Iroso Yeku (Iroso Makelekun) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Iroso

Iroso Yeku

Iroso Makelekun

«Usaré el carnero para apaciguar la tierra y suplicaré a Dios que cierre la puerta contra la muerte».
I II · I II · II II · II II
Palabra sagrada

Rezo de Iroso Yeku

Rezo

Iroso Yeku Iroso Makeleku koni Awó Ofi Abe lalá belé lelé maká dakuarere Ifá oni barabaniregun Awó bayebi Ifá kerere Awó obayá beiyé Ikú.

Rezo del Paraldo de Iroso Yeku

Iba Ikú Oreo Bayebi. Ikú Unlo Ikú Mowaye Olorun Bayebi Ikú. Ikú Olorun

Naturaleza del signo

Iroso Yeku es un Ifá de

  • Del fotógrafo. La persona se retrata con alguien ya fallecido, se manda a separar su cara o cuerpo de esa fotografía, pues si viene Foré ese Egun lo perjudica, si viene Osobo se lo puede llevar para el Cielo.
  • Kaferefun Eshu ati Osanyin.
Fundamento

En este odu nace

  • Ebó Yipada (el cambio de cabeza).
  • Ikú Otonowa.
Avisos del oráculo

Este odu señala

  • La muerte de un Awó.
La voz del signo

Aquí habla

  • Que aquí Ikú comía seres humanos y por primera vez comió animales.
  • Que hay que tener cuidado con impresiones fuertes, pues puede sufrir un paro cardiaco.
  • De chismes en que se ven involucrados ahijados, padrinos y madrinas.
  • De que se puede perder la prosperidad de la casa.
  • De carnosidad en el estómago y hematomas.
  • De falso engendro en la mujer.
  • Que el enfermo no tiene cura, la muerte es segura.
  • De desbarate de casa.
  • De que tiene muchos ojos malos detrás por envidia.
  • Que la muerte está dentro de la casa de la persona.
  • Si es mujer: padeció, padece o padecerá de fibroma o carnosidad en el útero.
  • La caja y la vela.
Tabúes del signo

Este odu prohíbe

  • No se puede salir de noche a la calle.
  • No se puede tener botellas vacías en la casa sin tapar.
Consejos del signo

Este odu recomienda

  • Mientras la persona no haga Ebó, no debe abrir la puerta de su casa cuando toquen a la puerta.
  • Reciba a Oduduwa.
  • No siga peleando que no le conviene.
  • Hay que limpiar los rincones de la casa.
  • Cuidado con embarazos extrauterinos o falsos engendros.
  • Tiene que baldear shilikun Ilé con lo que marque Orúnmila y los días que coja para que Ikú se marche de allí.
  • Tiene que hacer rogación urgentemente.
Ewe del signo

Hierbas del odu

  • Granada.
  • Ítamo real.
  • Almácigo.
  • Cundeamor.
  • Mangle prieto.
El signo por dentro

Descripción del odu Iroso Yeku

Iroso Yeku ocupa el lugar 78 dentro del orden señorial de Ifá. Es un signo que habla de envidia y de seducción, y le exige a la persona sacrificarse para librarse de malas consecuencias. Un cambio de trabajo le traerá un mejoramiento en su vida.

En este odu hablan la caja y la vela, y se anuncia la muerte de un Awó. Se le conoce como el Ifá del fotógrafo: la persona se ha retratado junto a alguien que ya murió y debe mandar a separar su imagen de esa foto, porque aunque el signo venga con Iré ese Egun la persigue, y si viene Osobo, ese Egun quiere llevársela para el Cielo.

Aquí nació el Ebó Yipada o cambio de cabeza. Ikú solo comía seres humanos y en este signo probó por primera vez la carne de los animales. Ikú se comía a los hijos de Orúnmila, y en virtud de un pacto que ambos hicieron, no los mata hasta el día en que el propio Orúnmila se los entregue.

