Iroso Ka (Iroso Ika) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Iroso

Iroso Ka

Iroso Ika

«Tú eres un sacerdote divino y yo soy un sacerdote divino, por qué me tocaste con las manos sucias».
I II · I I · II II · II II
Palabra sagrada

Rezo de Iroso Ka

Rezo

Iroso ka Bokala Bokika otuntan adifafun Obe Akuko Lebo.

Fundamento

En este odu nace

  • El gran engaño de la mujer, donde le prometen matrimonio, viven con ella y después la abandonan.
Advertencias del signo

Este odu marca

  • Traición.
  • Violencia entre las relaciones de los seres humanos (cañona).
La voz del signo

Aquí habla

  • Si es mujer, es posible que la hayan perjudicado por medio de la brujería.
  • Que aquí se trabaja el anillo de compromiso.
  • De que en este Ifá Orúnmila muestra su sabiduría ante Ikú (la Muerte).
  • De que aquí fue donde Oshún trajo a la tierra el dinero y las riquezas.
  • De que sólo Orúnmila puede salvar a la persona.
  • De un hijo al que hay que hacerle Ifá, cuídelo mucho que él será su suerte.
  • De hermanos que aunque se hayan criado juntos no se llevan bien y cuando crezcan no se van a poder ver unos a otros.
  • De que la persona desea hacer algo que se le imposibilita.
  • De que se puede pasar un susto en el mar.
  • De hacer ebó antes de ir al campo para evitar trampas y perder la vida.
  • De que la persona tiene algo grande en su cabeza y en su cuerpo y que Orúnmila es quien salva a la persona, trate de curarse porque luego será tarde y no habrá cura.
  • De escasez de todo, no se desespere que Ud. tendrá casa y dinero y tendrá que recibir Ifá.
  • De que la mujer que tiene este Odu en Ikofáfun y sea hija de Oshún Olodi, tiene que darle una chiva a Oshún junto con Orúnmila para poder ser feliz en sus relaciones matrimoniales. Si es mujer vivirá con Awó y si es hombre con omo de Oshún y hacerle Osha si no lo tiene.
Tabúes del signo

Este odu prohíbe

  • No se puede ir al campo sin antes hacer ebó, porque le desean hacer una trampa que le pueda costar la vida.
Consejos del signo

Este odu recomienda

  • Hay que rogarle la cabeza a la persona porque hay trampas, que puede costarle la vida.
  • Reciba Ifá.
  • No se puede incomodar por nada que le suceda, ni se ponga las manos en la cabeza.
  • Hay que darle gracias a Ogún, Oshosi, Elegba y Obatalá.
  • Debe tener cazuela de Osanyin.
  • En este signo le pueden doler el cuerpo y las manos, vaya al médico.
Ewe del signo

Hierbas del odu

  • Atiponlá
  • Palo Malambo
  • Amansa guapo
  • Cabo de Hacha
La voz del oráculo

Osobo e Iré del odu Iroso Ka

Osobo Ikú
  • Aquí Orúnmila muestra su sabiduría ante Ikú, solo él salva a la persona.
  • Habla de un susto en el mar.
  • Habla de hacer ebó antes de ir al campo, puede haber trampas y perder la vida.
Osobo Arun
  • Habla de enfermedad grande en el cuerpo y si se descuida será tarde.
Osobo Ofo
  • No vaya al mar para que no sufra pérdidas o pase un susto.
Osobo Eyo
  • Habla de problemas entre hermanos que no se llevan bien.
Iré Arikú
  • Aquí Oshún trajo a la tierra el dinero y las riquezas.
Iré Ashegun Ota
  • Hay problemas en las relaciones entre hermanos que no se llevan bien.
  • La persona desea hacer algo que se le imposibilita.
  • La persona escasea de todo, no se desespere que tendrá casa y dinero, tendrá que hacer Ifá.
  • Habla que a la mujer es posible la hayan perjudicado por medio de la brujería.
Trabajos del signo

Relación de obras del odu Iroso Ka

Baño con hierbas del signo

La persona se baña con Orozuz, Eweriyeye y Moruro.

