinta OTURA NIKO con carbón. Lleva 4 ataná, una en cada esquina. Al Awó se le rompe la ropa pasado sobre la tela. El Abo se aguanta por las 4 patas y se mata, abriéndolo desde la garganta hasta el medio del pecho. Se le introduce por la herida la ropa del Awó. El Abo se envuelve en asho funfun, después de haber dado óbi, para ver si ya todo está correcto.
El Abo envuelto va colgado del Iguí, cabeza abajo, y se le ponen ahí debajo las 4 ataná. Cuando regrese al ilé, se le da el osiadié a ELEGBA y las dos adié dundun a ORUNMILA. Al tercer día, se hace Itá.
3.Diablito de EGUNGUN
En este camino ALAPINI era un adivino que tenía, por virtud de OLOFIN, un espíritu que le guardaba el sueño y le comunicaba todos los secretos. Pero OLOGBO, que era su enemigo, le tenía envidia y le preparó con un Alagugún una enviación con una cazuela, dejando a ALAPINI en un estado deplorable.
ALAPINI fue a ver a ORUNMILA, quien le vio este Ifá y le marcó ebbó, junto con darle de comer a su guía protector y dormir con un Iguí de su mismo tamaño a la cabecera de la cama. Así lo hizo, y cuando la enviación de OLOGBO llegó junto a él, tropezó con el palo y cayó al piso, perdió la virtud y se convirtió en OLOGBO. Éste, al verse descubierto, no tuvo más remedio que convertirse en esclavo y vivir en la casa, para no poder hacerle más daño a ALAPINI.
De ahí que el bastón sea la representación del Diablito de EGUNGUN, que cuida a los que se juran ASHORO EGGUN.
4.Cabeza seca, cabeza hueca
En este camino había un individuo con vocaciones artísticas que se dedicaba al canto. En una oportunidad llegó a cantar en un teatro y lo hizo muy bien, y siguió trabajando allí hasta que un día se le fue un gallo y lo chiflaron, quedándose sin trabajo. Caminando por la calle se encontró con SHANGO, que le preguntó qué le pasaba; él le explicó lo ocurrido y SHANGO le dijo que lo iba a ayudar y le dio una GRACIA.
El hombre volvió al teatro y su presentación fue un éxito, consiguiendo un jugoso contrato. Todos le preguntaban cómo era posible que cantara tan lindo y a qué se debía aquello, y él contestaba que era una virtud propia que se debía nada más a él y que, por lo tanto, no tenía nada que agradecerle a nadie. ELEGBARA lo oyó y fue a decírselo a SHANGO, quien al saberlo se disgustó y esperó no muchos días a que volviera a ocurrir lo de la vez anterior. Por la rechifla que recibió, el hombre volvió a quedarse sin trabajo.
Pero se acordó y fue de nuevo donde SHANGO, y éste se apiadó y le dijo que criara un carnerito y que, cuando estuviera bien grande, se lo diera a él, y su prosperidad sería todavía más grande. El mal agradecido regresó al teatro y volvió a triunfar por virtudes de SHANGO, pero cuando obtuvo la fortuna y la riqueza se olvidó de la deuda que tenía con SHANGO. Y con el tiempo volvió a caer en la miseria.
5.En este camino, nació el poder de SHANGO, la inteligencia de OSHOSI y la de OYA
OYA vivía en la tierra ABEBOFUN y tenía un hijo con OSHOSI, al que SHANGO consagró. El muchacho fue creciendo y OYA y OSHOSI lo fueron consagrando en distintas ceremonias junto con SHANGO. A éste le hicieron un gran secreto por la noche: al pie de Aragbá le iban entregando y haciéndole ceremonias, y cada vez que le hacían una, cantaban:
Así le venía el gran conocimiento a Awó BAYEOFUN, y le entregaron el poder de la tierra ABEBOFUN. OSHOSI le entregó todo el mando a su hijo, que empezó a gobernar muy bien: todos lo querían y hacían lo que él mandaba. OYA y OSHOSI estaban muy contentos, pero cada vez que SHANGO llegaba ya el muchacho no quería atenderlo como de costumbre. SHANGO no decía nada, aunque se iba disgustado, hasta que un día Awó DEIFA lo mandó a buscar por mandato de ORUNLA, que vivía en la tierra BAYEKUN.