Por este Ifá hay que evitar las impresiones fuertes, porque la persona puede morir de repente. Cuando el signo sale, se le da de comer al ángel de la guarda del interesado lo que desee comer, y a Egun se le sacrifica un carnero o una carnera. Además, por este Ifá hay que recibir a Oduduwa.

El odu manda a limpiar los rincones de la casa, tapar las botellas vacías y cerrar todos los huecos que existan en el patio y en las paredes. Mientras la persona no haga Ebó, no debe ser ella quien abra la puerta de la calle cuando toquen: que la abra otro. Tampoco debe usar nada de color rojo, ni en la ropa ni en los adornos de la casa. Se le prohíbe salir a la calle de noche y verse envuelta en chismes con sus mayores de sangre o de religión.

Aquí se puede perder la propiedad de la casa. La suerte se escapa por las frecuentes discordias que hay en el seno familiar, pues allí todos viven molestos unos con otros.

Cuando este odu aparece en el Igbodun o en la adivinación, se aconseja servir siempre a Eshu, porque Eshu ayudará a la persona a vencer a sus enemigos. Si aparece en el Igbodun, la persona prepara inmediatamente a Eshu con un chivo y sirve el nuevo Ifá con una gallina de guinea, cuatro babosas, rata, pescado y nueces de kolá, por motivo de sus hijos; también servirá su cabeza con una gallina de guinea, para evitar perder su legítima posición frente a otra persona.

Cuando Iroso Yeku sale en la adivinación, se aconseja un sacrificio especial para evitar que una suerte reemplace a la otra. Si sale para una mujer, se le indica sacrificarse para no correr el peligro de durar poco con su esposo; lo mismo vale para el hombre. Si aparece como Ayeo (Osobo), significa que la muerte viene detrás de la persona, que deberá hacer sacrificio para alejar el peligro; si es Uree (Iré), el sacrificio se hace con una paloma, pan y ekó.

Para alejar la muerte se le sacrifica a Ikú un carnero o una carnera, con el siguiente encantamiento:

Encantamiento

«Tuve que usar el carnero para el sacrificio. Para evitar que mi vida muriera. Usaré el carnero para apaciguar la tierra y suplicarle a Dios que cierre la puerta contra la muerte. No moriremos jóvenes. Me niego obstinadamente, y ruego a Dios que selle totalmente el sendero de la Muerte».

Trabajos del signo

Relación de obras del odu Iroso Yeku

Baldeo de la casa para el enfermo

Se hace rogación con lo que marque Ifá y además lleva 5 jícaras de omiero del sucio para baldear durante 5 días seguidos la casa, para que Ikú se vaya.

Canto del signo

Súyeres de Iroso Yeku

Súyere de la limpieza

Kule Kule Asho Oduduwa Afee Eyu Asho Yonofi

Súyere de la limpieza · Variante del secreto del odu

Kule Kule Ashe Oduduwa Afee Eyu Ashe Ki Wele

Súyere del Paraldo de Iroso Yeku

Awada Obaye Iré Iye Ikú. Awada Obaye Beiye Ikú Awada Obaye Beiye Ikú Lele. Wada Obaye Beiye Ikú

Los guardieros del signo

Eshu-Elegba del odu Iroso Yeku

Eshu Kaika

El Eshu que acompaña a este odu es Eshu Kaika. Su preparación pertenece al secreto del signo y no se publica.

Las historias del signo

Patakíes del odu Iroso Yeku

1.La adivinación que hizo antes de bajar a la Tierra

KAKARE AWO, PELU AGBA AWO. AWON MEJEJI ADIFAFUN ORUNMILA NIFO TI OWA YE.

