Oyeku Ika (Oyeku Bika) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Oyekun

Oyeku Ika

Oyeku Bika

«Cuando se cae a dormir, uno se despierta desde el sueño».
II II · II I · II II · II II
Palabra sagrada

Rezo de Oyeku Ika

Rezo

OYEKU BIKA LERY MESAN OBAN LODO AWO ILE GUNGUN ELEMERE EGUN AWO KORO IWA EGO KAFEREFUN ASHEDA KAFEREFUN OPA IGUI LERI MESAN.

Canto del signo

Súyere de Oyeku Ika

Súyere

BABA LERY IKU MESAN LERY IKU OPOLOPO LERY IKU ASHEDA LERISO LERY YEKU BIKA OYEKU AGONA

Fundamento

En este odu nace

  • La ceremonia de Ituto.
  • El por qué las personas mueren en paz y otras en violenta agonía.
  • La sombrilla.
  • El duelo a pistola.
  • El desarrollo de Orí.
  • El por qué el Iyawó va al río a buscar una Ota (piedra).
  • El secreto de rogarse la cabeza con Iñiru (rabirrubia).
  • Aquí: los Awoses se tratan con falsedad e hipocresía.
  • Aquí fue donde Ogún sacó los 16 Mejis de la cárcel.
  • Aquí se le da de comer a Olofin.
  • Aquí no se debe bañar en el río ni su cabeza puede entrar en contacto con el agua.
  • Aquí Ifá le dio el poder de dominar la Hechicería a Oyeku-Bika, con el bastón de nueve cabezas.
El signo por dentro

Descripción del odu Oyeku Ika

Oyeku Bika ocupa el lugar número 41 dentro del Orden Señorial de Ifá. La tradición cuenta que este odu vino al mundo en el seno de una familia de hechiceros de gran renombre en Dahomey y Nigeria, tan poderosa que llegó a destruir al propio Obá. Oyeku-Bika-Lomi combatió con todas sus fuerzas, y por esa entrega Ifá le concedió el dominio sobre la Hechicería mediante el bastón de nueve cabezas, una cabeza por cada uno de los Poderes Hechiceros. Este odu es, además, el abogado defensor de Ifá.

Es un Ifá de envidia: quien lo tiene sufre la envidia y la avaricia desmedida de sus propios hermanos. En cuanto a la salud, aquí se habla de falta de respiración, ahogo, y de padecimientos cardiacos y estomacales. En este signo nació la ceremonia del Ituto, pues este odu es el ayudante de su madre Oyeku-Meji en los ritos mortuorios, y también nació el por qué algunas personas mueren en paz mientras otras lo hacen en violenta agonía.

Este Ifá marca soberbia y es un odu de mucho trabajo: el Awó de este signo tiene que laborar mucho a Ifá. Es un odu de Obá, es decir, de dirigir ceremonia. Aquí dos amigos tratan de vivir con la mujer de la persona. Por este Ifá se deben recibir Osanyin y Oduduwa de precisión, y se dice Kaferefun Osanyin y Kaferefun la Madre (Iyare). Quien tiene este signo posee media unidad espiritual: el muerto le habla al oído.

El Awó Oyeku-Bika nunca podrá mojarse la cabeza con agua de lluvia, y su cabeza no debe tener contacto con ninguna agua; para bañarse deberá tener una jícara (Igba) consagrada que se pondrá en la cabeza. Este Ifá señala que los Awoses se tratan con falsedad e hipocresía. El Awó de este odu debe mantener un carácter mesurado, porque entre sus ahijados tendrá muchos guapos, belicosos y cuatreros; aquí se hace ebó con ciempiés para que los ahijados no lo destronen, y se dice que Awó Oyeku-Bika no debe hacerle Ifá a nadie.

Por este Ifá no se come maíz, no se pueden tener las uñas largas ni comer frijoles caballero. Aquí fue donde Ogún sacó a los 16 Mejis de la cárcel; el Ogún de este Ifá vive en los mataderos y en los subterráneos. Se pone una canoa en la Mano Grande de Ifá y en cada mano de Ifá se coloca una tablita de cedro. Aquí se le da a Olokun un gallo en un peñón de la costa y se le da de comer a Olofin. Si este odu viene Osobo, la persona puede morir antes de las doce de la noche; hay que cuidarse de los sustos, no vaya a morirse. Se saluda a Olorun, el Sol, durante doce días seguidos por la mañana.

El secreto de este Ifá es recibir a Bromú y Broncía y rogarse la cabeza con Ejá-Iñiru, la rabirrubia. El Awó de este signo debe recibir además a Azojuano, San Lázaro. Este Ifá enseña que lo que unos dejan sin terminar, otros lo terminan, y que hay que conformarse con ganar un poco de dinero cada día en vez de mucho en un solo día y luego pasar meses sin ganar nada: cuando ajuste un trabajo no lo cobre caro, para que se lo den a hacer, y si piensa pedir un dinero, no pida mucho para que se lo concedan.

Las mujeres de este odu no pueden ir a velorios, y la mujer debe hacer ebó con el paño sucio de su costumbre para no peligrar en el parto. Aquí Obatalá puede ser el Ángel de la Guarda de la persona, o su protector, y sus cosas están en sus manos, por lo que siempre deberá atenderlo. Antes de dar un viaje hay que hacer ebó para no peligrar. El hermano de sangre o de religión le tiene envidia por su suerte, y hay que tener cuidado con una persona vieja que anda con usted, amigo o pariente de religión, que por envidia tratará de perjudicarlo con brujería o con chismes con otra amistad. En este signo se cuida bien a los hijos, que serán la suerte del futuro, y hay que ocuparse de los Santos y de las Protecciones Espirituales para prosperar y no perder lo que se tiene.

La voz del oráculo

Dice Ifá Oyeku Ika

Dice Ifá

Que se conforme con ir ganando un poco todos los días, que no mucho en un solo día y después pasar muchos días sin ganar nada. Cuando realice un trabajo no pida mucho dinero porque no volverán a su casa. Si piensa pedir algún dinero, no pida mucho para que se lo puedan resolver. Si su mujer está embarazada o recién parida, que no vaya a velorios, tiene que hacer Ebó con el paño de sus costumbres para que no tenga problemas en el parto.

