Ogunda Kete (Ogunda Irete)

Odu de Ifá · Familia de Ogunda

Ogunda Kete

Ogunda Irete

«El que confía a otro su secreto, se hace su esclavo».
I I · I I · I II · II I
Palabra sagrada

Rezo de Ogunda Kete

Rezo

OGUNDA KETE KUNIGUI AWO ORI ERA AKANARIGBO AWO ORA ASHI TENTERE AWO OUN METATA NI SHONA IKU IFA ORUNMILA.

Canto del signo

Súyere de Ogunda Kete

Súyere

ALADO FUNI ONI LENI APUEPUE.

Fundamento

En este odu nace

  • Que las mujeres hijas de Elegba tengan una cadera más alta que la otra.
  • Darle cerdo a Ogún.
  • Darle pavoreal -Agbeyami- a Oshún.
  • La ceremonia del Fifeto.
  • El secreto de Zomadomu.
  • La ceremonia de sellar del ano (oriolo).
  • La separación religiosa.
  • La sodomía.
  • La división de la iglesia ortodoxa y la iglesia católica.
La voz del signo

Aquí habla

  • Hablan las leyes morales que rigen la vida del ser humano.
  • Habla el poder de Orí.
  • Orúnmila se quedó ciego y Ogún ennegreció el Cielo.
  • Habla la tierra colorada y la tierra negra.
  • No se cree en los Babalawos.
  • Habla la mariposa tipo bruja.
  • Habla de poca firmeza de carácter.
  • Habla de mujeres que crean problemas con hechicería.
  • Ogún era el barbero de Olofin.
  • Se deja lo bueno por lo malo.
  • Habla de amarre entre marido y mujer, entre afeminados y lesbianas.
  • Fue donde encontraron a Ogún rogándose la cabeza.
  • Ogún y Oshosi andaban juntos.
Naturaleza del signo

Descripción del odu Ogunda Kete

Ogunda Kete ocupa el número ciento cuarenta y nueve dentro del Orden Señorial de Ifá. Es un Ifá de bochorno, porque en él toman la palabra las leyes morales que gobiernan la vida de los seres humanos. Por eso el Awó de este signo, y también la persona con Ikofafun o Awafakan que lo tenga, está obligado a cuidar su conducta diaria frente a sus semejantes, y a estar atento igualmente a la conducta que sus semejantes tengan con él.

Por este Ifá hay que vigilar a los muchachos y a los niños, acompañando su trayectoria de vida para que no se desvíen en el terreno de la moral. El Awó de este odu debe atender mucho al muerto, a Egun.

Quien tenga este signo no puede levantarle la mano a nadie: ese gesto le puede acarrear problemas muy grandes y hasta verse envuelto con la justicia. También se habla aquí de robo, hecho por el cual lo pueden meter preso. Además hay que tener mucho cuidado con la bebida.

El signo advierte que se ande con precaución junto al Awó de este odu, porque le pueden robar la suerte. En mujer, este odu describe a la que vive con su marido y que, estando enferma, fue ayudada por usted, y de su propia casa salió la unión de ella con ese hombre. También señala que a la mujer la operan del interior a causa de un embarazo y por eso no puede tener hijos.

Aquí las mujeres tienen que lavarse sus partes genitales con hierbas: güiro amargo, romerillo y miel de abejas, para combatir la frigidez. Además ponerle a Elegba un sombrerito de guano, una maceta de madera y tres clavos de cabeza cuadrada.

Este Ifá marca que la persona vive o vivió en un lugar donde había matas en el patio, y una de ellas era de coco, que se secó. Habla también de desbarate de la casa y de todo lo que le pertenece, por lo que debe hacer Ebó para limpiar.

No se puede regalar ni prestar sombrero. Hay que cuidarse el pelo, porque ese es el orgullo de la persona, y tampoco se regalan ni se prestan las ropas. Aquí se tiene la pintura de un Egun que se vio en una copa. No se pueden tener en la casa animales que tengan corona.

La persona tiene tres enemigos que hacen todo lo posible por hacerle daño, y sus enemigos más fuertes son mujeres; por eso debe usar gorras blancas. Aquí habla el poder de Orí, por lo que se le dan dos perros recién nacidos a su cabeza.

Cuando este Ifá viene foré, se refresca a Orúnmila con flor de romerillo -ewé shungunu shanwe- y güira; además se le dan dos gallinas negras a Orúnmila y con ese omiero se baña a la persona. Aquí se manda a criar palomas, para que según vayan multiplicándose así se prospere; si es hombre, para que así lo busquen las mujeres, y si es mujer, para que así la busquen los hombres.

Al Iyefá de Ogunda Kete no puede faltarle polvo de caracoles de igbín y palo granadillo. El Awó de este odu le pone un pedazo de palo Iroko a cada mano de su Ifá. El Osanyin que se monta por este signo debe llevar 7 adanes y hueso de la cabeza de un venado; va montado en un cráneo de venado, con ratas y demás secretos, dentro de una cazuela que se coloca en un hueco.

En este Ifá habla la mariposa tipo bruja, la que busca la luz por la noche. Se dice que por medio de esos insectos se reciben las acciones malignas de los hechiceros, que las preparan para dejar a la persona atontada, inválida o muerta. El signo señala poca firmeza de carácter, y habla de mujeres que crean problemas tan grandes que llegan hasta el punto de la locura. Aquí está Lenu sere: la lengua y la boca que hablan atravesadas por un alfiler.

Aquí nació la ceremonia del Fifeto, que se hace al terminar la matanza de Osha. Esa ceremonia se realiza en homenaje a la hija de Olokun, Tose, y por el respeto debido a su padre, desde que Ogún la decapitó. En este Ifá nació también la sodomía.

Por este Ifá, Ogún era barbero de Olofin, pero abandonó a Olofin para irse a trabajar al monte con Egun -quimbisa-, por estimar que eso le sería de más utilidad. Olofin lo maldijo. De ahí nació la separación religiosa, y aquí se deja lo bueno por la prenda de Palo o quimbisa.

La persona de este signo es obstinada y testaruda: no analiza los fracasos anteriores ni los de sus semejantes, y vuelve a repetir las mismas acciones. Si la madre es difunta, hay que hacerle misa en la Iglesia, y si está viva hay que atenderla, porque está enferma y se puede morir.

El Awó de Ogunda Kete tiene que cuidar mucho la puerta de su casa, porque siempre le están echando hechicería para perjudicarlo. Hay que cuidarse de tragedias por celos o por cosas que usted le haya quitado a otro, como la mujer o el dinero, y ahí puede haber muerto. En este Ifá se manda a vivir honrada y decentemente para no tener tragedias ni chismes. Por este signo se manda a comer sin sal.

Se padece de los riñones o de problemas renales, del corazón y de artrosis. También habla la garganta, el cuello del útero y el estómago.

En este Ifá Ogún y Oshosi andaban juntos. El signo describe que la mujer puede tener dos maridos en la misma casa, y habla de viaje. Aquí fue donde no se consideraron a los Babalawos: son tres Babalawos que pueden perder la cabeza por porfiados y por no respetar a los mayores ni a otros Babalawos.

Ifá Kaferefun: Obatalá, Ogún, Orúnmila y la Madre.

Cuando sale este Ifá en Itá de awafakan o ikofafun, se le da omiero del sucio o rezado para que la persona se bañe con el mismo. También se lavan los adelé con flores de romerillo y güira cimarrona, dándole después 1 gallo a los guerreros y 2 gallinas a Orúnmila.

Al Awó Ogunda Kete se le prohíbe tener dos mujeres en el mismo pueblo o barrio, pues esa es su perdición.

