Oyeku Bara (Oyeku Palaba) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Oyekun

Oyeku Bara

Oyeku Palaba

«Si se le huye a la soga, nunca quedará amarrado».
II I · II II · II II · II II
Palabra sagrada

Rezo de Oyeku Bara

Rezo

OYEKU BARA LODAFUN OSHUN LO OSANYIN ONI SHANGO SHEBO SHINTILU ASUSHE MUTI ESHIN NILOKO SHISHE OSHUN LONSHE MAMU OLUFINA OPOLOPO OTI OGU WERE NISHE OMO OLOFIN LODAFUN OSANYIN KEFEREFUN AGBAÑA ONI SHANGO.

Canto del signo

Súyere de Oyeku Bara

Súyere

“ESHIN KIKO ORE ASERELE ONI SHANGO WERE WERE NI TI SUN INSHE”

Fundamento

En este odu nace

  • Nació el secreto del amarre.
  • Aquí se le pone un clavo a Eshu.
  • Lo que se quiere obtener no puede ser con fuerza sino con inteligencia.
  • Es el Odu encargado de sacar de las tinieblas el espíritu del Awó difunto.
  • Marca deuda con Yemajá y Shangó.
  • Se duerme con una lámpara en la cabecera para que esa luz vele el viaje de su espíritu encarcelado.
  • Habla el caballo y el buey.
  • Oyeku Bara bajó a la Tierra acompañado de Eshu Mako.
  • Fue donde el hombre montó el caballo.
  • Donde por primera vez se amarró el muerto.
El signo

Descripción del odu Oyeku Bara

Oyeku Bara ocupa el lugar número 36 dentro del orden señorial de Ifá. Es el signo que gobierna los amarres y los desamarres: aquí fue donde Eshu logró amarrar al caballo y también donde, por primera vez, quedó amarrado el muerto. Por esa razón, este odu se coloca en la atena cuando se realiza un paraldo, pues facilita que el muerto quede sujeto con mayor rapidez.

En este signo, aquello que se desea alcanzar nunca se consigue por la fuerza bruta; solo la astucia, la inteligencia y la humildad abren el camino. Aquí, además, un guapo conoce todos los secretos de otro guapo.

Este odu tiene el encargo de rescatar de las tinieblas el espíritu del Awó que ha fallecido. Por eso, el Awó de este signo, cada vez que se acuesta, debe dejar encendida una lámpara en su cabecera, de modo que esa luz vele el viaje de su espíritu encarcelado mientras duerme.

Quien tiene este Ifá corre un gran riesgo: quedar amarrado para siempre a un hijo o a una hija de Oshún, porque el egoísmo de ellos es dañino. También debe revisar qué deudas mantiene con Yemajá y con Shangó, y cuidarse de que una persona habilidosa, valiéndose de su astucia, obtenga sus favores, pues eso lo atrasa y lo perjudica.

El Awó de Oyeku Bara debe andar con cuidado con las prendas de brujo: si llega a poseerlas, no puede obsesionarse con ellas ni trabajarlas, para que no dañen su vida. Su verdadera defensa frente a los enemigos es recibir a Osanyin, que es quien lo salva. En este signo la persona pierde la tranquilidad por la influencia de muertos oscuros que le envían paleros o hechiceros.

La vida de quien tiene este Ifá alterna etapas de pobreza con etapas de riqueza, y siempre tendrá que apoyarse en Shangó para que la suerte no se le vaya. Además de defenderse con Osanyin, deberá recibir y atender mucho al Eshu que acompañó a Oyeku Bara a la Tierra.

Este odu manda a cuidar el matrimonio y a atender bien a los hijos. Advierte no maltratar a las mujeres que sean hijas de Obatalá, para que no le echen maldición. La persona tiene un enemigo, pero no debe buscar venganza: en ese intento puede perderlo todo y hasta ir presa; debe imponerse la inteligencia. Ni el hombre ni la mujer de este signo tienen asiento en el matrimonio, y deben hacer ebó para lograrlo. Las mujeres de este odu son curiosas y habladoras: no se les pueden confiar secretos, porque sin querer los delatan.

