Ogbe Iwori (Ogbe Weñe) – Odu de Ifá

Odu de Ifá · Familia de Ogbe

Ogbe Iwori

Ogbe Bo Ju Weyin · Ogbe Iweyin · Ogbe Weñe

«Un Sacerdote de Ifá no puede ser lo suficientemente sabio para predecir al imposible Odu que aparezca en la bandeja de adivinación por Ikin. Un Sacerdote de Ifá no puede ser lo suficientemente inteligente como para predecir el resultado de la adivinación con Ibo. Un asunto es conocido y revelado, no puede ser considerado más como un secreto. Se lanzó Ifá para Orúnmila».
I II · I I · I I · I II
Palabra sagrada

Rezo de Ogbe Iwori

Rezo

OGBE WEÑE MAFEREFUN OBATALA, OBATALA ALEYO UMBO INEDI IRE UMBO OMOFA OBE BODE KINO IDERELE ADIFAYOKO ASHEGUIDA ORUNMILA ADA ASHO KUE KI EYELE, AIKODIE, EKU, EJA, EPO, AWADO OPOLOPO OWO.

Fundamento

En este odu nace

  • El Juramento de Osanyin con hierro en la tierra mandinga.
  • Las Glorias para los collares. Se usa un collar de Orúnmila confeccionado solo con Glorias.
  • El palo Pierde Rumbo.
  • Ponerle a Oshún ókpele, un Tablerito, un pomito de Iyefá y cubrirla con un paño amarillo.
  • Que la Hechicería tenga poder sobre la existencia humana.
  • La vaca. Y su cola para espantar la enfermedad.
  • La atmósfera.

Aquí

  • Cuando se vea este Ifá, virar la cabeza hacia la derecha porque viene la muerte y hacia la izquierda porque vienen cosas malas.
  • Habla de que la persona puede ser perversa, de malos sentimientos.
  • Habla de Bochorno.
  • Habla del hombre que no puede con su mujer.
  • Habla de que no se tiene asiento en la vida.
  • Prohíbe vestirse con ropas negras.
  • No se puede burlar de los viejos.
  • No se puede maldecir.
  • La persona no se puede desesperar.
  • Fue donde Orúnmila engañaba a Oshún.
Consejos del signo

Recomendaciones de Ogbe Iwori

  • Si es doncella, debe recibir rápidamente Ikofafun para evitar una vergüenza, y desconfiar de los hombres.
  • Tenga paciencia y tranquilidad para vivir.
  • Tenga cuidado con un sombrero o gorra cambiado, pues se trabaja para perder a la persona.
  • Cuidado con los frenos si conduce algún tipo de vehículo.
  • Investigue Ud. qué quiere Shangó.
  • Atienda al espíritu de su madre para un bien.
  • Dice Ifá que más que él no hay quien vea.
  • El marido y la esposa tienen que hacer obras.
  • La persona es velluda: no se afeite, que ese es el don que necesita para triunfar en la vida.
Estudio del signo

Descripción del odu Ogbe Iwori

Ogbe Iwori es el Odu número 18 del Orden Señorial de Ifá. En los tratados aparece también con los nombres de Ogbe Bo Ju Weyin, Ogbe Iweyin y Ogbe Weñe, y es un signo compuesto de la familia de Ogbe: una de sus patas lleva el trazo de Ogbe y la otra el de Iwori.

Cuando este Odu sale en una adivinación, con ókpele o con Ikin, el Sacerdote o los Sacerdotes deben mirar para la derecha y después hacia la izquierda: hacia la derecha, porque viene la muerte; hacia la izquierda, porque vienen cosas malas. Sus propios caminos enseñan además que, al manifestarse este signo, tanto el adivino como el consultado viran la cabeza hacia atrás, a la derecha y a la izquierda, diciendo: «Que la batalla no me invada por la espalda». De ahí el nombre de Ogbe Bo Ju Weyin, que significa que fue la batalla por la espalda la que lo venció.

Es un Ifá donde la persona puede ser perversa y de malos sentimientos; habla de bochorno, del hombre que no puede con su mujer y de quien no tiene asiento en la vida. La raíz de este Ifá es la ingratitud. Por este signo la persona no se puede desesperar, no puede maldecir ni burlarse de los viejos, y tiene prohibido vestirse con ropas negras.

El monte del odu

Hierbas de Ogbe Iwori

  • Jobo.
  • Saúco.
  • Pierde Rumbo.
Trabajos del signo

Relación de obras del odu Ogbe Weñe

Para alejar enemigos

Se coge una calabaza de color verde y con un cuchillo se le hacen a lo largo y alrededor 7 cortes llamando a los enemigos delante de Azojuano, y se pone durante 17 días con un vaso con flores moradas y una vela, rogándole la muerte para esos enemigos; las flores moradas se llevan al cementerio todos los días, poniéndole frescas todos los días. A los 17 días la calabaza se corta en 4 partes que se hierven sin sal; después cada pedazo se envuelve en tela negra y se lleva al cementerio y se recorren las 4 esquinas rezando Ogbe Weñe; después los 4 pedazos se entierran en una tumba pidiendo la destrucción de los enemigos. Después se baña 16 días con hierbas de Obatalá.

Ebó para alejar enemigos

Jicotea, gallo, 2 gallinas blancas, un mazo de leña, lagartija, maja, flecha, mucho dinero.

Inshe-Osanyin de Ogbe Weñe

Un arriero (se cogen el corazón y la cabeza), un pedazo de zurrón de niño, tierra del naciente y del poniente de una bibijagüera, palo cuaba, 3 pimientas de guinea, obi, kolá, basura de un remolino, raíz de espuela de caballero, tarro de buey. Se forra en cuentas de colores, come codorniz y guineo, y los viernes se le sopla vino seco.

Inshe-Osanyin de Ogbe Weñe (otro)

Alacranes, bibijaguas, cochinillas, semillas de calabaza, cabeza de zunzún, un crucifijo, tela de dril blanco, un collar de Obatalá; se viste con cuentas blancas.

Obra para alejar enemigos

Se darán 16 baños (Ebó-Misi) con saúco blanco y después se hace Ebó con un hurón y con un anillo de bronce. El hurón se le da a Ogún y el anillo lo usará de por vida.

Obra para conseguir mujer

Se le pone a Orúnmila una cesta de maníes crudos y se hace Ebó con: gallo, 2 gallinas negras, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, mucho dinero. El gallo para Eshu-Elegba, las gallinas para Orúnmila, y los maníes crudos se siembran en el patio de la casa del interesado.

Para alejar enemigos (jícara de Eshu-Elegba)

Una jícara grande: dentro se le pinta Ogbe Weñe y se pone un papel con las generales del enemigo; sobre lo anterior, una tinaja con un Ekó. Se pone al lado de Eshu-Elegba, se reza Ogbe Weñe y se le da un chivo pequeño a Eshu-Elegba; después se pone todo con un poco de Iyefá en la puerta de la casa, y al rato va todo envuelto en tela blanca y roja para el cementerio.

Ebó para la lucha con los Hechiceros

Esta obra sólo se hace para el Awó mismo, pues si la hace para otra persona al Awó le puede costar la vida o su salud; se hace en lo alto de una loma.

Tres cepas de plátanos, hierba mora, maíz tostado, olelé, ekrú, ekrú aro, adalú, Ekó, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo y de cacao, cascarilla, muchos granos, 7 velas, 12 bolas de harina con una pimienta dentro de cada una de ellas, una gallina blanca, dos palomas blancas, 4 pelotas de fango del río, 2 palomas negras, guineo.

En la loma se plantan las tres cepas de plátanos y frente a ellas se hace un círculo de cascarilla; se le hacen 8 segmentos y en cada uno se marca un Odu de Ifá; sobre los 4 puntos cardinales del círculo se ponen las 4 pelotas de fango.

Se llama a Orun con sus rezos y se le matan las palomas, una negra y una blanca; se les da sangre a los Odus sin echarle a las bolas de fango. Se para de frente a las cepas de plátanos, se limpia con cada uno de los ingredientes y los va poniendo al pie de las cepas; se limpia con los animales y se le da la gallina a la cepa de la derecha, una paloma a la cepa del centro y un guineo a la cepa de la izquierda.

Regresa al círculo y coge tres de las bolas: la del norte la tira en la cepa del centro, la del sur la tira en la cepa de la izquierda, la del oeste la tira sobre la cepa de la derecha; la bola de fango que queda, que es la del este, la coge y la lleva para lanzarla en la puerta de la casa del hechicero.