Usted es hija de Obatalá y todas sus cosas están en manos de él; tiene que dar un viaje, antes debe hacer Ebó para que no peligre, tenga cuidado con falsedades; usted tiene un hijo en el campo y el hermano mayor le tiene envidia por la suerte que él disfruta. Usted está pasando trabajo; si tiene una hija, ella es hija de Obatalá, cuídela mucho, a ella se le va a presentar un hombre de dinero. Usted estuvo hablando con una persona que poco después se murió de repente. Usted tuvo o tendrá tragedia con otra persona, dele gracias a los Jimaguas.

Usted no conoce de Santo y está pobre pero pronto ha de estar bien, si se ocupa de los Santos y de sus muertos. Se encontró o se va a encontrar una piedra de Rayo; cuídese de traición; usted no se puede bañar en el mar y menos en el río; tenga cuidado con los muertos no vaya a morirse de repente; lo envidian mucho hasta sus propios hermanos de sangre y de religión; dele gracias a los monos; su hijo mayor está pasando trabajo porque es muy ambicioso, el menor es más conforme.

Salude el sol durante 12 días por la mañana. Lo que otro deja sin terminar, usted tiene que terminarlo. Cuidado con una persona vieja que anda con usted, que es amigo o pariente de religión, que le tiene envidia por su suerte y va a tratar de perjudicarlo con brujería o chismes con otra amistad.

Sabiduría del signo

Refranes de Oyeku Ika

  • El ojo de Dios te mira cuando haces mal.
  • El mal que le haces al prójimo, te vuelve por la mano de Dios.
  • El que crea que un enemigo es débil, es como el que cree que una chispa no hace fuego.
  • Cuando cae la lluvia, no cantan los pájaros del campo.
  • El camino no dice nada a nadie de los trabajos de los que por él pasaron.
  • El atormentado hace que sus víctimas sean invencibles.
  • Más vale muchos pocos que pocos muchos.
  • Más vale hacer Itá que Ituto.
Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Oyeku Ika

Este odu tiene dos Eshu:

  • Eshu Lona.
  • Eshu Alabona.
Las historias del signo

Patakíes del odu Oyeku Ika

1.La agonía de la muerte

REZO: OYEKU BIKA LEJE ELERI OKUNRIN ORUGBO IGBA DUN DUN ALEJE OKPA IKU OBINI. SUYERE: IKU TOFA OJUBA OMONOPOWO

Vivía en este camino un Babalawo ya anciano llamado Oyeku-Bika, que encontró en su jardín un pequeño gorrión enfermo, abukenko. Lo atendió con paciencia y cariño hasta devolverle la salud, y una vez sanado, el pajarito alzó el vuelo lleno de alegría.

Tiempo después, el viejo necesitó un güiro cimarrón para preparar un secreto de su odu, pero no tenía ninguno y empezó a lamentarse. En ese momento escuchó un gran alboroto sobre su casa: cien pájaros llegaban trayéndole los ingredientes de su secreto y una semilla de güiro cimarrón. El anciano la sembró y pronto creció una hermosa mata. Tomó uno de sus güiros y lo llenó de ashé, y cada vez que sacaba ashé de él, el güiro tenía la virtud de reponerlo, de modo que siempre estaba lleno. Así llegó a convertirse en el Babalawo más famoso de toda aquella región.

Un viejo hechicero, viendo semejante fortuna, quiso imitarlo y hacerse de un güiro igual. Lo estuvo vigilando y, cuando nadie lo veía, se lo robó al Awó. Encerrado en su casa, muy contento, se esforzó en abrirlo, y cuando al fin lo logró, del interior brotaron animales feroces y venenosos, alacranes, sapos y serpientes, que lo atacaron y le dieron una muerte sufrida y dolorosa. Oyeku-Bika, en cambio, murió ya anciano y de muerte natural. To Iban Eshu.

Esto explica por qué aquellos que en la religión actúan mal mueren con una muerte dolorosa, y los que llevan sus cosas como deben ser, mueren en paz.

Ebó2 gallinas negras, palo hediondo, 1 güiro cimarrón, 1 gorrión, 2 palomas blancas, telas de colores, manteca de cacao, cascarilla, mucho dinero.

2.El nacimiento de la sombrilla

En este camino, Alesesi, la madre de las lluvias, del río, del rocío y de todas las aguas, le declaró la guerra a Aiye, la Tierra, madre de todos los hijos de Orúnmila. La guerra surgió porque ambas eran mujeres de Orúnmila y las dos deseaban que sus hijos fueran los predilectos de Ifá; pero los hijos de Alesesi no eran de Orúnmila, sino solamente sus entenados.

Alesesi, que era hechicera de la familia Kennet de la tierra Dahomey, de los Arará, preparó mágicamente a sus hijos para que al llegar a la Tierra dañaran a los hijos de Orúnmila y de Aiye, que en la tierra Ibaritá se llamaba Oyeku-Bika-Loni.

Cuando el hijo mayor de Aiye enfermó, ella acudió a su marido Orúnmila para que le hiciera osode, y salió Oyeku-Bika, Intori Lowo Igdula en la cabeza de Oworo. Ifá le marcó ebó y además le indicó que, cuando viera que iba a llover, tomara la jícara grande y rezara:

OYO OWARO TIBI OLOWO GUEIEKE OJO YONSHE IWOFA ORUNMILA OYEKU BIKA LOMI

Y que se pusiera la jícara grande sobre la cabeza y cantara:

IFA NI AMUNOWO OYEKU BIKA LOMI NI AMORA

Así lo hicieron los hijos de Aiye, y cuando la lluvia cargada con la magia de Alesesi caía sobre la jícara grande, no podía con ella: aquellas gotas de lluvia hechizada, de ogú, se transformaban en gotas de agua benéficas para la tierra y sus hijos. De esa manera se salvaron los hijos de Orúnmila de la destrucción que les traerían las lluvias, que junto con las demás aguas se volvieron benéficas para toda la Tierra y sus moradores.

