Oyeku Osa (Oyeku Rikusa) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Oyekun

Oyeku Osa

Oyeku Rikusa

«Nunca trate de coger la cabeza, empiece siempre por la cola: con el sacrificio usted escalará sobre los demás».
II II · II I · II I · II I
Palabra sagrada

Rezo de Oyeku Osa

Rezo

OYEKU RIKUSA KULETE KUKU OGUN ATI OSHOSI DARIKO OYEKU SA AFEREFUN OYA. ORUNMILA ADIFAYOKO ALODOFA OTOKU TOYE IÑA MEJI IÑA LOWO OSA NITO LAWASHE LOSOSHU KOMANDI KOLILU ODAM OTOKU TEYE ORUBO.

Canto del signo

Súyere de Oyeku Osa

Súyere

«AGOI WIYEBE AGOI KOIYEBE BABA EGUN ONIFA ARIKU»

Fundamento

En este odu nace

  • Nació Agoi, San Lázaro hembra.
  • Aquí se le ruega a Olofin con dos cocos pintados de blanco.
  • La persona no cumple con ningún Santo.
  • Habla de familiar difunto que está enfermo.
  • La persona no respeta a nadie.
  • Fue la guerra entre Shangó y el hijo de Eshu.
  • Hay que cuidarse de golpes en la cabeza.
  • Dos luchan por una misma cosa.
  • La persona nunca debe de tratar de coger la cabeza, debe empezar siempre por la cola. Con sacrificio escalará sobre los demás.
  • Es el odu encargado de tener una reverencia (saludo) para con la persona fallecida, en gratitud al regreso de la persona, después de muerta.
  • Hay que cuidarse la próstata.
Naturaleza del signo

Descripción del odu Oyeku Osa

Oyeku Osa ocupa el lugar número 40 dentro del orden señorial de Ifá. En este signo vino al mundo Agoi, el San Lázaro hembra, nacida de Nanu y de Azojuano Soyi.

Cuando alguien se queja de que sus asuntos no dan resultado, dentro de Shangó se le colocan sus generales y se cubren con 16 hojas de álamo de las caídas boca arriba; la persona, además, se baña con 16 hojas de álamo de las caídas boca arriba. Aquí ocurrió la guerra entre el hijo de Eshu y Shangó, en la que Shangó salvó la vida gracias a la mata de álamo. Por eso este odu explica que las hojas de álamo, ewe adan, que se recogen para el Santo o para cualquier trabajo de bien son las que caen boca arriba, mientras que las que caen boca abajo se destinan a los trabajos malos y al Ituto.

Quien tenga este signo debe manejar con sumo cuidado para no atropellar a nadie con un vehículo; y si llegara a suceder, no puede darse a la fuga, porque la familia del atropellado lo mataría. También señala una conducta ante los entierros: la mujer, al cruzarse con uno en la calle, vira la cara o se la cubre con las manos; el hombre, en cambio, lo saluda.

Aquí la persona no cumple con el Santo ni respeta a nadie. En la esquina de su casa mataron o van a matar a alguien. Se vive a medias con otra persona, y eso hay que resolverlo porque no conviene. Habla un familiar difunto que padecía de las piernas y caminaba con muletas: se le debe hacer una misa y atenderlo con comida, flores, velas, tabacos, café, aguardiente y oraciones. La persona asiste a los tambores y no saluda con el respeto que merecen.

Para el Awó: alguien a quien le hizo osode vendrá a reclamarle que, después de realizar las obras, no ha visto nada. La consulta girará sobre un asunto que ya le ocurrió y le volvió a ocurrir. La persona no puede incomodarse y tiene que pagarle a Shangó lo que le debe. Igualmente debe cumplir con Obatalá y respetarlo, lo mismo que a sus hijos, porque en este odu no se respeta a nadie.

A Shangó se le pone un racimo de plátanos tapado con hojas de álamo de las caídas boca arriba, para que él cubra todo lo malo que la persona ha hecho en su vida. Para despejar el camino, aquí se debe hacer Santo. En este Ifá se cae en falta de respeto con Orúnmila. Para estar en Iré hay que atender bien a Eshu, dándole de comer chivo chiquito, y darle 2 gallinas negras a Orúnmila. Se le da de comer chiva a Obatalá y se pinta la casa de blanco, para poder limpiar el camino y dejar atrás todo lo malo hecho.

Por este Ifá no se pueden ingerir bebidas alcohólicas: la persona se alcoholizaría y se destruiría físicamente. Tampoco puede beber y manejar, pues tendría un accidente o mataría a alguien, y los familiares de la víctima lo castigarían. Antes de emprender viajes debe hacer ebó para evitar contratiempos.

En la casa de la persona hay dos que luchan por la posesión de un dinero o de una casa; se hace ebó para no perderlo. Por mucho dinero que llegue a tener, nunca debe volverse orgullosa, para que la muerte no se la lleve y Eshu no le cierre los caminos. Es un Ifá de comerciante y de traficante.

