Ogunda Yeku (Ogunda Oyeku)

Odu de Ifá · Familia de Ogunda

Ogunda Yeku

Ogunda Oyeku

«En la confianza está el peligro».
I II · I II · I II · II II
Palabra sagrada

Rezo de Ogunda Yeku

Rezo

OGUNDA YEKU OGUNDA ARIKU AGOGO ABONO LODAFUN ARIKU ADIFAFUN YALORDE KEFEREFUN ORUNMILA.

Canto del signo

Súyere de Ogunda Yeku

Súyere

“OSAIN TENTE MONI TENTE, OSAIN TENTE MONI TENTE YAMA EDUN KOSHEDUN, IGI ABERE ORUN”

Fundamento

En este odu nace

  • Nació: La vagancia.
  • Nació: La desobediencia.
  • Nació: La porfía.
  • Nació: La ambición del mayombero.
  • Aquí: Es la representación de ORUNMILA en la tierra.
  • Aquí: Fue donde el jinete le clavó las espuelas al caballo y tuvo que ponerle el freno para dominarlo.
  • Aquí: Hablan el ciruelo y el pozo.
  • Aquí: Marca amarre por mujer.
  • Aquí: Defiende Egun y SHANGO.
Naturaleza del signo

Descripción del odu Ogunda Yeku

Orden señorial

Este es el Odu # 138 del Orden Señorial de Ifá.

Ogunda Yeku se tiene por la representación de Orunmila sobre la tierra: con solo marcarlo en el piso, en una atena, queda representado Orunmila en persona.

Por este Ifá el Babalawo, sea hijo del Osha que sea —y con mayor razón si es hijo de Shangó—, debe tener al lado de su Shangó una jícara con agua de lluvia.

Por este Ifá, cuando el Awó de este odu recibe Kakuanardo, se le pone una cimitarra a Ogún para neutralizar a los enemigos. Se asa una pierna del chivo de Ogún y se le pone a este Osha; después el Awó se sienta con un plato delante de Ogún y coloca también una jícara, y va cortando carne de esa pierna y echándola en ambos recipientes, comiendo y poniendo a la vez.

Por este Ifá se le dan 2 gallinas a Oshún junto con Oyá: después de limpiarse con ellas, se cocinan sin abrirlas y se les ponen a esos Oshas. Entonces al interesado se le limpia con ashó aperí —tela amarilla— y después todo va para el río.

  • Es un Ifá de vagancia, desobediencia y porfía: éstos son sus Osobos.
  • Este odu marca amarre de mujeres. También habla de mujer y de dinero.
  • Aquí nació la ambición del mayombero.
  • Por este odu se tienen grandes problemas con la vista, que pueden ser congénitos o adquiridos, que le afectan la visión, y se puede quedar ciego si no toma las medidas pertinentes.
  • Es un odu en el que se triunfa más de noche que de día, por lo que las grandes cosas que se hagan hay que procurar hacerlas de noche.
  • Este Ifá manda a poner flores en la casa.
  • Por este odu hay que definirse: no se puede estar con la víctima y con el victimario, por lo que hay que tener bien claro a quién se defiende y nunca traicionar.
  • Aquí no se puede dejar de creer cuando se está en la adversidad, ni renegar de la religión cuando se está bien.
  • En este odu la persona está enferma por dentro y lo ignora, y de pronto se le desencadena el mal; por eso tiene que cuidarse su interior y chequearse periódicamente.
  • Es un Ifá MAFEREFUN EGUN.
  • Es un Ifá malagradecido: la persona no agradecerá nada de lo que se haga por ella.
  • Aquí el ciruelo entró en porfía con el pozo y trató de abochornarlo.
  • Aquí defiende Egun y Shangó, y cuando la persona desobedece, Shangó vira la cara y le da la espalda.
  • Por este odu hay que ver qué se le debe a Obatalá por problemas de salud o dolencias, y hay que pagarlo para no caer en males mayores.
  • El gran problema de este odu en la mujer es que padece del interior y lo desconoce: puede tener alguna anormalidad en el útero o en los ovarios.
  • Si este odu se le ve a una mujer embarazada, tiene que hacer Ebó con: gallo blanco para OBATALA, ñame, plátanos de guinea, porque esta mujer está presa para el santo por la mano de Obatalá.
  • Aquí en este Ifá se padece de dolores de cabeza.
  • Aquí fue donde el jinete le clavó las espuelas al caballo y tuvo que ponerle frenos para poder dominarlo; póngale a tiempo el freno a su mujer, para que no sea muñeco de ella.
  • Por este Ifá se manda a reforzar a Ogún con un freno de caballo.
  • Aquí los hijos de Shangó en este odu deben tener un bastón o garabato de palo ayúa junto con la batea, pues éste es el palo brujo de Shangó y trabaja con él.
  • Aquí la mujer quiere ir a trabajar a la calle y Yemajá dice que no.
  • A la persona le duele la planta de los pies y se padece de cistitis.
  • Aquí los números que se juegan son: 8000 y 15000 y cualquiera que termine en 10.
  • Se tiene que hacer Ebó para que los Egun no se le planten en la puerta de su casa.
  • Aquí se quiere comprar muebles a plazo.
  • La mujer es espiritista, o tiene que practicar el espiritismo.
El mensaje del odu