Un Awó joven y un Awó anciano fueron los dos adivinos que le hicieron registro a Orúnmila en el principio de los tiempos. Le indicaron atender a su ángel de la guarda con una gallina de guinea y hacer sacrificio contra los enemigos con tres babosas: a la primera debía cubrirle la boca con fango, a la segunda con sal, y la tercera quedaba tal como estaba. Aquel sacrificio era para librarse de los problemas que sus enemigos le darían en la Tierra, y Orúnmila lo cumplió antes de bajar.

Su primer registro en la Tierra fue para una mujer embarazada, a quien aconsejó lavarse la cabeza con un chivo sobre el trono de Eshu para no tener tropiezos en el parto. Ella obedeció y después parió sana y segura.

Mientras tanto, Orúnmila enfrentaba a sus enemigos, pero gracias al cuidadoso sacrificio que había hecho en el Cielo, ninguno pudo hacerle daño. Para vivir en la Tierra se le aconsejó rezar mucho, servir a Eshu todos los días y darle lo que pidiera. Así lo hizo, llegó a una edad avanzada y sobrevivió a todos sus enemigos.

Cuando este odu aparece en el Igbodun o en la adivinación, a la persona se le aconseja servir a Eshu siempre, porque Eshu la ayudará a vencer a sus enemigos.

2.La sacerdotisa divina llamada Oyé

Orúnmila registró a Oyé, la sacerdotisa divina, cuando ella deseaba tener un hijo. La mujer cumplió el sacrificio que se le marcó: una gallina de guinea para su cabeza y un chivo para Eshu. Quedó embarazada y dio a luz un hermoso varón que recibió el nombre de Ifamudewa.

Con el tiempo, la propia Oyé llegó a preparar medicinas para que las embarazadas parieran sin peligro. En una ocasión atendió a dos mujeres encinta con el respaldo de Orúnmila; ambas tuvieron varones, a los que se les entregó Ikin, y los dos fueron llamados también Ifamudewa.

Pero una de aquellas mujeres era arrogante, pues era bruja. Después del parto no le rindió homenaje a Orúnmila; apenas visitaba a Oyé, quien le advirtió que no fuera malagradecida con su benefactor, Iroso Yeku. Poco después el hijo de la bruja enfermó. Cuando acudió a Oyé, esta la mandó a ver a Orúnmila con una gallina de guinea, cuatro babosas, rata, pescado y nueces de kolá, asegurándole que cualquier medicina que él le diera curaría al muchacho. La mujer fue al fin con los materiales y Orúnmila le hizo el sacrificio. En el registro le declaró que ella era la única culpable de la enfermedad del niño y la acusó de no tener compasión, por intentar matar al hijo que tanto había deseado. La mujer aceptó la acusación y prometió liberar al niño, que enseguida sanó. Entonces Orúnmila cantó:

EBA MI DUPE LOWO OYE MO OYE OYE MO WA SHERE, OYE TA NI NO OMO Traducción: Oyé yo te agradezco, gracias Oyé Oyé la benévola que tú eres, por ayudar a salvar la vida de su propio hijo.

Cuando este Ifá aparece en el Igbodun, la persona prepara inmediatamente a Eshu con un chivo y sirve el nuevo Ifá con una gallina de guinea, cuatro babosas, rata, pescado y nueces de kolá, por motivo de sus hijos. Se le aconseja servir a Eshu con un chivo para no perder su legítima posición frente a otra persona, y servir también su cabeza con una gallina de guinea.

3.El sacrificio para las fortunas ondulantes

IFA NI IKALAYE KPAYE, EMINA MIKALAYE KPAYE ORI KAASO FUN OMO OGUN, KO TERA MA EBO RIRU OUN FO KALAYE KPAYE, EMINA MO FO KALAYE KPAYE IFA NI KA SO FUN OMO UJA, KO TERA ME EBO RIRU ORUNMILA OLOUN SE KOLAYE KPAYE, EMINA FO KALAYE KPAYE ONI KA SO FUN AKAKPO MI, KO TE RA ME BO RIRU ORUNMILA OUN SO FUN KALAYE KPAYE, EMINA FO KALAYE KPAYE ONI KA SO FUN OMO ORISHA KO TE RA MEBO RIRU.