La persona maldice a un hijo de Shangó y la maldición se le vira encima. Si el odu viene Osobo, fue un hijo de Shangó quien lo maldijo y la maldición lo alcanzó. Debe ir al médico a hacerse un chequeo. Que pinte su casa de blanco por dentro y por fuera, para que Obatalá la visite y le dé una suerte, pues la casa está sucia y abandonada. Hay que evitar ser ingrato con quien le hace un bien, porque la ingratitud será el principio de su caída. Debe respetar a sus padres y a sus mayores de religión, andar siempre limpio y mantener su casa aseada y en orden.

El gran Osobo de este Ifá es la bebida, la suciedad, la ironía, el malagradecimiento, la burla y la falta de respeto. Viviendo en Osobo, la persona estará pobre, sucia, despreciada y, por lo demás, destruida física y moralmente. Debe cuidarse de los microorganismos, sobre todo en los ojos y en los órganos genitales.

Este odu habla de doble personalidad: la persona sostiene una lucha interna con su alma. Por eso se le sacrifica a Eshu a la orilla del río, para lograr fundir el alma con la materia, tomando una piedra de un río cuyas aguas corran. De ahí que, cuando el espíritu de Eshu, Onne, va a montarse en un Elegba, el sacerdote de Ifá acuda al río y tome una piedra como símbolo del alma de Onne materializada: alma y materia. Este signo también deja claro que el sacerdote de Ifá no debe menospreciar a Orúnmila, para que este marque el sacrificio pertinente, terminen sus guerras por la vida y pueda unir alma y materia.

El odu advierte de un peligro inminente de golpes en la cabeza, propinados por poderes superiores a la persona, por no hacer sacrificio. Debe abstenerse de intervenir en broncas para evitar que la ira caiga desmedida sobre ella. Cuando este signo sale en una adivinación, se aconseja hacer sacrificio a Eshu con un chivo y agasajar a los jóvenes con akará o galletitas, con el fin de evitar un choque de frente con una autoridad superior a uno mismo.

Cuando sale en Igbodun, se aconseja ofrecer una chiva a Las Brujas, para detenerlas de seguir dañando los materiales y negocios de la persona, y dejar de asistir a las reuniones de todas las sociedades a las que pertenezca. También debe tratarse discretamente el caso de un miembro de la familia lisiado o tullido: el sacrificio a cuenta de esa persona se hace con 4 caracoles, 4 yardas de tela blanca y 40 k, agregando el Iyerosun (polvo de la adivinación) del odu a favor del familiar. En una adivinación corriente, se aconseja servirle a la noche con un conejo y abstenerse de asistir a cualquier reunión, de forma que nadie pueda dar falsos testimonios de la persona. Este odu insiste en que no se pueden frecuentar reuniones con el fin de lucrar y obtener dividendos: las únicas admitidas son las concernientes a Orúnmila, para tratar la filosofía de Ifá, y no negocios ni ninguna otra cosa.

Cuando este odu sale en la adivinación, se le dice a la persona que está compitiendo por un beneficio y que, si hace el sacrificio, triunfará sobre su oponente. Revela además que no debe apresurarse a obtener un cargo importante con rapidez, pues con seguridad tendrá una gran competencia con otra persona que desea lo mismo. Se recomienda escalar desde abajo hacia el poder: nunca tratar de coger la cabeza, sino empezar siempre por la cola, porque con el sacrificio se escala sobre los demás. La cabeza del elefante representa en este odu a Olofin, y la persona todavía no está preparada para ella: debe vivir en la cola hasta que Orúnmila lo determine; de lo contrario, siempre encontrará competencia a donde llegue y será el único perjudicado por querer subir a la cabeza con prisa.

Para poder reinar en la vida y gozar de respeto y consideración, lo primero que se recomienda en este odu es hacer sacrificio para Las Brujas: solo ellas permitirán que la persona pueda coronarse como el último rey de la tierra. Y nunca debe pensar que, por grande y poderosa que sea, recibirá beneficio alguno sin antes hacer sacrificio, como le sucedió al suelo. Por eso, a cualquiera que esté luchando por la existencia se le aconseja tener su propio Ifá; y si ya lo tiene, preparar el sacrificio especial llamado Ono-Ifá en yoruba, odiha en Benin. Orúnmila lo guiará al camino de la prosperidad: prosperará hasta casarse felizmente, tener hijos, poseer carro y contar con sirvientes, dedicándose al sacerdocio de Ifá como única actividad de su vida, siempre que sea un servidor honesto y leal con Orúnmila y con sus semejantes.

Trabajos del signo

Relación de obras del odu Oyeku Osa

Baño con hojas de álamo

Se baña con 16 hojas de álamo de las caídas boca arriba.

Para limpiar la casa

Se pintan dos cocos secos, mitad blanco y mitad azul. Se le presentan a Olodumare, Dios, a las doce del día y se dejan 7 días al pie del Osha que lo haya cogido. Después, se ruedan por toda la casa, desde atrás hacia delante, diciendo: «Shilekun Oyeku Berikusa». Se recogen y se llevan a lo alto de una loma.