Dice Ifá en Ogunda Yeku

  • Que usted tenga cuidado no vaya salir amarrado por causa de una mujer; usted está gestionando un dinero.
  • No deje que su mujer se le vaya.
  • Evite la tragedia.
  • Ud. tiene un hueso o palo guardado.
  • Tenga siempre un animalito en su casa y cuídelo.
  • Ud. tiene dos maridos, que ninguno de los dos le sirve.
  • Ud. tiene una prenda empeñada, sáquela.
  • Cumpla con Shangó.
  • Todos los enemigos que usted tiene se han de morir primero que usted.
  • Está apurado por tener santo.
  • Ud. está muy atrasado y se está quejando de que tiene mucha gente comiendo en su casa.
  • Ud. tiene a su mujer enferma.
  • Reciba a una persona que ha de llegar a su casa que le trae suerte.
  • Cuide a su mujer, no sea que tenga que operarla de pronto y se muera.
  • No deje la puerta abierta, porque le van a meter una cosa y después le van a avisar a la justicia que usted la robó y lo prenderán.
  • Tenga cuidado con su mujer, que le puede ocasionar la muerte.
  • Ud. está apurado por un dinero, y lo quiere pronto.
  • Sus enemigos lo quieren matar, ellos hasta entran en su casa.
  • Sus negocios andan mal porque usted no ha cumplido con Shangó.
  • Ud. quiere ir al campo.
  • Sus enemigos se han de valer de su mujer o de una mujer, para hacerle todo el daño posible.
  • Ud. no ayude a nadie y su marido ha tenido muchas mujeres.
  • A usted no lo crió su mamá.
  • Cuídese la vista porque se puede quedar ciego.
  • El hombre vive esclavo de los deseos de la mujer, pues ella lo tiene trabajado.
  • Ud. no puede ingerir bebidas alcohólicas para que no se vuelva loco(a).
  • Asentar a Obatalá para que llegue a estar bien.
  • Prepare Iyefá con miel para regar en la casa para que las cosas se tornen buenas.
  • La mujer quiere salir a trabajar y Yemajá dice que no.
  • Dele gracias a Obatalá y póngale arroz con leche.
  • Evite todo tipo de tragedia en que pueda haber muertos.
  • Cuidado con su trabajo o negocios que puede perderlos por un chisme de sus enemigos.
  • Coma bajo de sal.
  • El gandio no puede pelearse con el cocinero.
  • Dele gracias con su cabeza, ruéguesela.
  • Vístase de blanco.
  • Cuidado no se vaya su mujer de la casa o se la lleven o se muera.
Sabiduría del signo

Refranes de Ogunda Yeku

  • Nace el pollo y al nacer, el pico inclina a la tierra, y después le forma la guerra, a aquel que le dio el ser.
  • En la confianza está el peligro.
  • Vivir de ilusiones, morir de desengaños.
  • El hombre que no probó la adversidad es más desdichado.
  • La avaricia rompe el saco.
  • Por una ambición deshonesta se puede perder la vida.
  • El dinero no lo hace todo en la vida.
Las historias del signo

Patakíes del odu Ogunda Yeku

1.La traición al Rey

REZO: OGUNDA YEKU INTORI AYE, ADIFAYOKO ADIFAFUN OGUN AYAPA EYELE LEBO ADIFAFUN ORUNMILA.

Había una vez un rey muy querido por la gente de su pueblo, que ejercía un gran dominio sobre sus súbditos y sobre los territorios vecinos.

Un día tuvo necesidad de trasladarse a uno de sus dominios y, para evitar ser atacado en el camino, se consultó con Ifá. Orunmila le hizo Osode y le vio este odu, y le indicó que tuviera cuidado, no fuera a ser que a su regreso encontrara las cosas distintas de como las había dejado, pues dentro de su propio reino tenía un gran enemigo que quería a toda costa ocupar su trono. Le mandó a hacer Ebó y a dejar al cuidado del palacio a la persona más joven, porque ése era el que iba a evitar su destrucción.