Los Odus que se ponen son: Babá Ejiogbe, Oyeku-Kana, Babá Odi Meji, Oragun, Babá Oyeku Meji, Otura-Niko, Babá Iwori Meji y Ogunda-Fun.

Obra para salir de apuros económicos

Se hace Ebó con una tijera, 4 palomas, aguardiente y demás ingredientes. Todos los días se echa sobre la tijera un poco de aguardiente del Ebó sobre Orúnmila y Eshu-Elegba, y cada día se pide lo que se desea.

Jabón para baños

Polvo de hierba corazón de paloma, mastuerzo, bledo blanco, hojas de fruta bomba caídas, hierba fina, maravilla, verdolaga, dos jabones derretidos y sangre del animal que coja.

Ebó (va debajo de una Ceiba)

Gallo, un saco, un machete, una cabeza de fango, trampa, ropa sudada, tierra de la casa, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de cacao, cascarilla, miel de abejas, aguardiente, mucho dinero. Este Ebó va debajo de una Ceiba.

Ebó

Gallo, dos calabazas podridas, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, cascarilla, mucho dinero.

Ebó

Gallo blanco, 3 pollos, 3 ratones, 3 muñecos, 3 Ekó, tierra de la casa, tierra de los zapatos, muchos palos, muchas hierbas, cuentas de santos, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, mucho dinero.

Ebó

Gallo, una gallina, 2 palomas, una silla, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, mucho dinero.

Ebó

Gallo, 2 palomas, un cuchillo de punta que tiene, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, cascarilla, mucho dinero.

Ebó

Gallo, 2 gallinas, 2 palomas, 8 cocos pintados de blanco, un mazo de leña, un machete, una flecha, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, mucho dinero.

Obras de Awó Ogbe Weñe

Un taburete con su Inshe-Osanyin, que come de vez en cuando con Orúnmila. Cuando se le pone calabaza debajo, esta después se entierra al pie de una mata de tuna.

Sacrificio de la biajaca a Eshu (Ejá-Oshe)

Este animal se sacrifica para que el devoto pueda alcanzar paz en su alma y espíritu.

Procedimiento: en la cazuelita de barro donde se depositará a Eshu se marcan con cascarilla, aguardiente y osun naború los signos de Ifá siguientes: Oshé-Turá, Ogbe-Iwori y Otura-Oshé. Se le da cuenta con coco (obi omi tuto) a la deidad y se le informa del sacrificio que se va a realizar y las causas fundamentales que lo motivaron.

Se procede al sacrificio como acostumbra el Awó oficiante para los pescados y, al concluir este, el Ejá-Oshe se embadurnará de manteca de corojo, a lo cual se le agregará jutía y pescado ahumado y maíz tostado, y se le preguntará el destino final. No requiere de otro ritual de mayor complejidad; sí se debe definir si Eshu precisa de otro animal de sangre caliente.

Cuando Ogbe Weñe tiene problemas debe darle
  • Un pollo a Egun o a Eshu-Elegba.
  • Chivo a Yemajá.
  • Canario a Oshún.
  • Rogación de cabeza con 2 palomas blancas.
Obra especial para el bienestar y el vencimiento en general del Awó

Se coge un rabo de vaca y se pinta de 4 colores: rojo, blanco, azul y amarillo. El Awó se limpia bien con él y lo pone en la sopera de Obatalá; todos los días le arranca un poco de crin y con mucha paciencia hace una trenza y la pone arriba; después vuelve a hacer la misma operación y lo pone encima de Obatalá, después lo mismo a Oyá y posteriormente a Yemajá. Hecho esto, se les pide a los hijos que le rueguen a Orúnmila; la Apetebí y el Awó se sientan en la estera y ambos le pasan la mano a Orúnmila, pidiéndole por el bienestar y el vencimiento en general de todos los problemas.

Sabiduría del odu

Refranes de Ogbe Iwori

  • El Awó respeta a las mujeres ajenas.
  • Cuando una aguja se le cae a un Leproso, se esfuerza para volver a apoderarse de ella.
  • Los niños malcriados e intratables serán corregidos por el extraño.
  • El Abikú convierte en misterio al médico.
  • Cada cual vino a lo que Dios lo mandó.
  • Aunque me crean solo, no lo estoy.
  • El gran tambor Akete dijo que él demoraría mucho en emitir su sonido.
  • Eres valiente, te fías de tu fuerza; mas si no moderas tus ambiciones, tendrás una vejez solo para secar lágrimas.
  • La esponja va alegremente al baño, pero sale llorando.
  • El que disimula una injuria es un cuerdo.
  • Los Odus de Ifá son más fuertes que la brujería.
  • Guerra del Awó con Hechiceros.
El guardián del signo

Eshu de Ogbe Iwori

Carga para este Eshu

Muchos palos, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, maíz tostado, alacranes, cochinillas, bibijaguas, semillas de calabaza, cabeza de zunzún, collar blanco. Se hace una masa con todos los ingredientes y se le dan dos palomas blancas; los corazones, hígados, mollejas y cabezas van a la carga. Además lleva otros ingredientes sabidos de la carga de Eshu-Elegba.

Otros

  • El collar de Orúnmila de Ogbe Iwori es blanco y verde, pues Obatalá fue quien lo salvó.
  • El hijo de este signo no puede mojarse ni andar en el sereno; vivirá muchos años llevando una vida religiosa y le vendrá una suerte de herencia de terreno o de dinero.
Las historias del signo

Patakíes del odu Ogbe Iwori

1.Preparativos para dejar el Cielo

OKULERE AIYERE, OKU ARON LOOJU AIYERE.

Estos fueron los dos Awoses que hicieron adivinación para Ogbe Iwori antes de que dejara el Cielo para venir al mundo. Le anunciaron que sería un líder de equipo y colector, y que realizaría grandes hazañas. Le indicaron hacer sacrificio a su Ángel Guardián con una cabra muerta, una gallina y 16 caracoles; sacrificar además un macho cabrío a Eshu y hacerle fiesta a Ogún con un gallo, un perro y una tortuga. Él cumplió los sacrificios y vino al mundo.

Antes de salir para la Tierra le hicieron una advertencia más: que no viajara a ningún lugar que estuviera lejos de su casa sin consultar a su Ifá, porque el único punto doloroso de su vida sería el riesgo de una catástrofe que podía ocurrir en su ausencia. Esa es la razón por la que, cuando este Odu se manifiesta en la adivinación, todos los que están presentes deben mirar hacia atrás, a la derecha y a la izquierda, y rezar:

«Que Orúnmila no permita que la batalla me invada por la espalda.»

2.Ogbe Iwori demuestra que un animal muerto clama más que uno vivo

Ogbe Iwori nació hijo de un Sacerdote de Ifá. Desde niño reunía multitudes a su alrededor y, sin proponérselo, se convertía en el jefe o cabecilla de aquellas reuniones. Sin entrenamiento formal era capaz de ayudar a su padre en el arte de Ifá y en su práctica; su pericia como joven Sacerdote fue aclamada con rapidez, y pronto comprendió que había nacido para adquirir grandeza.

Cuando se hizo hombre se estableció en el pueblo de Ilu Ajoli, en Oyó, y su casa se convirtió en escenario de las reuniones semanales de todos los Sacerdotes de la localidad, siendo él el más joven del grupo. En la época del festival anual, la asamblea decidió usar una cabra de tres años para la ceremonia; el joven sugirió que era mejor usar una cabra muerta, porque su llanto era más alto. La sugerencia molestó a los mayores, y la controversia se resolvió pidiéndole a Ogbe Iwori que viniera al festival con su cabra muerta, mientras el resto traería cabras vivas.

Al llegar a su casa, Ogbe Iwori consultó a su Ifá, que le mandó hacer sacrificio con una cabra, quitarle la piel y dejarla secar para fabricar con ella un tambor y llevarlo al festival el día indicado.

El día señalado, los Awoses trajeron sus cabras vivas y le pidieron que mostrara su cabra muerta para demostrar que su llanto era más alto que el de las vivas. Ogbe Iwori ocultó el tambor y el bastón de golpearlo dentro de sus ropas, y respondió que mantenía su promesa de demostración. El Ojugbona —el sacerdote que se arrodilla para hacer el sacrificio a Ifá— recordó que la festividad debía comenzar con la ofrenda de un macho cabrío a Eshu, y todos se agruparon ante Eshu para hacerla. Mientras esto sucedía, Ogbe Iwori comenzó a golpear el tambor, y cuando los demás regresaron al santuario de Ifá él continuaba tocándolo: ante aquel sonido, los Awoses empezaron a bailar.