Las historias del signo

Patakíes del odu Iroso Ka

1.La adivinación antes de bajar a la Tierra

OKITI KPUKE AWO EBA ONO

Ese fue el Awó que registró a Irosun-Ayoka cuando se preparaba para descender a la Tierra. El consejo fue claro: debía ofrecer una chiva a su Ángel de la guardia, con la que agasajaría a las divinidades; un chivo a Eshu; y a Ogún un perro, un gallo y una tortuga. El sacrificio era necesario porque su destino era convertirse en un sacerdote de Ifá próspero, y ese mismo éxito despertaría la animosidad de los demás Awoses y de su propia familia. Cumplió con todo antes de bajar.

Ya en la Tierra ejerció como sacerdote de Ifá con tanta efectividad que su fama recorrió el mundo conocido; consultaba en las cortes de los gobernantes de su tiempo y adivinaba incluso para las deidades. Pero en su propia casa los problemas crecían: sus esposas no lo dejaban tranquilo, y sus hermanos y hermanas habían llevado su asunto al culto de la brujería para desbaratar todos sus planes.

Una noche, mientras se preguntaba qué hacer, su Ángel de la guardia se le apareció para recordarle que nunca había repetido en la Tierra los sacrificios que hizo en el Cielo. ¿Cómo era posible que ayudara a todos a sobrevivir y prosperar por medio del sacrificio, si él mismo no se hacía ninguno? Al día siguiente consultó su Okeponrin y salió su propio odu. Ifá le indicó agasajar a sus Awoses más cercanos y a sus hermanos y hermanas con una chiva y un carnero padre, servir a Eshu con un chivo y toda clase de productos comestibles, y atender a Ogún con perro, gallo y tortuga. No perdió tiempo en hacerlo.

A los dos días del festín, la hija de uno de sus hermanos gritó en sueños que tenía algo que decirle a Orúnmila, y no descansó hasta llegar a su casa. Allí le reveló que sus problemas venían del culto de la brujería, y mencionó a sacerdotes populares, a dos de sus esposas y a casi todos sus hermanos, incluido su propio padre. Le explicó además que su festejo había alcanzado a la gente del día, pero no a la gente de la Noche, y que debía ofrecer un festín de sacrificio adecuado a los Ancianos de la Noche.

Él siguió el consejo de la muchacha y frió una chiva, una gallina y un conejo para el consejo de la Noche. Después de eso murieron dos prominentes sacerdotes del pueblo que eran sus enemigos encarnizados, y sus hermanos dejaron de molestarlo, pues la confesión de la muchacha fue denunciada ante Olofin, quien hizo jurar ante la divinidad de la Tierra a todos los mencionados, incluidas dos de sus esposas, que no volverían a perturbar a Orúnmila.

Aquel incidente realzó su prestigio como sacerdote efectivo de Ifá y le ganó el apodo de Iroso-ala-yoka. Se hizo mucho más próspero, sus días en Ife estuvieron marcados por la prosperidad general, la paz y la tranquilidad, y finalmente Olofin lo nombró su segundo al mando, posición que disfrutó hasta edad avanzada.

Cuando este odu aparece en el Igbodun, la persona será aconsejada de hacer el Eshu de su Ifá sin demora y de tener su propio Ogún y su Eziza. Será muy próspera en su trabajo, siempre que haga los sacrificios especiales que el odu hizo en la Tierra; deberá esperar problemas de compañeros de trabajo envidiosos, de familiares y de la esposa o esposas enfadadas, para los cuales hará un banquete, tras el cual crecerán su fama y su fortuna. Cuando aparece en una adivinación ordinaria, la persona necesitará tener su propio Ifá y servir a Eshu con un chivo para prosperar en su trabajo.

2.Esin y Afon

EROMA SUN L’ORA, ERO MA SUN LAPA EROMA SUN MI IJESA OBOKUN ODILEELEKA MOGUN OMO ERUN TIN KA AWO AGADA LERI OMO ERIN TIN TI OWO IJA FON YO

Esos Awoses adivinaron para Esin y para Afon cuando ambas deseaban tener hijos. A cada una se le indicó el mismo sacrificio: un conejo, una babosa y una gallina. Afon entregó su dinero a Esin para que comprara los materiales de las dos; sin embargo, Esin compró únicamente lo suyo y fue a hacer su propio sacrificio.