Viendo Awó DEIFA que SHANGO se demoraba y que la situación en aquella tierra iba de mal en peor, porque existía una gran maldad, porque no lo respetaban y porque las cosas no le salían bien, volvió adonde estaba ORUNLA y salieron juntos. Awó DEIFA llevaba 3 pollos, tela roja, blanca y negra, un mazo de ewé, oso akikó, aragba, álamo, canutillo y ewé dundun. ORUNLA, que sabía que iba a encontrar a SHANGO, llevaba un asheré y le dijo que fuera tocando, que él cantaría para que SHANGO apareciera.
Por el camino cantaba:
SHANGO oyó esa voz en el camino por donde también él venía, dio tres vueltas de carnero y se presentó delante de ORUNLA y de Awó DEIFA, le dio MOFORIBALE y le preguntó a ORUNLA qué pasaba. ORUNLA le respondió que lo necesitaba, porque el único que podía quitar lo malo que había en la tierra de ABEBOFUN era él, a pesar de saber que se sentía disgustado. Y le explicó que todo aquello le había ocurrido porque no contaba las cosas con él; que lo único que no había consultado fue darle algo de su poder a Awó BAYEOFUN, y que no le había dado ningún poder a Awó DEIFA; y que en aquella tierra seguía la ambición de OYA, que había mandado allí todo lo malo y que quería, con su gran poder, hacerle daño a su hijo Awó DEIFA, que es su verdadero hijo, al que ella no conoce, y que es hijo de OSHOSI.
SHANGO se quedó paralizado, no le contestó nada y siguió junto a él. Por el camino le iba haciendo tres paraldos distintos a Awó DEIFA. Cuando llegaron a la tierra de Awó DEIFA, SHANGO lo cogió, hizo un omiero y lo bañó, a él y a todos los de esa tierra. Luego le dijo a ORUNMILA que juraba cumplir con él y convencer a OSHOSI de la gran maldad de OYA sobre la tierra.
SHANGO salió al camino y llegó donde estaba OSHOSI. Habló con él, OSHOSI se puso molesto, los dos se abrazaron y juraron quitarle el poder a Awó BAYEOFUN, que era el hijo preferido de OYA.
OYA estaba cocinando en una olla amalá con eyá y la harina en otra, y en cada una había puesto un ataré. Las colocó en un rincón para que, cuando vinieran SHANGO y OSHOSI, se las comieran. SHANGO, que vio ese movimiento, le echó shépe y ogú a la olla. En eso venía Awó BAYEOFUN y OYA se las dio a comer: éste cayó de espaldas y otokú.
SHANGO y OSHOSI se fueron corriendo. Cuando OYA vio aquello se sorprendió, y para no verse descubierta por OSHOSI y SHANGO, UNYO ASOMO. OSHOSI y SHANGO viraron para atrás, adonde estaba OYA, y le preguntaron por Awó BAYEOFUN. Ella les dijo que no sabía dónde estaba, pero se le había quedado un pedazo de erán malú y gungún de la lerí de Eyá, que él había vomitado. OYA salió corriendo y se desapareció, y SHANGO salió con OSHOSI para donde estaban ORUNLA y Awó DEIFA.
ORUNLA, que ya había mirado, tenía puesto en el Okpuele OFUN TEMPOLA, un Ifá con uso del Secreto de opolopo epó; embarró bien a SHANGO y a OSHOSI y les puso la corona, les dio la grasa (epó) y le dio eyelé meta a OSHOSI en su Eledá.
6.AZOJUANO, padre de ELEWA (Médicos) y la Lepra
En este camino, el padre de ELEWA, AZOJUANO, vivía en un pueblo donde ejercía de médico. Como médico reunió al pueblo y le advirtió que iba a propagarse una enfermedad por todo el lugar, y que para evitarla tenían que limpiarse con granos de todas clases. El pueblo no hizo caso, y la gente comenzó a enfermarse y a llenarse de granos y llagas.
AZOJUANO empezó entonces a curar a todas las gentes, descuidándose él mismo, hasta que se enfermó y se llenó de granos y llagas. Tuvo que irse del pueblo porque la enfermedad le avanzó demasiado, y quedó ELEWA como médico, que también lo era, atendiendo a los enfermos. Pero ELEWA no tenía el secreto para curar a la gente.
ELEWA también salió huyendo, para no contagiar a nadie, pues él mismo había enfermado de gravedad. Salió a buscar a AZOJUANO, pero NANA BURUKU, que era mujer de ELEWA, no quería que fuera, porque ELEWA no le había dicho a nadie que le había comenzado la Lepra. Al fin se lo dijo a su mujer. De ahí el porqué de que ELEWA tenga dos perros a su lado: es San Roque.