El rey cumplió todo lo que Orunmila le indicó. Aquel joven, que tenía un gran poder de captación, pronto se dio cuenta de quiénes eran los que trataban de destruir al rey; por eso los mandó a llamar y, delante del pueblo, ordenó que les arrancaran la cabeza como escarmiento por su traición.

EbóGallo, 2 palomas, ropa sudado, telas rituales, jutía y pescado ahumado, miel, maíz tostado, manteca de corojo, mucho dinero.

2.Arikú, el esclavo de Obatalá

REZO: OGUNDA YEKU ARIKU AGOGO LODAFUN YALODE ARIKU KAFEREFUN ORUNMILA.

Arikú era esclavo de Obatalá y también su cocinero. Orunmila le mandó a hacerse Ebó, porque Obatalá preparaba un convite de santo y él era el responsable de preparar todas las comidas; con ese Ebó todo quedaría bien y no se buscaría problemas con Obatalá.

Pero Arikú no regresó a casa de Orunmila a hacerse el Ebó, porque pensó que Obatalá confiaba en él y que era capaz de preparar todas esas comidas sin necesidad de hacerlo.

Eshu, que esperaba que Arikú hiciera Ebó para comer gallo, se puso bravo, y el día de la fiesta, con su virtud, le trastornó la mente. Arikú se despreocupó y todas las comidas le quedaron mal preparadas: unas picantes, otras desabridas, otras muy dulces y otras muy saladas. Todo fue un desastre, pues los santos no comieron. Obatalá se incomodó y mandó a prender a Arikú para que lo mataran.

Enterado Arikú de la decisión de Obatalá, fue corriendo a casa de Orunmila para que le hiciera Ebó y salvarse, y le contó lo sucedido con las comidas que preparó, y que no se explicaba la causa de esos errores suyos. Orunmila le contestó: -Si antes el Ebó te costaba $16.00, ahora te cuesta dieciséis onzas de oro, 4 gallos, 4 gallinas y 4 palomas, para que Obatalá no te mate y te perdone.

Después que Orunmila le hizo Ebó, le entregó un agogó para que saliera a la calle y cantara en la plaza:

“AYERE YOMILE OMO NILE AGOGO AIKU OMO NIYE AGOGO”

La gente, al verlo, le dijo: -Te vamos a matar. Él siguió cantando y tocando el agogó. En eso llegó Orunmila y le echó una moneda entre las piernas, y la gente, al ver eso, comenzó a echarle monedas, y así le regalaron mucho dinero.

Cuando Obatalá llegó, le rogaron que lo perdonara. Obatalá lo perdonó y le dio la libertad. TO IBAN ESHU.

Nota: En este Odu la persona no va hacer las obras por falta de fe y por lo tacaño, y cuando regresa apurado, se le cobra el doble porque así lo hizo Orúnmila. Aquí se le debe una promesa a Obatalá, que la pague para que se recupere de sus dolencias.

EbóGallo directo a Eshu, 2 gallinas, agogó, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, mucho dinero.

3.La ambición y la traición de Ogunda Yeku

REZO: OGUNDA YEKU OGUNDA ARIKU AGOGO LIMPA SOKU ESHU INU KOFUN AYE UMBATOLOSI ORUNMILA LORUBO.

Refrán: Nace el pollo y al nacer, el pico inclina a la tierra, y después le forma la guerra, a aquel que le dio el ser.

Hubo un tiempo en que Ogunda Yeku peleaba para ganarse la vida. Llegó a un camino que se dividía en tres partes y, como no sabía cuál tomar, cogió el garabato que llevaba, se puso de espaldas a los tres caminos y lo tiró; el garabato voló por el aire y fue a caer en uno de aquellos caminos, y ése fue el que Ogunda Yeku siguió.

Llegó a un pueblo donde, para poder vivir, había que pelear. Llevaba días sin comer, así que lo primero que hizo fue buscar pelea. En el primer encuentro, a su contrincante le arrancó un brazo con el machete, a otro lo hirió y al tercero le arrancó la cabeza, pues eran tres. La gente, al ver el avance de aquel forastero y que presumía de ser más diestro que quien le enseñó, quedó aterrada.

Había en el pueblo dos familias que desde hacía mucho tiempo tenían rivalidades por las tierras de una de ellas. Una de esas familias lo mandó a buscar para obtener sus servicios como guerrero o peleador: por el servicio en la lucha le pagarían bien y tendría comida segura. Él, como estaba necesitado y a la vez era ambicioso, aceptó.