Alaye Kpaye es la situación en la que una suerte llega para sustituir a otra que ya se tenía, en lugar de sumarse a ella: perder un hijo justo cuando nace otro, o perder una esposa después de haberse casado con otra.

Para detener esa inclinación y que la suerte retornara, Orúnmila les aconsejó a los muchachos de Ogún, de Uja, de los Orishas y a sus propios hijos hacer sacrificio con un chivo, un gallo, una tijera, hilo blanco y negro, además de importantes hojas que serían obtenidas por el sacerdote de Ifá. El chivo se le da a Eshu; la sangre del gallo se emplea para moler las hojas y se marca alrededor de las muñecas; el resto de la medicina se moldea alrededor de la tijera y se amarra, para mantenerla siempre en el bolsillo.

Cuando Iroso Yeku aparece en la adivinación, a la persona se le aconseja hacer este sacrificio especial para evitar reemplazar una suerte con la otra. Si sale para una mujer, se le dirá que se sacrifique para evitar el peligro de no durar mucho con su esposo. Lo mismo ocurre para un hombre.

4.Sacrificio para el embarazo y el parto seguro

MI KI ROSUSUN TA KELE KULU. EMINA MIKI ROSUN TAKELE KULU. EYI TO TA KELE KULU SI KU OMO KU OMO EKU OMO EJA, ATI OMO ENI. OYUN LO FI NI, OMO LOFI BI.

A Irosun le fue encomendado transformar la matriz de la rata, la del pescado y la de una mujer, con el fin de que quedaran embarazadas y pudieran tener hijos. Se les aconsejó hacer el sacrificio necesario para concebir y lograr un parto seguro, y ese sacrificio se hizo con un gallo y una gallina.

Si este odu aparece en la adivinación, a la persona se le dirá que tiene a su alrededor una mujer embarazada, a quien se le aconseja hacer sacrificio para tener un parto seguro.

5.Sacrificio para alejar el peligro de muerte

ORUNMILA KI IROSUN YEKU, EMINA NI KI IROSUN YE KU ORUNMILA NI KI IROSUN YI O FI YE KU

Orúnmila le dijo a Irosun que alejara la muerte, y yo también le dije a Orúnmila que alejara la muerte. Orúnmila le preguntó a Irosun qué debía utilizar para alejarla, e Irosun le respondió que no sabía qué usar. Entonces Orúnmila le indicó utilizar rata, pescado, akara, ekó, conejo, gallina, kolá, una botella de aceite y una gallina de guinea.

Si este odu aparece en la adivinación como Ayeo (Osobo), significa que la muerte va tras las huellas de la persona, y ella deberá hacer sacrificio para alejar el peligro. Si es Uree (Iré), hará sacrificio con paloma, akara y ekó.

6.El carnero que aleja la muerte

Dice Orúnmila que la gente habla de uno cuando uno prospera, cuando se casa con una nueva mujer, cuando tiene un hijo, cuando lo hacen jefe, cuando construye una casa y cuando muere. Por eso aconseja que, para mantener la muerte alejada, se haga sacrificio con un carnero o una carnera.

AGUTAN MO RI BOROGI KA KIMI KU, MA FI DI LE, OLORUN TI ILE KUN, A O NI KU SI OMODE. AGIDI MOGBON YIN, OLORUN TI ILEKUN. Traducción: Tuve que usar el carnero para sacrificio. Para evitar que mi vida muriera. Usaré el carnero para apaciguar la Tierra y Suplicaré a Dios que cierre la puerta contra la muerte. No moriremos jóvenes. Me niego obstinadamente, y ruego a Dios que selle totalmente el sendero de la muerte.