Hay que vigilar que no le estén tendiendo una trampa para esclavizarlo, o que alguien pretenda vivir de su trabajo. Si la persona se interesa por alguien y desea que vuelva a su lado, no debe preocuparse: esa persona regresará.

Cuando este odu aparece en Igbodun, se advierte a la persona que no envíe a otros a cumplir sus funciones ni a realizar pagos de dinero que sean fundamentales para ella, porque puede ser estafada. Sus problemas, en especial los que tienen que ver con sus hijos, fueron provocados por miembros de su propia familia. No debe pensar en vengarse: sus dificultades serán abatidas y se sobrepondrá a sus enemigos. En la adivinación se le advierte que tiene distintos enemigos creándole problemas, y que son de su propia familia; deberá tener su propio Ifá, que acabará con todos sus conflictos y lo hará triunfar sobre ellos.

Cuando sale este odu, la persona debe hacer sacrificio para no convertirse en carga de otros, ni cargar con culpas y problemas ajenos, y también para librarse de cualquier culpabilidad o injuria. Se le indica además servir a Ifá con una chiva, porque se aproxima una catástrofe inminente, y se dice que en el lugar donde se hace la adivinación hay una persona enferma, disgustada, doliente, que está sentenciada a morir. En Igbodun se le señala que no puede servir de intermediario en relaciones matrimoniales, ni recomendar ni buscar mujer para otro: su Ifá se lo prohíbe. En una adivinación ordinaria, debe ofrecerse un chivo a Eshu sin demora, para apartar el peligro de ataques de asaltantes.

Trabajos del signo

Relación de obras del odu Oyeku Bara

Baño (ebó misi) del odu

El baño (ebó-misi) de este Odu se prepara con guisazo de caballo (oluyase eshin).

Jabón para bañarse

Se hace Ebó con cola de caballo, tres caracoles, jabón, pluma de Loro, tierra de la calle, una jícara rota, 21 pimientas de guinea. Con esto se prepara el jabón, se reza en el tablero y se usa para bañarse.

La voz del oráculo

Dice Ifá Oyeku Bara

  • Que Ud. siempre anda corriendo o anda apurado.
  • Ud. tuvo un hijo con su primera mujer, que la dejó y por eso está atrasado. Cuando Ud. la vea, dele dinero y pídale perdón.
  • Obatalá, Shangó y Yemajá están bravos con Ud., pues les debe algo.
  • No le comunique sus secretos a su mujer, porque ella es muy curiosa; ni a sus amigos tampoco.
  • Obatalá le ha dado tres suertes, Ud. se las ha dado a otra persona, y esa es la causa por lo que está pasando trabajos.
  • Por el camino le viene una suerte.
  • Ud. quiere mucho a su mujer, pero si no le pone carácter, seguirá mal por causa de ella.
  • Si es la mujer quien se mira, se le dice que su marido le va a levantar la mano porque ella es muy majadera.
  • Ud. soñó con un muerto, mire a ver qué quiere ese difunto.
  • Frente a donde Ud. vive, hay una mata o solar; allí hay un viejo colorado que tiene dinero. ¿Y por qué Ud. le ha robado?
  • ¿A quién se le partió una pierna en su casa?
  • Ud. se ha querido quitar la vida.
  • Ud. va a tener un empleo y además Ud. tiene quién trabaje para Ud.
  • No le levante la mano a su mujer y lo que Ud. sepa, no lo diga.
  • Tenga cuidado con un habilidoso, no obtenga sus favores basándose en astucia y paciencia y Ud. se perjudique.
  • Póngale un clavo a Eshu.
  • En la silla, no pueden sentarse dos personas al mismo tiempo.
  • Si tiene hijos con otra mujer, ocúpese de ellos.
  • Ud. no deberá tener ni bastón ni paraguas colgados, póngalos en el piso.
  • Ud. se interesa por una persona; volverá a su lado aunque sea el próximo año.
  • Ud. tiene que tener cuidado con amarre de mujeres y, principalmente, las hijas de Oshún.
  • Ud. no puede tomar bebidas por ahí, pues le meterán brujería por su boca.
  • Ud. tiene que tener cuidado con prendas de Brujo, así como con jugar con muertos oscuros.
  • En su casa su mujer siente o ve algo raro, mire a ver qué cosa es.
  • Ud. quiere cobrarle una a su enemigo, no lo haga, que lo perjudicará.
  • Sea más inteligente y deje la fuerza bruta.
  • Ud. debe dormir con luz en su cabecera.
  • Ud. tiene que recibir a Eshu.
Sabiduría del signo