Ya caída la noche fue a dormir a casa de un anciano que tenía un pequeño comercio en el que vendía comida y licores y alquilaba dormitorios. Ese anciano era Azojuano.

A los pocos días, los enemigos de la familia que lo había alquilado lo llamaron para que les prestara sus servicios, y él también aceptó. Ya tenía obligaciones con las dos familias, y las familias desconocían todo lo que él hacía, de manera que por principio traicionaba a la primera. Cuando volvió al comercio de Azojuano, éste le dijo que eso no estaba bien, que no era correcto traicionar a quienes habían depositado toda su confianza en él, y le dijo: -Ve donde está Orunmila para que te mire con Ifá y te haga Ebó.

Él fue a casa de Orunmila, quien le marcó Ebó y le dijo: -Este Ebó es para que, cuando descubran tu traición, no te maten; pero lo que no podrás evitar es el bochorno que has de pasar por haber traicionado a tus hermanos, y que tus propios hijos hablen mal de ti. Hizo Ebó y lo llevó al cementerio.

Estuvo tres días sin salir del pueblo. En esos días la primera familia requirió sus servicios y, al empezar la pelea, Ogunda Yeku se retiró, y esa familia perdió a varios de sus miembros en la lucha. Tomaron prisionero a Ogunda Yeku por la traición y, en vez de matarlo, le dieron palos para abochornarlo, ya que era tan desafiante, y tuvo que abandonar el pueblo todo maltrecho y lisiado de una pierna. Y la familia que él trató de defender divulgó de él que era un traidor por haber traicionado a sus hermanos de causa por la ambición de la comida y el dinero, igual que traicionó a quien le dio el arte de luchar en la vida.

Nota: Usted no puede hacer favores, como tampoco traicionar y menos hacer dos cosas a la misma vez, porque usted no se sentirá feliz nunca y quedará mal.

EbóGallo, machete, cuchillo, 3 pashanes, carne de res, aguardiente, muchos granos, vino seco, tierra de dos lugares, trampa, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo, miel, mucho dinero.

4.La maldición de Oyá al hijo de Shangó

REZO: OKUNI ORI OTA GBOGBO EYO BURUKU OTA OBINI OMODE ELEGBA OSA OTOKU OKO ILE NIBE ADAFUN IGI OPKUE ADAFUN ALEYO EWE PONASI BURUKU EWE AYUA.

En este camino había un hombre muy porfiado que siempre tenía muchos problemas y muchos enemigos. En vista de esto fue a casa de Orunmila, que lo miró y le vio este odu Ogunda Yeku, y le dijo que tenía que hacer Ebó, porque se le avecinaba una desgracia que podía costarle la vida, pues Eshu estaba muy disgustado con él por las quejas que le daba un hijo suyo.

El hombre, como era porfiado, desestimó el consejo de Orunmila y no hizo nada: sólo consiguió una hierba, se bañó con ella y dijo: -Cuando creo que me va a pasar algo, yo busco esta hierba para detener el mal, y si me enfermo, para curarme.

A los pocos días de haber ocurrido esto, una mujer a la que el hombre había despreciado lo vigilaba constantemente esperando la oportunidad de agredirlo. Un día, caminando el hombre por una vereda, la mujer, escondida en unos matorrales, le salió al paso con un machete; gracias a que él se metía detrás de los árboles pudo esquivar las amenazas, hasta que los que pasaban por allí intervinieron y el hombre pudo salvarse. Al ocurrir esto fue a casa de Orunmila, le pidió perdón, hizo Ebó y le juró a Eshu respetar siempre su palabra.

En las averiguaciones de este Ifá se supo que aquel hombre era hijo de Shangó, santo que había asentado; pero ni por eso cambió su forma despectiva hacia la mujer con la que vivía, que era hija de Oyá, maltratándola de obra y de palabra. Aquella mujer pasó a su lado miseria, trabajos y bochornos, al extremo de que, como él era muy mujeriego, llevaba a la casa de la hija de Oyá a los hijos que tenía con otras mujeres. Ella era muy paciente y no peleaba con él, y el hijo de Shangó seguía abusando.

Un día se le presentaron dificultades en el negocio y fue a hacerse Osode a casa de Orunmila, que le dijo que hiciera Ebó con tierra de remolino y palo ayúa; el hombre lo hizo. Al pasar los días el hombre se sintió mejor y no dormía en casa de la hija de Oyá, y ella decidió salir de compras a la plaza. Cuál no sería su sorpresa al ver a su marido en compañía de una hija de Yemayá: las dos mujeres se ofendieron y quedaron disgustadas.