El Awó de este odu debe tener al lado de su Ifá dos cocos pintados mitad rojo y mitad blanco, que simbolizan a Asheda y a Akorda. El coco que simboliza a Asheda lleva un gorro de cuatro colores: blanco, rojo, amarillo y azul, y la faja de ese gorro va forrada de cuentas de Orúnmila y Obatalá. El coco que simboliza a Akorda lleva un sombrero de yarey, cuya faja lleva cuentas de todos los santos y del que cuelgan en el ala 16 trenzas de cuentas de Obatalá, de cuya parte inicial pende un realito de plata. El Awó Ogunda Kete tiene que coger kuakuanardo con chiva señorita y pone a comer a Obatalá junto con Orúnmila; el Itá se hace con la mano chica, y debe pelarse también.

Por este Ifá, cuando se le da la entrada a Orúnmila, se lava con omiero de hierba romerillo y güira cimarrona. Y cuando el Awó le da chiva parida a su Ifá, al momento de sacrificarla se le echa Iyefá rezado con su Odu.

Cuando este Odu sale en Atefá, el padrino puede tener problemas de arruinarse o verse en la miseria, por lo que deberá hacer la obra que se detalla en el primer patakí de este signo.

El Awó Ogunda Kete tiene que cuidar su piel, porque la tiene demasiado fina y puede presentar problemas de quemaduras, erupciones y afecciones parecidas, ya que en este odu fue donde Obatalá le quitó la piel a la liebre por haber revelado los secretos.

Este es un Ifá de traición, malagradecimiento, derramamiento de sangre y de ambición sin límite. El individuo, para alcanzar su objetivo, no vacila en llegar a cometer todas las bajezas imaginables, sin creer en padre, hermanos ni hijos.

En este Ifá se explica por qué los homosexuales tienen un gran poder de asimilación de los secretos de la religión, pero todas sus consagraciones son, más tarde o más temprano, arayé para ellos mismos. El signo describe que si por razones ajenas a la voluntad del Awó este le hace Ifá a un homosexual (adodi), o si en caso necesario Ifá así lo manda, se realiza el gran juramento del sellamiento del ano, tal como se describe en el camino de este Odu de Ifá.

Trabajos del signo

Relación de obras del odu Ogunda Kete

Secreto del Odu: baño después de Untefá

Al Awó Ogunda-Kete con el jabón que se preparó para Untefá, se bañará tres días después que termine la ceremonia de hacer Ifá.

El tratado recoge además otras obras de este odu que llevan sacrificio de animales, rogaciones, paraldos, Inshe-Osanyin y cargas rituales. Por su naturaleza no se publican en esta página y corresponden únicamente al trabajo directo del Babalawo.

El mensaje del odu

Dice Ifá en Ogunda Kete

  • Aquí fue donde se encontraron a Ogún rogándose la cabeza, por lo que usted debe darle de comer a su cabeza.
  • Usted tiene tres enemigos que hacen todo lo posible por causarle daño; prepárese para que se defienda; si usted se prepara verá el fin de sus enemigos.
  • Páguele a Oshún; tenga cuidado, no vaya a haber sangre.
  • Dele de comer a Elegba.
  • Su Ángel de la Guarda está peleado con usted.
  • Ellos dicen que usted ni es ni puede hacer lo que ellos hacen; usted tiene personas allegadas que tampoco lo quieren considerar, pero usted ha de vencer a todos ellos poco a poco.
  • Usted ha soñado con su madre y ella está llorando por usted.
  • Usted es hijo de Obatalá y casi toda la familia también.
  • A usted le han dado un Osanyin, pero usted no está muy contento con él; no lo vaya a botar.
  • Mándele a hacer una misa si su madre es muerta, y si no lo es, mire a ver qué quiere ella con usted.
  • Usted tiene un amigo que lo quiere matar; no se asuste, que ellos se han de morir primero que usted.
  • Su corazón está oprimido; Obatalá lo persigue.
  • A su casa ha de entrar una mariposa: no la mate ni la bote.
  • Usted piensa hacer una cosa, pero antes debe hacer Ebó para que se le dé.
  • Dele de comer a su cabeza un pescado fresco.
  • Tenga cuidado con la justicia en estos días.
  • Usted tendrá que andar con sombrero y no se lo puede prestar a nadie.
  • No use armas encima, porque han de venir a buscarlo para una averiguación; no vaya, porque va a originarse una tragedia y le darán con un hierro.
  • No le haga jaranas a nadie.
  • A usted le gusta tener dos mujeres; no sea porfiado para que no se pierda.
  • Usted tiene una cicatriz en el cuerpo.
  • Tiene que recibir a Orúnmila si quiere mejorar su suerte.
  • Usted no es de aquí; en su camino hay una tragedia y pérdida y muchos chismes.
  • Ustedes son diez hermanos: siete son del mismo padre y tres de otro. Por lo general tres se mueren y siete se quedan vivos, y todos son hijos de Obatalá.
  • Usted tiene poca firmeza de carácter.
  • Usted tiene que tener cuidado con las personas no definidas de sexo, no sea que lo puedan considerar igual que ellos.
  • Usted no debe alejarse de Orúnmila para ir al palero: el brujo lo atrasa. Hay que tener cuidado con amarre de mujeres.
  • Usted tiene que analizar los fracasos que ha tenido para que no vuelva a caer en ellos, ya que usted es una persona obstinada y caprichosa.
  • Usted tiene que revisar siempre la puerta de su casa, porque ahí le echan brujería.
  • Usted tiene que tener cuidado con tragedias por celos o por una cosa que usted le ha quitado a otra persona.
  • Tiene que cuidarse mucho de incomodarse, para que no le afecte el corazón.
  • Cuídese los riñones y los huesos por un problema de artritis.
  • Usted tiene que tener cuidado con su pelo, ya que ese es su orgullo; no preste su ropa para que no se atrase.
  • Usted no puede tener animales que tengan corona.
  • Póngale a su Elegba tres clavos de cabeza cuadrada y una maceta de madera de ácana o jiquí.
  • Usted tiene que darle de comer a la tierra y a Olofin.
  • Usted debe criar dos palomas para que, según ellas fomenten la cría, así sea su prosperidad.
  • A usted lo va a visitar Babalú Ayé; limpie la casa con un pollo y a todos en la misma y déselo a Ogún.
  • Usted debe darle un pavo real a Oshún.
Sabiduría del signo

Refranes de Ogunda Kete

  • El que imita fracasa.
  • El que confía a otro su secreto, se hace su esclavo.
  • Amigo íntimo, enemigo íntimo.
  • La discreción es lo de más valor de un hombre.
  • Iroko y quita maldición (ayo), será el estado contemplativo de la vejez sin conocer el mal.
Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Ogunda Kete

  • Eshu Aletán.
  • Eshu Ibanla.

El tratado recoge además las cargas de estos Eshu, que por tratarse de secretos rituales no se publican en esta página.

Las historias del signo

Patakíes del odu Ogunda Kete

1.Donde el padrino de Ogunda Kete puede llegar a la miseria

OGUNDA BOTETE ADIFAFUN AWO ORIBAYE IROPO OLOKO AGADA AGBA ALAWO ORI EBO NIKI OBA ERI INLE IROKO UMBO IRE EGUN MASO FUN ELE EWE AYO GBOGBO IGBA TIGBUDE ODI IROKO OSHALE NIGBA OWODOKE INTORI OKUE ERI IGI ABAMINI WEWE AWO OWUNKO ODO SHE LERI OWA AWO OLUWERE ORUN LODAFUN BABA OSAGRIÑAN KAFEREFUN ELEGBA Y ORUNMILA.

En la tierra Awa Eri, que era la tierra de Iroko y de Ewe Ayo, vivía Awó Oribaye, hijo del odu Ogunda Kete. Él había hecho pacto con Iroko y con Ewe Ayo para que ambos lo cuidaran y le quitaran todo el mal que le viniera encima mientras viviera. En esa misma tierra vivía Oluwere Orun, la sombra de Egun que acompaña a Agayú, retirado al pie del Iroko y apartado de la gente.