Refranes de Oyeku Bara

  • El caballo y el buey sólo su amo lo entiende.
  • En una silla no pueden sentarse dos personas a la misma vez.
  • Si se le huye a la soga, nunca quedará amarrado.
  • Más vale inteligencia que brutalidad.
  • Un guapo amansa otro guapo.
  • El caballo solamente entiende a su amo.
Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Oyeku Bara

Eshu Maku

El Eshu que acompañó a este Odu a la Tierra fue Eshu Maku, que el tratado también nombra Eshu Mako. Se fabrica de una cara y es sembrado en una cazuela de barro o ikokó, y vive cuidando la puerta de la casa del hijo de este Ifá.

Las historias del signo

Patakíes del odu Oyeku Bara

1.El caballo y el jabalí

REZO: OYEKU BARA OLODABA ESHU LO KIMOLO NI OKUNSENI TE ESHIN NI LOKO SESE NI TONSHEMI LAFOSE NIBA AGBA OMO OLOFIN.

Vivía un caballo al que un cochino jabalí no dejaba en paz: si encontraba agua, se la ensuciaba; le pisoteaba las hierbas y le echaba a perder cuanto tenía. Harto de soportarlo, el caballo decidió presentarse en casa de Orúnmila. Al registrarlo, Orúnmila le vio este Ifá y le advirtió que deseaba vengarse de alguien, pero que no debía hacerlo, porque en esa empresa podía perder su libertad.

El caballo salió inconforme de aquella casa, murmurando que, en lugar de darle algo para castigar a quien lo molestaba, el adivino le anunciaba que él mismo se haría un daño, y lo tomó por loco. Siguió su camino con las ansias de venganza intactas, hasta que se topó con un cazador y le contó su problema. El cazador se ofreció a ayudarlo, con una condición: que se dejara poner un freno y una silla de montar, y que le permitiera subirse sobre él. Cegado por la ira, el caballo aceptó.

Una vez ensillado y con el freno puesto, el jinete montó, y juntos persiguieron al jabalí hasta darle muerte. Satisfecho con su venganza, el caballo pidió entonces que le quitaran la montura y el freno: reclamaba su libertad. Pero el jinete era Eshu, y al comprender lo útil que resultaba aquel animal para la caza, se negó a soltarlo y lo condujo al establo, donde lo dejó amarrado. Desde ese día, el hombre monta al caballo.

Ebó1 gallo, bocado de caballo, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, mucho dinero. Nota: Se raspa el bocado de caballo, se liga con Iyefá de Orúnmila y se le da a tomar al enemigo. También se prepara polvo y se soplará.

2.Cuando Eshu quiso esclavizar al caballo

Eshu deseaba someter al caballo, pero no lo conseguía: él era pequeño y el caballo, grande y fuerte. Fue entonces a mirarse con Orúnmila, y en el osode le salió este Ifá, con esta advertencia: lo que quería obtener no lo lograría por la fuerza bruta, sino con inteligencia y habilidad.

Eshu hizo el ebó con soga, maíz, maloja y bocado de caballo. Después Orúnmila le indicó regar un poco de maíz y de maloja en el lugar desde donde solía contemplar al caballo, y quedarse cerca para que el animal se fuera acostumbrando a su presencia. Así lo hizo: se acostaba bajo un árbol y cada día llevaba maíz y maloja. Un día puso el alimento a su lado y el caballo se acercó a comer; la confianza creció tanto que llegó a comer de sus propias manos.