Camino a la casa, el hombre notó que el viento arreciaba, hasta convertirse en un viento insoportable para caminar, y, viendo varias matas de ayúa, se agarró de los gajos hasta que pasaron aquellos fuertes vientos desatados, que no eran otra cosa que el disgusto de Oyá por los maltratos, bochornos y miserias a los que el hijo de Shangó tenía sometida a su hija, convertida en esclava de los hijos de él, de los que lo visitaban y de él mismo. Entonces Oyá lo maldijo de esta manera: -Mientras que el mundo sea mundo, Azojuano no abandonará a este hombre ni a sol ni a sombra, pues lo que promete no lo cumple; como no le cumplió a Eshu, no le va a cumplir a nadie, y será un indeseable él y todos los que desciendan de él; y ni su padre Shangó podrá intervenir cuando se enferme, porque allí estaré yo, para que rinda cuenta por los martirios que ha hecho pasar a mi hija. Orunmila, al oír esto, dijo: -Sólo lo puede salvar su obediencia, dándole de comer a Oyá y oyendo lo que ella le diga cuando lo reprenda; ya le di palo ayúa para que se sostenga de las guerras que se le presenten de ahora en adelante.

Nota: Por esta razón todos los hijos de SHANGO deben tener bastón o garabato de ayúa junto a la batea, pues este palo es brujo y SHANGO trabaja con él.

EbóGallo, 3 pollos directos a Eshu, 2 palomas blancas para Obatalá, telas rituales, tierra del pie de una palma, 3 hierbas, machete, pólvora, agua de pozo, tela blanca y negra, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, 3 cabezas de pescado fresco, tierra de cuatro esquinas, mucho dinero.

5.La ambición del mayombero

En la tierra Orikole vivía este personaje porque lo había traído a esa tierra Oba Ogor. Y éste casi todo lo que quería lo resolvía a la fuerza, y su secreto era que la hija de Oshún le ayudaba. Orikole, que así se llamaba la hija de Oshún, nunca lo veía conforme: cada día él le exigía más. Orikole le fue perdiendo la fe y el cariño por el maltrato que recibía de manos de Oba Ogor. Todos los días Orikole iba a la orilla del río a pedirle a su madre y le cantaba:

“IYA MI IYA MI LA ORIKOLE FORIBALE OBA OGOR OMONIASHE ORIKOLE OMONIASHE”

Pero Oshún estaba disgustada con ella, porque no quería que viviera con Oba Ogor. Él le dijo a Orikole: -No quiero que tú vayas más al río, el que tiene que ir soy yo. Pero le decía que iba al río y la engañaba, porque donde recogía el agua era en un arroyuelo.

Orikole cada vez se veía más aburrida. Un día Oba Ogor salió de camino y se encontró con Shangó, que le preguntó cómo andaban sus cosas; él le dijo que bien, pero que esperaba tener más. Shangó le dijo: -A ti te falta algo, y para eso que tú quieres tienes que ir donde está Osanyin. Él le dijo: -¿Por qué? Yo tengo más poder que Osanyin. Shangó le contestó: -Yo creo que tú estás equivocado, porque Osanyin es todo en el mundo, porque Olokun le dio su gran ashé. Shangó, viendo que éste no quería que fuera a su casa, empezó a cantar:

“WANIRE OGOR WANIRE, OGOR AWA MORA, WANIRE OGOR, OGOR AWA LERI AWA BABA GRAKOLOWA ABORILE AWA LERI OSHA”

Shangó le hizo pensar al revés y le dijo: -Vamos para mi casa. Cuando llegaron a la casa de Orikole, ésta, que no veía a Shangó desde niña, se puso muy contenta y le dio Mo-Foribale. Oba Ogor llevó a Shangó donde estaba su secreto, y Shangó le dijo: -Todo está bien, pero falta algo para llegar a donde tú quieres. Shangó trató de convencerlo, pero no pudo; en eso Oba Ogor salió de la casa, y Orikole le contó todo a Shangó.

Éste le dijo: -Ve a ver a tu madre Oshún, para que sepa lo que tú estás pasando y para que te perdone; yo trataré de hablar con Osanyin, para que cuando Oba Ogor vaya a donde está Osanyin, éste lo sepa todo. Shangó vio a Eshu y le contó todo lo que pasaba Orikole. Eshu dijo: -Cuando vayas a ver a Oshún, llévale dos gallinas, que se las guarde a Osanyin, con bastantes cuentas de todas clases y un pedazo de espejo.