La gente de aquella tierra decía que Awó Oribaye era muy raro, porque hacía las cosas donde nadie las veía, y todos querían averiguar cómo trabajaba, pues sostenían que algo oculto tenía que guiarlo, ya que él no trabajaba como los demás Awoses.

Al verse vigilado, Awó Oribaye se molestó y empezó a echar maldiciones sobre la gente de aquella tierra, diciendo:

«ODOGUN OFOFO IÑA SHEKUE BURUKU OMO ILE OWA ERI»

Desde entonces todos comenzaron a enfermarse y los hijos de Obatalá empezaron a perder la suerte. Oluwere Orun se retiró del lado de Awó Oribaye, y este empezó a ponerse pobre; aquella tierra cayó en la miseria y todo el mundo se enfermó.

Elegba, que veía aquello y estaba muy preocupado por los hijos de Obatalá, se puso en camino hacia la casa de Oshagriñan para ponerlo al tanto de todo lo que estaba sucediendo en la tierra Awa Eri y de lo que pasaba con sus hijos. Cuando Oshagriñan llegó con Elegba, encontraron a Awó Oribaye sin saber qué hacer en aquella tierra, y a todos los hijos de Obatalá enfermos.

Oshagriñan le hizo Osode a Awó Oribaye y le vio Ogunda Botete. Le dijo que lo que pasaba era que la sombra de Oluwere Orun se había ido de su lado, y que por eso le ocurría todo aquello. Le hizo Ebó y le dijo: vamos al pie del Iroko, donde vive Oluwere Orun, y lo llamaremos para que siempre te acompañe.

Salieron, y cuando llegaron eran las doce de la noche. Awó Orinikun estaba conversando con Oluwere Orun al pie de la mata de Iroko. Oshagriñan cogió hierba Iroko y se la puso en la cabeza a Elegba, le dio Obi Omi Tutu, le puso un gorro de colores muy lindo y le dijo: esto es para que puedas ayudarme a levantar esta tierra. Después cogió el gallo y se puso a llamar a Oluwere Orun con este rezo:

IROKO OUWERE OSHAGRIÑAN IGI OGADIFAN AGAYU IFA EKU MAYELE OGBA LERI OMA OSHE IGBO IROKO UMBO ORI IRE AWO ORIBAYE EBONIKE ORI BOTETE ORI IRE.

Oshagriñan cogió la raíz del poniente y la del naciente y las puso con todo lo que llevaba el Ebó, y empezó a llamar a Oluwere Orun y a todos los muertos, a gbogbo Egun, mientras le daba el gallo y cantaba:

«ERO OMI IROKO ONIFA IROKO MASOFUN ELE IGI ORUN IGBOYE IROKO EGUN MAYAWA»

La sombra de Oluwere Orun bajó de nuevo, y Oshagriñan le rogó la cabeza a Awó Oribaye con el secreto de Iroko. Este se puso bien enseguida. Entonces Oshagriñan cogió la cabeza del gallo y, con lo que quedaba de la rogación de cabeza, mucho ashé y 16 pimientas de guinea, le hizo un Inshe-Osanyin y le dijo: esto lo metes dentro de tu almohada para que siempre te comuniques con Oluwere Orun.

Como era tanta la maldición que había en aquella tierra, Oshagriñan se puso muy molesto y bravo. Elegba le dio hierba quita maldición, ewé ayo, para que se bañara, y cogió bledo blanco, ewé tete-nifá, que Oshagriñan se puso en la cabeza; se dio dos palomas blancas y se calmó.

Después cogió hojas de Iroko y le dijo a Awó Oribaye: envuelve tu Ifá en esto, y cuando esté seco lo cocinas con hojas de peonía, ewereyeye, y le das de tomar a todos los de tu tierra para que se curen. Así lo hizo Awó Oribaye, y todos comenzaron a mejorar y a considerarlo, porque gracias a Elegba y a Oshagriñan la sombra de Oluwere Orun había vuelto a su lado.

Antes de irse, Oshagriñan le dijo a Elegba que tenían que hacerse un gran secreto para que ninguno de los enemigos de aquella tierra los siguiera. Se encueraron delante de Ifá, cogieron una paloma, se limpiaron con ella y se la dieron a la tierra, a Inle Oguere, mientras cantaban:

EYE EYELE INLE ASHEO, IRE AWO IRE, EYE EYELE INLE ASHEO.

Enterraron la paloma con jutía y pescado ahumado, maíz tostado, muchos granos, aguardiente, miel de abejas, manteca de corojo y cascarilla. Todos los enemigos se murieron; así salieron limpios Elegba y Oshagriñan, y la tierra Awa Eri quedó libre de todos los arayé y cubierta por la sombra de Oluwere Orun.

EbóGallo, 3 palomas, pollito chiquito, tela blanca, jengibre, mucho ashé, muchas hierbas de Ifá, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, pan, olelé, aguardiente, miel de abejas, coco, velas, mucho dinero.
Nota ritualEste Ifá es problemático para el padrino y lo puede arruinar o llevar a la miseria. Cuando sale en Untefá, el padrino se limpia encuero delante de su Ifá con una paloma y se le da a la tierra; se da a la cabeza 2 palomas blancas con bastante hierba de bledo blanco (ewé tete-nifá) en la cabeza, después a la hora de comer Orúnmila se da 2 gallinas en la cabeza directo sobre su Ifá.
Súyere para darse las gallinas de la cabeza a su Ifá: ADIE MANYA ORI TEUN ADIE MANYA ORI TEUN ADELE NIFA MANYA ILEO ADIE MANYA ORI TEUN.
NotaCon el gallo se va al pie de una mata de Iroko con: jutía y pescado ahumado, ekó, pan, jengibre, ají picante y pimienta de guinea. A las doce de la noche se saca la raíz de Iroko del naciente y del poniente, llamando a Oshagriñan Aluwere Orun, que es una sombra de Egun que acompaña a Agayú, y esto se hace con este rezo: IROKO OLOWERE ORUN OSAGRIÑAN IGI AGADIFAN AGAYU IFA EGUN MAYELE OWA ORI OMA OSHA IGBO IROKO UMBO ORI IRE EBO NIKE ORIBO TETE ORI LAYE. Entonces se le da el gallo llamando a Egun y se canta: “ERO NI IROKO ONI IFA IROKO MASOFUN ELEIGI ORUN IGBOYE”. Y con los ingredientes y la raíz de Iroko, rogación de cabeza, cubriéndose la cabeza con hoja de Iroko. Con la raíz de Iroko y la cabeza del gallo, 16 pimientas de guinea, ero, obi, kolá, osun naború, obi motiwao, hilo blanco y negro, se hace un Inshe-Osanyin que vive dentro de la almohada.

2.El barbero de Olofin

En este camino, en la tierra Ikoke, vivía un hombre llamado Ogunda Kete que era barbero de oficio y estaba encargado de realizar los oficios en todas las iniciaciones de aquella tierra. Pero le tenían mucha envidia, y por eso los demás personajes del lugar lo trabajaban con furia, hasta el punto de que él decidió marcharse.

Cuando Olofin se enteró, no quiso pelarse, porque tenía un lunar secreto en agogorí, en el medio de la cabeza, y no quería que nadie se lo viera. Solamente Ogunda Kete se lo había visto, y nunca había hablado de ello.

Después de que Ogunda Kete se fue, ya no se hicieron más consagraciones y la tierra empezó a enfermar. Tuvieron que reunirse con Olofin y no quedó más remedio que llamar a Ogunda Kete e instalarlo para siempre en la barbería de Ifá, que era el puesto de confianza que Olofin había situado. Y así ha sido desde entonces en todas las consagraciones de Ifá.

EbóAkukó, eyelé meji, una tijera, una navaja, ashó fun fun, atitán ilé, itaná meyo, ekú, ejá, awadó, epó, orí, efún, otá, ekó, opolopo owó.