7.La tierra misteriosa

REZO: Iroso Yekun oniku, oundeni Yewá Ifá oniboshe agaeri Egun Baba Ikú lele Awó Kalekun gogo orun asho leri Agbani kogun omabeye Lari leri Ifá Okuo lagi gogo o Orun asho Ilé omo akomo baba Awó Orun abi Orun adeleni bawa oku adelenifa baba Egun nigbale Ifá ewo nile alaye Awó onifamalekun.

Orúnmila vivía en la tierra Gogo Orun, una tierra muy misteriosa donde lo llamaban Awó Ori Kalekun. Allí él solo hacía el bien a todo el mundo, pero tenía muchos enemigos que siempre buscaban la manera de perjudicarlo.

En esa tierra se adoraba a Ikú Lari, la gran sombra de Ikú, que vivía en Inle Yewá, comía palomas y era llamada así:

Gogo Orun Ashe Ikú Lari Agbe Egun Madeye Lari, Lari Gogo Orun Ashe Ilé omo Ikú Akamo Baba Ikú Lari.

La sombra de Ikú Lari salía de Ilé Yewá y recorría la tierra de Gogo Orun para llevarse a todo el que Olofin quisiera, pero siempre respetaba a Awó Ori Kalekun, porque veía que era bueno y ayudaba a todos, lo mismo a sus hijos que a los propios hijos de Ikú Lari. Por las noches, la sombra venía hasta el Awó y en sueños le contaba lo que sus enemigos le preparaban, y así nunca podían vencerlo. Había gente que llamaba constantemente a Ikú Lari para que acabara con él, pero esta respondía que solo se lo llevaría cuando Olofin lo dijera, no cuando cualquiera lo quisiera.

Un día Awó Ori Kalekun se registró y se vio Iroso Yekun, Ikú Otonowa, donde Ifá le decía que él moriría el día que Olofin quisiera, pero que había mucha gente pidiendo su muerte. Se puso en camino hacia Ilé Yewá para ver a Ikú Lari, llevando dos gallinas negras y tres palomas negras. Al entrar se encontró con un cráneo que empezó a hablarle y se asustó, pero en eso llegó Yewá, le rindió moforibale y le dijo: «No te asustes, ese es Awó igual que tú, es el Awó de aquí y te va a ayudar; se llama Awó Ifá Orun Abi Orun».

El cráneo le pidió: «Pon tu Ifá aquí conmigo y dame de comer las gallinas y las palomas, para darte fuerza». Awó Ori Kalekun se lo dio todo junto con su Ifá mientras cantaba:

Eye adié Ifá Orun Abi Orun Majun adié Eye ni ejye eyele aberikini Ifá Orun Abi Orun Oguedé Egun

Entonces Awó Ifá Orun Abi Orun le indicó que hiciera una cabeza de muerto, Ikú Agboran, y que allí pusiera su Ifá junto con su secreto, y le entregó veintiún ikines chiquitos sin pelar y todo aquello, que es el secreto que Osanyin le dio a Ikú Lari en esa tierra, para que cuando Ikú Lari llegara junto a él viera que estaba jurado en el gran secreto de Yewá. Yewá, por su parte, le dio gungun elese otun y osi, para que los pusiera junto a su Ifá con las herramientas con las que Ikú Lari trabajaba.

En eso llegó Ikú Lari, y al ver el secreto se abrazó a Awó Ori Kalekun y le dijo: «Solo te llevaré cuando te toque, y el que disponga de ti sin permiso de Olofin tendrá sobre él la maldición mía, la de Yewá y la de Olofin». Awó Ori Kalekun tomó su secreto y volvió a gobernar la tierra de Gogo Orun, donde todos, aun los que no lo querían, lo respetaban. Awó Ifá Abi Orun le advirtió: «Cuando tengas hijos, solo podrás ponerles tu nombre o el mío, y así seguirá el pacto para tu bienestar y el de tus hijos».

