Ika Kana
Ika Okana
«El vestirme de blanco, depurará mi alma».
Rezo de Ika Kana
IKA KANA IFA AWO OMO KANA GBOGBO OMO ALAYE ESHU OFO LODE AKANA MASHAYU MAMAKEÑA ORUNMILA.
Súyere de Ika Kana
“OKANA YARE IKU, EGUN LEYE OKANA YARE IKU, EGUN IRE”
En este odu nace
- Que el hombre comiera carne y alimentos sanguíneos.
Aquí habla
- Habla la persecución.
- Hay que reforzar a Ogún.
- La persona deberá usar los cuatro collares de fundamento de Osha.
- Hay que rogarse la cabeza urgente con un Pargo (Ejá-Bo).
- Se hace ebó con jicotea.
- Hay que cuidarse de hincadas.
- Las enfermedades son: Asma, garganta, desajuste cerebral, la vista, mancha en la piel, enfermedades venéreas.
- Hay que cuidarse de robos.
- Hay que tener cuidado no mancharse su reputación.
- Una mujer le destruye su vida y su casa.
- La mujer con este Odu, la pueden matar por pachanguera.
- La persona tiene una sombra detrás.
- Es un Odu de comercio, de robos y justicia.
- Marca faltas de respeto a los hijos hacia los padres.
- El Awó debe tener cuidado donde come porque lo pueden envenenar.
- Habla de envidia, de calumnias y chantajes.
- A la persona le gusta estar saltando de flor en flor.
- El Ángel de la Guarda de la persona está bravo.
Descripción del odu Ika Kana
Ika Kana ocupa el lugar 174 del Orden Señorial de Ifá.
Este signo trata de la reserva del sacrificio como recurso para evitar las consecuencias de las acciones perversas. Se le recomienda al consultado tener una elección importante en dependencia de una decisión que debe hacerse sobre algo que tiene razón y buena.
Fue aquí donde los seres humanos aprendieron a comer carnes y alimentos sanguíneos.
El odu habla de persecución: en él, el Gato perseguía a la Guinea.
Por este Ifá se refuerza a Ogún con un pedazo de raíl de línea férrea y bolas de hierro antiguas. También se usarán los cuatro collares fundamentales de Osha.
Cuando este Odu le sale a un cliente, se le da con urgencia un Pargo (Ejá-Bo) a la cabeza.
Por este Odu se hace ebó con jicotea (ayapa): la jicotea se mete en un saco y se cuelga detrás de la puerta de la casa los días que marque Ifá. También se hace ebó con cuatro canutos de caña brava; a cada uno se le amarra un pedacito de carne de res y una flecha chiquita, y va en el ebó.
Hay que cuidarse de hincadas, de fracturas o traumas en los miembros inferiores, de padecimientos en la garganta y de asma.
Por este Odu la persona lleva una sombra detrás y necesita usar los collares de los Oshas.
Aquí se prepara un jabón con hierba celestina azul y celestina blanca (ewe oriye y kotoriye), cabeza guinea, ero, obi kolá.
Este Odu especifica que hay que cuidarse de robo, pues después de ocurrido el hecho lo robado aparecerá en otro lugar cambiado de forma o de color, y si se reclama acusarán al reclamante de mentiroso y de ladrón, con el consiguiente gasto de dinero en pleito de justicia.
Si quien se consulta es hombre, tiene que cuidarse de que una mujer le arme un escándalo en su casa, y debe dejarse de caprichos con alguna mujer, porque eso puede traerle una situación de justicia delicada. Si quien se consulta es mujer, la pueden matar por estar volando de flor en flor.
Aquí hay que tener cuidado con las cosas propias y con la moral, pues pueden robar a la persona y después calumniarla.
Este Ifá habla de una persona que ha hecho obras con el propósito de atraer a un cónyuge. También marca falta de respeto de los hijos hacia los Padres.
El Awó con este Odu debe cuidar dónde come y bebe, pues lo pueden envenenar. Habla de envidia, de calumnia, de chantaje y de falta de respeto a los mayores.
Para una mujer: puede estar embarazada y su marido no ocuparse de ella en la mejor forma.
Este Odu habla de maldición, y para quitarla la persona tiene que darse baños con hierba farolito o hierba de sapo (shewerekuekue) y después rogarse la cabeza con hierba prodigiosa y coco, cascarilla y manteca de cacao.
La persona con este Odu debe cuidarse la vista.
Quien tiene este Ifá debe atender al Ángel de la Guarda, no sea que se ponga bravo por su poca atención. En este Ifá hay que atender mucho a Oshún y a sus Padres.