La voz del oráculo

Dice Ifá en Oyeku Osa

  • Que una persona, a quien Ud. le hizo o le dijo que hiciera una cosa, ha de venir quejándose de que lo hizo y no ha visto nada, aunque Ud. le indicó como hacerlo.
  • Ud. vino para una cosa que ha pasado y le ha vuelto a suceder; no se incomode y cumpla con Shangó y Obatalá.
  • Ud. quiere conseguir un dinero para realizar una cosa que tiene entre manos; dele gracias a una mujer embarazada, por ahí le viene un hijo de Ogún.
  • Ud. no cumple con ningún Santo.
  • Ud. ve a los Babalawos y no los saluda con el debido respeto que ellos se merecen, ese es el motivo del atraso que tiene.
  • Ud. está muy disgustada, tenga cuidado no vaya a haber sangre, póngale un racimo de plátano a Shangó y tápelo con álamo 9 días, y se le toca asheré todos los días.
  • Si Ud. sale a la calle y se encuentra con un entierro, si es mujer se tapa la cara y si es hombre, lo saluda.
  • Ud. tiene un hijo en el campo y el hermano mayor le tiene envidia; el más chico está pasando muchos trabajos y miseria.
  • Ud. piensa ir al campo pero mientras Ud. no haga rogación, evite pasar el mar o río.
  • Tenga cuidado con una hija de Shangó, que le ha echado una maldición que le ha llegado o que le alcanzará; Ud. no le eche peste, porque le alcanzará a Ud. mismo.
  • Tenga cuidado, que allá dentro de su casa se le ha de morir una persona de repente.
  • No coma quimbombó.
  • Ud. se queja que no ha hecho nada bien, no vaya nunca a la mitad con nadie; cuidado, que lo pueden matar en la esquina.
  • En su casa, hay dos personas que pelean por dinero y nadie se puede meter; y para que la justicia no pueda intervenir, tiene que hacer rogación.
  • Nunca, por mucho dinero que Ud. tenga, sea orgulloso.
  • Ud. pasa trabajos porque Ud. es muy maldiciente.
  • Ud. le echó una maldición a una hija de Shangó y la maldición se viró contra Ud.
  • Ud. vive a la mitad con otro y eso no le conviene.
  • Ud. tiene un familiar difunto que estaba enfermo de una pierna y andaba con muletas, hágale misa y póngale comida, flores y atiéndalo.
  • Ud. no puede beber porque eso le traerá tragedia y volverse un alcohólico.
  • Pinte su casa de blanco por dentro y por fuera, y manténgala limpia y ordenada para que le llegue una suerte.
  • Mire a ver que cosa quiere Eshu con Ud., dele de comer.
Sabiduría del signo

Refranes de Oyeku Osa

  • Revolución en su casa, en la calle tropiezos.
  • El vanidoso quiere ser higo seco antes de ser higo maduro.
  • Nada bueno se obtiene sin esfuerzo.
  • Un viejo no se burla de sí mismo.
  • La persona que puede abandonar su casa para servir a Orúnmila, se convierte en hombre fuerte.
Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Oyeku Osa

Eshu del odu

Eshu Abadara.

Las historias del signo

Patakíes del odu Oyeku Osa

1.Agoi, la hija de Azojuano y Nanu

REZO: AGOI OMODE ASOJUANO OMOLIZATA NIWA GUDU GUDU UNLE AZUN MALITO OBINI ODARA OBEYAME OKUNI OPOLOPO OWO ALGA AGBA OKUNI ODARA NANU IYA OSAJUANO ENIMO OTORI BAHO KUKU TONILE ZANBETO DAJUNI NILE BABA EGUN ORU AWO IKOFA AGOI ARIKU LODAFUN ORUNMILA KAFEREFUN ASOJUANO IKU.
SUYERE: «AGOI WIYEBO AGOI WIYEBO BABA EGUN ONIFA ARIKU».

Azojuano Soyi y Nanu tenían una hija de gran hermosura llamada Agoi, que despachaba Omiwo, Ekrú, Ekrú Aro y Adalú frente al palacio de su padre, Da Soyikajua. La joven rechazaba a todos los pretendientes que se le acercaban, porque solo aceptaría casarse con un hombre que la igualara en belleza y en lujos.

Un día, estando en su puesto, divisó a lo lejos a un desconocido de porte hermosísimo, envuelto en ricos vestidos. Al tenerlo cerca quedó cautivada al instante; abandonó el negocio, corrió al palacio, reunió a sus padres y hermanos y anunció que ya había elegido al hombre de sus sueños. Soyikajua y Nanu, cansados de tanta obstinación, aprobaron la boda de inmediato, y ella lo dispuso todo y se casó ese mismo día.

Según la costumbre, esa noche no podía dormir en casa de sus padres, sino partir con su marido hacia la tierra de él. En el camino ella le preguntó a dónde iban, y él respondió que al centro de la Tierra. Más adelante se oyó una voz que salía del monte: «Doblegado, entrégame tus ropas». El marido se despojó de sus vestidos ante los ojos atónitos de Agoi, que descubrió que aquel hombre del que se había enamorado a primera vista no era más que un espíritu: quedó convertido en una luz redonda y brillante, sin pies, sin cabeza y sin brazos, pero con facultades asombrosas y mucha inteligencia, pues era un fenómeno de otro mundo.