3.La daga enjoyada

En este camino, en la tierra Takua, había un Rey que gobernaba aquellos dominios y tenía un hijo único, al cual quería formar para que con el tiempo pudiera asumir el mando de todos los territorios bajo su reinado.

Pasó el tiempo y el príncipe fue creciendo hasta hacerse un hombre. El Rey le regaló, en prueba de cariño, una daga que tenía toda la empuñadura y la funda cubiertas de piedras preciosas: no era solo un tributo de jerarquía, sino una verdadera obra de arte de joyería. Además le entregó la mitad de sus dominios para que fuera gobernándolos.

Pero el príncipe, al verse con tanto poder y siendo por naturaleza un hombre ambicioso, ideó la forma de eliminar al padre y quedarse él como dueño y señor de todos esos grandes territorios. Para ello formó a su ejército y fue a visitar al padre. Cuando se acercaba, le notificaron al Rey que llegaba su hijo el príncipe.

El Rey montó en su caballo con su séquito para recibirlo y hacerle los honores correspondientes. Después de los saludos de rigor salieron juntos de recorrido, y como el Rey iba delante y de espaldas, el ambicioso príncipe aprovechó ese momento para hundirle la daga en la espalda a su padre, llevando así a vías de hecho los planes que en su mente había fraguado, movido por su desmedido afán de grandeza y poder. To Iban Eshu.

EbóAkukó, eyelé, malaguidi okuni meji, inso ishin, 1 obe o daga, ewés: salvadera, vencedor, vence batalla, abre camino, ewé ayo, shewerekuekue, gbogbo igí, ashó pupua, atitán ilé, atitán elese, atitán nigbe, ade, gbogbo ileké, ekú, ejá, awadó, epó, oñí, otí, obi, opolopo owó.
NotaHay que ser muy vigilante de los instintos de grandeza de la descendencia, lo mismo que de los hijos de la religión.

4.La enfermedad de Obatalá

OGUNDA KETE BABA ORUN ARE LERI ELESE IGI ELEGBA LOMGO SHOMSHON ORUNMILA OFETILE BABA OSODE EWE OGUN OGUNDA KETE INSHE LERI AWO LA KUISHARA ELESE IGI GILA IYEFA ISHE MERIN LOYE ILE BABA ADIFAFUN OBA LOFUN KAFEREFUN ORUNMILA ADIFAFUN IGI.

En este camino, la soberbia había enfermado a Baba Lofun. No tenía paradero fijo y su cabeza estaba enferma. Un día Orúnmila pasó y lo vio recostado a una mata de ayua, igí elegun, casi privado del dolor. Orúnmila se le acercó y Baba Lofun lo saludó: Iboru, Iboya, Ibosheshe. ¿Qué te pasa?, le preguntó Orúnmila. Estoy enfermo, respondió Baba Lofun.

Entonces Orúnmila le hizo Osode y le vio este Ifá, Ogunda Kete, y le dijo: coge 16 hojas de ayua, con ellas te restriegas la cabeza y te darás dos palomas blancas a tu cabeza. Orúnmila le rogó la cabeza con obi y con todo, le preparó un Iyefá que debía soplarlo en merin laye, y así Obá Lofun volvió a recuperar su salud.

EbóEyelé meji, hojas de ayua, hojas de güira, orí, ekú, ejá, awadó, opolopo owó.
NotaSe coloca la sopera de Obatalá al pie de una mata de ayua, se arrodilla a la persona, se le da obi omi tutu y se le restriega la cabeza con 16 hojas de ayua. Luego se le dan dos eyelé que caigan el eye de su cabeza a Obatalá. Al final se coge la sopera y se coloca al pie de una mata de güira, se le da el obi omi tutu y se dejan en el lugar las eyelé para que se pudran. Se lleva a Obatalá para la casa y se deja hasta el otro día, que se recoge la sangre y se deja secar; con iyefá se hace polvo, junto a los huesos de la eyelé; con esa mezcla se atefá y se sopla para fuera de la casa.
SUYERE: TEMISHE LERI, TEMISHE KUISHARA.

5.El que apunta banquea

En este camino, Agbani, que era Ogunda Kete, quiso ser rico y tener posición. Había escuchado que en el pueblo de inle Adodi Egun había muchísimas monedas, y allí quiso llegar para hacerse rico.

Antes de ir decidió visitar a Orúnmila, quien le hizo Osode y le vio este Ifá, Ogunda Kete, que era su Odu. Le marcó Ebó y le advirtió que solo Osanyin podía acompañarlo en aquella misión.

Con él salió para inle Adodi Egun. Al llegar, los pobladores habían salido. Osanyin se dirigió a una casa, dijo unas palabras y la puerta se abrió. Entraron y descubrieron muchos tesoros que comenzaron a recoger. Agbani vio una mata de Iroko con ekru y se puso a comer tanto que se le hinchó el vientre. Osanyin ya había salido con parte del tesoro; Agbani, repleto, no pudo salir por la puerta, y obligado a quedarse se cubrió con unos palos que allí había.

Los pobladores de Egun Adodi llegaron con la puesta del sol. El Egun Adodi que hacía de mujer le dijo a su marido: voy a cocinar, enciéndeme los palos y encima coloca el caldero. Al poco rato el Egun Adodi hembra recriminó al macho: ¡qué torpe eres, has botado el caldero! Volvieron a poner el caldero al fuego. Al rato Agbani se pedó. ¿Qué es eso?, preguntaron los Egun Adodi. Y cuando el caldero empezó a hervir, Agbani lo tiró con el pie. Entonces lo descubrieron y lo hicieron salir de su escondite. ¿Cómo has podido hacer eso?, le preguntaron, y Agbani les respondió que era un pedo. Los Egun Adodi le pidieron que les enseñara cómo se hacía aquello. Agbani les dio una demostración, diciéndoles: solo viento.

Los Egun Adodi le dijeron entonces: nosotros comemos por la boca, ¿puedes tú hacer que comamos a tu manera? Él les contestó que para eso iba a abrirles un camino, y que cuando estuviera abierto ese camino se dormirían de gusto.

Uno de ellos dijo: házmelo a mí. Túmbate en el suelo boca abajo, le indicó Agbani, y tuvo con él relación por detrás, y el Egun Adodi se quedó dormido de gusto. Los otros Egun Adodi se fueron alineando en el camino, vieron extasiado al primero y exclamaron: ¡házmelo a mí!

Cuando ya había tenido relaciones sexuales con dieciséis, les dijo a los restantes: voy a hacérselo a todos los que quieran, pero debo ir al monte a hacerme una rogación, y para la ceremonia necesito dinero, ropa y que toquen tambor.

Cuando llegó al monte trató de escapar, pero los Egun Adodi lo descubrieron y comenzaron a perseguirlo. Muy seguido de cerca, llegó a casa de ekútele femenina, la rata, que era Oluo Osanyin, y le pidió un lugar para esconderse. Como a ti te gusta tanto el trato con los agujeros, le dijo la rata, métete en esto. Agbani se introdujo en el agujero, pero los tarros quedaron afuera; la rata cogió cascarilla y con ella frotó los tarros de Agbani.

Cuando llegaron los Egun Adodi, sin tomar resuello preguntaron por Agbani, y la rata respondió: no lo he visto, vamos a preguntarle a la cazuela de Osanyin. Los Egun Adodi preguntaron: ¿dónde está eso? La rata señaló los cuernos y dijo: aquí. Coge un tarro y pregúntale, que yo cogeré el otro y le preguntaré. Así hicieron, y Ogunda Kete, desde el agujero, respondió con este canto:

«WELE WELE EGUN NI OFA LERI OGUNDA KETE.»

Pero este no es Agbani, Ogunda Kete es Osanyin, exclamaron los Adodi, y la rata se apresuró a responder: ya ven cómo Agbani no está aquí, está en otra tierra.