Eshu fue para casa de Oba Ogor y se hizo pasar por su mejor amigo. Oba Ogor le contó todas sus cosas y el dominio que tenía sobre Orikole, y le dijo: -Yo nunca voy al río. Salió con Eshu y le enseñó el arroyuelo donde iba todos los días a buscar agua. Tanto le habló Eshu a Oba Ogor de los grandes poderes que podía tener y que se los podía dar Osanyin, que terminó por convencerlo, y fueron para casa de Osanyin.

Shangó fue donde estaba Orikole y le dijo: -Ven conmigo. Ella le dijo: -No puedo salir porque estoy con la menstruación. -Así vamos para donde está tu marido, todos los días que te está engañando. Shangó encontró una jutía que se hallaba en la misma condición que Orikole, la mató y empezó a echarle sangre por su Obá. Orikole preguntó, y Shangó le dijo: -Espera que tengas la bendición de Oshún y que Oba Ogor pierda el poder tan grande que tiene en la vista, y lo único que podrá ver en el espejo será figura de sombras.

Orikole se puso muy contenta, y Shangó la acompañó hasta la puerta de la casa, y le dijo que le iba a traer un regalo: quimbombó, harina y ñame. Ella le trajo también sheketé a Shangó; éste comió, le echó la bendición y se marchó.

Cuando Oba Ogor llegó con Eshu al pie de Osanyin, éste le dijo: -Tienes que hacer un juramento. Pero tenía que botar 7 palos, porque él le iba a entregar 21 palos que tenían más poder. Oba Ogor le dijo: -Volveré por aquí. Osanyin ya sabía lo que Shangó había hecho y hablado con Orikole. Y Eshu fue al arroyo donde iba Oba Ogor y puso un espejo, y le dijo a Oba Ogor: -Ya tú me avisarás.

Eshu sabía a qué hora iba éste a buscar el agua; se escondió en la manigua y vio que llegaba Oba Ogor. Eshu empezó a chiflar y a hablar en voz baja: -Mete la mano en el fondo y vas a encontrar un gran secreto. Oba Ogor buscaba de dónde provenía la voz y no la encontraba. -Pero el secreto tienes que pasártelo por la cara, para que tengas más poder en tu vista. Oba Ogor se fue asustado. Llegó a casa de Orikole; ella lo vio y le preguntó, y él, incómodo, la empujó. Ella se puso a llorar y no dijo nada.

Oba Ogor dijo: -Tengo de todas maneras que buscar a Eshu y contarle lo sucedido. Cuando llegó, Eshu le dijo: -Tienes que ir donde está Osanyin. Éste ya lo estaba esperando; cuando Oba Ogor llegó, Osanyin tenía ya los 21 palos y le dijo: -¿Ya me trajo los 7 palos para prepararle el secreto? Él le dijo: -Sí. -Pues los coges y los entierras en el arroyo. Osanyin fue junto con él y le puso 21 palos a Oba Ogor, y ya machacaba mejor. Pero Osain sólo le decía las cosas cuando quería. Eshu siempre estaba con Oba Ogor, y Shangó le decía: -Esto está mejor. Osain lo iba engañando; tanto le habló Eshu a Oba Ogor, que éste le dijo: -Mañana vamos. Eshu salió y le avisó a Osanyin. Éste fue a la orilla del río y hablaron con Oshún para que le diera fuerza a los palos y los pusiera más grandes a través de la sombra.

Oshún le entregó todas las cuentas, las tripas de las gallinas y el espejo rayado en una cazuela, todo metido dentro de una calabaza que estaba en el río. Osanyin esperaba a Oba Ogor, y éste se apareció con los 21 palos. Osanyin, cuando lo vio llegar, se hizo el muy contento y lo limpió con un huevo de pato, todas clases de cintas y demás ingredientes. Oba Ogor se empezó a sentir extraño, y Osanyin le dijo: -Eso se quita cuando vayas al río.

Cuando Oba Ogor llegó al río, Oshún se zambulló y con las dos manos sujetaba la calabaza, y regaba junto las cuentas y el polvo de azogue del espejo, y alumbraba más. Él sintió la voz de una mujer: -Bota esos palos que traes y coge este gran poder. Y él veía los palos que se ponían más grandes por la sombra. Oba Ogor le decía a Osanyin: -¿Qué es esto? Y éste le decía: -Tienes que hacer lo que quieran, pero ahí está tu gran poder y secreto. Oba Ogor tiró los palos, y los palos se embellecieron y no vio más sombra. Cuando fue a coger la calabaza, Oshún se zambulló. Osanyin dijo: -Yo no te mandé a hacer esto. Oba Ogor se puso muy triste. Osanyin le dijo: -Vamos para tu secreto, para que tengas tu poder; saca lo que tienes detrás, baja la vista y saca los 7 palos y el espejo.