Como Agoi estaba jurada desde niña al pie de Zangbeto, Egun Arara, se llenó de valor y decidió llegar hasta el final del viaje. Atravesaron un río donde telas de colores surcaban aquellas aguas extrañas y hablaban como humanos sin tener forma humana: eran Egun Agda. Después vio criaturas fetales que caminaban dentro de una tinaja con una corona de plumas en la cabeza: era Aroni Añagui. Y al caer la noche contempló un espectáculo mayor: un gallo con pantalones fumando en pipa, que era el espíritu de Osanyin. Ante cada asombro exclamaba cuántas cosas fantásticas veía, y su esposo le advirtió: «Nunca lo cuentes a nadie, pues si lo haces morirás».

Cuando llegaron a la casa del esposo, la recibieron seres aún más extraños, que andaban y se movían en virtud del pensamiento. Estos seres la encontraron demasiado decaída para sacrificarla a Olofin, y la dejaron reposar 7 días para que se repusiera.

Ebó1 gallo, 1 jicotea, 1 cencerro, 7 ñames, 7 botellas de vino seco, 1 pipa, muchas telas, tela sudado, jutía y pescado ahumado, coco, vela, maíz tostado, mucho dinero.

2.La guerra del hijo de Eshu y Shangó

Shangó sostenía una gran guerra con el hijo de Eshu, que andaba siempre armado con la intención de matarlo donde se lo encontrara. Un día en que Shangó salió a pasear desarmado, se topó con él; el hijo de Eshu sacó su arma para matarlo y Shangó no tuvo más remedio que correr para salvar la vida, mientras el otro se lanzaba a perseguirlo.

Cuando Shangó le había ganado alguna distancia, encontró una mata de álamo, se subió a ella y se escondió entre las ramas. El hijo de Eshu llegó al pie del álamo y, al no verlo por ningún lado, se quedó asombrado, sin explicarse cómo había podido desaparecer ante sus ojos. Shangó aprovechó ese instante para dejarse caer desde la mata encima del hijo de Eshu, tumbándolo boca abajo contra la tierra, y de esa manera lo venció.

Por eso las hojas de álamo que se recogen para el Santo y para los trabajos de bien son las que están boca arriba, y las que están boca abajo se emplean para los trabajos malos y el Ituto.

Ebó1 gallo, 1 cuchillo, 1 trampa, 9 hojas de álamo (caídas boca abajo), hilo rojo, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, mucho dinero, 1 piedra.
Obra del caminoSe cogen las 9 hojas de álamo y se les unta manteca de corojo; se coge una piedra que coma con Shangó, los nombres de los enemigos y ashé del odu. El ashé del odu se echa sobre el papel con los nombres; a su vez, el papel, las hojas de álamo y la piedra se entizan con hilo rojo. Después de hacer esto, se hace ebó y esto se mete dentro de Shangó y se le da el gallo. Después, todo se empaqueta y va al pie de una mata de álamo.

3.Dariko y la casa pintada de blanco

REZO: OYEKU OSA ORUNMILA ADIFAYOKO ALADAFA OWO ALADAFA. OTOKE TOYO IÑA MEJI INA LOGUE ESENITO LESUSHO KOMANDI KOLILU EDAN OLEKU OTOKE TOYO ORUBO.

Un hombre llamado Dariko fue a casa de Orúnmila a mirarse con Ifá y le salió este odu, Oyeku Osa. Orúnmila le mandó a hacer ebó y a pintar su casa de blanco con cal. A los pocos días, Obatalá salió de paseo y en medio del camino se levantó una fuerte turbonada, así que tuvo que guarecerse del agua en casa de Dariko, y se puso muy contento al ver la casa tan blanca. Al poco rato llegó Dariko bajo el aguacero, y Obatalá le dio ropa y ashé. Desde ese momento, Dariko se dedicó a traficar en la compra y venta de caballos y se hizo muy rico; pero se volvió orgulloso e irrespetuoso.

Un día Dariko se cruzó con Orúnmila en el camino y, en vez de saludarlo con consideración y respeto, le soltó con indiferencia «Eború, Eboya, Ebosheshe» y siguió de largo. Más adelante, Orúnmila se encontró con Eshu y le contó la forma irrespetuosa e incorrecta en que Dariko se había comportado con él. Entonces Eshu quebrantó todos los negocios de Dariko.

Viendo su atraso, Dariko volvió a casa de Orúnmila, quien le hizo osode y le marcó ebó con carnero, gallo, 5 palomas, pelo de caballo, excremento de caballo, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo y mucho dinero, indicándole que con el excremento de caballo pintara la casa; y Dariko así lo hizo. Días después, Obatalá salió otra vez a pasear y, al notar que el día se nublaba, fue a entrar en casa de Dariko; pero como estaba muy apestosa, no entró. Y desde entonces Dariko vivió entre el excremento.

Ebó1 gallo colorado, 2 palomas, cal, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo, coco, vela, mucho dinero.

4.El pueblo que rehusó el sacrificio

Ile Ewu y Abojusokoto fueron los Awoses que adivinaron para un pueblo, el pueblo de Ogere Egbe, y les vieron este odu. Les mandaron a hacer ebó para prevenir una expresión de arrepentimiento y de pena por algo en el mundo: debían sacrificar 200 Iregbe Orugbo, 4 palomas y mucho dinero; en otra versión del mismo camino, el sacrificio señalado fue vino de palma, cuatro palomas y dinero. Ellos se rehusaron a hacer el sacrificio.