EbóGallo, chiva, 2 gallinas, 3 palomas, muchos palos, mucho ashé, arena de río, un cráneo de madera, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, aguardiente, miel, coco, vela, cuentas de santo, mucho dinero.
NotaAquí nació en este odu Ikú Otorunwa. Ikú Lari es la gran sombra de Egun y de Ikú, que vive en el cementerio y es un gran misterio de este signo. En este signo Orúnmila tuvo que ir a vivir a Ilé Ikú, porque siempre estaba soñando con la muerte, la cual le avisaba de las cosas malas que los enemigos le preparaban, y allí puso a vivir a su Ifá. El Ifá de este Awó vive distinto a los demás y su preparación pertenece al secreto del signo. El Awó de este signo solo tiene dos nombres: Ifá Ori Malekun e Ifá Orun Abi Orun.

8.La casa escandalosa

En una ocasión, Obatalá y Elegba, por mandato de Olofin, iban a llevarle una suerte a Iroso Makelekun, que estaba muy pobre y sin salud. Olofin les señaló: «¿Ven aquella casa a lo lejos? Vayan y dejen allí esta suerte».

Obatalá y Elegba tomaron la suerte y echaron a andar, pero cuando ya estaban llegando oyeron un gran escándalo dentro de la casa. Obatalá se asustó, y entre los dos decidieron dejar la suerte en una casa vecina donde reinaba la tranquilidad.

Así fue como Iroso Yeku perdió una gran suerte por culpa de los escándalos que a diario había en su casa. Obatalá y Elegba no volvieron nunca más, porque en aquella casa siempre peleaban unos contra otros y muy pocas veces reinaba la paz.

9.Secreto para espantar a Ikú

REZO: Akapan kanga Orun nikute Ife elese adifafun tinshore akuta lebo Lodafun Orúnmila Eshu ati Osanyin.

Aquí el hijo de Osun venció a Ikú, que vencía a los hijos de Ifá. Este secreto es para espantar a Ikú.

Había un Awó llamado Akapan Ganga Orun, ya muy anciano, que había hecho el bien durante toda su vida. Su tiempo estaba cumplido y la muerte se había metido en su casa para llevárselo. Al levantarse una mañana se hizo osode y se vio este Ifá, que le decía que Ikú venía a buscarlo y que el único que podía hacer algo por él era Awó Amosun, que vivía en otro pueblo.

Awó Akapan Ganga Orun fue entonces a ver a aquel Awó, quien le hizo osode y le vio este mismo Ifá, pero con Iré. Amosun le marcó rogación con lo indicado en el ebó. Hecho el ebó, tomó un gajo del palo Irosun Osun e hizo una cabeza del tamaño del Awó, le clavó la cajita encima, le echó lo del ebó y, de cada viento, colgó una paloma, indicándole que se lo llevara todo para su casa. Allí debía darle una paloma a las siete de la mañana, otra a las doce del día, otra a las siete de la noche y otra a las doce de la noche; al día siguiente daría las cuatro palomas restantes a Obatalá con los ocho cocos y los cuatro platos con los colores de su osun, funfun. También debía prepararle comida a Ikú en una estera con los colores de ella, que son amarillo, rojo, blanco, negro, verde y azul, y una teja con Iroso Yeku, carnero, gallo y todo lo que se come.

Así lo hizo Awó Akapan Ganga Orun, y le ganó la batalla a Ikú gracias a Awó Amosun.

Ebó1 gallo, 8 platos blancos, 8 palomas, 8 cocos, ashé, eweriyeye moni, todo lo que se come, una cajita, una teja, demás ingredientes, mucho dinero.