Llegó el momento de ofrecer la cabra viva, y otra vez le dijeron que enseñara la muerta; prometió hacerlo después de que las cabras vivas hubieran sido sacrificadas. Mientras duraron los sacrificios continuó tocando el tambor al ritmo de las canciones tradicionales que cantaban los Awoses, y la música era tan bella que todos olvidaron su cabra muerta. Cuando el Ojugbona lo recordó, él preguntó a los Awoses qué voz sonaba más: la de las cabras vivas o la de su tambor. De común acuerdo confirmaron que su tambor sonaba más. Entonces contó que la piel usada para preparar el tambor que había estado tocando había sido extraída de una cabra muerta, y que de esa manera él servía a Ifá. Al final, todos admitieron que él tenía la razón: una cabra muerta clama más que una viva.

3.Se prepara para reunir una multitud a su alrededor

El nombre del Awó que adivinó para Ogbe Iwori antes de que se hiciera famoso era Otukutukutu Gbede Korun. Le aconsejó que hiciera sacrificio con las cabezas de dos boas constrictoras —la serpiente boa se llama oca en yoruba y aru en Beni—, un gallo, una gallina, dos pájaros tejedores, dos caracoles y dos palomas, para que pudiera prosperar. Hizo el sacrificio con el encantamiento:

«Un tejedor no se establece en la ciudad, porque ellos congregan en multitudes.»

Este es el Ono Ifá principal para Ogbe Weñe. Después del sacrificio se convirtió en el pilar donde se congregaron todas las multitudes, y trajo la salvación a su pueblo.

4.La enemistad entre Oyó e Iwó: el origen de la palabra Iyawó

La rata resultó muerta y viró su cabeza hacia delante después de muerta; cuando se le preguntó por qué miraba hacia delante, explicó que había sido un ataque frontal el que había matado a sus antepasados. El pez murió y viró su cabeza hacia atrás. El carnero padre sedujo a la esposa de una divinidad, pero mientras corría le lanzaron una lanza que rompió sus cuernos.

Estos fueron los nombres de los tres Awoses que adivinaron para Elegba, quien conocía mucho de la práctica tanto del arte de Ifá como de la medicina tradicional. Estando él presente, no se libraba con éxito guerra alguna en la tierra de Oyó. Antes de que Elegba viniera a Oyó, el pueblo de Iwó siempre venía a hostigarlo y convertía a su gente en esclavos; la llegada de Elegba marcó el fin de los ataques de Iwó, pues él siempre aconsejaba al rey de Oyó para poder vencer el ataque enemigo.

El rey de Iwó invitó a todos los sacerdotes de Ifá de su reino a que adivinaran cómo desarrollar una estrategia para capturar a Elegba, pues sabía que este era quien protegía a Oyó. Después de la adivinación, fue Ogbe Iwori quien le dijo al rey que era imposible hacer algo contra Elegba: lo único posible era lograr que saliera del pueblo, valiéndose de sus debilidades, que eran una mujer hermosa y las nueces de kolá.

La única muchacha adecuada era la hija del propio rey, pues era cautivadora y estaba en edad para el matrimonio. Ella debía ir a donde Elegba con un cesto de nueces de kolá para pregonar, y con un espejo en la mano. El rey de Iwó preparó a su hija para que fuera en busca de Elegba. Cuando la princesa llegó a Oyó, pregonó sus nueces hasta llegar a la casa de Elegba; al oír la voz de la muchacha, este salió rápidamente. Al ver la belleza que pregonaba, sonrió; la muchacha se ruborizó y le devolvió la sonrisa. Él se ofreció a comprar todas las nueces y la llevó dentro de su casa, y ella enseguida aceptó su oferta de matrimonio. Tocaba ahora a la muchacha continuar el plan creado por su padre.

Un día en que Elegba salió, la princesa cogió su cola de caballo, la asó y utilizó su piel para preparar una sopa que le sirvió de comida. Cuando él regresó y preguntó por su cola de caballo, ella respondió preguntando si acaso él había dejado dinero para comer. Elegba no perdió la calma. Cuando volvió a salir, la muchacha rompió su bandeja de madera de adivinación (akpako) y la usó para leña; al regresar, Elegba descubrió que su bandeja había desaparecido, escuchó la explicación y otra vez se mantuvo apacible. Al día siguiente ella usó para leña la vara de adivinación (uwere), y una vez más Elegba mantuvo la calma.

La mujer se preguntaba cómo era posible que Elegba no perdiera la paciencia después de tantos intentos por acabársela, y comenzó a prepararse para regresar a su casa. Le dijo a Elegba que quería ir a ver a sus padres: era demasiado tiempo y ellos no sabían de su paradero, si estaba viva o muerta. Él la acarició y le dijo que quería ir con ella a conocer a sus padres y formalizar su compromiso. Ella arregló sus pertenencias y también las cosas necesarias de Elegba para emprender un corto viaje —su ókpele, el akpato, el Iyerosun o polvo de adivinación, los vestidos y otras cosas—, y él le dijo que la alcanzaría después.

A unos trescientos metros él la encontró. La muchacha le dijo que por allí andaba un bandido llamado Eluju-Shono-Fe que atacaba, y que ninguna mujer debía ir sola. Él le dijo que debían regresar, pero ella insistió, y en ese momento sacó el espejo y le pidió que lo mirara. Una vez más Elegba propuso que regresaran a casa; ella volvió a sacar su espejo y él propuso de nuevo el regreso. Entonces ella apeló a él apasionadamente, diciéndole que sería despreciada si el hombre que la había tenido durante todo ese tiempo no aparecía delante de sus padres para confirmar su compromiso. Al final él aceptó, y le dijo que solamente iría por un momento, pues no estaba preparado para ninguna reunión formal con nadie.

Por el camino, las gentes lo saludaban como a un digno Sacerdote de Ifá, seguras de que iría a entrevistarse con el rey de Iwó. Él continuaba diciendo que no estaba preparado para pasar tanto tiempo fuera de la casa, y fue entonces cuando ella sacó todas las cosas de él que había preparado: el ókpele, las ropas, el Iyerosun. Ante esto, no tuvo otra opción que continuar. Estaba convencido de que había caído en una trampa, pero siguió adelante, porque su dignidad y su valentía no le permitían retroceder: comprendió que ella era la princesa de Iwó. Como huésped real se le ofreció una casa para que estuviera con su esposa, y fue tratado con una hospitalidad sin límites, con festines todas las noches.

Mientras esto ocurría, el rey de Iwó ordenó atacar al pueblo de Oyó. Como Elegba no se encontraba en el pueblo, el rey de Oyó fue capturado y decapitado, todos sus jefes fueron hechos prisioneros, y la cabeza del rey fue llevada al palacio de Iwó en una caja especial. El rey le dijo a su hija que invitara a su esposo a adivinar qué contenía la caja. Elegba tocó la caja con su ókpele y apareció su propio Ifá: Ogbe Iwori. Inmediatamente quedó abrumado de aflicción y empezó a rezar llorando:

Iyari Sogbe, nile Orun loogun fije ile iwo Olori Oba Oyo niyii.

Mientras Elegba lloraba, el rey estaba aturdido y confundido en cuanto a cómo Elegba había sabido el contenido de la caja, y le dijo que soltaría a cualquiera de los prisioneros que él pidiera. Temprano en la mañana, Elegba ya había hecho sacrificio con dos gallinas blancas, y era tiempo de que Eshu interviniera para cumplir el propósito del sacrificio. Elegba le dijo al rey que cualquiera de los prisioneros que tuviera canas en su cabeza era seguidor suyo. Eshu convirtió todas las plumas blancas con que Elegba hizo el sacrificio en canas y cubrió las cabezas de todos los prisioneros. Cuando el rey vio que las cabezas de todos estaban cubiertas de blanco, los soltó para que regresaran a Oyó, y Elegba dejó de llorar con una exclamación:

¡Ogbe Beju Weyin! Que significa: fue la batalla por la espalda la que lo venció.

A partir de entonces, siempre que sale este Odu en adivinación, tanto el adivino como el indagador viran sus cabezas hacia atrás, a la derecha y a la izquierda, diciendo: «Que la batalla no me invada por la espalda».

Así Elegba recogió a todo el ejército, así como a su mujer, para regresar a casa. Sus mayores le preguntaron dónde había conseguido aquella bella mujer, y él respondió:

Uya nimonje lule Iwó Recortado a Iya Lle Iwó Abreviado a Iyawó Que significa: «Esta mujer es el resultado que encontré en Iwó». Este es el origen de la palabra «Iyawó» en yoruba, que significa: una nueva esposa o novia.