Ebó2 palomas blancas, una jícara grande (Igba-Koto), agua de lluvia, 2 velas, algodón, cascarilla, 1 cubo, manteca de cacao, coco, mucho dinero.
NotaEl Awó se sienta frente a un cubo, se le hace Ebó con lo que marque, se le pone la jícara grande en la cabeza y entonces con las dos manos se echará el cubo de agua de lluvia para arriba, cantando: «IFANI AMUNOWO OYEKU BIKA LOMI NI AMORA», con dos velas encendidas. Después se ruega la cabeza con dos palomas blancas; la jícara grande la guarda para ponérsela en la cabeza al bañarse.

3.El Ituto

Hubo una vez un Rey que tenía dos mujeres y con ambas tenía hijos. Con la más amada tenía varios; con la otra, uno solo, y tanto esa mujer como su único hijo eran objeto de la ira y del odio desmedido de la esposa preferida.

Un día el muchacho le dijo a su madre que preparara toda clase de semillas, porque irían a buscar un lugar más apacible donde vivir, lejos del desprecio de la mujer preferida de su padre. La madre le preguntó a dónde irían, y él respondió que la selva les daría cobijo y que las estrellas velarían su sueño. Caminaron muchos días hasta topar con un zarzal que les cerraba el paso; le prendieron lumbre y, con el fuego, ardió buena parte del bosque. Allí levantaron su choza y sembraron sus semillas.

Crecieron las plantas y maduraron los frutos, que atrajeron multitud de animales, a los que el valeroso joven daba muerte con su lanza milagrosa. Un día apareció un elefante que estuvo a punto de arrasar la plantación. La lanza certera del muchacho se clavó en su lomo sin matarlo, y el animal herido huyó llevándose la lanza milagrosa, dejando al joven indefenso. Despidiéndose de su madre, el muchacho salió tras la bestia siguiendo el rastro de sus enormes huellas.

Caminó días y noches sin descanso hasta llegar a un lugar nunca visto, de tierra suave y brillante, donde corría un río tan enorme que sus ojos no alcanzaban a ver la otra orilla: era el mar. En una de sus playas había muerto el elefante herido. El muchacho recuperó su lanza y ya se disponía a regresar cuando vio venir por aquel gran río una casa flotante, y dentro de ella hombres de piel parecida a las orillas de aquel río. Aquellos hombres le dieron abundantes regalos a cambio de los colmillos del elefante, le construyeron una choza y le pidieron que les enseñara el país donde vivían los elefantes.

Al verse dueño de tantos regalos, el joven se acordó de su madre, de su padre y de sus hermanos, que jamás habían visto el mar, ni comido sal, ni sabían de aquellos hombres tan generosos. Partió a buscarlos y recorrió la costa con los extranjeros. El tiempo pasó feliz para todos, hasta que apareció la envidia y destrozó el corazón de sus hermanos; y la envidia, que es mala consejera, los indujo a matarlo.

El muchacho les había enseñado a pescar. Un día salieron de pesca y lo arrojaron al mar, y llorando hipócritamente su muerte regresaron a tierra con la terrible noticia. Las grandes olas se lo habían llevado, pero el joven no murió: una enorme tortuga lo llevó sobre su carapacho hasta una playa alejada del poblado, donde sus hermanos ya habían comenzado la fiesta de los funerales.

Llegó a su pueblo caminando, la noche anterior a la terminación del rito de Ituto. En su casa, su madre y su esposa le contaron lo que ocurría, y él permaneció oculto aquella noche. Al día siguiente iba a celebrarse el ritual en que la viuda escogería nuevo marido entre sus hermanos. A la hora prevista se presentó ante todos y dio cuenta al pueblo de la infamia de sus hermanos, diciéndoles en alta voz que se marcharan de allí, que volvieran a su pueblo del interior del bosque, al país donde no se come sal, y que sus ojos no volverían a ver aquel mar en que quisieron darle muerte. Y quitándoles cuanto les había dado, los arrojó de aquel lugar.

En este Ifá salva Osanyin. Se le da jicotea y pollo grifo. Por este camino se deberá recibir a Oduduwa y Osanyin.

Ebó1 gallo blanco, 1 gallina negra, un pollito negro, telas rituales para paraldo, hierbas rituales para paraldo, una lanza, marfil, agua de mar, muñeco, 1 trampa, cocos, velas, manteca de cacao, cascarilla, manteca de corojo, miel de abejas, aguardiente, maíz tostado, 1 caseta, jutía y pescado ahumado, muchos granos, todo lo que se come, mucho dinero. Distribución: el gallo blanco, con sus ingredientes, para Oduduwa; la gallina negra, con sus ingredientes, para Ikú; el pollo prieto, el muñeco, omiero y demás ingredientes para paraldo.

4.Cuando los Awoses se trataban con falsedad

En este camino los Awoses se trataban entre sí con mucha falsedad y reserva. Había un Awó de grandes conocimientos, y justamente por eso sus hermanos Awoses lo trataban con doblez, aun necesitando su saber.

Un día se hizo osode y se vio este Ifá, donde Orúnmila le mandó hacer ebó para que se diera cuenta de las traiciones que le hacían sus hermanos. El Awó fue obediente y lo cumplió todo. Al poco tiempo lo invitaron a una fiesta, pero como había hecho ebó, el veneno que le tenían preparado se derramó al echarlo en el vaso donde iba a beber. Los conspiradores dijeron: «Qué suerte tiene este hombre», y no pudiendo consumar sus intenciones, lo dejaron para otra ocasión.

El Awó volvió a mirarse en los días siguientes e Ifá le marcó darle de comer a Olofin. Así lo hizo, y al poco tiempo uno de sus hermanos Awó murió sin que la familia supiera de su muerte hasta que lo enterraron. Los conspiradores, por su parte, siguieron esperando otra oportunidad para eliminar al hermano que estorbaba sus designios.