Al poco tiempo Esin quedó embarazada, y supo ocultar tan bien su estado que su amiga no se enteró hasta que nació la criatura. Cuando Afon vio que Esin ya tenía un bebé, rompió a llorar y se culpó por no haber ido ella misma a cumplir con el sacrificio. Aunque tarde, hizo el suyo con un conejo, una babosa, un chivo y mantequilla, y los Awoses le prepararon una medicina para untarse por el cuerpo. Al cabo del mes su cuerpo empezó a hincharse, y al cumplirse ochenta y un días comenzó a tener hijos por todo el cuerpo.

Después de tener a sus hijos, Afon le dijo a Esin que jamás volverían a mirarse. Por esa razón, todavía hoy, en cuanto Esin ve a Afon, ésta con seguridad cae al suelo.

Cuando este odu aparece en adivinación, se aconseja a la persona refrenarse de hacer daño. A una mujer soltera se le indicará sacrificio para que pueda tener hijos después del matrimonio; a un hombre, para que su esposa no tenga problemas en concebir. Se le advertirá no pensar ni hacer daño alguno.

3.Ogún se hizo Rey de Ire

ONIKI IROSUN MA SUNKA, EMINA NI KI IROSUN MAA SUNKA ODUNJO ALAGBEDE KOO KPALE OGUN. ADIFAFUN OGUN OMO ONIJON O LE NI OJO TON LO FI ARA RE JE OLU SI OKE IRE

«Irosun no duerme en todos los lados. El herrero no friega la casa de Ogún a fin de año». Esos eran los nombres de los Awoses que adivinaron para Ogún cuando se disponía a nombrarse a sí mismo Soberano de Ire. Se le indicó sacrificar un perro y un gallo, y él cumplió.

Al llegar a Ire encontró a la gente bebiendo vino de palma, con los envases parados. Creyendo que aún quedaba vino en ellos —pues la costumbre es colocar a un lado los envases vacíos—, se llenó de furia porque nadie lo invitó a beber. En ese arrebato sacó su sable y mató a cuantos estaban allí. Sólo más tarde, al tomar los envases, comprobó que todos estaban vacíos.

Cuando el Rey supo de la imprudencia de Ogún, ordenó arrestarlo. Se originó entonces una pelea en la que Ogún se abrió camino luchando hasta el palacio, mató al Rey y se proclamó él mismo nuevo Rey de Ire. Por eso se le llama «OGUN ONIRE AGBADAMU, AKPAIRE BI IRE DO», es decir, aquel que luchó en Ire y se hizo Rey por sí mismo para gobernarlos.

Cuando este odu aparece en la adivinación, a la persona se le aconsejará ser hospitalaria con sus visitantes.

4.Orúnmila domina a la Muerte

UWO AGHORO, EMI AGHORO, KINISHE TOUN FOWO OLIMA WONI LARA. Tú eres un sacerdote divino y yo soy un sacerdote divino, por qué me tocaste con las manos sucias.

Ese era el nombre del sacerdote de Ifá que adivinó para Orúnmila cuando éste detuvo los estragos de la Muerte. Ikú devastaba la ciudad a su antojo, y el Obá llamó a Orúnmila para que hiciera algo al respecto. En la adivinación se le indicó sacrificar un pollo pequeño (oromu-adiye), plátano tostado con su cáscara y maíz tostado, y colocar el sacrificio en el cruce principal que conducía a la ciudad.

Cuando la Muerte regresaba para un nuevo ataque, encontró en el camino todas las cosas que ella prohibía, y el pollo vivo cacareaba «Uku ye, Uku ye», que era una orden para que la Muerte pusiera pies en polvorosa. Asustada, volvió corriendo al Cielo y abandonó la ciudad, dejándola en paz.

En la adivinación, a la persona se le aconsejará estar cerca de Orúnmila, para que así Ifá pueda amarrar a la Muerte que tradicionalmente mata a la gente de su familia, de manera que no pueda llegar a ella.

5.Eziza se hizo indispensable

Ifá le indicó a Eziza hacer sacrificio a su Ángel de la guarda y darle un chivo a Eshu, para que nada sucediera en su comunidad sin su presencia. Él hizo el sacrificio.