5.Cómo Ogbe Weñe cura el dolor de estómago y el lumbago

Adoondo ado, addundo ado Akeregbe shebi adoon degba Adifa fun kogbe kaawo inu alara Kaawo eyin ajero Ogbe Oba Tiiwo inu alaara Koba tiwo eyin ajero Kaan Kpec Ogbe Mieyin.

Cuando este Odu sale en adivinación, se le dice a la persona que sufre de dolores de estómago que le están afectando la cintura, y que esto es causado por los ancianos de la noche.

Para curarla, las hojas apropiadas se obtienen del arbusto para hacer el preparado especial, que lleva dos días, porque es necesario quemar un gallo entero y 10 huevos para elaborar la medicina que la persona tomará cada mañana durante 7 días. En un período de 7 días se logrará una curación total.

6.Ogbe Iwori toma una nueva esposa

Alakpe suni beere Olafa wowo tiwo

Estos fueron los dos Awoses que adivinaron para él cuando iba a casarse con una mujer inteligente. Le dijeron que hiciera sacrificio con dos gallinas y que sirviera su cabeza con una cabra. Realizó el sacrificio y enamoró con éxito a la muchacha, que se convirtió en su segunda esposa.

Cuando este Ifá se manifiesta en adivinación para una persona que se propone casarse con una nueva esposa, se le dice que la mujer tiene una cara hermosa, nalgas macizas y anchos pechos, y que tendrán cinco hijos elocuentes y famosos. Sin embargo, él debe hacer sacrificio para convertirla en su esposa.

7.Cómo la benevolencia produce ingratitud

Orire kii ri iran mi loju Adifa fun Ejimere To inlo yo ikorito ninu ofi Ebó ki ore miada obi mani lowo. Loma ri o akiko adiye ni ebó.

Este Odu postula que el favor no complace a los parientes de uno. Ese fue el nombre del Awó que adivinó para un animal llamado Ejimere, de la familia del chimpancé, cuando iba a rescatar a su hermano, que había caído en un hueco.

El león llevaba dos días gimiendo y pidiendo socorro desde lo profundo del hueco, y nadie se atrevía a socorrerlo. Ejimere oyó el llanto del león desde la copa de un árbol, y cuando llegó al hoyo lo vio rogándole que lo ayudara a salir. Sabiendo cuán maligno era el león, corrió primero a su casa por adivinación, y el Awó le dijo que hiciera sacrificio con un gallo para que su magnanimidad no le ganara la muerte. Él realizó el sacrificio rápidamente.

De regreso al hoyo, le dijo al león que hacer un favor tradicionalmente no resulta bien recompensado cuando se trata de los miembros de la familia, y luego le preguntó si no lo mataría después de que lo salvara. El león prometió que no haría nada parecido. Ejimere se trepó al árbol, se agarró con firmeza a una rama y dejó caer su larga cola en el hoyo para sacar al león.

Cuando el león llegó a la superficie con la ayuda de la cola, cerró sus puños para atacar. Ejimere le dijo que se detuviera en el acto y le recordó el proverbio que dice que la benevolencia hacia los familiares es a menudo recompensada con ingratitud; y añadió que, antes de matarlo, debía implorar perdón a Dios. Mientras el león removía su puño para rezarle a Dios e implorarle perdón, Ejimere escapó subiéndose a la copa del árbol. Así fue como Ejimere sobrevivió a la ingratitud del león.

En la adivinación se le debe decir a la persona que la generosidad no le favorece, en especial cuando se trata de generosidad hacia los miembros de la familia, y que debe hacer sacrificio para que su benevolencia no le gane ingratitud, si es Iré, o muerte, si es osobo.

8.El encantamiento de Ogbe Iwori

Babalawo kii gban gban gban Komo Ifá tomaa da loju okpon Babalawo kii gban gban gban Komo ibo to maa gba Oro nwayi kii eni maa fi se eyaro awon me teta loun difa fun Orúnmila ijoti agbo baa Orúnmila shota.
Significado: Un sacerdote de Ifá no puede ser lo suficientemente sabio para predecir al imposible Odu que aparezca en la bandeja de adivinación de Ikin. Un sacerdote de Ifá no puede ser lo suficientemente inteligente como para predecir el resultado de la adivinación con Ibo. Un asunto es conocido y revelado, no puede ser considerado más como un secreto.

Estos son los nombres de los sacerdotes de Ifá que adivinaron para Orúnmila en el Cielo, cuando el carnero padre tenía enemistad con Orúnmila. Los nombres de esos sacerdotes de Ifá son la encantación que un sacerdote de Ifá debe cantar antes de matar un carnero padre a Ifá.

9.Adivinación hecha a un hombre que sedujo a la esposa de otro

Lle to yoo ara iwaju kii eru eyin kii ye si ora eni ti ekun kpaa ejule reje bi oba ri omo agba riye yo, aasa Adifa fun omo kunrin jogolo ti yio lofe laa ye, Aya ebiti Ebó Ki o maa ku ni ojiji loma ru Abuko ati okiko ni ebo re kii ayera fun alagberi Obinarin
Que significa: La tierra que vio deslizarse al pueblo delante, advierte a aquellos que vengan en pos de ellos. La persona que perdió un familiar bajo la fiereza de un tigre, se arrodilla al ver un zorro.

Estos son los nombres de los Awoses que adivinaron para el joven que se proponía seducir a la mujer de un hombre más fuerte que él. Se le aconsejó que no lo hiciera; y para el caso de que no se comprometiera a retroceder, se le dirá que haga sacrificio con un macho cabrío y un gallo para evitar la muerte repentina.

10.Cuando se adivinó para que Odogbo se convirtiera en rico

Ehin l-a k-erin ehin l-a k-efon ehin l-a k-araba iyan omo Ologogololo l-o d-Ifa k-Odogbo ni-jo ti o wa ni-nu oyikiti ipon-ju Ifa ni eni-kan wa n-isisiyi ni-nu ipon-ju nla, bi o ba ni iya ti o wa ni aiye ki o bo ori iya na, bi o ba si ku ki o bo o Nwon ni ni odun yi ni oro re pe. Nwon ni mi o ru-bo o ru-bo eiye-le merin, Iwowo-akun-k-akun-merin egbarin o le ogorin. O ru-bo, nwon ni bi o ba ru-bo tan ki o lo bo iya re, nwon ni ile ni ire re wa ko gbodo lo si ibi-kan. Ni-gba-ti Odogbo ru-bo tan ti o si bo iya re, o joko si ile titi di ojo kerin, sugbon ko ri ohun-kohun bi ire, ni-gba-ti o di ijo karun Odogbo mu-ra o lo si oko igi, o ni o ko ni je-kiebi ki o pa on ku; ni-gba-ti o de oko o se-gi dara-dara, o si ru ni a-ru-t-eru bi o ti gb-eru ti o mbo, iya re di eiye o si bere si wi-pe: «Odogbo da-gi nu Ire ti de-le l-ehin re.» Ni-gba-ti Odogbo gbo, o ni o yio ru eyi de-le bi o ti de-le ti o fi idi igi so-le be-ni o jin si-le akun, bayi ni owo de, ti ola de ti o si di o-l-oro.
Significa: «Después de esto está la muerte, nosotros cortamos un elefante; después de esto está la muerte, nosotros cortamos un búfalo; después de esto está preparado, nosotros cortamos hojas de ñame», hijo de Completamente Desnudo, fue el que adivinó para Odogbo cuando él vivía en el centro de un problema.

Ifá dice que ahora mismo hay alguien en un gran problema: si su mamá está viva, hay que rogarle la cabeza; y si está muerta, hay que hacer sacrificios en su sepultura.

Los adivinos dijeron que Odogbo sería completamente rico ese año y que debía hacer sacrificio: cuatro palomas, cuatro cuentas de cualquier tipo o color y dinero. Él hizo el sacrificio, y cuando lo terminó le dijeron que debía sacrificar también en la tumba de su madre. Le advirtieron que su bendición la tendría en la casa y que no podía salir a ningún lugar.

Realizados todos los sacrificios, permaneció en la casa por tres días, pero no vio nada parecido a una bendición. En el cuarto día se preparó y fue al campo a recoger madera, diciendo que no moriría de hambre. Recorrió todo el campo y reunió una buena cantidad de madera, mucha más de la que podía cargar, y decidió regresar. En el camino de regreso se le apareció su madre en forma de ave y le cantó: «Odogbo, bota tu madera, que la bendición llegó a tu casa mientras tú no estabas». Al escuchar aquel canto, Odogbo dijo que de todas maneras llevaría la madera a la casa. Cuando llegó y soltó en la tierra la carga que llevaba, los troncos rompieron el suelo e hicieron un hueco que estaba lleno de piedras preciosas. De esta forma obtuvo Odogbo dinero y salud y se convirtió en un hombre rico, y comenzó a cantar exactamente lo que los adivinos habían predicho cuando decían:

«Después de esto está la muerte, nosotros cortamos un elefante; después de esto está la muerte, nosotros cortamos un búfalo; después de esto está preparado, nosotros cortamos las hojas del ñame, hijo del Completamente Desnudo; el día que yo, Odogbo, estaba viviendo en el centro de un problema. Odogbo, tiró su madera; la bendición llegó a su casa, mientras él no estaba.»