Uno de ellos, que tramaba matarlo, precisó que había que bajar Ifá para saber qué hacer, y al hacerlo salió este mismo Ifá, que desenmascaró a los traidores. El Awó, al darse cuenta, se marchó del pueblo, y los traidores quedaron vagando de pueblo en pueblo, en pago de su traición y su envidia.

Ebó1 gallo directo a Eshu, una guinea, 2 gallinas, 2 pollos, 3 mazorcas de maíz, 9 tiras de colores, palo bobo, maíz tostado, trampa, agua y arena de río, tierra de cuatro caminos, 2 muñecos machos, una canoa, un pescado fresco, cocos, velas, pelo de mono, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, mucho dinero. Distribución: las mazorcas de maíz se cortan en rueditas y se hace un collar y se le ponen las 9 cintas y el interesado las usa los días que marque Ifá y después al destino que marque. El pescado fresco a Orúnmila y las gallinas. La guinea para paraldo. Los pollos a los Jimaguas. Se le dará de comer a Olofin.

5.Los hermanos músicos

Había dos hermanos músicos que vivían en el campo. Un día, en una presentación, ganaron mil cauries, que era el dinero de aquella época. De regreso, ya muy cerca de la casa, el hermano mayor mató al más chico y lo enterró en la manigua.

Cuando el mayor llegó solo, los padres se alarmaron y le preguntaron por el pequeño. Él respondió que se había quedado divirtiéndose en el pueblo, y los padres se tranquilizaron por el momento. Pero los días pasaban y el hijo menor no aparecía; la madre comenzó a preocuparse, y con el tiempo se resignaron y empezaron a llorar su pérdida.

Un día en que la madre trabajaba con Osanyin, pues era Osainista, salió a recoger unas hierbas y oyó una voz que le decía: «No me arranques, madre, yo soy una planta de la tierra. Mi hermano y yo ganamos mil cauries y él, por quedarse con todo, me mató».

La madre corrió a la casa y se lo contó al esposo, que no dio crédito a lo oído y decidió ir él mismo a comprobarlo. Al llegar al lugar, el padre trató de arrancar la misma hierba y le ocurrió lo mismo que a su esposa. Entonces ambos decidieron ir a casa del Rey a contarle los hechos. El Rey, al escucharlos, quiso comprobarlo en persona; trató de arrancar la misma planta y quedó asombrado al escuchar lo mismo que le habían contado los padres. Mandó prender al hermano mayor, lo juzgó él mismo y lo condenó a la pena de muerte.

Por este camino se debe recibir Oduduwa y Osanyin.

Ebó3 pollos, dos muñecos, hierbas y telas rituales para paraldo, velas, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, trampa, maíz tostado, aguardiente, mucho dinero. Distribución: 1 pollo para Oduduwa, 1 pollo para Osanyin, 1 para Paraldo.

6.Por qué el Iyawó va al río

Orúnmila tenía una hija llamada Igba Omi Ode, que era la predilecta de Oshún y siempre andaba en el río. Un día Orúnmila necesitó agua de río para ganar una guerra que sostenía con Adesesi, el espíritu del agua, y cuando fue a buscarla encontró a Igba Omi Ode muerta en el río. Horrorizado, volvió a su casa, se hizo osode y le salió este Ifá, que le marcó ebó.

Orúnmila hizo su ebó, tomó una jícara y mandó a un Iyawó, que era ahijado suyo, a traerle agua de río y a sacar del fondo la cabeza de Igba Omi Ode. El Iyawó, al ir a sacar la cabeza, lo que sacó fue una piedra, y la puso dentro de la jícara en recuerdo de la hija de Orúnmila, adornándola con cuentas de todos los Santos, cintas de colores y dos plumas de loro. Desde entonces quedó establecida la ceremonia de que el Iyawó vaya al río a buscar el espíritu de Igba Omi Ode.

El secreto de la jícara o tinaja es preparado con agua.

EbóUn gallo, una paloma, jícara grande, pluma de Loro, cuentas de todos los Oshas, cintas de colores, todo lo que se come, una tinaja, una piedra, agua de río, mucho dinero.

7.Donde se desarrolló el nacimiento de Orí

REZO: OYEKU BIKA OLASHONSHO ORUNMILA, AWAKAN MADEJUN OJE ORUKO OBI IBEJIS SOROPE ORONIA JUN ORORIN OLORI BORUKU OFI ORI YA IGI ODIOLODI OFI ISHE GUE KU IGI YEBU.

En la tierra Ilesha vivía un Awó llamado Adebimpe, hijo de Oyeku-Bika-Lomi, al que le encantaba meterse en el río a pesar de las prohibiciones de sus padres. Un día, en un descuido, vino un palo arrastrado por la corriente y lo golpeó en la bóveda craneana, dejándolo inconsciente. Los Jimaguas lo encontraron a la orilla del río y empezaron a cantar:

ODELERIRI ADEBIMPE OYEKU BIKA OFO ORI YA IGI IDIOLODI

Recogieron su cuerpo y se lo llevaron a Orúnmila. Este, al ver así a su hijo, le hizo osode y le salió Oyeku-Ika, donde hablaba la herida de la coleta craneana. Pero resultó que no había güiro en aquella tierra, y los Jimaguas le dijeron a Orúnmila que ellos sabían dónde había: en Ona Ori, el camino de las cabezas, crecía una gran mata. Hacia allí salieron cantando:

OLORI ARIKU DOJA ASHE OLORI OLORI ARIKU DOJA AKONIKO OLORI ARIKU DOJA ASHE LERI OLORIN ARIKU DOJA AKONIKO OLORIN ARIKU DOJA ASHE NIKO OLORIN ARIKU DOJA ASHE ORIWO.