Tiempo después, cuando el Obá de la ciudad quiso celebrar una ceremonia importante, dio instrucciones de invitar a todos los sacerdotes divinos. Reunidos ya los convidados, el Obá pidió al Awó que comenzara; pero éste insistió en que faltaba uno de los sacerdotes divinos: Eziza. El Obá ordenó ir a buscarlo y traerlo, a la fuerza si era necesario.

Cuando los mensajeros llegaron a su hacienda lo encontraron comiendo. Al decirle que el Obá lo quería en palacio, respondió que aún tenía trabajo que hacer en su tierra. Los mensajeros intentaron arrestarlo, y él se convirtió en humo, de modo que no pudieron encontrarlo. Más tarde terminó de comer, los mensajeros reales intentaron arrestarlo por segunda vez, y entonces se convirtió en viento.

Cuando este Ifá aparece en Igbodun, la persona será aconsejada de tener su propio Eziza y de servir su cabeza con un gallo. Deberá cuidarse de una reunión o conferencia de importancia en la ciudad, a la cual sólo asistirá después de darle un chivo a Eshu. En la adivinación, la persona deberá servir a Ogún, a Eziza y a su cabeza, por causa de un evento que tendrá lugar en la ciudad.

6.Cuando los jóvenes se morían

En la tierra de Inkan Osun todos los hijos que vivían eran jóvenes y se morían. Omoye Ni Saraen, que tenía un gran poder sobre Osanyin y sobre Ikú, no quería que los niños pequeños vivieran, y poseía una prenda llamada Morala que podría la tierra: los niños enfermaban de la sangre y la carne se les podría. Todos los años él le daba de comer un chivo a su prenda y la llamaba así:

Oyerankorun iku Eyorun Umbo Yenimayal Oyarun yelelé Belekun Eweiku Myirbe omo Tekun Werino Wiwee

Entonces Ikú venía y mataba a todos en esa tierra, que se podría sin que se pudiera soportar la fetidez; el mal lo traía Omoye Ni Saraen. Cada vez que Oshún quería llegar a aquella tierra para salvarla, enfermaba de calambres, temblores y fiebre, que era justamente lo que mataba allí. Llegó el momento en que Oshún, arrepentida, no salía del río (ilé ibú).

Eshu, viendo que el tiempo pasaba y Oshún no se movía, fue a casa de Osun. Cuando llegó, lo único que tenía Awó Moyen Ni Ifá era un gallo: lo mataron y lo comieron cocinado con Eweriyeye, Orozuz, Moruro, pimienta de guinea y jengibre, y fueron a comerlo al pie del gran secreto de Osun. Allí empezaron a llamar a Osun cantando:

Foribale Leyele Ni Awo Lelekun Alanla Smareo Osun Maduro Maduro Tani Ifa Duruganga Labosie Awo Tee le Fifa Ni Omo Ni Olona Iroso Nikanla Ayiribi Bi Bewe Awo Osesi Ori Ni Ewe Ni Ifa Orunmila Babawa Eri Nira

Sonó la mata donde estaba el secreto. Eshu se asustó, y Awó Mayere Ni Ifá sintió una voz que le ordenaba ir a la tierra de Inkan Osun, llevar las dos gallinas, dárselas a Oshún en el río y traerla ante su secreto. Así lo hicieron Eshu y el Awó, y por el camino, con un Agogó parecido al de Obatalá, iban diciendo:

Inkan Iroso Inkan Iroso Nana Ifa Oshún Bawa

Oshún se batía como si estuviera bailando, alborotó el río, salió y limpió la tierra con arena, y contestó:

Iroso Nika Boboni Awo Omo Ni Tigne Orunmila Osun Bobowo Iroso Inkan Nana Ifa

Salió contenta, les dio mo-foribale a Eshu y a Awó Moyen Ni Ifá y dijo: «Iré con ustedes junto a ese secreto». Al llegar encontraron a Osun con Awó Ñañaré Ifá y todos se reunieron. Ñañaré Ifá dijo que primero había que hacer lo que había dicho Orúnmila: robarle el secreto a la tierra de Inle Omoye Ni Saraen, porque éste era muy fuerte y tenía dominada esa tierra junto con Ikú. Osun dijo: «Yo soy el que voy». Awó Ñañaré Ifá sacó cuatro piedras chiquitas y cuatro ikinis y se las entregó; Osun se hizo un Agogó y cogió un bastón. Entonces Oshún dijo: «Yo también voy con Osun», y Awó Baberi le entregó cuatro muñecos (agboranes) con esta indicación: cuando Osun tomara el secreto, debían ir poniendo los cuatro muñecos por el camino que siguieran. Osun llevaba además un pollo blanco en la mano, y Oshún una pollona negra, y Osun cantaba:

Smanay Isiku Lona Smansni Laiku Awo Bowa Ni Awo Baba Olofin Omo Dide Oshún, Baba Kuoloni Asori Ashe Aya Ole

La Muerte, que oyó el canto, se asustó y llamó a Omoye Ni Saraen. Éste quiso mover su secreto y lo sacó para llevárselo, porque también se asustó; pero Oshún empezó a cantar y comenzó a llover a cántaros, y él tuvo que abandonarlo. Osun le dio por la cabeza con el Agogó y lo privó. Oshún siguió cantando y con la gallina sacudía a Ikú, que al ver aquello se hincó delante de ella y juró que respetaría a todos los niños de toda la tierra del mundo mientras no recibiera órdenes de Olofin. Osun, al oírlo, viró a Ikú de espaldas y le dio a su sombra sangre del pollo, tapándola con sus plumas; Oshún hizo la misma operación con la pollona negra.

La tierra, gracias al agua caída, se limpió de aquella pudrición. Osun puso los cuatro muñecos donde estaba el secreto y todo se enterró a la orilla del río. Omoye Ni Saraen, que se había escondido detrás de su secreto para salvarse y lo estaba viendo todo, fue descubierto por Oshún: ella le echó una maldición, él se volvió una piedra y la enterró. Al momento, Osun enterró su bastón de Moruro y se hizo un secreto en la tierra de Osun; se colocaron los cuatro muñecos, Osun hembra y Osun macho, y dijeron: éstas serán las cuatro columnas del mundo, Eshu, Ogún, Shangó y Osanyin.

Awó Bebenifa y Awó Ñañaré Ni Ifá hicieron su ceremonia de matrimonio y mandaron a buscar a Obatalá junto con Eshu, Oshún y Osun; fundaron la tierra Inle Idili, y en ella empezaron a vivir los muchachos y los viejos. Obatalá y Osun hicieron un gran pacto. Oshún le dijo a Obatalá que había hecho todo para salvar a los niños junto a Osun, que los hijos los habían tenido por él, pero que allá ella sería la Apetevi de Awó Ñañaré Ifá y de Bebenifa; entonces Oshún cogió a Ñañaré Ifá y sus cosas y se hizo la ceremonia.

EbóAkukó, carne de res podrida, ñame, cabeza de chivo, telas rituales de paraldo, hierbas rituales de paraldo, palo Moruro, 3 piedras chiquitas, 2 gallinas, bollitos de carita, paloma, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, dos muñecos (macho y hembra), canasta, dulce, calabaza, agua de río, arena, tierra del cementerio, mucho dinero.
NotaHay que ponerle a Oshún, cuando se le va a dar las gallinas, la canasta con la calabaza, bollitos, palanquetas, que se le da sangre y las cabezas con todo va para el ebó. El chivo a Ogún y la cabeza al ebó; las hierbas es con lo que se cocina la comida de Oshún y son Eweriyeye, Orozuz y Moruro, con esto mismo se baña después del Paraldo. El que tenga este camino se hace un Inshe-Osanyin con palo Moruro, carne de res, fango podrido, fango de río, arena, Orozuz, peonía, piedra chiquita, un ciempiés, alacrán, se viste con cuentas blancas, amarillas y verdes; se le da a comer con Oshún y se monta al pie de Osun, el fango y la carne se ponen a secar antes. Hay que ponerle a Osun una piedra chiquita.

7.Los dos amigos malhechores

Había dos amigos que andaban juntos haciendo fechorías. Un día llegaron a un pueblo, se pusieron a estudiar sus movimientos y notaron que allí la gente salía a mirar todo lo que pasaba.