11.Se adivinó para Odogbo cuando quería convertirse en campesino

Ehin l-a k-erin, ehin l-a k-efon ehin l-a k-araba iyan, omo Ologogololo l-a da-Ifa k-Odogbo ni-jo ti o nlo mu-le-bu-do l-oko. Nwon ni bi kan pa-bu-do de si ibe nwon ni ki o ma-se lo. Nwon ni ki o ru-bo obuko kan, ati egbafa. O ni on nlo, o ni o yio wa ru bi on ba de. N-igba-ti o de oko o ba awon Irun-mole, nwon ki i mo-le nwon be l-ori, nwon si gbe ori re ha iwawa ope n-igba-ti awon ara ile reti re titi ti nwon ko ri, nwon wa lo si oko. N-igba-ti nwon de oko, nwon ba ori re n-ibi-ti eiye gbe nse e. N-igba-ti nwon ri i, nwon pada, nwon nbo wa si ile; nwon wa bi ara won lere pe bawo ni awon yio ti se ro bi awon ba de ile; n-igba-ti nwon ko mo eyi-ti nwon yio se ni won ba bere si k-orin wi-pe: «Eiye nse-ku oge Eiye nse o oseresere.» Ifá ni ibi kan p-ago de eni-kan ni oko tabi eni-kan nfe lo so ibi-kan iba-se idale, ibi duro de ni ibi-ti o nlo na ki o ru-bo ki o to lo.

Significa: «Después de esto está la muerte, nosotros cortamos un elefante; después de esto está la muerte, nosotros cortamos un búfalo; después de esto está preparado, nosotros cortamos las hojas del ñame», hijo del Completamente Desnudo, fue el que adivinó Ifá para Odogbo cuando fue a adquirir una tierra para asentarse en el campo. Ellos le dijeron que el Diablo lo estaba esperando allí y que no debía ir; le dijeron que debía sacrificar un chivo y dinero. Él dijo que él podría ir a cualquier lugar y que realizaría el sacrificio cuando regresara.

Cuando llegó a la finca se encontró con Las Cuatrocientas Deidades. Ellas lo tiraron al suelo y le cortaron la cabeza; luego tomaron la cabeza y la pusieron arriba de una palma joven. Las personas de su casa esperaban por él, pero no regresaba, por lo que decidieron ir a la finca a buscarlo. Cuando llegaron, encontraron su cabeza y unos pájaros chirriando encima de ella. Al ver eso comenzaron a retornar a la casa, preguntándose qué dirían al llegar, y no sabiendo qué hacer comenzaron a cantar:

«Los pájaros están chirriando sobre el cadáver de un petimetre, los pájaros están chirriando, oh, oshereshere.»

Ifá dice que hay un diablo en el campo que está esperando por alguien, o que hay alguien que quiere viajar a algún lugar de cierta distancia y el diablo lo está esperando donde va. Debe realizar un sacrificio antes de ir.

12.Cuando se adivinó para una bruja

A-joko i-f-ehin-ti agba bi eni-ti-o naro n-iri l-o d-Ifa fun la-i-l-okun omo A-s-Oro s-Obalufon ti o ni ipa on ko ni ka aiye. Nwon ni ipa re yio k-aiye. Nwon ni ki o ru-bo. O ru akika meji, oruka owo re ati egbetalelogbon. la-i-lori eda. Ifa ni aje mu eni-kan n-isisiyi afi-bi o ba le fi ebe ti, boya won ko ni mu a lo.

Significa: «Un anciano que se sienta sin recostar la espalda da la apariencia de una persona parada» fue el que adivinó Ifá para «Donde quiera que el honor cambia se encuentra la salud», la hija de «Aquel que adora a Oro y a Obalufon». Ellos dijeron que su fortaleza podría ser un contrincante para este mundo. Le dijeron que debía hacer un sacrificio. Ella sacrificó dos pangolines, el anillo de su dedo y dinero. «Donde quiera que el honor cambia se encuentra la salud» es lo que nosotros llamamos brujas; a pesar de que ella hizo el sacrificio, las brujas han tenido siempre poder sobre los humanos.

Ifá dice que las brujas agarrarán a alguien ahora mismo, a no ser que pueda rogarles que cambien de su mente la idea de sacrificarlo; entonces quizás puede que no se lo lleven.

13.Se adivinó para Orúnmila cuando no tenía esposa: la siembra de maní

Ogbe w-ehin wo b-aja re yio ba pa-kun l-o d-Ifa k-Orúnmila ti o nso-kun a-l-ai-l-obinrin; nwon ni ki o ru-bo pe ni odun yi ni yio ri ire aya. O si ru agbon epa kan, ayebo adie meji ati egbaji. N-igba-ti o ru-bo tan, nwon bu fon n-inu epa na pe ki o lo ma gbin; n-igba-ti epa yi gbo ti o si to wa, Orúnmila bere si ri owo n-inu re o si ro pe ikun ni o nwa je, o si bere si so oko epa re. Ni ojo kan bi o ti nso epa re o ri awon wundia meji, bi nwon ti wo inu oko epa Orúnmila, nwon bere si wu, be-ni Orúnmila ja-de si won o si mu awon ni ole, awon wundia yi si bere si be e pe ki o jowo ki o ma-se mu awon ni ole. Orúnmila da-hun o ni nitori-ti ki on ba ni aya ni nwon se so fun on pe ki on ki o gbe epa yi, sugbon bi e ti wa nji wu yi, bawo ni on yio ti se le fi fe obinrin mo. Nwon ni ki o jowo awon yio kuku fe e; bayi ni Orúnmila fe awon mej-eji. Awon wundia meji kan wa, aya Ifa ni won, ki a mu won fun Ifa ki nwon ma ba ko abuku ba awon ara ile won. Okonrin kan si wa ti o nfe fe aya kan yio ri aya na fe bi ofe ni obinrin na yio te l-owo bi o ba le ru-bo. Ki o-l-obinrin kan so-ra ki a ma ba mu ni ole ni odun yi.

Significa: «Ogbe, mira atrás para ver si tu perro matará una ardilla» fue el que adivinó Ifá para Orúnmila cuando él se lamentaba porque no tenía esposa. Le dijeron que debía hacer sacrificio para poder obtener una esposa ese año. Él sacrificó un cesto de maní, dos gallinas y dinero.

Cuando terminó de sacrificar, los adivinadores apartaron algunos maníes para que los sembrara. Cuando los maníes crecieron lo suficiente como para recogerlos, Orúnmila se percató de que alguien los estaba robando; pensó que alguna ardilla se los estaba comiendo y comenzó a vigilar su campo de maní.

Un día, estando de vigilancia, vio dos doncellas y cómo entraban en su campo de maní y comenzaban a recogerlo. Orúnmila salió de su escondite y las cogió en el acto de robar. Las doncellas comenzaron a rogarle que las perdonara y que no las tomara como ladronas. Orúnmila replicó que los adivinadores le habían hecho sembrar el campo de maní para encontrar esposa, pero que si ellas estaban robando, cómo se iba a casar con ellas. Ellas le dijeron que, si las perdonaba, estaban dispuestas a casarse con él antes de ser tomadas por ladronas. Entonces Orúnmila se casó con las dos.

Este mismo camino se cuenta también así: Orúnmila sufría la falta notable de su Apetebí, a la que por mucho buscar no encontraba. Un día se hizo osode, le salió este Ifá y le mandaron el Ebó; el maní que quedó, Ifá le dijo que lo sembrara en el patio de su casa, y en aquel pueblo el robo estaba catalogado como pecado capital. Por eso, cuando sorprendió a las dos jovencitas, ellas prefirieron quedarse a vivir con él antes de que las tomaran por ladronas.

Hay dos doncellas juntas: ellas son esposas de Ifá; hay que darles Ikofafun a las dos para que no traigan desgracia sobre la familia. Y hay un hombre que quiere tener esposa: él se casará sin tener en cuenta la dote, si es capaz de sacrificar. Y una mujer debe tener cuidado de que no la cojan como ladrona este año.