Eshu mantuvo con paciencia aquella práctica hasta que un día lo amarró con la soga. Siguió alimentándolo y acariciándole el cuello, hasta que logró ponerle el freno, y así continuó hasta que finalmente pudo montarlo. Con inteligencia y paciencia, y no con la fuerza, consiguió lo que quería.

Ebó1 gallo, soga, maloja, maíz, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo, coco, vela, un bocado de caballo y mucho dinero.

3.El poder de Oyeku Bara y Eshu Mako

REZO: OYEKU BARA ADIFAFUN IFA IKU ITA IYOYE ADIFAFUN ITA LUBA OLUFINA SOFA NIKUA MAMETA LEBO SHEDE LADE SHOKA LUDO EKUN, ADIE DUN DUN ISHERI IYETA EWEFA, OWO LOQUE KENKEN OMA AYE RERE OMA AYE IKUPA KEKE IKUPA RERE IKUPA MAKO ASHEBO PASHAN LEBO KAFEREFUN OSANYIN LODAFUN OBATALA ATI ESHU MAKO.

Oyeku Bara era un Awó de gran suerte para conquistar mujeres y vivir bien. Convivía con su primera mujer, con quien tuvo un hijo, pero ya no le tenía afecto porque había dejado de gustarle. Vivía en la Tierra Inle Tana, que era tierra de Ikupa, y allí le atraía más la brujería que Ifá: se dedicaba a guardar cosas de Ikú, sin darse cuenta de que Ikú había empezado a pasearse por su casa y quería bailar con él.

Se fue obsesionando con Egun Ikan Buruku Intori Ogu y solo se ocupaba de la cazuela de brujo. Ganó poder, pero perdió la tranquilidad: su mujer, que tenía poder en la vista, veía entrar y salir a Ikupa de la casa, y su hijo gritaba por las noches porque también lo veía. Oyeku Bara terminó botando a su mujer y a su hijo. Ambos eran hijos de Obatalá, de quien él había recibido el ashé; al ver cómo trataba a sus hijos, Obatalá le echó maldición y comenzó a trastornarle todo. Andaba mal, pasaba hambre, apenas podía vivir, seguía ocupado solo en las cosas de Ikú y se le trastornó la cabeza.

Un día acertó a pasar por allí Eshu Mako y, al ver aquella tierra poblada de muertos oscuros, se asustó y fue en busca de Osanyin. Llegaron ambos con un pollo, y cada uno cantaba:

«EGUN BALOKU LOLE, EGUN BALOKUN LOLE UNLO UNLO EGUN BURUKU ABEYE NI IKU OSANYIN LELE IKU OLEKUN EGUN BURUKU UNLO.»

Cuando le retiraron la influencia del Egun, lo bañaron con hierbas de Ifá, le rogaron la cabeza con dos palomas blancas que le dieron a Obatalá y lo pusieron a dormir. En el sueño vio a su mujer y despertó, porque Obatalá le decía que tenía que hacer ebó con lo que guardaba de Ikú y pedirle perdón a ella. Se levantó sobresaltado, se hizo osode, se vio su propio odu e hizo el ebó con todo lo que tenía de Ikupa, y partió hacia la tierra de Obatalá a pedir perdón.

En el camino encontró a su mujer y a su hijo, les pidió perdón y les dio dinero. Al llegar a casa de Obatalá lo esperaban Eshu Mako, Shangó y Osanyin. Oyeku Bara se arrodilló ante Obatalá, arrepentido de todo lo que había hecho, y Obatalá le dijo: «Siempre tendrás en tu vida etapas de pobreza y de riqueza, y tendrás que apoyarte siempre en Shangó para que tu suerte no se vaya. Además, te defenderás de tus enemigos con Osanyin y siempre vivirá contigo Eshu Mako, quien cuidará la puerta de tu casa». Osanyin lo juró en su secreto, y Oyeku Bara volvió a ser el Awó poderoso de antes, con la misma suerte, pero sin olvidar nunca más que no podía dejar de la mano a su mujer y a su hijo.

EbóObjeto del difunto, 2 gallinas negras, hilo punzó, 3 clavos de línea, ewefá, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo, manteca de cacao, mucho dinero.