Le echaron el ojo a una tienda del lugar, y uno de ellos fue y compró una caña de pescar. Viendo que en el pueblo había un charco seco, empezaron a rogar para que lloviera. Un día llovió largo rato, y uno de ellos se sentó junto al charco y empezó a hacer como si estuviera pescando; toda la gente se fue congregando alrededor del pescador y le hacía grupo, mientras el otro malhechor, escondido, esperaba a que el tendero saliera.

Los curiosos que rodeaban al que pescaba le decían: «Oiga, usted está loco». El tendero, que era lo que ellos querían, también había ido a ver al pescador del charco. Después de un rato allí, cuando calculó que su amigo ya había robado la tienda, el pescador dijo: «No me pregunten más, está bueno de preguntas, que si yo no pesco nada, ya pescó mi compañero».

8.Aquí Oshún bajó a acabar la guerra en la Tierra

Olofin estaba muy preocupado porque en la tierra no había más que guerra. Había mandado a algunos santos para controlarla, pero todo seguía igual. Un día llegó Oshún y, al verlo preocupado y pensativo, le preguntó qué le pasaba. Él le contestó que había enviado a varios santos a la tierra para controlar la guerra y que ésta seguía igual. Entonces Oshún le respondió: «¿Usted me permite, mi padre, acabarle esa guerra?», y Olofin aceptó enviarla.

Oshún llegó a la tierra, se quitó la ropa y con una bandera blanca pasó por delante de los soldados. Éstos, al ver aquella hermosura de mujer que se alzaba majestuosa entre ellos pidiendo una tregua, hicieron un alto. Aprovechando el momento, ella hizo ofikale trupon con uno de los grupos y después con el otro. Así vino la reconciliación entre los dos bandos y se dio por terminada la guerra. Entonces Oshún, jadeante por el contacto, se tiró en la hierba a la orilla de un río.

Cerca de allí, Orúnmila, que lo había visto todo, venía a través del río con una chiva y dos gallinas. Cuando Oshún lo vio pensó que venía a aprovecharse de ella, pero Orúnmila le dijo que traía buenas intenciones, y como prueba de su palabra se quitó el anillo y se lo entregó. Orúnmila le dio todo lo que llevaba y comieron juntos.

EbóChiva, chivo, gallinas, paloma, flecha, trampa, 1 bandera blanca, agua de río, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, aguardiente, miel, tela verde, mucho dinero.
NotaPor este Ifá, la persona que se mira, si es mujer, ha tenido que vivir con varios hombres, ya que siempre le han pagado mal y la han engañado: le prometen casarse con ella y después de dormírsela la dejan en eso.
AclaraciónEn este Ifá, cuando una persona pretende a otra sin correspondencia, se le prepara un anillo, se pasa por el tablero poniendo Odu de matrimonio, se lava en Osanyin después de comer al lado de Orúnmila, dentro de una jícara; después viene lo del tablero, cerrando el mismo con Okana Sa y Ojuani Shogbe. Nota: no puede marcar Ejiogbe.
NotaLa persona que tiene este Odu y sea omó de Oshún por camino de Ololodi, tiene que darle una chiva a Oshún junto con Orúnmila para poder ser feliz en sus relaciones conyugales. Si es mujer tiene que vivir con Awó, y si es hombre tiene que vivir con una hija de Oshún y hacerle santo si no lo tiene. Se pondrá bandera blanca en la casa.

9.Cuando todo escaseaba, Oshún llegó hasta Olofin y trajo el perdón

Dice Ifá que hubo un tiempo en que todo empezó a escasear: las mujeres no progresaban, los animales no parían, las plantas se secaban, los ríos quedaban sin cauce; el hambre y la escasez eran generales. El mundo estaba a la deriva, sin vida ni tranquilidad en la tierra. Los hijos de la tierra, viéndose cada vez peor, sufriendo tantas vicisitudes y agonías hasta en el seno de sus familias, decidieron ver a Orúnmila para saber el porqué de tantas calamidades.

Cuando llegaron ante Orúnmila, éste les hizo Osode y salió este odu. Entonces Ifá dijo: «La única llamada a arreglar esta situación es Oshún», pues Olofin estaba bravo con sus hijos y ella era quien podía sacarle el perdón. Todos fueron a verla, y Oshún hizo ebó para la abundancia y el perdón.