Hierbas del odu
- Bejuco tortuga.
- Palo jicotea.
Relación de obras del odu Ika Kana
Se debe dar baños con hierba farolito o hierba de sapo (shewerekuekue) y después rogación de cabeza con coco, cascarilla, manteca de cacao y prodigiosa (ewe dun dun).
Dice Ifá
- Que usted está aburrida de su suerte y su Ángel de la Guarda no quiere que usted reniegue más.
- Tiene que rogarse con dos cocos su cabeza.
- Usted se ha encontrado o le van a regalar un pañuelo de lista.
- Usted tiene una cuestión a seguir pero al parecer se le acabado, pero sigue y es por causa de una mujer, y los dos caminan en ambas partes, tenga cuidado puede haber sangre.
- En su casa todos tienen que hacer rogación. Ocúpese de su Ángel de la Guarda y póngale dos cocos para que le de suerte.
- Usted tuvo un sueño que es bueno, dele gracias a Oshún y a sus padres.
- Usted se va a sacar la lotería y cuando esto suceda mándele a hacer una misa a sus padres.
- Su mujer a de dar a luz.
- Usted tiene que darle de comer a todos los Santos.
- En su casa hay una persona que trabaja en los muelles y tiene que hacer ebó, para que no le vayan a robar la mujer y la suerte.
- A usted le gusta estar saltando para todos los lados.
- Se cogió un animal que estaba destinado para un Santo o para otra cosa religiosa, no vuelva hacerlo más.
- Tenga cuidado con la vista, la garganta y la falta de aire.
- La suerte le viene corriendo.
- Tiene que cuidarse de la envidia, los chantajes, las calumnias y de cometer falta de respeto con sus padres.
- Si es mujer puede estar embarazada y el marido no la atiende de la mejor forma.
- No se encapriche en obtener favores de una mujer o de un hombre, según el caso pues si piensa que no puede vivir sin esa persona usted mismo /a se puede destruir.
- Usted tiene que cuidarse de acciones perversas.
- Usted tiene que tener una elección importante en dependencia de una decisión que debe hacerse sobre algo que tiene razón y buena.
Refranes de Ika Kana
- El Awó debe saber que el que porfía, gana, pero al final lo pierde todo.
- El hombre, es el lobo del hombre.
- La suerte le viene corriendo.
- Si sacrifico evitare las consecuencias de acciones perversas.
- La mano experimentará siempre a ambos, el bien y el mal.
- El vestirme de blanco, depurará mi alma.
Eshu-Elegba del odu Ika Kana
No está especificado.
Patakíes del odu Ika Kana
1.Obatalá, el Gato y la Guinea
El Gato se dedicaba al comercio, tenía mucho dinero y contaba con criadas, que eran las Guineas. Un día empezó a castigarlas y azotó a una de ellas; la Guinea salió volando y fue a refugiarse en casa de Obatalá. En ese momento Obatalá se estaba lavando la cara con agua y jabón, y al salpicarla la dejó jaspeada de manchas blancas.
Al verla, Obatalá le preguntó por qué venía tan asustada. Ella le contó todo lo malo que había pasado en casa del Gato y le pidió que fuera su padrino, cosa que Obatalá aceptó. Así la Guinea se quedó a vivir con él, que le preparó una habitación.
Al tercer día el Gato se presentó en casa de Obatalá preguntando por su criada. Obatalá le respondió que no sabía nada de lo que le decía y lo invitó a entrar para que se lo explicara mejor. Cuando el Gato entró vio a una Guinea, pero no reconoció que fuera la suya por causa de las manchas de su plumaje. El Gato le dijo que le habían informado que hacía tres días había llegado a esa casa una de sus criadas, que había abandonado su casa. Como Obatalá ya le había dicho a la Guinea que era su padrino, le contestó al Gato que la única Guinea que allí había era esa, que vivía en la casa desde hacía mucho tiempo porque era su ahijada.
El Gato entró en porfía con Obatalá y no pudo comprobar nada. Obatalá reclamó entonces daños y perjuicios por la difamación y, en el juicio, cuando le preguntaron qué quería, respondió que por cada pelo que el Gato tenía quería un saco de oro. De ahí le vino la riqueza a Obatalá y la ruina al Gato, que era comerciante. Desde ese momento las Guineas tienen pintas blancas.
De este mismo camino se conserva una versión más breve, que se limita a decir que el Gato era comerciante, se puso a porfiar con Obatalá, tuvo que pagar todo lo que tenía y se quedó pobre.