5.Dos pueblos luchan por el elefante

Un elefante murió en las tierras de Olijedes y su cola quedó tendida en las tierras de Ontiyo. El pueblo de Ontiyo reclamaba el elefante, y el pueblo de Olijedes también lo reclamaba: aquel animal, muerto en los dominios de dos gobernadores, significó la guerra.

A ambos se les pidió que sacrificaran, porque debían pleitear sobre cosas seguras: un chivo y mucho dinero era lo que debía sacrificarse. Solo después de tres meses hicieron el sacrificio que antes habían rehusado, y para entonces el elefante ya estaba podrido. Eshu les distribuyó el marfil, uno a uno, y les pidió que no volvieran a pelear.

6.Poema de Orúnmila sobre la prosperidad

Agbon bi ako, ago bi ako, ako gbon gon, ako oogbele, Ako go-go-go ako kogeeregbe, monitani jako Orúnmila Ni agba to ba, fi`ile ara re sile, t`oun tele oun okpe l`eyin Oun ni nje ako, moni iwo oshowo okpe, mo le mi oshowo okpe aakii Showo okpe, ki eni ma`laya, aje ni ba ni kpe ni ni aya, akii Showo okpek`eni oma bi mo eruniba kpe ni ni eshin Moni Orúnmila, mo ni kiwo gbemi, Orúnmila oni oun gbemi oni Maagun eshin li osan oni maagun eniyan li oru Moni ofe so mid`aje `nla, oni iro ni kii she aje Oni ti mo ba gun Eshin lo s`ile Olofin li osan, ti mole se awo fun Ti motun bawale, ti alele ti mofi Obinrin mi sun ti`ra, Ti mo mu eka, ti mo fi lu eturukpon, aye Olufegun orika oshe ekewa, Ti won fi bi egidi omo, oni nje mi oti g`eshin l`osan, Mi de ti gun eniyan li oru.

Significado: La persona que puede abandonar su casa para servir a Orúnmila, se convierte en hombre fuerte. Nadie comercializa la palma sin hacer dinero, el dinero financia el matrimonio, los niños son las utilidades del matrimonio, la aparición de un niño necesita del empleo de un sirviente, y de los esfuerzos de un sirviente, ayuda al costo de un caballo (o un carro).

Yo te imploro Orúnmila que guíes en toda mi vida; en su respuesta, Orúnmila prometió protección perpetua para sus seguidores, honestos y leales a lo largo de sus vidas y más allá de éstas. Usted montará en caballo (o en un carro) por el día, y montará sobre un ser humano por la noche.

Otra vez le preguntaron: Padre, ¿va a hacer usted brujas de nosotros?, a lo que Orúnmila respondió negativamente, agregando: como su seguidor leal, usted prosperará hasta el punto en que usted se convertirá en adivinador real, el que hará adivinación y sacrificio durante el día a Olofin y retornará a la casa para descansar, y en la noche usted tendrá una esposa, para que duerma como su acompañante de cama. Ella saldrá embarazada y saldrá a la luz la criatura a los nueve meses. Esa será la manifestación de prosperidad. Esa es la traducción de la metáfora: que usted cabalgará sobre un caballo y cabalgará sobre una persona por la noche; es así como voy a ayudar a mis seguidores en sus vidas.

Por eso, cuando este odu sale en la adivinación, a quien esté luchando por la existencia se le aconseja tener su propio Ifá; y si ya lo tiene, preparar el sacrificio especial Ono-Ifá, llamado odiha en Benin, porque Orúnmila lo guiará al camino de la prosperidad hasta casarse felizmente, tener hijos, poseer carro y contar con sirvientes, dedicándose al sacerdocio de Ifá como única actividad de su vida, siempre que sea un servidor honesto y leal con Orúnmila y sus semejantes.

7.El encantamiento del buen samaritano

Orúnmilani ki Oyeru ye-sa-gara, moni onise rere ni yio ma je, oni onise rere ni oje fun alara, ni ojo ti yi o gun ori te babare, Orúnmila ni ki Oyeku-ye-sa-gara, moni onise re-re yi oma je onise, rere ni oje fun ejero no ojo ti, yio gun ori te bara re. Orúnmila ni ki Oyeku ye-sa-gara, moni onise rere ni yi omaje. Oun nio je fun orongun. lle-lla ni, ojo ti o gun orite baba re Orúnmila ni ki Oyeku ye-sa-gara, moni onise rere. Ni yio maje, oun ni o je fun loja oun ni oje fun o, ni ala kan esiwu omo orun nla tin gun ori, egbonre so igba li ojo ti o lo gun ori ite baba re. Orúnmila ni akapo. Moni a i fisi Orúnmila ni ope ni segi, moni ikin owo mi a dayo.