Llegaron al árbol, cogieron el güiro y lo llevaron a donde estaba Orúnmila, que lo cargó con los secretos, lo forró con telas de cuatro colores y le colgó los dilogunes por fuera. Entonces, poniéndolo sobre la Atena, comenzó la ceremonia de consagración de Orí. Encendió dos velas y cantó los siguientes súyeres:

IGBO LORI IRO IRO LOBI OBO OBO LOBI NAMAJO NAMAJO LOBI AGAMA AGAMA LOBI ESHUSA ESHUSA LOBI OYUBONA OYUBONA LOBI EFI IKERE TIKERE PEREGUN EBONI ABOBA IMALE ORI IYAMI LA POPO ESE AMI LAPE IKUTE ABA ATOLADOLA IGBODA ORUNMILA NIKATIBAR TIKUN KATIHERE TIHERE RUNMILA MIONKO YONLE ORUN.

Después tomó aquel secreto y se lo puso a Adebimpe cubriéndole los sesos, y este volvió en sí, alcanzando su grandeza gracias a Orí y a los Ibejis, con el poder de Ifá.

Aquí fue donde se desarrolló el nacimiento de Orí, que se prepara como dice el ebó. Todo se pone en una jícara que llevará la medida de la cabeza de la persona; se mete dentro de un cofre y se pone al lado de Orúnmila. Se le dan dos palomas blancas. Cuando el Awó muere, Orí se va. Orí es el espíritu o fuerza creadora de la cabeza, y trabaja en conjunto con Obalufón e Ifá.

EbóJícara, 41 caracoles, oro, plata, cobre, bronce, estaño, plomo, hierro, platino, marfil, algodón de los Santos Oleos, ero, obi, kolá, osun naború, orubo, anun, edun, hiedra, igi ariku (palo brazalete), peregún, pluma de Loro, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, manteca de cacao, cascarilla, tela blanca y roja, tela sudado, huevo, mucho dinero, dos palomas blancas.

8.Donde Soyaya vivía en el mar

REZO: OYEKU BIKA AKIKARA IGBA ONIYA MUYA OGUO AWO OYEKU BIKA INTORI OYO OSODE OYEKU BIKA OMOLU SOYAYA ILE OLOKUN BROMU OYEKU BOLELO DE MI BASHEYE KOFIBORI IÑIRU EJA KAFEREFUN BROMU ADIFAFUN SOYAYA.

Hace mucho tiempo, en la tierra Dassa, vivía un Bokono llamado Juanlani, cuyo odu era Oyeku-Bika. Estaba acosado por muchos enemigos y sostenía gran guerra con otros Bokonos. Un día se hizo osode y se vio su propio odu, donde Ifá le marcó ebó y le indicó darle los animales a Azojuano, que allí se llamaba Tokuen. Este le dijo que quien podía resolver su problema era su hermano Soyaya, pero que vivía con Olokun en el fondo del mar. Le mandó entonces llevar el ebó a la orilla del mar y llamar allí a Soyaya con una campana de madera piramidal, el Gongoli.

Juanlani así lo hizo. Fue en tres ocasiones y Soyaya no se presentaba. Cuando ya se retiraba, cansado, un hermoso pez verde y dorado, Ejá Iñiru, la rabirrubia, saltó del mar y cayó a sus pies. Juanlani lo recogió y lo echó en una cazuela con agua de mar, pero el pez empezó a crecer; lo fue cambiando de cazuela y, cuando ya no tenía dónde ponerlo, fue a devolverlo al mar. Entonces el pez le habló: «Móntate encima de mí, que yo te llevaré a tu salvación».

Así lo hizo, y el pez lo condujo a la casa de Olokun, quien le entregó un secreto para vencer a sus enemigos. Entonces el pez habló de nuevo y dijo: «Yo soy Soyaya, hijo de Soyi y Nanú, el que no conocen y todos respetan. Yo soy el espíritu que da vida al odu Oyeku-Bika. Por eso, cada vez que vayas a la guerra, mi sangre le revivirá».

El secreto de este camino es recibir a Bromú y rogarse la cabeza con la rabirrubia. El Awó de este odu debe recibir Azojuano, y en especial el camino de Soyaya, que vive en la tinaja y no en Yarará; este vive en el fondo del mar, es jimagua de Somone Mayo y además padre de Kolonotoyi.

El súyere secreto para la rogación de cabeza con la rabirrubia (Ejá-Iñirú) es el siguiente:

IÑIRU MASHE EJA IÑIRU MASHE EJA IÑIRU MASHE EJA
EbóChivo viejo, gallo, guinea, jutía y pescado ahumado, manteca de cacao, cascarilla, vino seco, coco y mucho dinero.

9.Las nueve cabezas de Oyeku-Bika

REZO: OYEKU BIKA LERI MESAN, OTAN LODO AWO ILE GUNGUN ELEMERE EGUN AWO KORE IWA EGO KAFEREFUN ASHEDA KAFEREFUN OPA IGI LERI MESAN.

En la tierra Obá Lode Awó imperaba el más grande de los terrores: en una cueva de la comarca habitaba un ser monstruoso, del que se decía que tenía nueve cabezas diferentes, y que devoraba a todos los que pasaban por allí. Para que no saliera de la cueva, cada mes le ofrecían una doncella, y así vivían en un espanto perenne.

Un día, el Consejo de Ancianos del reino decidió que había que entregarle al monstruo la propia hija del Obá, y este, desesperado, gemía y sollozaba. Entonces se presentó en la corte un joven Awó, que además era guerrero de fama conocida como tirador de lanza, y le dijo al Obá que si le concedía a su hija como esposa, lo libraría de aquel terrible ser. El Rey aceptó la petición.

El Awó, que se llamaba Oyeku-Bika, se miró con su Ifá, y este le dijo que lo que habitaba la cueva era producto de la Ley Inviolable de Olofin: aquel ser era el espíritu encarnado de un antecesor suyo, que fue un Awó famoso, pero cuyo envanecimiento en los Itases del odu, al superar a todos los de su época, y su orgullo terriblemente grande, lo llevaban a insultar a sus hermanos cuando se equivocaban, llamándolos «cabeza de puerco, cabeza de tiñosa, cabeza de maja». Al morir, Olofin y Adake Layo lo castigaron a reencarnar como un monstruo de nueve cabezas por el desprecio a sus hermanos y a los seres humanos. Y este, en vez de redimirse arrepintiéndose, lleno de odio y venganza, había descargado su poder destructivo sobre los infelices habitantes de Obá Lodo Awó Inle.