Osanyin le dijo: -Por tu ambición y por no respetarme has vuelto a lo que eras antes, y en tu vista sólo verás sombras; pon este espejo en un tarro (menso) para que puedas tener algún poder.

Oba Ogor salió para su casa y ya él era dominado, cumpliendo con Orikole, porque Osanyin le había entregado un Inshé-Osanyin. Oba Ogor, viéndose perdido, mandó a buscar a Eshu y a Shangó y les dijo: -Llévenme a Orikole junto con Oshún, que no quiero saber más de ella.

Shangó y Eshu salieron con Orikole y la desposaron. Se la mandaron a Oba Ogor como cliente, y Oba Ogor fue esclavo de Orikole.

EbóGallo, gallina, el Ogún de funfuni, un pedazo de espejo, un pedazo de trapo, ekú, ejá, epó, awadó, gbogbo ileké, ewé mesan, romerillo, orosun, botón de oro, verdolaga, paraíso, opolopo owó.

6.El pozo y el ciruelo

REZO: OGUNDA YEKU OMA YELOLU ODA LEYO ORINE KINKENA LEBO AKORDIE ONILODO EWE OYEYE ADIFAFUN SHANGO ADIFAFUN EGUN.

Había una vez un individuo que estaba enfermo de su interior y él no lo sabía; pero de pronto enfermó y acudió a Orunmila, que le hizo Osode y le vio este Ifá Ogunda Yeku. Orunmila le dijo que al lado de su casa había un pozo que tenía una mata de ciruela, y que al pie de ésta crecía el imo-oshun (helecho), pero que no se sabía qué había debajo de ese helecho.

Cuando limpiaron todo aquello, pudieron ver que en el fondo estaba ofo por dentro; cogieron todo aquello para la rogación y después operaron a aquel hombre, que se salvó y se curó, porque Egun pudo ver todo como un espejo. Cuando las personas se arrimaban al pozo no sabían qué era lo que había en el fondo, y la causa era que Egun era el que estaba dentro del pozo y parecía una sombra, por lo que las personas nunca podían ver el fondo. Egun y Shangó lo defienden, y cuando él desobedecía, Shangó se lo reviraba y hacía que hiciera lo que le indicaba.

Nota: Este camino habla de enfermedad oculta, pero el organismo aún no ha dado síntomas de la misma. Hacer el Ebó.

EbóGallo, pollo, tela sudado, hierba helecho, fango podrido de sus raíces, hierba ciruela, tierra de un brocal de un pozo, jutía y pescado ahumado, maíz, mucho dinero.
Nota: Antes de terminar el Ebó se hará paraldo con el pollón.

7.Aquel que causa la muerte con su vida pagaba

IFA NI KAFEREFUN ORUNMILA NI KAFEREFUN OSAIN.

Había una vez una tribu en la cual reinaba un rey que era justo con el pueblo, y en dicho pueblo regía la ley de que aquel que causara la muerte con su vida pagaba. En esa tribu había además un Awó de gran conocimiento, consejero directo del rey, quien se asesoraba de él.

También había en dicha tribu un individuo que siempre deseaba más de lo que Olofin le permitía. Se dedicaba al comercio, pero con tal de tener más no le importaba la forma en que pudiera obtener sus ganancias. Era tanta su ambición que ya no sólo comerciaba en su tribu, sino que había extendido su comercio a otras tribus vecinas.

Un día aquel hombre, más por curiosidad que por fe, fue a ver al Awó del rey, el cual, al consultarlo, le vio este Ifá y le dijo: -Tú eres un hombre insaciable de riquezas y tu forma de ser te puede perder, porque ya no es sólo dinero, sino que tienes aspiraciones de ser el rey; confórmate con lo que Olofin te ha dado y no trates de ser lo que no serás. Y le marcó el Ebó correspondiente.

Aquel hombre no creyó ni hizo caso de lo que el Awó le había dicho, sino que por el contrario se burló de él. Pasado un tiempo, aquel individuo, en su afán de riqueza y poder, y en convenio con otros que le aseguraron su ayuda, empezó a gestar una revuelta para derrocar al rey y asumir él el poder, tal como se lo había dicho el Awó.

Pero como todo lo malo no es bien visto por Olofin, aquel Awó le hizo Osode al rey y le dijo que tenía que hacer Ebó para evitar ser traicionado. El rey se hizo su Ebó, y cuando aquel hombre ya tenía preparada la fechoría, el día señalado para el derrocamiento se puso al frente de sus seguidores y, con un machete en las manos, le causó la muerte a uno de los fieles del rey; pero fue hecho prisionero y llevado a presencia del rey. Aquel individuo negó los cargos que se le imputaban, y entonces el rey le dijo al Awó que consultara con Ifá.