Traducción: Orúnmila deseaba que su creador conociera que un Mesías vendría y le sería dicho hacer un sacrificio con una paloma y un ave blanca. Orúnmila aconsejó a Oyeku ye-sa-gara apurarse. El sacerdote de Ifá le dijo: Oyeku ye-sa-gara es el tipo de trabajo duro; él dijo: el trabajo muy duro para Alara, cuando él (Alara) estaba ascendiendo al trono de su padre. Él también fue un hombre de trabajo duro para Ajero, cuando él ascendió al trono de su padre. Él trabajó también muy duro para los jefes principales, también para Esiwu, cuando ellos fueron por el trono de su padre.

Orúnmila llamó al mensajero; el sacerdote de Ifá respondió que todavía no estaba hecho. Orúnmila dio las gracias. El sacerdote de Ifá dijo que la bandeja de adivinación con él debe convertirse en una cosa de disfrute. Orúnmila dijo: nosotros debemos aconsejar a su creador, que vendrá un samaritano bueno (hombre blanco y canoso), que él debía estar avisado de hacer sacrificio con una paloma y un ave blanca; con este sacrificio, Olodumare le enviará un samaritano bueno que lo ayudará a resolver sus problemas; muéstrese cortés y desprendido.

8.Encantamiento para detener la lluvia

Este odu se utiliza, a través de este encantamiento, para detener la caída de la lluvia.

Arojoku. T`aba`ti r`ojo`ni kú Arójókú T`abá li vójó ni kú Latitiro ojo dánú

Traducción: Mirando extinguir la lluvia, muere tan pronto la lluvia llega.

Arójókú: hojas del árbol que sirve para curar la lepra.

9.Akitón, el depósito de basura, y el suelo

Oyeku Kpota hizo adivinación al depósito de basura, llamado Akitón en yoruba y Otiku en Benin, y al suelo. Cuando ambos venían para el mundo, a cada uno se le aconsejó hacer un sacrificio con una gallina, un pescado y un caracol, junto con sus objetos personales (la ropa puesta completa), y ofrecerle un chivo a Eshu y un conejo a Las Brujas, para que pudieran convertirse en reyes de la tierra. El suelo faltó en hacer el sacrificio, mientras los dos se hacían muy buenos amigos.

Cuando llegó el momento en que las divinidades pertinentes, encabezadas por el Rey de la Noche, debían nombrar quién sería el rey, preguntaron quién había hecho sacrificio, pues a ese se le concedería la salvación. Todos los presentes afirmaron que quien lo había hecho era Akitón, el depósito de escombros. A partir de ese momento, Olodumare estableció que, por haber dejado de hacer sacrificio, el suelo cargaría por siempre a Akitón sobre su cabeza, nombrándolo de esta manera el último rey.

A cuenta de la intervención que el Rey de la Noche hizo a su favor, Akitón prometió a Las Brujas tenerles siempre la comida. Por eso, en el presente, los sacrificios a Las Brujas se depositan en los escombros. De ahí que, para poder reinar en la vida y gozar de respeto y consideración, lo primero que se recomienda en este odu es hacer sacrificio para Las Brujas, las únicas que permitirán a la persona coronarse como el último rey de la tierra; y que nadie, por grande y poderoso que sea, puede pensar que será beneficiado con algo sin antes hacer sacrificio, como le sucedió al suelo.

10.La competencia por el elefante muerto

Erin oku, omu ori soko. Litede ofi uru soko lomu toyo. Olutede oni kon tede to. Olomu toyo oni keya yoclado. Erin toba wa ni agbe, oloja meyi Erin ogun niio.

Un elefante murió en el bosque: su cabeza daba a la granja de Olutede, mientras que la cola apuntaba a la granja de Olomu Toyo. Ambos empezaron a competir por la propiedad del elefante muerto y los dos fueron a la adivinación, donde se les recomendó sacrificio: quien lo hiciera ganaría la competencia. A Olutede se le aconsejó sacrificar gallo, gallina, tortuga carey y caracoles; a Olomu Toyo se le pidió gallina, tortuga carey y caracoles.

Olutede se negó a sacrificar, amparándose en la máxima de que quien posee la cabeza de un animal posee el resto del cuerpo. Olomu Toyo, en cambio, sí hizo el sacrificio, y cuando el asunto fue llevado ante el rey, este decidió a su favor.

Cuando este odu sale en la adivinación, se le dice a la persona que está compitiendo por un beneficio, pero que si hace el sacrificio triunfará sobre su oponente. También revela que no debe apresurarse a alcanzar un cargo importante con rapidez, pues tendrá una gran competencia con otra persona que desea lo mismo: hay que escalar desde abajo, sin tratar nunca de coger la cabeza, empezando siempre por la cola, porque la cabeza del elefante representa a Olofin y la persona todavía no está preparada para ella hasta que Orúnmila lo determine.

11.El pacto del hombre con la casa

Oyeku gara gara adifafun eniyan to onlo ba ile she adehun (adeshun).

Oyeku Kpota hizo adivinación a la humanidad cuando iba a concluir los arreglos de la casa. La casa le preguntó al género humano qué había hecho ella para ofenderlo; él respondió que no había ofensa, pero que quería la casa. Ella le preguntó entonces qué haría después de construirla, y él contestó que permanecería en ella: trabajaría, viviría, se alimentaría y procrearía en el hogar. La casa aconsejó al hombre dirigirse a Orúnmila, que fue quien la trajo al mundo y le dio la autoridad, el ashé, para convertirse en custodia de todo el género humano.