Los Egun Adodi regresaron a sus casas. Agbani salió del agujero, donde la rata lo esperaba a la salida para decirle: págame. Ogunda Kete lo invitó a ir a su casa y allí le pagó con comida y dinero.

La rata se le dio a conocer como Osanyin y, por encomienda de Orúnmila, le ordenó abandonar el arte de usar el ano para hacer el amor, pues tal acto le restaba ashé y poder. Ogunda Kete, que era Agbani, tuvo que dejar ese arte para estabilizar su vida y su poder sobre la Tierra.

6.El niño deforme

OGUNDA KETE AKABA OBA DAHOMEY OMODE ZOMADOMU E IYE OSA ADAYELUN LODAFUN AZOWAO KAFEREFUN ORUNMILA ENI DAHOMEY.
SUYERE: “EDOGBO WELEYELOSO OGUNDA KETE BEMESI BOWA”

En los tiempos del Rey Akaba, de la tierra Dahomey, vivían seres pequeños liderados por un diminuto ser llamado Zomadonu. Ellos habitaban en la laguna. Aquel ser diminuto era un niño deforme, de gruesa cabeza y ojos enormes, pero con una inteligencia privilegiada, sobrenatural, inclinada a la maldad sobremanera. Era hijo de Nuande y del propio Rey Akaba.

El padre lo arrojó a la laguna al verlo tan horrible, sin saber que la deforme criatura era hijo de Vodun Da Soyi Gabuna, un tohosu de kututome, el país de los muertos. Este Zomadomu, que era tohosu, devino monarca de aquellos diminutos seres infernales. Por lo que en realidad era hijo de una diablesa Bundun y de Dasoyi. La madre era hija del diablo Aie, director de los misteriosos de Awansan Osanyin.

El abuelo de Zomademu tenía la virtud de volverse lo mismo monstruo que osono, el guineo, oroka, el murciélago, gonofo, el samaguyon, y también agbo, el carnero. Zomadonu tenía la misma virtud de su abuelo de transformarse en distintos animales, y transfigurado en ellos entraba en la población a vengarse de su padre.

Mató y sembró el terror entre los súbditos del Rey Akaba durante mucho tiempo, y su terror alcanzó varias dinastías. La venganza de Zomadonu llegó hasta los tiempos del Rey Tegbesu y de su hijo, el príncipe Homenuvo.

Una noche Homenuvo tuvo un sueño en el que se le apareció Zomadonu. El maléfico ser le hizo saber que todos los males de Dahomey se debían a que solo adoraban lo hermoso, y que era necesario adorar a Azowano y a él, hijo de los seres infernales. Homenuvo le contó al padre el extraño sueño. Tegbesu, el Rey, era hijo de ago, Oshosi, y su madre, la Reina Wangde, era de la tierra de Aya. Ella le encomendó a su hijo que consultara a un adivino de la tierra de Adefa.

Por aquella época no se conocía en Dahomey a Ifá, y los pueblos Arara conocían a Orúnmila por Afafa. Con él se consultó el príncipe Homenuvo. Durante el Osode le salió el Odu Ogunda Kete, que adivinó el azote que sufría su tierra por el maléfico, poderoso y vengativo espíritu de la laguna, quien estaba emparentado muy cercanamente por linaje real con los miembros de su familia, y les ordenaba desarrollar el culto a Azojuano.

Afafa marcó el Ebó indicado y ellos consagraron ayalala, yarará, el gran secreto de Azojuano Zamadonu. El maléfico ser, dijo Orúnmila, Afafa, a Tegbosu: cuando tú montes el chivo de Shakuata, Azojuano, me darás de comer a mí. Yo lo mismo vivo delante de la casa de Shakuata que detrás de la casa de Sagbolisa, Obatalá. Yo represento a cada una de las personas que mueren en este mundo.

Entonces consagraron a Zomadonu y le pusieron el collar de Shakueno con 33 caracoles y además 7 matracas; cada vez que llamaban a Zomadonu era con las matracas. Así se quitó, desde entonces, la mortandad de la tierra Arará.

NotaEn este Odu se prepara un secreto que se llama Zamodomu. A él se le pone un collar de Azojuano que sea con 33 caracoles y 7 matracas de menor a mayor. Come de todo lo que come Azojuano. La carga de este secreto se conserva en el tratado y no se publica en esta página.

7.Donde Yemajá desacreditó a Orúnmila

OGUNDA KETE ENIDE ADOKOYE ADIFAFUN ORUNMILA OBA ADONILE OGUERE AKAKANIFE ASHO NIBA OLOYU YEMAJA ATAMARA WA OKENTU OKIRI TIYA UNSORO OLO NI OKUA EFUNDE ORUNMILA OBANIREGUN OBA ASHO ADONILE.
SUYERE: ADIDI LEKUN AWO ODIDI OBANISHO OKURIN ODARA ELEGBA NIFE OKURIN ODARA.

En la tierra de Adonile había una vez un hombre que se llamaba Adekoyi, el cual era homosexual y estaba perdidamente enamorado de Yemajá Atamara, que era mujer de Orúnmila. Ella, deseosa de tener relaciones sexuales con él, fue a verlo para pedirle que viviera con ella, y él le dijo: yo lo haría si tú, que eres la dueña de los grandes secretos de Osha y del dilogún, me enseñaras el dominio de estos.

Ella, dominada por su lujuria, volcó en él todos sus conocimientos, y cuando fue a pedirle el premio de su esfuerzo, él le dijo que todavía faltaba, que viviría con ella si era capaz de hacer que Orúnmila le hiciera Ifá. Ella intercedió valiéndose de sus mañas y logró que Orúnmila le hiciera Ifá a Adekoyi.

En virtud de esa consagración, la personalidad de Adekoyi cambió totalmente: se hizo un hombre de entera responsabilidad en su religión y con numerosas mujeres en su harén. Yemajá, al ver aquella transformación, aumentó su furor por tener relaciones con él, y creyéndose merecedora del premio partió rumbo a la casa de Ogunda Kete, que era el nuevo nombre de Adekoyi. Le dijo: vengo para que cumplas tu promesa conmigo. Él le respondió: tú, por ser la mujer de mi padrino, el cual me ha dado mi valor y mi hombría en esta tierra, serías la última mujer con la que yo viviría.

Yemajá, despechada por aquellas palabras, cogió una canasta de mercancías y salió rumbo a la plaza, donde gritó a los cuatro vientos y a viva voz: todos ustedes, para que lo sepan, ese al cual Orúnmila le hizo Ifá y que ahora se llama Ogunda Kete, y que es muy famoso por sus mujeres y su poder, en mi tierra se llamaba Adekoyi y era homosexual. Por lo cual Orúnmila ha ofendido la tierra de este reino.

Comenzaron entonces las grandes murmuraciones de los habitantes de aquella tierra, pues ya Ogunda Kete había consagrado a varios de sus congéneres, los cuales también habían sufrido la transformación del poder.

Orúnmila, enterado de aquello, llamó a Ogunda Kete y a sus ahijados, y estando ellos arrodillados ante él les dijo: el poder que yo les di no se lo puedo quitar, pero dos caminos les quedan en la vida. Primero: no consagrar a nadie más de sus congéneres, pues todos los Orisha Ifá serán arayé para los que consagren en la tierra. Segundo: si quieren conservar la vida, nunca más pueden caer en su antigua falta. Y los llevó frente a Eshu Yalu, donde se hizo el gran secreto del sellamiento del ano, para con eso quitar las murmuraciones que Yemajá llevó sobre Orúnmila y sus ahijados, apartándose de Yemajá.