Ifá le marcó hacer una lanza y pintarla con cascarilla (efun) y palo moruro, para atraer así a Amego Amora Ore, el Guía Espiritual. Además, para vencer a las nueve cabezas tenía que utilizar un bastón que consagraría en Osanyin, con esas nueve cabezas. Al llegar a la entrada de la cueva debía llamar a su antecesor por su nombre secreto, que era Agona; así podría entrar, y cuando saliera el monstruo, golpear el piso con el bastón y cantar el siguiente súyere:

BABA LERI IKU MESAN LERI IKU OPOLOPO LERI IKU ASHEDA LERISO LERI YEKU BIKA OYEKU AGONA.

Así lo hizo Oyeku-Bika, y una a una fueron muriendo las cabezas del monstruo. Al final remató con su lanza el cuerpo deforme, que se consumió en polvo. Comprendió que con la muerte del monstruo había muerto todo lo malo que lo ligaba a su espíritu antecesor. Al salir de la cueva se sintió nuevo, y dio gracias a Olofin, a su mente y a Ifá.

En la corte del Obá se casó con la princesa y se convirtió en Onifa Awó, llevando una vida mesurada para no caer en los errores de su antecesor Adake Layo. Todos los días iba al templo, le encendía una lámpara de aceite de almendras a Olofin y dedicaba semillas de melón a los 36 espíritus de Olofin, para que este le diera su ashé.

Ebó1 lanza, 2 gallos, palo moruro, dos cocos, 2 velas, miel de abejas, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, aguardiente, maíz tostado, cascarilla, mucho dinero.

10.Donde Oyeku-Bika sacó a los 16 Reyes de la cárcel

REZO: OYEKU BIKA BABA KUAMBA, OGUN ABAGOLO BOKINI ABENYI KAFUNUYO OKUAMBO MONA OLORDUMARE EMIARE ERIDILOGUN. OBE DUN DUN IFA AWADO ROMERILLO IFA OBI ONA.

En Adifa Inle, por mandato de Olofin, Ogún era el jefe de los bandidos. Tenía dieciséis guerreros muy poderosos presos en una cueva, pues se habían escapado de la cárcel. Olofin, que era el Rey de la tierra Adifa Inle, estaba envuelto en una guerra contra enemigos que se habían unido para destronarlo.

Fue entonces a casa de Orúnmila y le salió este Ifá, Oyeku-Bika, que le pedía la reunificación y le anunciaba que su salvación estaba entre los delincuentes. Le marcó ebó y le indicó llevar la rogación a la cueva de Ogún.

Olofin llegó a la entrada de la cueva con el carnero, llamó a Ogún y le dijo: «Orúnmila me mandó con esta ofrenda, para que me entregues a esos hombres que tienes presos, para con ellos ir a la guerra». Ogún no accedió, pero al ver el carnero cambió de parecer y le dijo que entrara. Olofin llamó a cada uno, y se fueron presentando desde Ejiogbe y Oyeku-Meji hasta Ofun-Meji. Les dijo: «Los necesito para vencer a los enemigos y los osobos, y desde ahora no vivirán más escondidos; además de guerreros, serán Reyes y Magos». Cada uno, después de comer su comida, fue a buscar a sus hijos, y todos juntos fueron a la guerra y vencieron.

El que abrió las puertas de la cárcel fue Oyeku-Bika, que desde entonces se dice el abogado defensor de Ifá, pues fue quien absolvió a los 16 Reyes de todas sus cuatrerillas en la Tierra.

EbóCarnero, hierba de Ifá, coco, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, mucho dinero.
Comida de los 16 ReyesAdemás del Ebó que se marca, hay otro secreto que simboliza la comida que le dio Olofin a los 16 Reyes y a Oyeku-Bika: Ejiogbe, 1 chivo; Oyeku-Meji, 1 carnero; Iwori-Meji, 1 gallo negro; Odi-Meji, 1 gallina amarilla; Iroso-Meji, 1 gallina blanca; Ojuani-Meji, 1 guinea blanca; Obara-Meji, 1 gallo rojo; Okana-Meji, 1 jicotea; Ogunda-Meji, 1 gallo blanco; Osa-Meji, 1 gallina roja; Ika-Meji, 1 paloma blanca; Otrupon-Meji, 1 gallo giro; Otura-Meji, 1 pato; Irete-Meji, 1 guinea pinta; Oshe-Meji, 1 periquito; Ofun-Meji, 1 gallina gira; Oyeku-Bika, 2 palomas negras. Todo se envuelve y se lleva a Olofin a la Cueva para coger Poder.

11.La envidia del hermano mayor

Había dos hermanos: Oyeku, que era orgulloso, amante de las cosas grandes y de mucha ambición, y Yere Bika Lomi, que era humilde. Ambos eran Babalawos y salieron de la casa de sus padres a correr fortuna. Al llegar a la ciudad se quedó allí el mayor, Oyeku; el otro se internó en el campo y se estableció en aquel lugar, dedicándose a atender a todo el mundo. Como no era interesado, se conformaba con lo que le llevaban, y llegó a tener tanto éxito que al cabo de un año era dueño de una gran hacienda, con muchos animales y abundante dinero.

En esas condiciones decidió visitar a su hermano de la ciudad para ir juntos a ver a sus padres. Antes del viaje, Yere se registró con Orúnmila, que le anunció un gran percance por el camino y le marcó ebó. Lo hizo, y se puso al cuello el collar de tusas de maíz.

Al llegar a la ciudad observó que su hermano no tenía dinero: no registraba a quien no pagara, no atendía a los pobres y lo cobraba todo muy caro, y ese era el motivo de su pobreza. Yere le contó la riqueza que había alcanzado gracias a su humildad. Oyeku se negaba a acompañarlo a ver a sus padres por no tener nada que llevarles, pero Yere lo convenció diciéndole que él llevaba por los dos.