Así lo hizo el Awó, y le dijo Ifá la verdad de los hechos. Pero aquel hombre siguió insistiendo en que era inocente de aquella revuelta y de la muerte de aquel hombre. Entonces el Awó le dijo al rey: -Haga traer el cadáver. Y así lo hizo el rey. Pusieron el cadáver delante de aquel individuo, y el Awó le dijo: -Este asesinato, que fue cometido en un hombre de los nuestros, ha sido objeto de vuestra ambición. Olofin ha hecho ver a la luz del día lo que tú tratas de ocultar. Olofin ordenó que se golpeara el cadáver con una canilla de res, y así es como Olofin lo resucitará y él podrá decir cuál fue el causante. Y aquel cadáver resucitó y acusó a aquel hombre de haber sido su asesino, pagando con su vida lo insaciable y ambicioso que había sido.

EbóGallo grifo, 2 palomas, un pedazo de hueso de res, bandera blanca, muchas hierbas y mucho dinero.

8.El vendedor de flores

Era un individuo que vendía flores. Veía muy poco de cerca y de lejos no veía nada, pero la gente no lo sabía.

Una vez, varias personas que se encontraban distantes de él lo llamaron para comprarle flores. Él les contestaba, pero no se dirigía hacia ninguna de ellas, pues no veía.

La gente se dio cuenta de que el florero las oía pero no las veía, y que por lo tanto le faltaba la vista.

Nota: Por este camino se manda a la persona que tenga este Odu de Ifá que se tiene que cuidar la vista y atendérsela para que no se quede ciego, antes de tiempo.

9.Donde Orunmila demostró que las leyes podían matar al inocente

En este camino había dos sirvientes de la casa del rey, uno de mayor y otro de menor jerarquía. Ellos discutían a menudo sobre si, de las calaveras que se encontraban en el sepulcro del palacio, correspondientes a personas ejecutadas legalmente, todas eran culpables o no. El sirviente de menor jerarquía siempre mantuvo la opinión de que la ley era tan perfecta que no podía fallar. Un día, el de jerarquía mayor capturó el gallo del palacio, aquel que cantaba antes de que el rey se despertara cada mañana. Eso fue después de saber que el funcionario de menor categoría iba a servir su cabeza con un gallo aquella noche. Después de servir su cabeza, el de menor rango se fue a dormir. Como el rey no se despertó, la gente empezó a preguntarse qué le había sucedido al gallo del palacio, y el sirviente de más rango informó que el otro había servido su cabeza con el gallo la noche anterior.

El sirviente de menor rango fue apresado y acusado de robar el gallo del palacio. Estuvo a punto de ser ejecutado cuando el de mayor jerarquía impidió que se cumpliera la sentencia, entregando él mismo el gallo. Dijo que lo había hecho para demostrarle al de menor jerarquía que se podía castigar a inocentes por ofensas que no habían cometido, y para demostrarle que las leyes estaban hechas por hombres y dictadas por ellos, por lo que podían tener errores.

Fue exactamente por esta misma razón por lo que el hombre, después de 3000 años de estar matando a su prójimo mediante la pena capital, decidió que la pena de muerte era un error y la anuló en muchos países. Esta es clara evidencia de que el intelecto humano puede estar cargado de falibilidad.

10.Se adivinó para Teteregun

POROKIPOROKI MO LE HUN’SO KEKEKE MO LE R’ERU MOTA MO JERE y IDI ENI LI AIWO BIOTI I’ARO SI fueron los Babalawos que adivinaron para TETEREGUN. Ellos le dijeron que ofreciera agua de regalo a Olokun y que sacrificara.

Él hizo el sacrificio. Y Olokun le dijo: -Teteregun, de aquí en adelante vivirás con confort, nunca te faltará ropa y yo siempre te alertaré de cualquier problema que tengas.

SUYERE: “TETEREGUN S’OLA OPON MI ORO KO OLOKUN”
EbóAgua de regalo a OLOKUN y sacrificio de: 2 babosas, manteca de corojo y 16000 cauries.

11.El que adivinó para Enu Ona Ile

EKIKAN ILE ABARAGBARA-DODOGBARA-DODO fue quien adivinó para ENU ONA ILE, ARIN KEREKAN BI.

Se le pidió que sacrificara para que la gente lo visitara en su casa. Realizó el sacrificio y el resultado fue satisfactorio.

Ebó4 palomas y 3200 cauries.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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