EbóOwunko, ashó fun fun, un calzoncillo, epó, una canasta, ashó timbelara, gbogbo tenuyen, opolopo owó.
Nota ritualEn este Ifá nació el cerramiento del ano, donde el Babalawo, si realiza esta ceremonia y se vuelve homosexual (Adodi), pierde la vida. El Ebó se hace en forma normal; después de esto se realiza el juramento del sellamiento del oriolo delante de Elegba, en el que se sacrifica un chivo, se hace una cruz en el ano con el tarro derecho del chivo rezando los Mejis y Oshe Tura, Ogunda Kete, Okana Yeku, Okana Sa y Otura She, se seca con tela blanca, se envuelve el chivo en esa tela blanca y se manda para el monte. Con el tarrito del chivo se monta un Inshe-Osanyin que vivirá en el bolsillo del Awó Ogunda Kete y que es la guía del juramento: además de defenderlo, es a su vez juez y verdugo en caso de faltar al juramento y al sellamiento de oriolo. La carga de ese Inshe no se publica en esta página.
NotaEn este Ifá se explica el porqué los Adodis tienen un gran poder de asimilación de los secretos de la religión, pero todos sus conocimientos y consagraciones son más tarde o más temprano arayé para ellos mismos. Señala que si por razones ajenas a la voluntad del Awó se le haga Ifá a un Adodi, o en caso de ser necesario por mandato de Ifá, se realiza el gran juramento del sellamiento del oriolo, tal como se describe en este odun de Ifá.

8.Nacimiento de fifetú

En este camino, el Awó Ogún vivía en pleno monte por la maldición de su padre Obatalá. Él había inventado el cuchillo con una caña brava, hasta que un extranjero blanco le regaló un machete, adá, y un cuchillo, obe, de acero, y le enseñó la aleación para convertir el hierro en acero.

No tenía un amigo, pero un día, caminando bastante cerca de su casa, encontró a un vecino llamado Konikuo, que criaba a su pequeño hijo huérfano de diez años. Un día Ogún le preguntó si quería acompañarlo a la plaza; Konikuo aceptó y salieron caminando con el niño, que llevaba un perrito negro.

Cuando estaban a una hora de camino se oyeron unos tambores batá y ambos acordaron ir al lugar de donde venía el eco. Allí estaba montada Yemajá, y en eso tocan para saludar a Ogún; este se monta y hace piruetas, toma un poco de shekete para rociar a los presentes, y cuando se da cuenta y ve el perrito negro en los brazos del niño, lo coge con furia, lo baila, le muerde la yugular y le extrae toda la sangre, muriendo el perrito. Ogún no notaba el llanto del niño porque estaba imbuido, y los allí reunidos lograron alejarlo de Edeyi.

Cuando volvió en su sentido común, su amigo Konikuo le dijo: no te perdono que hayas sacrificado al perrito de mi niño, que está sufriendo por él. Ogún no sabía lo sucedido, estaba perplejo, y trató de disculparse con su amigo; este comprendió que había sido un acto involuntario, porque se había montado con Edeyi. Konikuo le dijo: ojalá que no te pase con quien no sea tu amigo, como lo soy yo. Y siguieron a la plaza a hacer sus compras y regresaron a la casa. Konikuo convenció a su hijo ofreciéndole otro perrito.

Cuando llegó el otro domingo, Ogún invitó de nuevo a Konikuo a ir a la plaza, ya que allí es donde se ve gente, pues todavía Ogún era soltero. Volvieron a sucederse los toques de tambores batá; ellos oyeron de lejos el eco y las melodías yorubas, y estaban cerca. Ogún corrió hacia los tambores y Konikuo lo siguió. Ogún llegó ya montado por Edeyi, cogió el machete, adá, y le tiró un tajazo a Konikuo, hiriéndole la mano a su amigo mientras le decía: esto es porque me maldijiste, porque me comí el perrito de tu hijo.

Konikuo fue para casa de Osanyin, que lo atendió. Cuando Ogún volvió en sí, uno de los Oluos batá le contó lo que le había hecho a su amigo. Al otro día fue a casa de su hermano Orúnmila y le hizo el cuento, avergonzado. Orúnmila le hizo Osode, le vio este Ifá y lo estimuló, diciéndole que él no tenía la culpa.

Al otro mes Ogún volvió a casa de Orúnmila y le dijo: hermano, te vengo a invitar para mi boda y quiero que seas el padrino. Gracias, contestó Orúnmila, y preguntó: ¿quién es la novia? Él le contestó que Toshe, la hija de Olokun. Orúnmila se puso a meditar y le dijo: Ogún, hermano, si me oyes, no te casabas con la hija de Olokun, pues ella ha estado conmigo varias veces, y no es correcto que yo sea tu padrino en dicha boda; además, no puedo callarte ese secreto a ti, que eres mi hermano. Ogún, apenado y cabizbajo, se fue a su casa.

El otro domingo estaba montada Yemajá en el toque cuando llegó Toshe, la hija de Olokun, y en eso Ogún se monta con Edeyi y con un solo tajazo de su machete le arrancó la cabeza a Toshe. Cuando Ogún volvió en sí, lloró y se maldijo, y fue en busca de su refugio, a casa de su hermano Orúnmila, a quien le contó lo sucedido y le pidió consejo.

Orúnmila le dijo: vamos a darle cuenta a Olofin de lo ocurrido. Cuando le dieron cuenta a Olofin, este le dijo a Ogún:

OFUN ERE OMO OGUN AWO LAWEYE OBE ADA OBINI TOSHE LAFINU.

Tú eres el dueño del machete y del cuchillo, pero desde hoy no lo podrás usar en ceremonia de Osha, y serán Orúnmila y sus intérpretes, los Babalawos, quienes usarán el cuchillo para matarle a los Oshas. Y en homenaje a Toshe y por respeto a su padre Olokun, no habrá ceremonia donde intervenga que no se le brinde honor a la hija de Olokun, Toshe, y por respeto a su padre Olokun. Y quien sin ser Babalawo osara usar el cuchillo en Osha tendrá maldición. Así lo dispuso Olofin, y así se lo dijo Orúnmila a Ogún. To Iban Eshu.

9.Obatalá y su timbal

Como Obatalá tiene un gran número de seguidores, que lo adoran en su santuario cada día de la semana de Orisha, ellos organizaron un servicio de canciones y tambores. Pero Obatalá no tenía tambor.

Como Orisha poderoso, hablaba con animales, con pájaros y con seres humanos, y también tenía algunos animales entre sus seguidores, que venían al templo a adorar. Entre los animales que solían venir al santuario estaban ira y otolo, y también la liebre, que era sirviente cercana de Obatalá.

Cuando Obatalá discutió el asunto de hacer el tambor, esto tuvo lugar en presencia de la liebre, pero ella se escondió como si no supiera de la discusión. Todos estuvieron de acuerdo en invitar a los animales a venir a casa durante la celebración del día de la semana.

Como Obatalá amaba a la liebre, cuando los miembros de su culto terminaron su discusión le dijo a ella que informara a todos los animales que, cuando vinieran a casa para la celebración del día de la semana, debían quedarse después del servicio, debido a un asunto importante que el supremo Obatalá tenía que discutir con ellos. Pero la liebre les reveló el secreto del asunto: les dijo que a Obatalá le gustaría arrancar la piel de todos los animales para hacer un tambor a medida.

Pasó el tiempo, todos los animales y los seres humanos se prepararon para la celebración del día de la semana, regresaron a casa y oraron en el santuario. Pero para sorpresa de Obatalá, ninguno de los animales se quedó. Envió un mensaje para invitar a todos los miembros de su comité a que investigaran acerca de quién había revelado el secreto, y era la liebre.

Obatalá mandó a buscar a la liebre para hallar la verdad del asunto. La liebre empezó a sentir miedo y confesó. La persona que la sostenía frente a Obatalá le arrancó la piel, y la liebre corrió rápidamente a casa de su madre, mobikugbe, que de inmediato envió por su adivino privado. La adivinación de Ifá fue hecha, y el sacrificio requerido para la curación incluía huevo, lana de algodón y manteca vegetal. Ellos pusieron esto para frotar el cuerpo de la liebre, y el sacerdote hizo un preparado especial de Ifá para aliviar los dolores.