Cuando ELEWA encontró a AZOJUANO lo vio todo enfermo y se lo llevó para el pueblo. Empezó a curarlo mediante cuidos, y así fue como AZOJUANO le dijo el secreto de cómo quitar la lepra y curar a las gentes.
7.El contagio de la Lepra
En este camino, BABALU AYE Orisha, que reinaba en la tierra ARARA, es Orisha de la tierra LUKUMI y hermano legítimo de AGAYU, DADDA BAÑAÑI y SHANGO. Él mismo representa las epidemias contagiosas, porque es el espíritu donde se puede incubar lo bueno y lo malo, en la infancia o la vejez.
BABALU AYE era un hombre justo, bondadoso y a la vez sencillo, de corazón limpio y alma pura, a pesar de ser poderoso, fuerte y rico. Llevaba una vida tranquila y sosegada. Un día, ALOSI (El Diablo) fue a visitar a OLOFIN, a quien le extrañó tal visita, y ambos se pusieron a conversar. Al poco rato ALOSI le dijo a OLOFIN que él y sus discípulos reinaban en la Tierra, porque no existía un solo hombre que fuera justo a cabalidad.
OLOFIN, extrañado de esa conversación, le respondió que efectivamente se estaba viviendo en la Tierra una etapa de corrupción, pero que en ella había un hombre por el que él respondía, y que ese hombre era BABALU AYE, que era un Rey; y que lo era para que un día no lejano todos aquellos que sufrían amargamente por su estado de corrupción observaran a su elegido y, apartándose de los caminos de la maldad, cogieran el buen camino para poder vivir felices.
ALOSI le replicó: cómo ese hombre no va a ser justo, si posee todo lo que pudiera apetecer en la tierra, salud, fortuna, poder. Y añadió que quisiera OLOFIN que BABALU AYE se enfermara y perdiera su fortuna, que seguro renegaría y maldeciría igual que todos los demás hombres que viven en la Tierra. OLOFIN le contestó que estaba completamente equivocado, y que lo tentara y vería su error.
ALOSI tentó a BABALU AYE y éste perdió toda su fortuna, quedando en la peor de las miserias. Pero a pesar de eso, nunca maldijo ni renegó. Pasado el tiempo, OLOFIN le preguntó a ALOSI si veía cómo BABALU AYE estaba de limosnero y aun así no maldecía ni renegaba, y ALOSI contestó que cómo iba a renegar ni maldecir si estaba gozando de buena salud. OLOFIN le dijo nuevamente que lo tentara, y así lo hizo.
BABALU AYE se enfermó de la sangre, cubriéndosele el cuerpo de lepra, y en esas condiciones nadie se le acercaba: todo el mundo lo rechazaba. Al cabo de algún tiempo, OLOFIN se acordó de BABALU AYE y mandó a buscar a ALOSI. Cuando lo tuvo delante, le dijo que ya veía cómo BABALU AYE sufría la peor enfermedad y ni maldecía ni renegaba, y ALOSI, así caminando, volvió a preguntar cómo iba a renegar ni maldecir.
OLOFIN le respondió entonces: tú me aseguraste que no había en la Tierra nadie justo, y yo te contesté que sí existía uno justo y que era BABALU AYE; ante tu punto de vista te autoricé a que lo tentaras y vino su ruina, pero él no renegó ni maldijo. Aseguraste que era porque gozaba de excelente salud, y por segunda vez te autoricé a que lo tentaras, y tampoco renegó ni maldijo, a pesar de estar padeciendo la peor enfermedad que existe en la Tierra. Y ahora tú quieres que le quite la vida. No, ALOSI. Le devolveré a BABALU AYE su salud, duplicaré su fortuna y poder en la Tierra. TO IBAN ESHU.
Y sucedió que BABALU AYE, mucho más fuerte y poderoso que antes, sin hijos y sin familia, necesitó una mujer y fue con su hermana DADDA BAÑAÑI. Y como su lepra no se había curado completamente, la contagió. Entonces una llaga empezó a podrirle a ella el centro de la cabeza y, como tenía el pelo muy largo, se cubría la llaga con una trenza. Hasta que un día Eshu oyó uno de sus quejidos y, dirigiéndose hacia el lugar de donde salían, se encontró con DADDA BAÑAÑI, que era quien se quejaba, y le vio la llaga.