Orúnmila aconsejó al hombre hacer sacrificio para poder construir y vivir en la casa, y él sacrificó un carnero y un puerco; en lo adelante, el hombre construyó el hogar. La casa le preguntó qué pasaría si ella lo dejaba viajar al exterior y moría durante el viaje, y el hombre respondió que su cuerpo sería traído al hogar para el entierro. Desde entonces el hombre viajó y viajó, tanto que su cuerpo fue traído de una tierra lejana para ser enterrado en su tierra natal, cumpliendo en su casa de origen lo pactado. De no ser así, si su cuerpo fuese enterrado en otra tierra sin pasar por su casa, las consecuencias serían funestas para la espiritualidad de la persona de este odu y para los familiares que habiten la misma casa.

Para lograr tener casa, o si se está construyendo una, se debe sacrificar un carnero y un puerco a Orúnmila; después de esto se logrará viajar al exterior, tanto que es posible que el propio cuerpo, ya muerto, sea trasladado a la casa original en la tierra natal. Ese sacrificio se hace en los alrededores de la casa, cocinando dichos animales como parte de un gran banquete con bebidas, dulces y demás, alimentando bien y dejando satisfechas a todas las personas invitadas.

Por eso el cuerpo de un humano regularmente se traslada al hogar para el entierro después de la muerte; y cuando el hombre vive muy lejos del hogar, por lo regular es convidado a regresar a través de este odu. De ahí la importancia del saludo cuando una persona fallece: este es el odu encargado de tener una reverencia para con la persona fallecida, en gratitud a su regreso después de muerta.

12.Ajayi obtiene la victoria

Oyeku oni odi arisasi si. Ifá ni lori ate esu ni alashuwa alshu wada mu eshi wo odo owo Ifá mu eshi wa odo owo ni gun ori owo. Adifafun ajayi olo la nijo ogbe losi ogpe kpe odo. EBO ki ale she yo ri ni un ogun ti a fe she Akiko adike ati eyele ni ebbo re.

Oyeku posee el hogar donde la gente va a refugiarse o lo busca; Orúnmila es el jefe de un pequeño mercado de venta de artículos; Eshu es la autoridad capaz de mutilar y cambiar las cosas. El que cambia las cosas montaba a caballo hasta el río; Orúnmila también montaba a caballo hasta el río. El dinero escala sobre el dinero: el buen dinero da más dinero. Este fue el amo que hizo adivinación para Ajayi, el hombre rico, cuando le hizo la guerra a un pueblo en el encajonamiento del río. Se le dijo que hiciera sacrificio con un gallo y una paloma para salir victorioso en el combate; él lo hizo y obtuvo la victoria.

Por este camino, la persona debe hacer sacrificio con un gallo y una paloma para vencer en un enfrentamiento que tendrá que dilucidar. Se le aconseja que el dinero escala sobre el dinero cuando es un dinero bien habido, trabajado a través de las semillas de Ifá: eso es lo que da más dinero, trabajando única y exclusivamente Ifá, que representa el verdadero comercio de Orúnmila. A quien obtenga este odu en Igbodun se le señala que Orúnmila le proporcionará que sus fondos se mantengan en constante crecimiento si trabaja Ifá; pero si decide dedicarse a otro comercio que no sea Ifá, siempre tendrá que retroceder al pasado: nunca tendrá nada seguro, vivirá con inconformidad y no verá nada claro, hasta el punto de que Orúnmila determine quebrantar todos sus negocios para que vuelva atrás y emprenda una nueva vida, esta vez dentro de Ifá. Para este odu, Orúnmila representa toda la vitalidad en cuanto a progreso se refiere.

Basado en esto, Orúnmila dice: el que cambia las cosas montaba a caballo hasta el río; Orúnmila también montaba a caballo hasta el río. Sacrifíquele un gallo a Shangó y una paloma blanca a Ogún para evitar enfrentamiento.

13.Oyeku Kpota y su pajarera

Oyeku Kpota era un hombre muy orgulloso. Era campesino y tenía una pajarera donde criaba pájaros negros y blancos. Empezó a notar que cada vez que se iba al campo, dejando los pájaros encerrados, al regresar los pájaros negros habían matado a uno de los blancos. Cuando aquello se convirtió en algo habitual, decidió consultar a su madre sobre el significado del extraño suceso. Ella le preguntó por qué había escogido la cría de pájaros como pasatiempo si no pertenecía a ningún club nocturno, y añadió que una persona de carácter orgulloso no podía meterse en semejante afición sin consecuencias adversas. Él, obstinado, rechazó cambiar de actitud y unirse a sociedad secreta alguna, pero decidió administrar juramento a los pájaros para detener a los negros de seguir destruyendo a los blancos, que eran su signo de la suerte.