Mientras tanto, todos los seguidores de Obatalá fueron citados a una reunión para discutir el asunto. Obatalá les comunicó sus intenciones: hacer un timbal para que todas las personas de cerca y de lejos escucharan su servicio. Él lo dijo así: queríamos tocar agba en casa, nos gustaría tocar igbín en un templo, para permitir que todos los devotos oyeran y para permitir que todos lleguen a tiempo.

Pero para sorpresa de Obatalá, todos los animales presentes en la reunión dijeron: nos enteramos en casa, también oímos en el camino, que al Rey Obatalá le gustaría arrancarle la piel a todos los animales. Ahora quedaba claro que la liebre había revelado el secreto. Desde entonces Obatalá rechazó a la liebre como animal doméstico. Sin embargo, hizo su tambor con la piel de otro animal y rehusó la piel de la liebre.

Y hasta hoy en día, cuando los devotos de Obatalá llegan a hacer un tambor, no utilizan la piel de la liebre, ya que esta es muy suave. La liebre, por su parte, no sanó bien y su piel permaneció siendo suave, porque la original le había sido quitada por Obatalá.

10.Donde a Iroko no le gustaba el bullicio

En este camino, Obatalá siempre se estaba quejando por el bullicio que existía donde él vivía, el cual lo ponía muy mal y lo enfermaba. Un día se decidió y fue a ver a Olodumare para darle las quejas de lo que estaba pasando, y le rogó que le concediera vivir en un lugar apartado de todos, donde no existiera el bullicio.

Olodumare, considerando su petición, mandó a vivir a Obatalá en lo más alto de la mata que actualmente se conoce con el nombre de Iroko.

Orishaoko, al ver a Obatalá donde estaba, sobre el árbol de Iroko, fue el primero que le sacrificó dos novillos. Cuando Orishaoko fue a donde estaba Obatalá en Iroko, vio que debajo de ese árbol había muchos Egun buruku obayeye, y corriendo fue a ver a Eshu para que los alejara. Eshu lo logró gracias a la ayuda de Orúnmila, que era Ogunda Kete.

11.Donde Ogunda Kete cayó preso

En este camino, en una ocasión Ogunda Kete regresó a una tierra en la que anteriormente había vivido y en la que había dejado a algunos enemigos.

Allí Ogunda Kete conoció a una mujer, la enamoró y la convenció para verse con ella en el monte. Ella era esposa de uno de sus enemigos.

Ogunda Kete, a sabiendas de que él no podía tener dos mujeres en el mismo pueblo, pues eso sería su perdición, se hizo un Osode y se vio este Ifá, que era su odun, Ogunda Kete. Ifá le marcó Ebó, pero él no lo hizo, porque pensó que con trampas y cuchillos iba a vencer a sus enemigos, y fue al monte a verse con la mujer.

Sucedió que en el monte lo estaba esperando el marido de aquella mujer, que era su enemigo, y para salvar su vida tuvo que matarlo, por lo que fue preso. Ya estando preso fue que se dio cuenta de que había caído en la trampa por no haber hecho el Ebó y por no haberse llevado de los consejos de Orúnmila y de Ifá.

EbóAkukó, obe, abití, ekú, ejá, awadó, opolopo owó.
NotaAquí, por este Ifá, no se cree ni en Ifá ni en los Babalawos. Awó Ogunda Kete se pierde por orgulloso, pertinaz y testarudo.

12.Cuando el Rey no hizo Ebó

En este camino había un Rey que tenía tres guerras a la vez y no sabía cuál iba a atender primero, creyendo que la más floja era la que peleaban los hombres con las mujeres.

El Rey tenía tres hijos, pero antes de ir a la guerra fue a casa de Orúnmila, quien le hizo Osode y le vio este Ifá, Ogunda Kete. Le ordenó que hiciera Ebó, que tenía que buscar la manera de tener un gorro blanco puesto durante los tres días anteriores al combate, y que después se pusieran gorro blanco todos los días los soldados, para así poder vencer.

El Rey quería ir a la guerra el domingo, que era el día en que todas las mujeres iban a la iglesia, y así podía cogerlas a todas desprevenidas. En aquel pueblo todas eran devotas y creyentes de Obatalá y se vestían de blanco.

Uno de los hijos del Rey lo convenció de que desatendiera los consejos de Orúnmila, haciéndole creer al padre que, si él se ponía de esa forma, llegaría el momento en que se confundirían con los contrarios y no podrían ser vencidos.

El padre creyó al hijo y no hizo Ebó, no se puso nada, y resultó que antes de ir a la guerra ya habían cercado al Rey y lo habían hecho prisionero. Más tarde lo mandaron que se pusiera delante de las tropas para que les diera órdenes contrarias a sus soldados y se rindieran, y todos aquellos que tenían ese mismo apellido otokú.

13.La porfía con su maestro

En este camino, Orúnmila tenía tres hijos que querían saber más que sus padrinos. Una vez Elegba, disfrazado, les ofreció una cazuela que permitía cortarse la cabeza y lanzarla al aire, y las cabezas bailaban solas en el aire y después volvían al cuerpo. Elegba disfrazado hizo la operación delante de ellos y salió bien.

Ellos, al ver aquello, le preguntaron cuánto valía; Elegba les cobró el dinero y les entregó la cazuela. Entregada la cazuela, fue a ver a Orúnmila y se lo contó todo. Orúnmila hizo Ebó con cabeza de chivo, tres clavos, una maceta, ekú y ejá, y lo puso al pie de un árbol que estaba frente a la casa.

Los tres hijos de Orúnmila, creyendo que tenían un secreto superior a Ifá, fueron y le contaron a Orúnmila el poder tan grande que ellos tenían. Y para convencerlo, delante de Orúnmila pusieron la cazuela, y en ese momento uno de los hijos se cortó la cabeza y esta empezó a bailar alrededor de las ramas. Elegba, al ver la cabeza, la cogió y la clavó en el árbol, cayéndose al suelo el cuerpo. Entonces el segundo hermano, creyendo que no le había salido bien, hizo la misma operación, y el tercero hizo lo mismo.

Y así murieron los tres hijos de Orúnmila, por querer porfiar con su maestro y por creer que existe un poder más grande que Ifá.

14.El jefe supremo

En este camino, Ogunda Kete era soldado, y en la guerra el ejército al que él pertenecía estaba siendo vencido por los contrarios, al extremo de que mataron al jefe.

Entonces Ogunda Kete se puso el sombrero de su difunto jefe, dirigió el ejército y ganó la guerra. Al terminar, los demás y otros jefes discutían entre sí el mando supremo, pero todos los soldados proclamaron a Ogunda Kete por su valor y su destreza, quedando él como jefe supremo.

15.Los hermanos unidos

Había tres hermanos que eran muy unidos y que se encontraban solos en la ciudad. Los enemigos estaban confiados en que ellos eran nada más que tres, pero los hermanos se enteraron y fueron a casa de Orúnmila, quien les hizo Osode y les mandó rogación con gorros de forma que parecieran soldados. Se pusieron entonces a tocar tambores, y el enemigo se creyó que eran ciento uno y salió huyendo.

16.Cuando Obatalá come junto con Orúnmila

OGUNDA LOMIBIKA YEMAJÁ INLE ORUN WOSHE IRETE TONISHIYE KAKUANADO OMI KOROKUOTO AWO TENSHELU IKORDIE LEBO KETE KETE EJA BIBE OERI META TONTI ETA OBATALA AKE KETEFUN ORI AYE AÑARI ARUN LAYE LAWO OGUNDA AKIWOKU OBE TOSHE OKOBOSHE IGUN ORI INSO IGUN IDILE OBOPA EBO MOFORAYE OGUN ABE OKUN ORUN OBATALA KOTU KOTU GBOGBO ORI IRE MIKAN OPOLO ORI AWO ABEGUN ABEBE ORUN NIWAYU ONIWAYAWO IRU ABE INSO ENIYE AWO LODIKU LODAFUN ORUNMILA, KAFEREFUN OGUN Y ELEGBA.