Durante el camino, el ambicioso fue tramando la manera de eliminar a su hermano para quedarse con su fortuna. Al llegar al río lo invitó a bañarse; cuando Yere se acercó a la orilla, Oyeku le dio un empujón y lo tiró al agua inesperadamente, y la corriente lo arrastró hasta perderlo de vista. Creyéndolo muerto, Oyeku siguió su camino y se presentó solo en casa de sus padres, contó la desgracia y comenzó a preparar el Ituto de su hermano, para después tomar posesión de su fortuna.

Pero sucedió que, mientras la corriente lo arrastraba, el collar de tusas de maíz flotaba en su cuello, y al pasar bajo un árbol, unos monos que allí estaban se tiraron al agua para coger el collar de maíz. Al halarlo, Yere gritó, pudo alcanzar la orilla agarrándose de la rama del árbol, y de ese modo se salvó.

Llegó a la casa de sus padres y les contó lo sucedido con su hermano, que en ese momento no estaba, porque había salido a buscar lo necesario para hacer el Ituto. Cuando Oyeku lo llamó, Yere Bika Lomi se le presentó delante diciéndole: «¿Qué quieres?». Al verlo, Oyeku cayó muerto de repente. Entonces sí que su hermano tuvo que hacerle Ituto de verdad.

EbóUn gallo, un collar de tusa de maíz, una guinea prieta, 2 gallinas negras, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, vela, coco, mucho dinero. Nota: después de hecho el Ebó, se pone el collar de tusa de maíz.

12.Los dos hermanos gemelos

Oyeku e Ika eran dos hermanos gemelos que abandonaron el cielo para venir al mundo al mismo tiempo. Antes de partir se les advirtió hacer sacrificios para apartar el problema de una muerte antes de tiempo. Los nombres de los sacerdotes que les hicieron adivinación fueron:

Ayejin, ayejin aye gbe agere ide ni non opa tere ko, Oji gada godo ninu, Agogo Odee.

Se les indicó hacer un banquete a las divinidades con un chivo y darle un chivo a Eshu antes de abandonar el cielo, y así lo hicieron. Oyeku fue el primero en llegar, convirtiéndose en el cabecilla. Se les había advertido en el cielo que se ocuparan de sus asuntos en la tierra, y llegaron a crecer en la práctica de Ifá, construyendo una casa en la ribera de un río, donde vivieron.

El nombre del Awó que hizo adivinación para ellos antes de abandonar Esi Ilawo fue:

Ifá Oyeku be ika je eyi kekere iya ki o ma ba je eyi nla tete je wo mu womu.

Fueron advertidos de ser agradecidos y de no volverse distorsionadores si prosperaban en su misión. Al llegar al pueblo se alojaron por separado. Antes de dejar la casa se les advirtió servir a Eshu con un chivo, dos palomas, una lámpara, un jabón, arena de playa, arena de río y ewe de Egbawo. Oyeku renegó del sacrificio; Ika lo hizo por su propia cuenta.

Recibieron clientes por separado. Oyeku cobraba un precio muy alto por sus consultas, más de 50 mil, y sus cargos exorbitantes redujeron tanto el flujo de clientes que comenzó a pasar trabajo. Ika, en cambio, se daba por satisfecho con cualquier equivalente entre 1 y 5 mil, y el flujo de clientes fue tanto que no tenía tiempo de descansar ni de comer. Pasados 17 días decidieron regresar a casa: la compensación y los regalos recibidos por Ika eran tantos que llenaron un bote, mientras que lo de Oyeku apenas ocupaba un pequeño espacio, y este ardía de celos por el éxito de su hermano.

Mientras hacían el viaje de regreso en canoa, cuando el río alcanzó su mayor profundidad, Oyeku, ya con malévolas intenciones, le pidió a Ika que le alcanzara agua fresca del río para beber. Al inclinarse Ika a tomar el agua, Oyeku lo empujó, y fue a dar de inmediato a la profundidad del río. Por eso hasta el día de hoy este odu se llama Oyeku Bika Lomi, que significa «Oyeku empujó a Ika al agua del río».

Convencido de que Ika estaba muerto, Oyeku siguió viaje a casa. El pueblo lo aplaudió por la canoa llena de regalos, que él explicó como fruto de sus profecías, y cuando le preguntaron por Ika respondió que andaba por otras tierras. Sus padres no le creyeron, pues sabían el buen sacerdote de Ifá que era Ika. Oyeku metió las cosas de su hermano en su casa y las regaló entre los miembros de su familia.

En el río, Ika luchaba por salir de las aguas repitiendo la siguiente encantación, mientras aún mantenía las semillas de Ifá alrededor de su cintura:

Apa wo mi amidi galata Oke domi amuru golo to maa jeri wo shengbe egba so wo galata gbami o.

Un mono que estaba en la cima de un árbol escuchó las palabras de Ika y saltó rápidamente hacia Agbawa. En la recurva del río, el mono lanzó una rama del árbol al agua; con el impacto de la rama y la coincidencia del tercer tiempo del río, Ika se puso boca arriba, se agarró del rabo del mono y, con la ayuda de la rama, el mono nadó hacia la ribera más segura. Ika, completamente agotado, al sentir el suelo firme bajo él, se desmayó. El chivo que había dado temprano a Eshu dio su resultado: Eshu conjuró las fuerzas del viento seguidas de una lluvia fina, que hizo revivir a Ika y le devolvió la conciencia. Sin saber dónde estaba, sintió en su cintura los ikines que aún conservaba, se consultó y salió su propio odu. Ifá le dijo que conocería el camino de regreso a su casa, pero que no se apurara, que la ayuda le llegaría pronto. Más tarde, una manada de cerdos llegó al río a tomar agua, y siguiendo sus rastros llegó a casa de su padre.