Ebó del camino 1 pollo, 2 gallinas, maní, 2 muñecos, tierra de la casa y de los zapatos, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, velas, mucho dinero.
Distribución: el pollo con los ingredientes para Eshu-Elegba, las gallinas para Oshún y el maní para sembrarlo.
Nota Este Ifá prescribe que el Awó puede vivir con dos mujeres en la misma casa.

14.La victoria de Orúnmila sobre el Hechicero

En la tierra de Zambia había un Rey Brujo muy poderoso llamado Karamazó, que tenía un fetiche o cazuela muy poderosa llamada Endoki, y decidió conquistar la tierra y el reino de los Fang. Preparó una brujería para su ejército, pero en la conquista le entró la ambición de llegar hasta Ifé.

El Obá de Ifé era Awó de Orúnmila y se llamaba Lamujerin. Este se hizo osode y le salió Ogbe Weñe, donde Ifá le marcó guerra de religión y le mandó Ebó con: chivo, 2 gallinas negras, manteca de corojo y de cacao, jutía y pescado ahumado, y 101 pesos; y darle el chivo a Orúnmila, pero esto tenía que ser con todos los ahijados.

Mandó el correo a toda la tierra Yoruba, a Dahomey, Ashantí, Mandinga y Rausa, y recordó que tenía un ahijado Awó, que era Kindundun de Angola, hijo de Elegba, que se llamaba Mawambo Eshu Alawana, y este también fue a la reunión.

Cuando todos estuvieron reunidos, se procedió a darle el chivo a Orúnmila, y en el Itá volvió a salir Ogbe Weñe. Cada Awó fue marcando Ebó, hasta que le tocó el turno a Mawambo, y este marcó: sangre de chivo, Iyefá, fango del río, semillas de Pomarrosa (Irú ewé Yilobo) y 16.80 owó.

Con esto prepararon un iyé que rogaron todos los Awoses, y con él se armaron para enfrentarse a la wemba de Karamazó. Junto al río Ayaná se enfrentaron los dos ejércitos, y al momento en que todos los Awoses soplaron el iyé, cayó del caballo Karamazó, cortándole la cabeza Mawambo, el hijo de Alawana, cuyo signo era Ogbe Weñe.

El ejército fue vencido por los aliados de Ifé; estos llegaron hasta Zambia y obligaron a los Congos a firmar la paz, pues el caldero de Karamazó se desbarató cuando este murió. Por eso, gracias a Eshu y a Mawambo, con el poder del Iyefá, vencieron al Mayombero.

Nota El secreto es Irú Ewé Yilabó (la semilla de Pomarrosa), que sirve para destruir la prenda.

15.La separación del hijo y el padre y su reencuentro

Había un Awó que era Osainista y vivía con su hijo, pero por cuestiones de carácter el hijo tuvo dificultades con su padre y libertinamente se separó de él; el padre, a su vez, se retiró también a otras tierras.

Al paso del tiempo, el hijo, convertido ya en hombre, se hizo un gran Osainista. Sus conocimientos de Osanyin eran tan vastos que llegó el momento en que, en el pueblo donde vivía, había eliminado a todos los Mayomberos que tenían guerras con él. Engreído de sus poderes, se dedicó a porfiar con distintos Mayomberos y Osainistas de otras regiones, obteniendo resonantes triunfos en todas sus guerras.

Un día llegó a su pueblo la noticia de que en un pueblo lejano vivía un Osainista más poderoso que él, que ganaba todas sus guerras, y emprendió el viaje hacia esa zona, teniendo que atravesar ríos y lugares áridos. Después de varias marchas de arduo caminar llegó a la región donde predominaba aquel Osainista y, después de preguntar, supo que este vivía en la cima de la loma más alta. Se dirigió hasta allí, aunque en esos momentos ya iba enfermo por las distintas inclemencias del tiempo.

Al llegar a la base de la loma empezó a llover y a sentirse fuertes ráfagas de viento y grandes truenos. Con esas condiciones del tiempo, y agravado en su enfermedad, tuvo que desistir de su empeño de combatir a aquel llamado Osainista; y por lo agreste de la zona y lo lejos que le quedaba el pueblo más cercano, decidió llegar a la casa del Osainista. Al tocar la puerta sintió una voz desde dentro que le decía: «Pasa, hijo mío». La voz no le fue del todo desconocida, y al entrar en la casa quedó sorprendido al ver que aquel Osainista con el cual estuvo a punto de enfrentarse era su padre.

16.La epidemia

Los muchachos que eran guiados por Kuariboshe, la hija pequeña de Olofin, empezaron a registrar todas las cosas del mundo, y registrando llegaron hasta la casa de Olofin y abrieron sus cajas sagradas, donde este tenía los poderes del bien y del mal. Los muchachos abrieron una donde se encontraba la enfermedad (Arún) y la despertaron: salió la Epidemia y los cogió, y los niños comenzaron a padecer de enfermedades. Todo el mundo tenía miedo, porque la Epidemia se iba extendiendo, y con la muerte de los niños venía la tristeza al mundo.

Entonces Obatalá, que vio aquello, fue a casa de Orúnmila a registrarse. Este le hizo osode y le vio este Ifá, y le dijo que el animal sano que había en el mundo era la res. Orúnmila le indicó a Obatalá que cogiera pelos del rabo de la res, que con eso hiciera una trenza y limpiara a todos los niños, y que mezclara su collar con el de él y se los pusiera a los niños. Así lo hizo Obatalá, y de esa forma se fueron salvando los niños.

Olofin, que vio esto por la virtud de Orúnmila y Obatalá, dijo: «Ustedes lo salvaron, pero desde hoy la enfermedad (Arún) atacará más a los muchachos que a los mayores, y siempre penderá sobre ellos la sombra de la Epidemia».

Notas del camino Por eso es que Orúnmila y Obatalá son los protectores de los niños en caso de Epidemias.
Aquí nació la res; nació el rabo para espantar la enfermedad, la epidemia.
La raíz de este Ifá es la ingratitud.
Aquí nació la atmósfera.
El Sarayeye mayor que hay es el de cola de res, porque es el único animal que espanta a los insectos con el rabo, y es muy raro que una vaca tenga epidemia.
Aquí la granada se usa para baños y el Algarrobo para baldeo, y es para vencer los problemas.

17.Donde nace la personificación de Orun

Obalufon necesitaba un esclavo y se enteró de que en el mercado había uno muy fuerte, llamado Oro, que estaba de venta. Antes de ir a comprarlo se fue a mirar con Ifá con un adivino llamado Manibú Egun, el que le dijo que para comprar a Oro tenía que hacer Ebó con dos carneros, 2 gallos y bastante dinero. Mas Obalufon dijo: «¿Tener que gastar dinero en el Ebó? Voy a comprar el esclavo». Así mismo lo hizo, y compró el esclavo.

Cuando Oro llegó a la casa de Obalufon, este tenía un hijo único llamado Ajana, el cual hizo trabajar a Oro muy duramente. Una mañana Ajana le dio a Oro un cesto y un machete para que cortara mariwó lejos, en el campo, además de preparar la comida y cocinar el ñame. Esta situación continuó varios días, y esto molestó mucho a Oro.

Un día Elegba fue a visitar a Oro, y lo encontró haciendo un recuento de lo que estaba pasando. Le dijo: «¿Cómo tú te dejas molestar así por ese joven Ajana? Él te mortifica más que su padre, que es tu dueño. ¿No podrás tú devorarlo?». Oro respondió: «A este niño yo me lo devoraré».

Al día siguiente, Ajana, como de costumbre, le dio el sombrero, la canasta y el machete a Oro con las mismas órdenes de siempre. Cuando Oro llegó al campo cortó las hojas de las palmeras, las puso sobre la tierra formando una litera y se acostó sobre ella. Ajana llegó más tarde al campo y llamó a Oro, que no respondía; comenzó a buscarlo y lo encontró durmiendo. Lo llamó diciéndole: «¿Dónde está la salsa que hiciste del ñame? ¿Cuál fue tu trabajo hoy en el campo?». Oro no respondió nada. Ajana le dio una bofetada, dos, tres; a las tres bofetadas Oro dijo: «Ya estoy cansado de esto», tomó por los pies a Ajana, se los metió en la boca y comenzó a comérselo poco a poco.