En la tierra Oyowoshe vivía Awó Tenshelu, que era Ogunda Kete, y lo había consagrado Awó Lodiku, el cual se separó de él. En aquella tierra era adorada Yemajá, y Awó Tenshelu siempre la llamaba para que lo ayudara y le daba akukó mientras le rezaba:

YEMAJÁ MASADE OMO ONIRA ONI KEKEWA AWO YOSHE AWO LODIKU.

Siempre le decía que estaba triste porque Awó Lodiku lo había dejado solo. Pero resultó que un día Elegba, que pasaba por allí, oyó a Awó Tenshelu y le dijo: tú necesitas más poder, hay que jurarte con kakuanardo, pero te lo tiene que consagrar Awó Lodiku, y tiene que hacer muchas ceremonias para que no se pierdan ninguno de los dos.

Vamos a buscarlo, le dijo, pero antes recoge eso que tienes delante, que te servirá para tu nueva consagración. Awó Tenshelu recogió un ejá que estaba seco en la añarí, y Elegba le dijo: coge también ese añarí. Y se pusieron en camino. Cuando llegaron donde estaba Awó Lodiku, Awó Tenshelu se hincó, los dos se abrazaron y se echaron a llorar. Elegba les dijo: aquí te lo he traído porque necesita que le des la consagración que le falta.

Para eso tenemos que ir a ver a Obatalá, que él es el que conoce el secreto para salvarnos. Entonces se pusieron en camino a casa de Obatalá y le llevaron orí, efún y eyelé meji fun fun, e iban tocando un agogo y lo llamaban así:

OBATALA ALSHE ABABIOYO AWO TENSHELU OGUNDA LOMIBIKA, OMO OLOFIN ORI ODARA OSHA OLELE.

Obatalá les salió al paso y venía con un Egun, y les dijo: ya sé a qué ustedes vienen, vamos a consagrarlo con lo que le hace falta. Entonces les dijo: pongan la añarí ahí. Marcó Ogunda Kete y ellos se le hincaron, pero Egun les dijo: falta una cosa. Sacó una yagua, le pintó Ogunda Kete y la puso en la añarí. Entonces le dieron la eyelé a Obatalá con Ogún, y le dijeron a Awó Lodiku: esto es para ti, para que puedas jurarlo sin problemas; cuando termines de jurarlo te haces Ebó con las lerí de las eyelé. Y a Awó Tenshelu le dijo: ponte el ejá bimbe que trajiste en la lerí. Y le rezaba:

«EJA ORI OMOFA LOBASHE ASHE ASIA AKETEFUN.»

Entonces cogió ashó fun fun, le pintó los 16 mejis y lo puso en el piso; le quitó la abe a Elegba y con ella cogió un moñito de la lerí y se lo cortó mientras cantaba:

AWONI IFA INSO IRUNIBO ERI OGUNDA LOMIBIKA OMO OLOFIN ALAGBEO.

Amarró el moñito con el ileké fun fun, lo guardó y siguió pelando a Awó Tenshelu. Puso el pelo junto con el ejá bimbe en la yagua, lo puso en el ashó fun fun y le echó ekú, ejá, orí, awadó, efún, oñí, ataré, eru, obi, kolá y airá, y le dijo que cada uno tenía que echar un mechoncito del pelo. Entonces cogió una adié dun dun y les tocó las lerí a todo el mundo mientras cantaba:

ORI AWONI LAYEO GBOGBO AWO ORINEONIFA ASHENI EKO ASHE LERI IFA SOKALE OGUNDA KETE LORIRE AWO IFARI LODIKU.

Le dio la eyé de la adié a los de la tela mientras cantaba:

ADIE ORIYA TEMI EYE BABALORUN IFA YEUN AWO LA POPO ORI LAYEO.

Echó la lerí de las adié y entonces dijo: el más chiquito que haga el Ebó de esto. Después le dijo a Awó Tenshelu: vete y lleva esto a la casa de Yemajá, se lo entregas y le das akukó fun fun y le cantas:

NADA LERI OMI LOMIO, NADA LERI OMI LOMIO, PEWE WE, NADA LERI OMI LOMIO.

Yemajá le dio la bendición y le dio el agua de mar para el omiero. Por el camino Elegba le dijo: ve recogiendo mucho Iroko y romerillo, agua de mar y oñí. Y entonces Obatalá, que estaba al lado del kutún, le daba jio jio meta y cantaba:

AGBASHE IREWA, AGBAIKU INA WAWE, KUTU KUTU, UMBO ASHE IRE AGBASHE IREWA.

Obatalá le dijo a Awó Lodiku: ahora puedes jurarlo sin problemas, y así tendrá todo el poder que necesita para vivir y tú no te perjudicarás. Entonces Obatalá entró con ellos para el igbodun, y Awó Tenshelu llevaba de la mano euré y ake. Cuando entró Obatalá, todos los que estaban allí fueron cogiendo la soga y la fueron bailando mientras cantaban:

FIRIO OLOWO LOWO TENTE, AKE BABA KOLOWA IFA, LOWO LOWO TENTE.

Entonces le dijo: esa soga es para el Ebó de Itá. Y antes de opa a euré y ake les cortó la barba, sacó las trencitas y las amarró juntas con el ileké, y le dijo: échale ashé del Ebó y lo guardas en tu Ifá, para que siempre vivas bien. El Itá lo haces con adele tunde.

EbóAkukó, euré, ake, eyelé meji, adié meji, ashó fun fun, ejá bibe, inso lerí, abe, ikoko, añarí, yagua, ewé IROKO, ewé abe, gbogbo ashé, gbogbo igí, ekú, ejá, awadó, opolopo orí, obi, oñí, otí, itaná, opolopo owó.
NotaEn este Ifá siempre come Obatalá junto con Orúnmila; la abe se le pone a Elegba y el akukó para Yemajá.

17.Se adivinó a los pescadores para que el sacrificio llegara al Cielo

El pescador no conoce de dónde el mar toma el agua ni el origen de la laguna. Se adivinó para Elegba, quien dijo que ellos debían rogarle con todo tipo de cosas para que él pudiera llevar el sacrificio al Cielo.

Orúnmila preguntó: ¿cómo podía Elegba demostrarle que el sacrificio llegó al Cielo? Elegba le dijo que si su propio sacrificio fue aceptado, el de ellos también sería aceptado. Que la gente que nunca ha ofrecido sacrificio debe hacerlo, y deben decir: mi sacrificio alcanzó el mar y la laguna, y así sería aceptado. Pero cualquiera que haya estado ofreciendo sacrificio y su sacrificio haya sido aceptado, debe decir: mi sacrificio alcanzó el Cielo.

Se le pidió a Elegba que hiciera sacrificio para que el Mundo lo obedeciera, y él lo realizó.

SacrificioSoga para trepar palma, un gallo, 1 jutía y 6600 cauries.

18.Cuando Ogún iba a ejecutar una obra a Oshún

Si queremos decir una mentira debemos ser demasiado listos; si queremos decir la verdad debemos sentirnos cómodos, no podemos engañarnos unos a otros. Cara a cara se adivinó para Ogún, quien iba a ejecutar una obra de Iyalorde en las calles.

Todas las mujeres estaban castigando a los hombres. Se le pidió a Ogún que sacrificara, y algunas cosas quedaron desconocidas para el no iniciado. Él hizo el sacrificio.

Desde entonces comenzó el enigma de Egun y de otros cultos que cubren sus caras, cabezas o todo el cuerpo. Las mujeres eran las controladoras de este enigma; ellas asustaban a los hombres con él y no les obedecían mucho. Los hombres, y especialmente Ogún, descubrieron un camino mejor que el camino de las mujeres.

SacrificioUn sombrero, un perro y 1400 cauries.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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