10.Aquí Ikú comió animales por primera vez

REZO: Iroso Kaleku komo Awó Ifá belala belelele Awó akuada, kualerere Ifá Oni Bara Baniregun Awó Oba Yebeiye Ikú, karere. Awó Oba Yebeiye Ikú Iroso Kaleku Awó moyabe, Ikú Oba koloye Awó Oba koloye koyere nija, inle akuaro abeyeku Iroso Kaleku komo Awó Ifá Oba koloye Ifá Kaferefun Orúnmila, Kaferefun Shangó, Kaferefun Elegba.

En la tierra de Koyeronifa vivía un Awó que se llamaba Awó Ifá Oba Kolaye, quien tenía el gran secreto y el poder de la sombra para salvar a todos sus hijos que vivían en aquella tierra de Ikú. Los paraba delante de un gran secreto, un fundamento de Anyonú, que le había entregado su padre, Awó Oba Yebeiye Ikú, y el juramento lo hacía con una gallina negra a todo el que se iba a jurar. Sentaba a la persona en una silla y cantaba:

Akuada oba yebeiye Ikú akuada Oba yebeiye Ikú akuada Oba yebeiye Ikú Ikú leleo Akuada oba yebeiye Ikú.

Mataba la gallina negra detrás de la silla donde estaba sentada la persona, y desaparecía lo que quedaba en la silla. Ikú iba a cada rato a visitar aquella tierra y al llegar no encontraba más que la silla y la gallina negra. Se ponía roñosa y soberbia, y se apretaba la cabeza ella misma, porque tampoco encontraba a Awó Oba Kolaye, quien por la virtud que tenía se volvía una sombra que Ikú confundía con la noche; de esa forma Ikú tampoco hallaba a sus hijos. Ikú salió de allí muy disgustada y preocupada, porque en la única tierra donde nunca encontraba a nadie era en la tierra de Awó Oba Kolaye.

Un día Ikú fue a visitar a Olofin y no lo encontró; salió muy disgustada y por el camino empezó a cantar:

Elegba Nanire Ikú Elegba Nanire Ikú Loguao.

Elegba, que venía por el camino, vio a Ikú, se le presentó y le preguntó qué le pasaba. Ikú se lo contó todo: estaba brava con Awó Ifá Oba Kolaye. Elegba, a quien en una ocasión el Awó le había prometido un pollo y no se lo había dado, le dijo a Ikú: «Ven conmigo, vamos a reunir a varios Awoses para que manden a buscar a Awó Oba Kolaye». Elegba e Ikú salieron para la tierra Bebeye Awó Mawada y allí se reunieron con los demás Awoses.

En esa tierra vivía el padre de Awó Oba Kolaye, quien al enterarse de lo que sucedía mandó a buscar a su hijo con Elegba. Awó Oba Kolaye llegó disgustado e inconforme a la tierra de Belele Awó Mawada, donde se encontró con su padre. Este lo llamó aparte, lo reprendió y le dijo: «Tienes que darle un pollo a Elegba, y cada vez que hagas Paraldo de tu signo tienes que enterrar la gallina en un hueco, para que Ikú nunca encuentre rastro de nada. Ahora tendrás que ser esclavo de Ikú, por no haber hecho las cosas como yo te las enseñé. Has querido ser más que yo, tendrás un castigo y tendrás que hacer un juramento con Ikú».

Awó Oba Yebeiye Ikú hincó a su hijo y a Ikú delante de los Awoses y les dijo: «Juren que van a cumplir este pacto para siempre: tú enterrarás la gallina en un hueco y así salvarás a algunos de tus hijos». Awó Oba Kolaye, que es la gran sombra, tenía que salir antes que Ikú para indicarle lo que la sombra quería comer, y le dijo: «Bueno, tú le echas la tierra». Así juraron Ikú y Awó Oba Kolaye delante de Oba Yebeiye Ikú y de los demás Awoses.