La madre le aconsejó que, si iba a tomarles juramento, buscara el Tiokam (Ogbigbo en yoruba, Owonwon en Benin) y una gallina, y que administrara el juramento sobre el suelo descubierto, agregando pencas verdes de palma (ewe igbegbe en yoruba, ewe ebitete en Benin). Obtenidos los materiales, colocó todas las hojas sobre la parte superior de la penca de palma, insertó la carne del ave y del Tiokam sobre las hojas y llamó a cada uno de los pájaros a jurar que nunca más volverían a dañarse entre sí, ni a dañar o destruir a nadie ni nada que le perteneciera. Mientras tomaban el juramento, él repetía este encantamiento:

«Ajobu jobu afoyele bule enibada le koye-leye Ajobu jobu afogbigbo bule eni ba da le ko gbigbo gbo. Aje lo ri ewe aasun lori, imo afi asho la gheren gheren bura»

Terminada la ceremonia, enterró las hojas en el suelo para sellar el juramento con la autoridad de la madre tierra. El efecto práctico era impedir que los pájaros negros, esotéricamente más fuertes, siguieran destruyendo a los blancos, que eran numéricamente más. Su propia madre era, de hecho, una bruja; por eso se explica que la madre de cualquier iniciado con este odu en Igbodun tiene que ser también, ancestralmente, una bruja.

Por esta razón, cuando el odu se ofrece en Igbodun, a la persona se le aconseja ofrecer una chiva a Las Brujas, para detenerlas de continuar dañando sus materiales y negocios, y dejar de asistir a las reuniones de todas las sociedades a las que pertenezca. También debe tratarse discretamente con el miembro de la familia que sea lisiado o tullido: el sacrificio a cuenta de esa persona se hace con 4 caracoles, 4 yardas de tela blanca y 40 k, agregando el Iyerosun del odu a favor del familiar. En una adivinación corriente, se aconseja servirle a la noche con un conejo y abstenerse de asistir a cualquier reunión, para que nadie pueda dar falsos testimonios de la persona; las únicas reuniones permitidas son las concernientes a Orúnmila, para tratar la filosofía de Ifá, nunca para lucrar ni obtener dividendos.

14.Eshu y su doble Onne

Este odu narra una de las raras ocasiones en que Eshu hizo adivinación con Orúnmila. Cuando Eshu concluyó sus planes de seguir a las divinidades hacia la tierra, se dirigió a Orúnmila, quien le aconsejó hacer sacrificio a su propia alma con un chivo, para evitar el peligro de enfrentar fuerzas superiores a él mismo. Eshu, tras mucha meditación, pensó si acaso existiría en la tierra alguna fuerza más grande que él; le hizo una burla a Orúnmila, rehusó el sacrificio y partió hacia la tierra decidido a destruir a cualquier divinidad o mortal que se atreviera a cruzarse en su camino.

Al llegar estableció una granja que pronto empezó a dar frutos, y comenzaron a robarle. Eshu se preguntaba quién tendría el valor de robar en su granja: sin saberlo, era su doble primordial, su semejante, Onne en yoruba, Esuamen en Benin. Onne tenía unos cuantos hijos y anteriormente había sido aconsejado servir a Eshu con un chivo, para evitar el encuentro con una fuerza más poderosa que él mismo; también lo rehusó, jactándose de que, siendo él la fuerza guardiana de Eshu, no veía justificado sacrificar. Solo aceptó, sin protestar, hacer un agasajo para los niños.

Cuando Eshu descubrió la vía por la que el intruso entraba a robar, le tendió una trampa, y en su siguiente visita Onne quedó atrapado. Al verse preso en aquella potente trampa, decidió no ofrecer resistencia y permaneció tranquilo. A la mañana siguiente, Eshu fue a revisarla y, al ver a Onne, lo ultrajó por ser el ladrón que le robaba en la granja. Onne seguía inmóvil, y como las moscas ya lo rondaban, Eshu le arrojó un proyectil; Onne se hizo el muerto, pero cuando Eshu se movió para sacar el cuerpo de la trampa, se le abalanzó encima, tomó posesión de sus armas y las tiró a un lado, y ambos quedaron trabados en la pelea, zafando la trampa en medio de la lucha. Onne trataba de meter a Eshu en el agua, mientras Eshu trataba de empujar a Onne contra el suelo.

Tras una larga contienda, los niños a los que Onne había agasajado oyeron los gruñidos de los gigantes y, curiosos, acudieron a ver qué pasaba. Al descubrir que su benefactor estaba luchando, aprovecharon con rapidez para meterse dentro de los ojos de Eshu. Mientras Eshu usaba las manos para sacarse a los muchachos de los ojos, Onne se escabulló hacia las profundidades del río, escapando así de su rabia. Eshu, después de recuperarse y recoger sus armas, regresó abatido a su casa. Allí le pidió a su hijo Falsedad que le buscara agua para tomar y, al no llegar este a tiempo con el agua, lo golpeó en la cabeza y murió al instante. Fue en ese momento cuando Eshu recordó el sacrificio que Orúnmila le había mandado, y algo tardíamente, pero al fin, lo hizo.

Cuando este odu sale en la adivinación, se aconseja a la persona hacer un sacrificio para Eshu con un chivo y agasajar a los jóvenes con akará o galletitas, con el fin de evitar una colisión de cabeza con una autoridad superior a uno mismo.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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