4.Cuando Oshún vivía enamorada de Shangó

REZO: OYEKU BARA LODAFUN OSHUN LO OSANYIN ONI SHANGO SHEBO SHINTILO ASUSHE MUTI ESHIN NILOKO SHISHE SHEMI OSHUN LONSHE MAMU OLOFINA OPOLOPO OTI OGU WERE NISHE OMO OLOFIN LODAFUN OSANYIN KAFEREFUN ABAÑA ONI SHANGO.

En la Tierra Oshure vivía Oshún, perdidamente enamorada de Olufina Akakamosia, Shangó, hombre reconocido por su prestancia de mujeriego y de adivino, y más famoso aún por la poca constancia que tenía en sus relaciones con las mujeres. Oshún deseaba amarrarlo para que fuera su marido, y aunque había intentado de muchas maneras sujetarlo a su lado, él siempre partía hacia tierras de otras mujeres montado en un brioso caballo blanco al que llamaban Shebe Shintelo.

Oshún acudió entonces a un famoso adivino de aquel pueblo, Ifá Shemi, quien al registrarla le vio este odu y le dijo que solo había en la Tierra una persona capaz de lograr la tranquilidad y el sosiego de aquel jinete dislocado, y que esa persona era ella misma, pero tenía que hacer el ebó indicado. Después Oshún fue a casa del Olúo Osanyin, quien junto con Ifá Shemi le preparó el secreto de Oyeku Bara que permitiría sosegar a Shangó.

Con aquellos preparados, Oshún esperó la ocasión en que Shangó llegara a su tierra. Él venía galopando en su caballo y cantaba:

«KAOMO KAOMO, MOFORIBALE LE KEÑI ALADO TITI LE EJA AKUALADO TITI LA OYE».

Oshún lo invitó a desmontar y, antes de tener relaciones con él, le brindó de beber en la copa de Abaña que le habían preparado. Mientras él tomaba, ella le cantaba:

«ESHIN KIKU ORE ASHERELE ONI SHANGO WERE WERE NI TI SUN INSHE».

Cuando Shangó bebió aquel compuesto se sintió fuertemente embriagado y con una paz interior que lo hacía sentirse bien en aquella tierra. Después estuvieron juntos, y él se quedó al lado de Oshún.

Ebó1 gallo, una copa de madera, mucho aguardiente, canela, vino tinto y vino blanco, azúcar prieta y blanca, todo lo que se come, algodón de la casa de Olofin y oro, mucho dinero.

5.El pacto del hombre y el caballo

El hombre pactó con el caballo que cada uno montaría al otro: primero el caballo montaría al hombre, y luego el hombre al caballo. El caballo montó al hombre. Pero cuando le tocó el turno al hombre, este le puso freno al caballo, se calzó espuelas y lo engañó. Así lo domó y lo amansó, y el pacto nunca se cumplió, pues el caballo jamás llegó a montar al hombre. Hasta nuestros días, el hombre le saca gran utilidad al caballo en su faena diaria.

6.Cuando la tortuga se libró de la esclavitud

Oyeku Bara, Oyeku Pabala, adivinó para la tortuga, Awun, cuando esta servía a Esi por un dinero que le había pedido prestado. Hacía mucho tiempo que la tortuga trabajaba como criada de Esi por aquella deuda: él la tenía como esclava, haciéndolo todo en su casa y en sus tierras.

Un día la tortuga no fue a ver a su amo. Se quedó en casa, preparó un saco con piedras y unas cuentas, lo amarró y lo llevó a la casa de Esi en un momento en que él no estaba. Cuando Esi regresó y vio el paquete, lo cogió y lo lanzó a la manigua, pensando que sería cualquier otra cosa. Al rato volvió la tortuga y le preguntó si había visto lo que le había traído. Esi respondió que sí, y que lo había botado a la manigua. La tortuga rompió a llorar: aquello que había tirado eran las cuentas y el iyun con que pensaba pagarle todo lo que le debía.