2.La maldición y la Mariposa
Había un joven que se enamoró de una Mariposa, pero nunca le decía nada y no sabía cómo enamorarla. La Mariposa era muy zalamera y siempre andaba volando de flor en flor. Poseía un pito que jamás soltaba, pues lo llevaba consigo a donde quiera que fuera. Un día el joven, que era hijo de la Tiñosa, cuando iba camino de sus labores habituales vio a la Mariposa posada en una flor y, en un descuido de ella, le robó el pito para usarlo como chantaje y ver si de esa forma la Mariposa lo aceptaba. Al regresar a su casa, le entregó el pito a su madre, la Tiñosa, para que se lo guardara.
La Mariposa se dio cuenta enseguida de la desaparición de su pito, y Eshu, que estaba escondido entre las hierbas, salió en su defensa y le dijo que el ladrón de su talismán había sido el hijo de la Tiñosa, pero que tenía que ir a ver a Orúnmila para evitarse una desgracia lamentable.
Como era caprichosa, la Mariposa no hizo caso de la advertencia de Eshu y no fue a registrarse con Orúnmila. Lo que hizo fue vigilar la casa de la Tiñosa y, cuando vio que el hijo se había marchado, tocó a la puerta, habló con la Tiñosa, le contó que su hijo le había robado el pito y le exigió que se lo devolviera. La Tiñosa cogió miedo y se lo devolvió.
Al regresar de su trabajo, el hijo de la Tiñosa pensó llevar a cabo su plan para atraer a la Mariposa y le pidió el pito a su madre. Ella le respondió que la Mariposa había venido a reclamarlo acusándolo de ladrón y que se lo había entregado. El hijo se incomodó y cayó en graves faltas de respeto con su madre, reprochándole quién la había mandado a entregar el pito a la Mariposa, llamándola facultosa y atrevida, insultándola y diciéndole oprobios.
Viéndose defraudado en sus aspiraciones, el hijo de la Tiñosa comenzó a maldecirse, deseando no tener nunca paradero fijo, encontrar siempre su comida ya podrida y que todos lo despreciaran por apestoso. En ese momento entró Obatalá en la casa de la Tiñosa y, al oír al joven maldiciéndose, le dijo: -Así será hijo mío. To. Iban. Eshu.
La Mariposa había salido muy contenta de casa de la Tiñosa porque había recuperado su pito, y regresaba por el camino. Eshu, al verla, comprendió que no había ido a registrarse con Orúnmila por desobediente y, sintiéndose burlado, pensó en darle su merecido. En eso avanzaban unos muchachos por el camino; Eshu se la señaló, ellos se armaron con cujes y la persiguieron de flor en flor hasta que la mataron.
3.El hombre incrédulo
Había un hombre que estaba pasando trabajo y no prosperaba, pero era incrédulo. Un día fue a verse con Orúnmila y le salió este Odu; Ifá le mandó hacer ebó y él lo realizó.
Pasados unos días, el hombre empezó a comprar productos en el campo para revenderlos en la plaza. Fue repitiendo la operación y empezó a prosperar. Prosperó tanto que llegó a comprar las cosechas enteras y a vendérselas a los revendedores.
Pasó el tiempo y el hombre no se acordaba de Orúnmila. Un día Eshu le preguntó a Orúnmila qué era de la vida de aquel hombre que compraba las cosechas de los campesinos, y Orúnmila le respondió que ese era uno que ya no se acordaba de él.
Eshu se disfrazó, fue a hablar con el acaparador y le dijo que ya no se acordaba del viejo que le había hecho el ebó cuando estaba pobre. El hombre le contestó que no se acordaba. Entonces Eshu le echó hechicería (Ogu) y basura a los granos y las viandas, y se le empezaron a picar por los bichos; cuando la gente fue a comprarle sus mercancías vieron que estaba picada y no le compraron nada. De inmediato perdió todo lo que tenía almacenado y, viéndose tan mal, fue de nuevo a casa de Orúnmila.
Orúnmila le hizo osode otra vez y le volvió a salir este Odu. Le hizo de nuevo el ebó y le dijo que iba a prosperar otra vez, pero que le costaría trabajo y que no podía olvidarse de los Santos. Orúnmila le entregó a Eshu y lo consagró como hijo de Ifá (awafakan); poco a poco el hombre se fue levantando de nuevo y volvió a ser el almacenista de viandas y granos de aquel pueblo.