Elegba, que estaba observando, fue corriendo a donde estaba Obalufon y le gritó: «Corre, corre, que Oro se está comiendo a tu hijo, y si no vas rápido no queda nada de él». Cuando Obalufon llegó, no quedaba afuera nada más que la cabeza de Ajana. Obalufon le suplicó a Elegba que le dijera qué debía hacer para arrancar a su hijo de Oro, y este le dijo que tenía que darle a Oro, en ese instante, los dos carneros que le pidieron en el Ebó y que no quiso dar, así mismo los dos gallos y el dinero. Corriendo fue Obalufon a buscarlo todo, y sacrificó un carnero sobre Oro y después hizo lo mismo con el otro. Entonces Oro vomitó al niño, y Ajana, que recibió el sacrificio del segundo carnero, se convirtió en un Orisha.

Desde entonces Orun vive en el campo y Ajana Kitika en la casa, pues los dos son Orishas de Egun.

18.Donde Orúnmila engaña a Oshún

En este camino Orúnmila vivía con Oshún, pero como era muy mujeriego la engañaba con otras mujeres, y como tenía tanta suerte no se ocupaba de Ifá. Tanto fue lo que Orúnmila hizo, que Oshún se vio separada de él, pues no se ocupaba de ella y los comentarios del pueblo ya eran demasiado para seguir viviendo a su lado.

Ofendida, juró no descansar hasta ver a Orúnmila destruido, y así fue: comenzó a buscar brujerías, muertos y polvos para perjudicarlo. Como Orúnmila no se ocupaba de Ifá, comenzó a tener trastornos y desgracias; tantas fueron, que tuvo que recurrir a su Ifá y se hizo osode, donde Ifá le dijo que, para evitar un problema que tenía en los pulmones, tenía que hacer Ebó con todo tipo de pájaros, y que hiciera un muñeco de cera y se lo pusiera a Obatalá, ya que todo venía por una enemiga; y que para poder quitársela tenía que reconciliarse con ella, convidándola a comer en una mesa.

Así lo realizó, y se libró de una enemiga mortal.

Nota Aquí se hace Ebó con un muñeco de cera.

19.Shangó y Oshún vivían separados

Shangó vivía con Oshún, y vivían con la familia de Oshún. Los dos tenían un negocio que marchaba bien, pero empezaron a tener problemas con la familia de Oshún; entonces recogieron y se fueron a vivir con la familia de Shangó.

Según fueron pasando los días se empezaron a producir problemas entre Shangó y Oshún, y también de ellos con los familiares. Mientras transcurrían los días más se acentuaban esos problemas y peor se ponían los negocios, hasta el punto de verse separados y en la miseria.

Shangó tuvo que emigrar hacia otro pueblo, donde se encontró con un viejo que consultaba, y fue para que le hiciera osode. En la consulta el viejo le dijo que su error fue mudarse con su familia, y que para que sus negocios volvieran a su nivel tenía que hacer Ebó con todo tipo de animales, para que sus familiares se unieran y pudiera tener desenvolvimiento y volver a vivir con su mujer.

Así lo hizo, y vivió con su mujer en paz y con buen desenvolvimiento; pero vivió solo en unión de su mujer y lejos de su familia.

20.Los hermanos de Ogbe Iwori eran sus enemigos

Había un muchacho llamado Ogbe Weñe que tenía varios hermanos; ayudaba a la mayoría de ellos y después, en sus ratos libres, se ocupaba de estudiar y de mejorar sus trabajos. El muchacho tenía varias mujeres con las cuales hacía vida. Por cuestiones de envidia había indisposiciones entre los hermanos, ya que dos de ellos eran los que más lo odiaban.

Las cosas del muchacho comenzaron a funcionar mal y empezó a confrontar problemas, incluso con sus propias mujeres, una de las cuales, trigueña y con un lunar de canas, comenzó a hacerle brujerías para dejarlo impotente desde el punto de vista viril. Producto de estas cosas, además de las brujerías que hacían los hermanos, empezaron los problemas de justicia, y se vio totalmente solo. Él era de carácter muy fuerte, y gracias a eso pudo vencer muchas de estas dificultades.

Un día, ya agobiado por tantas dificultades, consultó con Orúnmila, y este le orientó tomar cocimiento en ayunas para los problemas de impotencia; que tenía que dedicarle una gallina cinqueña a Orúnmila para que pudiera identificar a sus enemigos, y que le pusiera también maíz delante. Orúnmila le orientó que, cuando la gallina estuviera comiendo, soplara aguardiente a Ifá y le diera las quejas de todo lo que estaba pasando.

Con el cocimiento se curó la impotencia. La gallina cinqueña vio que pasaba por el patio uno de los enemigos de su amo a hacerle brujerías, voló sobre este y lo arañó con sus patas. A los pocos días lo pudo identificar: era uno de sus hermanos, el cual tenía las cinco rayas de las pezuñas de la gallina.

Nota Este Odu prohíbe botar a Osanyin y manda al Awó a trabajar Osanyin solo cuando Orúnmila lo oriente.
Cuando se le da gallina a Orúnmila, se coge el dedo más pequeño de la gallina y se hace un Inshe-Osanyin de bolsillo, y los cristales que tenga dentro del buche se le echan dentro.

21.Osanyin, rey de la medicina y de los perjuicios

En la cima de una loma vivían padre e hijo. El padre era Palero o Hechicero y el hijo no estaba de acuerdo con esa religión; según iba el niño creciendo, más problemas iban surgiendo entre ambos, hasta que, siendo ya un muchacho, se fue de la casa para hacer su vida. Después de pasar mucho tiempo y trabajos, tuvo que vivir mucho tiempo en el monte.

Un día, al anochecer, se le apareció un hombre que tenía un solo ojo, manco y cojo. El muchacho, asustado, trató de echarse a correr, pero no pudo. El hombre lo calmó y le explicó todos los trabajos que él había pasado por causa de la brujería de su padre, pero que él no era malo. El muchacho se acercó a aquel hombre raro y le preguntó cómo sabía tanto de su vida, a lo que este le respondió diciéndole que él era el Rey de los montes, y que aunque imperfecto poseía facultades tan grandes y extensas que sin su ayuda no habría nacimiento de ninguna religión, pues poseía todos los secretos; y que si le quedaba alguna duda, le daría su nombre para que no dudara más: «Yo me llamo Osanyin, y soy el Rey de todos los elementos medicinales y perjudiciales que existen».

El muchacho se sorprendió más aún, pues sabía que por allí vivía un ser al que todos llamaban Osanyin y al que todos temían. El visitante se retiró prometiendo volver al día siguiente, y así lo hizo. Al cabo de repetir sus visitas por tres viernes consecutivos, el tercer viernes Osanyin sentó al muchacho y le preguntó por qué, con la necesidad que tenía y el hambre que estaba pasando, no le había pedido nada. El muchacho contestó que, siendo él el Rey de aquellos parajes, tenía que saber todo lo que pasaba, y que no le pedía porque estaba acostumbrado a no pedir, porque le daba pena.

Osanyin dijo: «Acompáñame», y lo llevó hacia la parte más intrincada del monte. Ya dentro pasaron tres viernes, en los cuales Osanyin le preparó un Caldero al muchacho. El último viernes lo llamó y le dijo: «Te entrego esto para que de ahora en lo adelante no atravieses más dificultades ni malos ratos proporcionados por los Hechiceros; todas las batallas ganarás siempre que me obedezcas. Pero siempre responderás a tu padre, pues él te hizo y va a necesitar de ti».

El muchacho salió del monte y se estableció en las afueras de un pueblo, donde conoció a varias personas a las cuales sirvió. Al cabo del tiempo fue a visitar a Orúnmila, que lo consultó y le dijo que tenía que hacer Ifá para que su suerte fuera completa, y así lo hizo. Al pasar los años, este muchacho se convirtió en un hombre de mucha fama por sus poderes y sus virtudes, y no desatendió a Osanyin ni a Orúnmila.

Un día el padre lo mandó a buscar con urgencia, pues estaba enfermo, y el hijo acudió donde el padre y lo encontró padeciendo desde hacía ya mucho tiempo enfermedades que su prenda no le curaba. El hijo lo consultó y le mandó hacer Ebó con varias cosas, y también que se hiciera Sarayeye con un gallo grifo y se lo diera a Osanyin. El padre así lo hizo y se curó, y desde entonces se llevaron como padre e hijo. El muchacho era Ogbe Weñe.

22.El pacto entre el Awó Sarako e Ibara Kolade

El dueño de este Ifá tiene que tener una silla preparada con un Inshe-Osanyin.