La discusión llegó ante los jueces mayores del pueblo. Esi fue hallado culpable y obligado a pagar el valor de las cuentas, que se descontó de la deuda que la tortuga tenía con él, y así la tortuga dejó de ser su esclava. En otra versión de este camino, la tortuga atendió el aviso del adivino, ofreció en sacrificio una chiva y dinero, y de ese modo evitó el pago de la deuda.

Ebó3600 cauries y una chiva; el dinero sería para el adivino. La tortuga sacrificó.

7.Cuando la yegua no hizo sacrificio

Oyeku Bara, Oyeku Pabala, fue el Babalawo que profetizó para la yegua. Le pidió hacer sacrificio, porque estando embarazada no debía ser castigada. La yegua no hizo el ebó.

Embarazada, la yegua viajó al reino de Oyó. Eshu, al verla, le pidió montarla y se subió sobre ella. En ese instante ella se detuvo a parir, pero Eshu decidió que no podía pararse y, para obligarla a seguir, le pegó con un cuje. Él continuó montado y ella caminando, hasta que se sintió desfallecer y no pudo dar un paso más. Eshu siguió pegándole, y la yegua alcanzó a decir: «Ya aprendí; debí haber hecho el ebó que me marcó el Babalawo Oyeku Pabala». Después, murió.

Ebó200 cujes, un chivo y 2600 cauries. La Yegua no hizo Ebó.

8.Los trabajos de Oyeku Bara en el Cielo

Ifá Oyeku pa alaba oyeku pa alaba ipabu babalawo ejo adifafun ejo atunbu fun ekupelu ihobori.

Este odu no fue muy conocido en su práctica y su arte en la tierra, y poco se conoce también de su práctica en el Cielo, donde hizo adivinación fundamentalmente para los animales y sus parientes. Allí les profetizó a la serpiente, a los pájaros, a las ratas, a las vacas y a Ijani pere cuando todas estaban embarazadas, y a cada una le advirtió que debía hacer sacrificio para poder tener hijos.

Solo Ihobori pudo costear los gastos del sacrificio, y le entregó dinero a la rata para que comprara los materiales del ofrecimiento. La rata los compró, pero los usó para hacer su propio sacrificio; luego encargó al pájaro, que hizo lo mismo, y así también la serpiente y los demás animales. Aquellos cuatro comenzaron a tener hijos y se burlaban de Ihobori, llamándola estúpida por haberles entregado su dinero para que cada uno resolviera lo suyo mientras ella quedaba sin resolver su problema.

Ihobori fue ante Orúnmila y se quejó de la infamia de sus amigos. Orúnmila le mandó buscar una pluma, un ñame amarillo y blanco, un cuchillo de doble filo y las hierbas apropiadas. Cocinó el ñame y le dio el cuchillo para comer, y le anunció que sus hijos nacerían con una espada en la boca y tendrían gran poder sobre quienes tan duramente se habían burlado de ella. Le advirtió, eso sí, que no revelara el secreto a sus hijos. Llegó a tener mil.

Cuando sus hijos crecieron, empezaron a preguntarle por qué llevaban espadas en la boca, y ella se negaba a decirlo. Alcanzaron la mayoría de edad y la fortaleza, insistiendo en conocer la razón por la que habían sido creados distintos de los demás. Al final, la madre les contó que había sido por la deshonestidad de sus hermanas la rata, la serpiente, el pájaro y la vaca, y desde ese momento los hijos de Ihobori comenzaron a matar y a alimentarse de los hijos de sus tías. Así es como Ijani pere mató y se alimentó de todos los pichones hasta estos días.

9.La adivinación para el caballo cuando venía a la Tierra

El caballo hizo sacrificio en el Cielo para poder tener hijos en la tierra, pero dejó de hacer el sacrificio contra el peligro de cargar a los hijos de la gente en lugar de a los de su semejanza. Al crecer, decidió viajar a Oyó. Oyeku Pabala le dijo en la adivinación que debía hacer sacrificio con una rata, pescado, un chivo, una babosa y una soga, pero se negó a hacerlo.