4.El Awó envenenado
Ika Kana era el Odu de AWO LOYORUN BABA, que tenía un hijo llamado IRE OMO YARE y vivía en las tierras de ILORUN. El hijo vivía muy bien porque su padre era el Rey de aquella tierra y lo tenía todo.
El padre trató de enseñarlo para hacerlo Rey de allí tras su muerte, pero el muchacho no estaba conforme con los estudios, y por esa causa el padre se disgustaba con él a cada momento; solo lo dominaba un poco cuando se ponía a cantar:
Después le decía a su hijo que algún día él tendría que morirse, y que entonces lo llamaría así para salvarlo de algo, porque su desobediencia sería castigada por Olorun, tendría que salir de aquella tierra y le iría muy mal. El hijo no hacía caso de los consejos de su padre.
AWO LOYORUN BABA era un hombre muy admirado por todo el mundo, pero tenía un enemigo llamado AWO YEKUYE OFO, que esperaba una oportunidad propicia para destruirlo.
En una ocasión en que AWO YEKUYE OFO iba a celebrar una de sus fiestas religiosas, invitó a AWO LOYORUN BABA y preparó a su mujer, APAYUREO, para que lo atendiera en todo. Ellos ya tenían lista la hechicería (Ogu) para echársela en la comida a AWO LOYORUN BABA.
Desde que AWO LOYORUN BABA llegó a la fiesta, AWO YEKUYE le presentó a su mujer, y él quedó impresionado por su belleza, sus finos modales, lo bien que vestía y las atenciones que le dispensó. A la hora de servir la mesa, la mujer se encargó de ese menester y al primero que sirvió fue a AWO LOYORUN, a quien le sirvió la comida con la hechicería. Al terminar la fiesta, él comenzó a sentirse mal, se fue a un rincón, sacó su ókpele, tiró y vio su Odu; se vomitó encima del ókpele y dijo que si se hubiese registrado antes no le habría pasado eso.
Cogió una hoja de hierba prodigiosa (ewe dun dun) para disimular y que no lo vieran vomitando, y la iba masticando para que nadie se diera cuenta de su malestar.
Cuando llegó a la casa le dio un gallo al Egun de su padre en medio del patio, llamando a KUINKOLODE, y en ese instante cayó muerto. La gente de aquella tierra, al ver esto, mandó a buscar a AWO YEKUYE OFO para que hiciera Ituto y asumiera el mando de aquella tierra. Este hizo el Ituto y asumió el mando, y el hijo de AWO LOYORUN BABA, abochornado por su desobediencia, se fue de su tierra con la única muda de ropa que tenía puesta, que al ponérsela, por castigo de OLORUN, se le había tornado del mismo color del ARCO-IRIS.
En la tierra a la que llegó se encontró con un Awó, que al conocer su desgracia le dijo que lo iba a ayudar para que pudiera regresar a su tierra y lo consideraran. Ese Awó se llamaba AWO OMO LAYE. El Awó cogió entonces dos palomas, pintó los cuatro colores rituales (blanco, rojo, azul y amarillo) en la tierra y limpió a IRE OMO RAYE llamando a los astros principales del Arco-Iris.
5.Los actos malvados
Ika fue por adivinación y en la bandeja apareció el Odu Ika Kana. Se le dijo que la muerte venía hacia él a causa de actos malvados, y que solo para que la muerte no lo alcanzara debía sacrificar. Se le añadió que debía parar los actos malvados y vestir ropas blancas de ahí en lo adelante. Él oyó y rehusó el sacrificio.
6.Se adivinó para el dinero
Un hombre llamado ITO fue por adivinación sobre el dinero. A él se le vio este Odu Ika Kana y se le aconsejó que hiciera sacrificio a fin de tener siempre cosas buenas y no llevarse nunca por la maldad de experiencias. Él oyó y no sacrificó. Ellos entonces dijeron; La mano experimentaría siempre a ambos, el bien y el mal.
Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.
↑Sigue estudiando
Los 16 odù de la familia de Ika
Ika Bara (Ika Obara) · Ika Bemi (Ika Ogbe) · Ika Di (Ika Odi) · Ika Fa (Ika Oshe) · Ika Fefe (Ika Iwori) · Ika Fun (Ika Ofun) · Ika Junko (Ika Ojuani) · Ika Meji (Babá Ika Meji) · Ika Ogunda (Ika Guda) · Ika Paure (Ika Otura) · Ika Rete (Ika Irete) · Ika Roso (Ika Iroso) · Ika Sa (Ika Osa) · Ika Trupon (Ika Otrupon) · Ika Yere (Ika Oyeku)