Entró, pidió comida y narró a su padre lo vivido con Oyeku. Como este no estaba en la casa, el padre lo mandó a buscar y le dijo a Ika que se ocultara. Cuando Oyeku regresó, el padre le preguntó cómo harían para traer a Ika a la casa, y Oyeku respondió que Ika era muy sordo para entender la práctica del arte de la adivinación y que nadie se preocuparía por él. A un gesto de sus manos en la cabeza, el padre comenzó a llorar y mandó salir a Ika, quedando Oyeku sorprendido; le correspondió entonces a Oyeku poner sus manos en la cabeza como símbolo de lástima.

El problema llegó a oídos de Olofin, quien ordenó de inmediato arrestarlo y llevarlo a la corte del Consejo de los Ancianos. Fue hallado culpable y condenado a ser ejecutado, pero Ika se arrodilló y pidió por la vida de su hermano, lo cual por respeto le fue concedido. Se decidió que Oyeku se mantuviera boca arriba siempre en el mundo, y repitiendo una encantación lo convirtieron en una boa, que se fue arrastrándose hacia el bosque, donde vivió por siempre. Ika se convirtió en una persona muy próspera y rica.

Nota ritualCuando sale este Odu debe darle un chivo a su cabeza encima de Eshu, debe ofrecerle otro chivo a Ifá y servir su cabeza con carne de mono y cerdo, debe recolectar 61 hojas de Agbawa, las que deben ser machucadas con la sangre del chivo para lavar su cabeza sobre Eshu, para apartar el peligro de su vida por una vieja amistad. Nunca debe viajar en compañía. Debe hacer el sacrificio antes de ir a casa.

13.Ika paga el precio de la fama y la prosperidad

El trabajo que Ika realizó en el pueblo de Esi Ilawo lo hizo famoso por encima del reinado de Ife. Por aquel entonces había hambre general y carencia de todo en el reinado, y Olofin invitó a los Awoses más reconocidos para adivinar cómo poner fin al problema de pobreza que lo afectaba. Ika fue excluido por los Awoses viejos. En el momento de la adivinación, los más viejos hicieron para Olofin una revelación: el problema del reinado podía resolverse ofreciendo un sacrificio a la divinidad del agua, sacrificando a Ika. El rey ordenó arrestarlo de inmediato; los otros Awoses prepararon el sacrificio, le ataron manos y pies con sogas y lo lanzaron al agua junto con la ofrenda.

Mientras se realizaba el sacrificio, una manada de jabalíes observaba muy de cerca, esperando para cruzar el río. Tan pronto entraron al agua vieron a Ika flotando boca arriba y pidiendo ayuda, y reconocieron al hombre que años atrás los había salvado: recordaron que nunca les puso una trampa ni intentó cazarlos, y lo reconocieron como el hombre de buen corazón con los animales. Los jabalíes unieron sus fuerzas para sacarlo del agua y usaron sus dientes para desatarlo. Salvado, Ika decidió construir una choza cerca del río y vivir el resto de su vida en total retiro espiritual. Fue olvidado como el Awó sacrificado para resolver los problemas de Ife, que en vez de mejorar, se agravaron: en todo el año no hubo una mujer que saliera embarazada y otras sufrieron abortos; no hubo lluvia en el reinado durante años, las siembras fallaron y no hubo prosperidad.

Un día, Ika salió del bosque en busca de alimentos y se encontró con una mujer que venía al río por agua, porque todos los pozos de Ife se habían secado. Como él llevaba mucho tiempo en retiro, ella lo miraba como a un lunático. Ika le pidió que advirtiera a Olofin: un sacerdote le aconsejaría hacer sacrificio con un montón de hojas especiales, pero no debía hacerlo, porque si mataba o asesinaba las hojas especiales, su casa ardería en llamas y la mayor de sus hijas moriría, todo en el transcurso de cinco días. La mujer llevó el mensaje directamente al palacio, pero allí concluyeron que venía de un hombre loco que vivía en el bosque, y el rey dijo que no tenía tiempo para escuchar a un loco olvidadizo.

Al día siguiente, un sacerdote le hizo adivinación y le aconsejó hacer sacrificio con las mencionadas hojas para resolver los problemas del reino, y Olofin lo hizo. Al otro día, un cerdo corrió del bosque hacia el palacio de Olofin y fue persuadido a entrar; mientras intentaban matarlo, las patas del cerdo tocaron un madero encendido, que fue a dar a un paquete de ropas que iban a ser lavadas. El rey, sentado en su harén, no sabía lo sucedido. La mayor de sus hijas corrió hacia la cámara del palacio para contarle a su padre lo acontecido, y en la carrera se golpeó las piernas y al caer halló la muerte.

En ese momento el rey recordó el mensaje del loco del bosque y mandó rápidamente un emisario a la choza de Ika, planteándole que sus predicciones se habían cumplido. Ika corrió a palacio y repitió una encantación que hizo alejarse el incendio. Exprimió entre sus manos las hojas que habían sido empleadas en el sacrificio, dijo otras encantaciones y dejó caer agua en los ojos de la princesa fallecida, diciendo estas palabras: «Cuando se cae a dormir, uno se despierta desde el sueño». Llamó a la princesa por su nombre siete veces, habiéndole dado previamente su Irukere, y ella abrió los ojos y volvió a la conciencia.

Más tarde recomendó a Olofin de Ife servir a un lado del río con un carnero y 200 babosas, y darle un chivo a Eshu. Después le predijo que si una fuerte lluvia no caía antes de que el rey regresara del río, él debía ser rápidamente ejecutado, y agregó que la lluvia marcaría el regreso de la paz y la prosperidad al reinado. El sacrificio se hizo sin demora, y tan pronto el rey lo realizó a la orilla del río, la lluvia comenzó a golpear. Todos regresaron a casa bajo el aguacero. Después, todas las embarazadas comenzaron a parir y aparecieron los follajes en el campo; todos volvieron a vivir con seguridad, al igual que las esposas de los reyes. La prosperidad regresó al pueblo, y a Ika se le otorgó el título de Jefe de los adivinos del pueblo.

Adifafun (lo profetizado por Ifá)Para los gemelos. Para los gemelos cuando vinieron al mundo. Para Ika cuando pagó el precio de la fama.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

Scroll al inicio