Al llegar a Oyó, la gente comenzó a montarse en su espalda, y el caballo se negaba a moverse. Intervino entonces Eshu, que indicó usar la soga para azotarlo, y así empezó a moverse. De ese modo, hasta el día de hoy, el caballo es usado como bestia para cargar seres humanos.

EbóUna rata, pescado, chivo, babosa y una soga.

10.La tortuga mensajera del Rey

A la tortuga se le profetizó tradicionalmente para que conociera la dirección de donde soplaba el viento, y no con la visión de realizar un determinado sacrificio, pues prefería confiar en sus propias habilidades. La tortuga, Awun, era ella misma adivina. En una ocasión, cuando se preparaba para salir en sus viajes de práctica, acudió a casa de Oyeku Pabala por adivinación. Él le dijo que debía hacer sacrificio a Eshu y a su cabeza para que Ogún no le cortara el pescuezo al ser engañada y timada con trampa. No hizo ninguno de los sacrificios prescritos y continuó su viaje.

Sin lograr trabajo alguno, regresó a su casa con las manos vacías. Decidió entonces establecerse como mensajera real del Rey de aquel pueblo, y en esa función recibió muchos beneficios y regalos, ganándose toda la confianza del Rey y construyéndose una verdadera identidad. Pero cuando se descubrió su doble y poca personalidad, el jefe de la delegación real la sentenció a muerte, sentencia que fue ejecutada al instante.

EbóSacrificio a Eshu y a su cabeza, para que Ogún no le cortara el pescuezo.

11.Los trabajos de Oyeku Pabala en la Tierra

Oyeku Pabala fue una persona muy repugnante, que a menudo peleaba con cualquiera que se le enfrentara. Un día decidió ir a pelear a la tierra de Ogún. Al consultarse con Ifá antes del viaje, se le advirtió que no fuera, y que no emprendiera el camino sin antes servir a su cabeza y a Eshu. Él creyó que el sacrificio no era necesario, porque poseía dones de lucha.

Llegó al pueblo cuando estaba en total pandemonio y, al preguntar la causa, le dijeron que había ocurrido un asesinato. De inmediato fue a ocultarse junto a una palma y removió sus ikines para indagar qué debía hacer en esas circunstancias, saliéndole su propio odu, Oyeku Pabala. El signo le advirtió esconderse en un hueco, porque la palma no le brindaba seguridad suficiente. Entró en un hueco desconocido donde habitaba una boa, y se sentó sobre la cabeza de esta, que enseguida le presentó batalla. La boa lo venció, le retorció la cabeza y se sentó sobre él. Él le explicó que se había refugiado allí porque la gente del pueblo lo consideraba un extraño, y la boa le respondió que aquella gente era tan vigilante que con seguridad vendrían a buscarlo dentro del hueco.

Al rato se vio humo dentro del hueco. Oyeku Pabala quiso salir, pero la boa le dijo que no lo hiciera, y fue ella quien abandonó el lugar, puesto que las serpientes nunca mueren en un hueco. Él entonces empezó a cavar para proteger mejor su cabeza del humo. Intentaron sacarlo del hueco, pero estaba fuertemente aferrado al fondo. No fue arrestado ni molestado, porque era sacerdote de Ifá y estaba prohibido arrestarlo, manipularlo o apresarlo. Quienes intentaron capturarlo lo llevaron al palacio del Rey, y cuando este preguntó por su identidad, respondió que era un sacerdote de Ifá llamado Oyeku Pabala. El Rey ordenó prepararle una casa y persuadirlo para saber a qué había venido. Él explicó que venía a pelear contra Ogún, pero le aclararon que aquel era el pueblo de Ija, la esposa de Ogún, quien tenía fuerzas y poderes que la respaldaban.

El pueblo le pidió que se quedara a practicar su arte de Ifá, y así prosperó; pero había olvidado los sacrificios pendientes, mientras le arreglaban las cosas para enviarle una esposa con la que asentarse en ese pueblo. Cuando consultó a Ifá, se le advirtió cumplir con rapidez el sacrificio prescrito: sirvió a su cabeza con un gallo y a Eshu con un chivo, y prosperó inmensamente.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

Scroll al inicio