EbóUna canasta de bollos, huevos, gallo blanco, hilo negro, blanco, agujas, miel, flecha, guineas, 5 palomas, racimo de plátanos, una llave, un pedazo de cuero de tigre, aguardiente, mucho dinero.

Oshún se puso su canasta en la cabeza y salió al camino. A las cinco leguas se encontró con Eshu y le dijo: «Tienes que estar muy fatigado, trabajas mucho». Eshu le respondió que estaba cansado de cuidar aquel camino, pues tenía órdenes rigurosas de no dejar pasar a nadie, porque en el otro extremo estaba Oshanlá con la llave de la casa de Olofin. «Está bien, cumple con tu deber, pero si quieres toma agua», le dijo ella, y además le dio aguardiente y miel. Eshu tomó y le dijo: «Por ser tú tan buena de corazón te dejaré pasar; pero cuando llegues te encontrarás con una señora de pelo blanco: le das dos huevos y le preguntas si quiere que le cosas la ropa».

Oshún siguió camino e hizo lo indicado por Eshu. La señora le dio las gracias y le dijo: «Hija, lo que tú deseas encontrará ashé». Cuando Oshún quiso seguir adelante, la señora le advirtió que hasta allí nada más podía llegar. «¿Por qué?», preguntó Oshún con indiferencia, haciéndose la que no sabía. Porque allí estaba Shangó con órdenes de no dejar pasar a nadie; pero debía darle plátanos y decirle que tenía que llevarles los bollos a los muchachos que estaban delante de la puerta de Olofin, cuidando que no lo molestaran hasta los doce meses que duraría la paralización.

Cuando Oshún anduvo un rato, le salió un hombre con una flecha corriéndole a un venado, que le dio el alto: «¿Usted no sabe que yo estoy para cuidar este camino?». Ella le contestó: «¿Cómo usted, siendo un cazador que parece un gran guerrero, con tanto arrojo y tan rápido en sus movimientos, no tiene pena de que sus ropas estén rotas? ¿No tiene tiempo de coserlas?». Él respondió que tenía los avíos necesarios. «Yo se las coseré; mientras yo se las coso, usted tiene para comer guineas y palomas, otí y oñí». Él dijo: «Yo soy Oshosi. Tenga esta flecha, que con ella yo hago justicia. ¿No me ha oído mentar? Yo soy compañero de Ogún y de Eshu. Siga: por el camino hay un tigre; si la ataca, usted se defiende con esta flecha».

Cerca de allí se encontraba Shangó. Cuando Oshún se encontró con él iba cantando, y Shangó le dijo: «¿Dónde va, linda doncella? ¿No sabe que está prohibido pasar? Pues yo soy quien cuida la puerta de Olofin, que no quiere que nadie lo moleste. ¿Cómo usted pudo llegar hasta aquí?». Oshún le contestó que una viejita le había dicho que le trajera a él el gallo, los plátanos y el oñí, y que ella les llevara los bollos a los muchachos. Shangó la acompañó hasta donde estaban los muchachos, y ella empezó a repartirles los bollos. Cuando se acabaron, los muchachos empezaron a gritar:

Kofun Unle, Akara Kofun Unle Akara

Oshún sacó una tinaja con miel, se la echaba a los muchachos en la boca y cantaba:

Oñi Aba Baba Oñio Oñi Obe Jakoro Alado Ido Oñi Abe Yeyeo Ori Oñi Abe Shekushe a la Oñi Obe.

Olofin se asomó a la ventana, atraído por la gritería y el canto de Oshún, y al verla le dijo: «To Iban Eshu». Y entonces sentenció: mientras el mundo sea mundo, habrá agua abundante que caiga del cielo a la tierra para regar los cimientos, para que nazcan las buenas acciones de la vida que estén paralizadas. Ella sería la dueña de amarrar y desamarrar, la dueña de la esclavitud; la que pone agrio lo dulce y dulce lo agrio; su risa sería llanto y su llanto risa, pues nadie la conocería aun cuando estuviera riendo; martirizaría a quien ella creyera que lo merece, pero sería dulce y bondadosa con todo aquel que la quisiera a ella y a sus hijos y nunca los maltratara. «Toa Iban Eshu».

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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