REZO: Lorizan adifafun Awo Sarako Babá Sere Wele Awo Abaria Aye Babarumile Kolade Ere Kailebe ebó Ogbe Weñe Sarako Layó.
Ebó Gallo blanco, 3 pollos, jutía y pescado ahumado, 3 ratones, maíz tostado, muchas hierbas, muchos palos, collar de Obatalá, tierra de los zapatos y de la casa, 3 Ekó, 3 muñecos, mucho dinero.
El gallo blanco a Obatalá. El asiento, una gallina y dos palomas: se le da sangre a la silla y a la cabeza de la persona.
Segundo Ebó Pollo, palo Pierde Rumbo, muñeco, mucho algodón, varias tiras de hilo, jutía y pescado ahumado, maíz tostado, manteca de corojo, miel, vela, mucho dinero.
El pollo se le da a Ayalaibo, hermana de Osanyin que vive en el monte; con todos esos ingredientes se hace un Inshe-Osanyin para alejar la justicia.

Awó Sarako le contaba sus cosas a Obatalá, al igual que a Elegba, y todo le salía bien. Tenía un amigo que se llamaba Babá Seré, que siempre le estaba aconsejando que fuera a casa de Ibara Kolade, el cual era Brujo, y Awó Sarako nunca le había hecho caso; al ver que su amigo se mantenía firme, Awó Sarako fue a casa del Brujo.

Un buen día Awó Babá Seré salió a caminar para buscar a su amigo, pero cuando lo vio, en vez de saludarlo se escondió y no lo llamó; entonces fue para la casa de Awó Sarako y le robó el asiento. Elegba, que venía por el camino, vio a Awó Babá Seré cuando robaba el asiento y se puso a cantar:

«Ogbe Weñe Silodeo Awó Sawo Ilé.»

Awó Babá Seré se desmayó del susto. Entonces Elegba tomó el asiento y se fue para la casa del brujo Ibara Kolade, y cuando llegó se puso a bailar y a cantar:

«Malogo, Malogo Ikoanafo Malogo Ikú.»

La casa del Brujo cogió candela y el brujo salió corriendo, y en eso venía Obatalá, que sabía lo que estaba pasando. El Brujo quedó paralizado como una momia, y entonces Obatalá empezó a cantar:

«Orisha Osanla Babá Orisha Osanla Babá Orisha.»

Llegó Awó Sarako, le preguntó a Obatalá qué era lo que pasaba y vio a Elegba con su asiento. Elegba le quitó el Iruke a Obatalá y sacudió al Brujo, volviéndolo en sí, donde Obatalá dijo: «Cuando veas a uno de mis hijos con mi insignia tienes que respetarlo, y cuando te veas muy apurado me llamas, que te saco del apuro. Awó Sarako e Ibara Kolade tienen desde hoy un pacto el cual tienen que respetar, y además desde hoy vivirán juntos para que todas sus cosas les salgan bien».

23.El niño huérfano

REZO: Ogbe Weñe Dowe Adafa Oní Babalawo Era Ojona Ewe Aya Ayalorun Ewe Eba Kara Omí Aigba Ikodie, Eyelé, Etú, Ifá ni Kaferefun Olofin, Ogún, Elegba.
Ebó Gallo, paloma, 3 muñecos, tierra del monte, muchos palos, camaleón, tierra de la casa, cabeza de jicotea, de maja, ministras, ropa sudada, una moneda de medio peso.
Nota: se coge el medio peso con jutía y pescado ahumado y maíz tostado; la persona se limpia bien y lo bota para el monte.

Dice Ifá que usted está apurado y le viene una suerte de dinero; no le dé albergue a nadie en su casa, porque lo traicionarán tarde o temprano. A usted lo están vigilando tres personas: uno de mediana estatura que tiene un defecto en una pierna, la otra es alta y delgada, y la tercera también es delgada y de mediana estatura.

Inshe de Osanyin Moneda de medio peso, cabeza de gallo, camaleón, jicotea, maja y muchos palos.

24.El gran Osainista

REZO: Ogbe Weñe Ogbe Guori Ifá ni Geñi Wato Orunmila Lordafun Alaleyó, Lordafun Shangó Shaquitin ebó Oluwo Oba Adifafun Orunmila Ilé Okun Fure Lebbo Shakitin Lebbo Oluwo Adifafun Oshosi Kinshe Lare Lori Orda Akukó Lebó Kaferefun Yalorde, Obini Orunmila Kinshe Ologbo Adifafun Abelé Lebó Ekú Eyá Ayakoní Eledé Ikán Koní Ayá Adrian Tankate Iyolé Grian Eledé Etio Orion Ebitipan Awo Mio Ewepayá Río Obini de Eyó.
Ebó 2 gallinas blancas, gallo, trampa, flecha, arena de río, cascarilla, cuchillo, tierra de la casa, muñecos mujer y hombre, tela roja, huevo, manteca de cacao, jutía y pescado ahumado, maíz tostado y dos cocos.
Nota: los cocos se pintan con cascarilla para rogarle a Orúnmila. Las gallinas (adié), para Oshún y Orúnmila: se cocinan y se les ponen directamente a ellos; las sobras, para el río.
Inshe-Osanyin Cabeza de gallina y de gallo, arena de río, plumas de la parte del cuello de las gallinas blancas, los ojos de las gallinas y del gallo, hierba Orozus, Abre Caminos, Salvadera, Romerillo, palo Dominador, Vence Batalla, Yo Puedo Más Que Tú, Vencedor, Ramón, Cambia Voz, Varía y Para Mí. Además lleva guabina, Iyefá e Iruke ni Osanyin y Orúnmila.
Este Inshe come nada más que con Orúnmila y Oshún.
Nota: cuide la puerta de su casa.

En este camino había un Awó que era un gran Osainista, llamado Awó ni Osanyin. Él vivía en una tierra aparte que era gobernada por él, ya que estaba dividida por un río, y del otro lado vivía un Obá llamado Ogbe Weñe, que necesitaba que le trajeran al Awó Osainista y se valió de Oshún para ello.

Nota Ifá de infiltración de enemigos en la casa; su suerte es una hija de Oshún.

25.Cuando Shangó se vio en mala situación económica

REZO: Dowe, dowe doafá oní Babalawo, era elena eroe Ayalorun, Ewe ebó kara omó aiba.
Ebó Gallo, gallina, 2 palomas, guineo, ñame, jutía y pescado ahumado, manteca de corojo, mucho dinero.
Nota: este Ebó se bota en la casa de Oyá (el cementerio).

En este camino Shangó se encontraba atravesando una mala situación, y su comercio, del cual vivía, estaba en quiebra, hasta tal punto que sus amigos le viraron las espaldas y no tenía personas que vinieran a compartir con él como en tiempos pasados, cuando estaba bien. Al verse despreciado por todo el mundo, pensó abandonar aquel lugar para salir a buscar fortuna; pero su familia, al conocer su determinación, le aconsejó quedarse y no marcharse hasta no haber agotado todos los recursos.

Shangó se veía tan mal que solo pensaba en irse, pero la familia insistió y le aconsejó que fuera a casa de Orúnmila, el cual le hizo osode y le vio este Ifá, que le decía que hiciera Ebó y que lo llevara al Ilé de Oyá, que allí encontraría su felicidad.

Shangó así lo hizo, y al poner el Ebó en el lugar se encontró con Oshún, que le preguntó para qué era ese paquete, donde este le respondió que Orúnmila lo había mandado a ponerlo allí. Entonces Oshún le preguntó si quería hacer sociedad con ella, puesto que él tenía esos artículos con que había hecho Ebó, que eran gallo, gallina, paloma, guineo y ñame. Shangó aceptó, y desde entonces mejoró notablemente su suerte y volvió a ser feliz.

26.Se adivinó para lo imposible

Orúnmila declara que es simplemente una pérdida terrible Yo canto que es una pérdida terrible, Àgbonnìrègún, mi padre Ifá pregunta por una opinión sobre la música que se toca para el sordo Ellos responden que es bien interesante Orúnmila declara que es simplemente una pérdida terrible Porque el sordo no la puede oír Orúnmila declara que es simplemente una pérdida terrible Yo canto que es una pérdida terrible, Àgbonnìrègún, mi padre Ifá pregunta por una opinión sobre la danza ofrecida para el ciego Ellos responden que es bien interesante Orúnmila declara que es simplemente una pérdida terrible Porque el ciego no la puede ver.

Con este canto cierra el odu, enlazando con su palabra inicial: un sacerdote de Ifá no puede ser lo suficientemente sabio para predecir el imposible Odu que aparezca en la bandeja de adivinación, ni lo suficientemente inteligente como para predecir el resultado del Ibo; y un asunto conocido y revelado no puede ser considerado más como un secreto.

Contenido educativo de la tradición de Ifá afrocubana, preparado y redactado por Ofún Oshé a partir de los tratados tradicionales del odu. Los rezos, súyeres, refranes y elementos rituales se conservan tal como los transmite la tradición. Iboru, Iboya, Iboshishé.

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