Eshu fue entonces a buscar a AGAYU, el hermano mayor de DADDA BAÑAÑI, y le contó lo que había visto en la cabeza de su hermana. Al interrogarla AGAYU y saber por ella misma lo sucedido, se entrevistó con BABALU AYE y le pidió explicaciones. Éste no negó nada, pero como AGAYU era el Rey de aquellas tierras, BABALU AYE tuvo que abandonar su tierra de origen, la LUKUMI.
Después de mucho caminar llegó a la orilla de un hermoso y caudaloso río, donde se detuvo a mitigar su sed y a descansar, y le puso por nombre ARARA. Así se llama aquel río y aquella tierra hasta hoy en día. Allí perdió la forma de hablar de los lukumíes, obteniéndose con el tiempo allí pasado un lenguaje distinto al de su pueblo de origen.
Vivió solo hasta que un día apareció una mujer, a la que vio cuando acababa de bañarse en el río. BABALU AYE le preguntó quién era, y ella le contestó: Yo soy NANA BURUKU, de tierra TAKUA, y he llegado hasta aquí porque me acabo de separar de OGGUN, mi marido, por un disgusto habido entre nosotros. Allí, juntos, BABALU AYE y NANA BURUKU fundaron su primer pueblo.
8.El labrador y la cazuela encontrada y robada
En este camino había un hombre que trabajaba la tierra. Una vez, estando en su labor, se cayó, y cuando se levantó lo hizo con la acción del fenómeno. Al día siguiente, mientras araba, el arado tropezó con una cosa. Él se molestó y dijo que aquello debía haber sido una botija de dinero y no esa basura. Al momento, lo que había encontrado le habló y le dijo: llévame contigo. Cuando llegó a la casa, aquello que había encontrado empezó a pedirle, y él a darle lo que le pedía. Por tal motivo el hombre obtuvo una gracia al hablar, y las cosas que hacía eran incalculables, a tal extremo que todo el pueblo iba adonde él estaba.
Esa circunstancia le creó enemigos, que lo empezaron a velar. Compraron una cazuela igual a la de él y le comenzaron a poner cosas, y cuando creyeron que ya estaba confeccionada igual que la del hombre, le robaron la que él se había encontrado.
Pasados los días, el labrador hacía sus cosas, pero no le salían como antes ni daban el mismo resultado. Entonces se fijó en que aquella cazuela tenía un pedacito saltado y comprendió que no era la suya; se puso en vela y cogió al ladrón. Y fue perdiendo ashé, donde tuvo que hacer y comer manteca de corojo.
9.ORISHAOKO y el arado trabado
A ORISHAOKO se le trabó el arado y, por mucho que los bueyes halaron, no pudieron moverlo. Y era que el arado se había trabado con un muerto que allí estaba.
10.El rompimiento de los pactos y la falsedad son condenados
La ética YORUBA dice que «el rompimiento de los pactos y la falsedad son condenados». Al que rompe un pacto no solo se le considera indigno, sino también maldito; y de aquel que es dado a la falsedad se cree que no puede prosperar ultimadamente. Sobre este tema hay varios refranes, de los que se citan solo algunos a modo de ilustración.
El que rompe el pacto, desaparecerá con la tierra (será arrastrado por la tierra)
La adoración y el sacrificio de ambos, el mentiroso y el que rompe los pactos, jamás son aceptables, mientras que los de aquellos con buen carácter son siempre bien aceptados.
El mentiroso tira la nuez de kolá, no es propicia
El que rompe pactos tira la nuez de kolá, de mal presagio;
Los de buen carácter tiran la nuez de kolá
Es sencillamente propicia.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
↑Sigue estudiando
Los 16 odù de la familia de Ofun
Ofun Bara (Ofun Obara) · Ofun Bile (Ofun Irete) · Ofun Biroso (Ofun Iroso) · Ofun Di (Ofun Odi) · Ofun Funda (Ofun Ogunda) · Ofun Funi (Ofun Ojuani) · Ofun Gando (Ofun Iwori) · Ofun Kamala (Ofun Ika) · Ofun Kanan (Ofun Okana) · Ofun Meji (Oragun) · Ofun Nagbe (Ofun Ogbe) · Ofun Sa (Ofun Osa) · Ofun She (Ofun Oshe) · Ofun Trupon (Ofun Otrupo) · Ofun Yeku (Ofun Oyekun)