Para hacer una demostración, Awó Oba Kolaye trajo una paloma y una gallina, e Ikú, que nunca había comido animales, se los comió y le dijo: «Y tú lo tapas». Así lo hizo Awó Oba Kolaye, y cuando les estaba echando la tierra encima empezó a cantar:

Oba Koloye Oba Koloye Oba Koloye Iwa Iinle Oba Kolaye.
EbóGallina negra, pollón, silla, muchas telas, muñeco, aguardiente, ekó, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, tierra de cangrejo, mucho dinero.
Nota ritual del ebóEl Awó que hace el ebó se tiene que limpiar primero con 9 pedazos de coco, después se limpia con una paloma y al aleyo también se limpia con la paloma; después se le da sangre de la paloma al ebó y la misma va en el ebó, con los 9 pedazos de coco. Acto seguido se le da coco a Elegba y se le da cuenta de lo que se va a hacer, se le da el pollón, habiéndose hecho sarayeye el Awó y el aleyo, y se manda finalmente el pollón a la manigua. Este ebó se le hace a la persona de espalda, rezándosele a Eshu Ipako, y al terminar se le da la gallina negra a Ikú de esta forma: se abre un hueco al lado de una mata, si es de ceiba mejor, se le pone la teja de Ikú en el hueco, se pone al aleyo de espalda y se le da coco a Ikú, y después se le da la sangre en el hueco, cantándole a Ikú esta llamada: «Iba Ikú Oreo Bayebi Ikú Unlo Bayebi, Ikú Mowa Bayebie, Ikú Mowa ni Olorun Bayebi Ikú Ikú, Olorun». Después se tapa el hueco. En este camino nació el cambio de vida, y por primera vez Ikú comió carne de animales. El ebó y la silla se llevan al pie de un árbol, se abre un hoyo, se le da unyen a Ikú y todo se entierra.

11.La capa negra

Había un Awó que era sastre y vivía muy bien, hasta el punto de que toda la gente le tenía envidia, pues siempre andaba muy bien vestido. Iroso Yeku, que era ese sastre, usaba una capa negra. Un día, al examinarse, le salió su mismo Ifá y se hizo el ebó indicado. Además, Ifá le advirtió que tenía que cuidarse de las visitas.

Una noche Ikú, la Muerte, vino a buscarlo y tocó a la puerta de la casa. Iroso Yeku no abrió y mandó a su mujer, quien al abrir y ver a la Muerte le comunicó que su esposo estaba durmiendo. La Muerte se marchó, y al día siguiente volvió a preguntar por el Awó. La mujer repitió que estaba durmiendo, pero Iroso Yeku, olvidando la indicación de Ifá, preguntó quién era. La mujer le dijo que se callara la boca; él no hizo caso y salió a recibir al visitante, y cuando salió, la Muerte le quitó la vida por desobediente, le quitó la capa y se marchó.

La Muerte, con la capa puesta, se presentó en la plaza, donde se encontró con Obatalá, y se sentó allí. Cuando empezaron a llegar los comerciantes y Ogún, y vieron a la Muerte, salieron gritando y corrieron para la casa de Orúnmila. Este, al oír a la gente, preguntó qué pasaba, y cuando los comerciantes le explicaron lo sucedido, Orúnmila cogió una gallina negra, se limpió con ella y se fue para la plaza.

Cuando llegó y vio a la Muerte, le dijo: «Tú no puedes estar entre los vivos, tienes que irte para tu destino». Orúnmila le entregó la gallina negra a la Muerte, y así fue como esta se marchó a su destino.

EbóGallo, carnero, 2 gallinas negras, tela negra, tela blanca, tela roja, platos, palomas, muñeco de barro, muda de ropa sudada, tierra de la casa, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, ekrú, olelé, maíz tostado, miel, aguardiente, manteca de cacao, coco, vela, mucho dinero.
NotaHay que darle de comer a la Muerte (Ikú). Cuando sale este odu en adivinación, hay que darle de comer a Ikú una gallina negra, independientemente del Paraldo que hay que hacer. Además hay que darle de comer a Ogún y al ángel de la guarda de la persona.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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